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martes, 1 de mayo de 2012

La palabra "angarilla", una especialidad andaluza y extremeña

"La angarilla", de Manuel Figueroa

Por Esperanza Cabello

Hace unos días surgió  una de esas magníficas polémicas lingüísticas que tanto nos entusiasman, sobre todo cuando se trata de defender las palabras genuinas de nuestra tierra. En este caso se trataba de la palabra "angarilla". Comentábamos  con el amigo José Manuel Amarillo  cómo se escribiría la palabra, si sería con hache, sin hache, con jota...
Estuvimos mirando en los blogs de otros amigos qué palabra utilizaban para referirse a las puertas o cancelas que estaban en carriles y veredas, normalmente hechas de palos, las más antiguas; o con mallas metálicas y  hincos, las más presentables; o con un somier y punto, las menos cuidadas.
Encontramos angarillas para todos los gustos, en la zona de Huelva con jota, incluso hay un bar que se llamaba "La angarilla" en 1942 y ahora se llama "La jangarilla", en algunas otras zonas con hache, y en Málaga, Cádiz, Cáceres, Sevilla y Córdoba "angarilla". Incluso en algunas zonas de Extremadura hemos encontrado "engarilla".
O sea, que internet no nos sirvió para mucho, porque todas las posibilidades están contempladas, y hay casi tantas entradas con jota como con hache o sin hache.
Además hay una cita de Sánchez Ferlosio que escribe angarilla con hache, lo que induciría a error, como se plantean otros blogueros ya en 2008 . Los editores también pueden cometer erratas.
Así que tuvimos que recurrir al diccionario, como nuestro amigo José Luis Valencia y suponemos que tantos otros, para ponernos de acuerdo con la palabra y su significado. Pero resulta que no hay manera. Hemos encontrado angarilla y angarillas en el DRAE, en el María Moliner, en el Larousse, en la Espasa... pero en todos los casos la palabra angarilla (escrita sin hache) tiene otros significados.


Angarilla: Camilla para transportar a personas


Estos son los significados de angarilla por la RAE;


angarilla.
(Del lat. *angariellae, dim. de angaria, prestación de transporte).
1. f. Camilla para transportar a pulso enfermos, heridos o cadáveres.
2. f. Cada una de las bolsas de las angarillas (armazón para transportar cosas delicadas).
3. f. Cuba. Piedra atada a una cuerda que se arroja al rabo de un papalote de otra persona para hacer que baje.
4. f. pl. Andas para transportar en procesión imágenes o personas sagradas.
5. f. pl. Andas para transportar materiales de construcción o de otro tipo.
6. f. pl. Armazón de cuatro palos clavados en cuadro, de los cuales penden unas como bolsas grandes de redes de esparto, cáñamo u otra materia flexible, que sirve para transportar en cabalgaduras cosas delicadas, como vidrios, loza, etc.
7. f. pl. aguaderas.
8. f. pl. Vinagreras para el servicio de la mesa.
9. f. pl. jamugas.


 Y, realmente, hemos encontrado muchos lugares en los que esos significados siguen aún en vigor

Angarilla: andas para transportar materiales




Angarilla: armazón de cuatro palos clavados en cuadro que sirve  para el transporte
En la zona de la sierra este artilugio se llama también "andorque"

En este caso hay dos angarillas, una a cada lado del  mulo. Suponemos que de este plural: las angarillas, viene la aspiración que encontramos en algunas zonas y eso explicaría que hay gente que escribe la palabra con jota o con hache



El caso es que en los diccionarios no hemos encontrado, en ningún momento, el significado que nosotros damos a la palabra angarilla. Pero si que hemos encontrado cientos de angarillas: 


















 En Dcaminata, el Blog de Juan Manuel Pizarro


 En el blog "Ubrique en Verde" de Manuel Cabello







En Druta , en el blog de Pablo Gil Morales,  en el de Isabel Cáceres, "Caminos y Caños", en nuestro propio blog y en muchísimas otras páginas. También hemos reencontrado una calle de Villaluenga que se llama, precisamente, calle Angarilla, es una de las afueras, seguramente allí hubo una angarilla.



Calle Angarilla, Villaluenga del Rosario


Pues bien, ya que esta preciosidad de palabra no consta en el diccionario con nuestra acepción gaditana, hemos decidido reivindicarla. Para ello hemos hablado con otros amigos blogueros y todos hemos estado de acuerdo con que había que hacer algo.
Ayer enviamos un escrito a la Real Academia de la Lengua explicando que en Andalucía y Extremadura existe la palabra "angarilla" que se refiere a una puerta o cancela que en principio era un armazón de cuatro palos con varios palos perpendiculares, como la que pinta Lolillo, pero que también puede ser de alambre, de hincos o de otros materiales.
También les enviamos dibujos y fotografías de angarillas en las dos comunidades autónomas y un montón  de enlaces a páginas que utilizan la palabra angarilla.
Sería estupendo que incorporaran esta acepción, ya que no parece en absoluto minoritaria.

No sabemos lo que nos responderán, en cualquier caso nos ha parecido una experiencia muy curiosa dirigirnos a los señores académicos para reivindicar una palabra tan nuestra, una angarilla,  una armazón de palos clavados en cuadro, concebida en horizontal para transportar personas o materiales que en Andalucía y Extremadura se concibió en vertical para controlar el paso en las fincas, en los caminos y las veredas.



Angarilla, dibujo de Manuel Figueroa


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Agradecemos la gentileza de  todos los amigos que han colaborado en esta entrada enviándonos sus fotos y dibujos y permitiéndonos utilizar sus páginas para ilustrarla.


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domingo, 13 de mayo de 2012

Una de angarillas y almansillas

"Una bonita alcancilla"
Del blog "Caminos y Caños", de Isabel Cáceres


Por Esperanza Cabello
Fotografías: Manuel Cabello

Hace unos días estuvimos preparando una entrada sobre las angarillas, porque nos habíamos dado cuenta de que esta palabra tan nuestra y tan corriente no constaba en el Diccionario de la Real Academia con la acepción de "puerta de paso en los campos hecha con palos, mallas de hierro o alambres".
Pedimos permiso a varios amigos blogueros para usar sus imágenes y todos nos fueron contestando afirmativamente, así que hicimos nuestra entrada y enviamos, al mismo tiempo, un escrito a la RAE solicitando que la palabra "angarilla" fuera incluida con su acepción andaluza y extremeña.
La última en ponerse en contacto con nosotros fue Isabel Cáceres, del blog "Caminos y caños" ofreciéndonos sus imágenes y comentándonos su gusto por usar las palabras "autóctonas" estén o no en el diccionario. Ella es además extremeña y andaluza, y nos ha ofrecido otra palabra: "alcancilla", que también se refiere, en Extremadura, a la angarilla. La foto de portada es de una de sus entradas "El Pico sin Nombre", y en ella utiliza tanto la palabra alcancilla como angarilla.

Aún no hemos tenido noticias de la RAE, pero nuestro hermano Manuel nos ha hecho un buen montón de fotografías de angarillas de los alrededores de Ubrique, y aprovechamos la espera disfrutando de  nuestras angarillas autóctonas.










Una angarilla en la "Calzá"







Aún en la parte más moderna del pueblo hay angarillas

Nota: Después de ver tantas fotos de angarillas hemos decidido volver a escribir a la RAE, a ver si nos hacen un poquito de caso. De todas formas, como nuestra prima Antonia María dice: " la seguiremos usando".


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viernes, 23 de noviembre de 2012

Cómo bajar de la Sierra de Ubrique

 La Sierra de Ubrique
Fotografía Leandro Cabello

 Por Leandro Cabello

Ya no me acordaba que os dejé casi arriba de la Sierra de Ubrique... 
Pues bien, hay varias opciones para bajar: la más fácil es  darnos media vuelta y tomar el camino del Cintillo, por el que subimos, terminar de subir el Paso de los Contrabandistas y bajar a Puerto Tirado.
 Yo hoy bajaré pegado a los cortados de la falla de Ubrique. Este es el mismo camino (si se puede hablar de camino) por el que suben los participantes de la carrera por montaña de las nutrias pantaneras, pero en sentido contrario al que seguiré.


 
Al principio existe una pequeña vereda pero que se pierde con el continuo movimiento de las piedras producido por las cabras que andan por aquí.




Antes de comenzar el descenso, una fotografía para la posteridad



 Allá voy: esa pequeña senda de la parte de inferior de la foto es el comienzo. Por cierto, a partir de aquí permaneceré callado para no molestar a los buitres que anidanen esta parte de la sierra




Por cierto, creo que ese me está mirando...




Realmente impresionan estos paredones





 
Esta es la Merga, una subida usada desde antiguo incluso por piconeros cargados de sacos.
 Yo hace años subí  por la Merga, ahora no creo que pudiera. Evidentemente subir es mejor que bajar. Con el nombre de "la Merga" es como hemos conocido a toda esta zona los ubriqueños. Ahora aparece en los mapas como "el Saltadero" ¡¡Anda ya¡¡ 
Bueno me quedo en silencio otra vez y sigo.










  Bueno ya estoy en el llano de detrás del Algibe



Este es el Aljibe, lugar de excursiones, juegos y de alguna acampada a escondidas de 
los niños ubriqueños de varias generaciones




Al escucharme abrir la puerta del algibe, las cabaras vinieron raudas,
 a ver si les echaba algo de agua



Sigo el camino hacia abajo, dejando atrás esta parte de la sierra


Este camino está mejor definido y parece más fácil



Voy dejando atrás poco a poco la Sierra de Ubrique



Una curiosidad: la angarilla está justo encima del muro de piedra seca


El  último vistazo a la Merga .Había un proyecto de poner la zona en valor y hacer 
un recorrido de interés turístico y geológico. 
Me imagino que, como otros muchos proyectos,
 ese estará en el fondo de algún cajón




Ya cerca de Ubrique me fijo en la grieta del tajo de la cruz conocida como "la Mina".




Y, al final del camino... Ubrique


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martes, 19 de febrero de 2013

En clave de Carnaval






Por Leandro Cabello



¡¡Atención¡¡ esta mañana cuando hemos abierto el almacén donde se encontraba la patacabra carnavalesca para darle los últimos retoque comprobamos con estupefacción que no se encontraba en su lugar, solo había una nota, en una primera revisión ocular descubrimos que en el suelo algún que otro pelo, como de patillas y pisadas, como de botas de Ubrique. La nota dice así:


"Los abajo firmantes, porque noz guztan mucho los chorizos de la pazada fiesta de la chorizada vemos decidio zecuestrar la petacabra qu´estais haciendo pa este carnavá y no la zortaremos hasta que nos peguemos otra vez la pechá de chorizo por lo que mojotros mismos aremos el intercambio de la zuzodicha petacabra de carnavá por un monton de rueas de chorizo el procimo zabado dio mediante en la plasa del Jardin ci er tiempo no lo impie
para que vean utede que vamos en zerio le dejamos un cacho de la petacabra para demostra que ze encuentra bien .

Firmado po

Carmeliya la bolindres, Mechinales, Juan el conocido, Perniles, Antonío Angarilla, el tres piernas, el filólogo, José el preciso, la filetes y treintaidos firmas, ilegibles, más(hechas con el dedo gordo)"

El trozo de la petacabra ha sido enviado para ser analizado con los instrumentos más modernos en busca de alguna huella.. Si no fuera por la gravedad del caso sería gracioso que digan que para que veamos que está bien le arranquen un cacho. Esperemos que a la patacabra no le afecte el síndrome del verdón, el que le ocurre a estos pájaros cuando son raptados de la naturaleza y se produce una reacción psicológica en la cual desarrolla una relación de complicidad, y de un fuerte vínculo afectivo, con quien le ha secuestrado y terminan cantándole a su secuestrador,
porque ESTO seria el COLMO. Aportamos fotos.



viernes, 14 de febrero de 2014

Estamos endisantados

Diccionario de la Lengua Castellana, 1739


Por Esperanza Cabello

Nos encanta tener que recurrir a los antiguos diccionarios para encontrar nuestras palabras auténticas y, por supuesto, antiguas. Hace muchos años teníamos "vergüenza lingüística", ya que  a algún cretino se le ocurriría emparejar "andaluz" con "ignorancia" y hemos sufrido a lo largo de los siglos un constante bombardeo diciéndonos lo mal que pronunciábamos y aguantando sonrisitas no solo por la forma de pronunciar las haches o las dos eles, sino por utilizar palabras "desconocidas", sin comprender que, en realidad, nuestra manera de pronunciar habla de nuestra mayor evolución de la lengua y que nuestro léxico forma parte de la riqueza de nuestro patrimonio...  
Afortunadamente con el paso del tiempo hemos ido recuperando nuestro orgullo lingüístico y mimando nuestras palabras antiguas, ahora ya para que no se pierdan, porque, de tanto no usarlas, las estamos olvidando.
Tanto es así que el pasado fin de semana, hablando con unos amigos ubriqueños, explicábamos que con tanta agua y tanto tiempo encerrados estabamos todos "como endisantaos".
Nos pusimos a comentar qué era eso de endisantados, porque nuestros amigos no conocían la palabra. Estar endisantado es estar en un día de fiesta absoluta, de esas en las que antiguamente ni siquiera se barría en las casas, por estar prohibido trabajar en las "fiestas de guardar".
Cuando se está endisantado no hay orden en las casas, no se sigue un ritmo, no hay ningún trabajo que hacer.

 Disanto en la RAE


Recordamos a nuestra  bisabuela Antonia, que siempre utilizaba esa palabra "Hoy es disanto", y también un refrán que antes podía oirse constantemente: "Por las vísperas se conocen los disantos", o sea, que cuantos más preparativos se hagan, más importante es el acontecimiento.


 Refrán castellano, documentado  al menos desde 1739


Diccionario de refranes comentado


Buscando, buscando, hemos encontrado un magnífico Diccionario de Refranes comentado que nos ha hecho pensar en nuestra amiga Susana Merino y que haría las delicias de cualquier persona interesada en la sabiduría popular  (en este enlace), y hemos encontrado otros refranes más hablando de disantos




Y en el diccionario de 1739 muchas otras alusiones a los disantos



Pero endisantar, endisantar, lo que se dice endisantar, no hemos encontrado el verbo endisantar por ningún sitio, aunque eso  no significa que no lo hayamos utilizado en otros tiempos o que no lo hayamos oído tantas otras veces hablando de lo sueltos que nos vemos cuando estamos endisantados.
Si además de nuestros mayores y algunos de nosotros se usara esta palabra más ampliamente, podríamos intentar enviarla con la palabra "angarilla" (pinchar aquí)  que lleva un par de años esperando a que en la Academia de la Lengua Española la admitan como "puerta o cancela de paso en el campo".


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