viernes, 6 de enero de 2012

Tejeringos para una mañana de Reyes

 Tejeringos recién hechos



Por Esperanza Cabello 

Ayer, mientras veíamos la Cabalgata de Reyes de Ubrique (que,  por cierto  este año nos ha gustado más que otros, porque era pequeñita, pero no se hacía alarde de despilfarro como otras veces, y la gente era más respetuosa y menos arrolladora que otros años) comentábamos con Juana Esteban y Ramón anteriores cabalgatas. 

 
 Cabalgata de Reyes 2012
Carroza de los siete enanitos




Es curioso cómo recordábamos, por ejemplo, el color del velo de una Virgen que iba en el burrito sabrá Dios cuándo, y también es muy curioso que recordábamos los dulces que los Reyes nos traían (las guitarritas y los jamoncitos de mazapán) la memoria es muy caprichosa cuando se trata de sabores...

Esta mañana, al levantarnos para ver lo que los Reyes nos habían traido, se vinieron a  mi memoria otras mañana de Reyes, no muy lejanas, en las que mis padres preparaban los regalos para sus nietos y nos levantábamos todos juntos compartiendo la ilusión de los pequeños Julia y Serafín.
Esas mañanas abuelo Manolo se metía en la cocina, muy diligente, y preparaba, como algo especial, un montón de ruedas de churros.



 Los churros al perol


Medía cuidadosamente una taza de harina, después calentaba la misma cantidad de agua, añadía media cucharadita de sal, un poquito de levadura... ¡Y a la churrera!
Al principio utilizaba una manga, pero era muy engorroso, y ya con los nietos se especializó en churreras, precisamente usaba la misma de la fotografía.
Todo el mundo hacía fiestas a esos churros, incluso los niños se inventaron una canción que cantaban siempre mientras esperaban, y esta mañana hemos querido retomar un sabor familiar y casi tradicional de la mañana de Reyes: Los tejeringos de abuelo Manolo.

"Churros, churretes, carapapete... Se los comen Julia y Serafinete"


 Los churros listos para comer


Así que...
¡Buen provecho! Esperamos que los Reyes les hayan dejado lo que deseaban y, sobre todo, que los pequeños de cada casa hayan renovado la ilusión.


.
Nota: Dentro de poco será aún más fácil comer churros cada mañana, porque la Churrería la Ubriqueña, en la calle San Sebastián,  está dispuesta a ofrecernos los mejores churros cada día.




.