martes, 18 de abril de 2017

Almonaster la Real, un lujo de tenería en un pueblo precioso

Almonaster la Real, vista general     



Por Esperanza Cabello   

Aprovechar los días de vacaciones para hacer turismo, para viajar, para conocer otros lugares y otras maneras de ver la vida es algo que nos hace siempre apreciar lo que tenemos, pero también nos enseña a apreciar lo que los demás han hecho con su patrimonio y que a nosotros nos vendría tan bien.
Y no es necesario ir muy lejos, ni a lugares pioneros, ni a sitios turísticos de moda. Por aquí muy cerquita tenemos verdaderos tesoros desconocidos y maravillosos.







Almonaster la Real es un pueblecito de apenas dos mil habitantes en la provincia de Huelva, ya en la sierra, cerca de Portugal. Es un pueblo pequeño pero tan lleno de historia que rebosa cultura y patrimonio por todas partes. Sus edificios antiguos nos hablan del paso de tantas civilizaciones, de tantas culturas, que se nos hace difícil no enamorarnos a primera vista de Almonaster (su nombre significa "el monasterio" en árabe). 


La mezquita de Almonaster
Una de las más coquetas de España


Tanto las ermitas como la iglesia conviven con una de las mezquitas más recoletas de España. No se hace difícil pasear entre sus columnas imaginando cómo era la vida en Almonaster en la Edad Media y durante el paso de los árabes por nuestra geografía.



La ermita de Almonaster la Real
Declarada Monumento Histórico-Artístico en 1931



La mezquita, construida sobre el siglo X, fue reconvertida en ermita y declarada Monumento Histórico- Artístico en 1931. En este enlace podemos conocer más aspectos de esta pequeña maravilla. (pinchar aquí).


 Interior de la mezquita



 Pero lo que realmente más nos ha llamado la atención de Almonaster la Real es que entre todas sus casitas, sus ermitas y sus fuentes hay una tenería. Al recorrer el pueblo, tan pequeñito, desembocamos rápidamente en el "Puente de la Tenería", y eso nos dio mucho que pensar.







En el cartel que lo precede pudimos leer:
 Puente medieval de antigua fábrica romana por el que transcurre uno de los ramales de la también romana Vía Julia. A través de él se accede a las antiguas tenerías o fábricas de curtido de pieles. Interesante complejo de época preindustrial.





Un puente romano auténtico. Bien cuidado, bien conservado y el orgullo de los habitantes de Almonaster, que lo recorren en sus fiestas más emblemáticas: Las fiestas de la Cruz.




Y ya por fin, cruzado el puente, se llega a las Tenerías. Un edificio de 1806 dedicado al curtido de las pieles y más tarde fue también un molino hidráulico de aceite.
Se trata de un edificio rectangular con varios patios en los que hay diferentes almacenes distribuidos en dos plantas. Todo ello con arcos de ladrillos. Se ve que el edificio ha conocido mejores épocas, y que el estado de conservación no es el más apropiado, pero los habitantes de Almonaster la Real están más que orgullosos de sus tenerías, recuerdo de otros tiempos en los qu ela actividad industrial de la zona (con las minas) era muy fructífera, y Almonaster un municipio floreciente.






Y estas son las tenerías de Almonaster la Real. Nos encanta ver cómo en un pequeño pueblecito de la sierra de Huelva se conservan, con orgullo, tantos testigos de la historia de la localidad.
Nuestros amigos saben que pugnamos por recuperar, al menos en parte, la zona de El Rodezno de Ubrique, verdadero núcleo del nacimiento de nuestro pueblo tal como lo conocemos; lugar en el que se sucedieron molinos, batanes, tenerías y en el que se generaba la electricidad del pueblo.
Hubiera sido fantástico que no se hubiera dejado caer la mayor parte de ese tesoro etnológico o que ahora se hiciera un esfuerzo por mantenerlo.
Sabemos que una parte de la zona es de propiedad privada, y que nuestra municipalidad no tiene presupuesto para inversiones. Pero quizás un crowdfunding (pinchar aquí para saber de este tipo de mecenazgo) como hicieron nuestros vecinos de Bornos para salvar el convento, o un plan de inversiones de empresarios ubriqueños (mientras no nos toque la lotería) organizado por el ayuntamiento podría permitirnos recuperar, de alguna manera, lo que la desidia y el tiempo se han encargado de ir deteriorando.






Además debemos recomendar la visita de Almonaster la Real para esta primavera. Ahora, a principios de mayo, comienzan los festejos de las Cruces de Mayo, nos ha sorprendido sobremanera ver que ellos también tienen una fiesta singular, que también utilizan elementos vegetales autóctonos (la chubarba) y que están declaradas de Interés Etnológico e incluidas en el Catálogo General de Bienes Patrimoniales de Andalucía.
Pinchando en este enlace podemos saber algo más de estas Fiestas de la Cruz. 


Aún nos queda un pequeño detalle esperanzador: nuestra amiga María Campos, la arqueóloga municipal, nos dijo un día que "las ruinas tienen que estar siempre limpitas", y como cada año, ya se está procediendo a la limpieza de maleza y basuras de nuestro querido Rodezno. Al menos nos queda esa alegría: hay quien se preocupa por mantener nuestras ruinas limpitas. 😉

Comienza la limpieza del Rodezno
Cada año se hacen más necesarias estas tareas en la zona




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domingo, 16 de abril de 2017

Don Serafín Bohórquez Vecina, médico colegiado número 369

 Carnet de colegiado de don Serafín Bohórquez Vecina
Gentileza de Antonio Bohórquez     


Por Esperanza Cabello    


Nuestro amigo Antonio Bohórquez Jiménez no para de asombrarnos, conserva un buen montón de pequeños recuerdos de su familia, pequeños recuerdos que para nosotros y la historia de nuestro pueblo son un verdadero tesoro.
Hace unos meses nos envió la cartera de su tío Serafín Bohórquez Vecina, uno de los personajes ubriqueños de la primera mitad del siglo pasado, cartera que puede verse actualmente en el Museo de la Piel de Ubrique.
Además envía regularmente al grupo de facebook Ubrique en el recuerdo fotografías preciosas de principios de siglo y de pinturas típicas de nuestro pueblo.
Y hoy nos ha enviado el carnet de colegiado de su tío abuelo Serafín Bohórquez expedido el 10 de noviembre de 1934.
Era el colegiado número 369 de la provincia de Cádiz, y, según consta en el documento, don Serafían vivía en aquel momento en la calle Deán García Sarmiento número 10, actual calle del Perdón (en este enlace).
El presidente del Colegio Oficial de Médicos era en 1934 don Amado García Bourlié, tal como se ve en la firma, el Secretario parece ser don Enrique Muñoz Beato (que fuera presidente en 1936).
Hemos leído en este artículo del historiador Antonio Morales que el Gobernador Civil de Cádiz en noviembre de 1934 era Alfredo Piqueras Olivares, aunque no reconocemos este nombre en la firma del documento, seguramente lo firmaría por orden alguna otra persona.




Funda del carnet de colegiado de don Serafín Bohórquez Vecina
Gentileza de Antonio Bohórquez Jiménez


Se trata, pues, de un documento muy interesante para la pequeña historia de nuestro pueblo, y agradecemos a nuestro amigo Antonio que haya tenido la amabilidad de enviárnoslo para su publicación.


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sábado, 15 de abril de 2017

Gañotes montañeros

Gañotes de Ubrique en el punto más alto del término municipal    
Fotografía de Juan Manuel Román     



Por Esperanza Cabello 
Fotografías de Antonio Morales y Juan Manuel Román    


Ayer explicábamos cómo un puñado de gañotes había recorrido una parte de nuestra geografía fotografiándose en lugares turísticos ( pinchando en este enlace).
Y hoy nuestro amigo Juan Manuel Román nos ha enviado, a instancias de nuestro hermano Leandro, esta otra fotografía de dos gañotes montañeros.


Juan Manuel Román posando junto al cartel del Pico del Gamón


Pero no han subido a una montaña cualquiera, no, estos gañotes, con Juan Manuel y Antonio Morales, han subido al Salto del Gamón, el punto más alto de nuestro término municipal, una excursión montañera muy especial, no solo porque la subida es un poquito dura, sino porque las vistas desde el Salto del Gamón son espectaculares.



Antonio en el Salto del Gamón. Al fondo, Ubrique


Es realmente una idea genial: unos paseítos por la sierra, ejercicio físico en un entorno envidiable y con un clima más envidiable aún y además, con una merienda exquisita. Después del esfuerzo, disfrutar del paisaje con un buen gañote, y unir dos de los símbolos de Ubrique en un solo momento.



El Salto del Gamón, un lugar increíble


Agradecemos a Juan Manuel y a Antonio que nos hayan dado esta buenísima idea y que hayan compartido la fotografía de los gañotes montañeros.

¿Habrá más gañotes que hayan hecho excursiones inolvidables? Si algún ubriqueño o ubriqueña ha fotografiado a sus gañotes durante esta semana de vacaciones estaremos encantados de publicar todas las fotos de gañotes viajeros que nos propongan.

Antonio y Juan en el techo de Ubrique
Gracias, amigos😉



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viernes, 14 de abril de 2017

Unos gañotes viajeros

 Gañotes en el lago de Annecy. Francia  



Por Esperanza Cabello  


 Hemos explicado algunas veces que cuando se va acercando la Semana Santa en nuestro pueblo comienza a oler a gañotes. Efectivamente, tradicionalmente en los días anteriores a estas fechas se preparaban en las casas algunas comidas especiales, pero, sobre todo, dulces caseros: magdalenas, borrachos, gañotes...
Y desde hace unos años hemos hecho una especie de juego invitando a todos los amigos que están repartidos por toda la geografía del planeta a que vengan a Ubrique a comer gañotes.
Pero este año hemos cambiado las tornas y hemos llevado los gañotes de paseo. 
Bueno, los gañotes no, llevábamos las cañas y el ajolí, por si acaso, y las disposiciones de llenar los Alpes del aroma de nuestro dulce más internacional.
Y como ya se va convirtiendo en algo cotidiano, mientras hacíamos nuestros gañotes recordábamos los de nuestro hermano Leandro, mirando a las montañas, y pensamos que lo emularíamos.




 Gañotes frente al lago Lemán (Suiza-Francia)
Al fondo, a la izquierda, el Mont Blanc



Y pusimos nuestros gañotes frente a la ventana, para que todo el lago se llenara de olor a gañotes. Ahí habría quedado la cosa si no se nos hubiera ocurrido a unos y a otros ir haciendo fotografías a los gañotes a medida que iban recorriendo kilómetros.
Nuestra amiga Beatriz nos recordó que estos gañotes viajeros parecían el gnomo de jardín de Amélie, y, efectivamente, han paseado a lo largo y ancho de los lagos alpinos y las ciudades que  los bordean. De Suiza a Francia han visitado lagos, castillos, museos (hasta el museo de Alien), fuentes, flores, ciudades medievales; han entrado en iglesias católicas y protestantes; han montado en barco en Annecy; se han fotografiado con Freddie Mercury en Montreux, o con Charles Chaplin en Vévey; también con un tenedor gigante o una silla gigantesca; han visitado el COI, la UEFA, la ONU; han visto tulipanes de todos los colores...



Gañotes en el castillo de Gruyères. Suiza. Cantón de Friburgo



Y lo que empezó como un juego ha seguido como una diversión. Pero... ¿Qué hacemos ahora con los cientos de fotografías de gañotes viajeros? 
Pues una entrada para el blog😀No se nos ocurre nada más presentable que un gañote ubriqueño compitiendo en la fábrica de Gruyères con los quesos, o visitando a las vacas suizas (que no son moradas, no) y haciéndose fotos con los chocolates de la fábrica de Cailler.




Gañotes en el castillo de Rolle. Suiza, cantón de Vaud



Como son tantas imágenes peculiares hemos preparado un montaje de video (en este enlace) con los gañotes viajeros en el que podemos ver a nuestro dulce más representativo en lugares y circunstancias excepcionales.


Gañotes en la ciudad medieval de Yvoire. Francia   


Solo nos queda agradecer de corazón a todos nuestros colaboradores desinteresados en este reportaje su dedicación y su paciencia para tanta fotografía, menos mal que el premio por esta colaboración era, precisamente, un gañote!!!

Ya saben, pinchando aquí podremos ver las fotografías de nuestros gañotes viajeros.


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miércoles, 12 de abril de 2017

Una excursión a Ubrique en 1930

 Guía de la Provincia de Cádiz 1930
Gentileza de Francisco Jordi    




Por Esperanza Cabello   

Nuestro amigo Francisco Jordi nos ha hecho llegar un precioso documento bibliográfico relacionado con nuestro pueblo y su comarca. Se trata de  la "Guía de la Provincia de Cádiz" publicada en 1930 por la Junta Provincial del Turismo.
Es un libro muy curioso, en el que podemos leer varias rutas diferentes por nuestra provincia, y en el que por supuesto no podía faltar nuestra Sierra.
Entre las excursiones complementarias se proponen diferentes excursiones por la Sierra, concretamente a Ubrique, Grazalema y Villaluenga del Rosario.




Guía de la Provincia de Cádiz
Página dedicada a Ubrique
Gentileza de Francisco Jordi     


Situada en una hondonada de la Sierra en el camino de Arcos a Grazalema, con 6000 habitantes. En la parte más alta, conocida por "El Salto de la MOra" se encuentran restos de construcciones antiguas y de un castillo.
Iglesia parroquial bajo la advocación de Nuestra Señora de la O. Abundantes aguas y buen caserío de 1.300 edificios.
Es un pueblo industrial con varios molinos y fábricas de curtidos, corchos, sombreros y paños, siendo célebres las carteras y petacas de Ubrique, que compiten con las mejores.
Merece ser visitada por el turista.



Agradecemos a nuestro amigo Francisco que nos haya enviado este equeño tesoro para la historia de nuestro pueblo, no solo por el texto, sino por la fotografía, pues no es frecuente encontrar fotografías de esta época desde esta perspectiva, quizás la única que recordamos así de pronto sea la de la litografía (de sesenta años antes), con la iglesia del Jardín de Jesús en primer plano.





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martes, 11 de abril de 2017

La exposición de Manuel Janeiro

Cartel de la exposición de Manuel Janeiro     


Por Esperanza Cabello  

El flamante Primer Premio del Certamen Local de Pintura de Ubrique 2017, Uno de nuestros más jóvenes artistas expondrá, a partir de hoy, martes, una selección de su obra en el Ambigú der Pino, en la avenida.
Se trata de Manuel Janeiro Menacho, un joven pintor de nuestro pueblo que hizo Bachillerato de Artes en Las Cumbres y actualmente continúa con sus estudios de Bellas Artes en Sevilla.
Galardonado en multitud de ocasiones, Manu se ha ganado a pulso su lugar junto a los grandes pintores ubriqueños.
Esta tarde podremos descubrir una veintena de obras, en una exposición que estará montada hasta el ocho de mayo.
Le auguramos todo tipo de éxitos, estamos seguros de que continuará triunfando, pues es un artista singular, con infinito tesón y muy creativo, en el que la controversia se une a la tradición con una técnica innovadora y, sobre todo, mucho trabajo.
¡Enhorabuena!


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lunes, 10 de abril de 2017

Benaocaz en 1826. Enciclopedia Madoz

Benaocaz en el Diccionario Enciclopedico de Pascual Madoz, 1826
BNE      



Por Esperanza Cabello     

Ya publicamos hace cuatro años (en este enlace) la descripción geográfica de Benaocaz de Pascual Madoz en 1845. Pero hoy, informándonos sobre la geografía de nuestra sierra, hemos conseguido encontrar una versión del Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de casi veinte años antes.
Dice así: 




Benaocaz:

Villa del Sur de España, provincia de Granada, partido de Ronda, obispado de Málaga. Audiencia Ordinaria, 984 vecinos, 3 317 habitantes, 1 parroquia, 3 ermitas, 1 pósito. El nombre de esta villa es de origen arábigo.

Situada en alto, al pie de los últimos montes de la Serranía de Ronda,  y á su Oeste, por donde está descubierta hasta el mar por las campiñas de Jeres y rio de Sevilla; abundante de aguas, temperatura fria.

Produce trigo, cebada, garbanzos, lentejas, habas, muchos montes de encina, quejigo, alcornoque y toda especie de ganados.

Industria:  fábrica de paños estrechos, de que habrá 50 telares y tejerán anualmente sobre 500 piezas.

Dista  2 leguas de Grazalema y 2  Sur de Marchenilla, ó Santa Maria de Guadalupe.

Contribución 19.450 relaes, 11 maravedis.


domingo, 9 de abril de 2017

El equipo de repostería andalusí está de enhorabuena

El equipo de repostería andalusí año tras año     




Por Esperanza Cabello    

El viernes pasado no participamos en la XII edición del Concurso de Gañotes de Ubrique, y sin embargo acudimos, puntuales, a la cita con la fotografía de recuerdo😁
Se trata de una nueva tradición familiar que inauguramos al primera vez que concursamos en el famosísimo Concurso de Gañotes, y este año, aún sin estos deliciosos dulces tradicionales, nos acercamos a la Plaza (sin habernos puesto de acuerdo previamente) para las fotos.
En estos años hemos presentado gañotes en lebrillos, en canastitos, en bandeja, con pañitos de croché, o bordados, con receta, sin receta, con cañas, con una fotografía de Las Piñeritas (las primeras reposteras de la familia allá por el siglo XIX).
Pero nos hemos dado cuenta de que hemos ido dejando la estela de todos estos concursos en un puñado de fotografías divertidas, que hablan también del paso de los años.
Siempre con el San Antonio detrás y los gañotes delante (a veces solo el recipiente, 😇) e incluso con los diplomas que nos acreditan como buenos gañoteros.
Está claro que el mejor equipo será, siempre, la familia, sobre todo cuando al familia es la mejor del mundo y se tienen hermanos como los nuestros, con los que compartir hasta los gañotes 💜💜💜.



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sábado, 8 de abril de 2017

El concurso de gañotes de Ubrique

Los miembros del Equipo de Repostería Andalusí "Benahuz"      

 Por Esperanza Cabello
Fotografías de Leandro Cabello  


Ayer tuvo lugar, con un ambiente magnífico y mucha expectación, el tradicional Concurso de Gañotes de Ubrique. Los miembros del Equipo de Repostería Andalusí "Benahuz" (así se escribía en el siglo XV) han asistido en calidad de observadores, dispuestos a constatar que la tradición de hacer gañotes por Semana Santa tiene una salud espectacular, que todo el mundo se apunta a merendar con chocolate y gañotes el Viernes de Dolores (felicidades a todas las Dolores) y que se han repartido cientos de gañotes y cientos de raciones de chocolate caliente. Incluso había gañotes para celíacos, este año.
Y en cuanto a los participantes, hemos podido ver que cada año siguen las ganas de hacer gañotes bien hechos, con presentaciones bonitas y sencillas, con materiales tradicionales: lebrillos, canastos, corcho...

Y los premios han sido `para:
1º: Juana Rodríguez
2º:Mercedes Valle
3º: María del Mar Macías

¡Enhorabuena! 

A continuación, una muestra de lo que ha sido el Concurso de Gañotes de Ubrique 2017.




Un ambiente espectacular y mucha expectación



 En un canasto, con su pañito y su encaje
Y buen aceite de la Sierra de Ubrique


 Algunos de los trabajos presentados



 Este año han primado los lebrillos para las presentaciones


 Gañotes tradicionales, muy bien hechos



 Muchos de los trabajos presentados con su receta y todo



Las cámaras han tomado nota de todo lo sucedido durante el concurso. En este enlace podemos ver el genial reportaje de Todoves.

 
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viernes, 7 de abril de 2017

El concurso de gañotes de Ubrique 2017. Ingredientes

Haciendo una tareíta de gañotes para Semana Santa   



Por Esperanza Cabello    


Hoy es un gran día gastronómico en Ubrique. Un humilde dulce popular, que nuestras madres, abuelas y bisabuelas han preparado con amor y productos naturales desde la noche de los tiempo, se convierte por unas horas en el protagonista de las actividades culinarias y culturales de todos nosotros.

Durante toda la semana las calles de Ubrique (y de cientos de pueblos de España, a juzgar por las fotos que nos han ido llegando por las redes sociales) han olido a limón, a ajonjolí, a canela y a buenos recuerdos. En todas las casas las madres y las abuelas han preparado gañotes, borrachos y magdalenas para endulzar estas fiestas.



 Los gañotes friéndose en el perol


Y además esta tarde de viernes de Dolores (felicidades a todas las Lola) en la Plaza del pueblo habrá un concurso singular: el concurso de gañotes de Ubrique.
Casi desde sus inicios nuestro hermano Leandro nos propuso que participásemos en este  concurso de gañotes con el fin de impulsar la fiesta y las costumbres. Nosotros no somos nada reposteros, solo tenemos a nuestro favor el haber asistido, desde hace más de cincuenta años, a la fiesta particular de los gañotes de las casas de nuestras abuelas, de nuestras tías, de nuestra madre...
Pero nos presentamos. Leandro inventa cada año un nuevo nombre para nuestro Equipo de Repostería Andalusí, nos inscribe y nos esforzamos por conseguir veinte gañotes dignos que presentar al concurso. Después las fotos, los premios y así vamos dando vidilla a esta tradición.





 Las tiras de masa preparadas para ir enrollándose en las cañas



Los primeros años hacíamos los gañotes con nuestra madre, y con los consejos siempre sabios de nuestras tías Carmen y María Remedios. También seguimos la receta de la madre de nuestra tía Isabel Álvarez, e incluso ganamos un premio. Ese año hicimos que el alcalde, Javier Cabezas, fuera a entregar el premio a nuestra tía Isabel.
Y así el equipo de Repostería Andalusí se fue haciendo un nombre entre los "gañoteros" del pueblo. Con los años hemos vuelto a ganar algún premio, y hemos hecho un buen montón de fotografías y de entradas para este blog.
Hemos escrito la receta para todos y hemos impulsado, en la medida de lo posible, esta dulce tradición.

Pero este año el Equipo de Repostería Andalusí no participará en el concurso. Hemos hecho gañotes en casa, por supuesto, incluso Leandro se ha puesto manos a la obra y ha hecho unos deliciosos gañotes lilas, pero mientras los hacíamos nos ha embargado la nostalgia. Tantos años haciendo gañotes con nuestras mayores y este año no está ninguna de ellas.
Por eso, por respeto a la memoria de nuestra madre y de nuestras tías, hemos decidido no participar en el concurso.
Dentro de un ratito nos iremos a la plaza, a ver cómo va todo, a interesarnos por los ganadores y a hacer muchas fotografías,  que el concurso continúe muchos años con esa alegría y que las tradiciones populares  se perpetúen.




Gañotes lilas (cosas de la técnica) elaborados por Leandro

Y por si alguno de ustedes se anima y quiere ponerse a hacer una tareíta de gañotes esta misma tarde, quizás un par de platitos, estos son los ingredientes que tienen que preparar:

-3 huevos de los buenos
-El mismo peso de los huevos de azúcar
-3 cascarones de huevos de aceite de oliva
-La ralladura de un limón 
-1 botecito de ajonjolí
-Harina (la que admita).


En este enlace tienen la receta tradicional . 

¡Mucha suerte a todos los participantes de este año!



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martes, 4 de abril de 2017

Loli Martínez Martín. In memoriam

 Loli Martínez Martín   
In memoriam 


Por José María Cabello
Esperanza Cabello 
  

Las malas noticias llegan pronto, y noticias tan terribles como la muerte de un familiar siempre nos dejan a todos desolados y abatidos, por mucho que lo esperásemos, por mucho que la enfermedad hubiera avanzado, pro mucho que nos digan que es ley de vida.
Este domingo ha muerto Loli Martínez Marín, la esposa de nuestro tío Pepe Janeiro Horrillo "el de Estepona" (como lo conocemos cariñosamente).
Loli, en palabras de nuestro tío Pepe Cabello, era una mujer sencilla, ama de casa y perfecta compañera para seguir a su inquieto marido en todos sus éxitos profesionales como A.T.S y en los culturales y musicales. Acudió con sus hijos a la reunión de los Janeiro.
Cuando nuestra abuela Julia vivía en Málaga Pepe y Loli se hicieron novios, y nuestra abuela se convirtió en su mejor consejera.
 



Esquela de Loli en el Diario Sur   

Loli ha muerto en Málaga el pasado domingo. Estaba delicada de salud desde hacía unos meses, pero en las últimas semanas su estado había empeorado. Tanto nuestro tío Pepe como sus tres hijos, Inmaculada, José Ángel y Luis han estado pendientes de su evolución en todo momento. No obstante los problemas respiratorios han sido muy graves, y, no los ha superado.
Queremos enviar a toda la familia nuestro cariño y nuestro apoyo, la relación de nuestra familia con Pepe ha sido siempre muy cercana, era uno de los primos favoritos de nuestro padre, que lo admiraba.





Nuestro tío José María ha escrito el siguiente comentario en la página de la familia:


Pepe Janeiro, con sus hermanos Teresa, Cayetano y la mayor, Emilia, fallecida, son hijos de Cayetsno y Maria Horrillo formando parte de los Janeiro en Estepona tan unidos a los de Ubrique y cariñosos como lo exige nuestro común apellido.Su abuela era hermana de nuestro Manuel, el fundador del Café Janeiro.Nuestro primo Pepe, cuya mujer Loli acaba de fallecer tiene el enorme mérito de haber conseguido destacar como profesional por su propio esfuerzo simultaneando su trabajo con los estudios desde que inicio el bachillerato. 
Ha participado en nuestros actos comunes de la Asamblea y en la reunión -grabada para siempre en mi recuerdo- cuando cumplí los ochenta y nos ha cautivado siempre por su gran formación y éxitos de composiciones musicales. La pérdida de Loli causa un gran quebranto en el hogar familiar Pepe y de sus tres hijos. Sirvan estas líneas de reconocimiento a la gran y eficaz labor de Loli y de sentido pésame a sus familiares mas directos. D. E. P.
 
 
 
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Don Adrián Fernández Alcaide, el veterinario de Ubrique en 1925 y 1935

 La Semana Veterinaria
Boletín Profesional  



Por Esperanza Cabello   

Buscando unos números de teléfono de los años cuarenta hemos venido a dar, en el número 12, con Don Adrián, el veterinario de Ubrique. Y nos hemos dado cuenta de que se trata de un personaje del que hemos oído hablar muchas veces pero del que ignoramos absolutamente todo.
En este boletín profesional  de 1935 (en este enlace) hemos podido saber que en ese año trabajaba en Ubrique, hacía dieciséis años, siete meses y veintiséis días que era veterinario y que ocupaba el puesto 1758 en el escalafón de veterinarios.


Escalafón de Veterinarios de España
Puesto 1758 Adrián Fernández Alcaide. Ubrique   


Pero hemos encontrado más información en la misma publicación, pero diez años antes: 1925

La Semana Veterinaria
Boletín del 5 de abril de 1925

En el acta de la Junta del Comité Central Directivo de la Asociación Nacional Veterinaria Española (en este enlace), se acuerda responder a un escrito que nuestro veterinario había presentado.




"A continuación y respecto a un escrito de don Adrián Fernández Alcaide, de Ubrique (Cádiz), solicitando se abra una información para averiguar como funcionan todas las paradas particulares de España en sus relaciones con los Inspectores veterinarios, se acuerda contestar en el sentido de que procede denunciar a este Comité los casos concretos de que se tengan noticia, pero no la información pedida que por su laboriosidad es casi imposible llevar a cabo."


Es un comienzo, nos disponemos a buscar a su familia, si tenemos suerte pronto podremos rescatar la historia de este veterinario ubriqueño.


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sábado, 1 de abril de 2017

Don Manuel Pérez Trastoy: un ubriqueño con corazón gallego

Don Manuel Pérez Trastoy    
Fotografiado por David Bulpe Solano    




Por Esperanza Cabello  
Fotografías de David Bulpe Solano


Hace mucho tiempo que queríamos hablar sobre don Manuel Pérez Trastoy, seguramente por la admiración que le profesaba nuestro padre, o por lo increíble que resultaba (y sigue resultando) que una persona ciega haga constantemente miles de actividades que para los demás resultan casi imposibles.
El hecho es que en nuestra casa siempre ha sido una persona querida y admirada, y don Manuel nos ha revelado una de las posibles razones, además de las evidentes, para este cariño y esta devoción: don Manuel es gallego, concretamente de San Cibrao (en este enlace), y nuestro padre sentía veneración por esa tierra de la que desciende nuestra familia Janeiro; además coincidían muchas veces en los primeros tiempos de maestro de nuestro padre (cuando trabajaba en la Escuela de Artes y Oficios) en las Bodegas Corrales, allí por El Jardín, donde algunos maestros (don Manuel Heliodoro, don Francisco Collado, don Manuel Carrasco...) iban a tomar algo al terminar las clases y donde don Manuel tenía algunas máquinas.
Entre todos ellos creció una gran amistad que perduró en el tiempo. Nos cuenta don Manuel que nuestro padre le hacía entrevistas para Radio Peninsular, sobre todo relacionadas con la ONCE.



Teníamos, pues, mucho empeño en hacer una pequeña entrevista a don Manuel, pues hemos seguido su trayectoria desde siempre y, aunque sabemos que ha sido entrevistado muchas veces y hemos podido leer varios artículos sobre él, queríamos hablar de esa vida tan extraordinaria e  incluirlo en nuestra "pequeña galería" de renombrados ubriqueños.
Así que pedimos un poco de ayuda a nuestro amigo David Bulpe, un gran amigo de nuestro personaje, que lo ha presentado hace unos años de forma magistral en la primera entrega de "Ubrique, como yo lo siento" (en este enlace) y a quien le unen lazos de amistad entrañable. Este trabajo de David, impresionante, recopila en varios minutos una presentación impecable de don Manuel, pero también de nuestro pueblo.
Pues nosotros queríamos hacer una presentación pero con palabras, así que David nos ha acompañado a conocer más de cerca a don Manuel, que nos ha abierto las puertas de su casa amablemente y de corazón.




Manuel Pérez Trastoy nació el domingo, 27 de febrero de 1938,  a las seis y media de la mañana en el pequeño pueblo de San Cibrao, en la provincia de Orense. Nos cuenta la casualidad de que el mismo día y a la misma hora moría el maestro del pueblo, efemérides que sigue recordando.
Era el tercer hijo de doña María Concepción Trastoy Pérez, que había nacido en Villalba (Lugo), pero se había trasladado a San Cibrao cuando se casó, pues su marido, José Benito Pérez García, sí que era del pueblo. 
La familia vivía de la agricultura, habían tenido tres hijos: José María, Pedro y el propio Manuel, y ganaban su sustento en el trabajo del campo.
A José Benito le faltaba un brazo, a veces tiraban barrenos en el río para pescar, y en una ocasión un barreno le cayó en el brazo destrozándoselo. No obstante podía seguir trabajando y haciendo muchas actividades, a pesar de tener un solo brazo. Comenzó a trabajar como guarda nocturno en la estación de Zamora, y a veces llevaba a sus hijos con él.
En una ocasión, siendo Manuel muy pequeño, apenas tenía nueve añitos, se fue una semanita con él a Zamora. Manuel recuerda aquellos días con gran emoción, pues su padre le encargó que cuidara de todo, que iba a hacer la ronda, pero pasaba el tiempo y no volvía, así que Manuel fue a buscarlo y lo encontró caído: le había dado un infarto.
José murió a los ocho días, el 28 de mayo de 1947.

Don Manuel añade: "En ese momento yo ya tenía la bomba". Y es que los que lo conocemos, sabemos que su ceguera fue causada por la explosión de una bomba. Lo que quizás ignorábamos, es que él mismo la había hecho estallar.
Viéndolo ahora, a sus 79 años, podemos imaginar perfectamente cómo era Manuel a sus nueve años: un niño vivaracho y avispado, muy listo y muy despierto, con un ansia de aprender, de descubrir, de experimentar y de emprender por encima de la norma.
Pues aquel niño había encontrado un artefacto jugando cerca del río, era una especie de cilindro metálico y estaba decidido a abrirlo como fuera para ver qué escondía en su interior. El 13 de junio de aquél año, un par de semanas después de que muriera su padre, Manuel decidió que era el momento de sacar el artefacto de su escondrijo y abrirlo.
Aquella mañana no acompañó a su madre al campo a trabajar, como solía hacer, se quedó en casa con cualquier excusa y se dispuso a abrir, aunque fuera a martillazos, su "tesoro".


Don Manuel conserva el martillo con el que golpeó la bomba
Se ve perfectamente que es un martillo antiguo, forjado en la fragua



Su "tesoro" era en realidad una bomba de la Guerra Civil que había quedado abandonada sin estallar y que los niños habían encontrado. Manuel quiso abrirla con su martillo. Al primer martillazo se aplastó un poco; al segundo, un poco más, y al tercero la bomba hizo explosión. Manuel salió corriendo de lacasa despavorido y ensangrentado. Una señora que hacía las veces de enfermera en el pueblo lo lavó y lo vendó. Después lo llevaron en burro al médico, solo había médico en un pueblo cercano, Viana del Bollo, un pueblecito de unos seis mil habitantes, en el que don Manuel Ávila lo trató de sus heridas. Ya entonces no veía apenas, pues la bomba le había estallado en la cara.
Pero poco a poco, con las curas que le realizaba uno de sus tíos, empezó a recuperar la visión.
Era una familia humilde, y Manuel necesitaba ir al hospital, así que pidieron dinero a los vecinos para pagar el transporte a Orense.
Primero cogieron el autobús desde Viana hasta Rua de Petin, y allí un tren hasta Ourense.
Don Manuel recuerda aquellos trenes destartalados, de madera, sin compartimentos, en los que viajar era casi una expedición. Nuestro personaje tiene un amemoria envidiable, y recuerda aquel viaje que hizo con su tío José Manuel. Junto a ellos viajaba un agente de la guardia civil que iba comiendo un melón. El niño no sabía lo que era un melón, y el guardia les ofreció una tajada. Manuel recuerda lo malito que se puso con aquel primer melón de su vida.

Durante un mes estuvo ingresado en el hospital de Ourense curándose de las heridas que le había provocado la bomba. Recuperó mucha visión y comenzó a ir de nuevo a la escuela, le encantaba aprender, le gustaban muchísimo las matemáticas y devoraba todos los libros que caían en sus manos.
Pero un día, estando en clase con su maestro, le dijo "No veo, don Mario". Comenzó un nuevo calvario para aquel niño: un desprendimiento de retina haría que Manuel no volviera a ver. Tenía once años, y lo peor era que él quería aprender, quería ir a la escuela, era un niño lleno de inquietudes y en aquel momento se sentía muy desgraciado, porque ya no veía.
Un tiempo después, ya casi un jovencito, fue al velatorio de un niño de Viana que había tenido un accidente con la bici, y allí un señor le habló de los colegos para los niños ciegos.
Un nuevo mundo, lleno de esperanzas, se abrió para Manuel.



Don Manuel es un experto en el arte de la papiroflexia


Aunque su madre no estaba muy convencida, Manuel consiguió que le permitiera ingresar, no sin algunas peripecias, en el colegio de ciegos de Pontevedra, en el que comenzó con quince años.
A punto estuvo de no poder entrar, pues al hacerle el documento de nacimiento el cura se había equivocado en la edad y le había puesto veintitrés años. Menos mal que todo pudo corregirse y el once de septiembre de 1952 Manuel comenzó su andadura en el colegio.
Allí aprendió no solo a leer y escribir en Braille (el método para ciegos) sino a vestirse, a moverse, a comer, a vivir sin ver.
Era un colegio de la ONCE, fundación que había sido creada el 13 de diciembre de 1938 en Valladolid (en este enlace).

Aquella época fue una verdadera revolución en la vida de Manuel. Su primer maestro en Pontevedra fue don Benito Losada.  Y manuel solo queria aprender, le gustaban muchísimo las matemáticas, pero aún más le gustaba la música. Incluso hacía gaitas.
Él quería aprender a tocar el violín, pero en el colegio solo había piano. Manuel ni siquiera sabía lo que era un piano. Un voilín sí, porque cuando él era pequeño un ciego iba cantando y tocando el violín con su hija por el pueblo.
Aprendió piano, pero también bandurria, guitarra, laúd. En sus primeros tiempos de Ubrique montó una rondalla, incluso llegaron a tocar en la plaza de toros.
También estudió solfeo, iba a examinarse en un conservatorio en La Coruña. Y como había empezado mayor en el colegio (solo podían estar hasta los dieciochos años) hizo cinco cursos en tres años, pues quería estudiar la carrera de piano.
Cuando iba a cumplir los dieciocho años lo admitieron en Madrid, él recuerda que sor Matilde le dio la noticia, por aquellos entonces Manuel tocaba para la comunidad.
Finalmente terminó la carrera en el Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrdi en 1961.

Título  del Grado Profesional de Música


Por aquel entonces ya Manuel había conocido a Carmen, la que sería su compañera de toda la vida. Mari  Carmen García Ordóñez, una andaluza nacida en Casares y residente en La Línea.  Carmen había nacido el 18 de marzo de 1933, su padre había muerto muy joven y Carmen se fue a Venezuela a trabajar con un hermano.
Al volver de Venezuela comenzó su  trabajo en el colegio y allí conoció a Manuel. Ambos se enamoraron y comenzaron una bonita relación, llena de pequeños sobresaltos al principio, porque como él solo podía salir los domingos, a veces los jueves decía que iba a la biblioteca y en realidad se iban los dos a pasearse o al cine.
Poco después Manuel había terminado sus estudios y se fue a La Coruña a vender el cupón de la ONCE. Carmen aprendió a leer y a escribir en Braille para poder comunicarse con él.
Pero muy pronto Manuel le pidió matrimonio, como no estaba seguro de que su suegra lo admitiera, le escribió una carta sincera y profunda con la que ella lo admitió sin dudarlo.
Carmen y Manuel se casaron el 4 de marzo de 1960 en Madrid, seguramente en la iglesia del Carmen.



Boda de Carmen García y Manuel Pérez

Después de la boda la pareja se trasladó a vivir a La Coruña. Su viaje de novios fue, por supuesto, a Galicia, donde Manuel pudo  mostrar su tierra a su querida Carmen. Precisamente durante este viaje de novios participó en un concurso de piano, y quedó semifinalista.

En La Coruña estuvieron viviendo en pensión: una habitación con derecho a cocina. Después se trasladaron junto al estadio de Riazor, en un piso en la cuarta planta. Entonces la familia comenzó a ampliarse: llegaron Carmen y María Isabel.

A finales de 1962 don Manuel recibió una oferta de trabajo: podría ser el encargado de la oficina de la ONCE de Ubrique. Decidieron trasladarse y en un primer momento se fueron a La Línea, donde vivía la madre de Carmen, mientras Manuel hacía los cursos para poder ocuparse de su nuevo trabajo.


Las dos primeras mujeres de la vida de Manuel


La familia Pérez García se mudó definitivamente a Ubrique el día tres. Era un día lluvioso y se alojaron en la pensión Los Pilares, en la calle del Agua, allí aún había un lugar para dejar a las bestias.  Don Manuel recuerda que aquel día se fueron todos al cine.
El alcalde de Ubrique en la época era aún don Carmelo Gago.
El día 9 de enero de 1963 se trasladó con su esposa y sus niñas a la calle de San Sebastián, donde actualmente hay una barbería, después compró una casita en la calle Curtidores, y él mismo hizo la instalación eléctrica.

Los primeros tiempos en Ubrique fueron más duros. Había que sacar adelante una familia que pronto se convirtió en muy numerosa: Carmen y Manuel tuvieron seis hijos: Mari Carmen, María Isabel, Conchi, Lucía, Rosa (la pequeña Rosa, su Rosita) y Manuel.
En la Delegación de la ONCE también había mucho trabajo por hacer, todo estaba por construir, pero Manuel es un hombre muy mañoso y creativo, capaz de hacerse sus propios muebles incluso con aquellos cajones de madera que traían la ropa y que Pedro Pérez le había dado. Trabajaba incansablemente, día y noche, incluso a oscuras.
Aún conserva un armarito que construyó y que su mujer pintó.
Apasionado del piano, daba clases, gratuitamente, a muchos jóvenes del pueblo, recuerda con cariño a María Jesús Benítez, a Lali Zapata, Fernando, Pepete, Carpio, Suárez y a muchos otros. Sus alumnos llegaron a montar un conjunto musical en el que la cantante era María Jesús.



Un par de años después de haber llegado a Ubrique el organista de la parroquia se puso enfermo, y don Manuel lo sustituyó durante varios años, le gustaba tocar en la iglesia, y nosotros recordamos (pues ya estamos en 1966) el asombro que nos provocaba a los pequeños (y también a los mayores) saber que el organista era ciego.

Mientras su trabajo en la ONCE continuaba. Al llegar había en Ubrique siete vendedores, Manuel siguió una estrategia para captar público que tuvo buen resultado: cada tarde ponía en los bares el número premiado, para que la gente lo supiera y pudiera cobrar sus premios.
También comenzó su tarea con las máquinas recreativas: era capaz de reparar cualquier avería en estas máquinas, dejándonos a todos embobados con su trabajo. Realmente siempre ha sido muy habilidoso, o, como diríamos aquí, muy listo. Pero no es solo eso, es su tesón, su voluntad, sus ganas de aprender y su empeño por ser capaz de cualquier cosa que se propusiera.

Durante nuestra conversación nos ha llamado la atención que ha intentado hacer todo lo que ha imaginado, por encima de su ceguera. La única cosa que aún no ha podido hacer ha sido conducir, obviamente, pero sí que dentro de su garage ha trasteado en el coche para ver cómo funcionaba y cómo se ponía en marcha.



Con una memoria envidiable nos ha explicado todos los detalles de su estancia en Ubrique, cómo pudo comprar la casa familiar, en la Plaza de Misión Rescate , cómo se trasladaron todos a la nueva casa el 19 de abril de 1968, cómo vivieron la construcción de la rotonda y cómo fue creciendo su familia.
También nos ha hablado de su trabajo en la Delegación de la ONCE, incansable, haciendo una tarea de concienciación, de ayuda a los ciegos, de expansión. Cuando se jubiló, que fue muy pronto (el 17 de abril de 1998) ya había veinte vendedores en Ubrique y todos en el pueblo sabíamos ya de la gran labor que la fundación realiza.

Este gallego convertido en ubriqueño sigue amando su tierra, y tiene vivos los recuerdos de todos los años de su infancia, que atesora con gran cariño, a pesar de las grandes dificultades con las que tuvo que batallar desde su más tierna infancia. Pero también está enamorado de Ubrique, de este pueblo que, según él mismo dice, tanto le ha dado y tan bien lo ha recibido. Aquí nacieron cuatro de sus hijos, aquí han nacido sus nueve nietos: Cristina, Susana, Mari Carmen, Patricia, Manuel, Damián, Alejandro, Lucía y Marta.
Y aunque aún es muy joven, don Manuel ya tiene tres bisnietos: Samuel, Alonso y Lola.
También en Ubrique reposan su hija Rosa, su Rosita, que murió el 19 de enero de 2015, y la compañera de toda su vida, Carmen, que murió un año después, el 11 de enero de 2016.
Estas dos muertes han provocado una tristeza enorme a toda la familia, no obstante don Manuel es un hombre con un gran espíritu y se supera a sí mismo día a día.






Lo que más le gusta de Ubrique es su gente. Aquí ha tenido y tiene compañeros y amigos entrañables, mucha gente que lo quiere y que lo admira. Siempre ha sido un hombre tranquilo, elegante y sosegado (nos ha confesado que le gusta vestir siempre de traje, y es así como lo hemos conocido en todas las ocasiones), y también es una persona generosa y laboriosa. Lo hemos visto en algunas ocasiones explicando a mayores y pequeños, con una paciencia infinita, cómo diseña, elabora y termina cientos de objetos relizados con tiras de papel que él mismo recorta. 
A todos nos impresiona verlo "tejer" las tiras de papel con una destreza que ya quisiéramos, y él ríe y explica qu eno necesita ver para trabajar, el trabajo lo hace con las manos.





Porque don Manuel, ahora que ya no trabaja para la ONCE (aunque colabora constantemente con las actividades que organiza, por ejemplo, ha participado en una exposición en Jerez durante la Semana Cultural de la Delegación "Mira cómo veo" -en este enlace- ) continúa con un ritmo increíble.
Se ocupa de su pequeño huerto en su azotea, hace constantemente lámparas, cofres, cajitas, estanterías, marcos y todo tipo de objetos con papel. Los diseña, elabora, pinta y les da el acabado necesario.
Su piano sigue ocupando un lugar de honor en su espacio, y sus ordenadores conectados a internet lo mantienen al día  y le permite mantener su increíble página web (en este enlace) y su contacto con todas sus amistades. 
Nos encanta leer su felicitaciones o sus comentarios en las redes sociales, siempre tan educado, tan atento, tan jovial.





Una de las cosas de don Manuel que más nos gusta, además de su educación exquisita, es su alegría. En estas horas de charla lo hemos visto sonreir en muchas ocasiones, y también reír a carcajadas con su querido David.
Siempre nos había asombrado, pero hoy estamos realmente impresionados. Hemos tenido la ocasión de compartir un buen rato de charla, suspiros y gañotes con dos de los ubriqueños más singulares y peculiares que conocemos, dos magníficos representantes de "Ubrique, como yo lo siento", dos personas que destilan bondad, simpatía, voluntad, buen hacer, arte y, sobre todo, humildad. 
Nos sentimos verdaderamente privilegiados y no podemos dejar de agradecerles a ambos, a David y a Manuel, no solo todos sus detalles, sino que nos hayan permitido asomarnos un poquito a ese día a día tan especial y nos hayan dado tanta alegría.




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