martes, 16 de junio de 2026

Alabanzas y elogios a Ubrique de la mano de la IA

 


Por Esperanza Cabello

Con un poquito de IA

 

Nos encanta jugar con la Inteligencia Artificial, hemos aprendido que, dando instrucciones muy concretas y estando muy pendientes de lo que se inventa o se le olvida, nuestras conversaciones dan lugar a hermosos textos (la IA nunca dice nada malo, siempre elogia y alaba, a veces enrollándose un poco) que normalmente no utilizamos, pero que tienen un encanto especial.

EL texto de hoy, revisado, corregido y vuelto a revisar, nos habla de las bonanzas de nuestro pueblo, y como lo hemos visto tan bello, hemos decidido compartirlo con todos ustedes.

Nos recuerda un poco a los textos de los antiguos libros de feria de los años setenta, en los que todo era bello, hermoso, laborioso y alegre, eso sí, escrito con gran corrección ortográfica y sintáctica, que para eso es la IA.

 


 

Hay pueblos hermosos, pueblos monumentales y pueblos hospitalarios. Y luego está Ubrique, que tiene un poco de todo eso y algo más difícil de definir: alma. Quienes hemos tenido la fortuna de nacer aquí sabemos que este rincón de la Sierra de Cádiz posee una capacidad extraordinaria para enamorar a quien lo visita. Quizá sea por el abrazo de sus montañas, por el murmullo constante del agua o por el carácter abierto y trabajador de sus vecinos. Tal vez sea porque cada calle conserva la memoria de quienes nos precedieron. Sea cual sea la razón, lo cierto es que Ubrique deja huella.

A menudo nos preguntan qué es lo mejor de nuestro pueblo. Y siempre respondemos que resulta imposible escoger una sola cosa. Lo mejor de Ubrique es el conjunto: su paisaje, su historia, sus tradiciones, su patrimonio, su industria artesanal y, por encima de todo, sus gentes.

Ubrique tiene el privilegio de encontrarse plenamente integrado en dos espacios naturales protegidos de enorme valor ecológico: el Parque Natural Sierra de Grazalema y el Parque Natural de Los Alcornocales. Pocos municipios pueden presumir de pertenecer simultáneamente a dos parques naturales. Esta singularidad convierte nuestro término municipal en un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza.

 


 

Y si hubiera que elegir una montaña capaz de representar el espíritu de Ubrique, además de la Cruz del Tajo, probablemente muchos señalaríamos al Garciago. Elevándose sobre el paisaje serrano, constituye una de nuestras referencias visuales más queridas. Su silueta forma parte del horizonte sentimental de generaciones de ubriqueños. Desde sus inmediaciones puede contemplarse la extraordinaria riqueza paisajística de un territorio modelado por la piedra, el agua y el bosque mediterráneo.

Pero si hay un elemento inseparable de la historia de Ubrique, ése es el agua. Desde antiguo, los manantiales han condicionado el desarrollo urbano y la vida cotidiana del municipio.

El Benalfí constituye uno de esos nacimientos históricos que abastecieron a la población y permitieron el aprovechamiento tradicional de un recurso tan valioso. Su importancia quedó reflejada en las infraestructuras que fueron desarrollándose a su alrededor para canalizar el agua, a mediados del siglo XVII, hasta el convento de capuchinos.

Sin embargo, cuando los ubriqueños hablamos sencillamente de "El Nacimiento", nos estamos refiriendo al Rodezno. Allí brota el agua que durante siglos abasteció al pueblo. Situado muy cerca de la peña conocida  como el Salto de la Mora, este paraje posee una enorme carga histórica y emocional. Ya en 1824, doña Francisca Ruiz de Larrea describía este lugar mencionando la tradición que hablaba de una mora que se arrojó desde aquella altura huyendo de los cristianos.

 


 

El Rodezno es mucho más que un manantial: es uno de los espacios más entrañables de nuestra memoria colectiva. Las conducciones de agua, el antiguo acueducto, las risas y conversaciones de las lavanderas, el murmullo de los trabajadores del molino y el constante rumor del nacimiento forman parte del paisaje sentimental de Ubrique. Quien quiera comprender la historia del pueblo debe acercarse hasta allí y escuchar, simplemente, el sonido del agua.

Desde estos espacios naturales nos adentramos en el casco urbano, donde la historia aparece escrita en piedra.

La parroquia de Nuestra Señora de la O constituye el principal monumento religioso de Ubrique y uno de los edificios más emblemáticos de la villa. Sus orígenes se remontan a mediados del siglo XVI, en torno a 1534, cuando comenzó a levantarse el templo parroquial tras la consolidación del poblamiento cristiano posterior a la conquista castellana.

Sin embargo, la iglesia que contemplamos hoy es el resultado de sucesivas ampliaciones y reformas desarrolladas a lo largo de los siglos. Entre ellas destacan las importantes obras realizadas en 1619 y las transformaciones emprendidas a partir de la década de 1770, aproximadamente hacia 1773, además de otras intervenciones posteriores que adaptaron el edificio a las necesidades litúrgicas y demográficas de cada época.

Este crecimiento progresivo convierte a la parroquia en un auténtico libro abierto de la historia local. Sus muros han sido testigos de bautizos, matrimonios, rogativas, celebraciones y despedidas; de momentos felices y también de tiempos difíciles. La iglesia ha acompañado el devenir del pueblo desde hace casi quinientos años.

En el otro lado del casco histórico encontramos la Iglesia de Jesús Nazareno. Su ubicación no es casual. Se levantaba junto a la antigua "salida del lugar", en uno de los accesos históricos a la población. Antigua ermita del Señor San Sebastián, esta iglesia desempeñó un destacado papel asistencial y devocional, y allí estaba el cementerio hasta 1900.

Su presencia nos recuerda que la religiosidad popular en Ubrique siempre estuvo estrechamente relacionada con la ayuda al necesitado, la acogida al viajero y el cuidado de los enfermos. Además, constituye uno de los principales focos de la Semana Santa ubriqueña, profundamente arraigada en el sentir colectivo del pueblo.

Otro de los rincones más queridos es la ermita de San Antonio. Desde su privilegiada situación se obtiene una magnífica panorámica del casco urbano y de las sierras circundantes. Su silueta forma parte inseparable del paisaje de Ubrique.

 


 

La ermita conserva, además, una curiosa pieza de nuestro patrimonio: el antiguo reloj adquirido por el Ayuntamiento a mediados del siglo XIX con la intención de instalarlo en la fachada consistorial. Sin embargo, el tamaño del mecanismo hizo inviable aquella ubicación y terminó encontrando acomodo definitivo en San Antonio, donde continúa evocando aquella singular anécdota municipal.

Desde allí podemos vislumbrar también el Calvario, situado bajo la cruz de la Viñuela, este edificio fue fundado por fray Buenaventura de Ubrique a principios del siglo XVIII, destruido en 1936 y reconstruido por todo el pueblo de Ubrique varios años más tarde.

No podemos olvidar, por supuesto, el antiguo convento de capuchinos, edificio de enorme relevancia histórica y patrimonial. Más allá de las transformaciones experimentadas con el paso del tiempo, sus muros recuerdan la presencia de una importante comunidad religiosa que dejó huella en la vida espiritual y social de Ubrique. En la actualidad alberga la exposición “Manos y magia en la piel”, futuro museo, ejemplo magnífico de recuperación y reutilización del patrimonio histórico.

Y es precisamente la piel la que constituye otra de las grandes razones para visitar nuestro pueblo.


 

Ubrique ha sabido convertir un oficio tradicional en una auténtica seña de identidad universal. Durante generaciones, miles de hombres y mujeres han trabajado en talleres familiares, aprendiendo desde niños los secretos del corte, el aparado, el repujado o el ensamblaje de piezas.

Gracias a esa extraordinaria cultura del trabajo, la marroquinería ubriqueña ha alcanzado reconocimiento internacional. Detrás de muchas de las firmas más prestigiosas del mundo se encuentra el saber hacer de artesanos anónimos que, con paciencia infinita y una admirable exigencia profesional, han llevado el nombre de Ubrique mucho más allá de nuestras fronteras.

Muy cerca del núcleo urbano se encuentran también los restos arqueológicos de Ocurris, asentamiento que testimonia la ocupación humana del territorio desde época prerromana y su posterior desarrollo durante la dominación romana. Recorrer sus murallas, cisternas y estructuras defensivas nos permite comprender que la historia de estas tierras se remonta a muchos siglos atrás.

Sin embargo, sería injusto reducir Ubrique a sus monumentos o a sus paisajes.


 

Lo mejor de nuestro pueblo son las personas que le dan vida cada día. Son los vecinos que conversan en las puertas durante las noches de verano; quienes cuidan con esmero sus macetas; quienes mantienen vivas las tradiciones; quienes trabajan con honestidad en talleres y comercios; quienes colaboran en hermandades, asociaciones y colectivos culturales; quienes enseñan a los más jóvenes el valor del esfuerzo y del compromiso.

También son nuestras fiestas. La emoción de la Semana Santa; la alegría compartida de la Feria y Fiestas Patronales; las romerías; las celebraciones vecinales; las reuniones familiares alrededor de una mesa. Son momentos que fortalecen los lazos comunitarios y transmiten de generación en generación una manera muy particular de entender la convivencia.

 


 

Y si hay una ausencia que sería imperdonable en cualquier semblanza de Ubrique, ésa es la de Nuestra Señora de los Remedios, Patrona y Alcaldesa Perpetua de la villa. Porque hablar de Ubrique sin mencionar a la Virgen de los Remedios sería dejar incompleta una parte esencial de nuestra identidad colectiva.

Su santuario se encuentra precisamente en el antiguo convento de capuchinos, uno de los edificios más significativos de nuestro patrimonio histórico. Allí, en un espacio cargado de recogimiento y devoción, recibe desde hace generaciones el cariño y la confianza de los ubriqueños. Más allá de las creencias personales de cada cual, resulta imposible comprender la historia sentimental del pueblo sin detenernos ante la figura de la Patrona.

La devoción a Nuestra Señora de los Remedios atraviesa la vida de Ubrique como un hilo invisible que une a distintas generaciones. Ante ella han acudido nuestros mayores para dar gracias, pedir consuelo en los momentos difíciles o encomendar los proyectos más importantes de sus vidas. Muchos conservan aún el recuerdo de haber llegado al santuario de la mano de sus padres o abuelos, aprendiendo desde pequeños que aquella imagen formaba parte del patrimonio afectivo de la comunidad.

Su festividad constituye uno de los momentos más esperados del calendario local. Las celebraciones en honor de la Patrona trascienden el ámbito estrictamente religioso para convertirse en una auténtica expresión de identidad compartida. El reencuentro de familiares y amigos, la participación de las hermandades, la emoción de los cultos y el respeto con que el pueblo entero acompaña a su Virgen evidencian la profunda huella que Nuestra Señora de los Remedios ha dejado en el corazón de Ubrique.

El santuario, integrado en el conjunto conventual que hoy comparte espacio con el futuro Museo de la Piel, simboliza además dos de las dimensiones más características de nuestro pueblo: la espiritualidad y el trabajo. Muy cerca del lugar donde los ubriqueños expresan sus esperanzas y agradecimientos, se conserva también la memoria del esfuerzo de generaciones de artesanos que hicieron de la marroquinería una seña de identidad universal. Fe y oficio, tradición y futuro, aparecen así unidos bajo un mismo techo.

Por eso, cuando invitamos a alguien a descubrir Ubrique, siempre deberíamos reservar un momento para llegar hasta el santuario de Nuestra Señora de los Remedios. No sólo por la belleza del enclave o por el valor histórico del edificio, sino porque allí late una parte muy importante del alma del pueblo.


 

Porque Ubrique es agua y montaña; es piel y patrimonio; es historia escrita en piedra y memoria transmitida de padres a hijos. Pero también es esa mirada serena de la Virgen de los Remedios, ante la que tantas generaciones de ubriqueños han depositado sus alegrías, sus preocupaciones y sus esperanzas.

Y quizá sea precisamente esa suma de afectos, recuerdos y devociones la que explica por qué quienes nacimos aquí hablamos siempre de nuestro pueblo con tanto orgullo y tanto cariño.

Porque Ubrique no es solamente un lugar hermoso para visitar. Es una comunidad que conserva viva su memoria, que honra sus tradiciones y que sabe acoger a quien llega con los brazos abiertos.

A quienes aún no conocen Ubrique les diríamos que vengan sin prisas. Que recorran sus calles empinadas. Que entren en sus iglesias. Que escuchen el agua del Rodezno. Que contemplen el Garciago al amanecer o al atardecer. Que visiten el Museo de la Piel y comprendan el esfuerzo de nuestros artesanos. Que hablen con la gente.


 


Porque descubrirán que Ubrique no es solamente un hermoso pueblo blanco de Andalucía. Es un lugar donde la memoria continúa viva; donde naturaleza y patrimonio conviven en armonía; donde la tradición no está reñida con la modernidad; donde todavía se conserva el gusto por la conversación pausada y el afecto sincero.

Y quizá entonces comprendan por qué quienes hemos nacido aquí hablamos de nuestro pueblo con tanto cariño. Porque Ubrique no es únicamente el lugar donde vivimos.

Es el lugar al que pertenecemos.

Y quien lo visita con el corazón abierto suele llevarse, para siempre, un pedacito de él.

Quizá sea esa la verdadera magia de Ubrique: que termina formando parte de quienes lo conocen. Uno viene buscando un pueblo hermoso y se marcha llevándose consigo un puñado de historias, algunos nombres inolvidables y el deseo sincero de regresar.

Porque Ubrique no se visita una sola vez. Ubrique se recuerda. Y, sobre todo, se quiere.

 

 

lunes, 15 de junio de 2026

Estadísticas del blog: ¡Superamos los tres millones de visitas!

 



Un poquito de autobombo, superamos los tres millones de visitas. Gracias

 

Por Esperanza Cabello 

Hacía mucho tiempo que no nos preocupábamos por las estadísticas ni por los años de trabajo ni por el número de entradas, pero ayer nuestro amigo David nos preguntó por el blog y nos dimos cuenta de que este hito había pasado casi desapercibido.

En el aniversario de la muerte de nuestro padre (en este enlace) comentábamos que ya habíamos superado los tres millones de visitas, y que buscando los nombres de nuestros padres en internet había miles de menciones y resultados.

Pero no hemos estado pendientes de capturar ese momento del número redondo, seguro que si nuestro hermano Manolo estuviera con nosotros sí que se habría dado cuenta.

Bueno, de momento pensamos que está muy bien, hace unos meses el blog de nuestro amigo Agustín García Lázaro superó los tres millones de visitas y nos pusimos muy contentos por ellos, así que ahora nos pondremos muy contentos por nosotros mismos.

La idea del blog surgió en abril de 2007 (también se nos ha escapado ese decimonoveno aniversario), después de varios intentos en este mundo digital que comenzaba (aquí está el primer blog, del que perdimos las contraseñas) y también en marzo del mismo año comenzamos un cuaderno de bitácora como ejercicio de un curso de perfeccionamiento de profesores (en este enlace).

Desde entonces hemos avanzado mucho, nuestro amigo José María fue nuestro maestro y nuestro impulsor, desde aquí surgió, con nuestro querido Luis Crossa, con nuestros hermanos Manolo y Leandro y con nuestro tío Luis Miguel Fernández, la idea de Ubrique en el recuerdo, un grupo en el que hemos compartido todos los ubriqueños miles de fotografías, y también un canal de youtube (en este enlace) con más de trescientos videos sobre el Ubrique histórico y el actual. 

Desde el blog hemos impulsado proyectos, hemos lamentado la pérdida de amigos y familiares, hemos celebrado los días grandes, hemos comenzado a "Descubrir Ubrique" con la COPE y nuestro amigo Fernando Crespo (ya llevamos 36 programas), hemos hecho muchos amigos y conocido a grandes personas, hemos alabado las buenas iniciativas y hemos criticado más bien poquito (sobre todo unos supuestos "festejos" que cuestan vidas), hemos dado nuestra opinión, encontrado el manuscrito de Vegazo, descubierto los archivos de García Parra y sus casi mil fotografías del Ubrique de principios del siglo pasado. ¡Y hasta hemos publicado un libro con Proyecto 5 sobre García Parra y la marroquinería! Gracias, Reme, gracias, Camila, gracias a todos 💜.

Hemos conocido a varios equipos de gobierno y, como nuestro interés es nuestro pueblo, hemos establecido lazos con todos. Hemos luchado para que se reconozcan los valores de Ubrique, por ayudar a nuestra amiga María Campos en la difusión de Ocurris, por dar a conocer las hermandades, por Nuestra Señora de los Remedios, por el San Antonio, por la Semana Santa desde el Jesús, por el Calvario. Hemos intentado que la pintura y el arte en Ubrique sean conocidos también fuera de nuestras fronteras.

Hemos conseguido el reconocimiento público a personas y entidades, aunque no hemos conseguido aún que la figura y el trabajo de nuestro padre y sus desvelos por Ubrique hayan sido reconocidos públicamente con un rinconcito a su nombre.

Hemos revisado en cientos de archivos, digitales y físicos, intentando documentar petacas, curtidos, gamones, fundaciones y artistas.

Esta enumeración está siendo demasiado larga ya, y no queremos terminar sin agradecer lo más importante, a todos esos lectores que nos siguen desde el principio, o desde más tarde, que nos paran por la calle y nos comentan y dan pistas; a quienes nos echan una mano tecnológica cuando lo necesitamos; a los que se preocupan por nuestra salud cuando no publicamos durante un tiempo, a los que nos ayudan, y nos han ayudado, de mil formas distintas, porque, al fin y al cabo, solos no hubiéramos podido hacer casi nada.

Así que estos tres millones de visitas, estos diecinueve años de trabajo, estas tres mil quinientas entradas, estos más de trescientos videos y este ingente número de seguidores de Ubrique en el recuerdo, los celebramos y se los dedicamos a Ubrique y a los ubriqueños, a nuestros amigos y nuestra familia y, fundamentalmente, a Manuel Cabello y Esperanza Izquierdo, que son el origen de todo.

GRACIAS 💜💜💜💜💜

 

 También nos gustan los capicúas y los números redondos, así que nos ha encantado ver que los visitantes de ayer fueron justo el doble que los de hoy 💜.

domingo, 14 de junio de 2026

Donación de sangre en Ubrique, lunes y martes. Manuel Salguero, un ubriqueño destacado.

 

Cartel de colecta de sangre en Ubrique, 15 y 16 de junio de 2026

 

Sabemos que en Ubrique hay muchas personas generosas, que dan lo mejor de sí mismos desinteresadamente por el bien de los demás. Por eso nos convocan frecuentemente para donaciones de sangre y plasma, en esta ocasión el lunes, 15 y el martes, 16, en edificio del mercado en horario de tarde.

 

 

Nuestro amigo Manuel Salguero, a la derecha de la imagen, con su título de reconocimiento. Gracias, Manuel💜

 

 También sabemos que hay algunas personas que destacan por su generosidad, y que han sido premiados el pasado día doce de junio por haber realizado más de 120 donaciones. En este enlace de la Junta de Andalucía, de la Consejería de Sanidad, podemos leer los detalles.

Y en ese mismo enlace, en esa pequeña fotografía, podemos ver a un ubriqueño ejemplar, a nuestro amigo Manuel Salguero, que está entre las personas que han donado sangre más de 120 veces. Por cada donación se extraen aproximadamente 450 mililitros, lo que significa que alcanzar las 120 donaciones equivale a haber aportado unos 54 litros de sangre a lo largo de los años para salvar vidas en los hospitales andaluces.

¡Enhorabuena, Manuel! y mil gracias de parte de todos los andaluces.

 

sábado, 13 de junio de 2026

DESCUBRIENDO UBRIQUE con Fernando Crespo y Esperanza Cabello en la COPE, 36. San Antonio de Padua. El Algarrobal

 

DESCUBRIENDO UBRIQUE. PODCAST DE LA COPE

SAN ANTONIO DE PADUA. EL ALGARROBAL

PODEMOS OÍRLO EN ESTE ENLACE 

 

Por Esperanza Cabello

 

Continuamos nuestra serie de podcast con la COPE en "Descubriendo Ubrique" con nuestro amigo Fernando Crespo, y esta semana, la número 36 (que él lleva perfectamente la cuenta), se nos han acumulado las noticias.

Efectivamente, queríamos hablar de la festividad de San Antonio de Padua, pues esta semana es la más importante para todas las personas relacionadas con la ermita de San Antonio, el símbolo de Ubrique.

 


 También hemos hablado de la ingente cantidad de millones de euros (más de 35) que el gobierno ha concedido a Ubrique para las tareas de recuperación y creación de infraestructuras después de los destrozos ocasionados por el tren de borrascas del invierno pasado. Fernando comenta que esta entrega de dinero, casi milagrosa, podría ser obra de San Antonio.

 


 Y por último, ya que tenemos ese montón de dinerito, hemos hablado de las transformaciones del nacimiento del Algarrobal a lo largo de los años, basándonos en las fotografías que tenemos en nuestro archivo (la más antigua es de 1910, realizada por don Francisco García Parra), desde que era un riachuelo que surgía de las profundidades de la sierra, convirtiéndose en un gran redondel de piedra, a modo de los antiguos pozos artesianos, al que llamaron "el Cogollo", hasta que construyeron un lavadero público que a finales del siglo pasado fue destruido y una plaza de Andalucía sobre el Cogollo.

 


 

Pinchando en este enlace podemos oír todos los detalles de estas historias.

Y en esta entrada accederemos a todos los programas emitidos hasta el momento.

 

 


San Antonio de Padua. Gracias, gracias y mil gracias

 

 

El altar mayor de la ermita de San Antonio de Padua, en Ubrique

 

Por Esperanza Cabello

En femenino singular 

 

Hoy, 13 de junio, es el día de San Antonio de Padua, ya he hablado varias veces de esta devoción en el blog, por ser un nombre muy allegado a la familia, pero también de esta iglesia y de la agrupación que, con trabajo diario, esfuerzo y mimo, se ocupa de mantener el templo como una patena, de adornarlo con sus mejores galas en las grandes fiestas y de mostrarlo al mundo con toda la paciencia y cariño que Gloria derrocha con sus visitantes.

Ayer tenía un pequeño reto personal, las sesiones de quimioterapia son duras, pero, del mismo modo que el día del vía crucis fui capaz de acompañarlos, este viernes quería compartir con ellos una parte de la celebración de sus grandes días, y además tener un recuerdo para mis familiares.

 

 

 La eucaristía, la tercera del triduo, era concelebrada, los tres sacerdotes, Daniel, Eduardo y Pedro, celebraron el rito de la misa con todo tipo de ceremonias litúrgicas

 

 

Oraron, predicaron y nos hicieron meditar.


 


Finalmente, al ser el día 12 de junio la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, se habían repartido cuartillas con una oración especial que todos los fieles rezaron al unísono.
 
 
 
Yo no soy mucho de iglesia, siempre he tratado con absoluto respeto a quienes de verdad llevan la religión en su alma, su corazón y su vida, como a mis abuelas, a mis tías o a mi madre, pero dejé de ser practicante hace muchos años. Sin embargo, por tradición, por empatía, por cercanía y porque me gusta que las cosas estén como tienen que estar, he dedicado muchos esfuerzos para conseguir que libros, imágenes y objetos religiosos vuelvan, o lleguen, a las iglesias de nuestro pueblo.
Comencé con la Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios,sabiendo que tienen la intención de montar un pequeño museo, y más tarde todos los esfuerzos han sido para echar una mano a San Antonio y a quienes lo cuidan.
 
 
 

 
Pero ayer viernes me dieron una sorpresa mayúscula, apenas estaba terminando la ceremonia (que yo siempre espero que el sacerdote diga "Ite misa est", como decía mi tío Pepe) cuando Gloria González, una de las piedras angulares de la Agrupación, se acercó a mí y me pidió que la acompañara. Al principio rehusé, no soy yo nadie para destacar en esta ceremonia tan solemne y distinguida, pero Gloria insistió y también me llamaron los sacerdotes.
 

 
Gloria leyó un precioso pergamino emotivo y con tantas alabanzas que yo no tuve más remedio que acordarme de mi amiga Elena Lobatón, que siempre dice "No soy digna ni merezco". Pero la emoción al ver el trabajo y las molestias que se habían tomado por mí apenas me dejaron oír sus palabras, solo sabía que agradecían el apoyo de todos estos años y el amor que siento por este templo.
 
 

Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Esperanza Cabello por su incansable dedicación, compromiso y amor hacia su pueblo, al que siempre lleva en el corazón y tiene presente en cada una de sus acciones.

Su trabajo, esfuerzo y entrega en favor de San Antonio son un ejemplo de generosidad y servicio.

Gracias a personas como ella, que trabajan con ilusión y cariño por mantener vivas las tradiciones, fortalecer la comunidad y contribuir al bienestar de todos, nuestro pueblo sigue creciendo sin perder su esencia.

Esperanza representa el orgullo de quienes aman sus raíces y luchan cada día por hacer de su tierra un lugar mejor. Por todo ello, queremos reconocer y agradecer su valiosa labor, su cercanía y su constante disposición para ayudar.

Gracias, Esperanza, por tu dedicación, por tu compromiso y por demostrar cada día el enorme cariño que sientes por tu pueblo y por San Antonio.

Ubrique, 12 de junio de 2026

Agrupación Parroquial San Antonio de Padua.

 

 

 
No quedaba ahí la cosa, don Daniel Cárdenas, nuestro párroco, a quien aprecio cada día más y me ha ayudado en mis malos momentos con cariño y comprensión, bajaba del altar con un ramo de flores precioso.
 


 

Y además don Eduardo J. venía con otro obsequio, una placa preciosa, en piedra, que la agrupación había preparado para mí, ya no podía más con la emoción.

 


 Todo era realmente impactante, nunca me había visto en una situación similar, ser el punto de mira en un entorno tan especial, tan entrañable, tan elevado.

Y al comenzar el regreso a mi banca (una de las últimas) miré las caras de las personas que estaban sonriéndome y empecé a darme cuenta de que muchas de las "sincronicidades" de esa tarde habían sido en realidad previstas y pensadas.

¿Qué hacían Esperanza e Irene yendo conmigo al San Antonio y acompañándome a misa?

¿Qué hacia mi amigo David Bulpe con su Manuel allí tan cerquita?

¿Por qué Gloria me había preguntado por mi estado toda la semana y se había asegurado de que podría ir el viernes?

¿Por qué José Antonio me había "retado" a ir al triduo a pesar de la quimio y se había prestado tan solícito a acompañarme?

¿Qué hacía mi amiga María Campos, la arqueóloga responsable de Ocurris, en el San Antonio?

Mari Carmen, Isabel, Rocío, Juan, Manuel, Ramón, Lupe, María, Manuel, Reme, Laura, Francesco... y tantos otros.

 

¡Estaban compinchados!

Gloria había tenido la idea y poco a poco entre todos fueron urdiendo una tela de araña de cariño y simpatía que me envolvió sin darme cuenta y que me emocionó infinitamente. Mi amiga Rocío me regaló una cruz preciosa con amatistas moradas. Hasta Ana, la florista de La Margarita, había participado en el complot💜

Todavía es muy temprano, anoche no pude hablar con ellos y esta mañana aún no conozco los entresijos de esta sorpresa maravillosa, pero estoy segura de que nunca podré agradecerles lo suficiente tanto cariño, tantos detalles, tantas sonrisas en esta época de mi vida en la que, cuando todo se está yendo al garete, ha aparecido este barco lleno de amistad, de cariño, de complicidad y de sonrisas. Gracias por mantenerme a flote.

Mil gracias a todos. Os quiero💜💜💜💜