sábado, 14 de mayo de 2011

El escudo de los Ponce de León, por José María Gavira


Un escudo de 1780 perteneciente a Antonio Ponce de León Spínola, XI Duque de Arcos, uno de los últimos Señores de Ubrique


JOSE MARÍA GAVIRA VALLEJO (texto) / J. M. R. L. (fotos)
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Recientemente, con motivo de las obras que se están realizando para restaurar la antigua ermita de San Pedro y convertirla en salón de plenos del Ayuntamiento, ha salido a la luz de nuevo un viejo escudo en piedra de la Casa de Arcos (lo pueden ver en la imagen). Esta pieza de nuestro patrimonio cultural se hallaba desde hace un cuarto de siglo danzando de acá para allá, entre el Ayuntamiento y la ermita, sin que a nadie se le hubiera ocurrido rescatarla y protegerla, lo que sí ha hecho el equipo de gobierno actual, por lo que le damos nuestra felicitación.
Como pueden observar, la inscripción está muy deteriorada, pero, aunque no sabemos nada de heráldica, una primera inspección del blasón nos permite atribuirlo casi sin duda al XI Duque de Arcos, Antonio Ponce de León Spínola, penúltimo Señor de las Cuatro Villas (y por tanto, de Ubrique). Sustentan esta hipótesis tres elementos iconográficos que encontramos:
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1) El escudo contiene el Toisón  de Oro, prestigiosa distinción concedida a este noble en 1764. Dentro de la Casa de Arcos solo la ostentó este XI Duque y su antepasado Rodrigo Ponce de León, III Duque (aprox. 1545-1630), que la recibió en 1611. En la parte inferior central del blasón se aprecia perfectamente el carnero, símbolo del vellocino de oro, que constituye la venera de esta condecoración.
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2) Se lee claramente “Año 1780”. El XI Duque de Arcos murió en Aranjuez (Madrid) el 13 de diciembre de ese año (había nacido en la capital de Reino en 1726).
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3) Se aprecia una evidente referencia a la Gran Cruz de la Orden de Carlos III que también recibió Antonio Ponce de León Spínola. Además de figurar las palabras “DN CARLoS TERSE  Ro” (“Carlos” está escrito con algunas de sus letras nexadas) se intuye la imagen de la Inmaculada Concepción que forma parte de la insignia del collar que acredita la pertenencia a esta ilustre corporación.
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Hay otro dato interesante que corroboraría la datación del escudo. En su parte inferior, a la derecha, parece leerse, escrito de derecha a izquierda, “PIO 7”:
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Esta leyenda tiene coherencia histórica con lo anterior, ya que el Papa Pío VII lo fue entre 1800 y 1823 (la ermita de San Pedro es de 1801). Pero es más: inmediatamente a la derecha de estas letras parece leerse (también escrito al revés pero con caracteres más toscos) de nuevo la palabra “PIO” junto a lo que probablemente es el número romano “VI”, pudiendo referirse al papa Pío VI, que ocupó la Santa Sede entre 1775 y 1799. Es como si primero se hubiese inscrito el nombre de este Santo Padre y, a su muerte, se hubiese “actualizado” la inscripción.
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De hecho, es notorio que la lápida ha sido retocada alguna vez. Por ejemplo, alguna franja de pintura azul “pisa” algunas letras rojas.
Pueden leerse también otras palabras o letras sueltas como “DE LOS CAUDALES” (en el lateral derecho, de arriba abajo), lo que nos hace elucubrar medio en serio en medio en broma sobre si no estaremos ante la tapa de la primera “caja fuerte” que haya tenido jamás el Ayuntamiento de Ubrique
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En cualquier caso, aquí hemos hecho solo una interpretación de esta interesante pieza arqueológica a partir solo de la contemplación de una foto. Ni que decir tiene, el estudio in situ, utilizando luces de diversa longitud de onda y enfocadas bajo distintos ángulos, probablemente permitirá descifrar toda la información que contiene el blasón.
No hemos indicado que, por supuesto, en él también figura el león rampante y los cuatro bastones que distinguen las armas de los Ponce de León (si bien el animal parece que lo han tallado con la orientación contraria):
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 El escudo de armas de los Ponce de León presenta dos particiones. En la primera, en plata, figura un león rampante de gules; en la segunda, en oro, cuatro bastones de gules. Ambos se enmarcan en una bordura de azur con ocho escudetes de oro fajados de azur.

 

Los últimos Señores de Ubrique

Antonio Ponce de León Spínola fue militar. Guerreó en Italia y a su regreso a España fue nombrado capitán supernumerario de la Compañía Española de Reales Guardias de Corps y posteriormente Capitán General de los Reales Ejércitos. También fue Adelantado Mayor del Reino de Granada, Gentilhombre del Rey, Comendador de Calzadilla en la Orden de Santiago, Gentilhombre de Cámara, Mariscal de Campo y Teniente General en la campaña de Portugal, Comandante en jefe e Inspector de los Carabineros Reales, Consejero Nato del Consejo de Guerra, Alcalde Mayor de Toledo y Sevilla, Alcaide de las fortalezas de la Mota, Alcazaba de Almería, Chinchilla y Sax y de los Reales Sitios de El Pardo, La Zarzuela y Torre de la Parada.
imageBusto de Antonio Ponce de León Spínola que se conserva en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid.

Este XI Duque de Arcos disfrutaba, además, de los títulos de XIII duque de Maqueda, VII duque de Aveiro, de Nájera, II de Baños, conde de Treviño y de Valencia de Don Juan, barón de Axpe, señor de Villagarcía, Rota, Chipiona, Riaza, Lugar de Riofrío, de Ocón, de Los Manueles, de las cuatro villas de la serranía de Villaluenga…
Fue el cuarto hijo del VII Duque de Arcos (Joaquín Ponce de León y Alencastre) y de Ana María Spínola de la Cerda, sucediendo a sus tres hermanos en los títulos familiares. Casó con Dª Maria Ana de Silva y Meneses, hermana del Marqués de Santa Cruz, viuda del duque de Huéscar y del conde de Fuentes, la cual, según las crónicas, “tenía ciertos conocimientos de dibujo y de pintura y fue una de las damas académicas de fines del siglo [XVIII]”. Pero el Duque murió sin descendencia, quedando incorporada la Casa de Arcos a la de Osuna en la persona de María Josefa Pimentel Téllez-Girón, duquesa de Benavente entre otros muchos títulos, también protectora de las artes, las ciencias y las letras, y última Señora de Ubrique.
image María Josefa Pimentel Téllez-Girón, XII Duquesa de Arcos, pintada por Goya.
Los Duques de Arcos fueron Señores de las Cuatro Villas (Ubrique, Benaocaz, Villaluenga y Grazalema) desde 1485 hasta 1811, momento en que las Cortes de Cádiz abolieron el régimen de Señoríos Jurisdiccionales que permitía a un noble ejercer en sus villas los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, nombrando corregidores y justicias, recaudando impuestos y siendo propietario de buena parte de las tierras y bienes productivos. Antonio Ponce de León Spínola fue, pues, el penúltimo Señor de Ubrique.
image Un ex-libris del XI Duque de Arcos
Nuestro cronista local Fray Sebastián de Ubrique, en su conocida Historia de la Villa, expresa su añoranza por este sistema semifeudal de gobierno (que según él era el que nos mereceríamos siempre) y se alegra de que poco después viniera Fernando VII a dejar claro al pueblo quién era el amo:
La provisión de alcaldes se hacía hasta 1810 por la duquesa de Benavente y de Arcos. Las Cortes de Cádiz decretan que los derechos jurisdiccionales de los señoríos pasen a los pueblos. A los religiosos les prohibieron pedir fuera de los pueblos donde estaban enclavados los conventos, y se dieron tales espectáculos y se siguió una política tan irreligiosa, que el escándalo fue grave en estos pueblos patriarcales, hasta que vino Fernando VII y echó a rodar el tinglado constitucional.    

Restauración de la ermita de San Pedro

En cuanto a la restauración de la ermita de San Pedro, el blog de Manuel  Cabello y Esperanza Izquierdo nos ofrecía días pasados un completo reportaje que nos mostraba en primicia fotografías de elementos artísticos que se han encontrado y que se están rescatando y embelleciendo, como este:
image(BLOG MANUEL CABELLO Y ESPERANZA IZQUIERDO)
En esta otra entrada, el mismo blog nos muestra fotos de actividades de enseñanza en el interior de la ermita a principios del siglo pasado.

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