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viernes, 17 de mayo de 2024

Una poesía publicitaria de la fábrica de Leandro Izquierdo

 

Poesía publicitaria de la fábrica de Leandro Izquierdo

Gentileza de Pedro Luna

 

 

Por Esperanza Cabello

Nuestro hermano Manolo nos ha enviado esta imagen que su amigo Pedro Luna le ha enviado. Se trata, al parecer, de una especie de poesía publicitaria que se publicó en un programa de la feria de Sevilla de 1948, con motivo del centenario de la feria.

Nos ha parecido algo muy curioso, nunca habíamos visto nada parecido, aunque nos suena muy del gusto del tiempo de posguerra. Esas rimas tan forzosas, ese pomponeo, esas ganas de destacar...

A estas alturas nos resulta hasta entrañable esa ingenuidad.

Muchísimas gracias a ambos por hacernos llegar este trocito de historia de nuestra familia y nuestro pueblo.
 

 

 

LEANDRO IZQUIERDO

FÁBRICA DE MARROQUINERÍA FINA

UBRIQUE

 

¡Esto es lo mejor de Ubrique!

Que se rasque el que le pique;

pero al ver género tal,

yo no he de ponerle dique

a mi entusiasmo cordial.

Una elegante cartera

y una petaca hechicera

me compraré por mi día,

que verá Sevilla entera...

¡aunque la lleve vacía.

 

R. SIMPATÍA

 

 


Nuestro agradecimiento a Pedro Luna por enviarnos el ejemplar del libreto de feria de 1948, centenario de la feria de abril de Sevilla.

 

 

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jueves, 10 de agosto de 2023

En la fábrica de Leandro Izquierdo, por Mercedes Reyes

 

Interior de la fábrica de Leandro Izquierdo, años 40

Fotografía gentileza de Mercedes Reyes


Por Esperanza Cabello

Esta preciosa fotografía del interior de la fábrica de nuestro abuelo Leandro ha sido compartida por Mercedes Reyes en el grupo "Ubrique en el recuerdo".

Su padre, Francisco Reyes, está en la mesa de la izquierda, el el joven que está en el centro. No somos capaces de nombrar a las otras personas que aparecen en la fotografía, aunque las caras, sobre todo las de las dos mujeres, nos suenan mucho. 

Imaginamos que quien estaba al frente era Blas Díaz Domínguez, el querido maestro de la fábrica, nosotros lo recordamos ya de mayor.

La fotografía debe de ser anterior a 1945, en primer lugar porque conservamos el libro oficial de salarios de la fábrica para este año, y ya no consta Francisco Reyes como empleado; en segundo lugar porque hay varios niños, y eso nos dice que debe de ser en los primeros años de la posguerra, momento en el que las familias enviaban a los niños a las fábricas como mandaderos o para hacer pequeños trabajos y conseguir una parte de jornal.

El propio Leandro Izquierdo trabajó desde muy joven en la fábrica de artículos de piel de Emilio Santamaría, en la sección de  preparados, como vemos en esta antigua postal publicitaria.



 

El salario de un petaquero en la época era de 72 pesetas por cinco días trabajados a 48 horas semanales, más una asignación de 12 pesetas como retribución dominical.

Agradecemos a Mercedes que haya compartido su fotografía. Tenemos muy pocas fotos del interior de la fábrica o de sus trabajadores, que hemos ido publicando en el blog y que ahora agrupamos en esta entrada. La primera nos la envió el querido y añorado Juan Bernal.

 


La segunda nos la envió María Hinojo. Son las trabajadoras en la puerta de la calle Rojas.

 


 

Y la tercera nos la proporcionó nuestro querido Pepe Fernández Arenas, que también fue empleado, y de los buenos, como su padre, nuestro tío Baldomero, de la fábrica.

 


Pepe, en la mesa a la izquierda, con Juana Núñez Sánchez justo enfrente, Francisco Rivera, nuestro tío, en la cabecera de la mesa, y posiblemente Aurelia Clavijo sonriendo, con la cabeza baja (no la reconocemos bien).



martes, 6 de octubre de 2020

Manufactura de Artículos de piel "Leandro Izquierdo"

 

                                               Factura de Leandro Izquierdo en 1948. T.C.



Por Esperanza Cabello


Hemos encontrado en una tienda de artículos de segunda mano esta curiosa factura de la fábrica de nuestro abuelo Leandro.

Leandro Izquierdo fue fabricante de artículos de piel, su empresa fue una de las más prestigiosas de Ubrique, especializada en trabajos de calidad y pieles especiales. Fundamentalmente fabricaba artículos de caballero, pero también conservamos algunos artículos de señora.

Desde las primitivas petacas y carteras de ganadero hasta las lustrosas pureras y los cinturones de cocodrilo, en la fábrica de Izquierdo se fabricaron durante años algunas de las mejores piezas de la marroquinería de nuestro pueblo.

Conservamos algunas piezas de aquella fábrica, pero sobre todo grandes recuerdos, e imaginamos a Quirós, su oficinista (y tantas veces su mano derecha), escribiendo esta factura en aquella mesa grande con el mapa mundi, con el sacapuntas de manivela fijado en una de las esquinas y con su sillón giratorio (que era toda una novedad) girado hacia la máquina de escribir y haciendo sus cuentas. También a nuestro tío Baldomero, que era el contable, haciendo sumas infinitas de memoria.

En esta factura de seis carteras enviadas el 21 de septiembre de 1948 a don Jacinto Rodríguez, de Badajoz, le detallaban los gastos:

           -210 pesetas por  seis carteras a 35 pesetas

          -14,70 pesetas por 7% de uso y consumo (los impuestos)

          -2,10 pesetas por el seguro

          -4,00 pesetas por embalaje y envío


¡Cuánto trabajo detrás de cada pequeño detalle! ¡Cuántas personas habían trabajado para que esas carteras llegaran a sus futuros dueños! Así es el trabajo de los artesanos, y aún más difícil en aquella época en la que las comunicaciones eran más complicadas, en la que la luz se iba un día sí y otro no, en la que todos trabajaban día y noche labrándose un mejor porvenir.

Somos los herederos de tanto trabajo y de toda esa artesanía. ¡Un verdadero orgullo!



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domingo, 11 de agosto de 2019

Leandro Izquierdo Rivera, Cádiz 1942

 Cádiz, 21 de agosto de 1942. Ubriqueños en Cádiz
Fotografía de Leandro Luis Izquierdo Quirós



Por Esperanza Cabello

Hace unos meses, nuestro primo Leandro Luis publicó en el grupo familiar esta fotografía de nuestro abuelo Leandro, al verla reconocimos también a Miguel Romero, su consuegro, que está sentado a su izquierda, a Ángel López, de pie entre ambos, y a José Coronel, a la izquierda de Migguel, con un traje negro.
Los demás nos resultaban familiares, pero no éramos capaces de ponerles nombre. El lugar tampoco nos resultaba conocido, y la fecha la desconocíamos, aunque a juzgar por la extrema delgadez de nuestro abuelo pensábamos que debería ser de principios de los cuarenta, ya que había estado encarcelado durante toda la Guerra Civil y al volver a su casa al final de la primavera de 1939 "parecía un cadáver, era irreconocible", según las palabras de nuestra propia madre que,siendo una niña, lo vio llegar a casa subiendo la calle Real y se asustó.

Por supuesto,como en todos los casos en los que no somos capaces de datar una fotografía, pedimos ayuda en nuestro grupo de facebook "Ubrique en el recuerdo", (en este enlace), y, también como siempre, tuvimos la ayuda necesaria para reconocer, fechar y situar la imagen.

José Luis Mancilla nos contó que el soldado de la izquierda es su padre, Juan Mancilla Romero estaba en la época haciendo la mili y tenía mucha relación con Miguel Romero. También añadió que se trataba de la plaza de San Juan de Dios, en Cádiz.
Antonio López reconoció por supuesto a su tío Ángel y añadió que posiblemente el de la camisa blanca  de pie a la izquierda fuera Manuel Arenas.
Jesús David ordóñez González nos dijo: " El de la derecha del todo, sentado con la mascota en la silla es mi abuelo Juan González Moreno, "el Capaó".
Antonio Ramos  añadió que creía reconocer a Juan Rosa, el carpintero.
José Luis Coronel, además de corroborar que su abuelo, José Coronel Pérez, es el señor de traje negro sentado junto a Miguel Romero, nos envió el reverso de esta fotografía.



Reverso de la fotografía
Gentileza de José Luis Coronel



"Recuerdo del día 21 de agosto de 1942. Los señores que figuran son nombrados para una comisión sindical del señor Gobernador. Cádiz."


Así pues solo tenemos palabras de agradecimiento para todos estos amigos que día a día colaboran y participan poniendo nombres y fechas a nuestra pequeña historia ubriqueña, algún día conoceremos, quizás, los entresijos de esta comisión sindical.
¡Tiempos difíciles!


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lunes, 8 de enero de 2018

Trabajos de guerra

Cinta tejida por nuestro abuelo Leandro durante la Guerra Civil



Por Esperanza Cabello


Sabíamos que existía, conocíamos la historia y, sin embargo, pensábamos que esta cinta se había extraviado entre las cosas de la casa de nuestros padres.
De pequeños habíamos oído mil veces la horrible historia de la Guerra Civil, cómo se había cargado nuestra familia y cómo había destrozado la infancia de nuestra madre, una niña que "perdió" a su padre durante más de tres años, un padre que estuvo desaparecido, primero, que fue fusilado después, que en realidad no había muerto y que un día apareció, de pronto, enfermo y demacrado andando por la calle Real, asustado y cansado sin más equipaje que cientos de recuerdos amargos, de experiencias terribles y esta cinta que él mismo había tejido, como otras, durante los espantosos días de su encarcelamiento.







Nuestro abuelo Leandro Izquierdo trabajaba, muy jovencito, como comercial de su propia fábrica de artículos de piel. De orígenes muy humildes, había contado con la ayuda de su abuelo, Blas Rivera, que le había dado la prima recibida por haber perdido un hijo en la Guerra de Cuba para que fundara su propia Fábrica de Petacas (en este enlace). 
Con ideas innovadoras y el carácter comercial de sus padres, empezó en este mundo de la marroquinería fabricando piezas de exquisita calidad, que hacían su firma diferente.
La rebelión de los militares que comenzó la Guerra Civil sucedió mientras él estaba en Madrid, allí unos compañeros de pensión, ubriqueños, lo denunciaron durante una borrachera, y esta denuncia hizo que, sin saber cómo ni por qué, Leandro ingresara en la prisión.
Más tarde fue supuestamente fusilado, ya hemos contado que aparece en los listados de fusilados del siete de noviembre de 1936 y sin embargo lo ayudaron dentro de la cárcel y no estuvo en esa saca, viviendo desde entonces dentro de la Modelo sin existir (en este enlace podemos leer esta increíble historia).
Al terminar la Guerra Civil nuestro bisabuelo fue a buscarlo a Madrid, en el camión del molino de Román, que llevaba pan a la capital. Pero ambos, padre e hijo, se encontraron en Valladolid, y Francisco Izquierdo se trajo por fin a su hijo a casa.




Y de todo aquello solo quedan los tristes recuerdos, las historias que nuestra madre y nuestra abuela nos contaron y esta cinta; esta cinta morada, amarilla y marrón, tejida cuidadosamente con hilos de seda, él era un artesano fino y detallista, trabajó desde niño en el refino de su madre, y a partir de los trece años en la fábrica de Juan Villalobos.

Por eso esta cinta es muy importante, porque ella sola nos cuenta muchas historias, historias que, de no haber sido por la buenísima memoria de nuestra madre, se habrían perdido para siempre, y que ahora atesoramos, con mucho cuidado, en este blog.


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martes, 1 de marzo de 2016

Leandro Izquierdo Rivera

Expediente del juicio a Leandro Izquierdo Rivera
Madrid, 15 de julio de 1937
Archivos Estatales


Por Esperanza Cabello

El sábado fue  San Leandro, un día muy sonado para la familia. Cada año hacemos un pequeño homenaje a nuestro abuelo, Leandro Izquierdo, el patriarca de la familia y este año no iba a ser menos. Pero en este caso el homenaje es muy especial.
Hemos hablado varias veces del encarcelamiento de nuestro abuelo durante la Guerra Civil, él estaba en Madrid como viajante de la incipiente fábrica de artículos de piel de su padre, Francisco Izquierdo Moreno, cuando se sublevaron las tropas que estaban en Marruecos.
Nunca hemos sabido bien cómo pasó todo, pero el caso es que nuestro abuelo estuvo casi todo el tiempo que duró la guerra en la cárcel.
En el diario El Liberal de 16 de septiembre de 1936, cuentan cómo fue detenido. Después sabemos que salió de la cárcel  (ni él mismo sabía cómo) y que volvió a ser encarcelado unos meses después.
Pasó el resto de la guerra encarcelado, incluso fue llamado a las sacas del 8 de noviembre de 1938, pero no respondió a la llamada y así evitó su fusilamiento, quedándose en la cárcel "sin existir", de tantos presos como había.
Él sabía que lo habían denunciado unos ubriqueños, pero estamos seguros de que no conoció, como conocemos ahora, los detalles de su proceso.

En el Archivo Histórico Nacional están haciendo un esfuerzo por la Memoria Histórica, publicando y digitalizando documentos de los años de la Guerra Civil y la dictadura. Nosotros pedimos hace unos meses su expediente, pero era muy exiguo, apenas un par de folios, explicando que formaba parte del sindicato de estudiantes y que fue detenido en septiembre.
Pero ahora, en una segunda ronda, están digitalizados los documentos de su juicio por desafección al régimen (juicio que fue sobreseído), un total de 39 folios de un proceso que rompió nuestra familia y que causó tanto dolor entre todos los afectados.

Hemos necesitado un par de semanas para digerir la información que hoy publicamos, y no sabíamos si hacerla pública, porque aún hay personas vivas para  las que este expediente puede ser doloroso, pero nuestro amigo el historiador Antonio Domínguez nos dijo que conocer la verdad histórica es siempre lo mejor, y tiene razón. 
De este expediente de 39 folios que está a disposición de todos los españoles en el portal PARES solo transcribiremos el primer documento, que corresponde a la denuncia formulada por cuatro ubriqueños contre Leandro Izquierdo, y también el acta del juicio.
Adelantamos que después de meses esperando a juicio, este fue sobreseído por falta de pruebas y porque solo uno de los denunciantes compareció, asegurando que su testimonio se basaba en lo que sus compañeros habían dicho, y además un nuevo testigo, de la UGT, explicó que Leandro Izquierdo nunca estuvo interesado por la política.



DECANATO DE LOS JUZGADOS DE URGENCIA

                En Porlier, nº 38 de 1938

COMPARECENCIA: En Madrid y siendo las diecisiete horas del día quince de julio de mil novecientos treinta y siete, ante Luis Vázquez Téllez, responsable-jefe de esta Oficina de Información y Control y presente el funcionario Francisco Guerrero González actuando en calidad de secretario-habilitado, comparecen Francisco Bazán Viruez, de treinta y tres años, casado, natural de Ubrique (Cádiz), de profesión obrero en artículos de piel, vocal de la organización obrera de su ramo UGT; Antonio Añón Sánchez, de treinta y dos años, soltero, natural de Ubrique, obrero del ramo de la piel, en la actualidad cabo de carabineros afecto a la ciento cincuenta y dos Brigada Mixta; Pedro García Holgado, de veintisiete años, soltero, natural de Ubrique, de igual profesión que los anteriores y en la actualidad individuo del Instituto de Carabineros afecto también a la indicada brigada, primer batallón; Cristóbal Ordóñez López, de diecinueve años, soltero, de igual profesión que los precedentes, y asimismo soldado de la Sexta Brigada Mixta, primer batallón; los que manifiestan:
Que tienen noticia de que se encuentra en Madrid un individuo natural también de Ubrique, y patrono del ramo a que se dedican (piel) cuyo nombre es LEANDRO IZQUIERDO RIVERA, cuyo sujeto tienen noticias fehacientes de que pertenecía a la organización de F.E. que actuaba en Ubrique, que no se recataba dicho sujeto de expresar esta tendencia en público y siempre con menoscabo de la dignidad y prestigio de la República; que ha ejercido propaganda a favor de F.E. en la mencionada localidad y que saben que es un seguro enemigo del  Gobierno legítimamente  constituido y del Pueblo, así como que ha luchado por todos los medios contra las reivindicaciones que las Organizaciones Obreras de Ubrique han proporcionado a los obreros.
Y para que conste se extiende la presente diligencia que leída por cuantos en ella intervienen y hallándose conformes con la veracidad de su contenido, la firman conmigo el Secretario, de lo que certifico.
(Siguen las firmas de todos)
 






Archivos Estatales


Llamado a declarar Leandro Izquierdo, manifestó que nunca había pertenecido a nigún partido político ni había hecho propaganda a favor de Falange Española.

En el expediente siguen las declaraciones de tres de los denunciantes, pues Cristóbal Ordóñez López no volvió a aparecer en todo el proceso.

Leandro Izquierdo solició la libertad provisional mientras esperaban al juicio, pero le fue denegada. Finalmente el juicio tuvo lugar el veinticuatro de mayo de 1938.


ACTA DEL JUICIO

En Madrid, a veinticuatro de Mayo de mil novecientos treinta y ocho, constituido el Tribunal por los señores del Margen, presente el ministerio Fiscal representado por Luis Vázquez así como el inculpado Leandro Rivera, asistido de su letrado defensor don Fernando Vela Crespo, se dá comienzo el juicio, dándose la voz de audiencia pública.
Dada cuenta de las actuaciones por el que dá fé, se procede al interrogatorio del procesado, quien a preguntas del sr. Presidente dijo ser y llamarse LEANDRO IZQUIERDO RIVERA, cuyas demás circunstancias ya constan, siendo exhortado a decir verdad.
A preguntas del Fiscal, defensor, Jurado y Presidente, dijo: Que no son ciertos los hechos que se le imputan de pertenecer a partidos de derechas ni haber hecho propaganda de lso mismos; que estuvo afiliado al Partido Radical Socialista en Ubrique desde 1931 hasta su disolución, no habiendo pertenecido después a ningún partido político ni sindical; que su padre tenía una fábrica de artículos de piel en Ubrique, de la que era viajante el dicente, por cuyo motivo pernoctaba en dicho pueblo, a lo sumo, estancias de quince días, y que no tenía tiempo más que de ocuparse de su profesión, sin que jamás haya hecho propaganda de F.E.; que el comportamiento del dicente con los obreros de la fábrica era el de uno más, sin que jamás hayan tenido que ir al Jurado a Mixta a plantear alguna reclamación; que estallado el movimiento se encontraba en Madrid y se presentó a prestar servicio como chofer a la causa, pero por carecer de carnet político y sindical  no le admitieron, dedicándose a la fabricación de monederos; y que debido a una enfermedad que padece del pecho, y no poder hacer ningún trabajo rudo por tal motivo, no ha podido hacer gestiones para ayudar a la República; que le extraña sumamente la denuncia contra él formulada, ya que los denunciantes eran amigos suyos y con ellos, después de estallado el movimiento y siempre que venían a Madrid con permiso del frente, se reunía y alternaban juntos, achacando la denuncia a que siendo muy aficionados los denunciantes Antonio Añón y Pedro García Holgado  a la bebida, en estado de embriaguez lo hicieran, pues no tienen ningún resentimiento personal con ellos; que condena el movimiento subversivo y está dispuesto a servir a la causa en la medida de sus fuerzas.
No comparecen los testigos del Fiscal Antonio Añón y Pedro García Holgado, interesándose por el Fiscal y Defensor se tengan en cuenta sus declaraciones, que dan por reproducidas.
A continuación comparece el que a preguntas del Sr Presidente dijo ser y llamarse FRANCISCO BAZÁN VIRUEZ, de 34 años de edad, exhibe carnet de UGT de fecha de ingreso en Marzo de 1936, prometiendo decir verdad.
A preguntas del Fiscal, defensor, Jurado y Presidente dijo:
Que conceptuaba al inculpado como de derechas, aunque no le ha visto nunca hacer propaganda en tal sentido; ignora si el mismo ha pertenecido al Partido Radical Socialista, y que por rumores de los otros dos denunciantes sabe que el inculpado estaba afiliado a F.E.; que el declarante ha estado reunido alguna que otra vez en Madrid y después del movimiento con el inculpado y los otros dos denunciantes, habiendo estado alternando, sabiendo que los otros han estado más con él alternando al venir del frente é incluso han ido a visitarle a su casa.
Por el letrado defensor se propone la prueba testifical, que es admitida, consistente en la declaración del que comparece y a preguntas del Sr. Presidente dijo ser y llamarse TOMÁS BUENO ORTÍZ DE ZÁRATE, de cuarenta y dos años de edad, soltero, comisionista, exhibiendo carnet de la UGT, de fecha de ingreso de 1º de Mayo de 1937 del Sindicato de Agentes de Comercio y de la Industria, en que pasó a la UGT; promete decir verdad.
A preguntas del defensor, Fiscal, Jurado y Presidente, dijo:
Que por relaciones de negocios conoce al inculpado, y nunca le ha oído hablar de política, no creyéndole peligroso para el régimen.
Por el Fiscal y Defensor dan por reproducida la prueba documental propuesta.
Por el Ministerio Fiscal, vista las pruebas practicadas y lo que aparece del expediente, estima que los hechos base de la denuncia han sido motivo por consecuente de la bebida, retira la acusación que venía manteniendo contra el expedientado, solicitando el sobreseimiento libre de estas actuaciones.
Por el Sr. Presidente se pregunta a los asistentes al juicio si alguno desea sostener la acusación retirada por el Ministerio Público, no obteniendo respuesta. Acto seguido dicta acto de sobreseimiento libre y decretando la inmediata libertad del inculpado, dando por terminado el juicio.
Lo relacionado responde en un todo al desarrollo de la sesión del presente juicio, y debidamente autorizada y sellada con el visto bueno del Sr. Presidente extiende la presente, doy fé.
 


Se supondría que a partir de este momento Leandro estaría en libertad, pero lamentablemente la carta que recibió (si la recibió) fue la siguiente:


 Archivos estatales




Ilmo. Señor

Tengo el honor de participar a V.I. que con esta fecha se ha recibido su mandamiento decretando la libertad del detenido LEANDRO IZQUIERDO RIVERA por expediente con el número del margen, no pudiéndose llevar a efecto por quedar retenido a disposición del Excmo. Sr. Gobernador Civil de la Provincia.

Salud y República

Madrid, 24 de mayo de 1938



Así pues, nuestro abuelo fue denunciado en primera instancia por cuatro ubriqueños el quince de julio de 1937, ingresó en prisión provisional a la espera de juicio en la cárcel de Porlier (en el centro de Madrid). Uno de sus denunciantes no se ratificó, otros dos no se personaron en el juicio, que tuvo lugar el 24 de mayo de 1938. En este juicio el único testigo del fiscal fue el ubriqueño don Francisco Bazán, dijo que había testificado según los rumores de los dos que no se habían personado, que eran muy aficionados a la bebida.
El testigo de la defensa, don Tomás Bueno, testificó que nunca había oído a Leandro Izquierdo hablar de política, y que no era un peligro para el régimen.
El juicio fue sobreseído pero, en contra de lo previsto, Leandro Izquierdo nunca fue puesto en libertad. El siete de noviembre de 1938 seguía en prisión, enfermo de pulmonía, cuando lo llamaron para la "saca" diaria. No atendió al llamamiento, y continuó viviendo dentro de la cárcel hasta casi el final de la guerra como un "muerto viviente". (En este enlace).

Ha sido para nosotros muy difícil y muy triste leer todos los documentos de este expediente. Sabemos de la sinrazón de la guerra y del sinfín de denuncias falsas que se hicieron en esos años, sabemos que murieron miles de inocentes y que muchos infames se ensañaron con sus convecinos, asesinándolos sin más por nimiedades. Nuestro abuelo al menos tuvo un juicio, es verdad, pero aún siendo declarado inocente del crimen por el que lo denunciaron, " desafección al régimen" lo quisieron fusilar.
Nos horroriza imaginar a nuestro abuelo, con veintinueve años, debatiéndose entre denuncias, testigos, juicios, carceleros e incertidumbres.
Debió de ser muy duro no conseguir la libertad provisional, esperar durante más de un año para el juicio y ver cómo, a pesar del mandato de los jueces para quedar en libertad, el Gobernador Civil de Madrid no lo dejó salir.
En algún momento lo cambiaron de prisión, de Porlier a la cárcel Modelo, donde fue la saca del 7 de noviembre y donde se quedó hasta que un día, sin más, cerca del final de la guerra, lo dejaron salir.

No sabemos si esta verdad nos ha hecho más libres, de lo que estamos seguros es de que, al menos por el momento, nos ha dado una gran tristeza.


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