martes, 12 de diciembre de 2017

Presentación del libro "De los apodos, sobrenombres y motes en Ubrique"

Cartel anunciador de la presentación del libro
Diseño de Pedro Galiana con fotografía de Manuel Ángel Chacón     




Por Esperanza Cabello 


Mañana miércoles, día 13 de diciembre de 2017, tendrá lugar en la ermita de San Pedro, frente a la parroquia de Ubrique, la presentación del libro "De los apodos, sobrenombres y motes en Ubrique".
Se trata de una compilación de apodos ubriqueños que Antonio Mateos Coronil, un enamorado de Ubrique, había realizado con su amigo Pedro Galiana y con la que los dos amigos habían previsto hacer un libro, proyecto que se truncó con la prematura muerte de Antonio.

Pedro ha continuado con la idea de su amigo y ha conseguido reunir los más de quinientos apodos genuinamente ubriqueños en una obra muy completa.
Para ello se ha rodeado de otros amigos comunes, que lo han asesorado sobre los apodos en nuestro pueblo; también ha contactado con personas cercanas al mundo de la fotografía, Manuel Vilches y los hermanos Cabello Izquierdo, para ilustrar el libro. La fotografía de la portada es de Manuel Ángel Chacón.
Don Bartolomé Pérez Sánchez de Medina ha escrito el prólogo; Ana María Venegas un bello poema dedicado a los personajes que nos precedieron, queridos por todos y conocidos por sus apodos; Esperanza Cabello se ha ocupado de la introducción, explicando el importantísimo papel que juegan los apodos en la vida diaria de los pueblos y en particular en Ubrique, con un recorrido por los motes conocidos desde el siglo XVI; también de la semblanza de los dos personajes protagonistas de este libro.
Pedro Galiana recoge en sus palabras todo el sentido de la amistad y el amor por un pueblo que, aunque no lo vio nacer, lo considera ya como propio. 

Y para todos los que hemos colaborado en esta publicación lo más importante es hacer un pequeño homenaje a Antonio Mateos, a Antoñín del de Juan María, un ubriqueño llano y cordial, amigo de sus amigos, apasionado de la lectura y nuestro entorno y enamorado de su pueblo.

La edición ha sido posible a la colaboración de Ayuntamiento de Ubrique y varias empresas ubriqueñas.









lunes, 11 de diciembre de 2017

Once de diciembre. Cumpleaños de Tita Reme en Villaluenga





Tita Reme en la nieve. Villaluenga del Rosario, 1971     




Por Esperanza Cabello    


Hay fechas que se van quedando grabadas en nuestra memoria, y aunque los años sigan pasando no logramos (ni queremos) olvidarlas.
Hoy, once de diciembre, sería el cumpleaños de nuestra tía, María Remedios Izquierdo, había nacido en 1942, por lo que, de no haber sufrido los efectos de una terrible enfermedad, hoy tendría unos magníficos y felices (porque ella era siempre, sobre todo, una persona alegre, que repartía felicidad a manos llenas) setenta y cinco años.
Pero la fatalidad quiso arrebatárnosla demasiado pronto, y por mucho que la vida siga, la echamos de menos continuamente. Demasiada energía positiva, demasiada humanidad, demasiada bondad para que sigamos sin ella fácilmente.
Ella sigue en nosotros, y siempre le agradeceremos los miles de detalles cariñosos y bienintencionados que tenía a diario con los que la rodeábamos.
A veces miramos sus fotos y la recordamos como la hemos conocido a lo largo de su vida, y hoy, para celebrar su cumpleaños y ya que ha comenzado a nevar en los picos de las montañas, hemos recuperado de nuestro archivo las fotos de una gran nevada en Villaluenga en 1971.
Conseguimos llegar con el seiscientos, a pesar de que la carretera estaba cubierta, y pudimos hacer un muñeco de nieve en la cuneta, incluso continuamos el camino hacia Grazalema, aunque no tenemos muy claro que consiguiéramos llegar más allá del puerto de Los Alamillos, los recuerdos de tantas nevadas se entrecruzan.

Y lo que más nos llama la atención es el atuendo de la excursionista: zapatitos, medias, una falda escocesa, un jersey fino y una rebequita. Ni chaquetón, ni abrigo, ni botas, ni guantes ni nada de eso. Eso sí, la sonrisa, que no le faltara nunca.

¡Feliz cumpleaños, preciosa!




domingo, 3 de diciembre de 2017

Los médicos de Ubrique en 1872






Por Esperanza Cabello 


Hemos  podido encontrar, haciendo una búsqueda en un boletín estadístico de la Provincia de Cádiz de 1872, el nombre de los médicos de todos los pueblos de la Sierra en ese año.
Los médicos de Ubrique ya nos resultan conocidos, don Juan Fernández Mier  y don Manuel Romero Gil, a ambos los hemos visto en los anuarios de otros años, aunque, curiosamente este último, que en 1883 compartía profesión con don Francisco Bohórquez Clavijo, también consta como dueño de una fábrica de aguardiente.
En Benaocaz el médico era don Francisco Cabañas y García; en Bornos don Rafael Álvarez Charón y don Carlos Ballesteros y Ortega; en El Bosque el médico era don Inocencio Domínguez Troya; en Grazalema don Andrés Domínguez Barea y don Antonio Parra Gómez; en Villaluenga don Antonio Clotet y Lainez.


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sábado, 2 de diciembre de 2017

Ubrique invadido por los franceses durante la Guerra de la Independencia.











Por Esperanza Cabello

Nuestro hermano Leandro nos descubrió ayer un fantástico paraíso bibliográfico. Se trata de los archivos digitalizados en Internet Archives con la colaboración de varias universidades norteamiericanas y que incluyen, afortunadamente para nosotros, una serie de libros de los siglos XVIII y XIX en los que hemos podido encontrar un buen montón de historias de nuestra historia.
Esperamos tener mucho tiempo para poder ir publicando al menos los más interesantes. El primero será el capítulo XIV del libro "Los Capuchinos de Andalucía en la Guerra de la Independencia", escrito en 1910 por Fray Ambrosio de Valencina.
En este capítulo trata de la invasión de las tropas francesas en Ubrique, y aunque habíamos tenido referencias a este escrito nos ha parecido muy interesante.
¡Gracias, Leandro!












Entran los franceses en Ubrique: estragos que hicieron: levantamienlo en la Serranía: saqueos, destrozos é incendios de los enemigos: queman tres veces el convento: magnanimidad de los Capuchinos: religiosidad del pueblo: generosidad del municipio: restauración del convento: acción de gracias.

Arrojados los franceses de las Andalucías, nuestro M. R. P. Serafín de Ardales, que era Ministro Provincial, ordenó á los religiosos que empezaban á reunirse en los conventos escribir una relación detallada de los estragos hechos por las tropas napoleónicas en cada uno de ellos. Dichas relaciones estuvieron algunos años enriqueciendo la parte histórica de nuestro archivo provincial, hasta que los vándalos de 1835, peores que los franceses, saquearon archivos é Iglesia, destruyendo á mansalva obras de arte y de ciencia, que derramaron por baratillos y tiendas. Una cuarta parte de aquellas relaciones han llegado providencialmente á nuestro poder y vamos á extractarlas para dar conocimiento de ellas á nuestros lectores, empezando por la del convento de Ubrique.
Viendo los PP. de esta Comunidad que era inevitable la entrada de los franceses en esta villa, y sabiendo los estragos y ruinas que causaban en todas partes esos enemigos de Dios y de la Religión, determinaron con su Guardián al frente que el Archivo y papeles de la Comunidad, las alhajas y vasos sagrados, como cálices, custodias y demás, se repartiesen entre los religiosos, para que cada uno de su parte lo guardase: y esta fue la causa de que se salvara la crónica de aquel convento, de la cual tomamos esta relación.
Entraron efectivamente los franceses y dieron orden de que se disper-sara la Comunidad y no permaneciera ningún religioso en el convento, poniendo el término perentorio de veinte y cuatro días para que se quitasen los hábitos y vistiesen traje seglar: y de no hacerlo, pasado este término, serian castigados como desobedientes. Los religiosos, pocos ó ninguno nos quitamos el santo hábito, (habla el autor de la crónica) esperando que Dios nos remediaría, como en efecto nos remedió, porque antes de cumplirse el plazo, el día penúltimo ó antepenúltimo, acaeció el levantamiento de la Sierra, salieron fugitivos los franceses que estaban aquí de guarnición, y quedó libre de su dominio el pueblo.

Este no volvió jamás á ser subyugado. ni prestó obediencia á la tiranía francesa: ni las amenazas y promesas que le hacían los jefes extranjeros pudieron rendirlo ni intimidarlo: y así permaneció siempre firme y constante en la obediencia y fidelidad al Católico rey de España, por cuya causa ha sufrido los mayores estragos, ruinas é incendios, que casi pueblo alguno, siendo quince veces las que han entrado, destrozando, saqueando é incendiando al pueblo.
El 16 de Mayo de 1810 entraron de ambas armas 400. En Junio, de ambas armas, 600. En 13 del mismo. 300 de ambas armas. En 6 de Julio, más de mil de infantería. En 7 de ídem, un escuadrón que era de caballería y seguía á la Infantería del día anterior. En 30 de Septiembre de ídem, 200 de ambas armas. En 25 de Marzo de 1811, como 100 de ambas armas. En 18 de Septiembre de ídem, 300 de ambas armas. En 23 de ídem, 300 de ambas armas. En 27 de ídem otra división, cuyo número se ignora. En 28 de ídem, otra fuerte división de ambas armas. En Octubre (se ignora el día) la mayor que ha pasado de ambas armas. A los ocho días des-pués volvió la misma. En 28 de Febrero de 1812, una pequeña de 600 hombres entró al amanecer. El Viernes Santo entró la mayor de todas las que van dichas. Todas las referidas veces entraron á sangre y fuego, y de un modo especial se cebaban en  este convento, que fué tres veces incendiado y quemado.

La primera, que fué la de menos consideración, por haberlo apagado pronto los paisanos, dieron fuego al convento por la parte de la cocina y enfermería. La segunda vez prendieron fuego á la Iglesia por el altar mayor, con el depravado fin de quemar las pinturas del retablo, que eran muchas y de gran mérito, y de ellas no quedó ni vestigio: el altar mayor se vino á tierra, quedó hecho cenizas el camarín y retablo de la Virgen de los Remedios, é igualmente el de la Virgen de los Dolores, siendo tanto el fuego, que se descubrían las piedras secas de las paredes, de modo que las gentes lloraban al ver el templo de la Virgen, que es su lPatrona y su Madre, casi irreparable, tanto por sus muchas ruinas como por la escasez y miseria en que quedaba el pueblo. La tercera vez incendiaron la sacristía con la cajonería y las demás cosas que se contenían en ella, echando sobre el fuego puertas, ventanas y cuanto habían á manos, dejando el convento en tal estado, que parecía imposible su reparación. En medio de tan horrenda persecución los religiosos de este asolado convento han perseverado congregados en Comunidad, alabando, bendiciendo y glorificando á Dios Ntro. Señor, cumpliendo sin desmayar ni desfallecer sus religiosos deberes de culto divino, predicación y confesonario con tanta exactitud y observancia en toda su disciplina, como si hubiéramos estado en tiempo de la mayor tranquilidad, podiendo decirse con toda verdad que sólo se ha faltado á los actos de comunidad el tiempo que los franceses ocupaban el pueblo, que entonces era forzoso dispersarnos y escondernos para librarnos de la furia de aquellos nerones.
Los ejemplos de fortaleza, patriotismo y religiosidad, que daban nuestros religiosos, tenían al pueblo tan edificado, que el Ayuntamiento, motu proprio. ordenó que se diera por su cuenta á cada uno ración diaria de comida, beneficio que duró lo que la estancia de los franceses, que fue el tiempo de dos años, y lo consignamos aquí para mostrar la gratitud y reconocimiento de esta Comunidad á un acto de tanta devoción y caridad por parto de la villa é individuos que la constituían: pues con tanta generosidad, y sin haberlo pedido por nuestra parte, nos han socorrido en un tiempo de tanta escasez y miseria.
¿Y acaso se ha limitado la generosidad y devoción de éste pueblo á nuestra sola manutención? ¡No por cierto!, sino que como verdaderos católicos romanos, en quienes la fe no ha padecido ningún eclipse, su esperanza se halla animada, su caridad no se ha resfriado, ni han admi-tido los falsos sistemas y perversas doctrinas que los franceses, afrancesados, libertinos é incrédulos de los nuestros con tanto ahinco han sembrado en los corazones de los incautos españoles, con sus corrompidas costumbres y depravada conducta.

Nada de esto ha echado raíces en este pueblo piadoso, por la gracia de Dios, sino que, animados sus hijos de celo santo por la gloria divina, lo primero que han pensado ha sido en el reparo, aseo, decencia y adorno de la casa de Dios, concurriendo cada pobre con sus limosnas, las que liberal y generosamente han franqueado sin pedírselas, hallándose á los pocos meses de haberse ido los franceses reparado el convento, aseada la Iglesia y sacristía con admiración de los de dentro y fuera que no saben de dónde y cómo se ha hecho tanto; pues se halla todo en mejor estado del que tenía antes de los franceses. En la sacristía se han renovado los vasos sagrados, habiéndose hecho la custodia nueva, un cáliz clásico, copón y tacita de consagrar, porque todo lo que había lo destrozaron ó se lo llevaron los franceses. Se ha concluido el tabernáculo y retablo decentísimo y hermoso del altar mayor, todo hecho con el mérito de la sana obediencia, para cuyo fin pedí, como presidente de este Convento la correspondiente licencia á N.M.R.Padre Provincial Fr. Serafín de Ardales, quien me la dió gustoso para cuanto me pareciera conveniente, según nuestro pobre estado. La mano de la Providencia divina se ha visto patente en este convento y en todo el pueblo de Ubrique durante la invasión francesa, porque en medio de tanta inquietud, turbaciones, trastornos y pérdidas, casi incalculables de esta pobre villa, por los robos, saqueos, incendios y destrozo universal causado por los enemigos, y á veces por los nuestros, sin poderlo remediar: por las consecuencias fatales que trae consigo la guerra, y guerra tan cruel, injusta, tirana y opresora como ésta, que casi no tiene semejante en la historia; en medio, digo, de tanto laberinto, nada, nada le ha faltado al pueblo ni á esta comunidad para su honesta manutención; antes bien parece que más se aumentaba el empeño de estos pobres vecinos en favorecernos con su pobreza, cosa que precisamente Dios se la ha de premiar, como se lo pedimos al Señor. Beneficios son estos tan patentes de la Divina Providencia, que al mismo tiempo que nos obligan á levantar las manos al cielo para alabarla y bendecirla, nos hacen exclamar:  No á nosotros, sino á Dios y á su santo y adorable Nombre demos la gloria y cantemos para siempre sus grandes misericordias, porque tan bueno, tan liberal y generoso nos ha visitado con la piedad y devoción de estos fieles. Es verdad que nos ha probado sobremanera en las aflicciones, angustias y extremados conflictos, que hemos experimentado en la persecución de los enemigos, con la profanación del templo santo y la desolación del pueblo; pero no nos ha entregado á la muerte.

El autor de esta relación, que lo fué el P. Diego Francisco de Ubrique, Superior de la Comunidad, termina así su edificante relato: Reconozco y confieso, ¡oh Dios mío!, que la causa única de tantos beneficios ha sido ante todo y sobre todo vuestra amable bondad é infinita misericordia: por ella os daremos continua é incesante acción de gracias, y por ella bendeciremos en todo tiempo á vuestro santo y adorable Nombre, sin que jamás falte de mi boca vuestra alabanza: pues no hallo causa alguna para haber merecido favores tan singulares, sino el deseo de serviros y alabaros y glorificaros, para cuyo fin convidaba á ésta mi venerable y religiosa Comunidad á cantar vuestras alabanzas cuando más grande era la persecución de nuestros enemigos.
La misma ó peor suerte que el convento de Ubrique tuvieron otros varios de la Provincia, quemados por los vándalos del Sena, entre ellos los de Jaén y Andújar, y los que no fueron incendiados y quemados, fueron demolidos ó destrozados en la forma que diremos en otro capítulo.



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viernes, 1 de diciembre de 2017

La película de Juan Lucas, años después



Las  aventuras de Juan Lucas
Película rodada en la Serranía



Por Esperanza Cabello

En días pasados hemos podido ver la película "Las aventuras de Juan Lucas" en la televisión, una película de bandoleros rodada en nuestro entorno. Y además hemos tenido la suerte de contar con dos "anexos" magníficos. El primero, el comentario que nuestro tío José María Cabello ha hecho sobre esta película y aquellos años; el segundo, una crónica de radio de nuestro padre de 1973 en la que habla de la modernización del Mesón de Juan Lucas, en Benaocaz, el nombre del mesón indica la repercusión que la película tuvo en la Sierra de Cádiz en la época.

Esto es lo que nos cuenta nuestro tío, José María Cabello:

Tenía curiosidad por visionar esta película porque los años en que se estrenó fueron los más desiertos culturalmente para mi, "secuestrado" en mi internado de Málaga, donde la asistencia al cine era una de las prohibiciones más severas. Sin embargo, viví  -como todos los jóvenes de mi generación- el rodaje de esta película, que en lo relativo a Ubriqueños se realizó durante el verano de 1949.
        Ya de estudiante en Salamanca sacié con creces mi carencia asistiendo a sesiones tanto de cine comercial como de cine de ensayo. Tuve la suerte que en el Colegio Mayor San Carlos, donde yo residía, se rodaron dos películas de cine religioso, tan frecuente en aquellos años, en las que intervine de extra. La primera fue "Balarrasa" que protagonizó Fernando Fernán Gómez dirigido por Jose Antonio Nieves Conde. Y poco después "La guerra de Dios" dirigida por Rafael Gil y protagonizada - como la de Ubrique- por un actor francés, Claude Leidy.
            En un centro cerrado, como era el Colegio, las repetidas escenas del rodaje y su larga duración pronto rompieron el hielo inicial y se consiguieron recias amistades entre estudiantes y actores de reparto. Recuerdo que en la primavera de 1952 aterrizó en el Colegio todo el equipo técnico que había intervenido en el rodaje de Juan Lucas. Habia yo hecho amistad -que mantuve en tiempo- con Eduardo Fajardo, quien me presentó a Rafael Gil, un hombre del sistema con una amplia filmografía como director, agradable de trato, culto (gran parte de su producción es sobre novelas literarias, como las aventuras, una obra de M. Halcón).
          Al enterarse que yo era de Ubrique volcó su simpatía de buen conversador contándome montón de anécdotas del rodaje de la película que nos ocupa. Me destacó la belleza de los paisajes y la amabilidad de todos mis paisanos que se prestaron a colaborar. Pero también me afirmó que fue en rodaje en que más miedo había pasado. Especialmente en las escenas rodadas en la carretera de Benaocaz. Y es que el teniente Toledo (de infeliz memoria) lo tenía asustado- me dijo- con un posible ataque de los maquis y se empeñaba en acompañarlos con guardias civiles a caballo. A lo que el siempre se negó porque le daba terror. 
         Respecto a la película, regular. Muy escaso, aunque muy bello, el espacio dedicado al pueblo que más quiero.






Y esta es la crónica de radio que Manuel Cabello transmitió en marzo de 1973: 

29-3-1973

         Se están llevando a cabo importantes conversaciones entre una empresa privada y la excelentísima Diputación Provincial para que el actualmente cerrado Mesón de Juan Lucas, enclavado en el más moderno edificio de Benaocaz, pase a ser un elemento más dentro de las construcciones oficiales de las rutas turísticas de la provincia.
Construido con peculiaridades de finales del pasado siglo, su nombre recuerda el de un personaje de ficción, hijo de la mente de don Manuel Halcón, popularizado por una atormentada película de bandoleros de la Serranía, titulada “Las Aventuras de Juan Lucas”.

          En Ubrique se han terminado ya las obras de adaptación de la nueva Casa Comarcal de Sindicatos, realizándose en el antiguo edificio del Taller Escuela Sindical. Para su pronta inauguración se espera la llegada de los muebles y enseres necesarios para su cometido. Esta nueva Casa Comarcal de Sindicatos irradia su mandato por los pueblos cercanos de Grazalema, Villaluenga, Benaocaz, El Bosque y Ubrique.


Desde Ubrique les ha informado Manuel Cabello Janeiro.






lunes, 27 de noviembre de 2017

Les presentamos a Víctor

Víctor Cabezas Luque
¡Bienvenido a la familia!   



Por Esperanza Cabello   

De vez en cuando nos llevamos unas alegrías muy grandes en esta gran familia.
Nuestro primo José Manuel Cabezas, a quien vemos muy de vez en cuando, es uno de los más adelantados de nuestra generación (en realidad, es el único adelantado), y, hasta el momento, es el único abuelo de la familia.
En esta entrada de 2012 presentábamos a los dos primeros nietos de esta generación.
Y ahora, cinco años más tarde, damos la bienvenida a Víctor, el bebé más precioso del mundo, que será, además, el primero de la familia que nos felicite a todos las fiestas.

Esta fotografía, y la evolución de nuestra familia, es un claro espejo de la evolución de la sociedad. Nuestros padres pertenecían a familias muy numerosas. Nosotros conformábamos un grupo muy considerable de primos. Los Cabello somos 25 primos. Muchos de ellos somos bastante mayores, hemos tenido dos o tres hijos de media, y entre nosotros los hay con hijos, los mayores, rozando la cuarentena. Pues bien, a estas alturas, solo hay tres tataranietos. Esto da mucho que pensar ¿Verdad?

Pero mientras, más vale que disfrutemos de este pequeñín tan precioso, y no podemos menos que recordar, con enorme cariño, la felicidad de los abuelos Paco y Julia, si hubieran podido saber que tenían un tercer tataranieto.
Y nuestra tía Julia, con lo que era ella para los bebés, seguro que hubiera sido la bisabuela más feliz del mundo.


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Las aventuras de Juan Lucas, esta tarde en televisión

Anuncio de cartelera en televisión
Esta noche, "Las aventuras de Juan Lucas" en la 2


Por Esperanza Cabello   

Hemos hablado en algunas ocasiones de esta película española de 1949 dirigida por Rafael Gil. Se trata de "Las aventuras de Juan Lucas", una película de aventuras durante la Guerra de la Independencia, ambientada en la Sierra de Cádiz y en la Serranía de Ronda.
Una peli de bandoleros, de amores imposibles, de aristócratas, franceses, buenos y malos. Con Fernando Rey, Marie Déa, Manolo Morán, Juan Espantaleón, Julia Caba Alba y Rafael Calvo.
Y lo mejor de todo, que está rodada, en parte, en nuestro pueblo.
 Hace seis años nuestro hermano Leandro hizo una entrada con fotogramas de la película, pinchando en este enlace podemos verlos.

Pues bien, hoy nuestro hermano Manolo nos ha enviado este recorte de la cartelera para avisarnos de que esta noche pondrán "Las aventuras de Juan Lucas" en la tele. Y, por supuesto, lo mejor es que podemos avisar con tiempo a todos los interesados para que estén pendientes.
Podremos ver nuestras sierras, el Peñón de la Becerra (que era la cárcel), las calles del casco antiguo y muchos otros parajes que habrá que adivinar.
Esta tarde, alas 21.50, en La 2.




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domingo, 26 de noviembre de 2017

Naturalistas Históricos en Ubrique

Presentación de las Jornadas Naturalistas Históricos
En el IES Nuestra Señora de Los Remedios de Ubrique





Por Esperanza Cabello


Ayer tuvimos la oportunidad de participar en las Jornadas sobre  Naturalistas Históricos organizadas por la Sociedad Gaditana de Historia Natural con la colaboración del Parque Natural Sierra de Grazalema y el Ayuntamiento de Ubrique.
Comenzaron las jornadas con la presentación del Presidente de la SGHN, don Francisco Hortas,  que agradeció la asistencia a todos los presentes y a nuestra alcaldesa todas las facilidades que les han proporcionado para la organización de estas Jornadas.
También hizo un esbozo de la historia de la SGHN y de los proyectos en los que está inmersa en las dos últimas décadas. Puso el énfasis en el cuidado de las especies de nuestra zona, especialmente en los pinsapos.





A continuación José Manuel Quero, Director del Parque Natural de Grazalema explicó el papel del parque en los cuarenta años que han pasado desde su creación, explicando los trabajos y centros de interés del mismo y agradeciendo a todos su participación.





 La alcaldesa de Ubrique, como anfitriona, dió la bienvenida a todos, alentó a los naturalistas a continuar con su labor tan necesaria e hizo hincapié en la parte "natural" de Ubrique, pueblo situado entre dos grande parques, el de Grazalema y el de Los Alcornocales, en el que, por las características especiales de nuestra artesanía, núcleo económico de los ubriqueños, nuestro paraíso natural pasa a veces desapercibido, a pesar de ser una de nuestras grandes riquezas.





Después de las bienvenidas y los agradecimientos, comenzó el turno de palabra para los conferenciantes.
El primero sería el jerezano Agustín García Lázaro, que dedicaría su charla a los geólogos Gavala y Macpherson.






Nos sorprendió gratamente nuestro amigo Agustín, comenzado su charla con un comentario sorpresivo. Se había dado cuenta de que en todos los bares de Ubrique las servilletas tenían un diseño del Consejo Local de la Mujer (#Mujer #Respeto #Igualdad) e hizo un comentario sobre esta idea del municipio y sobre el Día Contra la Violencia de Género.




A continuación comenzó presentando a José Macpherson. No conocíamos a este geólogo, y nos pareció muy curiosa la trayectoria de este naturalista. 
Agustín nos sorprendió con su dominio del tema, con su ingente cantidad de información y con su pasión por lo que hace.




Después fue el turno de Juan Gavala, de su visión de la geología de la provincia de Cádiz en esos tiempos en los que esta ciencia estaba en pleno desarrollo, pero muy lejos aún de la geología tal y como la conocemos actualmente.
Las minas, el petróleo, las areniscas, la piedra rosa de Ubrique...
Realmente una conferencia muy interesante, para la que hubiéramos necesitado, como decía el mismo Agustín, un par de días.





En segundo lugar María Matute Corona, Doctora en Historia, nos ilustró sobre la vida y obra de Juan Bautista Chape Guisado, un isleño de 1800 que fue farmacéutico e impartió docencia en la Facultad de Farmacia de Cádiz, en la de Medicina y Cirujía y en el Instituto de Segunda Enseñanza.
Uno de los artífices del Parque Genovés de Cádiz tal y como lo conocemos actualmente y uno de los principales botánicos de la provincia en su época.




En la sesión de tarde comenzó don Luis de Mora y Figueroa,  bisnieto de Walter Buck (autor de "España salvaje" y de "España inexplorada"), haciendo una semblanza de tres naturalistas de finales del XIX, Buck, Riddell y Chapman.

A continuación Joaquín Fernández Pérez-Lila, profesor en la Universidad Complutense y también bisnieto del botánico José Pérez Lara (autor de "Florula gaditana")  hizo una semblanza de su bisabuelo. 
Para nosotros "Forula gaditana" ha sido uno de los libros más importantes para el conocimiento de la flora de nuestro entorno, a pesar de sus carencias, que destacó el profesor.





Ya al final de la tarde comenzó la última de las sesiones,  la presentación, a cargo de José Manuel Amarillo, secretario de la SNHN, y de Javier Hidalgo Argüeso, bodeguero y ornitólogo, responsable de la traducción del inglés,  del libro  "Mi vida entre las aves silvestres de España" de Willoughby Verner (1909).




José Manuel Amarillo presentó al ornitólogo inglés Verner, además de explicar su vida, una vez que se vió obligado a abandonar el ejército, en la provincia de Cádiz. Cientos de datos, fotografías, anécdotas, historias y momentos muy interesantes.
Ya conocíamos, por los escritos de José Manuel, la apasionante historia del descubrimiento de uno de los últimos nidos de quebrantahuesos en la provincia, en la sierra de Cádiz, en Benaocaz.
Pero volvimos a revivirla con él, al tiempo que conocíamos otras facetas del escritor inglés. 




Finalmente Javier Hidalgo Argüeso, traductor del libro, nos deleitó a todos con sus comentarios sobre las vicisitudes de la traducción de esta obra esencial para los ornitólogos andaluces.
Nos ha fascinado su "flemático"  discurso, las dificultades a las que tuvo que enfrentarse para hacer esta traducción, su dominio de la ornitología y de la lengua.
Miembro de la Sociedad Bibiófila Venatoria (250 miembros), ya había realizado la traducción para esta entidad hace unos treinta años. En aquella ocasión solo se hicieron doscientos cincuenta ejemplares, uno para cada miembro.
La edición actual cuenta con todas las imágenes y fotografías de la edición original.
 



Llegando al final de este primer día de las jornadas, los presentes fueron agasajados con una copa de vino de Jerez y pudimos recoger un lote de libros y documentación por gentileza de la SGHN, el Ayuntamiento de Ubrique y el Parque Natural de Grazalema.
También pudimos adquirir el libro de Verner  y saber que en al mañana de hoy domingo estaba prevista una visita al Tajo de Verner, justo para acercarnos un poco al los últimos nidos de quebrantahuesos de la zona.

Ha sido un lujo poder asistir a estas jornadas, y nos parece estupendo que se hayan celebrado en Ubrique, a pesar de que la asistencia de ubriqueños no ha sido demasiado numerosa, los numerosos asistentes, venidos de los cuatro puntos de la provincia, se han sentido "como en casa". 
Para todos nosotros es una oportunidad que el Ayuntamiento haya facilitado enormemente la celebración de estas jornadas, colaborando en todo lo posible, pues Ubrique puede y debe perfilarse como un auténtico paraíso natural, con una flora y fauna impresionantes y en un entorno geológico inimitable.


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jueves, 23 de noviembre de 2017

Don Ramón Crossa Marín

Don Ramón Crossa Marín junto a don Luis Amor
Fotografía gentileza de su hijo Luis Crossa     



Por Esperanza Cabello  


Hace unos días nuestro amigo Luis Crossa publicó en las redes sociales una fotografía de su padre, el maestro don Ramón Crossa Marín, un maestro, junto a don Fernando Gavilán,  de referencia para todas las generaciones de ubriqueños de la posguerra.
Fue maestro de nuestro padre y de nuestro tío José María, y ha sido precisamente su comentario el que nos ha impulsado a hacer esta entrada, para que no se pierdan nunca esos recuerdos excepcionales.

Cuenta José María Cabello... 

Esta fotografía está hecha en el refectorio de los frailes, perfectamente identificable por el techo en bóveda y los zócalos azules. Posteriormente lo utilizó el Obispado de Málaga como Seminario de verano en los años 50. Y también se celebraban ocasionalmente en él, con el patio y anejos para acontecimientos como la boda de mi prima Julia o la cantamisa de Ángel Vilches

"Recuerdo con emoción una mañana de junio en Granada del año 1962. Estaba yo en el patio central esperando la entrega de mis calificaciones en la facultad de Derecho. De pronto, enmedio de la lógica algarabía estudiantil se dibuja por la puerta principal, acompañado de su hijo Jose Manuel, la señorial figura de don Ramón Crossa, mi inolvidable maestro de primaria en mi niñez. En su escuela, en Ubrique, compartí aula con sus dos hijos mayores Salvador y Luis coetáneos en edad con mi hermano y conmigo. De inmediato se me vino a mi recuerdo aquella vieja y destarlada escuela con su difícil acceso para los críos por el " Callejón del pescao" con su penetrante olor y el vocerío incesante de los pregoneros en la plaza de Abastos, sobre la que estaba construida la Escuela. 
Allí inició Don Ramon - con tan escasos medios-  su labor pedagógica en Ubrique. Yo recuerdo que cuando nos llamaba a leer o al encerado nos colocábamos cerca de las ventanas para respirar aire mas sano y otear - si había suerte- que circulase desde Las Cumbres algún camión o vehículo de los pocos que por entonces andaban por aquellas carreteras
.Pero siempre tenía sobre la mesa aquel joven maestro - además de la tradicional paleta, que jamas vi utilizar- uno o varios libros de estudio abiertos, que a los críos nos parecían de exagerado volumen. Ya de mayor, supe que eran de Química, su asignatura preferida, de la que siempre dio clases a los valientes de mi generación que se atrevieron a intentar estudios superiores pasando por la dura criba del Instituto de Jerez. 
De manera que nuestro encuentro en Granada causó en míprimero una alegre sorpresa y, de inmediato una gran admiración. Por su esfuerzo y su constancia. Teníamos  en aquella ocasión "los papeles" cambiados. Él, mi maestro, con un currículum docente ejemplar y familiar completo como alumno universitario y yo - su alumno- convertido en universitario veterano.  No en vano por aquellas fechas tenía conseguidas dos Licenciaturas en Salamanca y en Comillas. Y en Granada, en las fechas que coincidí con Don Ramón conseguí el titulo que me ha permitido ejercer tantos años de Abogado. Muchas y agradables conversaciones con don Ramón, ya titulado, y con José Manuel en sus años de Málaga. Por eso me parece de justicia el reconocimiento publico de su persona que le tiene Ubrique. Y gracias a Luis, mi veterano amigo y también maestro en arte, por llevar a este foro su figura que me ha traído tantos y tan emocionados recuerdos
Un abrazo".



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