viernes, 14 de agosto de 2026

Los destrozos en las iglesias ubriqueñas en 1936, por el cura párroco

 

El calvario, destrozado en febrero de 1936

Fotografía de don Francisco García Parra

 

Por Esperanza Cabello

Nuestro admirado García Parra no solo se limitaba a escribir sus crónicas de cuanto sucedía en Ubrique, sino que también quiso dejar constancia (como otras personas afectadas) de los hechos que relataban las autoridades, haciendo copias de los escritos que para él eran importantes. Uno de esos escritos, que transcribimos a continuación, fue el enviado por el cura párroco al obispado, dando cuenta, en julio de 1938, de cuánto había sucedido en nuestro pueblo.

 

 


Relación de los hechos ocurridos con motivo de la guerra determinada por el levantamiento cívico-militar de 18 de julio de 1936, que da el cura párroco de Ubrique al Obispado de esta Diócesis, en contestación a la circular inserta en el Boletín Oficial correspondiente al mes de mayo último.

 

I. CUESTIONES GENERALES

 

1. - Antes del 16 de febrero de 1936, con motivo de propagandas electorales, fueron derribadas las tres cruces levantadas desde tiempo inmemorial en las alturas que rodean a esta villa.

Después de la citada fecha y por el orden que se indican, fueron derribadas en el mismo mes de febrero, otras cruces situadas en la vía pública, un cuadro de la Santísima Trinidad existente en la plaza de su nombre desde la época del Beato Diego José de Cádiz, arrancados violentamente los rótulos que daban a las calles nombres religiosos y de santos, apedreado el convento de PP. Capuchinos y asaltada y devastada la capilla del Calvario, que fue además destruido su edificio. De este asalto se instruyeron diligencias judiciales.

2. - Se acentuó la persecución contra la Iglesia principalmente, y contra personas significadas como religiosas y de derechas o de orden.

Había un Centro obrero de izquierdas donde estaban sindicadas todas sus organizaciones y cuyos dirigentes formaban parte a la vez de la comisión gestora municipal del Frente Popular.

Además, existía un casino de derechas que era vigilado y perseguido constante y oficialmente, coartando su labor y sus derechos particularmente en periodos electorales, o con motivo de determinadas actividades por una u otra parte.

3. - En marzo de 1936, fueron mandadas retirar de la vía pública y de las casas particulares, por orden de las autoridades, todas las imágenes y emblemas religiosos. También fueron prohibidas toda clase de Juntas en la Parroquia, sin previo permiso de la Autoridad, no permitiéndosele acompañar a los entierros con Cruz alzada, y coaccionando a los fieles para que estos actos fueran civiles. Además, se limitó a la Parroquia el toque de campanas, ordenando al párroco el tiempo y la forma en que debían de tocarse éstas.

El 17 de abril de 1936, por la tarde, fueron clausurados los dos casinos principales que conceptuaban de derechas o de orden y al anochecer se procedió a la detención de personas de la misma significación, o como consideradas desafectas al Frente Popular. En la madrugada del siguiente día 18 fue expulsada de su convento la Comunidad de PP. Capuchinos y alumnos del Colegio Seráfico, recientemente establecido en el mismo, siendo todos detenidos durante unas 24 horas, mientras este mismo día fue registrado judicialmente primero, y después a la 1 de la tarde asaltado, saqueado y devastado el interior del citado convento y su Iglesia, cuyos restos de imágenes, retablos, ornamentos, objetos del culto, mobiliarios y portaje, arrojados al exterior, fueron quemados en aquella hora en grandes hogueras formadas en cada una de sus tres puertas exteriores. De todo esto se instruyeron diligencias judiciales, y de esta Iglesia solo se salvaron de su destrucción, algunos ornamentos y vasos sagrados y la imagen de nuestra Patrona la Santísima Virgen de los Remedios, con los objetos del culto pertenecientes a esta imagen, en su mayor parte deteriorados.

En la madrugada del 20 al 21 de abril, a medianoche, fueron asaltadas y saqueadas la Iglesia Parroquial y la de San Antonio, quedando completamente destruido todo cuanto había en su interior y además las imágenes de la Iglesia de San Sebastián (vulgo de Jesús) que se encontraban depositadas en la parroquia. Con los restos retirados en camiones aquella misma hora, alimentaron grandes hogueras encendidas en las afueras de la población. Las autoridades simularon salvar (como se demuestra más adelante) algunas imágenes que fueron llevadas al Ayuntamiento mientras se verificaba el asalto. De estos actos se instruyeron también diligencias judiciales.

Al día siguiente 22 de abril, fue clausurada por orden de la autoridad la Capilla del Asilo-Hospital y retiradas de ésta sus imágenes y objetos del culto que fueron depositados en casas particulares. También fue retirada por las autoridades la imagen del Cristo existente en la capilla del Cementerio.

Pocos días después eran recogidas por las autoridades y depositadas en el Ayuntamiento, con las que fueron retiradas de la Parroquia, todas las imágenes y objetos que los fieles habían intentado salvar de la destrucción guardándolas en sus casas; y a las doce de la noche del día 30 de abril siguiente fue tranquilamente sacado del Ayuntamiento todo este depósito y transportado en camiones a las afueras del pueblo, donde quedó destruido por el fuego.

Se dice que había formadas listas negras, entrando en ellas la mayor parte de las personas de posición y significadas como religiosas o desafectas al Frente Popular.                              

4. - La parta afecta al orden y a la Iglesia lamentó profundamente los desmanes ocurridos y se prestó con su apoyo moral y en parte personalmente a contrarrestar los efectos de esta persecución y en defensa de la Iglesia y los sacerdotes con la prudencia que aconsejaban las circunstancias, mientras el populacho se regocijaba y enardecía cada vez más con estos actos que fueron realizados por personas de la localidad.

5.- No hubo detenciones manifiestas ni significadas.

6.- Una parte de la clase popular, quizá ignorando su significación sintió el cambio de régimen, aunque sin demostrarlo manifiestamente; pero en la mayor parte del elemento significado de orden ha sido muy bien acogido.

7. - Se inició alguna reacción religiosa que poco a poco va acentuándose, aunque no en general ni del todo espontánea.

8. - Generalmente se ha notado más solicitud en la aplicación de sufragios y en regularizar las situaciones religiosas, legalizando sobremodo las actuales.

 

 

El San Antonio, destruido en 1936

 

 

II. PERSONAS

 

1.- Fueron perseguidos y molestados en su ministerio, como en otro lugar se indica, los párrocos D. Antonio Carrasco Ruiz y D. José Carrasco Panal, este último encarcelado, además, aunque poco tiempo, en las primeras detenciones hechas por los rojos al iniciarse el Alzamiento Nacional. También fueron expulsados de su Convento, maltratados de palabra y encarcelados, los religiosos capuchinos y alumnos de su Colegio Seráfico instalado en dicho Convento. Las religiosas del Rebaño de María, encargadas del Asilo-Hospital, solamente fueron molestadas prohibiéndoseles toda clase de cultos y devociones dentro del mismo. La actitud de todos ellos fue correcta y defensiva, procurando con los medios a su alcance oficiales y particulares, pública o privadamente, normalizar sus obligaciones.

2.- Sólo hubo dos asesinatos cometidos por los rojos durante el corto periodo de su dominación en esta villa, en las personas de dos empleados de Telégrafos que vinieron en cumplimiento de su obligación a inspeccionar la línea interrumpida, y fueron tomados por espías disfrazados. De estas muertes se instruyeron diligencias judiciales.

 

 


 

 La iglesia del Jesús, destrozada

Fotografía de García Parra custodiada en la BNE

En este enlace 

 

III.  COSAS SAGRADAS

 

1. - En la forma que se detalla anteriormente fueron saqueadas y destruidas en su interior la Iglesia Parroquial, la del Convento de PP. Capuchinos, la de San Antonio, el Calvario, la Capilla del Asilo-Hospital y la del Cementerio. La ermita de S. Sebastián se encontraba cerrada al culto y desalojada, por amenazar ruina. De estos templos, fueron notablemente mutilados en su fábrica, destruyendo todas sus puertas interiores, la Parroquia y la Iglesia de Capuchinos, y totalmente derribado el edificio del Calvario.

2. - No llegó a ser incautada ninguna iglesia ni destinada a otros usos, aunque mientras estuvieron clausuradas por orden gubernativa, fue solicitada por esta alcaldía a la superioridad la incautación de la Iglesia Parroquial, la de San Antonio y la de San Sebastián (vulgo de Jesús), para destinarlas a otros usos; pero no llegó a verificarse dicha incautación.

3. - La Iglesia de S. Sebastián, que como ya se ha dicho se encontraba cerrada al culto por amenazar ruina, fue obligada a desalojar con este motivo por las autoridades.

Todas las demás iglesias y capillas de ésta, fueron clausuradas por orden de la Autoridad el mismo día de sus respectivos asaltos, y estuvieron cerradas al culto desde las citadas fechas de sus devastaciones hasta el día 5 de julio de 1936 en que volvieron a abrirse de huevo al culto, mediante las gestiones hechas cerca de las autoridades provinciales por D. José Carrasco Panal, Vicario de este Arciprestazgo y Párroco provisional de ésta, por encontrarse ausente desde abril último D. Antonio Carrasco Ruiz que lo era anteriormente.

Al iniciarse el Alzamiento Nacional y en la mañana del 19 de julio fue asaltada otra vez la Iglesia Parroquial, destrozando cuanto se había reconstruido y volviendo a quedar cerradas al culto desde este día todas las iglesias y capillas, hasta el 28 del mismo mes de julio que se abrieron de nuevo después de liberada esta villa por las tropas nacionales.

4 y 5.- Los daños de mutilación que sufrieron en sus fábricas todas las iglesias de esta villa, y en particular la Parroquial y la del Convento de PP. Capuchinos, consisten en la completa destrucción de todas sus ventanas y puertas interiores. Solamente fue derribado por completo el edificio del Calvario que se valora aproximadamente en unas 15,000 ptas.


6.- En la Parroquia fue completamente destrozado el órgano, como también fueron destruidas las imágenes, retablos, objetos del culto, mobiliario, etc. de todas las iglesias y capillas, con las excepciones citadas anteriormente de lo que se ha podido salvar. Entre lo destruido desaparecieron imágenes y objetos de estimable valor histórico y artístico, como las notables tallas de Nuestra Sra. de la 0 y de la Virgen del Carmen, con otras varias de la Parroquia, además del artístico retablo barroco de Ntra. Sra. de los Dolores de la misma Iglesia, y la documentación antigua del archivo parroquial.

Del Convento de Capuchinos, un sagrario de madera con pinturas antiguas de gran mérito fue destruido, y también varios cuadros de algún valor, y las hermosas tallas de una Virgen de los Dolores, La Divina Pastora y el Santo Cristo de la Agonía.

7. - El valor aproximado global de todas las pérdidas sufridas en la Parroquia se calcula en unas doscientas mil pesetas, y en las demás Iglesias y Capillas de ésta se estima en unas trescientas mil pesetas.

8 y 9.- El Cementerio de ésta no fue incautado ni profanado en sus sepulturas, y en el mismo fueron hechas todas las inhumaciones durante el dominio rojo.

 

 

Destrucción de la iglesia parroquial

Más datos en este enlace 

 

 

IV. OTROS BIENES DE LA IGLESIA

 

1. - Entre los edificios destruidos parcialmente en la forma antes mencionada, se encuentra al Convento e Iglesia de religiosos Capuchinos, de estimable valor por su interesante historia relacionada con la vida del Beato Diego José de Cádiz y otras relevantes figuras de la Orden capuchina.

2.- No fueron incautados ningunos edificios pertenecientes a la Iglesia.

3.- Ha desaparecido parte del archivo parroquial con algunos documentos antiguos de notable valor histórico y los libros más antiguos de partidas sacramentales. Se han podido salvar gran parte de estos libros de partidas que se refieren hasta un siglo de antigüedad.

 

V.- CULTO

 

1.- Durante el dominio rojo, el culto católico fue total y periódicamente suprimido en las iglesias donde lo había, en la forma señalada anteriormente y por prohibición terminante de las autoridades, después de su clausura.      

Él día 19 de junio de 1936, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, se empezó a celebrar Misa diaria y privadamente en el Asilo-Hospital, pero pocos días después hubo que suspenderla de nuevo ente la amenaza de represalias por parte del Ayuntamiento.

2. - En conjunto, estuvo suspendido todo el culto religioso, público y privado, durante unos tres meses. 

3. - No hubo conato de implantación de otros cultos, solo se dio la imitación sacrílega de un entierro y durante los asaltos fueron tocadas las campanas de cada iglesia. También llegaron a danzar con alguna imagen y a vestir ornamentos para imitar cómicamente ceremonias sagradas.

4. - No hubo que lamentar en ninguna Iglesia profanaciones de las Sagradas Formas.

Se cebó particularmente la impiedad en la hermosa talla de tamaño natural del Cristo de la Agonía del Convento de Capuchinos, que pusieron especial interés en quemarlo entero y que lograron con gran trabajo.

5.-Durante el periodo que estuvieron clausuradas las iglesias, se celebró clandestinamente la Santa Misa desde el día 25 de mayo de 1936, administrándose también algunos sacramentos (bautismo, penitencia, comunión), en casa del coadjutor de la Parroquia, D. José Tenorio Crespo. A la Santa Misa asistían los familiares del celebrante y muy contadas personas de su intimidad, administrando los sacramentos de la penitencia en su misma casa a los asistentes que lo deseaban y la comunión a los mismos, infamias.

El bautismo lo administraba en la misma casa, con las debidas precauciones, cuando se lo pedían.

También fue administrado el Santo Viático a varios enfermos, reservadamente y en traje seglar.

 

                        Ubrique, julio de 1938


lunes, 10 de agosto de 2026

Esta semana, donación de sangre

 


Las reservas de sangre y plasma son aún más necesarias en verano, momento en el que los accidentes se multiplican, y por ello esta semana el equipo de transfusión, células y tejidos de Cádiz nos avisan que esta semana estarán en Ubrique tres días: hoy lunes, 10 y mañana martes, 11, en horario de tarde en el edificio del juzgado. Pero además el miércoles, 12 en horario de mañana, de 10:30 a 13:30.

¡No lo olviden!

 

Buenas.🩸

 Desde el Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz le enviamos el cartel anunciando la colecta de sangre planificada en su localidad. 

Rogamos su máxima difusión por todos los medios a su alcance. 

Muchas gracias por su colaboración.

Saludos cordiales.

 

sábado, 8 de agosto de 2026

El cartel anunciador de los actos y cultos en honor de Nuestra Patrona, Ubrique 2026

 



 Por Juan Manuel Carrasco Martín


DESCRIPCIÓN ARTÍSTICA DEL CARTEL ANUNCIADOR DE LOS CULTOS Y FIESTAS  PATRONALES EN HONOR A NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS.

SEPTIEMBRE 2026



Nada hay casual. Cada detalle, cada textura, cada color y cada palabra responden a una intención concreta para aquel que lo vea. El cartel no pretende únicamente anunciar los solemnes cultos de la Virgen, las fiestas; pretende narrar, a través del lenguaje del arte, la historia de una devoción que forma parte de la identidad de Ubrique, en lo más profundo de nuestra piel.

El cartel anunciador de los Cultos y Fiestas Patronales 2026 en honor de la Excelsa Patrona y Alcaldesa Perpetua de Ubrique, Nuestra Señora de los Remedios nace con la voluntad de ofrecer una propuesta inédita dentro de la cartelería local y ofrecer una mirada nueva sobre una devoción de siglos, y así ser un homenaje visual a la memoria colectiva de un pueblo que lleva siglos proclamando el nombre de su Patrona.

Una obra concebida íntegramente mediante composición digital, realizada de manera completamente artesanal con Adobe Photoshop, donde cada fotografía, textura, recorte, sombra y efecto ha sido trabajado manualmente. No existe en su proceso creativo intervención alguna de la inteligencia artificial; el resultado es fruto de un boceto, de un largo ejercicio de documentación, composición y creación artística. Su lenguaje visual artístico bebe del collage contemporáneo, del arte pop y del diseño gráfico actual, aunque conserva un marcado espíritu barroco. La composición rechaza el vacío para convertir cada rincón en un espacio lleno de iconos y símbolos, recuerdos y emociones. Es un cartel que no pretende comprenderse en un solo vistazo, sino descubrirse lentamente, invitando al espectador a detenerse en cada detalle y a completar la obra con su propia memoria. El centro absoluto de la composición es la Santísima Virgen de los Remedios, auténtico eje espiritual y artístico de toda la obra.

La fotografía corresponde a la histórica veneración celebrada durante la pandemia, un momento que permanece grabado en la memoria de todos. La Virgen aparece vestida con su manto de brocado verde, la saya antiquísima de tisú de plata, sus coronas populares, el desaparecido cetro de la mano derecha de la Virgen, el fajín de capitán General y el delicado tocado bordado que realzan la belleza de quien es Madre, Reina y Patrona de Ubrique.


 

Cobijándola se levanta su inconfundible templete de plata con los antiguos ramilletes de azucenas, donados por Don José Romero Gilen 1864, una de las piezas más representativas del patrimonio de la Hermandad. Sobre él predomina una intensa tonalidad azul que no responde únicamente a un recurso estético: sino que procede de una antigua orla de cultos recuperada por Esperanza Cabello, precisamente en el año en que dicha orla cumple su primer centenario y se refleja en el recorte debajo del rótulo 2026. De este modo, aquel documento histórico se incorpora al cartel como un homenaje a la memoria gráfica de la Hermandad, fundiendo pasado y presente en una sola imagen. Este azul busca esa referencia al color propio del Dogma de la Inmaculada Concepción de María… 9 meses atrás del día de la Virgen, 8 de septiembre, día del nacimiento de la Virgen, nos deja en esta solemnidad de fiesta de la Inmaculada, 8 de diciembre y por ello también esta tonalidad en el templete, como Templo de Dios que es María, como Sol que representa con ese círculo amarillo detrás del templete.

El propio templete se entremezcla con otros fragmentos de aquellas antiquísimas orlas devocionales que durante generaciones presidieron los hogares de tantos ubriqueños y anunciaron los cultos. Entre sus texturas, aparecen los antiguos ramilletes de azucenas que portaban los angelitos, el recordado cetro desaparecido de la Virgen y otros vestigios que forman parte del patrimonio sentimental de todo un pueblo. La historia no aparece aquí como un recuerdo lejano, sino como una realidad viva que continúa construyendo la identidad.

Toda la “Gloria” se desarrolla bajo un inmenso cielo nocturno estrellado que evoca las vísperas del siete de septiembre, cuando Ubrique anuncia la llegada del día grande mediante los tradicionales fuegos artificiales. Antiguamente estos lanzados desde el patio del Convento de Capuchinos por encargo de la propia Hermandad, convirtiéndose en el primer gran anuncio de las fiestas patronales. Sus estallidos aparecen representados mediante los colores corporativos de la Hermandad: el azul, verde y amarillo, transformando el cielo en una explosión de alegría, esperanza y celebración, tanto que se funde con esos lunares típicos que anuncia la feria y fiestas en su honor y el brocado personal del manto verde de la Patrona nuestra.

Sobre ese firmamento desciende una lluvia de pétalos que simboliza el amor que el pueblo deposita a los pies de su Patrona. Junto a ellos aparecen los tradicionales “vivas” y aleluyas:

«¡Viva la Virgen de los Remedios!», «¡Viva la Patrona de Ubrique!» y «¡Viva la Madre de Dios!». Son las voces de generaciones enteras de ubriqueños, del grupo de trabajo y costaleros hermanos de la hermandad, jóvenes del Grupo Joven y devotos que, durante los cultos y procesiones, expresan públicamente el cariño y el amor hacia quien consideran Madre de todos.

 


 

La antigua orla que abraza la composición recuerda aquellas estampas devocionales que durante décadas presidieron los hogares de Ubrique y que son vestigios de los antiguos novenarios impresos. Su presencia convierte el cartel en una gran estampa contemporánea, donde tradición y modernidad van de la mano, dialogan sin perder su identidad.

En el eje horizontal central aparecen también las coplas tradicionales que se entonaban durante la Novena. Su incorporación supone un homenaje a ese inmenso patrimonio inmaterial transmitido y que también forma parte de la historia de la Hermandad. Hoy lamentablemente privadas de su melodía original y pérdidas, pero conservadas en la memoria escrita gracias a la belleza de sus letras:

"Pues sois la madre de Dios y de nuestro bien el medio; Sed nuestro amparo y defensa, María de los Remedios."

Especial protagonismo adquiere una brújula, en el lado opuesto de las coplas, cuyo norte señala directamente hacia la Santísima Virgen y al Divino Infante. En ella puede leerse el lema episcopal y popular difundido por el Sr. Obispo de la Diócesis de Asidonia-Jerez de la Frontera, D. José Rico Páves, que la ha convertido en una frase muy querida y repetida en numerosos encuentros y celebraciones: «Nada sin María, (de los Remedios), Todo con Ella.»

Una expresión profundamente arraigada. La brújula simboliza que María y su Divino Hijo continúan siendo el verdadero norte de la vida cristiana. Incluso la propia aguja reproduce uno de los característicos bordados de una de las antiguas sayas de la Virgen, estableciendo un nuevo diálogo entre patrimonio artístico y mensaje espiritual.

El exorno floral reproduce las composiciones que año tras año preparan con esmero las camareras, la mayordomía y priostía de la Virgen para sus cultos y procesiones.

Gladiolos blancos y gladiolos rosas, alhelíes que no representan únicamente flores; son el reflejo y honra del cariño silencioso, de tantas horas de trabajo oculto, de preparativos de sabatina, de tardes de novena y tardes previas a las procesiones de alabanzas de la Virgen, como son el Traslado procesional, el Día de la Virgen y el Día del Voto. Una entrega constante al servicio de la Patrona. En la parte inferior reaparece la tradicional inscripción

«Como se venera en el Convento de P.P. Capuchinos», recuperando así una fórmula histórica con la que tantas representaciones de la Virgen fueron difundidas durante siglos.

 


 

A los pies de las andas y templete emerge el perfil de Ubrique visto desde el Calvario. El pueblo deja de ser un simple paisaje para convertirse simbólicamente en la propia canastilla de las andas, un trono que exalta a su Reina y que se encuentra en el corazón de sus hijos. Es una imagen profundamente evocadora que expresa cómo la Virgen no sólo habita en su Santuario y Convento de Capuchinos, sino también en la memoria, en la historia y en la vida diaria del pueblo que la proclama como Excelsa Patrona y abogada.

Las cerámicas tradicionales aportan otro de los grandes símbolos de la devoción popular. El rótulo con la inscripción «Ntra. Sra. de los Remedios», junto a las columnas, ánforas y demás elementos ornamentales inspirados en la azulejería, evocan aquellas fachadas y rincones donde la presencia de la Virgen permanece durante generaciones como signo de protección y de identidad. Un patrimonio cotidiano que ha mantenido viva la devoción mariana llena de Remedios en las calles, en fachadas y hogares ubriqueños. Los títulos finales como son

“Excelsa Patrona y Alcaldesa Perpetua de Ubrique” y “FIESTAS PATRONALES, SEPTIEMBRE y 2026” adoptan un lenguaje gráfico inspirado en los carteles populares y en la estética del collage contemporáneo, reforzando el carácter innovador de la obra.

La composición está construida siguiendo un recorrido ascendente. Desde la tierra, representada por Ubrique, la mirada asciende hacia la Virgen y culmina en el cielo abierto de la fiesta. Es un camino simbólico que conduce desde el pueblo hasta Dios por medio de María, de los Remedios.

Aunque la estética conecta con el collage contemporáneo y el arte pop, el cartel mantiene una profunda esencia barroca y por tanto al estilo del cartelista, en la convivencia entre documentos históricos y elementos contemporáneos. La acumulación de imágenes, la riqueza cromática, las texturas, los contrastes, la teatralidad de la luz y la abundancia de símbolos buscan emocionar al espectador, del mismo modo que lo hacían los grandes programas iconográficos del Barroco andaluz. Cada imagen ha sido seleccionada, integrada y trabajada manualmente para construir una obra con volumen, armoniosa, con ritmo y personalidad propia. Cada sombra, textura, degradado y efecto volumétrico ha sido construido de manera artesanal dentro del entorno digital.

 


 

Toda la composición respira luz, movimiento y celebración, pero, por encima de todo, el cartel habla de un pueblo, del sentimiento hacia la Virgen, de su Hermandad, de su gente. Son colores que hablan de la propia identidad de la Hermandad. El contraste entre los fondos oscuros del cielo nocturno y la luminosidad de la Virgen hace que toda la obra conduzca inevitablemente la mirada hacia Ella, convirtiéndola en el auténtico centro espiritual y artístico del cartel. No está estático sino dinámico como vibran las calles de Ubrique durante los primeros días de septiembre.

El collage es una metáfora en sí, cada recorte representa un recuerdo. Cada fotografía es un fragmento de la memoria colectiva. Sus texturas son una huella del paso del tiempo. Cada elemento incorporado pertenece al inmenso patrimonio material e inmaterial que la Virgen de los Remedios ha ido construyendo durante generaciones. La Virgen y el Niño como nuestro Norte de Esperanza.

*Todo nace de Ella y todo conduce hacia Ella. *

Los fuegos la anuncian. La brújula la señala. Los pétalos caen sobre Ella. Las coplas le cantan.  Las flores la honran y Ubrique la ensalza con toda la gloria.

Habla de su memoria e historia, de sus tradiciones, de su patrimonio material e inmaterial, de sus cultos, de sus coplas y música, de sus flores, de sus fuegos, de sus vivas, de sus camareras, de sus hermanos, de sus costaleros, de sus mayordomías y priostía, de su grupo joven, de su grupo de trabajo, de su hermandad y su vida, de generaciones de ubriqueños y ubriqueñas enteras, es hablar de Ubrique en general que han encontrado en Nuestra Señora de los Remedios el centro de su vida espiritual.

No es únicamente un cartel anunciador. Es una narración visual de la devoción de Ubrique. Es un homenaje a quienes la hicieron grande antes que nosotros y a quienes continuarán proclamando su nombre en el futuro. Porque hay imágenes que anuncian una fiesta. Y hay otras que intentan conservar la memoria de un pueblo. Este cartel aspira, humildemente, a ser ambas cosas.

Porque, en definitiva, este cartel no pretende únicamente anunciar la llegada de septiembre. Pretende transmitir la alegría de un pueblo que vuelve a encontrarse con su Madre; un pueblo que mira al cielo escucha el estallido de los fuegos, siente caer los pétalos y proclama, una vez más, que la Virgen de los Remedios sigue siendo el corazón de Ubrique.

 

Juan Manuel Carrasco Martín

Ubrique, 2026. A.D