domingo, 13 de octubre de 2019

¡Feliz san Eduardo!

Eduardo Izquierdo en los sesenta. Ubrique



Por Esperanza Cabello


Hoy es el día de san Eduardo. Este nombre tan familiar nos trae recuerdos de muchas personas queridas que ya no están con nosotros y de un montón de personas maravillosas de cuya compañía disfrutamos cada día.
Nuestro bisabuelo Eduardo fue el causante de que el nombre de Esperanza se instaurara en nuestra familia. Viajante de comercio guapo y zalamero era el sueño de nuestra bisabuela Pepa, que  recibió toda su vida tiernas y cariñosas cartas de amor hasta la temprana muerte de su marido.
Sus dos hijos, Natalia y Baldomero, llamaron Eduardo a dos de sus hijos, nuestros tíos Eduardo Fernández y Eduardo Izquierdo.
Ellos fueron los primeros de una saga de Eduardos en la que, desgraciadamente, nos falta un Edu pequeñín y querido.
Por parte de nuestro padre también echamos de menos a nuestro primo Eduardo Janeiro Esquina.
También el bisabuelo de nuestra hija era Eduardo, un hombre cabal e increíble que dio paso a otra saga de Eduardos a cual más increíble, en tres generaciones diferentes.

Muchísimas felicidades a todos!!


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sábado, 12 de octubre de 2019

Volverán las oscuras golondrinas... ¡aunque cambien de color!





Por Esperanza Cabello

Cuando buscas una casa en el casco antiguo de un pueblo, tienes mucho cuidado de comprobar que, efectivamente, hayan anidado las golondrinas en los aleros de sus tejados o en los patios o en culquier rincón de la terraza, porque, desde siempre, tener golondrinas en la casa es un augurio de buenísima suerte, sinónimo de hogar feliz, de que la fortuna acompañará a todos los miembros de la familia. Además todos sabemos, a estas alturas, el bien que estas aves hacen a nuestro entorno y lo necesarias que son para que sigamos existiendo.

Si has tenido esa suerte y tienes nidos de golondrinas en tu fachada, ¡enhorabuena!, solo tienes que colocar, al llegar a la primavera, una cajita debajo del nido para  que nada se manche y hacerles la vida agradable.
Cuando éramos pequeños sabíamos que, además, en las casas y patios se colocaban golondrinas de cerámica no solo para adornar, sino para gozar de esa buena suerte infinita que estos animalitos propocionan a las personas. En el patio de abuela Julia había unas preciosas golondrinas negras que aún recordamos perfectamente.
Hoy día seguimos siendo beneficiarios de esos nidos de golondrinas en el patio, lo que hace que nos sintamos afortunados, pero, por si fuera poco, nuestra amiga Marta nos ha traído un regalo original y lleno de buenos deseos: una familia de golondrinas de Manises absolutamente insólita, de un color muy personal y con un cariño que nos ha emocionado.
Nuestras golondrinas de Manises color lila son, sin lugar a dudas, una muestra de originalidad y buen hacer.
Gracias, Marta, por traer un poquito más de felicidad a nuestro hogar.
¡Bienvenidas, golondrinas!


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martes, 8 de octubre de 2019

Buscando los orígenes de la fiesta de los gamones de mayo.

Gamones en la calle Ronda
Fotografía de Leandro Cabello



Por Esperanza Cabello

Hemos estado conversando con nuestro amigo Zarva Barroso sobre una de las fiestas más espectaculares y características de nuestro pueblo. La tradicional fiesta de los gamones, que se celebra en Ubrique a principios de mayo. 
Nuestro interés es saber en concreto qué origen podría tener la costumbre de explotar varas de asfodelos (nuestros gamones) en las hogueras (candelas) que se encienden en los barrios. Pero vamos a comenzar por el principio...

Para poder profundizar sobre este tema hemos tenido a bien consultar en internet un buen número de páginas de las que hemos ido extrayendo diversas conclusiones, incluyendo El Mundo, El País, Shamanrites, Desde Alájar, Cadizpedia, Wikipedia, Celtiberia.net, Historia y arabismo, la tesis doctoral de Guillermo Benítez Cruz sobre etnobotánica publicada por la universidad de Granada, etc. A todos ellos agradecemos la cantidad de información que nos han proporcionado. También hemos consultado, por supuesto, los textos de Fray Sebastián (que solo habla de la devoción a la cruz de Fray Buenaventura y el Beato Diego, pero nada de gamones), de nuestro padre, que le dedica varias páginas en su libro "Ubrique, piel al descubierto", de 1992, y de don Bartolo, que también menciona la fiesta en su libro "El habla de Ubrique", de 2004.


Los orígenes de las fiestas en mayo se remontan a las antiguas civilizaciones, entre ellas  de fenicios y griegos, que manifestaban su adoración a sus dioses y el agradecimiento por el cambio de estación y el comienzo de la etapa fecunda del año.  La fiesta mayumea fenicia exaltaba la primavera. Esas costumbres fueron asimiladas por nuevas civilizaciones prerromanas, como la celta

Los celtas celebraban el "Beltane", la fiesta del buen fuego, a primeros de mayo. El fuego es elemento purificador, et que te protege de los enemigos y hace brotar la vida al mismo tiempo. En los poblados celtas se hace durante el Beltane una gran hoguera en la que se quema lo antiguo, utilizando el poder purificador del fuego para regenerar, para celebrar la fecundidad de la tierra. En este enlace podemos leer qué es esta  fiesta del fuego celta.



Esta tradición fue asimilada por los romanos en su adoración y culto a multitud de dioses. También asimilaron esta tradición mayumea en honor de la llegada de la primavera y de las primeras flores del año, el día que corresponde con el actual primer día de mayo. Todo poblado romano tenía además de los dioses oficiales los propios autóctonos. 


En Hispania se adoraba a la diosa Bona Dea, también llamada Maya, Maia o Fauna, diosa de la fertilidad en la mitología romana con la que se celebraba la llegada de la primavera. Seguramente esta tradición sufrió variaciones con la llegada de la civilización árabe a los campos de Castilla, como la manifestación en cantos o rondas a la persona amada. 

El cristianismo ha asimilado multitud de fiestas paganas que se profesaban con anterioridad a su implantación en fiestas religiosas. Así, en relación con la Fiesta de Mayo, surgieron celebraciones como la Cruz de Mayo, reemplazando el tótem sagrado por el símbolo cristiano. 
Además las fechas se han hecho coincidir, pues en la liturgia cristiana la festividad de "Las cruces de mayo" se celebra tradicionalmente el día tres de mayo, día en el que Santa Elena descubrió, en el año 326, la cruz en la que según la tradición Cristo había sido crucificado.


Durante la dominación árabe parece que las creencias de origen preislámico fueron continuadas por las clases populares mozárabes y musulmanas (en este enlace), y que a pesar de que este tipo de celebraciones no estaban permitidas se mantuvieron. De todas formas hay constancia de que los rituales de fuego también se celebraban en África.


Las primeras celebraciones populares conocidas de la Cruz de Mayo son del siglo XVII. Lope de Vega escribió en su obra La mejor enamorada, la Magdalena una versión cristiana de la copla Este sí que es mayo famoso dedicada a la cruz de mayo:
Este sí que se lleva la gala que es la Cruz en que Dios murió.
Este sí que se lleva la gala

que los otros árboles no.


La cruz de la plaza de la Verdura, años sesenta


En nuestro pueblo la celebración de la Cruces de Mayo debe de remontarse al siglo XVIII. Sabemos que Fray Buenaventura de Ubrique era un gran devoto de la Santa Cruz, y que durante sus años de predicación fue el creador tanto del Vía Cruces que iba al calvario, como de las tres cruces que rodean al pueblo.
En este enlace podemos leer muchas de las historias de las cruces de Ubrique. 

Imaginamos que la antigua tradición de civilizaciones antiguas  de quemar los viejos muebles  en grandes hogueras a principios de mayo se había conservado en nuestro pueblo, y que en un momento determinado estas hogueras, a las que en Ubrique llamamos candelas, comenzaron a hacerse alrededor de las cruces, que para eso había cruces en cada barrio, de eso se había encargado el Beato Diego.
Del mismo modo, al ser una fiesta ancestral de regeneración y de fecundidad los jóvenes que trabajaban en los campos de los alrededores tenían la ocasión de coincidir en estas fiestas, y comenzaron las canciones, los juegos de palabras y los famosos columpios, como forma de poder acercarse un poco de forma lúdica y a la vez ritual.

Hasta aquí un cuadro que podría ser corriente en cualquier lugar de nuestra geografía, pero ¿y los gamones?
Nuestro padre investigó y buscó, se metió de lleno en archivos y en la memoria viva de los ubriqueños, pero no halló ningún dato fehaciente que pudiera darle ninguna pista.
Nuestros abuelos sabían crujir gamones, lo habían aprendido de pequeños, y siempre habían oído hablar de los gamones. Uno de los topónimos ancestrales de nuestro entorno es "la cañada de los gamonales", que hace referencia al gamón (nombre cuya etimología veremos más tarde) que crece libremente, al ser una planta propia de terrenos pobres.
Pero nadie, absolutamente nadie, puede asegurar cuál es el origen de esta "parte" de la fiesta, que se ha convertido con el paso de los años en la parte más llamativa, más típica, más auténtica.

Como ya hemos explicado en anteriores ocasiones, en un programa de radio en los noventa nuestro padre apuntó, como idea, que quizás el primer gamón lo explotó un pastor calentándose en una candela en la sierra (la planta del gamón arde muy bien), y que era posible que lo hubiera utilizado para asustar a los animales salvajes.
También dijo que igualmente podría haberse utilizado para asustar a los invasores franceses, aunque teniendo claro la imposibilidad de este dato, pues cada vez que los franceses llegaban los ubriqueños se iban sierra arriba y no se acercaban al pueblo hasta que los invasores se gabían ido.

Pero la imaginación popular es muy rápida, y pronto  corrió el bulo de los franceses, alimentado por los munícipes del momento que, queriendo dar énfasis a la celebración, invitaron a los franceses de la Recreación de El Bosque a desfilar en nuestras calles en los días previos al tres de mayo.

Afortunadamente, el cuento  de los franceses no se ha alimentado más.

Aunque aún nos queda algo que arreglar, el nombre con el que registraron la fiesta: "La crujía de los gamones". No hay nada que nos moleste más que la mala ortografía (sin una comilla ni nada) para representar que somos andaluces;  y que se hagan carteles perpetuando esas faltas de ortografía eso aún es peor. 

Así que el origen de esta fiesta está entrelazado en las tradiciones ancestrales de las que somos herederos, y compartimos con otros muchos pueblos casi todos los aspectos de esta fiesta:
la devoción a la cruz, el fuego purificador, el cambio de estación deshaciéndose de muebles y enseres viejos, los cantos populares, los adornos florales, las coplas de columpio (incluso las hay de autor)...

Pero colocar gamones en la candela, calentarlos hasta que hierve la savia y hacerlos explotar contra una roca con un tremendo estruendo, eso no lo hemos podido localizar en ninguna fiesta de ninguna civilización de ninguna parte, lo que hace que nuestra


"Fiesta de los Gamones"

sea absolutamente singular. Y si mezclamos todos estos elementos en la coctelera de la tradición y de las fiestas, tendremos un día único y una celebración ubriqueña cien por cien.


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sábado, 5 de octubre de 2019

Magnífica conferencia de Ladislao Rodríguez Galán


 Conferencia sobre fotoperiodismo en la ermita de San Pedro
El presidente de la AFU, Salvador Romero, junto a la alcaldesa de Ubrique, Isabel Gómez García, y el conferenciante, Ladislao Rodríguez Galán


Por Esperanza Cabello


Como explicábamos ayer, hemos tenido la suerte de ser invitados por nuestro amigo Salvador Romero Venegas, el Presidente de la Asociación Fotográfica Ubriqueña, a la conferencia que tuvo lugar por la tarde en la ermita de San Pedro a cargo de Ladislao Rodríguez Galán, el decano de los fotoperiodistas cordobeses.
El acto estuvo presidido por la alcaldesa de Ubrique, Isabel Gómez Garcia, y a él asistieron varios miembros de la corporación municipal, entre ellos el concejal de cultura José Manuel Fernández Rivera y el teniente de alcaldesa y diputado provincial Manuel Ángel Chacón, miembro a su vez de la AFU. También toda la directiva de la Asociación Fotográfica Ubriqueña así como muchos de sus asociados y, lo que más nos gusta, dos ilustres ubriqueños, don Bartolomé Pérez Sánchez de Medina, Hijo Predilecto de Ubrique, y don Manuel Pérez Trastoy,  Hijo Adoptivo de Ubrique.
Por supuesto también pudimos apreciar la presencia de muchos ubriqueños y ubriqueñas interesados por la fotografía y por la cultura.
El acto comenzó con la bienvenida del presidente de la Asociación Fotográfica, que además agradeció todas las facilidades que había encontrado durante la organización de esta conferencia y que quiso agradecer la presencia de todos los asistentes y especialmente la de Ladislao Rodríguez, compañero de cámara y fotoógrafo de profesión desde hace varias décadas.
A continuación la alcaldesa, Isabel Gómez, agradeció a su vez todos los esfuerzos realizados para organizar esta conferencia, la asistencia de los visitantes y, por supuesto, a asistencia de Ladislao, llamando la atención sobre la importancia fundamental de los fotógrafos profesionales para conocer de cerca la actualidad y también para llamar la atención desde el punto de vista social, lugar en el que el fotoperiodismo juega un papel fundamental.







La conferencia de Ladislao Rodríguez, que vino a continuación, nos dejó atónitos.
Habíamos conseguido un lugar en la sala un poco alejado de las primeras filas, y no teníamos tampoco muy buena visión porque el pasillo estaba ocupado por las cámaras de video, así que estábamos casi resignados a ser oyentes, a la manera de la radio.
¡Y vaya si fuimos oyentes!
Con una voz extraordinaria, con un deje cordobés innegable y fantástico y con una cadencia sosegada llena de gracejo popular y buen saber hacer, Ladislao hizo todo un alarde de profesionalidad y de sabiduría contándonos los entresijos del fotoperiodismo, en una conferencia plagada de guiños a nuestro pueblo, a su buen trabajo y a toda una vida llena de momentos y momentazos (fotográficamente hablando).
Una conferencia llena de humor, de lirismo, de erudición y de conocimiento, algo que solo sucede cuando el conferenciante es cercano y al mismo tiempo dominael tema con maestría.
Realmente fue todo un lujo para los oídos y, todo hay que reconocerlo, para los ojos, porque con una coordinación envidiable, cada frase que pronunciaba el conferenciante estaba ilustrada por unao varias de sus fotografías.
Una conferencia viva, única, atrayecte e impactante.
¡Enhorabuena a todos! Magnífica actividad.



jueves, 3 de octubre de 2019

Manual de la provincia de Cádiz. 1847

Primera página del "Manual de la provincia de Cádiz"
de don Luis de Igartuburu, 1847



 Transcribimos a continuación la descripción que de Ubrique da don Luis de Igartuburu en 1847, en su "Manual de la provincia de Cádiz", una curiosísima publicación que nos habla de los orígenes de todos los pueblos de la provincia y de la etimología de algunos topónimos.




UBRIQUE
Villa del partido de Grazalema, una de las cua­tro hermanas de la serranía de Villaluenga, á orillas del Majaceite.
Su nombre actual parece arábigo, pero su crea­ción es mui anterior á la dominación de los moros, si es cierto que este pueblo era el Ocurrís de los lati­nos : aunque tampoco sobre esto se bailan acordes los autores, pues alguno de ellos supone que no se llamá sino Ogarrys.
En el año de 1587 se nombraba Obrique, era del duque  de Arcos, tenia una pila bautismal i contaba 287 vecinos, según aparece de la relación dada en 19 de Enero de aquel año por el Obispo de Málaga, de que he hablado en la primera parte.
Fué del partido de Ronda antes de pasar á la Provincia de Cádiz por la última división del ter­ritorio.
Da buenos i abundantes pastos á toda clase de ganados: en sus llanos hai viñas, olivos i cereales, i se habla de algunas minas de hierro en su tér­mino[1].
Celebra anualmente en los dias 15, 16 i 17 de Setiembre una de las ferias de ganados mas concur­ridas de la Provincia.
Ubrique es una de las conquistas de los Re­yes Católicos, como los demás pueblos de la misma serranía.
Habiéndose conducido con igual heroicidad que los demás pueblos del partido de Grazalema resis­tiendo á las armas francesas en la guerra de la inde­pendencia, le son debidos los mismos elogios i ad­quirió la misma gloria; sobre lo cual puede verse el artículo de Benaocaz en que se hace una breve, reseña de aquel comportamiento, que he colocado allí solo por exigirlo el orden alfabético que se sigue en este Manual.


[1]
Uno de los mayores alicientes que tuvie­ron las naciones bárbaras i extranjeras para apode­rarse, sin reparar en los medios, de nuestra España, fué la multitud de minas de oro, plata, azogue, plo­mo i otros metales que había en todo el país, con es­pecialidad en Andalucía i de consiguiente en esta nuestra Provincia; testigo de ello el famoso Amílcar, general cartaginés, que al decir de nuestras historias halló á su entrada en esta parte del Reino que no solo eran de plata los muebles i vasijas de servicio, sino que encontraron hasta pesebres del mismo metal: testigos los fenicios que para poder llevarse todo el oro i plata que encontraron, tuvieron que fabricar de estos me­tales los utensilios de sus navios, como dejamos in­dicado en el artículo de Tarifa; i testigos los romanos que empleaban de continuo 40.000 operarios en la explotación do nuestras minas, las cuales les produ­cían 25.000 dracmas diarias.
Estrada asegura que además se cogian perlas, coral i otros objetos preciosos.
Las minas del Nuevo Mundo nos hicieron olvidar i abandonar las del Viejo: hoi que aquellas se per­dieron para nosotros volvemos la vista á estas; pero están ya tan oscurecidas por el largo desuso, que cuesta harto trabajo el hallarlas.
En los primeros tiempos se consideraban des­honribles los trabajos materiales de la explotación de las minas, i solo se dedicaba á ellos á los esclavos i á los delincuentes que no eran de pena capital. La idea del infierno en las entrañas de la tierra por una parte, i los graves peligros de estos trabajos por otra, pudieron ser causa de aquella costumbre ó preocupacion, que los tiempos i la ilustración han destruido completamente.

 


miércoles, 2 de octubre de 2019

El Fotoperiodismo al día, por "Ladis"




Por Esperanza Cabello


Nuestro amigo Salvador Romero Venegas, fotógrafo y presidente de la AFU (Asociación Fotográfica Ubriqueña), nos envía el cartel anunciador de la actividad que esta asociación ha preparado para este viernes, 4 de octubre, a las ocho y media de la tarde, en la ermita de San Pedro.
Se trata de una conferencia sobre Fotoperiodismo a cargo de Ladislao Rodríguez Galán, el decano de los fotoperiodistas cordobeses.
En la página de la AFU encontramos la siguiente información:


ESTE VIERNES 4 A LAS 20:30 HORAS EN LA ERMITA DE SAN PEDRO.
NO TE LO PIERDAS. AQUÍ OS DEJAMOS UNA BREVE RESEÑA DE RADIO UBRIQUE CON TODA LA INFORMACIÓN SOBRE EL PONENTE:

Se puede decir que Ladislao Rodríguez Galán lleva el fotoperiodismo en los genes, y no sólo por la herencia genética que pudiera dejarle su padre Ladislao Rodríguez Benítez, «Ladis» (1917-1988), sino porque para este cordobés de 72 años la fotografía es más que una vocación, es una necesidad. El decano del fotoperiodismo visitará nuestra localidad el próximo viernes invitado por la Agrupación Fotográfica Ubriqueña - AFU, a través de su presidente y amigo Salvador Romero, con quien comparte su entusiasmo por la fotografía taurina. No por casualidad nació el mismo día que murió Manolete, un 29 de agosto de 1947.
Con Ladislao hemos conversado hoy en La Mañana de Radio Ubrique, acercándonos a una época donde la imagen periodística era en blanco y negro. Mucho ha evolucionado desde la entrada del color, lo que sin embargo, no ha cambiado es el espíritu de la inmediatez que prima en el oficio, así como el saber ver la realidad a través de la cámara, una mirada que «Ladis» no puede evitar mantener a pesar de los años.
FOTO: Documental «Ladis, Memoria Fotográfica» de El Marginador.
Más en: https://actualidad.radioubrique.com/…/ladislao-rodriguez-ga…

martes, 1 de octubre de 2019

La Pilita Abajo en 1938

La calle Moreno de Mora en 1938
Fotografía de Francisco García Parra
Gentileza de Elena Lobatón




Por Esperanza Cabello

Hace unos meses nuestra amiga Elena Lobatón nos envió una serie de fotografías tomadas por don Francisco García Parra en 1938 con motivo de la visita de una delegación italiana a Ubrique.
Todas las fotografías son muy curiosas, y, como solía hacer García Parra, están perfectamente detalladas al reverso.
Pero cuando a don Francisco le sale la vena excesivamente patriótica le pasa como a Fray Sebastián, que tienes que hacer un esfuerzo por superar las ideas de la época  y quedarte con lo realmente valioso, como en este caso  es la imagen.
Se trata de la visita del cónsul italiano en Sevilla, Mario Conti, en enero de 1938. En este Ubrique roto por la Guerra Civil había que salir a la calle y hacer el saludo fascista para dar la bienvenida al italiano, controlados de cerca por los uniformados que parecen ser de la falange. Ubrique había fabricado "magníficas carteras de piel" por encargo de Franco para agradecer a los legionarios italianos que lucharan contra los republicanos españoles al lado de los sublevados (en este enlace).
Salvando la desgracia de la guerra y sus consecuencias, miramos la fotografía en detalle y vemos la calle Moreno de Mora desde la Pilita Abajo. A la izquierda, en lo que hasta hace poco era la fachada de "Aguaílla", de ve el nombre de la calle "Moreno de Mora" (conocida popularmente como avenida de Cádiz en la época) y justo enfrente podemos ver el dibujo de un flecha (aspirante a falangista) con la leyenda "Flechas. Falange Española."
Al fondo se ve perfectamente dónde terminaba el pueblo, justo sobre el río, ahí han dejado dos coches, uno de ellos parece el rolls  que traería al Cónsul. 
Y, por supuesto,  vemos los árboles de Los Callejones, altísimos y muy finos en la época, antes de que llegaran las podas terribles a las que se han visto sometidos.
Los ubriqueños que podemos ver en las fotos seguramente ya no están con nosotros, nuestros padres eran niños de seis años entonces, y no hemos podido reconocera ningún adulto tampoco, pero la fotografía es, con total seguridad, un magnífico documento histórico.




3/ De la visita a Ubrique (Cádiz) del señor Cónsul de Italia en Sevilla, don Mario Conti, el 23 de enero de1938.- II Año Triunfal.
..."A su paso por las calles de la población, eran saludados con los brazos extendidos, dando vivas a Italia y a España."
Francisco García Parra
¡Viva Italia! ¡Arriba España! ¡Franco!


En el libro de Dimas Vaquero: CREDERE, OBBEDIRE, COMBATTERE, fascistas italianos en la guerra civil española. Autor Dimas Vaquero Peláez Mira Editores. Zaragoza 2007, (páginas 46, 47, en este enlace), hemos podido leer la "emotiva" despedida en Cádiz de aquellos italianos que ayudaron a matar a nuestros vecinos:

 

lunes, 30 de septiembre de 2019

El café de Janeiro

Publicidad del Café de Janeiro





Por Esperanza Cabello

Hemos hablado muchas veces de nuestro bisabuelo Manuel Janeiro Córdoba "Papá Manuel", un ubriqueño adelantado a su época, masón, trabajador admirable, artista, pintor, enamorado de su pueblo, casado con Isabel Rubiales Coveñas y, a su muerte, con Julia Rubiales Coveñas, su hermana y padre de una familia numerosísima.
Su principal ocupación fue el café, y también sabemos que fue empleado en la almona de su madre, fabricante de fideos, fabricante de artículos de piel... aunque después de haber ganado el gordo de la lotería con el número 06032 pudo hacer realidad su sueño: construir la plaza de toros de Ubrique y dedicarse a su finca, "El rancho Janeiro", y a sus aficiones.


Su café era muy famoso, no solo porque cuando los hortelanos ponían sus puestos en la plaza de la Verdura de Ubrique al amanecer él los invitaba a café para que entraran en calor, sino porque tenía una tostadora de café que ponía a funcionar en la misma plaza y el aroma a café recién molido y recién tostado invadía las calles de Ubrique. Y él mismo sabía que era muy apreciado, pues la leyenda familiar ha llegado hasta nuestros días.
Nos ha encantado encontrar esta publicidad de su café, sin circunloquios, directamente llamando la atención sobre su calidad:



"Hace muchos años que por propios y extraños se admira el selecto café que mi casa expende, al cual he consagrado siempre especial atención, que el público, favoreciéndome, demuestra ha sabido apreciar."



¡Quizás por esto los Janeiros somos tan cafeteros!


jueves, 26 de septiembre de 2019

Las tres cruces de Ubrique, fray Buenaventura y el terremoto

Vía Crucis original desde el San Antonio al Calvario de Ubrique
erigido por Fray Buenaventura de Ubrique al principio del siglo XVIII
Litografía de S. Scherzinger en 1876





Por Esperanza Cabello

La historia de las Tres Cruces de Ubrique (la cruz del Tajo, la de la Viñuela y la del Benalfí), se estaba perdiendo en la memoria de los mayores de Ubrique, pero en los últimos tiempos, afortunadamente, hablar en el colegio de las leyendas de un pueblo en el que hay muy pocas, ha hecho que grandes y pequeños rebusquen en los recovecos de los recuerdos o tiren de internet para saber más cosas de El Salto de la Mora, Las Tres Cruces o El tío de la sangre.
Nosotros siempre habíamos oído que un fraile del convento de capuchinos, muy devoto de la santa Cruz, colocó con sus propias manos las tres cruces para proteger al pueblo en las tormentas.
No hace mucho tiempo estuvimos informándonos sobre este personaje ubriqueño, Fray Buenaventura de Ubrique (1691-1753) y pudimos leer su biografía escrita por fray Sebastián en su libro "Historia de la villa de Ubrique" (en este enlace), pero fray Sebastián no hablaba de las tormentas que, supuestamente, impulsaron a fray Buenaventura a colocar las tres cruces para proteger al pueblo.



En el mes de mayo nuestro amigo Fernando Oliva compartió una fotografía del calvario de Ubrique de García Parra, con su escrito correspondiente, y en el pudimos leer  (en este enlace) que:

Igualmente se cuenta que levantó las cruces "del Benalfí", "del Tajo" y "de la Viñuela", en acción de gracias por haber detenido un terremoto que amenazó sepultar al pueblo bajo la sierra que lo rodea.

¿Será verdad lo del terremoto? Es la primera referencia escrita que tenemos a propósito de este episodio. Francisco García Parra escribió esta nota en 1925, unos ciento cincuenta años después de que fray Buenaventura muriera, así que lo que sabía era, sin lugar a dudas, de oídas.
La tradición oral era muy poderosa, aunque no hemos podido constatar en ningún documento que hubiera habido realmente daños en el pueblo.
Hemos estado buscando referencias a grandes terremotos, y la principal es la del terremoto de 1755, que fue devastador, y cuyas consecuencias en Ubrique sí que fueron enviadas por escrito (en este enlace). Pero si nuestro fraile murió en 1753 está claro que debe de tratarse de otro terremoto.
 Por eso hemos debido buscar un poco antes en el tiempo, y hemos encontrado una publicación muy interesante de la estación sismológica de Cartuja, en Granada:





Se trata de un estudio de los terremotos en Andalucía desde que se tienen noticias de este fenómeno natural. Ubrique pertenecía a la capitanía general de Sevilla, así que hemos buscado los terremotos señalados en la época de fray Buenaventra, encontrando cuatro que hubieran podido ser los responsables de nuestras tres cruces: en 1714, 1715, 1724 y 1732.


 
En el mismo libro hemos podido leer que tanto los de 1714 y 1715 como el de 1732 no debieron de ser muy violentos, pues no se citan apenas.
Sin embargo, el 27 de febrero de 1724 hubo un gran terremoto: 

"Con esta fecha, y la denominación de megasismo del estrecho norte-bético (aludiendo a ápocas geológicas no muy lejanas...) hubo un terremoto, el que se hizo sentir más principalmente en la zona sismica de Sevilla; hubo casas destruidas, sobre todo en la parroquia de Todos los Santos, detrás de San Juan de Dios".


¿Sería este el terremoto que impulsó a fray Buenaventura a colocar las cruces en agradecimiento por habernos librado de la destrucción?
¿La imaginación popular mezcló el terremoto de 1755 con las cruces de fray Buenaventura?

Quizás podamos resolver esta duda en los archivos de Capuchinos en Sevilla, mientras tanto, seguiremos moviéndonos en el terreno de las leyendas, lo verdaderamoente importante es que no se olviden.


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miércoles, 25 de septiembre de 2019

Aún existe el apellido Ubrique

El arquitecto señor Ubrique solicita una licencia de obras
 en la avenida de Eduardo Dato, 4 en Madrid
"El Eco Patronal", 7 de julio de 1935
Hemeroteca Digital







Por Esperanza Cabello

Pues sí, a juzgar por los datos que encontramos aún existe el apellido Ubrique, aunque también es verdad que parece que hay muy poquitas personas que conservan este apellido tan "cercano" para nosotros.
En documentos antiguos hemos encontrado, muy de vez en cuando, el apellido Ubrique, pero creíamos que ya no existía, que había desaparecido.
Y en esta curiosísima página que recoge las estadísticas de utilización de los distintos apellidos hemos podido ver que aún quedan en España varias personas con el apellido Ubrique.
Y es que en los datos del Instituto Nacional de Estadística  (en este enlace) no aparece porque su frecuencia es menor a cinco por provincia, por eso creíamos que ya no había ningún Ubrique.

Nos ha llamado la atención ver la cantidad de entradas similares a "ubrique" recoge el portal Forebears, muchas de ellas en países de América de Sur o en Filipinas.

En tiempos, y debido a la popularidad de la marroquinería, algunos creían que "ubrique" era un animal, y que se decía "piel de Ubrique" como "piel de vaca" o "piel de serpiente". También hemos sabido que gente de Ubrique se fue a vivir a otros lugares y fundaron lugares como "Benaubrique" (en este enlace), y, por supuesto recordamos a compañeros de colegio o jóvenes en el servicio militar alos que se conocía como "Ubrique".
Pero a alguien con este apellido como tal aún no hemos tenido la suerte de conocerlo.
Así que, por favor, si usted es uan de las personas que se apellida Ubrique y llega a leer esta entrada, por favor, póngase en contacto con nosotros, estaremos encantados.


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martes, 24 de septiembre de 2019

Grandes mujeres de Ubrique, doña Luz Prieto

Doña Luz Prieto Iglesias
"Doña Luz, la Partera"



En Ubrique, como en tantos otros lugares, ha habido mujeres especiales, mujeres trabajadoras, mujeres fuertes, grandes mujeres que han hecho nuestras vidas mejores.
Quisiéramos que su tarea fuera reconocida aún después de los años, sobre todo porque aún perdura en nuestros recuerdos el bien que hicieron por todos, y una de estas mujeres es doña Luz, la partera, una mujer que, aunque de origen gallego y orgullosa de ser de Galicia, se afincó en Ubrique y aquí trabajó durante muchos años.
Doña Luz es una de las grandes mujeres ubriqueñas que se han hecho acreedoras de un reconocimiento por nuestro pueblo, y, consultados los vecinos de Vista Alegre, proponemos que le sea dedicada la pequeña placita sin nombre que se encuentra tan cerca de su primera casa de Ubrique. La maestra María Isabel Arenas Angulo, una de las vecinas de la zona, nos ha proporcionado los datos biográficos de doña Luz, una mujer inolvidable, que ayudó a miles de ubriqueñas a traer a sus hijos al mundo. ¡Gracias!



Por María Isabel Arenas Angulo



Nombre: LUZ DE LA AURORA PRIETO IGLESIAS.



Natural de Galicia, nacida el 17 de Octubre de 1928

Estudia en enfermería y se especializa como Matrona.

Tenía una hermana llamada Carolina que estudió igual que ella y que trabajó en Chipiona muchos años hasta que a causa de un ictus enfermó y se vino vivir con doña Luz y su familia, aquí en Ubrique viviría hasta su fallecimiento.

Se casa con MIGUEL GARCÍA RUIZ. Fecha de Nacimiento: 14 de Junio de 1927.
Tienen un hijo llamado Miguel

Trabaja en El Pantano ¿Sería entonces una pedanía de Algar?

Luego se traslada a Ubrique.

Viven muchos años en Vista Alegre nº 2 (era la casa de mis abuelos maternos) hasta que se hacen una casa en la calle Doctor Zarco Bohórquez, nº 9.

En la casa de Vista Alegre recuerdo que puso una placa en la que se leía su nombre y su profesión en el balcón de la planta alta que daba a Los Callejones, letras negras sobre fondo blanco.

Como al principio de residir en Ubrique no tenía teléfono, los avisos los dejaban en mi casa y mi madre se los daba.

Era pequeña de estatura pero siempre con una sonrisa en la cara, amable, dulce, cordial y ese acentillo gallego que nunca perdió. Una mujer adelantada a su tiempo, tenía carnet de conducir y se desplazaba en un Seat 600 de color blanco.

Trabajó con el doctor don Diego Reguera León, al principio atendiendo partos en las casas y después en la Casa Maternidad, ubicada en un edificio en la Calle del Perdón, nº 2 (actualmente sede de Cáritas), que era propiedad de Doña Isabel Reguera León y cedió a la localidad.

Murió el 2 de abril de 2004 y su marido poco después, el 8 de enero de 2005.







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