Una postal enviada desde el Diplomat Hotel de Jerusalén en 1976
Por Esperanza Cabello
Hace más de doce años escribíamos (en este enlace) sobre un viaje que nuestro padre hizo a Israel en 1967:
Este blog, "El blog de Ocurris", que comencé en 2007, es un homenaje a mis padres, Manuel Cabello Janeiro y Esperanza Izquierdo Fernández, a su vida y a su trabajo. Quiero recuperar sus escritos, sus investigaciones y muchos de sus recuerdos. Al mismo tiempo es un amable homenaje a todos los miembros de nuestra familia y a nuestro pueblo, Ubrique, para que no se pierda la historia de los que nos precedieron y podamos recuperarla entre todos. Gracias. Esperanza Cabello Izquierdo.
Una postal enviada desde el Diplomat Hotel de Jerusalén en 1976
Por Esperanza Cabello
Hace más de doce años escribíamos (en este enlace) sobre un viaje que nuestro padre hizo a Israel en 1967:
| El banco de la familia Rubiales "Ruviales" |
Por Cristóbal Pérez Rubiales
| En agradecimiento a sus buenas acciones |

Aquello fue una conquista, o casi.
Corría el año 978 del milenio pasado, es decir 1978, era verano. A pesar de nuestra corta edad, nos decidimos a correr aventuras. De modo que cargamos los bártulos y nos fuimos a Tavizna, montamos el campamento cerca del charco de la piedra, hay que ver lo bonito que era aquello y como está ahora.
No pasó mucho tiempo antes que nos fijáramos en la mole de piedra donde se ubica el castillo de Aznalmara. Como estábamos deseosos de aventuras procedimos a realizar su conquista. El acercamiento lo hicimos, literalmente, a través del río, es decir, metidos en el agua desde Tavizna hasta el Hondón. Allí junto al molino montamos de nuevo el campamento a la espera de trazar un plan para realizar la misión que teníamos en mente. Aquella no fue una noche tranquila (dentro de la tienda parecía que preparábamos una guerra química).
Al día siguiente comprobamos que muy cerca de nuestro campamento y muy cerca de la zúa que abastecía de agua al molino se encontraba un grupo de personas, que por lo que oímos pertenecían a algo llamado scout, desconocíamos aquella “orden” pero nos llamó la atención que el grupo lo componían miembros y miembras (nuestro grupo solo tenía "miembros").
Tuvimos una reunión urgente y en tres segundos decidimos olvidarnos de Azalmara y dedicarnos a las damas.

El Castillo de Aznalmara desde el Batán
Foto: María Rincón
Pero el destino nos deparaba otra sorpresa. Uno de ellos nos pregunto por donde podían subir al castillo ¡¡ querían conquistarlo ¡¡ les indicamos un camino con un pequeño rodeo y se fueron. Nosotros cogimos unas mantas y algo de comida y subimos por el pasadizo que tenían antiguamente para escapar o bajar al rio por agua, de modo que cuando llegaron ya teníamos cogido el mejor sitio para pasar la noche. UNA AUTENTICA CONQUISTA para el Señorío de las Siete Villas.
Al anochecer uno de sus jefes nos pidió que le dejáramos aquel sitio y tuvimos que retroceder un poco, de modo que nos fuimos a dormir cerca del aljibe grande y aunque tuvimos la visita de una de las damas preocupada por nuestra comida consideramos que lo nuestro no era conquista, era conquistita.
La tristeza que sentíamos solo la pudo quitar
Y como dijo alguien: ya vendrán otros a conquistar Aznalmara, nosotros vamos a conquistar a las damas.