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jueves, 25 de abril de 2024

El loro de Serafín y María de la Paz, por Miguel Coronel Reguera

 


Hace unos años mantuvimos muchas conversaciones con nuestro amigo Miguel Coronel Reguera, que nos contó mil y una historias de nuestra familia y de nuestro pueblo. Con una memoria impresionante, un sentido del humor muy fino, un escrito con mucho estilo y mil anécdotas, pudimos aprender muchísimo.

Hoy nos ha preguntado nuestro hermano Manolo por cierto loro famoso de la calle del Perdón, y hemos recordado las palabras de Miguel, que aquí reproducimos. Miguel, por tantos buenos ratos💜

Gracias, amigo 


Miguel Coronel Reguera. Siete de febrero de 2015

Serafín y María de la Paz tenían la confitería enfrente de la Casa de Don Miguel Domínguez, que fue alcalde de Ubrique, Abuelo de los Peña y vecinos de mis abuelos. Ellas criaron a mi hermano Pepe y yo iba todos los días allí a desayunar...El desayuno para Miguelillo, pedía yo, y cualquiera de las cuatro hijas de don Miguel me lo preparaban. La quinta, Vicentita, estaba malita. Ana Peña o María, que eran las mayores, lo recuerdan por habérselo oído a Catalina. En la confitería había un loro que cuando alguien pasaba por la puerta soltaba un hijo de puta, chivato. Don Francisco pasaba por allí todos los días y seguramente lo oiría más de una vez. 

Lo cierto es que el loro desapareció y yo, que correteaba por el obrador, le preguntaba a Eloísa o a Romualdo por su paradero y no lo sabían. Seguramente, Manolo González Pan, que viene de cuando en cuando a ver a su hijo Juan -mi médico- sabrá algo más que yo del Lorito. Se lo contaría su madre, Eloísa.

 

 

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miércoles, 20 de marzo de 2019

"El Catalán" de Ubrique ya tiene nombre: Francisco Ferrer Llopis





Por Esperanza Cabello

Todos saben que hace ya unos años estamos trabajando a propósito de las calles de Ubrique. Primero en una wiki, con José María Gavira y nuestro hermano Manolo, y desde que cerraron wikispaces el verano pasado hemos ido trasladando los contenidos a un blog, con Javier Sánchez. (En este enlace).

También hemos tratado el tema de los apodos de Ubrique, en un libro de Pedro Galiana, el médico, y en la introducción explicábamos cómo a partir de un apodo "La Nevada", se le puso nombre a una calle en la que vivía una señora de piel muy blanca.

Pero no hemos conocido la historia de ese catalán que también da nombre a una calle de nuestro pueblo, con nombre y apellidos, hasta que nuestro amigo Miguel Coronel, hablándonos de las guerras de Manila y Cuba, en las que estuvo su abuelo, don Miguel Reguera, y en la que participó nuestro tatarabuelo Leandro Izquierdo, hubo otro militar ubriqueño, don José de la Calle Corrales.

Nos cuenta Miguel con su asombrosa memoria:

He encontrado en mi archivo algo interesantisimo. No era mi abuelo Miguel el único ubriqueño que estuvo en Manila y en La Habana. También el General de Infantería don José de la Calle Corrales, nacido en ubrique en 1854, muere en Madrid en 1934. De Cuba en 1898 trajo un rifle-colt de repeticion de USA 1873 que mandaban a los llamados insurrectos que obra en mi poder junto a dos sables suyos y el espadín de gala. Los recibí de su sobrino nieto, mi querido y fallecido cuñado, don José García-Delgado de la Calle y si hay un museo en Ubrique no tengo inconveniente ninguno en donarlo junto con otras muchas cosas más...
Al igual que mi abuelo Miguel, el general de la Calle fue condecorado por la reina en funciones María Cristina durante la minoría de edad de Alfonso XIII...

La familia de la Calle vivió en la calle San Sebastián en la casa que compró primero un Catalán, Francisco Ferrer Llopis, Industrial Corchero y que vendió posteriormente a Antonio Benitez Vegazo para su hija, casada con Antonio "el Reinita", junto a Manuela "la de la Carne".
Ferrer Llopis era propietario también del Recreo que se llama hoy todavía el Catalán que junto con su Dehesa Corchera la Garganta de Millan le vendió a José Reguera León. Asimismo tenía lo que se llamó "la fábrica de las corchas", en la Salida del Lugar, cerca del Algarrobal, que ocupó después Paco Arenas "el de la Luz" que se la vendió a Cristóbal Rubiales Zarco que puso allí una fábrica de anis.


Hemos estado buscando en internet a propósito de don Francisco Ferrer Llopis, y solo hemos encontrado, por el momento, dos menciones en el diario ABC de 1957 y 1960, como testigo en la boda de una sobrina y en la de unos amigos.
También hemos encontrado a un Francisco Ferrer Llopis que murió en Valencia en julio de 2004,  pero no nos parece probable que sea "nuestro" catalán.

En estos enlaces podemos ver varias entradas sobre "el Catalán".

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jueves, 30 de julio de 2015

La farmacia de don Manuel García Parra

Botes de la farmacia de Manuel García Parra
Ubrique, años 30



Por Esperanza Cabello

Hace unos meses nuestro amigo José Manuel Amarillo (del blog Naturaleza, sitios y gente) nos envió esta fotografía. Había encontrado en el mercadillo de Jerez una preciosidad de botes de farmacia, y estaba interesado en saber algo más del origen de estos botes: Farmacia García Parra. Ubrique.
Nosotros no sabíamos nada de Manuel García Parra, sí conocíamos la existencia de Francisco García Parra, su hermano, pues había sido el cronista de Ubrique durante muchos años, amigo de fray Sebastián de Ubrique, fue quien aportó la documentación y las fotografías para la "Historia de la Villa de Ubrique" que escribiera el fraile.
Para nosotros Manuel era un gran desconocido, así que recurrimos a tres de nuestros grandes informadores: nuestra tía Isabelita Álvarez, nuestro tío Pepe Cabello y nuestro amigo Miguel Coronel. Y además, como siempre, Manuel Zaldívar nos ha ayudado con los libros del censo del archivo. Gracias, Manuel.


 La familia García Parra en 1906
Calle del Perdón, número 30
AHMU Gentileza de Manuel Zaldívar

 Los padres de Manuel eran Miguel García Bohórquez (que fuera alcalde de Ubrique) y Rosario Parra Rodríguez. Él consta como labrador, con 50 años, en 1906, ella, como casi todas las mujeres de la época, consta de profesión "su sexo", y tenía 49 años.
Tuvieron siete hijos, María, nacida en  1882; Teresa, nacida en 1885; Francisca, nacida en 1886; Francisco, nacido en 1889; Rosario, nacida en 1890; Manuel, nacido en 1894 y Miguel, nacido en 1893.
Los hijos varones eran estudiantes en 1906.
Manuel hizo sus estudios de farmacia en Madrid, entre 1918 y 1923, hace unos años nuestra amiga Marta Canto nos envió las fotografías de su orla (en este enlace).
Manuel se casó con Rafaela Bohórquez Vegazo con quien tuvo 5 hijos: Miguel(+), Manuel, José (+), María Luisa y Rosario.
En el año 36 Manuel enviudó y 2 años más tarde se casó con la que era su cuñada: Natividad Bohórquez Vegazo, con quien tuvo 4 hijos: Rafael, María Teresa, María del Carmen y Pilar. 
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Tanto Isabel como Miguel nos han hablado del farmacéutico, Isabel decía que al mismo tiempo existían tres farmacias en Ubrique, la de don Fermín Sánchez de Medina en la calle Botica, la de don Rafael Sánchez de Medina, en la calle del Agua y la de don Manuel García Parra, en la plaza de Francisco Fatou (que era conocida como plaza de la Cruz).



Ubrique, procesión de El Corpus, 1920
La farmacia de García Parra junto a la iglesia


En esta fotografía de 1920 podemos ver la casa de la farmacia, es justo el primer edificio que se ve junto a la iglesia, el de los balcones abarrotados, encima de la puerta podemos ver el rótulo del establecimiento.
La farmacia estuvo funcionando hasta 1936. Encontramos su farmacia en un anuario de 1928 (en este enlace)
Después de la Guerra Civil Manuel y los suyos se trasladaron a Jerez, donde abrieron otra farmacia. Miguel nos ha contado que cuando don Manuel se fue a Jerez con toda su familia esa casa estuvo ocupada por el notario, don Enrique Farfán.
Más tarde compró la casa don Salvador García, y actualmente sigue siendo de la familia García Ruiz, y curiosamente donde antes hubo una farmacia ahora está la consulta de la podóloga Alicia García.


Sabemos  que al menos Miguel estuvo estudiando en El Escorial, y uno de sus trabajos "El mar en los poetas contemporáneos", escrito en 1952, se encuentra en el índice de los trabajos de alumnos (en este enlace).


El 3 de octubre de 1964 encontramos a don Manuel García Parra y a su hijo Miguel en una reseña de sociedad de ABC, durante la boda de Miguel Pomar Bohórquez




Hemos estado buscando el rastro de los hermanos en Jerez y lamentablemente solo hemos encontrado la esquela de Miguel, que murió en Jerez en 2013



Miguel era miembro de la Hermandad de la Sagrada cena, de Jerez, y falleció a los 82 años, el 24 de febrero de 2013. 

Suponemos que toda la familia se encuentra en Jerez, pero aunque una de las farmacias más céntricas está regentada por una señora apellidada Bohórquez, no se trata de la misma familia, según le ha hecho saber a nuestro amigo José Manuel.

En cualquier caso, gracias a personas como él, interesadas por cualquier detalle antiguo, aunque sea tan insignificante como unos botecitos de farmacia, podemos recuperar un trocito de nuestra historia, y recordar que la farmacia de Manuel García Parra existió en Ubrique.



 Bote de productos farmacéuticos
Farmacia García Parra Ubrique (Cádiz)
Fotografía de José Manuel Amarillo Vargas




 Cajita de aluminio con anilina verde
Farmacia García Parras (con una "s" de más)
Fotografía de José Manuel Amarillo Vargas


 Botecito de mercurio, con una gota de mercurio
Farmacia García Parra. Ubrique (Cádiz)
Fotografía de José Manuel Amarillo Vargas




 Bote con pan de oro
Farmacia García Parra. Ubrique (Cádiz)
Fotografía de José Manuel Amarillo Vargas


Agradecemos a José Manuel Amarillo que nos haya hecho partícipes de su descubrimiento y que nos haya enviado las fotografías. Ha sido la excusa perfecta para aprender un poquito más de la historia de nuestro pueblo y conocer a una familia para nosotros poco conocida hasta el momento.


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miércoles, 22 de julio de 2015

Don Miguel Reguera Bohórquez

Don Miguel Reguera Bohórquez en 1928
Padrino en la boda de su hija Isabel



Por Esperanza Cabello

Comenzar la historia de un gran ubriqueño, honestísimo y ejemplar, puede resultar muy gratificante, en primer lugar porque vas conociendo poco a poco a un personaje cuya memoria se va difuminando para los que no lo conocimos, y en segundo lugar porque son tantos los lugares en los que puedes investigar que esta búsqueda se convierte en un fantástico rompecabezas al que, finalmente, podemos ir dando forma.
Hoy queremos hablar de la figura de don Miguel Reguera Bohórquez, que fuera secretario de nuestro ayuntamiento durante la primera mitad del siglo XX, un hombre que tuvo a gala la honradez, la integridad y el espíritu de servicio y trabajo, pues se mantuvo en activo hasta pasados los setenta años.

Hemos tenido cierta dificultad para conseguir datos y documentos sobre este ubriqueño tan representativo, aunque hemos contado con la inestimable ayuda de su nieto, Miguel Coronel Reguera, que nos ha hablado de su vida y nos ha enviado dos imágenes valiosísimas. También hemos contado, como en tantas ocasiones, con la colaboración de Manuel Zaldívar, que ha rastreado a la familia Reguera en el Censo del  Archivo Municipal casi cien años, desde 1850.

Su abuelo paterno era Miguel Reguera García, casado con Ana Vegazo Flores. Según consta en el Archivo Municipal, la familia Reguera Vegazo vivía en 1850 en la calle San Pedro. 
En ese año el padre tenía 56 años, la madre 42, y la familia estaba compuesta por cinco hijos: Miguel, de 23 años; Francisco, de 19; José, de 10; Josefa, de 8 años y Teresa, de 7



La familia Reguera Vegazo en 1850, calle San Pedro
Archivo Municipal de Ubrique
Gentileza de Manuel Zaldívar.


Miguel Reguera Bohórquez había nacido en Ubrique, en el número 18 de la calle del Agua en 1867, su padre, Miguel Reguera Vegazo, tenía una almona, era fabricante de jabón.
Su madre había muerto muy pronto, y Miguel había vuelto a casarse con otra ubriqueña, María Benítez Gálvez.


AHMU en Family search

Según consta en el padrón de habitantes de 1873, en la calle del Agua número 18 vivía una familia compuesta por Miguel Reguera Vegazo, de cuarenta años, el cabeza de familia, de profesión fabricante de jabón;  María Benítez Gálvez, de veintisiete años, y cuatro hijos: tres del primer matrimonio y una pequeña, hija de Miguel y de María.
Son José Reguera Bohórquez, de doce años, Ana Reguera Bohórquez, de siete años, Miguel Reguera Bohórquez, de cinco y Josefa Reguera Benítez, de un añito.
 

Quince años más tarde Miguel, con veinte años, participó en la Guerra de Filipinas, en la batalla de Manila, donde fue herido.
Según su nieto, Miguel Coronel:

"El 18 de Noviembre de 1899 mi abuelo Miguel recibió de Doña Maria Cristina, Reina Regente de España por la minoría de edad de su hijo Don Alfonso XIII, el nombramiento de Caballero de la Orden del Mérito Militar de Primera Clase por su heroica Conducta y las heridas recibidas en la defensa de Manila...Por causa de las mismas y en 1912 pasa al Cuerpo de Mutilados a los 45 años con el Grado de Teniente Coronel."


 Nombramiento como Caballero de la Orden de Mérito Militar de Primera Clase
Otorgado al ubriqueño don Miguel Reguera Bohórquez


De regreso a Ubrique, reconocido como héroe, se casó en 1898 con el  amor de su vida, Ana Reguera Zarco (nacida en marzo de 1865, dos años antes que su primo Miguel), con quien formó una gran familia.
El primero de los hijos, Miguel, nacería en Octubre de 1899; el segundo, José, en 1901; el tercero, Rogelio, en 1902, y la cuarta, Isabel, en 1904. Según consta en el censo del Archivo Municipal que nos ha enviado Manuel Zaldívar.


La familia Reguera Reguera en 1910
AHMU Gentileza de Manuel Zaldívar


Aunque en el censo de 1910 consta como "militar retirado", sabemos que en Ubrique fue nombrado Secretario del Ayuntamiento y encontramos su firma en cientos de documentos, hemos comprobado al menos desde 1906 y hasta 1941:


Formó parte de la Junta Local de Primera Enseñanza, que se constituyó el uno de abril de 1908 (en este enlace),  de la Junta de la Fiesta del Árbol, en 1914 (en este enlace); en la feria de 1918 también formaba parte de la Corporación Municipal que trajo los fuegos artificiales para la feria, de la empresa José Gassin, (en este enlace). Continuaba siendo secretario del Ayuntamiento a principios de los años veinte, según consta en el anuario (en este enlace).
Conservamos una nota con su esmerada caligrafía que enviaron unos cuantos amigos y compañeros a don Roque de Piña en 1919 deseándole un pronto restablecimiento:


 Miguel Reguera, Antonio Álvarez, Humberto Janeiro, 
Naranjo, Emilio Reguera, F. García Reguera
16 de julio de 1919



 Miguel Reguera ya era viudo en 1910, y no sabemos exactamente en qué año se casó con su segunda mujer, doña Felisa Carrasco Reguera, 23 años más joven que él, aunque sí sabemos que el primer hijo de ambos, Juan Reguera Carrasco, nació en 1914. Después nacerían Rafael, en 1916, y Ana, en 1921.
En 1924 don Miguel Reguera y su familia vivían en la calle Deán García Sarmiento (la calle del Perdón), en el número 40, la que sería a partir de entonces la residencia familiar:


La familia Reguera Reguera/Carrasco en 1924
AHMU Gentileza de Manuel Zaldívar


Don Miguel Reguera continuaba con su labor de Secretario del Ayuntamiento de Ubrique, cargo que mantuvo al menos hasta 1941. Por otra parte se empeñó en dar estudios a sus hijos varones, Miguel estudiaba derecho en Madrid, mientras que José y Rogelio estudiaban en Sevilla en 1924. El sueldo de don Miguel era, en 1924, de 4.500 pesetas anuales.



El 7 de septiembre de 1925 el Presidente del Directorio Militar, Don Miguel Primo de Rivera, en nombre del Rey, le concede la Medalla del Homenaje en atención a los Servicios prestados a la Patria y a la corona.


En 1928 se casó su primera hija, Isabel Reguera, con don José Coronel, un joven apuesto y muy bien preparado que había llegado a Ubrique. Tenemos una imagen de esa boda, en la que Miguel fue padrino de su hija.

 Boda de José Coronel e Isabel Reguera
Ubrique, 23 de octubre de 1928

 La boda fue tan sonada que pudieron ver las fotografías  en las publicaciones de la época. Isabel viviría  muy feliz junto a su marido y sus cuatro hijos los años siguientes, pero la familia sufrió de nuevo el zarpazo de la muerte y Miguel se vio obligado a despedirse de su queridísima hija demasiado pronto. Isabel murió en 1933, con 27 años solamente. Aunque José volvió a casarse, Miguel se sintió siempre muy cercano a aquellos niños, sus nietos, y los recuerdos de su nieto Miguel están impregnados de la imagen de su abuelo, hombre íntegro y de gran valía, reconocida por todos. Una auténtica personalidad en el pueblo.


En 1935 volvemos a encontrar a la familia en la calle Deán García Sarmiento. Ya solo vive con ellos uno de los hijos del primer matrimonio, Miguel, que es abogado, y los tres hijos pequeños: Juan, Rafael y Ana.

La familia Reguera Reguera/Carrasco en 1935
AHMU Gentileza de Manuel Zaldívar

Don Miguel continúa trabajando, a pesar de haber cumplido ya los 68 años, sigue siendo el secretario del ayuntamiento de Ubrique, implicado en grandes labores sociales y dedicado al servicio  de los ubriqueños.
Podemos encontrar su firma al menos hasta 1941, por lo que, si había nacido en 1867, estaba trabajando con al menos 74 años.



Firma de Miguel Reguera en los libros de censo de 1940 y 1941
AHMU Gentileza de Manuel Zaldívar


Para nosotros es increíble pensar que alguien con más de 74 años, que ha vivido varias guerras, que ha tenido una vida tan dilatada y tan impresionante, siga en activo, además en un puesto de tanta responsabilidad como es la secretaría de un ayuntamiento. Don Miguel debió de ser un ejemplo de entereza, de voluntad y de carácter.

Murió con ochenta y nueve años, después de haber sobrevivido a su primera esposa y a sus hijos Isabel, Rogelio y Rafael. Hemos encontrado su esquela en el diario ABC.



Muerte de don Miguel Reguera Bohórquez, 
el 14 de septiembre de 1956

También hemos encontrado su tumba 
en el cementerio de San Bartolomé


Su muerte coincidió con la feria de Ubrique, precisamente el día de los fuegos artificiales que él mismo había contratado por primera vez para el pueblo en 1918 (en este enlace), y fue una muerte muy sentida, no solo en el ámbito de su extensísima familia, sino por todo el pueblo para el que había estado trabajando durante casi toda su vida.
El ayuntamiento, en agradecimiento, le dedicó una calle, justo una de las antiguas calles de entrada a Ubrique, la que va desde el Convento a los Nueve Caños, y a finales de los cincuenta colocaron esta placa en el muro de piedra que sustenta la conocida como "huerta de las monjas", precisamente el lugar desde el que en los años sesenta se lanzaban los fuegos artificiales:





Recientemente el ayuntamiento ha rotulado de nuevo las calles, y ahora podemos leer, en una inscripción sobre cerámica en la pared del convento de capuchinos, "Avenida de Miguel Reguera"




Pensamos que en cada una de las calles de Ubrique dedicada a hijos del pueblo debería existir un panel explicativo para que todos conociéramos quiénes han sido estos ubriqueños cuyo trabajo se ha reconocido.
Don Miguel Reguera Bohórquez ha dejado tras de si la estela que dejan las grandes personas: el recuerdo y el agradecimiento del pueblo por su trabajo y el cariño y el aprecio de los que lo conocieron y lo quisieron, sus amigos y su gran familia.


Agradecemos a Miguel Coronel y a Manuel Zaldívar su ayuda para poder esbozar la biografía de este ilustre ubriqueño.


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