En la puerta del San Antonio con Gloria
Fotografía de José Antonio Bautista
Por Esperanza Cabello
Hace muchos, muchos años, hubo en Ubrique una terrible epidemia que amenazaba con destruir a todos los ubriqueños, desesperados, pensaron que el mejor remedio para poner fin a esta terrible amenaza que llegaba invisible y mortal desde un lugar desconocido, era pedir a la Patrona del pueblo, Nuestra Señora de los Remedios, que intercediera por los habitantes de nuestra localidad.
Los padres capuchinos, que ocupaban el convento de San Francisco, y la Muy Venerable Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios procesionaron a Nuestra Señora por las calles en las que la epidemia hacía estragos, el centro histórico del pueblo, la calle Nevada, la calle Torre, la plaza de San Juan y la calle San Francisco.
La epidemia cesó, y el pueblo entero, con su ayuntamiento a la cabeza, prometió sacar a la Virgen cada año en procesión, justo el domingo después de su día más grande, el ocho de septiembre, mientras que el pueblo existiera.
Así que este año, y cumpliendo su voto, los ubriqueños han acompañado a Nuestra Señora por aquellas calles estrechas y empinadas del centro histórico, y allí, como siempre, por una vez, los cargadores han debido sortear el peñón de la Becerra mientras recorrían la calle Torre.
Fotografía de Leandro Cabello Izquierdo
Sierra de Ubrique (en este enlace)
Para continuar su camino hasta que, alegremente, la ermita de San Antonio ha abierto sus puertas de par en par para homenajear, saludar y alabar a Nuestra Patrona, para que estos dos símbolos del pueblo vuelvan a estar cara a cara en una maniobra complicada y muy bella.
La Agrupación Parroquial San Antonio en pleno, y su Grupo Joven a la cabeza, han salido a recibir y honorar a Nuestra Señora, y, entre flores y vivas, pudimos oír, de labios de José Manuel Ríos Pavía, su autor, unos preciosos versos dedicados a Nuestra Madre.
A Nuestra Patrona la Virgen de los Remedios
Por José Manuel Ríos Pavía
Ubrique, 13 de septiembre de 2026
SE ME NUBLA LA GARGANTA
CADA VEZ CADA VEZ QUE TE VEO.
HAY UNA MADRE EN LA TIERRA
OTRA HAY EN EL CIELO.
¡LAS MADRES!
LAS MADRES SIEMPRE SON ETERNAS,
ETERNAS COMO TÚ, REMEDIOS,
¿QUÉ TE DIRÍA YO, SEÑORA
EN ESTOS MOMENTOS?
ESTRELLA, LUCERO,
LA BRISA DEL VIENTO,
TE REZO, TE REZO
A MI MANERA
CON MIS VERSOS
EN CADA PALABRA,
AMOR, ESPERANZA Y SENTIMIENTOS.
CUANDO UNA LUZ SE APAGA
UN LUCERO,
UN LUCERO BRILLA EN EL CIELO
CÓMO ME VOY A OLVIDAR DE TI,
ALEJANDRO Y DE TODOS LOS QUE SE NOS FUERON
SER COSTALERO
NO ES UN SOLO DÍA
NO ES UN MOMENTO.
¡HAY QUE SENTIRLA
POR TUS VENAS!
HASTA TU ÚLTIMO ALIENTO.
SE NOS VAN LOS DÍAS
SE NOS VAN LOS AÑOS
Y YO, COMO SIEMPRE,
EN SAN ANTONIO ESPERANDO
MI LUZ DEL DÍA
ESTRELLA DE LA MAÑANA.
¡HASTA EL DÍA QUE ME MUERA
YO TE ESTARÉ REZANDO!
¡Enhorabuena, José Manuel! y felicidades a las dos hermandades por el grandísimo trabajo y la magnífica labor realizada durante estas últimas semanas.
Nosotros tuvimos el privilegio de asistir a esta preciosa ceremonia de la mano de nuestra amiga Gloria, que se encargó, junto con otras personas queridas, de que viviéramos esta experiencia en un lugar excepcional. Gracias💜💜💜


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