Grupo de artistas en la Galería Proyecto 5 durante la inauguración de la exposición
Por Esperanza Cabello
El jueves tuvimos el honor de asistir a una inauguración muy especial, es el nuevo proyecto de la Galería Proyecto 5, dirigida por Remedios Rubiales.
La exposición es, como explicábamos ayer (en este enlace), un trabajo conjunto de once personas dedicadas por completo al arte en sus múltiples facetas: los artistas Javier Varela, Elisa Soria, Juan Pedro Viruez, José Luis Mancilla, José Antonio Martel, Rafael Domínguez, Miguel Pablo Castilla, Joaquín Domínguez, Remedios Rubiales, Antonio Rodríguez Agüera y Alejandro Pedrajas.
Y su título, "Territorio vivo: Narrativas visuales de Andalucía. Prácticas artísticas en torno al arraigo y al territorio".
Para nosotros fue una alegría muy grande llegar a la inauguración y encontrar a tantas personas conocidas, queridas y admiradas, echamos muchísimo de menos a algún amigo, pero sus cuadros estaban allí, y con ellos su estilo propio, su arte, su ciencia, su rúbrica.
Algunos de los cuadros de José Antonio Martel
Cande y Fernando, como todos los visitantes, disfrutaron de la inauguración
Además, entrar en esta exposición es como comenzar un pequeño viaje en el tiempo y el espacio, yendo a lugares mágicos que están, desde siempre, en nuestros sueños y nuestros corazones; que nos hacen pensar en artistas que dejaron su impronta en nuestras calles y en nuestros rincones.
Nada más entrar, nuestra vista se va directamente al cuadro que preside la entrada, se trata de un magnífico "Callejón del Norte" pintado por José Luis Mancilla, que llena la sala de luz y de alegría. Uno de nuestros favoritos, sin duda, aunque, en este caso, Mancilla ha presentado tres obras muy diferentes, este rincón ubriqueño, un precioso rincón playero, en la atunara, y un óleo muy admirado por todos: "La sed del abandono".
Nosotros, que no entendemos mucho de arte y que no somos capaces de admirar de primera mano un trabajo diferente, nos hemos quedado embobados con las explicaciones de nuestro amigo a propósito de este cuadro, de su simbolismo, de su técnica, de su intención.
Decíamos que Remedios Rubiales había conseguido agrupar a once artistas para esta exposición, y en la inauguración no podía faltar la concejala de cultura de nuestro ayuntamiento, Patricia Caro, que tuvo palabras de elogio y agradecimiento para los asistentes, dando la enhorabuena a esta iniciativa y afirmando sentirse realmente complacida de formar parte del mundo de la cultura ubriqueño.
Por supuesto, acompañando al grupo estaba el concejal José Antonio Bautista que, por razones obvias, hizo de anfitrión de la inauguración y también se dedicó a labores periodísticas, para que nada quedara en el olvido.
Nuestro querido Antonio Rodríguez Agüera y su mujer, Ana, también formaban parte de este casi exclusivo grupo de amigos amantes del arte. Como siempre, atento, pausado y con una gran modestia, nos dedicó un ratito de su tiempo para comentar sus obras. Aquí posa junto a "Impulso", es un lujo poder oír sus explicaciones, saber de sus pinceladas, de su pasión por el color, de sus estudios previos.
No quedamos asombrados al saber que, dependiendo de los cuadros, cada obra le lleva entre veinte y treinta sesiones (de varias horas cada una), y que pinta incansable ya sea con su caballete en las calles como en su estudio. No cabe duda de que es un verdadero genio.
Elisa Soria, una de las componentes del grupo, también nos asombró con el mundo y la atmósfera que envuelven su trabajo. Nos haló de sus "conversaciones" con cada pintura, cómo va sabiendo qué hace falta y en qué momento, con colores suaves y matices efímeros que van envolviendo su obra y atrapando a quien la observa.
Elisa forma parte de una familia que, para nosotros, es extraordinaria, pues casi todos sus miembros se dedican al arte, cada uno en su momento, cada uno en su estilo, todos ellos con ideas originales y muchas horas de dedicación, forman un todo portentoso.
Miguel Pablo Castilla también forma parte de la familia y las obras que expone en Territorio Vivo son muy originales y sorpresivas, tanto por el diseño de sus cuadros como por la temática y el colorido.
Este es ahora su territorio, el agua, pero se trata de agua dulce llena de simbología, de sueños, de quimeras, de representaciones oníricas y de experiencias vivas.
Alejandro Pedrajas es, sin duda, uno de nuestros favoritos, este joven escultor de origen ceutí, afincado en Arcos, siempre nos asombra con sus trabajos, sus diseños, los materiales con los que trabaja y la sensualidad de sus esculturas.
No tuvimos la precaución de preguntar el nombre de las tres que expone en Proyecto 5, pero si hay algo que las define es su capacidad de atraer, de querer analizar cada curva, cada resquicio con cuidado, de hacer que queramos tocar esa suavidad de bronce tan conseguida.
Este artista "de los buenos" es capaz de dar vida a un trozo de metal y, con solo esbozar esos cuerpos, nos deja la puerta libre a la imaginación para terminar cada figura a nuestro libre albedrío.
La obra de Javier Varela es un excelente ejemplo de cómo los artistas pueden adaptarse al territorio y cómo hacen suyos los paisajes. Del grupo jerezano, Javier ha traído tres obras muy diferentes que nos han enamorado a primera vista.
La Higuera, esa higuera de la Venta del Chorizo tan llena de color, de luces, de reflejos, donde las plantas son las verdaderas protagonistas con matices brillantes y reminiscencias exóticas. También nos han encantado los brillos que ha dado al Garciago en otra de sus obras, y esos tonos sutiles en violeta que enmarcan nuestra sierra.
Joaquín Domínguez, otro de los grandes pintores ubriqueños, y uno de los artistas que distinguimos por su estilo mucho más que por su firma. Su trayectoria, ya muy reconocida, hemos podido seguirla a través de la página "Pintores de Ubrique" ( en este enlace) y de sus muchísimos premios en certámenes locales, provinciales y nacionales.
Para esta exposición "Territorio vivo", Joaquín ha escogido tres de sus obras que representan tres rincones de Ubrique, sus calles y plazas, plasmadas con ese estilo único y original que preside su trabajo, y con ese colorido tan vivo que resalta cada cuadro que pinta.
Ya llegamos al artista número diez, Juan Pedro Viruez, que no pudo asistir a la inauguración, pero cuyos cuadros estaban en la pared principal de la galería, Remedios Rubiales fue la encargada de presentarlos.





















