martes, 30 de enero de 2018

270 “madres coraje” de Ubrique pidieron en 1865 a las Cortes de la nación la abolición de las quintas

Agradecemos a José María Gavira que nos haya permitido compartir su trabajo en nuestro blog, publicado originariamente en "5*U", más tarde en "Historias del Mediodía" y  actualmente en proceso de publicación en "Historias de Ubrique" (en este enlace).

 

270 “madres coraje” de Ubrique pidieron en 1865 a las Cortes de la nación la abolición de las quintas

JOSE MARÍA GAVIRA VALLEJO
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Isabel Coveñas, una de las firmantes del manifiesto (cortesía de Esperanza Cabello Izquierdo)

imageEn 1865, en España soplaban aires prerrevolucionarios. Reinaba Isabel II, gobernaba Narváez primero y O’Donnell después, y las doctrinas moderadas de este último habían agotado sus posibilidades de mejorar nuestro país. Se avecinaba la revolución de 1868 (la llamada Gloriosa). Se iniciaba una guerra con Chile que se prolongó hasta el año siguiente. Y en el interior, los descontentos se manifestaban en disturbios como el de la Noche de San Daniel, la del 10 de abril, cuando la Guardia Civil y el Ejército reprimieron sangrientamente una protesta de los estudiantes contra la destitución del rector de la Universidad Central de Madrid, que no había querido deponer a los catedráticos Emilio Castelar y Nicolás Salmerón, quienes pocos años después fueron presidentes de la Primera República Española. (En la imagen, embarque de quintos con destino a Cuba a finales del siglo XIX.)
Uno de los ideales de los sectores prorrepublicanos de la época era la abolición del sistema de quintas (la llamada “contribución de sangre”), medida que también reclamaron las juntas revolucionarias que se formaron en 1868. El sistema consistía en el reclutamiento forzoso de uno de cada cinco jóvenes en edad militar, aunque el elegido podía redimirse de esta obligación pagando cierta suma de dinero.
image Recibo de redención de prestación del servicio militar, de 1896
Pues bien, parece ser que en la sociedad de Ubrique existía una oposición a las quintas muy arraigada, o al menos en los círculos prorrepublicanos de la localidad, según cabe deducir de una noticia publicada por La Discusión, Diario Democrático el 6 de abril que recogía una carta dirigida el 24 de marzo de 1865 por 270 madres de Ubrique (bisabuelas y tatarabuelas nuestras) a la Cortes de la nación para ejercer su “derecho de petición” de que se promulgara una ley que decretara la abolición de las quintas.
La madres decían que no se movían “guiadas por las aspiraciones políticas, que desconocen por completo, sino por el respeto a la justicia y por el santo amor a la humanidad”. Al parecer se inspiraban en una campaña similar iniciada por unas madres de Jerez.
En la carta de las ubriqueñas se leían párrafos tan conmovedores y elocuentes como este:
Desde que el niño se calienta en el regazo de la madre, piensa esta en las quintas, como en una amenaza inhumana del derecho escrito.
En fin, la copiamos entera en este blog tal como apareció en el mencionado periódico, para que apreciemos el coraje de aquellas bisabuelas y tatarabuelas nuestras que en unos tiempos en que la mujer no tenía protagonismo político, se atrevieron a dirigirse al principal órgano legislativo del país con sus nombres y apellidos para pedir lo que consideraban justo. Lean los nombres de las firmantes, porque casi con toda seguridad van a encontrar a una o varias antepasadas. No hay estirpe ubriqueña que no tenga una representante en esa lista. Destacan especialmente la familia Bohórquez, una de cuyas ramas era acendradamente republicana.
No olvidemos estos hechos (que creo que se habían borrado de nuestra memoria histórica) y tratemos de emular la actitud de aquellas madres coraje, porque las sociedades solo las pueden cambiar y mejorar los ciudadanos. (Nota: al escanear el texto se ha perdido una línea, pero parece leerse: “No puede ser justa, no, una ley que hiere a la juventud y quebranta el ¿corazón? de las madres”.)
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Copiamos también el comentario que hizo el periódico La Discusión a este escrito:
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Según nos cuenta nuestro paisano Antonio Morales Benítez (que lleva mucho tiempo interesado en este episodio de nuestra historia) este escrito está recogido por Diego Caro Cancela en su libro Burguesía y jornaleros. Jerez de la Frontera en el Sexenio Democrático (Jerez, Caja de Ahorros de Jerez, 1990, pp. 448-449). Según Caro Cancela, la iniciativa se enmarca dentro una campaña promovida por los republicanos para, según algunos historiadores, ganarse la adhesión de las mujeres. Y opina que, en una campaña de gran emotividad, y en la que participan más actores, para deplorar el sistema de reclutamiento, “las mujeres compitieron con los hombres en escribir artículos lacrimosos…“. La exposición de las ubriqueñas se reproduce tres años después, el 11 de octubre de 1868, en el periódico jerezano La Revolución, próximo al Partido Demócrata, antes de que el general Prim recurriera de nuevo a este sistema de reclutamiento.


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sábado, 27 de enero de 2018

Un cumpleaños extraordinario

 La gran familia Cabello Janeiro en la fiesta de 
cumpleaños de Tita Ana María




Por Esperanza Cabello   


Hay veces en que las fiestas familiares se convierten, por lo especiales que son, en acontecimientos memorables, y hoy ha sido una ocasión tremendamente especial. Nos hemos reunido, como ya lo hicimos todos para el cumpleaños de tito Pepe (en este enlace), para el cumpleaños de tita Ana María. 
Casi nunca tenemos ocasión de reunirnos, a no ser en momentos tristes, por eso pensamos que es tremendamente importante disfrutar de estos momentos inolvidables y de esta familia extraordinaria.
Nuestra tía Ana María siempre ha sido un magnífico nexo de unión entre todos y eso puede sentirse en cualquier reunión: alegre, desenvuelta, dispuesta, cuidadosa en los detalles, única. 
Nuestros abuelos Julia y Paco tuvieron siete hijos. El primero, Paco, nació enfermo y murió muy tempranamente, pero los otros seis (Julia, Manolo, Pepe, Joaquina, Ana María y María Remedios) han formado, entre todos, una gran familia que hoy se ha rendido a los pies de la cumpleañera: sobrinos, hijas, nietos, nietas, hermanos, prima y allegados nos hemos reunido para desearle toda la felicidad del mundo y para deleitarnos con una tarde magnífica.






Nuestros primos han organizado todo estupendamente. Fran ha elegido cuidadosamente el lugar (estupendo, por cierto), un gran salón en Jerez llamado Canela y Clavo en el que nos han atendido muy bien. Allí nos hemos ido reuniendo todos antes de que llegara nuestra tía, acompañada de su hermana María Remedios, que la ha acompañado hasta el lugar de la celebración haciendo gala de toda su destreza para no romper la sorpresa.







 Nos hemos ido agrupando para hacer muchas fotografías que nos recuerden este gran día, por un lado los muchachos...

 
 

 Por otro las muchachas...








Y además los más pequeños y los mayores. Nos encanta poder ver a nuestro tío José María con su madrina, nuestra tía María de los Ángeles (solo tenía cinco añitos cuando fue su madrina, junto a su hermano Manuel). También nos encanta ver a nuestra sobrina Ester, la mayor de la cuarta generación, tan bien rodeada y tan cariñosa como siempre. Algunos de los sobrinos, que en la última reunión eran tan jóvenes, nos han sorprendido muchísimo, tan mayores.
 



El almuerzo se ha desarrollado entre risas, bromas, muestras de cariño y mucha charla, realmente es un lujazo poder compartir estos momentos con la familia, y nos faltan palabras de agradecimiento para los organizadores, sobre todo para Fran y Luis, pues han conseguido que pasemos un día inolvidable.




Todo han sido idas y venidas a la mesa de los tíos, por supuesto la más visitada. Mientras unos daban los últimos retoques a los discursos y a los videos, otros iban escribiendo las dedicatorias y otros más se repartían conversando tranquilamente. Hemos podido comprobar que lo que sentimos, sin excepción, por nuestros tíos, es adoración, nos enorgullece verlos con nosotros y han representado mucho a lo largo de nuestras vidas, porque siempre han estado dispuestos para todos nosotros.




Unos a comentar cualquier anécdota, otros a hablar de sus hijos, otros a interesarse por nuestra tía, Carmenchu, que no ha podido estar hoy con nosotros, o a contar cómo nuestro tío Prudencio está de nuevo fenomenal, aunque no para muchos viajes. El caso es que las "visitas" de los sobrinos han sido constantes.





Y tita Ana María ha podido saber de primera mano cómo van todos, agradeciendo a toda su familia estos momentos extraordinarios y tan especiales.





Para todos nosotros es una verdadera satisfacción ver cómo nuestros tíos han sabido conservar el buen humor, las ganas de vivir y la felicidad más allá de los avatares que les ha deparado la vida, y una alegría conservar con nuestros primos el cariño que han sabido inculcarnos a todos. Recordamos a nuestro padre cuando hablaba de sus sobrinos, cada uno era mejor que el anterior, estaba orgulloso de ellos, y para él su familia era lo primero.
Hoy lo hemos echado mucho de menos, también habría disfrutado de lo lindo en esta reunión familiar. 







 Después ha llegado la hora de los homenajes, los brindis, los regalos y los discursos. Fran y Luis han preparado un increíble video con muchísimas fotografías en el que Daniel, su nieto pequeño, ha ido contando la vida de su abuela Ana.
Todos los nietos han leído unos preciosos discursos, entre ellos nos ha llamado muchísimo la atención el de Javier, que había preparado, él mismo, un montaje de fotografías para contar la vida de su abuela.
Más tarde nuestros primos han contado anécdotas de la vida familiar, y nuestros tíos han felicitado a la homenajeada con sendos discursos.





Y de todo este día nos gustaría quedarnos con esta fotografía de tita Ana María, sonriente y feliz, después de tantas emociones, dando las gracias a todos los presentes y recogiendo un poco del cariño que ella ha repartido tan abundantemente a lo largo de toda su vida.
Muchas gracias por este día extraordinario, familia, y muchísimas felicidades, tita.
¡Te queremos!


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viernes, 26 de enero de 2018

Un paseo por el Ubrique de los setenta

La Plaza del Ayuntamiento


Por Esperanza Cabello

Hemos querido echar un vistazo a tres lugares representativos del Ubrique de los setenta: la Plaza, con su fuente, su casino, la cafetería de "Pendón" abierta y las señoras que van y vienen de la plaza de abastos cercana. La calle Nevada, en la que apenas se vislumbran los cambios del tiempo, y la calle Torre, con el Peñón de la Becerra y los niños jugando en las calles empedradas.
Las imágenes son fotogramas de la película de Ubrique (en este enlace) 
y nos encanta poder viajar en el tiempo aunque sea por unos segundos.

 








martes, 23 de enero de 2018

Don Manuel Pérez Trastoy, Hijo Adoptivo de Ubrique

Don Manuel Pérez Trastoy
Propuesto para el nombramiento de Hijo Adoptivo de Ubrique     




Por Esperanza Cabello


A final de este mes de enero daremos por concluida la recogida de firmas para que nuestro admirado convecino, don Manuel Pérez Trastoy, sea nombrado "Hijo Adoptivo de Ubrique".
En estos últimos días del mes centraremos la recogida de pliegos de firmas en la Farmacia de Los Callejones, en la que nuestra amiga Lisanda Fatou se ha ofrecido gentilmente a recoger todos los documentos de firmas que se han repartido desde mediados de diciembre.
Por eso rogamos a todos los colaboradores y amigos que se encargaron de esta recogida (y que son tantísimos que apenas podemos citar), vayan llevando los pliegos de firmas a la farmacia, allí haremos el recuento final, llevando más tarde el resultado y nuestra propuesta, de modo oficial, al Registro del Ayuntamiento.
También rogamos a todos los ubriqueños y ubriqueñas que quieran sumarse a esta propuesta se pasen por la citada farmacia para añadir su firma.
Por el momento Antonio Gutiérrez, Mari Carmen Gómez y David Bulpe se han encargado de la mayor parte del trabajo, pero esperamos que sean muchos más.

¿Por qué la propuesta de nombramiento?
Hay tantas razones que sería difícil enumerarlas todas. Fundamentalmente porque se trata de una persona que a lo largo de su vida ha sido para todos ejemplo de superación. Enseñó a todos los ubriqueños, ya desde la década de los sesenta, que una persona solo tiene los límites que ella misma se imponga. Que es mucho más ciego el que no quiere ver. Que todos los sentidos son importantes, pero el "corazón" es el más importante de todos.
Y eso es don Manuel, todo corazón, recogido en una persona discreta, con una educación exquisita; una persona solidaria y dispuesta, siempre decidido a ayudar a los demás, siempre dispuesto a colaborar y a hacer grandes y pequeñas cosas por nuestro pueblo.
Desde que llegó a Ubrique en el 63 se sintió ubriqueño, sin olvidar nunca sus raíces gallegas, don Manuel organizó y arregló la primera y pequeña sede de la ONCE, encargándose, desde entonces y hasta su jubilación, de que los invidentes y discapacitados de Ubrique tuvieran no solo una profesión digna, sino una formación contínua.
Siempre pendiente de las necesidades del pueblo, hizo de la Delegación de Ubrique un lugar floreciente, en el que han tenido empleo decenas de convecinos.
Pero es que además se ocupó de la formación musical de quienes se interesaban por la música, y nos demostró a todos que un ciego puede ser infinitamente más habilidoso y diestro con las manos que cualquier persona. Incluso ayudó a sus vecinos con la instalación de la luz doméstica en aquellos tiempos difíciles.
Desde su jubilación a finales de los noventa se ha dedicado a su otra pasión, la papiroflexia, y ha realizado talleres y exposiciones, dedicándo sus explicaciones y sus experiencias, en este caso, a los más pequeños.


Alumnado del CEIP Ramón Crossa en su taller
Gentileza del Blog del Colegio Ramón Crossa



Y don Manuel ha sido siempre muy generoso, no importa cuál sea el buen fin para el que se le pida ayuda; su  solidaridad y su comprensión  con los que le rodeamos siempre han sido destacables. Pero claro, como al mismo tiempo es la discrección en persona, no va quedando constancia de esta generosidad, aunque en el momento en que surge la conversación todo el mundo está de acuerdo:
"¡Es una persona admirable"!

Para nosotros fue clave cuando vimos la primera entrega de David Bulpe de su serie "Ubrique, como yo lo siento" (en este enlace podemos verla). Era en aquella época en la que Ubrique era más conocido por los asuntos morbosos de un torero que por cualquier otra circunstancia, aquella época en la que aún algunos apostaban por lo retorcido y lo desagradable en lugar de hacerlo por nuestras tradiciones, por nuestro entorno, por nuestra cultura.
Después lo hemos visto participando en un programa de televisión, "Volando voy", explicando a todo el mundo que él era de Ubrique, que es un pueblo maravilloso.
Del mismo modo hablando en programas de radio, o participando en entrevistas. Don Manuel reivindica siempre su "ubriqueñismo" como uno más.

Por todo ello en diciembre comenzamos una campaña para proponer su nombramiento como Hijo Adoptivo de Ubrique. Una veintena de ubriqueños capitaneados por David Bulpe intentamos sintetizar lo que representa don Manuel para nuestro pueblo y para los ubriqueños y, aunque nuestro protagonista ha sido homenajeado en anteriores ocasiones, presentamos durante la exposición conjunta con José Luis López Núñez de diciembre en el Museo de la Piel de Ubrique, el siguiente video, con el que arrancó la recogida de firmas que ahora culmina.

¡Muchas gracias a todos por vuestra participación!





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viernes, 19 de enero de 2018

Francisco Fatou: gran maestro, pedagogo y escritor

Entrada extraída del blog de José María Gavira: Historias de Ubrique (en este enlace)

Francisco Fatou: gran maestro, pedagogo y escritor

JOSE MARÍA GAVIRA VALLEJO
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El maestro, pedagogo y escritor Francisco Fatou y Lucas nació en Cádiz (19 de mayo de 1865), vivió muchos años en Madrid y murió en San Cugat del Vallès (14 de enero de 1939), pero la impronta que le dejaron treinta y tantos años de estancia en Ubrique fue tan fuerte que su último deseo fue que lo enterraran en su pueblo, y así se cumplió.
Ubrique debió de ser uno de sus primeros destinos, pues según los datos que poseemos en 1885, con solo 20 años, ya enseñaba aquí (aunque opositó para ocupar otras plazas, como se desprende de una nota en la Gaceta de Instrucción Pública del 15 de septiembre de 1889).
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imageEl caso es que estuvo en Ubrique hasta 1921, y dejó tan fructífera semilla y tan buen recuerdo que, cuando se fue (a Vallecas, su nuevo destino), el Centro Obrero de Agricultores le rindió un homenaje y el Ayuntamiento lo nombró Hijo Adoptivo, poniéndole su nombre a una plaza. Además, el inspector provincial, apoyado por el alcalde, pidió para él la la Cruz de Alfonso XII.
imageABC, 29 de julio de 1921
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Él se encargó de la educación de buena parte de los niños varones ubriqueños de la época al mismo tiempo que la maestra Ángeles Bohórquez Gómez educaba a las niñas (también ella tiene calle en Ubrique, aunque no la que inicialmente le dedicaron, que fue la calle Real.) 
El historiador Antonio Morales Benítez ha investigado en profundidad la larga etapa ubriqueña de Fatou Lucas. En su artículo La enseñanza en la localidad a comienzos del siglo XX, explica:
(…) defendía las ventajas del método de aprendizaje activo frente al puramente memorístico. Y, en la línea de la moderna pedagogía, sostenía que debían ser los propios alumnos quienes ejercitasen por sí mismos todas sus potencialidades; por lo que, para este docente, el papel del maestro debía ser únicamente el de “provocador de las facultades y jardinero de las actitudes”. Por ello defendía el ejercicio de actividades como “problemas de aritmética y geometría, ejercicios de cálculo mental, trabajos de composición, lectura explicada, deducciones morales de relatos históricos y otras disciplinas” que obligasen a los alumnos a “poner en actividad la mente y los sentimientos “.
Además, el maestro profundizó en las causas del fracaso escolar, apuntando una muy importante: la socieconómica. Nos dice Antonio Morales:
(…) destacaba las carencias de todo tipo que tenían las familias ubriqueñas y su “excesiva proletarización”. Ello explicaba que los padres se viesen en “la triste necesidad de retirar a los hijos de la escuela antes de que hayan completado su instrucción (…)
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Fatou opinaba clarividentemente que “los gobiernos que velan por la educación del pueblo preparan el porvenir de la nación”.
Miguel López Salas, en su blog Memorias de un despistado, también elogia al maestro Fatou y su labor:
(…) siempre escuché a mi tío Francisco Salas Flores hablar muy bien de él. Este profesor dejó muy buen recuerdo porque los alumnos que salieron de sus clases han sido al parecer durante largo tiempo los mejores preparados de Ubrique. […] Cuando se presupuestaba una obra, era muy normal que el maestro de obra (autónomo de hoy) pidiese muchos más ladrillos, tejas o cemento, o por el contrario faltasen en exceso. Sin embargo mi tío como empleaba las matemáticas [aprendidas de Fatou], los materiales les venían a lo justo, evitando gastos innecesarios y contratiempos.

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Fatou introdujo importantes innovaciones pedagógicas en la enseñanza, como la escuela graduada, sistema que empezó a funcionar con carácter experimental en Ubrique en 1909. (Antonio Morales también nos habló de este asunto en un artículo en el diario Ubrique Información publicado el 26 de junio de 2002.)
Mientras ejercía su profesión docente en el aula, el maestro trabajaba con otras herramientas complementarias para alcanzar sus fines educativos. Así, en 1909 (siendo director de la Escuela Pública de Niños de Ubrique) publicó, a través de la Asociación de Maestros de Primera Enseñanza San Casiano, a la que pertenecía, su Colección de Cuentos Morales (127 páginas, con ilustraciones), que le prologó el intelectual sevillano Luis Montoto y Rautenstrauch
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Se trataba de una recopilación de cuentos infantiles que había publicado sueltos anteriormente, como El arrepentimiento, Redimir al cautivo (ambos en 1908, en un librito de 16 páginas), Los donativos de la señora Andrea (1907, 16 páginas, editado por la Tipografía El Correo de Andalucía), El Emigrado (editado por M. Hidalgo, en 1906, con14 páginas), Los Patriotas (1908, 13 páginas), El Pozo de las Maravillas, Las tres Palomas (ambos en un libro de 31 páginas que salió en 1908)…
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Cada uno de estos cuentos sueltos también los publicó la Biblioteca de la Asociación San Casiano, de la que era socio y uno de sus más prolíficos autores.
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En la revista Razón y Fe, de los jesuitas (número de septiembre-diciembre de 1909, tomo XXV), se publicó esta crítica:
Colección de cuentos morales, escritos por D. Francisco Fatou Lucas, maestro de primera enseñanza normal y director de la escuela pública de niños de Ubrique (Cádiz), con un prólogo del Ldo. D. Luis Montoto y Rautenstrauch. Con licencia eclesiástica. Sevilla, 1909.
Conocido es el Sr. D. Francisco Fatou Lucas por sus bellas cualidades de escritor y pedagogo. Pero aspira á más: aspira á ser apóstol de la niñez, y para conseguirlo pone en manos de los niños estos hermosos cuentos morales, muchos de los cuales han sido justamente premiados en certámenes de la Asociación de Maestros de primera enseñanza, que lleva el nombre de San Casiano y se halla establecida en Sevilla. Esta edición económica va enriquecida con numerosas ilustraciones, muy á proposito para niños. No podemos menos de recomendar eficacísimamente esta obrita, verdadera joya literaria, de grato solaz y purísima doctrina, y ¡ojalá contribuya su lectura á desterrar tantos cuentos insulsos y de neutra moralidad como andan en manos de la niñez!
En 1921 publicó Tres cuentos para niños, obra que resultó premiada en el  XXII Certamen Científico Literario, Artístico y Pedagógico de la Asociación San Casiano:
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Y no se contentó con manifestar su amor a la pedagogía mediante la literatura, sino que también hizo sus pinitos en la música componiendo un Himno a la Aplicación.

En Vallecas

Probablemente, durante su larga estancia en Ubrique opositó más de una vez a otros destinos. Al menos, sabemos por la Gaceta de Instrucción Pública (24 de septiembre) que se presentó en 1906 a un concurso para obtener una plaza en alguna escuela elemental de niños en Madrid.
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De la información se desprende que la plaza que tenía en Ubrique la había ganado por oposición y que gozaba de la misma clase y grado que los de la escuela a la que aspiraba. Observamos también que además del de maestro poseía otro título académico relacionado: el de enseñanza de discapacitados sensoriales, como lo acredita esta acta de la asignatura “Métodos y procedimientos para las enseñanzas especiales de sordomudos y de ciegos”, que aprobó en el curso académico 1881-82.
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Por cierto, la plaza de Madrid (que no obtuvo) estaba dotada con 1.650 pesetas anuales. 10 años más tarde (1916), nuestro personaje percibía 2.000 pesetas (es decir, una media de 5,5 pesetas diarias).
En cualquier caso, en1921 fue destinado a Vallecas (uno de los distritos de Madrid, actualmente), donde empezó sus clases en septiembre. De la memoria de su primer curso allí –que destila el cariño con el que abordaba el reto de la enseñanza y la educación de sus pupilos– se desprende que estableció inmediatamente su sistema de escuela graduada: 
El que suscribe tomó posesión del cargo en 1º de Septiembre del próximo pasado año y al examinar a los escolares asistentes notó que había muy pocos que conocieran el alfabeto. Era necesario principiar con lo más elemental. Para ello dividió la clase en tres grados dedicando el mayor esfuerzo a que los niños aprendieran a leer, escribir y contar; pero huyendo, en lo posible, de la rutina, sirviéndose de las asignaturas mencionadas como de medio para fijar la atención de los alumnos y poner en actividad su inteligencia. Lo pequeñitos habían de señalar las analogías y diferencias de las letras y las cifras, con lo que se habituaban al análisis de la forma. Tenían que copiarlas en pizarras manuales, ejercicio que sirve para desarrollo de la vista y prepara la mano para el manejo de la pluma y el trabajo de caligrafía.
Los del segundo grado (…)
Pero en Vallecas, como en Ubrique, Francisco Fatou no se limitó a la enseñanza de los niños y adolescentes, sino que quiso implicarse más aún en la vida de la sociedad a la que aquellos pertenecían. Así, en 1925 aceptó el cargo de concejal en el Ayuntamiento vallecano, que ocupó hasta 1929
imageBoletín Oficial de la Provincia de Madrid, 10 de octubre de 1925
Cuando se jubiló en 1935, la corporación vallecana y representantes del Ministerio de Instrucción Pública y de Ubrique le rindieron un homenaje y le impusieron la Cruz de la Orden de la República. Además, se dio su nombre a una calle de aquella ciudad y también al Grupo Escolar donde ejerció.
El diario El Sol del 21 de mayo de 1935 dio así la noticia:
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Y el ABC del 25 de mayo informaba de este modo del acontecimiento:
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Cincuenta años más tarde (1985) el Ayuntamiento de Madrid trasladó aquella antigua escuela a otro lugar, denominándola Colegio Público de Preescolar y Enseñanza General Básica Francisco Fatou (actualmente CEIP Francisco Fatou).
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El edificio lo inauguró el que entonces era alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, quien descubrió una placa conmemorativa de la obra del maestro ubriqueño.
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Al acto asistieron familiares de Francisco Fatou.
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En cuanto al antiguo colegio donde enseñó nuestro personaje, el Ayuntamiento de Madrid lo convirtió en el Centro Sociocultural Francisco Fatou, y en él se desarrollan actualmente talleres, actividades, exposiciones, coloquios y las “Tertulias del Fatou”. Fue inaugurado el 26 de enero de 2001 por el alcalde José María Álvarez del Manzano.
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imageEste año de 2010 el CEIP Francisco Fatou de Vallecas ha celebrado su 25 aniversario, y con ese motivo ha editado un documento conmemorativo basado en gran parte en datos de Antonio Morales (especialista en la figura de Francisco Fatou y Lucas) y del que hemos extraído buena parte de las imágenes que ilustran este artículo.
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Como se sabe, a este maestro también se le rinde homenaje en Ubrique, no solo con la plaza que se nominó en 1921, sino dando su nombre al Instituto de Enseñanza Secundaria que anteriormente se llamó Francisco Franco (aunque el pueblo ubriqueño lo llamaba Escuela Redonda). El cambio de denominación se hizo, probablemente, al constatarse en Ubrique la importancia que en Madrid daban a nuestra figura 
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