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viernes, 31 de mayo de 2019

Una calle para el maestro Manuel Cabello Janeiro

Manuel Cabello Janeiro durante una conferencia




Por Esperanza Cabello


Hoy hace diecinueve años que murió nuestro padre, lamentablemente, demasiado pronto. Era un hombre especial, enamorado de su familia y de su pueblo. Trabajador infatigable que ponía pasión en todo cuanto emprendía.
Murió con miles de proyectos en el tintero después de haber dedicado más de cuarenta años a la investigación y a la enseñanza. Tanto el mundo de la piel como el mundo de la docencia y de la comunicación lo despidieron con honores y todos nosotros nos quedamos huérfanos.
Unos meses después de su muerte, algunos de sus compañeros de trabajo, maestros como él, formaron una comisión "Pro calle Manuel Cabello" en la que solicitaron a todos los centros escolares de la localidad que se reunieran en claustro para solicitar al ayuntamiento que se rotulara una calle con su nombre en su recuerdo.
En enero y febrero de 2003 se reunieron los claustros de todos los centros y enviaron al ayuntamiento la solicitud, pero, ignoramos cuál sería la razón, aquella solicitud no tuvo seguimiento.
Este año desde el IES Las Cumbres hemos querido renovar aquella petición y hemos pedido a los centros la documentación al respecto. En dos de ellos no aparece ningún documento, pero en los otros nos han facilitado los certificados.
Con toda esa documentación, el director de Las Cumbres, Antonio Macías, ha solicitado de nuevo al ayuntamiento que se le dedique una calle, preferentemente la que está junto al colegio Reina Sofía, que fue su último centro y que aún no tiene nombre.
La instancia enviada hace un par de semanas se apoya en las siguientes consideraciones

1.    Fue el primer maestro de marroquinería de Ubrique, desde 1967, ejerciendo en la Escuela de Artes y Oficios como maestro técnico de marroquinería y más tarde como maestro de ciencias sociales..
2.    Desde el año 1968 involucró a todos los niños y niñas de Ubrique para que se interesaran por el conocimiento y cuidado de nuestro patrimonio gracias al programa “Misión Rescate”, con el que estuvo trabajando hasta mediados de los ochenta.
3.    Esta tarea de con Misión Rescate hizo que todo el pueblo estuviera presente en los medios de comunicación, pues el grupo 208 de Misión Rescate recibió una veintena de premios en todos esos años.
4.    Esta veintena de premios se corresponde con una veintena de yacimientos o monumentos de interés que pasaron a ser conocidos y estar protegidos, desde la ciudad romana de Ocurris hasta la talla de Nuestra Señora de la O, pasando por los talleres de arqueología científica o la ruta de los sacramentales.
5.    Consiguió poner el punto de atención sobre nuestro yacimiento romano, comenzando las primeras excavaciones a principios de los setenta, y no cejó en su empeño hasta que fue reconocido el valor de este enclave.
6.    Movilizó la opinión pública para solicitar un Museo Etnográfico en Ubrique, dedicado fundamentalmente al mundo de la piel, y comenzó a recoger testimonio de antiguos curtidores, tenerarios, marroquineros y trabajadores del mundo de la piel. Además comenzó a guardar muestras de petacas y de pequeña marroquinería, desde mediados del siglo XIX, colección que se encuentra depositada en el actual Museo de la Piel.
7.    En 1971 organizó la primera exposición-museo en Ubrique, en los salones de la Escuela de Artes y Oficios, siendo esta el germen de otras exposiciones que fueron dando cada vez más importancia a la historia de la piel de Ubrique.
8.    Fue cronista de Radio Nacional de España durante más de veinte años, dando a diario las noticias de nuestro pueblo en varias emisoras. También colaborador de Radio Ubrique desde sus comienzos.
9.    Involucrado en la cultura de toda la comarca fue organizador de Juegos Florales, pregonero de Fiestas y de Semana Santa, socio organizador en la Peña Cultural y Recreativa San Sebastián, apoyando en todo momento la pintura y la fotografía local.
10. Fue uno de los impulsores del reconocimiento a varios los maestros de la República, entre ellos don Francisco Fatou, don Fernando Gavilán y don Ramón Crossa.
11. Entre 1982 y 1999 escribió y publicó cinco libros dedicados a la historia de Ubrique y a la biografía de grandes personajes de la localidad, además de publicar en la prensa local y nacional varias decenas de artículos dedicados a nuestro pueblo.
12. Dejó varios manuscritos sobre la historia de la marroquinería en Ubrique y varios artículos sobre el léxico técnico del trabajo en piel. También un magnífico archivo de la vida local en los últimos cuarenta años de la vida del pueblo, en el que se incluyen centenares de fotografías, documentos de todo tipo, cartas, publicidad, tarjetas y recortes de periódicos.
13. Como maestro dejó un gran legado en el pueblo, y las generaciones de niños nacidos en los cincuenta, sesenta, setenta y ochenta lo recuerdan con admiración y cariño.
 



Esperamos que esta solicitud tenga pronto una respuesta, estamos seguros de que él habría disfrutado como nadie con este reconocimiento.
Gracias a todos los que nos han ayudado y nos apoyan siempre, expresándonos su agradecimiento y sus buenos recuerdos de "don Manuel".


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jueves, 30 de mayo de 2019

A un entrañable amigo, Manuel Cabello

Publicación de Ramón Trujillo Zurita en el Periódico de Ubrique
Julio de 2000


Por Ramón Trujillo Zurita



A UN ENTRAÑABLE AMIGO, MANUEL CABELLO

            Manuel Cabello Janeiro nació el 15 de noviembre de 1931, hijo del empresario marroquinero Francisco Cabello y Julia Janeiro.
En su juventud de estudiante de medicina juventud de estudiante de Medi­cina se inició muy profundamente en la investigación y curiosidad histórica.
Enamorado de su pueblo natal, de sus alrededores, su historia, tradiciones y ar­tesanía. Era un hombre polifacético, lo que lo llevó desde la meteorología a la industria marroquinera y de ser profesor del taller Escuela Sindical 'Santa Ana' en la misma actividad de la piel a serlo de E.G.B., en la rama de historia-geografía. En su incorporación a la enseñanza se especializó en el área de ciencias sociales. También fue un tiempo delegado comarcal de sindicatos.
Durante muchos años fue corresponsal de prensa y de Radio Nacional de España en la Sierra de Cádiz, y años más tarde colaboró con la emisora local Radio Ubrique. Como anécdota curiosa decir que en la película 'El traje de luces', del director Edgar Neville aparece Manuel Cabello en una escena del film, muy jovencito.
Ra­dio Nacional de España y Televisión Espa­ñola, bajo una idea de Aníbal Arias en 1965, hacían una llamada de socorro a todos los escolares y maestros de España. Bajo el animoso grito de ¡Misión Rescate! que localizaron y estudiaron por todos los pueblos y rincones de nuestra patria, cual­quier muestra que pudiera estar relacionada con el arte o con la historia. Manuel con su afán de investigador y aventurero se embar­có en esta idea que duró más de 20 años, acompañado siempre por jóvenes alumnos, amigos de él.
Su grupo de Misión Rescate 208 del Colegio Nacional de Ubrique, recibió en Madrid el Primer Premio Nacional, 'Trofeo de Oro' de manos de autoridades nacionales. Ubrique como homenaje y recuerdo le dedicó una plaza con el nombre de este singular grupo de Plaza Misión Rescate, por la zona del Acapulco. Su esposa, Esperanza Izquierdo Fernández, y sus cinco hijos fruto del matri­monio, siempre estuvieron con él, apoyán­dole en todos sus proyectos.
Por enfermedad se tuvo que retirar de su profesión de maestro de E.G.B. en el colegio público Reina Sofía. Como era una persona inquieta se dedicó a escribir y a investigar sobre la historia de su pueblo y de las peta­cas. En su haber tiene publicadas las obras:
“Quinto Centenario de la Fundación Seño­río de las Siete Villas” (editada en equipo) de 1986. “Ubrique, encrucijada histórica para caminos juveniles” de 1987. “Ubrique, piel al descubierto” de 1992. “Del sombrero de tres picos a la montera” de 1992. “El beato Diego José... y Ubrique” de 1994. “Los de­portes náuticos: nuevo impulso para nuestro  turismo” de 1996. “Obispo Panal, un hombre comprometido” de 1997.
En proyecto tenía realizar la enciclo­pedia 'La piel de Ubrique' y los libros 'Iti­nerarios en la Sierra de Cádiz’ y 'Ubrique siglos XVI al XIX”.
Colaboró en la organización de home­najes a ilustres ubriqueños como el Beato fray Diego José de Cádiz, el Obispo Panal y en rescatar tradiciones y fiestas ubriqueñas casi perdidas.
En cuanto a las petacas empezó a in­vestigar y coleccionar petacas y carteras de piel realizadas en Ubrique, llegando su colección a más de mil ejemplares, cada una con sus señas de composición, fabri­cación, fecha e historia.
El pasado día 31 de mayo nos dejaste, descansas en paz junto a tu pueblo para siempre y aunque pasen muchos años, Ubrique siempre te recordará y recordarte es sentir que aún estás entre nosotros. Aunque tú te hayas ido siempre quedarán tus obras para la posteridad, porque escribiste la historia de Ubrique con letras mayúsculas.

RAMÓN TRUJILLO ZURITA

miércoles, 29 de mayo de 2019

Un capicúa especial

Recorte del blog
Gentileza de Javier Sánchez


Por Esperanza Cabello


El contador de visitas de nuestro blog sigue en aumento. Son cifras modestas, si piensas en los millones de visitas que cualquier página puede llegar a tener, pero magníficas, si pensamos que nos estamos acercando a los dos millones de visitas de un blog de temática familiar y local sin repercusiones claras fuera de nuestro pueblo.
También es verdad que hace doce años que mantenemos esta página, con una media de doscientas entradas anuales y un flujo constante de noticias e información de nuestro pueblo tanto en la actualidad como, principalmente, en años anteriores.
El caso es que hoy nuestro amigo Javier Sánchez nos ha enviado un recorte en el que se puede ver, además de la entrada referida a la necesidad de un Museo de la Piel que escribiera nuestro padre hace varias décadas (en este enlace) el número señalado en el contador, un precioso capicúa: 1925291.
Gracias a todos los que hacen posible que este blog siga creciendo, pues sus visitas nos hacen pensar que nuestro trabajo es importante. Y gracias a Javier por enviarnos este capicúa tan curioso.


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martes, 28 de mayo de 2019

Música en Ocurris

 El quinteto Windsound durante su actuación


Fotografías de María Campos

Poder disfrutar en directo de un magnífico concierto al aire libre en el yacimiento romano de Ocurris, sintiendo la música, la temperatura agradable, el buen hacer de este joven grupo y siguiendo el repertorio que mezclaba los sonidos más modernos junto a piezas clásicas y un poco de jazz, es un privilegio que está reservado a unos cuantos privilegiados de la Sierra de Cádiz (o a quienes nos visiten,claro).
Y si además tienes la oportunidad, como nuestro hermano Manolo, de sentarte en las escaleras que protegen y facilitan la entrada al columbario, eso ya es magnífico.

Y este tipo de actividades es posible gracias a la magnífica gestión de los responsables del yacimiento y a un acuerdo del Ayuntamiento de Ubrique con el Conservatorio Superior de Música Manuel Castillo.
¡Enhorabuena a los organizadores y gracias a María Isabel Campos, la responsable técnica, por organizar maravillas para todos y a José Manuel Fernández Rivera, el concejal de cultura, pues es un constante impulsor de actividades en el yacimiento!





lunes, 27 de mayo de 2019

Tesoros en el mercadillo

 El mercadillo de Cádiz


 Por Esperanza Cabello

Ir al mercadillo, sea en el pueblo que sea, es algo que aprendimos desde siempre. Era una de las pasiones de nuestro padre, siempre a la búsqueda de una petaca o de un libro curioso, y la hemos heredado casi todos los hermanos.
Nosotros solemos ir a Cádiz, donde cada domingo se montan varias decenas de puestos de mil cosas diferentes, algunas muy interesantes y otras sin valor, al menos para nosotros. Hemos encontrado por supuesto petacas, carteras, algunas piezas de la Cartuja...



Lo que más nos gusta es mirar en los montones, allí hay algunas veces tesoritos increíbles, publicaciones raras, actas de notarías, antiguos libros de botánica y cosas por el estilo.
Pero la semana pasada encontramos el objeto más alucinante que se puede pensar. Un libro de registro con el sello de una comisión local de Ubrique.











Se trata, efectivamente, de un libro de registro de entradas que comienza el 14 de junio de 1937 y termina el 27 de mayo de 1940, hace hoy justamente setenta y nueve años.
Es un registro de entrada de documentos que llegan a esa "Comisión local de ayuda al combatiente de Ubrique".
No tenemos más información, ni tenemos más noticias de esa comisión local. Sabemos que desde enero de 1937 se impuso un nuevo impuesto sobre productos y servicios "de lujo" (tabaco, café, hospedaje, etc...) para subsidiar a los combatientes o a sus familias, aunque aún no sabemos si se trata de los beneficiarios o de quienes lo pagaban.
En este registro hay muchos datos de oficinas y de instituciones, pero también de ubriqueños. Esperamos poder hacer muy pronto un estudio de este "tesorito de mercadillo" y aprender un poco más sobre estos lamentables años en nuestro pueblo.


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domingo, 26 de mayo de 2019

Las aventuras de Juan Lucas. Se cumplen 70 años de su rodaje (1949-2019)

 Fotograma de la película "Las aventuras de Juan Lucas"
Ubrique, 1949




Por Ramón Trujillo
              

  En la antología del cine español de la época del Blanco y negro, nos encontramos con una película en la que Ubrique sirve como escenario y los ubriqueños como extras.

                Una  producción española del año 1949, de Manuel Halcón y con la dirección de Rafael Gil, película en blanco y negro, con una duración de 105 minutos, con una calidad comercial y artística favorable.

                Los principales actores eran Fernando Rey, María Dea, Manuel Morán, Juan Espantaleón, Julita Caba Alba y Rafael Calvo.

                También en el reparto participaron como extras un gran número de ubriqueños. Destacando a “Pasoslargos”, la madre de Juan “Pelota”, “el Pena”, con su cicatriz en la cara, que salía en varias escenas, la más famosa tocando la caracola en la zona del  Rano, en Ubrique, y María Rosa Zurita, de 18 años de edad, que trabajaba limpiando la casa de Manuela Benítez en la calle San Sebastián. Al ponerse mala la actriz principal, María Dea, tuvo que sustituirla y rodó varias escenas de la película en una cueva. Tuvo que  besar al actor principal, Fernando Rey.

María Rosa estuvo rodando durante dos días y le dieron un vale para cambiarlo en la fonda de Diego Yuste, con un valor de 100 pesetas de la época.



Un filme no muy conocido de aventuras, en el que Fernando Rey dispuso de uno de sus primeros papeles de actor protagonista.

                Los exteriores están grabados en la finca de Las Peñuelas, de los ganaderos ubriqueños Bohórquez Gómez,  en el término de Jerez de la Frontera.

Tanto en Ubrique como en sus alrededores se realizaron varias escenas de la película, una de las más recordadas es en  la calle Torre, más concretamente en el Peñón de la Becerra, sirviendo este lugar como una cárcel. Como anécdota, decir que mi padre, Ramón Trujillo Fernández, contaba que él vio grabar estas escenas, y cuando descansaba Fernando Rey, se iba al bar de Ana Maza, en la calle Saúcos, para tomar un refrigerio.

También en los Olivares, en la parte del “Parapeto”, que era propiedad de don Adrián, en la sierra del Rano, en la carretera de Ubrique a Benaocaz, y varias panorámicas de Ubrique desde Las Cumbres y la Curva de Las Pitas.



El argumento de la película se basa en Juan Lucas (Fernando Rey), un bandolero andaluz de principios del siglo XIX, que merced a la confesión de una curandera,  se entera de que su padre es un famoso bandido que está agonizando, Juan Lucas visita a su padre y éste, antes de morir, lo hace capitán de la cuadrilla. Juan está enamorado de Ana Romero,  hija del conde de Gabaldín, una relación a la que el padre se opone rotundamente.

“Las aventuras de Juan Lucas” la hemos podido ver varias veces en la televisión y también en cines.

Con esto quiero hacerle un pequeño homenaje a uno de nuestros más carismáticos e importantes actores, conocido internacionalmente como fue el gallego Fernando Casado Arambillet, más conocido como “Fernando Rey”.





Ubrique, abril de 2019

Ramón Trujillo Zurita











viernes, 24 de mayo de 2019

Necesidad de un Museo de la piel en Ubrique, por Manuel Cabello Janeiro

 Manuel Cabello Janeiro



Por Esperanza Cabello


Como es lógico recordamos muy a menudo a nuestro padre, aunque dentro de pocos días hará dieciniueve años que murió (demasiado pronto, por desgracia),  y más si estamos preparando, por fin, una exposición con la colección de petacas y carteras que estuvo recopilando los últimos años de su vida con la ilusión de crear, ¡por fin! el Museo de la Piel por el que tanto luchó.
Si supiera que después de tantos años las piezas que fue adquiriendo por todo lo largo y ancho de nuestra comarca iban a ocupar un lugar de honor en el museo se sentiría tremendamente orgulloso.
Desde el año 1971 en el que hizo la primera exposición de piezas de marroquinería y de tenerías en la Escuela de Artes y Oficios, Manuel Cabello hizo todo lo que estuvo en su mano por conseguir un museo de la piel que, lamentablemente, no llegó a conocer, pero con el que se sentiría tremendamente feliz.



Llegó a presentar un par de proyectos diferentes en el ayuntamiento, además de reivindicarlo en artículos de prensa, en crónicas de radio y en las tertulias de Radio Ubrique que mantenía sobre el mundo de la piel.
Hoy transcribimos una de sus crónicas de radio, emitida en 1993.




NECESIDAD DE UN MUSEO DE LA PIEL EN UBRIQUE (Cádiz)

 Por MANUEL CABELLO JANEIRO. Profesor de EGB


Indudablemente el trabajo de la piel es cultura, y la cultura hace sociedad. Pues bien, bajo el panorama sociocultural de Ubrique, y más ampliamente en todo su entorno del Parque Natural, donde por cierto ya se vienen estableciendo pequeñas células museísticas, como son los casos de Benaocaz, Benamahoma y Grazalema, se viene notando la necesidad en Ubrique de un Museo monográfico de la piel y costumbres tradicionales ubriqueñas que complemente y complete el horizonte cultural de su unidad artesana, por ser el mundo de la piel ubriqueña y de sus industrias próximas o conexas, uno de los más ricos y fecundos en sus aspectos folclóricos, populares, artísticos, estéticos e histórico-culturales, no solo de la localidad y la región, sino me atrevo a asegurar, de toda la Península.

Tradiciones petaqueras, modos, usos y formas de la producción artesana de la piel de Ubrique, en sus curtidurías (tenerías),las bellas artes, representadas ampliamente por la pintura, la música y la fotografía, amén de un amplio mundo dentro de la etnología, que aún permanecen vivos, puros y diferenciados en la localidad de Ubrique, donde conscientes y orgullosos de sus propias raíces existen hombres y mujeres capaces de vivir el presente, sin olvidar por ello ese universo personal y colectivo de producción y trabajos tradicionales heredados de sus mayores. Numerosas costumbres populares ubriqueñas tienen un origen ancestral, y al momento presente forman parte de lo que podríamos llamar museo viviente de la etnología.

Pero la marcha imparable del progreso, junto a unos nuevos esquemas de evolución interna van cumpliendo un casi proceso de evolución celular constante, muriendo cosas, para dar paso a otras nuevas. Y por otro lado, el salvamento, rescate, defensa y valoración del más rico acervo cultural de nuestro pueblo está amenazado por las profundas transformaciones socio económicas, y sobre todo por las acciones, punibles, a veces ignoradas, de los depredadores mercantilistas que conllevan la desaparición permanente de utillajes valiosísimos. Todo ello obliga a la creación urgente del museo monográfico de la piel y costumbres tradicionales.

Recoger en un museo ese acervo cultural riquísimo pero desgraciadamente perecedero y a punto de desaparecer por transgresiones inconfesables y poderlo conservar dándolo a conocer de una manera didáctica, vitalizadora y dinámica que resuma toda la secuencia histórica, social y artística es obligación ineludiblemente intransferible de unas instituciones, por fortuna modernas, a las que tenemos que acercamos de cara a ese futuro que deseamos.

Eso será lo mejor para todos, por eso transmito por las ondas de la radio la petición de este bien cultural que permita de una vez por todas a los que sean o se sientan ubriqueños mirar atrás, a nuestras propias raíces, intentando saber quiénes hemos sido, quiénes somos y hacia dónde queremos ir.



Ubrique, diciembre de 1993

MANUEL CABELLO JANEIRO