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lunes, 30 de noviembre de 2009

La entrada a Ubrique

Las hermanas Izquierdo en Vistahermosa
Ubrique, 1954?

Hoy hemos recuperado esta fotografía en un lugar increíble: el fondo de una caja de polvorones de hace más de cincuenta años.
Al principio no veíamos bien la imagen y no sabíamos quiénes estaban en la fotografía ni dónde estaban.
Un poco más limpia y clara hemos visto a Esperanza y Mª Remedios en Vistaalegre, a la entrada de Ubrique; nos ha llamado mucho la atención la señal de la derecha, y los árboles del camino cortados.
¿Sería posible que los árboles de Los Callejones siguieran hasta la salida de Ubrique? A lo mejor los cortaron para ensanchar la carretera. Lo investigaremos.




domingo, 29 de noviembre de 2009

Manuel Cabello Janeiro: La prehistoria en Ubrique

Hallazgos prehistóricos en cuevas
Exposición de 1971. Foto: Manuel Cabello


La pasión de Manuel Cabello por la investigación, la prospección y la aventura fue una pauta durante toda su vida. A principios de los años sesenta, y siempre acompañadao por sus amigos, Manuel comenzó a organizar paseos por el pinsapar, al Pico de San Cristóbal, al Berrueco y, por supuesto, a todas las cuevas y simas de los alrededores de Ubrique.

Recordamos que a veces encontraron objetos extraordiarios. José López López (Pepe er de Genoveva) nos contó hace unos días que yendo a la Diaclasa (en el Puerto de la Cruz, entre Ubrique y Benaocaz) nuestro padre encontró una bayoneta francesa oculta en la gruta.

También encontraron los restos de alguien que se refugió durante la guerra civil ( había un fusil, munición, restos de comida, ropas...), en aquella ocasión tuvieron que dar parte a la Guardia Civil, que se hizo cargo de las armas.

También descubrieron restos de cerámicas, de huesos y de objetos prehistóricos.

En un recorte del Diario de Cádiz, del miércoles, 23 de octubre de 1963, podemos leer la explicación del hallazgo de restos prehistóricos:


INTERESANTES HALLAZGOS EN UNA SIMA, EN UBRIQUE

UBRIQUE, de nuestro corresponsal LÓPEZ DIÁNEZ).- El pasado domingo, el grupo de montañeros de Ubrique, integrado por los señores Vilches, Cabello, Janiero y Piñero, en una excursión realizada por las laderas del lugar conocido por “Cruz de la Viñuela” decubrieron una profunda sima, por la que descendieron.

El resultado fue que a unos 60 metros de profundidad encontraron una cueva, y en ella, vestigios humanos que se supone pertenecen a una época prehistórica. Huesos de personas, restos de cerámica y, como caso curioso, un diente de marfil acanalado, seguramente un amuleto...

(El artículo se corta aquí).




Interesantes hallazgos en una sima
Diario de Cádiz, 1963


viernes, 27 de noviembre de 2009

Francisco y María Izquierdo Moreno: Juana Saborido Izquierdo

Calle Consistorio
años 60


Nuestro tatarabuelo Leandro Izquierdo Villa llegó a Ubrique desde Valladolid, vendiendo especias, era arriero. Aquí se casó con una viuda diez años mayor que él, María Moreno, que ya tenía dos  hijos, Bartolomé y Juan Clavijo Moreno.
Leandro y María tuvieron dos hijos, Francisco (nuestro bisabuelo, muerto el 5 de febrero de 1957 con 75 años) y María, la mayor.

María se casó con Bartolomé Saborido, vivían en la Calle Consistorio, y tuvieron dos hijas: Juana y Mercedes. Dos hermanas totalmente diferentes, Mercedes discreta y humilde, estuvo trabajando en casa de don Norberto Aparicio. Nunca se casó ni tuvo hijos.

A nuestra tía Juana tuvimos la suerte de conocerla. Era una mujer curiosa y amiga de las charlas, la mejor camisera que había en la comarca. Se casó pero se divorció (¡En aquella época!) porque su marido era bastante bruto.

Nuestra tía Juana vivía en la casa de sus padres, en la calle Consistorio. En 1936, cuando llegaron las tropas sublevadas a Ubrique y los soldados asaltaron el Ayuntamiento, Marcos León López, entonces presidente interino del comité de defensa para la villa de Ubrique (pinchar aquí para más información) consiguió escapar y salió corriendo calle abajo. Juana lo auxilió y Marcos se escondió en su casa. Nuestra abuela contaba que entraron en la casa de Juana dando tiros y cogieron a "Marquitos".

Cuando nuestra tía Juana murió, nuestra abuela Natalia nos dió un cuadro de San Mateo que había estado siempre en el salón de su casa y que tenía un agujero. Siempre nos preguntamos si aquél sería uno de los producidos por las balas. Al restaurar el cuadro nos aseguraron que no, que era un agujero fortuito y no tenía nada que ver con balas. No obstante, el cuadro fue testigo de uno de los episodios más tristes de nuestra historia local.


Esperanza Cabello Izquierdo, noviembre 2009

Les Luthiers



Quizás nos preguntemos qué tiene que ver este genial grupo con la historia de nuestra familia o de nuestro pueblo. En realidad han sido un icono, un modelo, una imagen para muchos de nosotros...


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Cuando me preguntan por mi músico favorito, por mi humorista favorito o por mi actor favorito simplemente contesto: LES LUTHIERS. Ahora que sé que están por España de nuevo y que hemos crecido juntos (la verdad ellos más que yo) he recordado (algún día explicare por qué recuerdo tantas cosas) la primera vez que los vi. (Pinchar aquí para leer la crónica)
Fue en Cádiz y conseguir la entrada fue una autentica odisea. Creo que era de las primeras veces que bajaban por Andalucía Yo los había escuchado desde hacía muchos años gracias a mi hermano Manolo que en alguna visita a su casa me puso algunos discos de ellos. Rápidamente me convertí en un autentico fan, no solo yo sino mucho de mis amigos, de modo que nuestras conversaciones tenían como tema a don Rodrigo Diaz de Carreras, un descubridor (que cuando él llego ya estaban descubiertos), que cuando puso pie en tierra de Incas hizo hincapíe y cosas así nosotros nos reíamos mucho pero alguno decían simplemente eran unos payasos.
Total, lo que hay que oír.
Pues bien, la primera vez que tuvimos oportunidad de verlos fue en el Teatro Falla de Cádiz.
Llegamos tempranito y cogimos un buen sitio en la col, cerquita de la taquilla. Conforme pasaba el tiempo la cola se iba alargando al final dio la vuelta a todo el teatro y llego a la Facultad de Medicina (prácticamente a la cola le podíamos ver la cola desde donde nosotros estábamos). De pronto se abrió la taquilla y una marabunta de gente se apelotonó. Yo empecé a ver que se me colaban y esto no podía ser, así que me adelanté pero con mi 1m84 (ya mido menos) no pasaba desapercibido ante aquellos gaditanos pequeñajos, y al grito de "Fuera, fuera" me querían echar de la cola.
Allí aguanté a base de empujones…. Hasta que llegaron los municipales y ellos si me sacaron. Estaba muy triste pero de pronto aparecieron los amigos con los que iba y de los que casi ni me acordaba y me contaron que con el follón que se había armado consiguieron comprar entradas para todos incluida la mía. Los ubriqueños también sabemos pasar desapercibidos.
Después de ésta los he podido ver varias veces y en varios lugares, pero fue en Cádiz precisamente donde tuve la oportunidad de hablar con ellos. Era una cuestión que me rondaba desde hacía muchos años ¿Qué les diría si los tuviera delante? La respuesta la descubrí aquel día; esperé en la salida trasera del teatro falla junto a mi amigo Pedro Herrero. Conforme fueron saliendo ningún sonido inteligible salió de mi boca mientras me firmaban un poster que llevaba con sus caras dibujadas hasta que salió Marcos Mundtock y acerté a pedirle que me firmara en la calva de su dibujo ¡Qué pedazo de chiste!
Yo me fui con todos mis autógrafos y Marcos... me imagino que se fue pensando en el arte y la sal que hay en Cai y preguntándose dónde estaría la gracia.





Leandro Cabello Izquierdo, noviembre 2009

jueves, 26 de noviembre de 2009

La fábrica de sombreros de la familia Rubiales

Encarnación Carrasco Blanco, Francisco Arenas Rubiales,
  Natalia Arenas y Celia Rubiales Ubrique, 1927?
 
 
 
Por Esperanza Cabello
 
Nuestro "primo" Cristóbal Pérez Rubiales nos ha proporcionado esta fantástica fotografía de la fábrica de sombreros que la familia Arenas Rubiales regentaba en la calle San Sebastián. Su madre, Pepa Rubiales, y también Isabel Álvarez, nos han explicado que en la familia había varios talleres de fabricación de sombreros, uno en la calle del Agua, otro en el callejón de la calle Prim y éste, en la calle San Sebastián. Existía un molde muy curioso para tomar las medias a los usuarios de los sombreros, con forma de sombrero de copa y un montón de cilindritos negros móviles. Una vez tomadas las medidas se procedía a la fabricación del sombrero, con pieles más suaves y flexibles que las utilizadas para marroquinería (por ejemplo, pieles de conejos), y también con paños normalmente se utilizaban los de los batanes de ubrique (pinchar aquí), famosos por su buena calidad. Cuando ya habían formado la horma del sombrero, se cosía y se planchaba, dejándolo listo para su uso. 
 
 
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martes, 24 de noviembre de 2009

Francisco Cabello Orellana: Medalla de oro al mérito artesano.

Francisco Cabello Orellana
Uno de los primeros empresarios de Ubrique
Petaquero desde 1920


Nuestro abuelo Francisco Cabello Orellana, pese a no haber nacido en Ubrique, sino en Sunchales, provincia de Santa Fé, en Argentina, era un Ubriqueño de pura cepa.

Su padre, Francisco Cabello Medina, maestro, había emigrado a Argentina para fundar en Sunchales la primera escuela primaria (pinchar aquí). Casado con Joaquina Orellana Aratacho, llegó a Argentina con sus tres hijas mayores: Guadalupe, Joaquina (que también fue maestra en Sunchales) y Elena.
En total Francisco y Joaquina tuvieron diez hijos, pero tres murieron en una epidemia siendo pequeñitos. Nuestros padres tuvieron la oportunidad de ver en Sunchales el certificado de defunción de Francisco Cabello Orellana a la edad de tres años (así se llamó más tarde su hermano, nuestro abuelo).
Muerto Francisco Cabello Medina, a la edad de 42 años, Joaquina decicdió volver a España y un hermano de Francisco, José, sacerdote destinado en Ubrique, los acogió. Francisco Cabello Orellana llegó a Ubrique con siete años.

Pronto empezaron todos los hermanos a trabajar en los artículos de piel, y Francisco estuvo rápidamente en condiciones de montar su propia empresa.




 Las hermanas Julia, Ana e Isabel Janeiro Rubiales
en el balcón de la primera Fábrica de Artículos de Piel de la familia
fundada en 1920

Casado con Julia Janeiro, su primera petaquería estuvo al final de los años veinte en el callejón de Janeiro, en la casa de Manuel Janeiro, que Julia heredó de sus padres y de la que fueron comprando las partes a los hermanos.

La fábrica estaba en la planta baja y en una parte de la primera planta, quedando la casa de la familia Cabello Janeiro en el resto del edificio.



 
Artículos de piel F. Cabello, año 1925
Fotografía recuperada por Manuel Cabello


Posteriormente la petaquería fue trasladada a la calle del Perdón,también trasladaron el domicilio familiar que estuvo allí hasta los años sesenta.

Año tras año, Francisco Cabello se fue especializando en estuchería; fabricaba estuches para corbatas, joyeros, cajas de música, estuches de manicura, cajas para cinturones y pañuelos... Aunque también fabricaba petacas, pitilleras, rosarieras, carteras, cinturones, marcos, bolsos y todo tipo de pequeña marroquinería.
Como anécdota, nuestra madre nos ha contado que compró una preciosa máquina de escribir, porque una máquina de escribir daba prestigio a la empresa.
Recordamos haber visto a nuestro abuelo trabajando con esa máquina en su tienda de confección, y a nuestro padre más tarde, escribiendo sus crónicas de redio en la misma máquina.

Uno de los oficiales de la fábrica de nuestro abuelo Paco, Antonio Pajuelo, era un artesano magnífico, fue él quien construyó la casita de la radio que la familia Cabello Izquierdo ha depositado en el Museo de la Piel de Ubrique.



La casita de la radio
fabricada
con retales de piel
Foto: Museo de la Piel


En los años cincuenta se instituyeron unos premios a la mejor labor artesana para premiar a los empresarios y a los petaqueros que destacaban en el ámbito de la marroquinería.

Nuestro abuelo, amparado por una trayectoria de más de treinta años en la fabricación de artículos de piel, presentó al concurso, en 1953, un muestrario de sus piezas más valoradas, y , según nos ha contado nuestra tía Joaquina, el mobiliario completo de una casita en miniatura: sillones, sillas, mesas, aparador, armarios, cómodas, camas, que Francisco Cabello había hecho con Antonio Pajuelo.

En enero de 1954 le fue otorgada la medalla de oro al mérito artesano, momento recogido por la siguiente fotografía.



Francisco Cabello Orellana recogiendo
la medalla al mérito artesano

Fotografía recuperada por Luis Eduardo Rubio


En los años sesenta dejó la empresa a cargo de su hijo Manuel, ocupándose entonces del comercio de confección que, junto a sus dos hijas, Ana María y Joaquina, regentaba en la Plaza.

Francisco Cabello Orellana fue uno de los primeros empresarios ubriqueños, dedicado al mundo de la marroquinería desde los quine años, en que su madre lo puso a trabajar en uno de los primeres talleres de Ubrique y fundando su propia empresa en los años veinte.
Toda una vida dedicada al diseño y la fabricación de artículos de piel de Ubrique.



Esperanza Cabello Izquierdo, noviembre 2009



lunes, 23 de noviembre de 2009

El sable de Antonio Hormigo

El sable de Antonio Hormigo
Foto: Francisco José Cabello Oliva

En el mes de junio hacíamos una entrada con la fotografía de Antonio Hormigo (pinchar aquí para verla).

Podíamos ver a un ¿militar? de uniforme con su cigarro y su sable. En el reverso de la fotografía estaba escrita con una dedicatroria a su prima Amalia Morales con su nombre: Antonio Hormigo, su edad, 24 años y la fecha: uno de febrero de 1879.



Antonio Hormigo, 1879
Fotografía recuperado por Manuel Cabello



En aquel entonces estábamos seguros de que pronto sabríamos la identidad de Antonio, porque habíamos encontrado su fotografía entre la de los familiares de nuestro padre.

Pues bien, hoy hemos recibido noticias, pero no de Antonio Hormigo, sino de su sable.
Nuestro sobrino Francisco José Cabello ha reconocido en la fotografía de 1879 el sable que su abuelo Manuel le había regalado hace muchos años, y nos cuenta que tiene inscrita una fecha: 1848.

Suponemos que en esa fecha se fabricó el sable. Más de 130 años después de su fabricación, el sable se conserva magníficamente, aunque seguimos desconociendo completamente quién sería Antonio Hormigos.



El sable tiene una fecha: 1848...
Fotografía: Francisco José Cabello Oliva


domingo, 22 de noviembre de 2009

La escuela de doña Isabel Becerra

Julia Janeiro Pérez en la escuela
de doña Isabel Becerrra, Ubrique, 1935



Hace dos días publicábamos la fotografía de una escuela en la que estaban nuestra abuela Julia y nuestra tía abuela Juana María. Comentábamos que una ubriqueña, Consuelo, nos contaba que ella había ido a la escuela de doña Isabel (pinchar aquí).
No teníamos ninguna imagen de esa escuela, pero hoy mismo nuestro tío Javier Janeiro nos ha enviado esta fotografía de la escuela de doña Isabel Becerra, en la que se estudiaba lectura, escritura, francés y música, y a la que iba, unos años más tarde, nuestra tía Julia Janeiro Pérez.



sábado, 21 de noviembre de 2009

En los toros

Plaza de Toros de Ubrique, 1919
Fotografía recuperada por Javier Janeiro



Nunca nos cansaremos de repetir que fue una auténtica canallada demoler nuestra Plaza de Toros, no porque seamos aficionados, ni porque la hiciera construir nuestro bisabuelo Manuel Janeiro Córdoba, sino porque era un edificio centenario singular y nuestro pueblo necesita esos espacios.
Hoy nuestro tío Javier Janeiro nos ha enviado una fotografía del primer cuarto del siglo XX; hacía ocho años que la plaza había sido inaugurada y suponemos que la instantánea estará tomada en la feria. Podemos ver a nuestra tía abuela Francisca y a su hermana María.
Nos llama poderosamente la atención el atuendo de los aficionados, sobre todo los sombreros de los señores (fabricados en Ubrique, seguramente en uno de los talleres de los hermanos Arenas Rubiales) y también el uniforme de las fuerzas de la autoridad.
Los "palcos" de la derecha nos hacen entender algunas fotografías que hemos publicado con anterioridad (pinchar aquí), porque no veíamos cómo podían ponerse los mantones de Manila en las gradas, ahora vemos que las señoras se ponían en esos "palcos" y extendían banderas o mantones.


Esperanza Cabello, noviembre 2009



La escuela de doña Ángeles Bohórquez

La escuela de Julia Janeiro y Juana María Carrasco
Ubrique, principios del siglo XX (¿1915?)
Fotografía recuperada por Esperanza Cabello



Esta fotografía se encontraba en un bonito marco repujado cuando la rescatamos de una obra en casa de nuestra abuela paterna. Aparte de reconocer en la última fila a nuestra abuela Julia Janeiro y en la primera a Juana María Carrasco, esposa de nuestro tío abuelo Rogelio Janeiro, no tenemos ningún dato más de esta escuela.

La semana pasada estuvimos hablando con dos ubriqueñas que rondan los noventa años, y nos hablaron de las "escuelas" que había en Ubrique hace más de cien años: una señora normalmente viuda o soltera, con conocimientos de lectura y escritura, ponía una escuela para niñas en su domicilio.
Una de nuestras paisanas nos decía: "Yo era muy chiquitilla, y me dijeron que doña Isabel iba a poner una escuela para aprender música, francés y lectura, así que allí me apunté. Eso sería en 1924 ó 1925."

Hemos conseguido (30 diciembre 2009) algunos datos de esta fotografía: es la escuela de doña Ángeles Bohórquez, una tía de nuestra tía Mª Ángeles Janeiro Carrasco. Esta maestra tenía su escuela en la calle del Agua, donde años más tarde estuvo la mercería de la familia Romero Janeiro.
Doña Ángeles dirigía una escuela unitaria de enseñanza nacional. En esta fotografía están, además de Juana María Carrasco y Julia Janeiro, las hermanas Lola y María Luque.


Hoy (31 de diciembre) hemos conseguido nuevos datos de esta escuela, que no era como las demás. Nuestra tía María de los Ángeles Janeiro nos ha contado lo siguiente:
Doña Ángeles Bohórquez era maestra nacional por oposición, tenía su escuela unitaria en la Calle del Agua, y la fotografía fue tomada en una ocasión especial: la Mutualidad de Enseñanza acababa de otorgar a la Escuela Unitaria de Ubrique, dirigida por doña Ángeles Bohórquez, un premio por la buena gestión de la escuela, además de imponerle una medalla. (Medalla que aún conserva su sobrina María de los Ángeles).
Juana María Carrasco Bohórquez trabajó como auxiliar de la maestra en esa escuela, pagada por el ayuntamiento de Ubrique.
En la fotografía podemos ver, además de Juana María Carrasco, Julia Janeiro, Lola y María Luque, a Ana Carrasco Bohórquez (hermana de Juana María) y a Guadalupe Cabello, hermana de nuestro abuelo Paco.

La escuela unitaria de enseñanza nacional de doña Ángeles Bohórquez tenía su equivalente masculino en la Calle de San Sebastián (donde está la farmacia), su titular era don Francisco Fatou, y trabajaba como auxiliar don Antonio Sánchez.



Justificar a ambos ladosReverso de la fotografía




El bonito marco repujado ha sido depositado, con cariño, en el Museo de la Piel de Ubrique, en nombre de nuestro abuelo Paco (Francisco Cabello Orellana), ya que no tenían ningún marco repujado hasta el momento.




viernes, 20 de noviembre de 2009

Nuestro particular tesoro

ABC 3 de diciembre de 1943


Hace unos días hablábamos de los "tesoros" que suelen aparecer en las obras.
No son siempre monedas, ni oro, a veces son recuerdos que para otras personas fueron muy importantes ¿Recuerdan ustedes "Amélie"?

Pues bien, nosotros hemos encontrado nuestro "tesoro particular". Tenemos la suerte de vivir en una casa muy antigua, construida hace más de doscientos años. La parte delantera es la más antigua, la central es más moderna y la trasera es reciente.
Durante el mes pasado hemos tenido que arreglar un poquito el tejado, en previsión de las lluvias que no terminan de llegar, y en la parte central nuestros albañiles han encontrado dos periódicos. Dos ABC concretamente, del 26 de noviembre y del 3 de diciembre de 1943.

Están muy estropeados, la humedad y los insectos han hecho estragos en ellos, pero se pueden leer, y nos han llamado poderosamente la atención las noticias de la Segunda Guerra Mundial, el avance de las tropas alemanas, las tropas rusas cercadas, las operaciones militares en Italia, los partes de bajas en Washington ... Todo eso nos ha hecho pensar en las personas que vivieron en esta casa y fueron protagonistas de la historia.
También son curiosos los artículos de opinión, por J. Álvarez Quintero y Julio Casares, tan parecidos a los actuales, las carteleras de cine: CIFESA, las noticias de sociedad...

Nuestros albañiles, sin decir nada, compraron varios ejemplares de varios periódicos, y los metieron en el tejado, entre el techo y las tejas, con un "mensaje" para los que hagan la siguiente obra...



Noticias de la guerra
ABC 26 de noviembre de 1943



Imágenes de combates
ABC, 26 de noviembre de 1943



CIFESA
Películas para el 26 de noviembre de 1943



jueves, 19 de noviembre de 2009

Los inicios de la arqueología en Ubrique

Castillo de Fátima
Ubrique


Listado de 31 yacimientos arqueológicos presentados por Manuel Cabello a Misión Rescate en diciembre de 1967
  1. Restos de acueducto, Sierra “los Paredones”
  2. Calzada Romana. Venta Martín
  3. Cipo Romano de Postumiae.
  4. Yacimiento prehistórico. Salto del Pollo.
  5. Yacimiento Romano de Ubrique el Alto.
  6. Ciudad Romana de Peñón Gordo
  7. Fortaleza romana de la Venta del Pájaro.
  8. Necrópolis romana de la Venta del Pájaro
  9. Necrópolis de Tavizna
  10. Cantera romana de Tavizna
  11. Poblado romano de Tavizna
  12. Villa romana de la Carretera Nueva
  13. Fortaleza de Mulera
  14. Fortaleza del Garciago
  15. Cueva prehistórica del Berrueco
  16. Ciudad de Ocurris
  17. Fortaleza de Ocurris
  18. Cantera de ruedas de molino
  19. Necrópolis baja del Salto de la Mora
  20. Ruinas del Garciago
  21. Ruinas de Cardela
  22. Ruinas de Aznalmara
  23. Ruinas visigodas del Ubrique Alto
  24. Ruinas visigodas del Salto de la Mora
  25. Ruinas árabes de Ubrique el Alto
  26. Restos de la Mezquita del San Antonio
  27. Restos romanos de la Cruz de la Viñuela
  28. Las Bovedillas (parte exterior)
  29. Necrópolis de las Bovedillas
  30. Termas de Villamartín
  31. Molino romano de Villamartín.

Sólo se tenía constancia, en ese momento, de los señalados en rojo.

Yacimiento arqueológico del Salto de la Mora
Ubrique. Foto: Manuel Cabello 1973


La exposición de 1971

En el año 1969 Manuel Cabello trabajaba ya como maestro en la Escuela de Artes y Oficios, al llegar allí se encontró con un plantel de maestros que se convertirían en amigos para siempre y un gran número de alumnos, sus primeros alumnos, que quedarán, también para siempre, en el recuerdo de todos nosotros.

Fundamentalmente encontró apoyo en don Francisco Collado, compañero durante muchísimos años hasta su jubilación, y en don Manuel Carrasco, profesor de carpintería, que se convirtió en gran amigo e "inventor" de mil y una actividades diferentes: castillos de fuego, belenes vivientes, belenes mecánicos, cabalgatas de Reyes...

Terminando el primer trimestre del curso 1970-1971, y después de haber recibido los primeros premios de Misión Rescate, Manuel Cabello tuvo la genial idea de montar en su centro de enseñanza una exposición antológica en la que recogerían los hallazgos más importantes hasta el momento, sobre todo las piezas recogidas en las dos últimas tenerías de Ubrique, salvadas en el último momento de perderse para siempre entre los escombros de los edificos.

Él había pensado cómo hacer para que todas las piezas antiguas, todos los "cachivaches" abandonados y todas las "antiguallas" despreciadas y arrinconadas en trasteros y "soberaos" recobraran su valor. Así que empezó a montar, con la ayuda de sus compañeros, el apoyo de sus alumnos y los padres de sus alumnos y la solidaridad de toda la familia y amigos, una "Exposición antológica", en la que fueron incluyendo, poco a poco, muestras de todas la sabiduría popular, de la artesanía y del arte ubriqueños.

Había un par de salas de arqueología con piezas encontradas en tierras de labor y en el Salto de la Mora. La gente estaba orgullosa de poder enseñar los objetos encontrados.

La sala más preparada era la del curtido. Con un maniquí se reproducía fielmente el proceso de curtición. En las paredes estaban, cuidadosamente distribuidas, todas las herramientas necesarias que habían recuperado gracias a la amabilidad de don Miguel Romero.

La sala que más nos gustaba era la que reproducía objetos cotidianos de las casas; objetos de adorno, muñecos, cuadros, figuritas finamente talladas... Todo ello en bonitas estanterías, con pañitos bordados.

Manuel Cabello había hablado con muchas familias para que cedieran sus cuadros durante esta exposición, así que podíamos ver cuadros de Manuel , Julia y Rogelio Janeiro, de Pierre Matheu, de Juan Rodríguez Cabas , de Manuel Pillard y de varios pintores ubriqueños.

La pieza que más destacaba era el famoso Cristo de mármol del Calvario, impresionante, que durante la guerra civil había pasado a manos de particulares.

Durante varias semanas todos los del pueblo pudimos visitar la exposición. Nuestro padre no se olvidó de invitar a las autoridades provinciales y regionales, con el correspondiente eco en la prensa y el ir y venir de muchísimas personas .

A partir de ahí, su mayor ilusión fue conseguir una exposición permanente de las obras de arte y artesanía ubriqueñas. Durante el resto de su vida estuvo trabajando en el Museo Escolar en todas las escuelas en las que trabajó, quedando las piezas de arqueología y de curtición en el CEIP Reina Sofía trás su jubilación.
Actualmente, las piezas arqueológicas siguen en el colegio, y las herramientas de curtición están depositadas en el Museo de la Piel de Ubrique
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Manuel Cabello hace de "cicerone" en la
Exposición Antológica de 1971


miércoles, 18 de noviembre de 2009

Feliz Cumpleaños, Laura

Laura y Leandro en su cabaña de madera


Recuerdo cuando nació mi hija Laura, al poco tiempo le estaba construyendo su cabaña de madera en el campo y no tenía dos años cuando visitó isla mágica y el zoo de Jerez y a los tres pasamos un día en el Aguapark .

Ahora pienso que quizás estas cosas las hacía por mí mismo ya que ella evidentemente no podía dar su opinión. Pero se ha ido haciendo mayor y va adquiriendo su propio criterio.

El otro día le propuse ir a merendar al Ubrique el alto, me gustaría enseñarle a apreciar nuestro entorno igual que me lo enseñaron a mí. Al principio comenzó a quejarse por las piedras que había en la vereda. Pero después vió un caballo y muchas cosas más que llamaron su atención, así que se quedó contenta con la excursión.

Dentro de poco le propondré otro paseo y no sé lo que me responderá, espero que sea que sí.

Hoy cumple siete años y lo único importante es que puedo ver como se hace mayor.

¡Felicidades Laura!

martes, 17 de noviembre de 2009

Nuestra familia de Cuba

Pedro Rubiales con su esposa Caridad
Ana y Julia Janeiro Rubiales

Las niñas Teresa y Sebastiana Rubiales
El niño Manolo Álvarez Janeiro

En primer término, Celia Rubiales García, tía abuela de Celia
Con la que guarda un gran parecido.
Ubrique, 1922

Hoy hemos tenido un alegrón de los buenos, hemos conocido a nuestra familia de Cuba.
Hace unos días tuvimos la suerte de saludar a nuestra "tía" Pepa Rubiales, que nos contó la historia de su familia.
Esa historia familiar comenzaba con José Rubiales Coveñas, hermano de nuestra bisabuela Julia, que, casado con Josefa García, había tenido varios hijos, dos de los cuales: Paco y Odón, habían emigrado a Cuba.
En Cuba Paco fundó su familia, y las relaciones se perdieron hace ya muchos años, recordando los ubriqueños que tenían primos allí y los cubanos que tenían familia aquí, pero sin estar en contacto.

Recientemente Paco Rubiales, el cubano, hijo de Paco Rubiales García , consiguió ponerse en contacto con su familia directa, sus primos hermanos.
Gracias a los avances en las comunicaciones el contacto ahora es fluido, y Cristóbal Pérez Rubiales ha tenido la gentileza de enviarnos la fotografía de los primos Rubiales de Cuba.


Paco Rubiales y señora con toda su familia
Cuba 2009

En el centro de la fotografía, con gafas oscuras, tenemos a Paco Rubiales, a su izquierda a su esposa, entre los dos, detrás, la hija de ambos, Josefa Rubiales Escalona, cuya hija, Amarilis, es la que tiene un vestido amarilla y un bebé en brazos.
Queremos destacar que otra de las nietas, la rubia del vestido de cuadros que está junto a su abuela y que tiene los rasgos tan de "Rubialita" (pelo rubio y ojos claros), se llama Celia, como la hermana pequeña de Paco y Odón, con la que tiene, además, un extraordinario parecido (y, aunque parezca increíble, las dos son muy parecidas a nuestra Julia, cuyo apellido Rubiales ocupa ya el puesto 14 en su lista de apellidos).

Paco y Odón se fueron a Cuba a principios del siglo XX y nunca dejaron de estar en contacto con su familia. A su hermana pequeña, Celia, le tenían un cariño especial, y cuando tuvieron su primer barco lo bautizaron con ese nombre: Celia.


Estamos muy contentos de conocer a la familia cubana, y nuestro padre habría estado feliz de poder ver esta fotografía. Él y nuestra madre recorrieron Argentina y la República Dominicana a la búsqueda de ubriqueños y familiares (el obispo Panal, la familia Cabello, la familia Izquierdo), así que, seguramente, no hubieran dudado ni un momento en "cruzar el charco" para ir a darles un abrazo.


Aprovechamos la oportunidad para saludarlos a todos, mandarles un gran abrazo y ofrecerles estas páginas para que puedan ponerse en contacto con todos los familiares de Ubrique.


Esperanza Cabello Izquierdo
 
 
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lunes, 16 de noviembre de 2009

Una lección de todo

Serafín y su piano
Rota, 1997


Los hijos pueden darnos muchas lecciones, nos sorprenden, nos intrigan, nos maravillan, nos enseñan.

A veces nos entusiasman, nos fascinan, nos apabullan, nos asombran, nos deslumbran, nos desconciertan, nos sobrecogen.

Casi siempre nos confunden, nos alegran, nos dan vida, nos divierten, nos colman, nos hacen felices...

Hoy nos han conmovido, nos han emocionado y nos han impresionado...

Innovaciones tecnológicas

La radio de Juan y Trinidad



Ahora que no sabemos qué aparato debemos poner para la TDT de pago o para la gratuita y nos hacemos un lio con internet y pagamos recibos de telefonía móvil, fija o del satélite voy a contar como fueron más o menos los principios de las telecomunicaciones en Ubrique.

Como nuestro pueblo está situado entre montañas, siempre le han llegado las ondas hertzianas más bien regular. Las radios de válvulas, aparte de la mala señal que les llegaba tenían el problema de que al tener que ir enchufadas y teniendo Ubrique una pésima estabilidad de corriente era imposible disfrutar de ningún programa con un buen sonido.

Mi madre me cuenta que escuchar el regreso de los niños que tuvieron que irse a Rusia después de la guerra le fue casi imposible debido a las continuas subidas y bajadas de corriente. En Ubrique había el dicho y la cancioncilla de: Esto de la luz es un cachondeo….

En los cincuenta aparecieron en Ubrique los primeros televisores, mi abuelo Leandro trajo un Philips de Madrid que incluso tenía dos puertas que se podían cerrar con llave (eso si que es bloqueo parental). Pero el problema era gordo, porque sin repetidor era imposible recibir ninguna señal.

De modo que a grandes males grandes remedios y en la Cruz del Tajo comenzaron a aparecer antenas (como nuevas cruces) y cables que llevaban la señal hasta la cada receptor. Por lo visto (no hay unanimidad) el primero fue el bar Chisparra, cobraba a los niños una peseta por verlo y a los clientes nada.

Ese receptor estaba cerca del tajo pero el siguiente llegó a la casa de don Diego Reguera (que puso la antena junto a la Cruz de la Viñuela) y después otros más, que fueron poniendo antenas poco a poco. hasta que también llegó a la casa de mis abuelos. Y todo esto con un cable desde la Cruz del Tajo o de la Viñuela hasta la correspondiente casa, las más cercanas a casi 200 metros. Quien tenía un televisor tenía visita segura.

Me imagino el aspecto que tendría Ubrique con todas aquellas antenas en la montaña. Incluso a principio de los sesenta vino una murga de Prado Del Rey que decía. “Los de Ubrique son muy, finos y los de Prado muy bastos, pero para ver la tele no tenemos que poner la antena en alto.

Otro problema grave era el precio de los receptores (muy caros al ser tecnología punta), pero se agudizó el ingenio y además de las ditas (pagar poquito a poco) hubo una forma de pago muy curiosa: Apareció una radio a la que para escucharla, había que echarle una moneda. De vez en cuando venia el vendedor y recogía el dinero, así se iba pagando el aparato. Una vez pagada se le quitaba el monedero. Esto me lo ha contado Rafael Jurado pues su tío tenía una así en su barbería en la calle San Pedro.

Alguna radio no se pudo pagar, como la de un famoso bar de Ubrique. Cuando se la llevaron el dueño puso en su repisa una perdiz disecada y cada vez que un cliente, con guasa, le preguntaba por la radio este respondía señalando al ave, "LA PERDÍ"

LEANDRO CABELLO



domingo, 15 de noviembre de 2009

Ubrique, 15 de abril de 1931: la II República


La Plaza del Ayuntamiento de Ubrique
15 de abril de 1931
Fotografía recuperada por Javier Janeiro

Nuestro padre siempre decía que él había nacido el año de la República, en 1931.

Hoy nuestro tío Javier Janeiro nos ha enviado una fotografía histórica de nuestro pueblo, que nuestra tía Isabel Álvarez nos ha explicado con una claridad increíble, ya que hace 78 años que esta foto fue tomada:

"Esta fotografía se hizo desde el balcón de la casa de Manuel Janeiro (Isabel está en primer término, con Rafaela Puerto a la derecha, son las dos niñas con abrigo). Ese día fue el primer día de la República, por eso había tanta gente en la Plaza. El edificio que está a la derecha, en chaflán, con el cartel encima, era la posada de Manuel Corrales, y ahora es la casa de Rogelia Yuste; al fondo se ve la puerta de la Iglesia y la casa de Pendón a la izquierda. En la Plaza había palmeras, los naranjos los pusieron pocos años más tarde.

La gente se había reunido en la Plaza, no porque fueran de izquierdas ni de derechas, sino porque era un día importante, había habido muchos vaivenes entonces.

Además iban a empezar en Ubrique las colonias. Mi padre, Antonio Álvarez de la Puente Tienda (ese era el apellido de su madre, que venía de Arcos), se había puesto en contacto con el médico gaditano Díaz Borrego, para que pudieran venir a Ubrique niñas de las colonias (eso era una especie de vacaciones de niñas de hospicios) que se iban a quedar en la "posá" que se ve en la foto.

Entonces, todo el mundo estaba en la Plaza y  llegaron por la calle Real abajo los dos autobuses con casi cien niñas de las colonias, que venían con monjas. El médico había comprado muchos juguetes para los niños ubriqueños, y se repartieron entonces.

Nosotras estábamos allí con nuestros tíos, todos los hombres se habían estado reuniendo en la Plaza desde por la mañana, esperando a ver qué pasaba con el gobierno."

Dos días antes había habido elecciones municipales, el rey Alfonso XIII se exilió el mismo día 14 y se formó un gobierno provisional dirigido por Niceto Alcalá-Zamora.

En Ubrique se vivieron esos momentos con singular expectación, para los mayores, con la preocupación del momento político, y para los pequeños, con la curiosidad de las colonias.
La proclamación de la II República tuvo lugar en nuestro pueblo el 15 de abril, un día más tarde, según cuenta el historiador Fernando Sígler.


Esperanza Cabello Izquierdo, noviembre 2009



Nota del 12 de julio de 2015: Revisando la pubicación para añadir dos nuevas fotofrafías de este día, hemos comprobado que contamos con la fotografía de las chicas que venían a las colonias en Ubrique y de las monitoras. También había seis monjas, todas se hospedaban en la misma fonda. No hemos podido tener ningún dato de ellas, pero queda para la historia local el grupo de chicas que llegaron a Ubrique el 15 de abril de 1931 a pasar unos días en la fonda.




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Isabel Coveñas (Cobeña): Nuestra Tatarabuela

Isabel Coveñas (o Cobeñas) Orellana. La fotografía familiar
más antigua que conservamos



Hoy, 15 de noviembre, hace setenta y ocho años que nació nuestro padre, Manuel Cabello Janeiro. Una de sus principales preocupaciones era la familia, como buen Rubiales y como buen Janeiro, era muy familiero. También le interesaba la historia, y en particular la Historia de Ubrique. Hemos pensado que recuperar a su bisabuela Isabel Coveñas Orellana, madre de Julia Rubiales Coveñas, madre a su vez de Julia Janeiro Rubiales, su madre, era una bonita manera de recordarlo a él también.


Isabel Coveñas Orellana era nuestra tatarabuela, no tenemos casi ningún dato de ella, aparte de que fue una de las "abuelas coraje" que firmó en 1865 el manifiesto mandado a las Cortes de la Nación para que se suprimiera el "impuesto de sangre" que obligaba al reclutamiento forzoso de uno de cada cinco jóvenes en edad militar: "Los quintos".

Casada con Pedro Rubiales Romero, fueron los fundadores de una familia muy numerosa en Ubrique, que incluye a miles de personas y de la que forman parte todos los Rubiales, los Coveñas, los Janeiro y los Cabello de este pueblo. Parece que tuvieron "siete hijas como siete soles" (en palabras de nuestras tías Julia e Isabel) de las que conocemos a Consuelo, Ángeles, Francisca, Natalia, Isabel y Julia Janeiro Coveñas (nuestra bisabuela) también tuvieron hijos, de los que conocemos a José, a Emilio y a Cristóbal.

También tenemos una fotografía de su hijo Cristóbal Janeiro Coveñas, primer marido de Teresa Janeiro Córdoba (hermana de nuestro bisabuelo), que a su vez fueron los padres de Ana y Pedro Rubiales Janeiro.



Cristóbal Rubiales Coveñas



Isabel Rubiales Coveñas



Julia Rubiales Coveñas
Madre de Julia Janeiro Rubiales


Sixto Rubiales Coveñas y su mujer

Pedro Rubiales Janeiro Fotógrafo



Sebastiana Rubiales


Cristóbal Rubiales García y Juana Maza  
Con su hijo José en Brazos, 1946


Las fotografías de esta entrada fueron recuperadas por Manuel Cabello, a excepción de la de Cristóbal Rubiales, que nos ha sido proporcionada por Cristóbal Pérez Rubiales, su nieto.