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viernes, 11 de abril de 2025

Viernes Santo: comienza la Semana Santa 2025 en Ubrique

 

Imagen de Nuestra Señora de los Dolores, 1959

Fotografía de Gustavo

 

Por Esperanza Cabello

En femenino singular

 

 Me gustan las tradiciones y, aunque no seamos personas religiosas, me parece fantástico que se conserven, se mantengan y se respeten las tradiciones religiosas como la Semana Santa.

No solo se trata de procesiones y rezos, que, por supuesto, también, y es lo más importante, sino de todo lo que hay alrededor, tradiciones culinarias, música, ropa elegante, palmas y ramas de olivos, gañotes, magdalenas, tortas de bacalao, tortas de perejil, comida de Viernes Santo...

Esta tarde he asistido, atraída por la música de la banda que acompañaba a la imagen en el traslado, a la salida de la Virgen de los Dolores desde la parroquia de la O hasta la iglesia del Jesús. Y, la verdad es que me ha entristecido ver que el trato a esta manifestación religiosa deja mucho que desear.

En este enlace de Radio Ubrique podemos ver la noticia. 

Sé que se trataba de un traslado, no de una procesión en sí, pero, desde mi punto de vista (totalmente ignorante) he echado de menos algunas cosas:

En primer lugar, creía que el concurso de gañotes había sido trasladado al San Juan por respeto al paso de la imagen, lo que me había parecido una buena señal, aunque un museo no fuera el lugar más adecuado, pero no había tenido nada que ver esa elección con el paso de la Virgen.

Creo que una vez comenzada la Semana Santa, los faldones en los balcones oficiales deberían estar puestos,  en señal de respeto, y en los balcones del ayuntamiento no había nada.

Tampoco se habían movido los "abominables" contenedores de la Plaza, que en ese momento estaban rebosando de cartones y  todo tipo de basura, (que somos muy poco respetuosos), y que en momentos solemnes como estos no deberían estar estos elementos, o, al menos, no estar rodeados de basura.

No había policía organizando el tráfico. La imagen tuvo que estar parada un buen rato antes de salir de la Plaza porque no paraban de pasar coches.

Si todo esto es así, todavía indigna más que el respeto y la atención a algunas de las manifestaciones de Semana Santa sea insignificante (más tratándose de una devoción de siglos) como esta de María Santísima de los Dolores, mientras que para otras se ha montado una parafernalia que atenta contra lo más sagrado, en este caso, dicho en el más amplio sentido de la palabra. 

Desconozco las razones que hacen que unas imágenes sean consideradas de primera y otras de segunda, al menos en el tratamiento que se les da. Pero, y aquí me dirijo a las autoridades competentes, por favor, hagan una balanza y un trato justo e igualitario para todos.

Las manifestaciones religiosas siempre han sido en el centro histórico de Ubrique, por tradición y por idoneidad. De pronto a alguien se le ocurre hacer una procesión en una calle peatonal llena de bares y negocios, y se hace. No es de recibo trastocar todo el orden de una calle peatonal de la zona nueva del pueblo para una procesión, llegando incluso a hacer cortar los árboles para que todo sea más cómodo para unos (da igual que esa poda tan imposible haya sido ocasionada por un malentendido), mientras que para otros no hay ni siquiera un pendón oficial ni una retirada de contenedores o de basuras o la presencia de alguna autoridad.

Aunque se trate solo de un traslado, por favor, equidad, la Semana Santa no va de esto. 

 

viernes, 28 de junio de 2024

¡Feliz día!

 



Por todos, por todas, por las lágrimas derramadas y para que estas bellas palabras no caiga en saco roto.

¡Gracias, Jesús!

¡Feliz día!💜💛💚💙💗

 

 

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miércoles, 30 de agosto de 2023

¿Qué está pasando? Ayudemos a esos animales.

 

El torito juguetón

Obra de Manuel Janeiro

 

 

 

Por Esperanza Cabello

En femenino singular

 

Hay muchas personas que se sienten identificadas con este blog a muchos niveles, por eso de vez en cuando escribo "en femenino singular", dejando bien claro que lo que viene a continuación lo escribo en mi propio nombre y siguiendo mis ideas y mi sentir.

Con el paso de los años te vas dando cuenta de que hay actitudes que, por muy buenas intenciones que tengas, provocan exactamente el efecto contrario del que tenías previsto, del mismo modo que un partido político nace como repulsa de una determinada actitud y termina causando un daño irremediable.

Hace algunos años (demasiados ya), a un grupo de personas se les ocurrió que sacar a un toro por las calles de Ubrique era una buena idea de diversión y negocio, y desgraciadamente todos los grupos políticos estuvieron de acuerdo, así que un triste día de septiembre comenzó a salir un toro por algunas calles del pueblo, un invento que algunos siguieron entusiasmados y a otros nos llenó de consternación y desconsuelo.

Ante las tímidas protestas de aquellos tiempos, teniendo en cuenta que entonces aún se respetaban las posturas de unos y otros, algunos se organizaron y se convirtieron en un destacamento hasta ahora imparable e   inconcebible, porque en nuestro pueblo no existía esa afición, era algo minoritario, algunos jóvenes que iban a las fiestas de otros pueblos y poco más.

Tras los ataques personales a muchos niveles contra aquellos que osaron protestar contra una actividad tan revulsiva (daños en los coches, amenazas verbales, daños en los comercios, pintadas en nuestras fachadas...) con un perjuicio aún más doloroso por inesperado, algunos optamos por borrarnos de ubriqueños por unos días, yendo a cualquier otro lugar, otros por mantenerse en sus casas encerrados y otros por continuar dando su opinión con los medios a su alcance.

Y yo sigo sin entender cómo hemos llegado a ésto. Sí, que sacar a un toro por las calles es una descarga de adrenalina para los que corren; que un par de profesionales ganan algo de dinero; que algunos refuerzan su ego con estas "hazañas valerosas". Pero ¿¡Qué más!?

Mal nombre para nuestro pueblo, que no teníamos bastante con el sambenito del torero; mal día para los bares y restaurantes, porque los que vienen se traen su propia botellona; mal ejemplo para nuestros menores, a los que se hace creer que maltratar a un animal hasta llegar a matarlo para nuestro propio disfrute es algo normal!!!  

Lo peor es que ya no solo es la salida del toro, es que hay actividades ¡PARA LOS NIÑOS! organizadas con el apoyo del mismo ayuntamiento y de muchas instituciones y asociaciones locales.  Desde historias en el parque Rafael Alberti, utilizando espacios públicos  hasta un encierro infantil en el centro de la avenida de España, como si fuera un juego, como si eso no fuera un sinsentido, como si la escuela de maltrato animal tuviera que comenzar en el propio centro del pueblo, disfrazada de juego y colorines, haciendo malabares con el nombre del patrón del pueblo y  desembocando en los cabezudos de la feria, que también están invadidos sin remedio por este mundo taurino. Así se normaliza la violencia, y se da a entender que no pasa nada por maltratar a un animal.


Por eso este año no voy a esperar a que sea la salida del toro los primeros días de septiembre para exponer mi punto de vista, quiero expresar mi desconcierto y mi pena por mi pobre pueblo, por Ubrique, que sin ser un pueblo taurino está llegando a unos límites preocupantes y angustiosos.

 

Tan angustiosos como la agonía de esos animales que, sacados de su medio natural, atados con una cuerda y rodeados de una multitud vociferante y agresiva, correrán, si nadie lo remedia, intentando recobrar el aliento, sin saber dónde están las personas nobles y sin comprender, porque nadie lo puede comprender, qué está pasando.

Es una lástima, Ubrique.


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viernes, 16 de junio de 2023

Nuestra corporación municipal

 

Corporación municipal de Ubrique. Año 2015


Por Esperanza Cabello


Mañana será un día diferente para nuestro pueblo. Muchos de nosotros seguiremos igual, nos importará más o menos lo que esté pasando en el Salón de Plenos municipal a mediodía, pero Ubrique será diferente a partir de mañana.

Hemos leído en el perfil de Radio Ubrique (en este enlace) que desde hace un par de semanas vienen teniendo lugar negociaciones entre miembros de los equipos del Partido Popular y de Andalucía por sí-Unión Andalucista para llegar a un acuerdo de gobierno durante los próximos cuatro años.

Así que mañana sabremos quiénes formaran la Corporación Municipal 2023-2026. Esperamos, por el bien de todos, que sea la más conveniente para el pueblo.

Esta noticia nos ha llevado, lógicamente, a recordar los dos últimos equipos de gobierno a los que hemos dado la bienvenida desde este blog, el de 2015, que abre la entrada, y el de 2019, a continuación.

 

 


Corporación Municipal de Ubrique. Año 2019

 

Era la primera vez que una mujer, una ubriqueña, iba a presidir nuestro ayuntamiento, y además en aquellos grupos, en ambas corporaciones, había puestas muchas esperanza y muchas ganas. Era un gran equipo, liderado por una gran persona.

En estos años ha habido muchísimo trabajo, muchos proyectos, muchas buenas ideas y, por supuesto, alguna metedura de pata (a nuestro entender, claro). Pero no podemos restar méritos a un grupo de personas (hablamos tanto de todos los que están en las fotografías como de los que se han unido más tarde) que en estos ocho años han trabajado, proyectado y diseñado como nunca, haciendo historia de nuestro pueblo.

No siempre hemos estado de acuerdo con ellos, hay algunos "borrones" que nos encantaría poder hacer desaparecer, y eso que fueron con votos a favor por unanimidad de toda la Corporación). También ha habido asuntos que a veces no se han tratado como a nosotros nos habría gustado. Pero eso es lógico, no puede nunca llover a gusto de todos.

 


 

Hoy, en femenino singular, y hablando por mí misma, quiero agradecer personalmente a todas estas personas la ingente labor que han hecho en nuestro pueblo, cómo han promovido la cultura, cómo han conseguido distintivos de calidad en muchas de nuestras mejores actividades, cómo han tratado el yacimiento romano, cómo han conseguido recuperar el cine Capitol, cómo han promovido Ciudad Ciencia haciendo de Ubrique un pueblo de referencia, cómo han editado libros sobre una de nuestras fiestas más sonoras, cómo han promovido el turismo de calidad, cómo se han preocupado para que el mundo de la piel siga siendo lo más importante, propiciando la mejora de  la oferta educativa.

Mi memoria no me alcanza para recordar tantas y tantas cosas que agradecer, seguro que olvido muchas de ellas, muy importantes, y pido disculpas a todos los concejales y concejalas que han trabajado duro y cuyas actuaciones se me escapan, pero también les agradezco su trabajo. Del mismo modo a ellos que a todas las personas que de una forma u otra han colaborado y trabajado estos años para nuestro bienestar.

Pero sobre todo, y antes de dar la bienvenida a la nueva Corporación Municipal, que conoceremos próximamente, quiero agradecer al Equipo de Gobierno en general, y a Isabel Gómez García en particular, su cercanía, su atención, su generosidad;  que hayan sabido darnos a todos y cada uno de los ubriqueños y ubriqueñas nuestro sitio, que nos hayan tratado con cariño y respeto en cada momento.

Eso es impagable.

 

Isabel es una gran persona y ha sabido en todo momento rodearse de personas de gran valía y con mucho entusiasmo, sabiendo dar a cada uno su sitio.

 

Imagino que muchas personas os habrán agradecido personalmente todas vuestras gestiones, del mismo modo que algunas otras han querido ensombrecer vuestro trabajo. Lamentablemente a veces no somos capaces de ver el bosque, porque nos lo tapan los árboles.

 

Os deseo a todos muy buena vida y mucha felicidad, ahora quizás sea el momento de tomarse un tiempo de descanso, de cambiar de rutina, de parar y retomar fuerzas. Sea lo que sea, me gustaría que guardarais en vuestro corazón un poquito del cariño y agradecimiento que merecéis.

¡Muchas gracias y buena suerte!💜💜💜


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miércoles, 9 de marzo de 2022

Y después del Día de la Mujer... el yacimiento romano de Ocurris

 

El acebuche centenario de El Salto de la Mora

Magnífica fotografía de Leandro Cabello


Por Esperanza Cabello

En femenino singular 


Ayer fue un día muy señalado, un día que hemos celebrado, festejado, preparado, organizado, trabajado y conmemorado desde siempre: "El Día Internacional de la Mujer".  Casi desde la infancia quise reivindicar que ser Mujer, con mayúsculas, era un don, un privilegio y que era necesario que todo el mundo lo viera así, además desde el respeto y la igualdad. Las niñas éramos las únicas que ayudábamos en la casa; estábamos obligadas a usar faldas y zapatitos de tacón; desde el nacimiento nos habían marcado (como a los animales) con agujeros en las orejas que dejaban bien claro que éramos "hembras"; teníamos que callar cuando ellos hablaban; no podíamos estudiar lo que quisiéramos;, nos trataban a veces como objetos y cualquier descerebrado se creía en el derecho de abusar de nosotras.

Yo ya soy abuela, pero no hace tanto tiempo de ese panorama que conocí desde siempre y que hizo que desde muy jovencita decidiera que yo era, ante todo, una Mujer, una Pacífica mujer Andaluza  que para siempre iba a recordar y luchar por esos tres valores fundamentales.

Por eso tanto en mi vida personal como profesional siempre he tenido muy en cuenta que todos debemos esforzarnos por conseguir una igualdad y un respeto que eran nuestro derecho, y por eso siempre he tenido gestos, dedicación y voluntad para hacer que las mujeres seamos visibles, respetadas y valoradas.

Ayer fue, como decía, un día muy señalado, y me acordé con nostalgia del gran trabajo que se hace en los centros escolares por la igualdad, echaba de menos "mi" Biblioteca Violeta, aquellas mariposas malva y los muchos trabajitos que se hacen desde todos los departamentos para esta conmemoración. Pude ver el gran trabajo que mis compañeras de la biblioteca habían realizado este año con sus niños, y también esa estupenda revista que otras dos compañeras, Eloísa y Miriam, han editado, (dedicaré a ellas otro artículo).

También me di cuenta de que desde el punto de vista institucional también se ha hecho un buen trabajo en nuestro pueblo, más en estos momentos de incertidumbre y tristeza por la guerra y la pandemia.

Incluso en Radio Ubrique dedicaron previamente un programa a grandes mujeres del pueblo que trabajan en la Administración Pública, mi enhorabuena a todas 💜 

En nuestro pueblo siempre han destacado las mujeres por su trabajo, por su buen trabajo, y poco a poco vamos asumiendo que unas y otros tenemos igualdad de derechos, igualdad de preparación e igualdad de oportunidades, (aunque desgraciadamente ayer mismo conocía a una madre joven víctima de maltrato, una de las lacras de nuestro mundo).

Entonces estuve recordando a las muchas mujeres que nos han precedido y sobre las que he escrito en tantas ocasiones, o preparado videos, incluso una conferencia a la  que me invitó mi amiga Remedios Rubiales, sobre las mujeres en la historia de Ubrique. También por supuesto a mi madre y a mis abuelas, verdaderas heroínas en la época en que les tocó vivir, y finalmente decidí que había tantas personas a las que dedicar un artículo que no podría destacar solo a una, y abandoné ayer toda idea de escribir sobre el Día de la Mujer.

 

 

María Campos y Natalia Cabello, arqueóloga y profesora, en el mausoleo de Ocurris

Mires donde mires hay grandes mujeres 💜💜


Pero esta mañana he seguido dando vueltas al tema, y recordando a las protagonistas de este año, así que  he querido saber qué mujer, además de las ya reseñadas, había jugado un papel importante.

No hay nada más sencillo que revisar las publicaciones de Radio Ubrique o de nuestra alcaldesa, Isabel Gómez, estupenda cronista de la actividad ubriqueña, para ver que ha habido varios acontecimientos importantes, y entre ellos destacaría dos: la salida de la Vuelta Ciclista a Andalucía (por la repercusión mediática) y el gran papel de nuestro pueblo en Fitur, a finales de enero.

Uno de los grandes retos de Fitur era promocionar la Fiesta de los Gamones, una exclusividad ubriqueña, pero previamente se había hecho un gran trabajo para renovar la Q de Calidad del yacimiento de Ocurris. Podemos leer la noticia en el Diario de Cádiz (en este enlace la renovación) (en este enlace la primera concesión).

 

 


Publicación en Radio Ubrique el 21 de enero de 2022


Y ahí hemos encontrado, junto a nuestra alcaldesa, a una mujer destacada por su trabajo, siempre discreta y siempre impecable, que ha conseguido, junto a un buen equipo de personas, una distinción única en su especie. La Q de calidad para un yacimiento arqueológico.



María Campos, Isabel Gómez y José Manuel Fernández 

Entrega de galardones de calidad en enero de 2019

Q de calidad para el yacimiento romano de Ocurris


Porque, de la misma forma que llegó a nuestro pueblo una primera mujer alcaldesa o una primera mujer notaria o una primera mujer registradora o una primera mujer jueza, también llegó María Isabel Campos como la primera mujer arqueóloga al departamento municipal de arqueología, convirtiéndose en la principal responsable técnica de uno de los mayores tesoros de Ubrique: nuestro yacimiento romano.

Estas fueron las palabras de agradecimiento de Isabel Gómez García:

 


Y para todos nosotros se trata de un verdadero regalo que el yacimiento romano de Ubrique se haya convertido en un referente de calidad y buenas prácticas, reconocido a nivel nacional desde 2018, y que haya pasado las auditorías competentes para renovar ese distintivo de nuevo este año, es algo de una importancia tremenda para todos los ubriqueños.

La responsable técnica de nuestro yacimiento, la que se ha encargado de cumplir todos los requisitos técnicos requeridos, la que ha implementado un sistema de gestión al servicio del cliente, en continua mejora, la que ha luchado por mejorar y poner en valor nuestra más preciada joya patrimonial es nuestra arqueóloga municipal, María Isabel Campos, una mujer que con mano firme y delicada a la vez se encarga junto a su equipo y con la completa aprobación de los responsables municipales, de cuidar, mimar, proteger, preservar y dar a conocer el yacimiento.

Ya pude festejar y agradecer (en esta entrada) la primera vez que se obtuvo este galardón, y ahora quiero volver a felicitarla y a darle las gracias en nombre de todos.

Por eso este día de después mi admiración y mi enhorabuena van para María, y por supuesto para todas mujeres las que nos precedieron, para las mujeres que nos abrieron camino, para las que fueron referente y para las que lucharon y luchan por la igualdad, el respeto y el trabajo bien hecho.💜💜💜





viernes, 15 de octubre de 2021

Sobre la felicidad. Por José María Cabello

 


Por José María Cabello Janeiro

 

Que, con Filomena desencajada, Dona desbordada, Sierra Bermeja quemada y el volcán de La Palma vomitando infiernos no sé si podemos ser felices.

Surge esta pregunta trascendente, mientras la pandemia se da por superada y sin embargo sigue escondida bajo el desafío del botellón y de tanto desalmado que colabora directo con su comportamiento incívico a la indiscutible respuesta de la Naturaleza en respuesta a tanto desatino.

Cierto que la felicidad es un sentimiento subjetivo unido a la condición humana. Pero necesita unas condiciones externas para conseguir ese cachito de tiempo, que decía el expresidente de Uruguay, Múgica, para gastarlo en aquellas cosas que a uno le gustan. “En ese momento eres libre y, por lo tanto, eres feliz".

 Todas las corrientes filosóficas han estudiado este sentimiento, que en la doctrina clásica estaba englobada en la Ética. Así Aristóteles que la refiere a su tratado de las virtudes. El hombre feliz - dice el ateniense- vive el bien y hace el bien.

¡Claro que se puede ser feliz! No se trata de decir lo que se hace, sino HACER lo que se dice. Por eso es tan largo y ancho nuestro camino para la esperanza.

 Se trata de cumplir a tope el bien común. Ni el del grupo ni del partido sino el mejor para los demás. Ahí están la fortaleza de los isleños, la dedicación absoluta de nuestros científicos a fenómenos naturales no conocidos, la valentía de los sanitarios, esa asistencia desinteresada de los medios de defensa.

Y es nube más fuerte de la que emana del volcán, que es la generosidad del pueblo llano español, simbolizado en el grupo de chavales ubriqueños que venden pulseras artesanas en los Callejones y en la Avenida España para recabar fondos de solidaridad.

Possumus!! Somos más y somos mejores. ¡Por mucho que la nube manche el cielo…a la mañana saldrá el Sol!

 

miércoles, 4 de agosto de 2021

Rociar la ropa: la plancha

 

Pequeña colección de planchas antiguas


Por Esperanza Cabello


En estos días calurosos de verano no hay nada mejor que levantarse tempranito y planchar con tranquilidad y sin prisas.

El planchado es una tarea doméstica curiosa, la mayoría de las personas la evitan todo lo que pueden y, cuando no pueden, planchan con tanta desgana que más valdría dejarlo.

A mí me gusta planchar (si mi abuela o mi madre oyeran esto se volverían llenas de asombro). Planchar tranquila, a primera hora de la mañana, es una especie de meditación, te concentras, preparas tu ropa (mi amiga Lorenza, en Rota, me decía siempre que si al recoger la ropa la doblabas, ya tenías media plancha liquidada), coges tu plancha, lo más simple posible, y te dedicas a planchar y doblar. Poco a poco el montón infernal de sábanas y ropa de casa se va convirtiendo en una pila perfectamente ordenada, lo que te llena de satisfacción.

Hoy, mientras planchaba y con el calor que hace que deja la ropa "tiesa", me he estado acordando de un gesto simple que he visto hacer miles de veces y que creo que se ha perdido, al menos no veo a nadie haciéndolo ni nadie lo ha referido: Rociar la ropa.

Cuando era chica en mi casa vivíamos siempre catorce o quince personas: abuelos, tíos, padres, hijos, hermanos, muchachas... Toda una tribu que usaba ropa de algodón, pañuelos de algodón, sábanas de algodón y todo de algodón, porque en los sesenta la fibra brillaba por su ausencia.

En la casa de mis abuelos siempre había ropa para planchar; se planchaba sobre una mesa de madera que había en la cocina de dentro. Encima de la mesa se ponía un follapepe (en este enlace) y sobre el follapepe un trozo de sábana antigua. Justo al lado de la mesa había un quinqué y una plancha antigua de carbón, que ya en los sesenta no se usaba.

 


Antigua plancha de carbón, el carbón ardiendo se metía dentro



Esta plancha antigua de carbón no se utilizaba ya entonces, pero alguna vez mi abuela la preparó para que viéramos cómo funcionaba, porque era un instrumento que llamaba la atención. Y era buenísima para los pañitos almidonados. Eso también era un arte, almidonar, que lamentablemente se está perdiendo.

Como decía, en casa de mi abuela siempre había plancha pendiente, supongo que habría un par de mujeres dedicadas en exclusiva a lavar y planchar la ropa, porque éramos muchos. En aquella época, sigo hablando de principios de los sesenta, aún había una cocina de carbón, que convivió unos años con la de butano, y había unas carboneras en los almacenes de arriba. Para encender la cocina se iba llenando la parte de abajo con carbón que se prendía. Para planchar, en la parte de arriba, en el "infiernillo" se colocaba una plancha de hierro con mucho cuidado, eligiendo el tamaño según la prenda que se iba a planchar. Había un planchero en el que se encontraban varias planchas ordenadas de mayor a menor.

 


Planchero con cuatro planchas de hierro


La plancha se sujetaba con un agarrador, que normalmente se hacía con trocitos de tela y una guata o un trozo de manta dentro, como este que hemos visto en este enlace.

 


Una vez caliente, se planchaba con mucho cuidado, probando primero en una esquinita de la prenda, y, normalmente, poniendo un trapito encima para no quemarla. Alguna vez, siendo muy chica, me dejaban planchar alguna cosa. Me subía a una silla, para llegar a la mesa, cogía la plancha e intentaba planchar con esmero los pañuelos que me daban, teniendo cuidado en las esquinas y aprendiendo a doblarlos de una forma curiosa, triangulares, con un doblez abajo y dos picos, para ponerlos en el bolsillo superior de la chaqueta.




Pero en verano, y aquí viene eso de "rociar la ropa", como la ropa blanca se secaba muchísimo, después de destenderla se colocaba cada prenda sobre la mesa de plancha, y en un cacharrito con agua (un cuenco o un plato) se iban metiendo los dedos y se iba rociando con mucho cuidado con gotitas de agua. Después se enrollaba y se iba haciendo una pila de ropa seca y rociada para plancharla al atardecer con la fresquita o, mejor aún, de buena mañana.

Entonces no existían pulverizadores de agua, ni planchas de vapor ni centros de planchado, solo planchas de hierro que además tenían formas diferentes según su función. 

De las planchas que tenemos en nuestra pequeña colección solo conozco exactamente la función de una, la que servía para planchar sombreros.

 


Plancha para sombreros, número 2


Sé que estas planchas eran para sombreros porque me lo explicó mi tía Isabelita (en este enlace) y se ven las planchas especiales en la foto de la sombrerería, y en la casa de mis padres estaba guardada junto al molde de sombreros que depositamos en el Museo de la Piel de Ubrique, y que podemos ver en este enlace.


También eran especiales unas planchas más pequeñas, que podríamos erróneamente considerar infantiles, pero que se utilizaban para cuellos, corbatas y cintas. Nuestra tía Juana Saborido Izquierdo, que vivía en la callejuela de la Cárcel, (en la casa en la que se refugió Marcos León López cuando lo perseguían los falangistas), era camisera, especializada en camisas de hombre, y tenía muchas de estas planchitas pequeñas.

 

Planchas camiseras, con números 1 y 2

 

En esta colección de planchas antiguas hay ejemplares de muchos mercadillos y traperos, incluso tengo alguna de Francia, y otra que me regaló una amiga inglesa. Algunas las hemos encontrado tiradas en el campo (la última no hace ni un año), a lo mejor sin asa o muy oxidada, pero son fáciles de reparar (si alguien saber soldar, claro). Imagino que al ser tan corrientes y al haber más de una en cada casa son miles las planchas que poco a poco han sido arrumbiadas.

Ya en los setenta empezaron a llegar las planchas eléctricas, y aquí también tengo una historia, peligrosa, pero con final feliz.


Antigua plancha de viaje de la marca Jata

 

Abuelo Leandro había traído de Madrid, como siempre, la última novedad tecnológica: una plancha portátil de viaje Jata.
Parecía de juguete, era roja, con una funda con cremallera y un enchufe adaptado a las tomas de varios países, con dos, tres o cuatro "patitas".

Un día, cuando vivíamos en Santa Rosalía, decidí que iba a ayudar a mi madre con la plancha y le iba a dar una sorpresa. Tendría siete años entonces. Como no se podía coger la plancha de hierro para no quemarse, cogí la maravillosa plancha de viaje  eléctrica, que no se usaba (pues estaba reservada para los viajes) me llevé la tabla de planchar a la habitación y no tuve otra ocurrencia que enchufarla sin comprobar la corriente, en realidad ni siquiera sabía nada de electricidad.

Lo único que conseguí fue un buen explotijo (que no se me olvide esta palabra para ponerla entre las especiales de nuestra zona, que no consta en la RAE), al enchufar la planchita: la mano quemada y la plancha estropeada para siempre.

 



Así que a partir de ese momento mi tarea de planchadora fue esa: rociar la ropa antes de que mi madre o Manola la plancharan. Durante mucho tiempo me entretuve rociando la ropa de plancha y preparándola bien enrolladita para que después fuera más fácil la tarea.

 


 

 

Y esa ha sido la reflexión y el recuerdo de esta mañana mientras transformaba el montón de ropa blanca, que nadie había rociado,  en una pila planchada y ordenada, es estupendo recuperar recuerdos de la niñez y aún más tener los objetos que refuerzan esos recuerdos.