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miércoles, 16 de septiembre de 2026

Versos a la Nuestra Señora de los Remedios desde el San Antonio

 

En la puerta del San Antonio con Gloria

Fotografía de José Antonio Bautista 

 

Por Esperanza Cabello 

 

Hace muchos, muchos años, hubo en Ubrique una terrible epidemia que amenazaba con destruir a todos los ubriqueños, desesperados, pensaron que el mejor remedio para poner fin a esta terrible amenaza que llegaba invisible y mortal desde un lugar desconocido, era  pedir a la Patrona del pueblo, Nuestra Señora de los Remedios, que intercediera por los habitantes de nuestra localidad. 

Los padres capuchinos, que ocupaban el convento de San Francisco, y la Muy Venerable Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios procesionaron a Nuestra Señora por las calles en las que la epidemia hacía estragos, el centro histórico del pueblo, la calle Nevada, la calle Torre, la plaza de San Juan y la calle San Francisco. 

La epidemia cesó, y el pueblo entero, con su ayuntamiento a la cabeza, prometió sacar a la Virgen cada año en procesión, justo el domingo después de su día más grande, el ocho de septiembre, mientras que el pueblo existiera.

Así que este año, y cumpliendo su voto, los ubriqueños han acompañado a Nuestra Señora por aquellas calles estrechas y empinadas del centro histórico, y allí, como siempre, por una vez, los cargadores han debido sortear el peñón de la Becerra mientras recorrían la calle Torre.

 


 Fotografía de Leandro Cabello Izquierdo

Sierra de Ubrique (en este enlace) 

 

Para continuar su camino hasta que, alegremente, la ermita de San Antonio ha abierto sus puertas de par en par para homenajear, saludar y alabar a Nuestra Patrona, para que estos dos símbolos del pueblo vuelvan a estar cara a cara en una maniobra complicada y muy bella.

 


 

 La Agrupación Parroquial San Antonio en pleno, y su Grupo Joven a la cabeza, han salido a recibir y honorar a Nuestra Señora, y, entre flores y vivas, pudimos oír, de labios de José Manuel Ríos Pavía, su autor, unos preciosos versos dedicados a Nuestra Madre.

 


 

 A Nuestra Patrona la Virgen de los Remedios

Por José Manuel Ríos Pavía

Ubrique, 13 de septiembre de 2026 

 

SE ME NUBLA LA GARGANTA

CADA VEZ CADA VEZ QUE TE VEO.

HAY UNA MADRE EN LA TIERRA

OTRA HAY EN EL CIELO.

¡LAS MADRES!

LAS MADRES SIEMPRE SON ETERNAS,

ETERNAS COMO TÚ, REMEDIOS,

¿QUÉ TE DIRÍA YO, SEÑORA

EN ESTOS MOMENTOS?

ESTRELLA, LUCERO,

LA BRISA DEL VIENTO,

TE REZO, TE REZO

A MI MANERA

CON MIS VERSOS

EN CADA PALABRA,

AMOR, ESPERANZA Y SENTIMIENTOS.

CUANDO UNA LUZ SE APAGA

UN LUCERO,

UN LUCERO BRILLA EN EL CIELO

CÓMO ME VOY A OLVIDAR DE TI,

ALEJANDRO Y DE TODOS LOS QUE SE NOS FUERON

SER COSTALERO

NO ES UN SOLO DÍA

NO ES UN MOMENTO.

¡HAY QUE SENTIRLA

POR TUS VENAS!

HASTA TU ÚLTIMO ALIENTO.

SE NOS VAN LOS DÍAS

SE NOS VAN LOS AÑOS

Y YO, COMO SIEMPRE,

EN SAN ANTONIO ESPERANDO

MI LUZ DEL DÍA

ESTRELLA DE LA MAÑANA.

¡HASTA EL DÍA QUE ME MUERA

YO TE ESTARÉ REZANDO!

 

 

¡Enhorabuena, José Manuel! y felicidades a las dos hermandades por el grandísimo trabajo y la magnífica labor realizada durante estas últimas semanas.

Nosotros tuvimos el privilegio de asistir a esta preciosa ceremonia de la mano de nuestra amiga Gloria, que se encargó, junto con otras personas queridas, de que viviéramos esta experiencia en un lugar excepcional. Gracias💜💜💜 

 

 

martes, 18 de noviembre de 2025

A Ubrique, por Marta Padilla

 


A la caída del sol,

Bajo la luz de la luna,

Brilla la Cruz del Tajo,

Entre montañas de piedras.

Cuenta la leyenda

Que una noche de tormenta

Parecía temblar la sierra.

Pero un buen día

El padre Buenaventura

Colocó tres cruces,

Una en cada pico

Y pidió que ni el mayor de los presagios,

Ni el mal tiempo se las  llevar

Todo su tesoro guardado.

Desde la Plaza del Ayuntamiento 

Hasta su ermita,

Caminando por esas calles tan estrechas que suben,

Hasta lo más alto del calvario.

Lugar curtido en encanto y solera,

Que forma parte de los pueblos blancos

De nuestra gran vecina,

La serranía Gaditana.´

Marta Padilla

 

 

 

. 

martes, 29 de julio de 2025

A mi amigo Manolo, por José Manuel Muriel

 


 

 

A MI AMIGO MANOLO

(Manuel María Cabello Izquierdo…. Maestro, bajo y fontanero)

 

 A mi amigo Manolo le dio por nacer un cuatro de septiembre

porque él nació, como las estrellas, cuando quiso,

su primer llanto lo entonó en tesitura de bajo, como siempre,

y creció cantando sonatas de Bach por la calle San Pedro, sin permiso.

 

Subido a una corchea pasó su juventud insumiso,

rebelde ante los hábitos bendecidos pero defensor de los creyentes,

justo con la justicia y comprometido con el compromiso,

sublevado con la mentira y con la verdad obediente.

 

Estudió para maestro aunque ya lo era desde niño,

maestro y fontanero, paradoja de lo inteligente,

tiza blanca, libros, cuadernos de agua y cariño

enseñando en la pizarra de bondad un mundo diferente.

 

Te encontré cantando amigo Manolo entre tanta gente,

tu garganta alumbró el camino con una voz profunda y bella

me acerqué a ti atraído como tímido satélite

y me dejaste orbitar alrededor de ti ... mi estrella.

 

José Manuel Muriel Jiménez (19/06/2023)

 

jueves, 17 de julio de 2025

A Manolo Cabello, por Juan González Cabezas

 


 

Del grupo de Facebook "Ubrique en el recuerdo" 

 

 

CANTO NATURAL

Este verdor del alma
a Manolo Cabello
 
 
 
Ranas verdes en el Rano,
limo alargado en los veinte pilares,
verdor en las cornicabras,
y las vinagreras,
y en los pinitos que se fugan
paralelos a la salida del lugar,
aparece el cine entre las pitas,
jazmines en el revolver
de Gary Cooper
como si la noche fuese de La Metro
y Hollywood verde botella,
hay verdor de higueras
en La Cerca de tus abuelos,
un campo de adelfas en la vega
donde bajan los verdines de los ríos,
matagallos que friegan con jabón
de arenisca
los posos de verdolagas
de los platos de Duralex,
lama en los charcos de Mariana,
en Tavizna y en el hondo Naranjal,
grama tierna en las piedras del Caracol,
al rededor de la fuente de la plaza
y en el alto paraíso en la calle Peral,
pelotitas verdes Gorila
bajando por la calle El Perdón,
gamones aceitunos como el retablo
de la iglesia
y los sauces que bajan por las riberas,
iris azules en la plaza de la verdura
y un corazón de menta como el tuyo,
ahora la hierba lleva tus ojos
y el cielo es esmeralda
como el mar del invierno,
el trigo de marzo,
la música de Verdi
y los verdones que vuelan
libres a tu alrededor.