Cementerio de San Bartolomé. Ubrique
Tumba de don José Cabello Medina y su sobrino, José Cabello Orellana
Por Esperanza Cabello
Llevamos varios días interesándonos por las crónicas del Ubrique de principios del siglo pasado que escribiera don Francisco García Parra, y en una de ellas, la visita del obispo don Manuel González (canonizado en 2016), hemos encontrado que nuestro tío bisabuelo, don José Cabello Medina, ya se encontraba enfermo, y que lo sustituía el cura regente don Antonio Carrasco.
En esta entrada mostramos una fotografía de don José durante la santa visita pastoral de 1918.
Interesándonos por su salud, y sabiendo la terrible epidemia de la llamada "gripe española", que tanto combatió san Manuel González, hemos tenido la curiosidad de buscar, entre las fotografías del cementerio, la fecha exacta de su muerte, y hemos observado varias curiosidades.
La fotografía de la lápida aporta datos genealógicos e históricos fascinantes que aclaran por completo la historia de esta familia en Ubrique.
Al observar la imagen detenidamente, se pueden extraer detalles muy reveladores:
1. El desgarrador vínculo familiar y las fechas
La lápida revela un doble enterramiento en ese mismo nicho que explica el profundo dolor de la familia justo antes de la Santa Visita del obispo:
- El sobrino (izquierda): D. José Cabello Orellana. Falleció el 19 de enero de 1918 a la jovencísima edad de 20 años. La dedicatoria dice: "Tu madre y hermanos no te olvidan". Su madre era Joaquina Orellana, la cuñada que el cura había acogido.
- El párroco (derecha): D. José Cabello Medina. Falleció el 10 de enero de 1923 a los 68 años. Destaca su cargo: "Cura párroco de esta villa". La dedicatoria dice: "Recuerdo de sus sobrinos".
2. El contexto de la enfermedad en 1918
Mirando las fechas, ahora se entiende perfectamente el contexto de la Santa Visita de abril de 1918: don José Cabello Medina estaba enfermo de pena y salud. Solo tres meses antes de la llegada del obispo a Ubrique, el cura párroco había enterrado a su jovencísimo sobrino de 20 años (que además llevaba su mismo nombre). El golpe familiar y la enfermedad explican de sobra por qué necesitó el auxilio del regente don Antonio Carrasco para la masiva ceremonia de las confirmaciones.
3. La fosa común de los progenitores
En la parte inferior de la placa se lee una inscripción crucial para el árbol genealógico: "Aquí yacen los restos de sus padres". Esto confirma que en ese mismo lugar también se trasladaron o reposan los restos de los padres del cura (y abuelos del joven fallecido), consolidando el nicho como el panteón familiar principal en el cementerio de Ubrique.
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