domingo, 8 de febrero de 2026

Llueve sobre Ubrique. Gracias, gracias y mil gracias

 



 

 

Por Esperanza Cabello

(Las fotografías y los videos son de amigos y familia, sobre todo de María Cabello, José Antonio y Luis Eduardo Rubio, pero ha llegado tal cantidad de imágenes que es imposible saber quién ha sido el autor de cada una).

 

Parece que ya  está pasando lo peor, durante una semana hemos vivido en un escenario terrorífico, la naturaleza, tan sabia, tan poderosa, es imparable, y nos lo demuestra a veces.

Ubrique, los otros pueblos de la sierra de Cádiz, y una gran parte de Andalucía, han sido el epicentro de un tren de borrascas, un enjambre sísmico, un río atmosférico, una ciclogénesis explosiva, unos tormentazos terribles y agua, muchísima agua por todos los rincones.

La peor parte se la han llevado, por el momento, nuestros vecinos de Grazalema, se nos parte el alma de pensar lo que deben de estar pasando, aunque bien acogidos, a resguardo en lugar seguro y atendidos a todos los niveles, estarán rotos por dentro de pensar en sus casas, en sus vidas, en lo que han dejado atrás y esperan, con todas sus fuerzas, recuperar pronto. ¡Ánimo, amigos!

Pero en Ubrique se ha ido poniendo cada vez más peligrosa la situación, no solo por el agua caída, que según nuestra amiga Esther, "la del agua" rompe todos los récords existentes, sino por la que nos está llegando de los pueblos que están a más altitud. Efectivamente, una gran parte del agua caída en Grazalema, Villaluenga y Benaocaz vienen a parar a nuestra sierra y, después de recorrer nuestro pueblo, terminan en el río Ubrique.

 


 

Desde el primer minuto, en el ayuntamiento los dirigentes han organizado un gabinete de crisis, todo el personal disponible ha estado (y continúan) al pie del cañón. Policía, bomberos, protección civil, técnicos, políticos, Guardia Civil, operarios municipales, personal de básica, de aguas de Ubrique... todos pendientes y coordinados con las autoridades provinciales y autonómicas para actuar según las necesidades. Mil gracias a todos. 

No han parado ni un momento, han estado todos pendientes y hemos visto a bomberos y a operarios incluso poner su integridad en peligro, durante los trabajos más peligrosos, sobre todo en el río y los manantiales.

 


 

Precisamente el río Ubrique ha sido una de las grandes preocupaciones de estos días. Está encauzado al pasar por el pueblo, un muy buen trabajo que hicieron hace décadas, y que ha resultado ser insuficiente para esta cantidad tremenda de agua que ha ido recogiendo. Ha habido que desalojar viviendas  y edificios completos, además de realojar a los vecinos de las plantas bajas de las zonas cercanas al río. Ha sido un gran acierto dejar que el agua circule, bien encauzada, por encima de nuestras calles, así la tierra y el alcantarillado han podido seguir funcionando.

Lo peor, lo más llamativo y peligroso, fue cuando la sierra se empapó y una piedra de un tamaño desmesurado cayó sobre una de las casas de la Calzada. Ha destrozado la casa, pero afortunadamente el vecino que estaba en su casa ya está de vuelta del hospital.

Eso ya nos metió a todos el miedo en el cuerpo. Ubrique está rodeado de tajos, piedras en tenguerengue, cascajos, pedreras, rocas, pedruscos, canchos, peñascos y sierra, tan mojada ahora, y temíamos que la caliza desgastada fuera a hacer de las suyas.


 

Para los que no son de Ubrique, hay una leyenda que cuenta que Fray Buenaventura puso tres cruces en los tres picos que rodean al pueblo: la de la Viñuela, la del Tajo y la del Benalfí. La leyenda dice que, mientras estén las cruces en la sierra, estaremos protegidos. La verdad es que, bien mirado, la piedra que ha caído del Benalfí no ha sido mortal (aunque ha causado muchos daños). 

Pero también es verdad que el ayuntamiento controla (desde siempre) periódicamente nuestra sierra. En el Tajo se han hecho muchos trabajo de sujeción con hormigón, y en los alrededores se han colocado, a lo largo de los años, mallas de acero, soportes y todo lo necesario para sujetar las posibles rocas que pudieran caer. Sobre todo después de que en los sesenta cayera una piedra en el Carril, que causó una muerte.

 


 

 

Siguiendo con el agua,  lo peor ha sido cuando en las casas del centro histórico ha empezado a surgir agua por todas partes, por los suelos, por las paredes, por cualquier rincón, y han comenzado los terremotos nocturnos. Pensábamos que era nuestro turno, que también íbamos a tener que dejar el pueblo, como en Grazalema, pero no se trata de la misma circunstancia, aunque el terreno es similar y las características de nuestra sierra son tan parecidas, la mayor parte de Ubrique está en un valle (o en un hoyo, como decimos).

Y ha sido entonces, cuando los vecinos y vecinas han necesitado ayuda directa, cuando se ha producido el milagro. Decenas y decenas de ubriqueños y ubriqueñas han comenzado a organizarse, a  aportar material, a achicar agua, a ayudar a los vecinos más afectados. Se han unido discreta y eficazmente a los cuerpos de seguridad y se han puesto a trabajar y a aportar lo mejor de sí mismos.


 

Un grupo de whatsapp, AYUDA UBRIQUE, administrado por una decena de ubriqueños y ubriqueñas, y al que se han ido sumando centenares de vecinos, ha ido solicitando ayuda y material según las zonas en las que se hacía necesario el achique, donde hacía falta una bomba o gente para descargar sacos.

Hemos visto que, como si de una verdadera colmena se tratara, cada uno ha aportado lo que ha podido, material, trabajo, café, caldo, chocolates...

Un amigo del ayuntamiento nos contó que, cuando empezaron las inundaciones del Algarrobal en la calle Sol, desde el ayuntamiento llevaron un camión de grava para hacer un dique, y de la nada surgieron decenas de personas que se organizaron para descargar y colocar el material para que el dique cumpliera su función.

 


 

Nosotros hemos visto de todo, y cada vez más bueno, vecinos y vecinas implicados, niños recogiendo piedras de las que traía el agua para que no se atascaran las alcantarillas; abuelas empujando el agua hacia su cauce para que no inundara otras  calles; un vecino que arrancó una puerta de su casa para ayudar a desviar los arroyones hacia las alcantarillas; gente que sacaba las macetas de sus casas para sujetar los diques; personas chorreando (pipandito, que dirían nuestros mayores) sin preocuparse de la lluvia, buscando rasillones, sacos, cuerdas y cualquier cosa que hiciera falta.

Si en 1969 Eduardo Domínguez Lobato escribía que Ubrique era una "Colmena encantadora", en 2026 nuestro pueblo se ha desvelado como una "Colmena solidaria, trabajadora, unida y fiel".

 


Hemos sido valientes, hemos sido solidarios, hemos luchado contra los elementos todos juntos, y hemos ofrecido lo mejor de nosotros mismos. 
Anoche, cuando no había luz ni internet, y se esperaban aún momentos duros, salimos a la plaza del pueblo y estaba llena de jóvenes con sus botas de agua y sus monos de lluvia, esperando pacientemente instrucciones para saber a dónde ir. Al mismo tiempo, desde la asociación de la Plaza de la Verdura llegaba el olor de un buen caldo y un delicioso café. Lo mejor es que andando por las callejuelas del centro histórico, el olor de ese caldo revitalizante  inundaba los rincones de las casitas, pues mientras unos luchaban contra el agua, otros cuidaban y acompañaban a sus mayores y preparaban algo caliente para sortear el mal tiempo.

Ha sido lo mejor, todos a una, codo con codo, bien organizados, y además recibiendo ayuda de decenas de personas anónimas que han querido colaborar, que han enviado de todo para poder trabajar contra este agua invasora y que no han parado de mandarnos mensajes de apoyo. Gracias a quienes han ofrecido sus casas para quienes no tenían donde alojarse, a las ONG que nos han enviado comida, a los conductores que han ofrecido sus camiones, sus furgonetas, sus medios de transporte para ayudar, a los que han comprado sacos de arena, compartido sus escobas y sus botas de agua, regalado chubasqueros o, simplemente, una sonrisa.

 


 

Gracias, mil gracias de corazón, a todos y a todas, a nuestros dirigentes, a nuestros vecinos, a los amigos de pueblos vecinos, a los amigos de la infancia, a quienes han pasado días y noches sin parar pendientes del agua y de nuestro bienestar. Gracias a todos los amigos y familiares que nos han ofrecido sus casas 💜💜💜💜.

Gracias a la prensa local,  a los amigos de Radio Ubrique, de Radio Comarca Cadena Ser, de Todoves, que nos han mantenido informados a pesar de todas las adversidades, de la falta de luz, de los cortes de internet. Gracias a los amigos de la COPE, Fernando y David, tan preocupados con nuestra situación.Gracias a los informativos provinciales y autonómicos que han cubierto las novedades de nuestra situación.

 


 

Gracias  a los comercios locales, que han permanecido con sus puertas abiertas para que pudiéramos abastecernos (gracias, Vicente, sois unos campeones), gracias a los empresarios que han sido comprensivos y han cerrado sus negocios para no poner en peligro a los trabajadores, gracias al ayuntamiento, que ha estado constantemente pendiente de nuestras necesidades y ha abierto un canal de comunicación para mantenernos informados, gracias a los sanitarios que han estado pendientes de todos nosotros, gracias a los valientes que se han enfrentado al diluvio con una escoba y un bañador (eres único, Juan), a las reporteras familiares que han captado momentos únicos (eres la mejor, María), a los jóvenes fuertes y dispuestos a cualquier cosa por ayudar (gracias, Andrés) y, sobre todo, gracias a todos esos gigantes héroes anónimos que han conseguido lo que parecía imposible, gracias a todo un pueblo, a quienes nos han regalado tranquilidad y palabras de ánimo en este pequeño infierno, gracias a todos los amigos de Ubrique.

Mil gracias de corazón 💜💜💜💜💜 

 

 

 

Terminamos con un mensaje de agradecimiento, de los muchos que han ido llegando al grupo de whatsapp, que nos ha alegrado el corazón.

 

Me alegro muchísimo por todo lo que habéis hecho, se nota que Ubrique es un pedazo de pueblo y aún más la gente que lo une, sois todos unos campeones y habéis podido solucionar unas cosas que a simple vista parecen imposible y sin ayuda del cuerpo militar.

 ​He viajado mucho, he visto mundo y he conocido mil rincones, pero lo que he sentido estos días viendo a mi segundo pueblo a través de la distancia me ha dejado sin palabras. No hace falta estar allí para sentir el escalofrío de orgullo al ver cómo Ubrique se convertía en el centro de una cadena de amor que no entiende de fronteras,
​Se me han saltado las lágrimas al ver llegar la ayuda. No solo eran nuestros vecinos dándolo todo, sino esa marea de solidaridad que llegaba de los pueblos de alrededor y esa gente de Sevilla que, cargada de materiales y de cariño, no dudó en ponerse en camino. Ver esos coches llenos de mantas, comida y manos dispuestas a ayudar, me ha confirmado lo que siempre supe: Ubrique es especial, y cuando un pueblo con tanta alma sufre, el resto del mundo no puede mirar hacia otro lado.
​A todos los que habéis venido de fuera, a los que habéis enviado un paquete, a los vecinos de la Sierra que os habéis manchado de barro: gracias por hacer sentir que no estaban solos. Habéis demostrado que la humanidad es más fuerte que cualquier riada, nunca mejor dicho.
Gracias por vuestro sacrificio, por vuestra entrega y por hacer de Ubrique un ejemplo de unión que nunca se olvidará, ahora solo toca descansar y terminar el puzzle del millón de piezas que se ha destruido, poco a poco Ubrique será Ubrique y con más fuerza. 

lunes, 2 de febrero de 2026

La cofradía de San Juan de Letrán en 1753

 

Catastro de Ensenada, 1753

Archivo Histórico Provincial de Granada

Propiedades de la Cofradía de San Juan de Letrán

 

 

Por Esperanza Cabello

Muchas veces nos hemos ocupado del Catastro de Ensenada, es una fuente hasta el momento inagotable de datos de nuestro pueblo a mediados del siglo XVIII, se trata realmente de una especie de "censo de hacienda", realizado en todo el país para controlar las propiedades de los habitantes e instituciones de cada población.

Ayer hablábamos de la ermita de San Juan de Letrán y, profundizando en el tema, hemos encontrado esta página del listado de vecinos de Ubrique (que está incompleto), en la que hace referencia a las propiedades que tenía en el momento la cofradía, cuyo "maiordomo" era Bartolomé Romero en el momento.

Dicha cofradía tiene dos casas que le rentan 198 al año, y paga un censo de tres reales y ocho maravedíes  al patronato de Borrego (imaginamos que se trata del mismo patronato que fundara don Alfonso Borrego, que costeó la construcción del Convento de Capuchinos.

 

La cofradía del Señor San Juan de Letrán. Catastro de Ensenada

Archivo Histórico Provincial de Granada

 

 

La cofradía de señor San Juan de Letrán de que es mayordomo don Bartolomé Romero.

 

Paga un censo de tres reales y ocho maravedíes al patronato de Borrego.

 

Una casa en la calle Real, propia de dicha cofradía, con 10 varas de frente y 14 de fondo, un cuarto bajo y cocina.

Linda con casas de la cofradía y otra de la viuda de Francisco Domínguez.

Gana doce educados: 132

 Otra casa en la calle de la Higuera, propia de la dicha cofradía con seis varas de frente y cuatro de fondo, un cuarto bajo, otro alto y cocina.

Linda con la esquina y casa de Pedro Ramírez.

Gana seis ducados: 66

 

Producto de casas: 188

 

 

domingo, 1 de febrero de 2026

Donación de sangre mañana lunes, 2 de febrero

 

Colecta de donación de Sangre en Ubrique

 

Mañana, lunes, dos de febrero, en horario de tarde, desde las cinco y media hasta las nueve y media, en el edificio de los juzgados, el equipo del Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz estará realizando una colecta de donación de sangre.

 

Buenas.🩸

 Desde el Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz le enviamos el cartel anunciando las colectas de sangre planificadas en su localidad. 

Rogamos su máxima difusión por todos los medios a su alcance. 

Muchas gracias por su colaboración.

Saludos cordiales.

 

La ermita de San Juan de Letrán, actual centro de interpretación de la historia de Ubrique

 



Esta entrada está elaborada con textos de inteligencia artificial a partir de los datos recogidos por fray Sebastián de Ubrique, Manuel Cabello Janeiro, José María Gavira, Alejandro Pérez Ordóñez y Esperanza Cabello. 

 

La iglesia de San Juan de Letrán de Ubrique: historia y singularidad de un monumento excepcional

La iglesia de San Juan de Letrán constituye uno de los edificios más singulares del patrimonio histórico-artístico de Ubrique y, sin duda, uno de los templos más enigmáticos de la provincia de Cádiz. Su excepcionalidad reside tanto en su planta octogonal, recordando a las iglesias templarias como la del Santo Sepulcro de Jerusalén, única en el ámbito provincial, como en la extraordinaria fachada historicista, inspirada en la célebre basílica de Sant’Andrea de Mantua, obra de Leon Battista Alberti.

 

 

Fotografía de Juan Rodríguez

 

Contexto urbano y religioso

El desarrollo urbano de Ubrique tras la conquista cristiana de 1485 se articuló en torno a la primitiva iglesia de San Antonio, que actuó como primer templo parroquial. Durante los siglos XVI y XVII, el crecimiento progresivo de la población dio lugar a nuevas fundaciones religiosas, entre ellas la capilla de San Sebastián y, poco después, la iglesia de San Juan de Letrán, levantada en una zona estratégica entre las actuales calles Real, San Francisco y de la Torre.

Según el Padre Sebastián de Ubrique, principal fuente documental temprana, la iglesia de San Juan de Letrán fue fundada a comienzos del siglo XVII como una capilla de dimensiones moderadas, en la que se veneraba una imagen barroca de San Juan niño, de escuela sevillana, destruida en 1936. En ella radicaron importantes hermandades, entre las que destaca la Hermandad de la Vera Cruz y del Cristo de la Sangre, así como la Escuela de Cristo, cuyas constituciones sirvieron de modelo para la homónima sevillana.

En la Historia de la Fundación del Convento de Capuchinos de Ubrique, del padre Nicolás de Córdoba, podemos leer:

Entonces envió N. P. Provincial al P. Bernardino facultado para nombrar Síndico apostólico al capitán D. Juan Morales Moreno, el cual en nombre de la Provincia firmó la escritura de patronato con el beneficiado Borrego, el día 12 de noviembre de 1660; y ese mismo día tomaron los religiosos posesión de la nueva fundación en la ermita de San Juan Bautista llamada San Juan de Letrán, para que allí residiesen mientras el convento se fabricaba. No era aquel sitio competente para dicha fábrica, por lo cual fue preciso buscar otro más acomodado.

 

Una arquitectura excepcional

El edificio actual responde, sin embargo, a una reedificación iniciada a comienzos del siglo XIX, tras el derribo del templo anterior. De esta etapa procede su actual planta octogonal, concebida como una rotonda que debía cubrirse con cúpula, aunque el proyecto quedó inconcluso por falta de recursos económicos.

La fachada principal es uno de los elementos más notables del conjunto. Como ha demostrado Alejandro Pérez Ordóñez, su composición reproduce de forma sorprendentemente fiel el esquema de la fachada de Sant’Andrea de Mantua, reinterpretado con gran sobriedad mediante el uso del orden toscano y una total ausencia de ornamentación superflua. Este hecho convierte a San Juan de Letrán en un caso prácticamente único dentro de la arquitectura religiosa española, adscribible a un historicismo neorrenacentista poco habitual en el medio rural andaluz.

Sobre la autoría del proyecto, Manuel Cabello Janeiro recoge la tradición local que atribuye la obra a Ventura Rodríguez, una hipótesis que el propio autor considera poco probable, aunque reveladora del prestigio que el edificio alcanzó en la memoria colectiva ubriqueña:

«Una tradición atribuye la paternidad de esta iglesia nada menos que a Ventura Rodríguez, aunque este dato es más bien poco probable»

(Cabello Janeiro, Ubrique, encrucijada histórica, 1987; Ubrique, piel al descubierto, 1992).

Por el testamento de don Pedro Romero y Montero, fundador de la ermita de San Pedro, fallecido en 1804, sabemos que la ermita aún no estaba terminada:

Dejo por una vez y vía de legado a la del Sr. San Juan de Letrán dos mil maravedíes para ayuda a la construcción y obra de su Hermita.

 

 


De templo a vivienda y recuperación patrimonial

La obra quedó inacabada y, tras los procesos desamortizadores del siglo XIX, el edificio pasó a manos privadas, siendo transformado en vivienda por la familia Vegazo. Esta reutilización alteró profundamente la configuración interior del templo, aunque permitió la conservación parcial de su estructura durante más de un siglo.

Recordamos a don Gabriel, el párroco, que vivió en el San Juan, también a la familia Zapata que, procedente de Villaluenga, se estableció en Ubrique a partir de 1945 y que ocupaba el piso superior del edificio. Ellos fueron los últimos habitantes del San Juan.

Ya en el siglo XX, el inmueble fue adquirido por el Ayuntamiento de Ubrique, iniciándose un prolongado periodo de abandono que provocó un grave deterioro del edificio. No obstante, a comienzos del siglo XXI se impulsó finalmente su recuperación, culminando en la rehabilitación y adaptación como Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique, devolviendo a San Juan de Letrán un uso cultural acorde con su valor patrimonial.

Como señaló Alejandro Pérez Ordóñez, nos hallamos ante una obra «absolutamente excepcional y especial», cuyo estudio y conservación resultan imprescindibles para comprender el rico y complejo patrimonio histórico de la localidad





 


 

El interior en la actualidad: Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique

En la actualidad, el antiguo templo de San Juan de Letrán alberga el Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique, un espacio museístico concebido para explicar de forma didáctica y accesible la evolución histórica de la localidad. La intervención respetó la volumetría original del edificio, permitiendo apreciar su singular planta octogonal, al tiempo que se adaptó el interior a un recorrido expositivo moderno.

El centro ofrece un itinerario cronológico que abarca desde la prehistoria hasta la época contemporánea, estructurado mediante grandes paneles ilustrados, textos explicativos y recursos gráficos. Entre los contenidos principales destacan:

  • La ocupación prehistórica del territorio y los primeros asentamientos humanos en la zona.
  • El mundo ibérico y romano, con especial atención al yacimiento de Ocurris, clave para comprender el origen histórico de Ubrique.
  • La Edad Media y la incorporación del territorio a la Corona de Castilla tras la conquista cristiana.
  • El desarrollo urbano, social y económico de Ubrique durante la Edad Moderna.
  • La industria de la piel y la marroquinería, seña de identidad de la localidad y motor de su economía tradicional y contemporánea.
  • Las costumbres, tradiciones, fiestas populares y formas de vida, que configuran la memoria colectiva del municipio.

El espacio se completa con exposiciones temporales de carácter artístico y cultural —fotografía, cerámica, artes plásticas o patrimonio local— que convierten a San Juan de Letrán en un lugar vivo y dinámico dentro de la oferta cultural ubriqueña.

De este modo, el edificio ha pasado de ser un templo inacabado y posteriormente una vivienda privada a convertirse en un lugar de memoria, donde el visitante puede comprender la historia de Ubrique al tiempo que descubre uno de los ejemplos arquitectónicos más singulares de la provincia de Cádiz.