La Iglesia Parroquial de Ubrique, bajo la advocación de Nuestra Señora de la O
📜 Orígenes y cronología
La parroquia de Nuestra Señora de la O en Ubrique ha sido objeto de debate historiográfico debido a discrepancias en las fechas de su construcción. Tradicionalmente se ha afirmado que el templo fue construido “desde 1773 en adelante” a raíz del crecimiento demográfico y económico de Ubrique en el siglo XVIII. Esta versión aparece en muchas guías turísticas y documentos oficiales, pues refleja el momento en que se acometieron obras importantes en el edificio.
Sin embargo, investigaciones más recientes y análisis documentales señalan que el templo es mucho más antiguo:
Documentos del Archivo Diocesano muestran que ya en 1617 se mencionaba que la iglesia tenía “cien años después de construida” antes de unas restauraciones, lo que sugiere una construcción original muy previa a esa fecha.
En trabajos monográficos sobre Ubrique se sitúa la finalización probable de su construcción en torno a 1534, lo que implicaría que este templo funcionó como principal iglesia parroquial desde principios del XVI — en los albores de la repoblación cristiana tras la Reconquista.
Este debate no es anecdótico: refleja cómo las fuentes locales antiguas pueden contradecir cronologías simplificadas que suelen aparecer en folletos contemporáneos.
Precisamente el hecho de que esta iglesia esté dedicada a Nuestra Señora de la O podría ser una prueba adicional de que fue erigida en el primer tercio del siglo XVI.
Rodrigo Ponce de León, que ostentó el ducado de Arcos entre finales del siglo XV y principios del XVI (1492–1530), y existen tres villas que pertenecieron al primer Duque de Arcos en el primer tercio del siglo XVI: Rota, Chipiona y Ubrique; tres villas que tienen en común poseer iglesias dedicadas a Nuestra Señora de la O. Las de Rota y Chipiona se fueron levantando durante el primer tercio del siglo XVI y se terminaron en 1537 y 1533, respectivamente. Entonces, se puede establecer como hipótesis que la de Ubrique se estuvo erigiendo en la misma época. Y da solidez a esta hipótesis el hecho de que existen otros datos coherentes con ella. Por ejemplo, el primer libro de bautismos de Ubrique es de 1534, sin que conste que ninguna de las otras iglesias y ermitas de Ubrique existieran en esa fecha y, por tanto, se bautizara en ellas.
LA ADVOCACIÓN: ¿POR QUÉ NUESTRA SEÑORA DE LA O?
La advocación mariana de Nuestra Señora de la O tiene un significado litúrgico específico: se refiere a la Expectación del Parto de la Virgen, una devoción que se celebra en torno al 18 de diciembre, vinculada a textos litúrgicos (por ejemplo, en el Oficio del Breviario con exclamaciones que empiezan por “O…”).
Curiosamente, la imagen titular que hoy recibe culto en el templo no representa iconográficamente esa Expectación, sino una Virgen con el Niño ya nacido. Esto se debe a que la talla actual — atribuida al imaginero Jerónimo Hernández y policromada por Álvaro de Ovalle en 1575–1576 — procede de Carmona (Sevilla), donde fue realizada para la iglesia del Divino Salvador y se veneró como Nuestra Señora de la Antigua durante más de 350 años.
Tras los graves disturbios de 1936 (incendios y destrucciones de patrimonio religioso), la parroquia quedó prácticamente desprovista de imágenes y ornamentos. En 1938, el párroco ubriqueño Juan María Coronil — con el apoyo de la autoridad eclesiástica — trasladó la magnífica talla de Jerónimo Hernández desde Carmona para sustituir la anterior. Aunque esta acción ha sido objeto de incertidumbres (si fue venta o donación), desde entonces esta obra ha sido venerada en Ubrique como “Nuestra Señora de la O”.
DESCRIPCIÓN ARQUITECTÓNICA Y ARTÍSTICA DEL TEMPLO
Arquitectura general
La iglesia tuvo una evolución compleja: Pudo tener origen en el siglo XVI (probablemente como primer templo principal del pueblo) y haber sido reformada o ampliada varias veces — incluyendo obras importantes en 1619, alrededor de 1773 y posteriormente en siglos posteriores.
La planta del edificio es de tipo basilical, con tres naves longitudinales separadas por columnas toscanas y arcos de medio punto, lo que le confiere un aire sobrio y clásico en el interior. La nave central presenta una bóveda de cañón, y cada una de las capillas laterales cubiertas por cúpulas semiesféricas con pinturas murales.
⛪ Exterior
El templo se sitúa en la Plaza del Ayuntamiento de Ubrique, con una fachada relativamente sobria que viene caracterizada por muros de piedra y sillares bien trabajados. La torre campanario, de planta octogonal y rematada por un chapitel con azulejos vidriados en tonos azul y blanco, visible desde distintos puntos del casco histórico es uno de los elementos más distintivos del conjunto. La última restauración de este campanario se realizó en 2009.
🎨 Interior y patrimonio artístico
En el interior destacan varios elementos de valor religioso y artístico:
- La imagen de Nuestra Señora de la O, obra renacentista de Jerónimo Hernández, pieza central de devoción y patrimonio.
- El sagrario plateado de orfebrería, realizado por los talleres de Navas Parejo en Granada, que cobra especial protagonismo en la capilla sacramental.
- Las pinturas murales de la cúpula central (con escenas de la Sagrada Familia) y de las cúpulas laterales (los doce apóstoles).
Además de la titular, el templo conserva diversas piezas devocionales y artísticas:
La imagen de San Sebastián conservada en la parroquia es obra del escultor Ramón Mateu Montesinos, artista activo en el siglo XX y autor de diversas piezas religiosas en Andalucía. Fue donada por doña Francisca Herrera Revidiego, la esposa de Francisco Lobatón. Su estilo se caracteriza por un naturalismo sereno, anatomía cuidada y expresividad contenida, rasgos que encajan con la iconografía tradicional del santo mártir como protector contra epidemias, advocación muy arraigada en la religiosidad popular.
Esta atribución refuerza el valor artístico del templo, pues añade al conjunto parroquial una obra firmada por un escultor reconocido dentro de la imaginería contemporánea.
La Inmaculada Concepción
El cuadro de la Inmaculada Concepción conservado en la sacristía está atribuido al pintor barroco napolitano Luca Giordano, uno de los grandes maestros europeos del siglo XVII, célebre por su rapidez de ejecución y su brillante colorido, lo que le valió el sobrenombre de Luca fa presto.
Si la atribución se confirma documentalmente, esta pintura constituiría una de las piezas artísticas más valiosas del patrimonio parroquial, ya que Giordano trabajó para cortes y grandes iglesias de Italia y España, siendo un artista de proyección internacional.
Fue donado por doña Isabel Domínguez León a la iglesia, también fue su donación el precioso reloj que existe en la sacristía.
El Crucificado de Antonio Castillo Lastrucci
Es una imagen de gran valor artístico e imaginero, realizada por el prolífico escultor sevillano durante la década de los 40.
Autor y Fecha: La obra fue tallada por Antonio Castillo Lastrucci (1882-1967), un referente de la imaginería religiosa andaluza que creó una amplia producción de crucificados, especialmente entre 1935 y 1964.
Contexto en Ubrique: Está documentado que Castillo Lastrucci realizó un "Crucificado" para la localidad de Ubrique (Cádiz) en la década de los 40, específicamente listado en sus trabajos de ese periodo.
Estilo y Características: Al igual que otras obras de este periodo, el crucificado sigue el estilo característico del autor: una representación de Cristo muerto (post mortem), inspirado en los maestros del barroco como Juan de Mesa. Se caracteriza por la cabeza inclinada hacia la derecha, rostro sereno, manos con dedos ligeramente flexionados y el uso de sudario sujeto por soga, a menudo con el costado derecho al descubierto, siguiendo cánones que evitaron el dramatismo extremo o la violencia excesiva.
Otras esculturas y retablos, algunos de época más reciente, como las imágenes de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado (Miguel Sánchez Ruiz) o María Santísima de la Esperanza y el Beato Diego José de Cádiz (Salvador Madroñal Valle), que muestran la vitalidad de la comunidad parroquial en el siglo XX y XXI convierten la parroquia en un pequeño compendio de historia del arte sacro que abarca del siglo XVI al XX, algo poco habitual en templos de ámbito local.
La capilla del Patriarca
Según Manuel Cabello Janeiro, en la capilla llamada "del Patriarca" hay un San José de enorme expresividad, religiosidad acentuada y fuerte dramatismo, de autor desconocido, que bien puede fecharse a finales del siglo XVIII o principios del siglo XIX.
Confirma este dato el hecho de que, en 1774,
"... se compró una esfinge de San José con el Niño, costeado por las limosnas de los fieles. El báculo de plata (conocido popularmente como "la vara") lo donó doña María González, viuda de don Pedro Mateos Moscoso..."
(Anotaciones manuscritas en el libro de inventario de la Parroquia. Año 1815).
CURIOSIDADES
1.LA PUERTA DEL PERDÓN
Según nos explicaba José María Cabello, “en las grandes Basílicas y Catedrales se celebra periódicamente Año Jubilar que se inicia con la apertura de una de sus puertas habitualmente cerrada y que se le llama Puerta del Perdón o de la Misericordia. Una piadosa creencia para los fieles considera que, atravesando dicha puerta y rezando determinadas preces se les perdonan sus pecados. Si bien la Sagrada Escritura y especialmente el Libro de Job determina que la mejor penitencia es la limosna”.
En muchas iglesias españolas —incluida la de Parroquia de Nuestra Señora de la O— ese nombre se daba a una puerta concreta del templo porque es una puerta asociada a indulgencias
Durante siglos, atravesar determinadas puertas del templo en días señalados (fiestas patronales, jubileos, misiones populares) estaba vinculado a la obtención de indulgencias espirituales concedidas por la Iglesia. Entrar por esa puerta simbolizaba el paso del pecado a la reconciliación.
No es un nombre casual ni decorativo. “Puerta del Perdón” es una denominación heredada de la práctica religiosa antigua y expresa la idea simbólica de que quien entra al templo lo hace buscando reconciliación, consuelo y renovación espiritual.
La parroquia siempre ha tenido tres puertas: la de la sacristía, en la calle Real; la puerta principal, en la fachada de La Plaza, y la puerta del Perdón, que está en la antigua “plazuela del Perdón” (actualmente plaza de Francisco Fatou) y da nombre a la calle que sube hacia el San Juan, la calle del Perdón.
2.EL ESCUDO REPUBLICANO DE LOS BANCOS DE UBRIQUE
Es una pieza histórica de azulejos situada en los bancos de la Plaza, en la fachada principal de la iglesia, que representa el blasón utilizado durante la Segunda República Española. Este elemento, que ha perdurado en la plaza durante muchos años, representa un testimonio histórico local de dicho periodo. Es una representación del escudo de la Segunda República Española. Forma parte del patrimonio histórico y artístico local, reflejando un periodo específico de la historia de España en el mobiliario urbano del pueblo. Siempre nos ha llamado la atención que pasara desapercibido durante la Dictadura y se haya conservado hasta nuestros días habría que buscar este detalle en los azulejos como una forma de entretenimiento histórico al pasear por la plaza.
A diferencia del escudo oficial de Ubrique, adoptado en 1969 con leones y pieles, el escudo republicano es una reliquia histórica de un periodo anterior.
3.EL RELOJ DE SOL
El reloj de sol de la iglesia de Ubrique, concretamente en la fachada de la Iglesia de Nuestra Señora de la O en la Plaza, es un pequeño reloj vertical meridional orientado al sur. Presenta líneas horarias con números arábigos, marcando el tiempo solar de 6 a 6, siendo un elemento histórico característico de “La Plaza”.
Detalles destacados:
- Ubicación: Fachada principal de la Iglesia de Nuestra Señora de la O, situada en la Plaza de Ubrique.
- Tipo: Reloj vertical meridional.
- Numeración: Arábiga, indicando las horas de 6 a 6.
- Orientación: Orientado al mediodía, situado en una esquina de la fachada
4.LA CALIZA ROSA Y LA IGLESIA PARROQUIAL
No es un secreto que nuestra sierra está formada fundamentalmente por roca caliza. Pero muchos hemos olvidado que en Ubrique hay un tesoro muy especial: la caliza rosa. Piedra de gran belleza y dureza, muy apreciada por los canteros y que fue muy utilizada en la decoración y en la construcción a principios del siglo XX. Bien pulimentada asemeja al mármol.
Existía una cantera de caliza rosa en el Caldereto, pero actualmente es muy difícil encontrar el lugar exacto, porque se ha construido en toda la zona.
Esta caliza rosa, como elemento ornamental, está en muchas fachadas y pilas de Ubrique, pero en la iglesia parroquial tenemos dos magníficos ejemplos de este tesoro de nuestra sierra, tanto el altar mayor como los escalones de la iglesia están tallados en caliza rosa de Ubrique.
5.LOS DOCE APÓSTOLES DE LOS FRESCOS DE UNA DE LAS BÓVEDAS
Las pinturas de los doce apóstoles se ubican en la cúpula izquierda de la iglesia, concretamente en una cúpula semiesférica que corona una de las naves.
Estas pinturas murales rodean una escena principal de la Sagrada Familia, representando a los doce apóstoles. Forman parte del patrimonio artístico del interior de la parroquia, que presenta una decoración de estilo barroco. Fueron restaurados después de los sucesos de 1936, en los que la iglesia quedó semi destruida. Uno de los documentos manuscritos más antiguos que se conservan es precisamente la constitución de la Hermandad de los Doce Apóstoles, aprobada en 1649.
6. LOS “ANGELITOS UBRIQUEÑOS”
En la cúpula de la nave central hay pintadas, también en los años posteriores a la Guerra Civil, unas imágenes de la Sagrada Familia en un entorno celestial, rodeada de angelitos.
Manuel Cabello nos cuenta: “tres naves con bóveda de medio cañón y cúpula de media naranja con interesantes pinturas al fresco, efectuadas por autores de la escuela sevillana, de las que destaca la que va en la cúpula central: “una glorificación de Dios”, con numerosísimos ángeles cuyas caras son retratos de otros tantos niños ubriqueños que, curioseando, se acercaban por la parroquia en 1940.”
7. LAS COLUMNAS
Según escribe Manuel Cabello Janeiro:
"En
las obras parroquiales que se llevaron a efecto en el año 1974, como
antes hemos comentado, no sólo se pusieron al descubierto algunas de las
incógnitas de su fundación, que se fijó hipotéticamente a principios
del siglo XVI, sino que, gracias a ellas, se llegó a conocer su rico
columnario, hasta entonces cubierto por mampostería y estuco (trabajos
que se llevaron a cabo en 1775, después del gran terremoto que asoló
Andalucía) que ocultaba a la vista ocho bellas columnas jónicas y dos
dóricas, que sostienen el arco toral, trabajadas todas en arenisca dura".
8.LA CRUZ TALLADA EN LA COLUMNA
En la Mezquita de Córdoba hay una bella leyenda, se trata de la conocida como el Santo Cristo del Cautivo o de la Uña, la tradición cuenta que un joven cristiano prisionero fue encadenado a esa columna y, con el paso del tiempo, logró tallar una cruz de 17 centímetros usando únicamente sus propias uñas. En la parroquia de Ubrique, justo en la primera columna de la derecha de la nave central, hay una cruz tallada, no por una uña, sino por un artesano, que siempre nos ha recordado a aquella leyenda y que estuvo oculta durante muchos años por los muros de mampostería que tapaban las columnas del templo.
9.EL MUSEO PARROQUIAL
Existe un pequeño museo parroquial en el que se custodian diversos objetos relacionados con el culto. Este pequeño museo no contiene grandes obras de arte, quizás exceptuando un precioso Niño Jesús, pues todo el inventario del templo fue destruido y quemado en abril de 1936. De todas formas, la colección de escapularios y piezas de orfebrería de metal precioso como custodias, cálices, copones, relicarios, cruces procesionales y candelabros es realmente admirable.
También son de destacar los libros litúrgicos, misales antiguos y cantorales que han resistido los avatares del tiempo.
10. ORFEBRERÍA LITÚRGICA
El sagrario plateado de tradición granadina, del taller de Navas Parejo, constituye uno de los elementos más refinados del ajuar litúrgico parroquial y evidencia la inversión histórica de la comunidad en el embellecimiento del culto. Fue encargado y costeado por los hermanos María y Francisco García Parra al orfebre granadino José Navas Parejo, con quien les unía una gran amistad y que también realizó algunos otros trabajos en metales preciosos para el templo.
Recientemente se le ha hecho una ampliación que ha roto la sencillez y belleza del Sagrario original, con unos capiteles y columnas añadidos que desvirtúan el trabajo del orfebre.
11. LA APORTACIÓN DE DOÑA ISABEL DOMÍNGUEZ LEÓN
Hemos tenido ocasión de observar que actualmente hay muchos elementos que fueron donación de doña Isabel Domínguez León a la parroquia, también piezas de mobiliario de madera noble que actualmente se utilizan para el culto. Desde los candelabros de madera que rodean la pila bautismal hasta la mesa auxiliar de misas, pasando por repisas, el reloj de pared, el cuadro de la Inmaculada, el antiguo órgano desaparecido y varios adornos de madera tallada que se encuentran en el templo.
12. LA RESTAURACIÓN DE 1869
Pocas personas se fijan en una de las inscripciones que figuran en la portada principal de la iglesia parroquial, la que da a La Plaza. En el frontón, de piedra caliza, hay una inscripción en la que se hace constar:
"SE RESTAURÓ ESTE TEMPLO AÑO DE GRACIA DE 1869, SIENDO CURA DE UBRIQUE EL PRESBÍTERO, LICENCIADO Y ABOGADO DE LOS TRIBUNALES DE LA NACIÓN DON JOSÉ SALVADOR DE LAS CRUCES ALVA"
13. LA CONSAGRACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Hay una inscripción de 1887 en la que se hace constar que
"El 19 de junio de 1887 fue solemnemente consagrada esta parroquia de Nuestra Señora de la O con todas las demás de la Diócesis de Málaga al Sagrado Corazón de Jesús"
14. NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN
Es una de las imágenes que más nos llama la atención de nuestra iglesia parroquial. Los mayores dicen que actualmente, presidiendo la nave lateral izquierda, es donde se encontraba hace ochenta años, que ha vuelto a su lugar. Pero desconocemos absolutamente todo de esta imagen, no hemos podido encontrar por el momento ninguna información sobre ella, por lo que se ha convertido en uno de nuestros retos personales como "ostiarios del templo".
CONCLUSIONES
Fueron muchos los ubriqueños que contribuyeron, de una forma o de otra, a restaurar, habilitar y reconstruir la iglesia, y muchas las personas que ofrecieron su trabajo y su tiempo para conseguir que la iglesia parroquial de Ubrique sea actualmente uno de los monumentos más admirables de nuestro pueblo.
La Parroquia de Nuestra Señora de la O no es solo un edificio: es el centro espiritual de Ubrique desde hace siglos. Aquí se han celebrado sacramentos, festividades litúrgicas y celebraciones comunitarias que han marcado la historia de la villa. Su advocación mariana y la presencia de obras de arte de gran valor contribuyen a su dimensión cultural y devocional.
La riqueza del templo radica en la convivencia de obras de distintas épocas; escultura renacentista (siglo XVI), pintura barroca (siglo XVII), imaginería contemporánea (siglo XX) y arquitectura con fases del XVI al XVIII.
Este conjunto convierte a la iglesia en un auténtico compendio de historia del arte sacro en escala local, algo poco frecuente en templos parroquiales de poblaciones pequeñas.
La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la O no es únicamente un edificio religioso: es un documento histórico vivo donde se conservan huellas de cinco siglos de espiritualidad, arte y vida comunitaria. Su estudio permite comprender no solo la evolución arquitectónica del templo, sino también la identidad cultural de Ubrique y la continuidad de sus tradiciones.





















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