domingo, 20 de abril de 2014

La evolución de la Plaza de la Verdura

 Plaza de la Verdura, principios de los años veinte
El matadero estaba en el lugar de la Peña Flamenca


La plaza de la Verdura, también conocida como "Plaza de la Carnicería", "Plaza de Abastos", "Plaza de Fermín Galán", "Plaza del General Mola" y "Plaza de la Verdura" ha sido uno de los lugares más ambientados y concurridos de nuestro pueblo a lo largo de la historia. 
Ha habido fábricas de jabón (armonas), fábricas de fideos, pescaderías, tostaderos de café, el matadero... hasta el lugar de las peleas de gallos era allí. También era el lugar del consultorio, la casa de don Salvador el médico también estaba allí, el cuartel, el primer supermercado, el salón moderno, bares, cafés...
Pero, sobre todo, había mercado, cada mañana, a partir de las seis, los vendedores montaban sus puestos, la churrera, Dolores, empezaba a hacer churros, en los cafés comenzaba una actividad frenética.
Hoy hemos querido hacer un repaso fotográfico por esta plaza en los últimos cien años de historia.

 1928. El pintor Francisco Prieto refleja el ambiente de la plaza de la Verdura
Fotografía gentileza de Mediodía


1931. Plaza de Fermín Galán



 Años 30. La pescadería  a la izquierda



 Principio de los años cuarenta: se coloca una cruz de forja y una tinaja


 
 Mediados de los cuarenta, principios de los cincuenta. La tinaja se perfila con arriates


 Principios de los cincuenta: han cambiado la cruz de forja por otra cruz
 los arriates se han sustituido por escalones de ladrillo







Finales de los cincuenta, principio de los sesenta
Siguen los escalones y la cruz, los árboles de alrededor ya han crecido



Mediados de los sesenta: aún se mantiene el empedrado de la plaza
Los niños íbamos a buscar hojas de morera para nuestros gusanos de seda


1986: Día de la Cruz
Aún se conservaba el empedrado y la cruz como en los años cicnuenta
En los años posteriores se encementó sobre el antiguo empedrado y se enrejó la cruz



2014: Plaza de la Verdura, aparcamiento


2014. Abril: La Plaza de la Verdura, coqueto jardín en el centro del pueblo


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Fernando Alonso en Ubrique... ¡en 1567!




Por Esperanza Cabello

Nos parece fantástico encontrar, de vez en cuando, huellas de nuestros paisanos en archivos públicos y privados. Hoy hemos encontrado, en el Archivo General de Indias, de Sevilla, el listado del catálogo de pasajeros a Indias durante los siglos XVI, XVII y XVIII.
Entre ellos, en 1567, viajó hacia Nicaragua Diego Montero, natural de Ubrique, hijo de Fernando Alonso Montero y de Elvira Gil, como criado de Miguel Jiménez Ferrer, natural de Carmona, hijo de Pedro Jiménez Carrera y de Isabel Gutiérrez.

Ya no tenemos más datos de Diego. Nos llama la atención que tomó el segundo apellido del padre (en el siglo XVI aún no estaba estabilizado el orden de los apellidos), curiosamente el mismo que don Pedro Romero y Montero, el fundador de la Ermita de San Pedro (en este enlace) quizás fuera de la misma familia.
Eso sí, su padre era Fernando Alonso, un nombre muy de moda estos días en España, más hoy que ha conseguido podio en el GP de China, en el circuito de Shanghai ...


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sábado, 19 de abril de 2014

Las coplas de columpio, por Miguel Ángel Peña Díaz

El columpio de la Plaza de la Verdura, esperando a la noche de las candelas
Fotografía: Manuel Cabello



Por Esperanza Cabello

Se acerca uno de los días más esperados del año por los ubriqueños. Un día tradicional, autóctono y muy especial: el tres de mayo, el "Día de la cruz", el "Día de las candelas", el "Día de los gamones" un día de primavera, de renovación, de coplas, de fuego, de fiesta, de crujir los gamones, de estar con los amigos.
Y nosotros hemos encontrado un pequeño tesoro al que tenemos que dar toda la publicidad posible:
Un fantástico trabajo de Miguel Ángel Peña Díaz, profesor de lengua en el IES Francisco Fatou hace unos años, que hizo un fantástico trabajo de campo con sus alumnas (algunas de ellas también fueron nuestras alumnas)  sobre las coplas de columpio y la tradición oral en Ubrique.
Pinchando en este enlace podemos leer el texto completo. Nosotros nos hemos permitido copiar la introducción de este magnífico trabajo, editado por

El Jardín de la Voz
Biblioteca de Literatura Oral y Cultura Popular
16
Serie “Literatura, Etnografía, Antropología”
Área de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada
de la Universidad de Alcalá
Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM
Centro de Estudios Cervantinos

 Laura y Leandro en el columpio de la Plaza de la Verdura

 
Mocito que está en la esquina

mirando
p’ hacia el columpio
y ha venido a columpiar
a una niña de su gusto
y le ha dicho en el oído
que se le han visto las piernas.
¿Que se me han visto las piernas?
A ti no te importa nada,
que la carne de las piernas
es igual que de la cara.

Del grave peligro de extinción, del momento de crisis que atraviesa la lírica de tradición moderna en particular y la literatura de la tradición oral en general, se habla en cada una
de las muestras de textos tradicionales de las distintas manifestaciones del acervo cultural 
del pueblo. Ya quisiéramos todos que la perpetua agonía del romancero y de toda la
 literatura tradicional por extensión de la que hablaba Paul Benichou se convirtiera solo en
 un tópico.
Pero lo cierto es que se nos van los informantes que en la actualidad sostienen la
 valiosa memoria colectiva que atesora la tradición, desaparecen las circunstancias sociales
 y culturales que la mantenían viva al cambiar nuestras formas de vida y, lo que de una 
manera espontánea y como parte de los ciclos de la vida del hombre renacía en el lugar y
 en el momento oportuno, se nos va y desaparece también.
Apenas hay protección para que este patrimonio no sufra el deterioro y el peligro inminente
 de extinción del que se habla. En el caso que nos ocupa, concretamente en Ubrique (Cádiz),
 a finales de abril de 2000 pude oír en la  puerta de un comercio del pueblo a través de un
 aparato de radio las voces de unas señoras que entonaban algo que sonaba a tradicional.  


 Una de las Candelas del tres de mayo


Comprobé que se trataba de la emisora local de Ubrique, y descubrí que, 
 efectivamente, esas señoras cantaban coplas tradicionales de columpio en tanto que
 participantes en un concurso en el que todas fueron premiadas por su colaboración. Me
 dirigí al edificio en el que se ubica dicha emisora para solicitar a las cantoras la
 realización de una encuesta en la que poder recolectar estas coplas.
Al día siguiente comenté, al modo del viajero romántico, lo que para mí fue un hallazgo a los
 alumnos del IES “Francisco Fatou” de Ubrique, haciendo hincapié en el valor del
 patrimonio cultural del pueblo, y les planteé a ellos la colaboración para la recolección 
de las coplas que quizás sus propios familiares atesoraran en sus memorias. Eran los días
 en torno al Día de la Cruz, “día de las candelas” o “día de los gamones”, esto es, al tres de 
mayo.
Situándonos en la perspectiva de nuestras informantes, en su mayoría señoras de entre 50 y
 80 años, en este día tres de mayo en Ubrique se instalaba antiguamente una Cruz en el 
Toledo y otra en el San Juan, y junto a éstas un columpio en el que las mocitas se 
columpiaban cantando y riéndose, mientras los mozos las rondaban. En este día los 
 zagales también amontonaban las leñas con las que por la noche hacían las candelas
 para calentar los extremos de las varas silvestres llamadas gamones y hacerlos crujir 
dando un golpe contra el suelo y gritando a la vez “a la salud de...”. 


 El columpio del San Juan, en los años setenta

Es un momento festivo, aún vivo en la actualidad, en el que, mediante la reproducción 
anual de rituales que funcionan como marcadores de etnicidad, se renueva y se  reafirma
 de manera simbólica la pertenencia al pueblo en el que se celebra la fiesta, la propia
 identidad. Así, el rito de la recogida de gamones y el amontonamiento de leñas para las
 candelas con las que se construirán de forma artesanal luces y ruidos festeros en la 
oscuridad y en el silencio de la noche; la instalación de la Cruz para celebrar su día 
oficialmente con un significado básicamente común al de su celebración en otros 
puntos de la geografía; la colocación del columpio, componente lúdico que motivará para 
su acompañamiento la recreación de las coplas, objeto de recuperación en este trabajo, y
 juego en el que podríamos rastrear la función de iniciación en los adolescentes que tiene 
lugar en situaciones de fiesta: aquí los jóvenes pueden encontrar la ocasión idónea para 
entablar relaciones con el sexo opuesto.
Son los significantes de una realidad simbólica, los elementos sensoriales del lenguaje
 festivo que el pueblo de Ubrique ha seleccionado para celebrar su fiesta: fuegos, crujidos 
de gamones, olores, canciones, cruces esculturales, flores, etc.; elementos que no son 
específicos de la fiesta de Ubrique excepto el ruido que de forma artesanal se produce
con el gamón, pero que, combinados concretamente así, hacen referencia a la estética 
específica de esta fiesta en el pueblo de Ubrique.



 Los gamones en la plaza de la Verdura


 El “día de los paseos”, “día de las ánimas” o “de los difuntos”, esto es, el dos de noviembre, 
se echaba el día en el campo. Se iba al Salto de la Mora, a las Cumbres, se subía por la 
Calzada hasta Santa Lucía, o a la Venta Martín. Era un día de campo en el que también se
 hacían columpios.
En estas circunstancias se cantaban las coplas líricas tradicionales que aquí hemos
 llamado “coplas de columpio” y que, la encuesta realizada durante los meses de abril,
 mayo y junio de2000 dio como resultado las que aquí transcribimos y reunimos, 
gracias siempre a la memoria colectiva de Ubrique que, con nombres y apellidos, paso a 
reproducir:
Pepa Román Cordón, María Román Cordón, Manuela Cides Cordón, María Benítez, Margarita
 Gutiérrez, Ana Pulido, Pepa Rincón, Pilar Domínguez, Ana Hinojo, Nieves Romero,
 Francisca Pulido, María Rodríguez, Josefa Castillo, Remedios Romero, Ana Pérez 
Bohórquez, Rosario Benítez Olmedo, Rosa González, Ana López López, Manuel Valle,
 Pablo Palmero Márquez (Chipili), Carmen Garcés León, María, Paca,  Mercedes, María
 y Paca, Rosario Flores Pérez, Rosa González, María Mancilla, Juana Pérez, Trinidad, 
Trinidad y Damiana, Ana, Anichi, Ana,Estrella Maza Martín, Ana Sánchez Rodríguez, Ana 
María, Gabriela Flores, María Sánchez Ríos, María Nieves Romero, Ezequiela Almeida 
Castaño, Irene Sánchez Ríos y Carmen Villalba.


 Los niños y niñas recogen gamones para crujirlos en las candelas el tres de mayo


 Gracias también al grupo de alumnas que con tanto entusiasmo siguieron las directrices que les marqué para realizar conmigo la labor de recolección de estas coplas y que, con nombres y apellidos, paso a reproducir:
 Carmen Cabezas Carrasco, María del Carmen Márquez Mateos, Lidia García Morilla, 
Carmen Esther García Pérez, Belén Jaén Rodríguez, M. José González Benítez, M. Carmen López Mariscal, Isabel M. Bohórquez Mancilla, Verónica Ruiz Ramos, Inmaculada Román Hidalgo, Ana M. López Atienza, Celia García Morales, Raquel García Dueñas, Victoria Macías García, Cristina Gil Sánchez, Jéssica González Campón, Belén González Fernández y Leticia Pérez Ortega.
 La mayor parte del corpus de coplas líricas recolectado en nuestro trabajo lo conforma la 
cuarteta octosilábica asonantada con rima en los versos pares, aunque los informantes en la mayoría de los casos las alargaran hasta computar cinco versos, repitiendo al final de la cuarteta el primer verso de la misma para convertirla en una quintilla. Podrá comprobarse en la lectura de los textos que otra parte mucho menor del mismo corpus está conformado por quintillas.
 Un ejemplo de cuarteta que queda “aquintillada” en el momento de su recreación podría ser la siguiente:

 El columpio es un rosal,
 la que se pasea una rosa,
 los paseadores, jazmines.
¡Vaya tres cosas preciosas!
El columpio es un rosal.

 Informante: María Sánchez Ríos, 56 años; recolectora: Leticia Pérez Ortega; Ubrique, 5-05-00.
 He aquí un ejemplo de lo que en este contexto llamamos quintilla pura para diferenciarla de la anterior:

 En la raya de tu pelo
 un canario se subía
 y se asomaba a tu frente
y en tu boquita bebía
pensando que era una fuente.

 Informante: María Rodríguez; recolectores: Carmen Cabezas Carrasco y Miguel A. Peña Díaz;
 Ubrique, abril de 2000.
 Cuando una misma copla es recreada por distintos informantes en las encuestas y
 apreciamos que por su carácter tradicional presenta algunas variantes en las distintas actualizaciones, son transcritas todas las versiones para dar cuenta del estado de la tradición en el momento en el que trabajamos.
 Consciente de que el repertorio de coplas de columpio no es solo éste, sino que tampoco éste es exclusivo del lugar en el que han sido recolectadas (Ubrique), la  lectura del  corpus sí que podría ser la chispa que prendiera las candelas que dieran luz en la laberíntica memoria colectiva, convirtiéndonos nosotros así en los verdaderos centinelas y  conservadores de nuestro patrimonio cultural.


Miguel Ángel Peña Díaz, 4 de enero de 2007



Solo nos queda agradecer de todo corazón a Miguel Ángel que haya realizado este estupendo trabajo sobre nuestro pueblo y nuestras tradiciones,  y, por supuesto, que lo haya puesto a disposición de todos en este enlace.

viernes, 18 de abril de 2014

Semana Santa 1966

Programa de Semana Santa 1966
Ubrique



Por Esperanza Cabello

No solemos celebrar la Semana Santa, pero nuestros padres conservan recuerdos de muchas Semanas Santas ubriqueñas. Nuestro padre era un ferviente devoto y nuestra madre una persona muy religiosa.
Por eso nos gusta recuperar recuerdos de otros años, de otras celebraciones.
En este caso le ha tocado al programa de Semana Santa de 1966, hace casi cincuenta años, y, si lo miramos con detenimiento, las actividades son muy diferentes a las actuales:



Domingo de Ramos: Bendición y distribución de palmas en el Convento
Miércoles Santo: Función en la Iglesia Parroquial
Jueves Santo: Santos Oficios con lavatorio de pies
Viernes Santo: Santos Oficios en la Iglesia Parroquial
   Procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno y
                  Nuestra Señora de la Estrella desde la iglesia del Jesús
                            Procesión del Santo Entierro desde la Iglesia de San Antonio.
Sábado Santo: Solemne Vigilia pascual en la Iglesia Parroquial
Procesión de Penitencia desde el Convento
Procesiónde Nuestra Señora de los Dolores
Domingo de Resurreccción: Misas en todas las iglesias de la localidad
          Procesión de Nuestro Señor Jesucristo resucitado
           Salve a la Virgen de los Remedios en el Convento



Programa de Semana Santa 1966
Observaciones

Nuestros recuerdos de aquellas Semanas Santas de entonces forman parte de una pequeña nebulosa en la que se mezclan olores a incienso y a cera con sabores antiguos a  tortas de bacalao  junto con esa pizca de miedo a los "hermanos moraos" y el silencio de  esos días en los que ni siquiera tocaban las campanas.
No entendíamos demasiado bien aquel luto por el que ni  nos dejaban ver "los periquines" en la tele y que prohibía la proyección de películas en los cines del pueblo.
Así que, aunque nuestros padres y abuelos vivían aquellas días con recogimiento y siguiendo las tradiciones, para nosotros siempre fue una fiesta un poco triste y un poco oscura.


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martes, 15 de abril de 2014

Paseo familiar

Paseo familiar en 1945: María Remedios, Dolores Esteban, José Luis, 
Natalia Fernández y Esperanza Izquierdo en la carretera de la Fuente de San Francisco.


Por Esperanza Cabello

Hoy, dando un paseíto, nos hemos acordado de esta fotografía familiar.
 Este fin de semana nuestra madre ha estado recordando a Dolores, quizás porque hubiera sido su onomástica el viernes pasado. El caso es que hemos estado pensando en ella. Dolores Esteban pasó una gran parte de su vida con nuestra abuela, siendo madre, hermana y amiga al mismo tiempo.
Dolores siempre fue una referencia para nosotros, ella era la que sabía siempre todo, y siempre estaba dispuesta a echar una mano y a ayudar.
Fue un lujo contar con ella tantos años y, ahora que nuestra madre la ha recordado, queremos unir también nuestro recuerdo al de ella.


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lunes, 14 de abril de 2014

Don Manuel Rincón Álvarez, maestro





Boletín oficial del Estado en Burgos
Octubre del 37



Por Esperanza Cabello


Quizás sea por las fechas, quizás porque este hombre se llamaba Manuel como nuestro padre y era maestro de pueblo, como él; quizás porque nos sigue pareciendo cruel e injusta la actuación de los que arremetieron contra todo lo que existía... el caso es que hemos seguido investigando, buscando los trazos de don Manuel Rincón, el maestro de Benaocaz.




Y lo hemos encontrado, lamentablemente, en la biblioteca virtual del Ministerio de Defensa (en este enlace), en una orden de la comisión de Cultura y Enseñanza en la que, como a otros muchos maestros, se los depuraba para después volverlos a ocupar, pero con la pérdida de los haberes que dejó de percibir e inhabilitación para cargos directivos y de confianza.
Una lástima... toda una vida dedicado a la enseñanza para ser catigado de esta forma tan absurda.


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"El libro", por don Manuel Rincón Álvarez






Poesía "El Libro" 
Compuesta por el maestro de Benaocaz don Manuel Rincón Álvarez para los niños de su escuela en 1935.

 
EL LIBRO
(Composición poética dedicada a los niños)

Hubo un tiempo en que los hombres
 como animales vivían,
 sin saber ni lo que hacían,
sin tener siquiera nombres.

En los árboles dormían,
comían las carnes crudas,
 y con las suyas desnudas
 por los montes se esparcían.

De su racionalidad
 apenas cuenta se daban,
 y las noches las pasaban
 en completa obscuridad.

Más con el tiempo, ideando,
 con ingenio y ambición,
 una civilización
ellos fueron conquistando.

Para guisar y alumbrarse
 un día inventan el fuego;
 herramientas hacen luego,
 y albergues do cobijarse.

Otro día fraguan telares
 para fabricar  tejidos;
 otro, en barcos, atrevidos,
 cruzan los inmensos mares.

Más tarde el vapor se inventa
 que mueve las maquinarias,
y  cosas  imaginarias
el saber del hombre intenta.

Hoy ya la electricidad
 produce infinitas cosas que,
 a cual más maravillosas,
disfruta la humanidad.

Pero de toda invención,
ninguna como la imprenta
que los libros nos presenta
 para nuestra redención.

El libro es para nosotros
 maestro que nos enseña,
consejero que nos guía,
amigo que nos deleita.

Si queremos aprender,
ciencia en el libro encontramos;
 para propagar ideas
al libro las trasladamos.

Por él sabemos la historia
 de las pasadas edades,
 y en él vamos escribiendo
 nuestras íntimas verdades.

El libro es palabra escrita
 de los genios que ya han muerto,
 y por él nos enteramos
 de sus bellos pensamientos.

El libro es, pues, el invento
 que más bienes proporciona,
 el que nos da más contento
 y más nuestra alma emociona.

El libro es, en fin,
 el faro que en la vida nos alumbra,
 y si de él nos apartamos...
quedamos en la penumbra.

Niños, tened por el libro
 reverente y santo amor;
dedicadle vuestros ocios,
 conservadle con primor.

Cuando tengáis una pena
 o un amargo desconsuelo,
abrid un libro y leed,
que en él hallaréis consuelo.

Cuando tengáis dinerillo...
 no lo gastéis en el vicio;
sino en libros que os transformen
 en hombres de recto juicio.

Porque tened entendido,
 niños queridos y amados,
que el que los libros desprecia...
 será siempre un desdichado.


  (En este enlace podemos leer más poemas de don Manuel Rincón Álvarez)