Este blog, "El blog de Ocurris", que comencé en 2007, es un homenaje a mis padres, Manuel Cabello Janeiro y Esperanza Izquierdo Fernández, a su vida y a su trabajo. Quiero recuperar sus escritos, sus investigaciones y muchos de sus recuerdos.
Al mismo tiempo es un amable homenaje a todos los miembros de nuestra familia y a nuestro pueblo, Ubrique, para que no se pierda la historia de los que nos precedieron y podamos recuperarla entre todos. Gracias. Esperanza Cabello Izquierdo.
Continuamos nuestra serie de podcast con la COPE en "Descubriendo Ubrique" con nuestro amigo Fernando Crespo, y esta semana, la número 36 (que él lleva perfectamente la cuenta), se nos han acumulado las noticias.
Efectivamente, queríamos hablar de la festividad de San Antonio de Padua, pues esta semana es la más importante para todas las personas relacionadas con la ermita de San Antonio, el símbolo de Ubrique.
También hemos hablado de la ingente cantidad de millones de euros (más de 35) que el gobierno ha concedido a Ubrique para las tareas de recuperación y creación de infraestructuras después de los destrozos ocasionados por el tren de borrascas del invierno pasado. Fernando comenta que esta entrega de dinero, casi milagrosa, podría ser obra de San Antonio.
Y por último, ya que tenemos ese montón de dinerito, hemos hablado de las transformaciones del nacimiento del Algarrobal a lo largo de los años, basándonos en las fotografías que tenemos en nuestro archivo (la más antigua es de 1910, realizada por don Francisco García Parra), desde que era un riachuelo que surgía de las profundidades de la sierra, convirtiéndose en un gran redondel de piedra, a modo de los antiguos pozos artesianos, al que llamaron "el Cogollo", hasta que construyeron un lavadero público que a finales del siglo pasado fue destruido y una plaza de Andalucía sobre el Cogollo.
Continuamos nuestra serie de podcast con la COPE en "Descubriendo Ubrique" con nuestro amigo Fernando Crespo, y hoy, después de haber oído que las reparaciones del cauce del río Ubrique ya tienen presupuesto y proyecto, nos hemos acordado de nuestro hermano Manolo que, en su blog Ubrique en Verde, en varias entradas, hablaba de los puentes de Ubrique.
Fue capaz de descubrir y fotografiar decenas de puentes, tantos, que tuvo que repartir el contenido en dos entradas. Pinchando en este enlace podemos leer la primera parte, y pinchando en este otro enlace podemos leer la segunda parte de este compendio de puentes.
Pinchando en este enlace podemos oír cómo a través de los años hemos ido construyendo puentes en nuestro pueblo, desde unas precarias pasaderas y puentes de tablas, hasta puentes como el de Currilloja o el de Añón, construidos en los propios edificios.
Y en esta entrada accederemos a todos los programas emitidos hasta el momento.
¡Qué alegría de agua! Manolo estaría cantando aquello de "que llueva, que llueva"
Por Esperanza Cabello
Efectivamente, ya están aquí las primeras lluvias de otoño (por cierto que esta entrada de otoño ha pasado casi desapercibida), y, como era de esperar, las llamadas familiares de unos y otros han sido todas con el mismo tema: ¡Qué contento se habría puesto Manolo!
El agua, los ríos, las fuentes, las lluvias y todo lo relacionado nos recuerdan a Manolo y a su Ubrique en verde, él nos tenía al tanto de cómo y cuándo eran las lluvias, si había arroyuelos, si el pantano se estaba llenando y qué cantidad de agua se recogía en los pluviómetros.
Sin
caer una gota desde el cinco del cinco del veinticinco. Hasta las nubes
parecen fugaces "dragones voladores" como el de la película de la
Historia Interminable, Fújur (pero más delgadito). Se entiende que la
temporada de lluvias ha cesado. ¡Con lo bien que vendrían unos
"chaparroncillos" entre mayo y junio para que entre agua en los
acuíferos subterráneos y no haya que activar los motores del Rano
Eso decía Manolo en su Ubrique en verde, y con su genialidad era capaz de hablar de nubes, de historias fantásticas, de acuíferos y de ciencia hidrológica en un solo texto (en este enlace).
Así que sabemos que no llovía en Ubrique desde el cinco de mayo, dejando aparte esas dos o tres gotas amarillentas o rojizas de las tormentas del verano que vienen de otras partes del mundo. Y ese día nos explicaba la pluviometría con un lindo gatito y este texto:
Nos
han mandado los compañeros del Servicio de Aguas el apunte de la
precipitación de ayer (gracias de nuevo, Antonio Bohórquez) y la
casualidad de que Paco Velero, seguidor y colaborador, nos envió este
lindo gatito que también "habla", como otros animales de la página. En
este caso, nos comenta desde Baños de Montemayor (Cáceres), en
solidaridad acuática con Ubrique en verde, con un maullido previo... -"¡Qué invierno más húmedo...! ¡Con lo poco que me gusta el agua...!" Pues
tienes razón, minino, al menos aquí en Ubrique (Cádiz), llegamos al
doble de la media interanual de precipitaciones. Recogida en el
pluviómetro del Nacimiento y apuntada en el cuadrante... 4 milímetros
más y sigue lloviendo. ¡Es una alegría...! Ya son 1228 los litros por metro cuadrado la lluvia caída en Ubrique desde septiembre.
Una de las entradas del cinco de mayo (en este enlace), el último día que llovió, hasta hoy.
Ahora ya no sabemos qué vamos a hacer para saber cuánto llueve en el pueblo, si serán más de mil litros o no de nuevo, y tampoco tendremos ni idea de qué vamos a hacer con las fotos de lluvia que siempre hacíamos, teniendo bien claro que no se parecerían a las suyas:
Las gotas del tendedero
El Salto de la Mora, por fin fresquito
La sierra de Ubrique cubierta y empapándose
El limón (y el laurel de Manolo) rebosando alegría por la lluvia
Sí, las primeras lluvias son muy bienvenidas, y por fin llega la rutina del otoño, los días más frescos, las tardes tranquilas...
Alguna vez nos han preguntado, tanto a Leandro como a nosotros, si vamos a seguir con las publicaciones de Ubrique en verde, y, como ustedes comprenderán, eso sería imposible, cada uno tiene su especialidad, su manera de hacer las cosas, su talento, su ironía (o no), su sabiduría, y, aunque los tres compartimos nuestro amor por nuestro entorno, nuestra familia y nuestro pueblo, "Ubrique en verde" solo hay uno, y ahora vamos a tirar de recuerdos y a sonreír a este bienvenido líquido que se cierne sobre nuestras montañas.💚💚💚💚💚
Recibo de los años treinta para pagar el canon por el abastecimiento de aguas al pueblo
Por Esperanza Cabello
Cuando nos hablaban de la faraónica obra realizada entre 1937 y 1939 de traída de aguas desde los dos principales nacimientos de agua ubriqueños, el Benalfí y el Cornicabra, siempre pensábamos que había sido una inversión realizada por el bando franquista que redundaba en beneficio de los ubriqueños, costeada y gestionada por el gobierno de aquellos años.
De hecho, militares y ministros llegaron a Ubrique vanagloriándose del trabajo realizado y fueron recibidos como héroes (bueno, eso era imprescindible si querías seguir vivo en aquellos momentos).
Las obras cambiaron totalmente el aspecto de las entonces principales calles del pueblo, se movieron cientos de metros cúbicos de tierra, se construyó la carretera de entrada sobre el antiguo acueducto del Rodezno, se construyó el depósito de la Cornicabra, se extendieron tuberías por toda la zona urbana más principal y se hicieron excavaciones importantes.
Pero, intentando escribir la entrada anterior, hemos estado consultando el archivo de nuestro padre y en él la ficha o recibo que preside esta entrada. Según esta ficha impresa, cada familia empadronada en Ubrique se vio obligada apagar un canon para estas obras. Los pagos se hicieron durante al menos tres años y de forma trimestral.
Obra Nacional de Abastecimiento de aguas en Ubrique
Núm, de orden
Núm. del padrón
… trimestre
de 193...
La Junta ha recibido del titular del presente, la suma al pie
indicada, como parte alícuota de redención a metálico de la prestación personal
establecida por Bando del Excmo. señor General Jefe del Ejército del Sur, de 14
de Diciembre de 1936.
Ubrique a ... de… de
193
II Año Triunfal
Por la Comisión
Este era el texto de los recibos. Imaginamos que, en la época, habría que pagar por fuerza lo estipulado, y que no serían pagos muy solidarios. Sea como fuere, este recibo nos ha recordado los de la construcción de la residencia de ancianos, que los ubriqueños pagaron de forma voluntaria durante años, o a aquellos vecinos que reconstruyeron con sus manos el calvario y llevaron hasta allí el agua años más tarde, pagando ellos mismos los gastos y poniendo el trabajo de sus manos.
¿Habrán vuelto a colocar en el Calvario el azulejo que recordaba este trabajo conjunto?
Impresionantes fotografías del nacimiento del Cornicabra en 1934 y 1937
Por Esperanza Cabello
Encargo de Manolo Cabello Izquierdo
Llevamos muchos meses hablando de agua con nuestro hermano Manolo, de agua, de ríos, de lluvias, de precipitaciones, de nacimientos, de Ubrique.
Y en las últimas semanas nos habíamos centrado en los dos nacimientos que dan comienzo al río Ubrique. Él tiene mucho empeño en corregir el concepto de la hidrografía de nuestro pueblo que consta en mapas y libros incluso actuales.
El río Ubrique no nace en Benaocaz, ni es el Arroyo Seco, ni nace en la sierra del Caíllo. El río Ubrique es hijo de los dos grandes nacimientos (obviamente los ríos nacen en nacimientos) que se encuentran al pie del Salto de la Mora y del tajo de la Cornicabra: el Benalfí y el Cornicabra, que se unen, junto con todos los arroyos estacionales (el arroyo Seco, con el trop plein de las Lagrimitas, el arroyo del Búho, que recoge el trop plein de la Sierrezuela) bajo el puente del Corregidor, junto a la calle de San Eduardo.
Y precisamente estas dos fotografías del nacimiento del Cornicabra son las que Manolo ha estado procurando para mostrar a sus miles de lectores dónde nace el río Ubrique. La primera es de 1934, el nacimiento del Cornicabra saliendo directamente de la sierra, en un entorno que recuerda al ahora protegido (antes conocido como Nacimiento a secas). En la época se usaba como lavadero, y sus aguas servían para el abastecimiento público.
En 1937 se comenzó una gigantesca obra de ingeniería en la que se unieron las aguas de los dos nacimientos, el Benalfí, que estaba previamente encauzado, desde el siglo XVII, hasta el convento y después, en el siglo XVIII, y gracias al soporte del acueducto del Rodezno, llegaba al ayuntamiento, donde se encontraba la pila de la Plaza, en la que recogían agua los habitantes de la Villa y el Cornicabra, nacimiento que se utilizaba para los molinos y las curtidurías de su entorno.
En aquellas obras casi faraónicas, y que fueron costeadas, en parte, por los propios ubriqueños, se canalizaron las aguas del Benalfí hasta unirlas con las del Rodezno, y, por una complicada estructura, se hacían subir hasta el depósito del Cornicabra, para desde allí ir repartiendo el agua por todo el pueblo.
Las dos fotografías de Manolo recogen el antes y el después del lugar, aún faltan las del ahora, que podemos ver en Ubrique en Verde en cientos de entradas (aquí, aquí, aquí o aquí ).
Espero haber hecho bien la tarea, hermano, siempre es difícil comprender la complicada hidrografía de nuestro pueblo, menos mal que tienes paciencia infinita y me lo has explicado tantas veces.💜💜
Esa es una pregunta que, últimamente, nos hacemos a menudo.
Hemos elegido, para ilustrar esta entrada, una serie de postales de principios del siglo XX, las primeras imágenes "comerciales" que muestran el aspecto de aquel pueblecito que entonces tenía poco menos de tres mil habitantes y que hoy sigue creciendo.
Y es que los seguidores de "Ubrique en verde" (en este enlace) estamos pendientes, desde hace un tiempo, de un nuevo reto del que hemos hablado ya un par de veces: ver cómo el número de seguidores de la página de Manolo Cabello en facebook supera el número de habitantes de Ubrique.
Primero tenían que ser más de 16363, que era el número que consta en el Instituto de Cartografía y Estadística de la Junta de Andalucía (en este enlace), y que ya a principios de enero estaba superado.
En segundo lugar tenían que ser más de 16439, que era el número de habitantes de Ubrique que constaba en el Instituto Nacional de Estadística (en este enlace), y que también estaba superado una semanita más tarde.
De todas formas, sabíamos que el número de habitantes sería un poco más alto, pues nos consta que el pueblo sigue creciendo y que no paran de llegar nuevos paisanos con el objetivo de mejorar condiciones de trabajo y aprovechar la bonanza de la industria marroquinera, que atrae, al igual que en los años setenta, a muchas familias.
Así que pensábamos que esperando a llegar a 16500 seguidores ya habríamos superado, con creces, el número de habitantes que indicaba el INE.
Y aquí están, conseguidos la semana pasada, Ubrique en verde ya tiene más de dieciséis mil quinientos seguidores.
Pero, como decía aquella frase tan popular... "no contaban con mi astucia". Y hemos procedido a comprobar exactamente cuántas personas empadronadas en nuestro pueblo constan en el padrón oficial municipal.
Nuestro amigo José Antonio Bautista, primer teniente de alcalde de Ubrique, ha sido muy amable y nos ha contestado a la pregunta, una vez consultado el registro informatizado (muchísimas gracias).
¿Cuantos habitantes exactamente tiene Ubrique el 29 de enero de 2025?
Pues constan 16688 personas empadronadas en el registro a día de hoy.
De nuevo están subiendo los números, recordamos que hace unos años estuvimos a punto de llegar a los dieciocho mil, no sabemos si llegaríamos, pero después, con las diferentes crisis y la baja tasa de natalidad, perdimos casi dos mil.
Ahora, y sobre todo gracias a los recién llegados de otros países ( constan 837 extranjeros, la mayor parte peruanos y colombianos), los ubriqueños y ubriqueñas somos dieciséis mil seiscientas ochenta y ocho personas.
Lo que por un lado, y gracias a la amabilidad de José Antonio, es una buena noticia, que nuestro pueblo crece y eso significa riqueza en muchos aspectos, por otro lado hace que el reto de Ubrique en Verde aún esté un poco en el aire.
¡Hermano! Estás a ciento ochenta pasitos de superar el auténtico número de habitantes del pueblo en tu página, Ubrique en verde, que, por cierto, en estos días de lluvia y agua no para de tener visitantes asiduos buscando agüita fresca, ríos corriendo y fuentes manando.
Pero no vaya a pensar nadie que este trabajo de Manolo y este interés por nuestro entorno natural y el agua de nuestra sierra es cosa reciente. Precisamente hemos visto uno de sus primeros videos, ya en 2012, en youtube grabando el preciso instante en el que el arroyo del Búho empieza a brotar.
Hoy hemos encontrado, en el paseíto virtual de Ubrique en verde (en este enlace), una historia que nos ha gustado mucho, no solo la claridad en la explicación de cómo se forma el río Ubrique, sino uno el comentario de uno de sus seguidores, Eduardo Janeiro.
Con el permiso de ambos reflejamos en esta entrada los dos textos:
Explicación de Manolo Cabello:
Dos
torrentes forman el río Ubrique. Dos manantiales le dan continuidad. En
la instantánea que nos envía nuestro compañero y amigo Fran JB, podemos
apreciar que la formación de este nuestro río (que después de diez
kilómetros, llegará al embalse de los Hurones) se produce dentro del
casco urbano. Por la izquierda viene (a veces con mucho ímpetu) el
arroyo Seco con los Nueve Caños a cuestas. Por la derecha y a los pies
del puente del Corregidor, viene con ganas de ligar, el arroyo del Búho
de la mano del Nacimiento más importante... El del Cornicabra (también
conocido como el del Rodezno). La imagen tomada desde el principio de la
calle Santa Rosalía. Un río histórico cuajado antaño de tenerías,
batanes y molinos que aprovechaban la energía del agua "más buena" de la
Sierra de Cádiz.
Y el comentario de Eduardo Janeiro:
A
esta confluencia de las dos entradas de agua al Río, se le llamaba
antiguamente el Llano del Río. Y salían los desagües del los noques de
la teneria de Miguel Romero González.
Recuerdo que cuando a la Plaza de
Abastos venía pescado en mal estado, el veterinario, lo rociaba un bote de zotal y allí lo echaban, para que se fuera por el río abajo.
Nuestra prima María Teresa nos ha traído esta entrañable fotografía de la Viña del "Moniato". En ella está su padre, Francisco Pérez Rivera,
con un vasito de café, y un montón de amigos, seguramente recogiendo ya
la uva, pues esa viña tenía un lagar y en ella se pisaba y se hacía el
mosto como en tantas de los alrededores de Ubrique.
Esa
foto es de los años sesenta, cuando la viña tuvo más importancia en el
pueblo. La llevaban un puñado de amigos, entre ellos "Rivera" (como
cariñosamente conocíamos a nuestro tío). Nos encanta la cafetera de
pucherete, el molinillo, las camisetas interiores (caladitas y de
tirantes, como estaba mandado en la época) que llevan todos y lo bien
que se estaba en la viña.
Nosotros
recordamos con especial cariño los días que íbamos a la viña, estaba
justo enfrente de la actual entrada de Ocurris, y al lado del camino
había un antiguo pozo artesiano como los de Villaluenga, en el que
siempre había un cucharro de corcho para beber y una panera para lavar.
Seguramente era el mejor pozo de la zona, y a su alrededor jugábamos los
niños a mil y una historias. El pozo de Santa Lucía era todo un
referente para nosotros y es un tesoro del patrimonio de los ubriqueños.
Los
días en que íbamos a la viña eran especiales. Por la mañana nuestra
madre preparaba la comida en un canasto, y nos íbamos andando por la
"calzá". Teresa y las niñas también venían, y muchos días nos juntábamos
un montón de familias.
Los
mayores hacían una candela y los niños íbamos a buscar leña, algunos
ponían un empeño especial, porque las candelas eran lo mejor de los
domingos.
Más
tarde preparaban un arroz o unas migas, siempre con el vasito de mosto,
y unas aceitunas "partías" y comíamos todos juntos. Curiosamente no
recuerdo nunca haber comido boniatos.
Por
la tarde era la hora del café. Todo un rito: alguien molía en el
molinillo los granos de café (como el niño de la foto) y se ponía la
cafetera en la candela con el agua para hacer el café de pucherete. Se
esperaba a que estuviera el agua hirviendo, se retiraba del fuego, se le
echaba el café, se esperaba a que recomenzara a hervir justo un segundo
y se dejaba reposar. Al servirlo se colaba con la manga, y utilizábamos
unos vasitos de "duralex".
A
los niños también nos daban café, si no había leche con un trozo de
queso fresco, y también una magdalena o un gañote, o carne de
membrillo...
A
atardecer volvíamos por la "calzá" a Ubrique, oliendo a candela y casi
siempre llenos de barro, con un membrillo en la mano y algunos
"candilitos" para hacer collares o jugar a las casitas.
Realmente merecían la pena los domingos en el campo...
La
viña del "Moniato" sigue estando allí, pero ahora pertenece a otra
familia, y también sigue estando el antiguo pozo, testigo de tan buenos
momentos, aunque ya no hay cucharro de barro ni panera. Menos mal que
siguen quedando los recuerdos y las fotografías... Ojalá lo tengan en
cuenta y lo recuperen pronto.
¡Gracias, María Teresa! (Nota del 3
de diciembre: nuestro amigo José Luis, del blog "Cuaderno de campo
Payoyo", nos ha enviado un enlace con información sobre el pozo de Santa Lucía ,
y es una lástima que está un poco dejado, el pobre pozo. Sería
fantástico que esa entrada sirviera como toque de atención para que se
adecente un poco su entorno y se ponga en valor esa joya quizás árabe.
¡Gracias, José Luis!)
Entrada publicada en "Cuaderno de Campo Payoyo el 18 de febrero de 2010 por José Luis Valencia Oca. En este enlace.
El Pozo de Santa Lucía (Ubrique)
El pozo de Santa Lucía está
pegado a la carretera Ubrique-Benaocaz a la altura de la entrada a las
ruinas romanas de Ocurri. Es un pozo también techado pero a diferencia
de los que hay por Villaluenga, este es más estrecho y la puertecilla
está abierta hasta el suelo, el nivel del agua está en superficie, ya
que es también un pozo de aguas sub-alveas. Este pozo es otro de los
mencionados por Alejandro Pérez Ordóñez en su artículo sobre el Qanat de Villaluenga. La tradición popular lo data en la época musulmana.
El entorno del pozo está un poco
"dejado" síntoma claro del desuso y el olvido, así un majuelo crece
junto a la boca del pozo, mientras zarzas y nuezas negras van tapando y
rodeando un pequeño y viejo pilón de piedra.
Las fotos son del pasado 30 de
enero, en unos días de tregua de las continuas lluvias que caen desde
diciembre sobre la zona. Lluvias que se van canalizando hasta por el
menor de los arroyos arrastrando a su paso todo lo que encuentran, por
desgracia muchas de estas cosas que encuentran son nuestras porquerías,
las de la foto de abajo estaban en las proximidades del pozo
protagonista de este artículo.
Para no terminar con mal sabor de boca, pongo una foto de una planta en
flor típica de bordes de caminos y lindes de cultivos (es una especie
nitrófila). La bibliografía dice que florece de marzo a abril, pero el
ejemplar de la foto está floreciendo un 30 de enero, la especie en
cuestión es Fedia cornucopiae.