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domingo, 1 de febrero de 2026

La ermita de San Juan de Letrán, actual centro de interpretación de la historia de Ubrique

 



Esta entrada está elaborada con textos de inteligencia artificial a partir de los datos recogidos por fray Sebastián de Ubrique, Manuel Cabello Janeiro, José María Gavira, Alejandro Pérez Ordóñez y Esperanza Cabello. 

 

La iglesia de San Juan de Letrán de Ubrique: historia y singularidad de un monumento excepcional

La iglesia de San Juan de Letrán constituye uno de los edificios más singulares del patrimonio histórico-artístico de Ubrique y, sin duda, uno de los templos más enigmáticos de la provincia de Cádiz. Su excepcionalidad reside tanto en su planta octogonal, recordando a las iglesias templarias como la del Santo Sepulcro de Jerusalén, única en el ámbito provincial, como en la extraordinaria fachada historicista, inspirada en la célebre basílica de Sant’Andrea de Mantua, obra de Leon Battista Alberti.

 

 

Fotografía de Juan Rodríguez

 

Contexto urbano y religioso

El desarrollo urbano de Ubrique tras la conquista cristiana de 1485 se articuló en torno a la primitiva iglesia de San Antonio, que actuó como primer templo parroquial. Durante los siglos XVI y XVII, el crecimiento progresivo de la población dio lugar a nuevas fundaciones religiosas, entre ellas la capilla de San Sebastián y, poco después, la iglesia de San Juan de Letrán, levantada en una zona estratégica entre las actuales calles Real, San Francisco y de la Torre.

Según el Padre Sebastián de Ubrique, principal fuente documental temprana, la iglesia de San Juan de Letrán fue fundada a comienzos del siglo XVII como una capilla de dimensiones moderadas, en la que se veneraba una imagen barroca de San Juan niño, de escuela sevillana, destruida en 1936. En ella radicaron importantes hermandades, entre las que destaca la Hermandad de la Vera Cruz y del Cristo de la Sangre, así como la Escuela de Cristo, cuyas constituciones sirvieron de modelo para la homónima sevillana.

En la Historia de la Fundación del Convento de Capuchinos de Ubrique, del padre Nicolás de Córdoba, podemos leer:

Entonces envió N. P. Provincial al P. Bernardino facultado para nombrar Síndico apostólico al capitán D. Juan Morales Moreno, el cual en nombre de la Provincia firmó la escritura de patronato con el beneficiado Borrego, el día 12 de noviembre de 1660; y ese mismo día tomaron los religiosos posesión de la nueva fundación en la ermita de San Juan Bautista llamada San Juan de Letrán, para que allí residiesen mientras el convento se fabricaba. No era aquel sitio competente para dicha fábrica, por lo cual fue preciso buscar otro más acomodado.

 

Una arquitectura excepcional

El edificio actual responde, sin embargo, a una reedificación iniciada a comienzos del siglo XIX, tras el derribo del templo anterior. De esta etapa procede su actual planta octogonal, concebida como una rotonda que debía cubrirse con cúpula, aunque el proyecto quedó inconcluso por falta de recursos económicos.

La fachada principal es uno de los elementos más notables del conjunto. Como ha demostrado Alejandro Pérez Ordóñez, su composición reproduce de forma sorprendentemente fiel el esquema de la fachada de Sant’Andrea de Mantua, reinterpretado con gran sobriedad mediante el uso del orden toscano y una total ausencia de ornamentación superflua. Este hecho convierte a San Juan de Letrán en un caso prácticamente único dentro de la arquitectura religiosa española, adscribible a un historicismo neorrenacentista poco habitual en el medio rural andaluz.

Sobre la autoría del proyecto, Manuel Cabello Janeiro recoge la tradición local que atribuye la obra a Ventura Rodríguez, una hipótesis que el propio autor considera poco probable, aunque reveladora del prestigio que el edificio alcanzó en la memoria colectiva ubriqueña:

«Una tradición atribuye la paternidad de esta iglesia nada menos que a Ventura Rodríguez, aunque este dato es más bien poco probable»

(Cabello Janeiro, Ubrique, encrucijada histórica, 1987; Ubrique, piel al descubierto, 1992).

Por el testamento de don Pedro Romero y Montero, fundador de la ermita de San Pedro, fallecido en 1804, sabemos que la ermita aún no estaba terminada:

Dejo por una vez y vía de legado a la del Sr. San Juan de Letrán dos mil maravedíes para ayuda a la construcción y obra de su Hermita.

 

 


De templo a vivienda y recuperación patrimonial

La obra quedó inacabada y, tras los procesos desamortizadores del siglo XIX, el edificio pasó a manos privadas, siendo transformado en vivienda por la familia Vegazo. Esta reutilización alteró profundamente la configuración interior del templo, aunque permitió la conservación parcial de su estructura durante más de un siglo.

Recordamos a don Gabriel, el párroco, que vivió en el San Juan, también a la familia Zapata que, procedente de Villaluenga, se estableció en Ubrique a partir de 1945 y que ocupaba el piso superior del edificio. Ellos fueron los últimos habitantes del San Juan.

Ya en el siglo XX, el inmueble fue adquirido por el Ayuntamiento de Ubrique, iniciándose un prolongado periodo de abandono que provocó un grave deterioro del edificio. No obstante, a comienzos del siglo XXI se impulsó finalmente su recuperación, culminando en la rehabilitación y adaptación como Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique, devolviendo a San Juan de Letrán un uso cultural acorde con su valor patrimonial.

Como señaló Alejandro Pérez Ordóñez, nos hallamos ante una obra «absolutamente excepcional y especial», cuyo estudio y conservación resultan imprescindibles para comprender el rico y complejo patrimonio histórico de la localidad





 


 

El interior en la actualidad: Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique

En la actualidad, el antiguo templo de San Juan de Letrán alberga el Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique, un espacio museístico concebido para explicar de forma didáctica y accesible la evolución histórica de la localidad. La intervención respetó la volumetría original del edificio, permitiendo apreciar su singular planta octogonal, al tiempo que se adaptó el interior a un recorrido expositivo moderno.

El centro ofrece un itinerario cronológico que abarca desde la prehistoria hasta la época contemporánea, estructurado mediante grandes paneles ilustrados, textos explicativos y recursos gráficos. Entre los contenidos principales destacan:

  • La ocupación prehistórica del territorio y los primeros asentamientos humanos en la zona.
  • El mundo ibérico y romano, con especial atención al yacimiento de Ocurris, clave para comprender el origen histórico de Ubrique.
  • La Edad Media y la incorporación del territorio a la Corona de Castilla tras la conquista cristiana.
  • El desarrollo urbano, social y económico de Ubrique durante la Edad Moderna.
  • La industria de la piel y la marroquinería, seña de identidad de la localidad y motor de su economía tradicional y contemporánea.
  • Las costumbres, tradiciones, fiestas populares y formas de vida, que configuran la memoria colectiva del municipio.

El espacio se completa con exposiciones temporales de carácter artístico y cultural —fotografía, cerámica, artes plásticas o patrimonio local— que convierten a San Juan de Letrán en un lugar vivo y dinámico dentro de la oferta cultural ubriqueña.

De este modo, el edificio ha pasado de ser un templo inacabado y posteriormente una vivienda privada a convertirse en un lugar de memoria, donde el visitante puede comprender la historia de Ubrique al tiempo que descubre uno de los ejemplos arquitectónicos más singulares de la provincia de Cádiz.

 

 

 

 

 

sábado, 26 de abril de 2025

Los cuarteles de la Guardia Civil en Ubrique

 

Plaza de la Verdura, 13, antiguo cuartel de la Guardia Civil de Ubrique

Fotografía de Salvador Romero Venegas

 

 

 

Por Esperanza Cabello

Hemos estado reflexionando sobre la relación de nuestro pueblo y las fuerzas de seguridad, y cómo ha ido evolucionando también el lugar de su residencia y la manera de trabajar.

Nuestra misma familia, la Janeiro, la comenzó un guardia de su majestad que llegó, en el siglo XIX, a Marchenilla, El Bosque, (procedente de O Barco de Valdeorras, en Galicia) , de ahí partimos todos los Janeiro de Ubrique. Entonces aún no se llamaba la Guardia Civil, sino la guardia del duque, pero era el equivalente.

El primer lugar en el que en Ubrique se estableció una casa cuartel  fue en la Plaza de la Verdura, en el número trece. Los mayores aún se refieren a esa zona como "el antiguo cuartel".

Tenemos una preciosa fotografía, que nos dio nuestra tía Isabelita Álvarez, del momento en que una ubriqueña (esposa de Canto)  amadrinó la bandera de la Guardia Civil de Ubrique. 

 


Más tarde, y aún no sabemos la fecha, la Guardia Civil trasladó sus casa y sus oficinas a la calle Moreno de Mora, justo enfrente del lugar que hoy ocupa la policía local.

 


 Esta imagen la subió nuestro amigo David Bulpe a Ubrique en el recuerdo, desconocemos la autoría y la fecha.

 

Ese segundo cuartel ya sí que nos es conocido, en esas barandas hemos jugado todos los niños y niñas de Ubrique, "arrelingados" a las barras, subiendo y bajando. Es una alegría no haber estado nunca dentro, o no tener recuerdo de ello, porque en este lugar sí que ocurrieron sucesos que nunca tendrían que haber pasado. 

Era el cuartel del pueblo durante la Guerra Civil y la posguerra. Aquí estuvieron prisioneros ubriqueños de uno y otro bando por sus ideas, y de aquí salieron algunos para nunca más volver.

Quizás por ese mal recuerdo o porque se convirtió en un edificio obsoleto y no apto para la vida cotidiana, a principios de los sesenta se comenzó a proyectar una nueva casa cuartel.

 


 Lo peor de aquel proyecto, para los niños y niñas de Ubrique, fue que el consabido cuartel se iba a construir sobre "el monte de las perlas", un montículo rico en cuarzos al que acudíamos, jugando, para recoger diamantes y piedras preciosas (léase trocitos de cuarzo) que atesorábamos con ilusión. Aún recuerdo que hace pocos años un miembro de Ubrique en el recuerdo compartió una fotografía de "perlas" recogidas en el monte de las perlas.

Precisamente ayer pasábamos por la puerta de la casa cuartel con nuestro hermano Manolo y nos lo recordó.

Pero claro, aquellas decepciones infantiles no iban a interponerse en el proyecto, que fue como sigue, según   el BOE del quince de diciembre de 1960:

 

 

MINISTERIO DE LA GOBERNACIÓN

DECRETO 2396/1960, de 15 de diciembre, sobre construcción de casa-cuartel en Ubrique (Cádiz).

Examinado el expediente instruido por el Ministerio de la Gobernación para la construcción, por el régimen de «viviendas de renta limitada», de un edificio destinado a acuartelamiento de la Guardia Civil en Ubrique (Cádiz), y apreciándose que en el mismo se han cumplido los requisitos legales, de conformidad con lo dictaminado por la Comisión Permanente del Consejo de Estado, a propuesta del Ministro de la Gobernación y, previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día nueve de diciembre de mil novecientos sesenta.

DISPONGO:

Artículo primero.—Conforme a lo dispuesto en la Ley de quince de julio de mil novecientos cincuenta y cuatro («Boletín Oficial del Estado» número ciento noventa y siete), que establece el régimen de «viviendas de renta limitada», hecho extensivo a la Guardia Civil por Orden conjunta de los Ministerios de Trabajo y de la Gobernación, de veinte de abril de mil novecientos cincuenta y seis, se autoriza a este último Departamento para concertar, con el Instituto Nacional de la Vivienda la operación oportuna para la construcción de un edificio destinado a casa-cuartel de la Guardia Civil de Ubrique (Cádiz), con presupuesto de dos millones seiscientas setenta y un mil cuarenta y cuatro pesetas con ochenta y nueve céntimos y aportación municipal de doscientas sesenta y siete mil ciento cuatro pesetas con cuarenta y nueve céntimos, ajustándose al proyecto formalizado por el Organismo técnico correspondiente de la Dirección General de aquel Cuerpo, y en la ejecución de cuyas obras se aplicará el procedimiento de concurso-subasta que prevé el artículo cuarto de la Orden aludida.

Artículo segundo. —De la suma indicada en el artículo anterior, deducida la aportación municipal mencionada, el Instituto Nacional de la Vivienda prestará, sin interés alguno, la cantidad de dos millones cuatrocientas tres mil novecientas cuarenta pesetas con cuarenta céntimos, de cuyo préstamo se resarcirá en cincuenta anualidades, a razón de cuarenta y ocho mil setenta y ocho pesetas con ochenta y un céntimos, a partir del año mil novecientos sesenta inclusive, con cargo a la consignación figurada para construcción de cuarteles del Cuerpo mencionado en los Presupuestos generales del Estado.

Artículo tercero. —Por los Ministerios de Hacienda y de la Gobernación se dictarán las disposiciones convenientes en ejecución de este Decreto.

Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Madrid a quince de diciembre de mil novecientos sesenta.

FRANCISCO FRANCO

El ministro de la Gobernación.

CAMILO ALONSO VEGA

 

 

No disponemos de ninguna fotografía de aquella edificación mientras tenían lugar los trabajos. Nuestro admirado fotógrafo García Parra había fallecido dos días antes de que se emitiera este decreto y no sabemos si alguien en Ubrique había tomado las riendas de la fotografía-reportaje entonces. Sí que estaban los fotógrafos-retratistas, Teresita, Gustavo, etc., pero unas obras no se fotografiaban en la época.

 


Todavía es muy fácil hacer unas fotografías al actual cuartel, hemos oído rumores de cambios, es un edificio que ya tiene más de sesenta años, aunque no sabemos con certeza qué va a pasar.

 En cualquier caso, desde aquella plaza del pucherete, en el centro histórico, donde estuvo el ayuntamiento y sus alguaciles y donde los franceses se  asentaron unos días, mientras nos invadían (parece que le llaman "del pucherete" porque los soldados franceses hacían unas pequeñas hogueras para preparar café, pero esto tampoco hay manera de saberlo con certeza) hasta este "monte de las perlas", los agentes de seguridad nos han acompañado durante muchas generaciones, algunos incluso, llegando de otros pueblos, se han quedado con nosotros y han sido ubriqueños de renombre, desde aquel tatarabuelo Janeiro hasta José Trujillo, a cuya esposa, Beatriz, admirábamos tanto (en este enlace), o a los padres de María del Carmen Sánchez Romero, bien sujeta por sus raíces ubriqueñas.
 

 Nota del 24 de mayo de 2025: nuestro amigo Ramón Zurita nos ha enviado, para ilustrar este artículo, una fotografía del cuartel de la Guardia Civil en construcción. Esta fotografía fue realizada por Gustavo.

 


 Es una curiosa fotografía, se ve en ella no solamente el cuartel en construcción, sino también el instituto de Nuestra Señora de los Remedios cuando estaba en proyecto.

Muchísimas gracias, Ramón.

 

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