martes, 20 de febrero de 2024

Juan Manuel González Cabezas. La Feria

Feria de Ubrique. Finales de los cincuenta

Fotografía de Azahar
 

 

 

CANTO NATURAL: Catorce de Septiembre
 
 
Puestos de cobre en la calle
y winchester de plástico,
Tizonas y Coladas
y floretes del zorro,
cochecitos de cuerda y lata
y pistolas de John Wayne,
duelo en La Salida del Lugar,
un paseo por la dicha de Septiembre.
Turrones de miel y ajonjolí,
cocos de agua,
algodón dulce pegado
al cielo de la boca
como un arcoíris en blanco y rojo.
Las niñas faldas de tabla,
los niños calcetines de nylon.
Altísimos reyes y pequeños
cabezudos,
música callejera de clarines
y cornetas
y el toro del aguardiente
en el frío albero
donde había pasado un portugués.
Pasodoble en el jardín,
Mirinda y a veces temprana
Cruzcampo,
Kina San Clemente,
caldo de feria y milanesa.
Soledad en las altas calles
como un cuadro de Matheu,
óleo sobre calle encantada
y toros en la siesta.
Vuelo aéreo en voytoma
de cadenas,
tiovivo al caer la tarde,
los caballitos,
la vespa azul
que daba la vuelta
a la tierra ochenta veces,
una ola con sirena,
la playa en la sierra
en suelo de tablas,
curva cerrada de látigo
de hierro,
coches que chocan
en una autopista desordenada
que iba al mismo sitio,
guardabarros de goma
y techo con chispas de fuego,
la escoba del tren fantasma
barriendo a golpes
los vagones.
Noche en la cancha
de baloncesto,
glamour en la caseta,
las piernas de una bailarina
con arte y oficio,
los cisnes azules.
Rebeca y lluvia en los farolillos,
almidón mojado en traje de lunares,
primeras hojas en el suelo
y casi el colegio,
catorce de Septiembre,
bombillas de otoño,
la feria y la vida,
los cuatro días que duraba el mundo.

 

lunes, 19 de febrero de 2024

Juan Manuel González Cabezas. El Instituto

 

 

El instituto en 1970

Fotografía de "Ubrique en el Recuerdo"

 

 

CANTO NATURAL: EL INSTITUTO 
 
a Doña Ana
 
 
En las mañanas de invierno el frío
rompía las manos,
la hierba estaba helada,
bajaba el río con helor y espuma,
cruzábamos el puente de tabla
como Indiana Jones
en busca del arca perdida,
allí vivía el ángel de la guarda,
decían las madres.
Pupitres celestes y un diccionario
gordo de francés,
el Quijote de Espasa y Calpe,
los niños sin las niñas,
y en el recreo un bollo caliente
que sacaba el panadero
de un saco interminable.
La higuera del camino se cargaba de frutos
y comenzaba la guerra de los higos,
una película de Bertolucci
que terminaba cuando un profesor
caía herido de una breva en la cabeza.
La formula quinta de la vida,
cuéntame como te ha ido,
llegaba la adolescencia
como un pavo
que repite sonidos tontos
cuando alguien silva.
Silbábamos todos
y a ver quién alejaba
más con la saliva
y las pedradas,
qué niña saltaba
más al elástico y movía
la piedra del tocadé
de un casillero a otro.
El profesor pronunciaba
le garçon revient
en un francés caído
del cielo parisino
y las aguas del Sena
a los bordes tranquilos del Majaceite.
Algunas tardes había paseo
por las adelfas de la Vega,
pájaros, peces y lagartijas,
la naturaleza guiando a los niños
a ser libres como el aire.
Los bolsillos cargados de huesos
de amasco
para escatar al mundo
sus perlas preciosas,
la chicha y la pámpana
limpiando del suelo
lo que otros habían tirado,
el valor que tenían las cosas.
De Jerez unos tíos con gafas
de espejo nos examinaban,
pánico en los pasillos,
cero absoluto en climatología,
un cuatro en física cuántica,
hundidos como un barquito de uno
y tocados como uno de cuatro.
Y llegaban las notas a los padres
y era Troya Ubrique,
verano caliente,
clases particulares,
libertad en Tavizna
y libros en Valdelagrana y Sabinillas.
Caracoles en la noche,
Ciencias y Letras en la sierra,
Colegio Libre Adoptado,
un milagro,
los profesores.

 

Donación de sangre. Lunes, 19 y martes, 20

 


Buenas:

Desde el Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz le enviamos el cartel anunciando la colecta de sangre planificada en su localidad. 

Rogamos su máxima difusión por todos los medios a su alcance. 

Muchas gracias por su colaboración.

Saludos cordiales.

 

 

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viernes, 16 de febrero de 2024

Juan Manuel González Cabezas. La plaza de abastos y sus alrededores

 

 

La plaza de Abastos

Fotografía de José Luis Ríos Olmedo

 

 

CANTO NATURAL: La plaza de abastos y sus alrededores
 
A Eloísa Pan Esquivel
 
 
Había una ratita debajo de una lata
que corría hacia los naipes,
las niñas del Rebaño de María
subían al asilo con babis de rayas.
Un pequeño túnel conducía
a la plaza de abastos,
los vegetales estaban a la izquierda
como dioses que esperaban venderse,
olía a apio verde y zamboa amarilla,
las vendedoras llevaban
copas de cisco para calentarse
el luto de las piernas,
rodetes en el pelo
y una orza con malta La Braña
para el café de las once.
Al fondo hombres con botas de goma
y lunares de escama
vendían peces blancos y azules ,
sirenas de atún herido se tendían
en la puerta de la otra salida,
sangre leve bajaba por la calle Nueva
en arroyos de hilo enrojecido.
Ardía el aceite en el perol de Petra
como un hogar a la intemperie,
costanilla arriba en papel de estraza
tejeringos calientes en las manos frías.
Las campanas doblaban temprano a misa,
el Ton, el Tin y el Tan
oyéndose en la plaza
como tres señoras que anunciaban
bodas y duelos.
Arias de pregoneros en la calle,
"llevo la ristradeajo"pregonaban,
flacos y angelicales
como solistas de una ópera de Viena.
Olía a melones maduros
calados en el aire del verano,
a la suerte segura de un postre
abierto en canal con pipas.
Dentro se oía el dúo de los pescaderos
anunciando
acedías frescas y boquerones de plata,
Felipe y Montero
en un adagio del mar en la sierra.
Un olor a cera fundida y vino dulce
salía del templo de enfrente,
tiernas beatas pregonaban
amores imposibles en la iglesia,
mientras amas de casa compraban
judías en el mercado,
uno frente a otro el alma y el cuerpo
intercambiándose.
Y en medio el vapor de agua
del bar de Aránegas soplando fuerte,
la granza en un cajón de madera,
el café de la mañana,
un respiro entre las dos partes de la vida.

 

miércoles, 14 de febrero de 2024

Juan Manuel González Cabezas. El Jardín

 


 
 
CANTO NATURAL: El Jardín
 
 
En el jardín hay un seto mojado
de lluvia y saliva,
un abrazo de gasa verde,
noches de blanco satén,
dátiles caídos en el suelo.
Luces fluorescentes en rebecas blancas,
los ojos cerrados de la reina bruja,
golpes de una batería de nácar
latiendo en mejillas pegadas
como hojaldres.
Salía el amor de las palmeras
como un gato azul
que se lavaba las manos,
desaparecía el espacio
entre los vientres
que unían vísceras calladas,
caían cortinas de párpados
en la mirada serena de los fresnos.
La noche guardaba
su terciopelo morado
en una ermita,
flores sobre un tablero de ajedrez.
En el jardín cogíamos Marro
para la vida,
dátiles celestes en el suelo
de las palmeras,
incienso en los farolillos,
la memoria lenta
de un baile agarrado.
 
 

martes, 13 de febrero de 2024

Juan González Cabezas, un escritor ubriqueño

 


 Juan González durante la presentación de su libro

Fotografía de "La cabina de combate" (en este enlace)

 

 

Por Esperanza Cabello

 

Desde hace unos meses venimos leyendo con mucho interés en "Ubrique en el recuerdo" algunas poesías que nuestro amigo Juan Manuel González Cabezas va publicando en la página.

Deseando guardar fielmente estos poemas, le hemos propuesto ir publicándolos en el blog paulatinamente, sobre todo para que estén más al alcance de la mano, y porque es un orgullo poder compartirlos con todos. 

Hace muchos años que Juan, médico de profesión y afincado en la provincia de Málaga, se dedica a la poesía. Tuvimos la suerte de leer su primera publicación hace casi una década, era un compendio de sus escritos hasta el año 2005 desde que empezó a escribir siendo muy joven. Se trataba de "En síntesis (1985-2005)".

Más tarde hemos tenido la suerte de poder seguir sus publicaciones en facebook y ahora, como hemos comentado, lo seguimos en "Ubrique en el recuerdo".

Vecinos desde pequeños (él vivía en el mejor lugar del mundo para los niños de entonces, la confitería familiar que todos recordamos), con entornos familiares parecidos, como todos los niños de pueblo, con inquietudes  similares y amigos comunes. Nos resulta enternecedor leer sus poemas y recordar, gracias a su impresionante memoria,  aquellos maravillosos años.

Gracias, Juan, es todo un lujo contar contigo💜

 

 


lunes, 12 de febrero de 2024

Historia de la Fundación del Convento de Capuchinos de Ubrique

 

Historia instrumental de la fundación del Convento de Capuchinos de Ubrique. Escrita por el Reverendo Padre Fray Nicolás de Córdoba, ex Lector de Teología Moral, Custodio primero y Cronista de esta Provincia. Año de 1759


Por Esperanza Cabello

A lo largo de estos casi dieciocho años de trabajo en el blog hemos hecho muy buenos amigos, hemos conocido a gente muy interesante que tiene intereses parecidos a los nuestros y que son, para nosotros, un ejemplo y una gran ayuda.

Y la historia que contaremos hoy tiene mucho que ver con uno de esos amigos. Félix Mateos (en este enlace), historiador de la Universidad de Sevilla, con quien tomamos contacto hace unos diez años, a raíz del trabajo sobre la maestra ubriqueña Isabel Esquivel (él es su nieto). En este tiempo Félix nos ha asesorado, nos ha acompañado y nos ha instruido no solo sobre su familia, sino sobre nuestro pueblo.

En los últimos meses, buscando documentación sobre fray Diego José de Ubrique, le pedimos que buscara, si era posible, su "Historia del convento de Ubrique", libro del que habla el padre Sebastián.

Pero ese documento no está en el archivo de capuchinos de Sevilla, aunque Félix se prestó a ayudarnos con la Historia Instrumental de la fundación del convento del padre Nicolás de Córdoba. Un libro conocido, estudiado, pero nunca publicado y que no está aún digitalizado.

Poco a poco hemos ido recibiendo muchos documentos manuscritos con la historia de nuestro convento, desde 1759 hasta 1832. Nuestro primer impulso fue comenzar a transcribir todo el libro, pero son más de doscientas páginas y muchas de ellas ilegibles por el momento, así que hemos pensado en destacar algunos capítulos e ir publicándolos en el blog. Siempre con el permiso de los padres capuchinos y con el recuerdo de nuestros padres, que tanto tiempo trabajaron en esos archivos.





Año de 1823

Por el mes de noviembre de este año se hizo todo el lienzo de tapia de la huerta que cae a la plazuela continua con la puerta de los Carros, que en el año anterior se cayó en la lluvia grande que hubo; y costearon los jornales parte una limosna que había juntado la Justicia, y un día que todos los albañiles del pueblo trabajaron de gracia, y solo se les dio la comida; los materiales los puso la comunidad, y también costeó el empedrado que se hizo arrimado a la tapia.

Ese mismo año se le hizo a Nuestra Señora de los Remedios una grande y magnífica Función de Iglesia con sermón, a la que asistió todo el Ayuntamiento en cuerpo en acción de gracias por habernos librado de tantos males como experimentábamos con la constitución y los constitucionales, singularmente con las tropas revolucionarias: la noche anterior a la Función hubo un famoso castillo de fuegos artificiales, y el día de la Función salió Nuestra Señora en procesión por todo el pueblo, asistiendo la Parroquia y todo el venerable clero secular y comunidad.

 

Volvemos a agradecer a Félix su inestimable ayuda y a los amigos del Taller de Paleografía su valiosa colaboración.

domingo, 11 de febrero de 2024

Una nueva Hermana Mayor en la Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios

 

Miembros de la Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios

Fotografía publicada en facebook


Por Esperanza Cabello


Ya hace unos días que conocíamos la noticia, pero hoy ha llegado a nuestras manos la publicación de la Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios en la que se confirma el nombramiento de la nueva Hermana Mayor, María del Carmen López Domínguez.

No podemos dejar pasar la ocasión de dar la enhorabuena a todos por este nombramiento. Nos parece muy importante que por primera vez haya una mujer como hermana mayor y que sea María del Carmen quien ostente este cargo.

Nuestra familia ha estado siempre muy ligada a la hermandad y, por supuesto, a la Patrona de Ubrique, nos complace ver en la fotografía de "familia" a nuestro hermano Francisco Cabello, secretario de la Hermandad desde hace un par de décadas.

Esta es la nota que publica la Hermandad (en este enlace):


"Esta tarde ha tenido lugar la toma de posesión de la nueva Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios, que será encabezada por María del Carmen López Domínguez como Hermana Mayor. Junto a la nueva Junta han estado presentes en dicho acto los hermanos auxiliares que colaborarán en el devenir diario de la Hermandad.

Damos gracias a Dios y a la Santísima Virgen de los Remedios por sostener a la Hermandad en todos estos años, al mismo que ponemos bajo su patrocinio todos los proyectos, ilusiones y anhelos de esta nueva etapa.

¡Nada sin María, todo con Ella!"

 

 

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domingo, 4 de febrero de 2024

Marina Rubiales Rojas. In memoriam

 

 

Marina y Agustín en la feria de Ubrique

Septiembre 1966


Por Esperanza Cabello


Hay personas que dejan en tu interior una huella imborrable, personas que se han ganado a pulso nuestra admiración y nuestro cariño, personas con las que te has cruzado en la vida y que a partir de ese momento, forman parte de tus mejores recuerdos, de tus mejores sentimientos.

Y una de ellas es Marina Rubiales Rojas, una mujer dulce y cariñosa que se ha granjeado el afecto y el aprecio de todos los que la hemos conocido.

Marina ha muerto esta mañana, a sus ochenta y tres años, había nacido en mayo de 1940; se ha ido apagando poquito a poco, como una velita, rodeada del amor de sus tres hijos y de toda su familia. Hacía ya mucho tiempo que la enfermedad la acompañaba y ya no ha podido esquivarla más.

Nosotros somos familia, su padre, Emilio Rubiales García, era primo hermano de nuestra abuela Julia Janeiro Rubiales, además eran primos con los que tenían mucha relación, ya que nuestra abuela era muy "familiera", y además vivían muy cerca en el pueblo.

Pero más allá de ese lejano parentesco, Marina, y su marido Agustín, se habían ganado nuestro corazón desde el momento en el que los conocimos, hace ya casi treinta años. Formaban una pareja única, cercana, agradable, cariñosa, educada... se querían a rabiar, Agustín estaba enamoradito su Marina desde que la conoció, y estuvieron juntos casi sesenta años. 

 

Marina y Agustín el día de su boda, en 1968

Con Emilio, su hermano, y Rosario, su cuñada, en el patio de la casa familiar


Trabajadores, sencillos, honestos, auténticos, de las buenas personas que no se pueden olvidar, así han sido ellos toda su vida, y han creado una preciosa familia junto a sus hijos Ángeles María, Emilio y Agustín, sus parejas y sus cinco nietos, que eran su alegría.

También era muy de su familia Marina, tanto sus hermanos, Emilio e Isabel, como sus sobrinos, eran lo más importante para ella.

Desde la muerte de Agustín, hace casi cuatro años y medio (en este enlace), la vida no ha sido igual para Marina, por más que sus hijos se han desvivido por ella, ya no había más desayunos en el Amanoe, ni más viajes a comprar productos de la sierra, ni más campito pendientes de sus plantas y sus animales.

A pesar de todo, Marina ha conservado esa ternura y esa dulzura que siempre la han caracterizado, nos encantaba cruzarnos con ella durante el paseo y saludarla, siempre con palabras bonitas y agradables para nosotros.

Por eso, al mediodía, cuando nuestro hermano nos ha dado esta triste noticia, hemos notado cómo el corazón se nos partía  un poquito más, con una fractura a la vez nostálgica y agradecida  por todo lo que hemos recibido de ellos.

Sabemos lo que es perder a una madre, y más a una madre tan buena como la nuestra, Marina nos la recuerda tanto; 💜 su bondad, su entereza ante la adversidad y ante la enfermedad, su integridad y su sonrisa... Por eso queremos enviar un fuerte abrazo a sus hijos y a todos los que la querían y a los que ella quería.

Ahora, como hemos pensado durante la despedida en el cementerio y como queremos pensar siempre, los dos, Marina y Agustín, están de nuevo juntos, paseando tranquilos cogidos del brazo en los jardines celestiales, quizás recordando aquella feria del 66 en El Jardín; quizás felices por esas vidas plenas, quizás agradecidos por lo estupendos que son sus nietos...

Mañana, lunes, cinco de febrero, tendrá lugar la despedida de Marina Rubiales en el cementerio municipal de Ubrique a las nueve y media de la mañana.

¡Descansa en paz, Marina! Siempre te recordaremos💜💜💜💜


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