lunes, 30 de agosto de 2010

¿Cómo era Ubrique en 1876?

Imagen del centro antiguo de Ubrique en 1876
A la derecha, la parroquia
A la izquierda, la Ermita de San Juan de Letrán
completamente calcinada




Por Esperanza Cabello


Hemos estado muy entretenidos con la historia de la litografía ubriqueña, una imagen litografiada del pueblo a todo color realizada por S. Scherzinger en 1876, y si nos fijamos bien en la imagen podríamos saber algo más del Ubrique de aquellos años. Estamos seguros de que Manuel Cabello hubiera hecho una investigación en regla si hubiera tenido los medios técnicos de que disponemos actualmente, pero nosotros nos contentaremos con hacer algunos esbozos y dejar el resto del trabajo para los historiadores.


Ubrique, 1876, vista general S.Scherzinger


Poco sabemos del Ubrique de aquella época. Algunas de las personas de las que hemos hablado en este blog vivían en esa época: nuestro bisabuelo Manuel Janeiro, las Piñeritas, la maestra Ángeles Bohórquez, nuestro tatarabuelo Blas Rivera, que tenía un batán en el río, cerca del puente…
Buscando en la guía de Cádiz de José Rossety, encontramos entre los responsables del pueblo algunos apellidos conocidos tanto por parte de la propia familia (nuestra prima Ana María Cabezas Cabello está haciendo un árbol genealógico de su familia empezando por Gaspar Cabeza Ríos, el fiscal en Ubrique ese año), como por parte de personajes ubriqueños como Miguel Olivares Guerrero o Fernández Pomar.

José Rossety: Guía de Cádiz 1876
Ministerio de Cultura. Dirección General del Libro.
Archivos y Bibliotecas.
Biblioteca Pública del Estado.
Biblioteca Provincial de Cádiz.


Es curioso leer igualmente los nombres y apellidos de los responsables en los pueblos vecinos y ver cómo se repiten a través de los años.

En la misma guía encontramos datos sobre el pueblo en sí: agricultura, ganadería, fábricas de paños… También sabemos que había dos escuelas de primera enseñanza, una de niños y otra de niñas, además de la escuela del convento, y que ya entonces existían todos los monumentos que conocemos actualmente.

Si seguimos observando la imagen hay varios detalles que merece la pena destacar:


Ermita del Señor San Sebastián y cementerio de Ubrique


A la derecha vemos la que actualmente se conoce como Iglesia del Jesús, que en aquel momento se llamaba Ermita del Señor San Sebastián , que fue la segunda iglesia del pueblo, construida a principios del siglo XVII y estaba alejada del pueblo. A su derecha podemos ver lo que sería, seguramente, la valla del cementerio. El cementerio estuvo en esa zona hasta principios del siglo XX, que se trasladó a la entrada del pueblo.




El convento de Capuchinos
Construido más de doscientos años antes de esta imagen


A la izquierda, también aislado, se encuentra el convento de capuchinos, donde cien años antes había cursado sus estudios el ubriqueño (nacido en Cádiz por problemas de salud de su madre), José Caamaño García, el Beato Diego José de Cádiz.
En ese mismo convento empezaría también sus estudios, diez años más tarde, el también ubriqueño Francisco Panal Ramírez , el Obispo Panal.





Vía crucis desde el San Antonio al Calvario
Construido por Fray Buenaventura de Ubrique
a principios del siglo XVIII

En el centro de la imagen tenemos una sorpresa: El vía crucis que Fray Buenaventura de Ubrique, fraile capuchino, había construido en la sierra, desde el San Antonio al Calvario, más de ciento cincuenta años antes. Es increíble cómo llamó la atención de Scherzinger este vía crucis en la montaña y lo plasmó en el centro de la imagen.
Fray Buenaventura había construido varios vía crucis más en la zona, y, según cuentan, también había instalado tres cruces en los alrededores de Ubrique para impedir que las grandes rocas cayeran sobre el pueblo, la del Benalfi, la de la Viñuela y la del Tajo. Esa es la historia de las tres cruces de Ubrique.


La Cruz del Tajo
No la distinguimos, pero ya existía

No hemos podido distinguir ninguna de esas cruces en la litografía, seguramente el artista desconocía su existencia y eran difíciles de distinguir.





El San Antonio
Fachada trasera de la primera iglesia ubriqueña

Sobre el San Antonio ya hemos hablado en la entrada anterior, pero queremos volver a llamar la atención de que la torre del la fachada posterior de la iglesia fue así, cuadrada, hasta 1886, aún quedaban diez años para que instalaran el reloj en el campanario.





Torre del San Antonio desde 1886


Las otras dos iglesias del centro se distinguen también con facilidad: la parroquia, construida en 1773 según un diseño de Pedro Díaz de Palacios ,con su campanario por encima de los tejados y, justo enfrente, la mole del San pedro, que, a los 76 años de su inauguración ya no era ermita, había pasado a uso civil después de alguno de los procesos de desamortización.



El centro del pueblo en 1876



Otra de las grandes sorpresas ha sido el San Juan, ahí está el testimonio del paso de los franceses por nuestra ciudad, unos sesenta años antes: completamente quemado. Llama poderosamente la atención el edificio en ruinas y con los muros carbonizados.

A la izquierda de la imagen se distinguen las ruinas de la
Ermita de San Juan de Letrán, actual
Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique



El edificio de San Juan de Letrán había sido construido a principios del siglo XVII, y, había sido utilizado como iglesia. Sabemos que en 1660, cuando los capuchinos obtuvieron el permiso para construir el convento, se hospedaron en la ermita de San Juan. Poco más sabemos del uso de la iglesia, aunque el paso de los franceses, en 1814 y 1815, arrasó la ciudad. Podemos leer en el blog Los Callejones muchos detalles muy interesantes de la invasión francesa en Ubrique.


El San Pedro también fue parcialmente pasto de las llamas aunque lo restauraron rápidamente, pues disponían de los fondos que don pedro Romero, su fundador, había dejado para su mantenimiento. Sin embargo la ermita de San Juan de Letrán (para cuya construcción también dejó don Pedro una cantidad de dos mil maravedíes asignada en su testamento), llevaba sesenta años quemada y estaba, en 1876, en ruinas, seguramente con la desamortización pasó a manos privadas, el padre Sebastián dice que pertenece, en el siglo XX, a la familia Vegazo.
Para saber más sobre la ermita de San Juan podemos consultar el interesantísimo artículo del historiador Alejandro Pérez .





Molinos, batanes y curtidurías a lo largo del río



Siguiendo con el paseo por el pueblo llegamos a la zona del Rodezno, está claro que a la orilla del río se asentaban molinos, batanes y curtidurías, ya que las únicas construcciones que se ven por la zona, sin contar el convento, están prácticamente sobre el río.




Puente de Carlos III, nuestro favorito



Finalmente, uno de los trozos del Ubrique de 1876 que más nos gusta es el Puente de Carlos III, obra que ya entonces tenía casi cien años, pues seguramente había sido proyectado por el arquitecto Francisco Quintillán y Lois, en 1786. Podemos encontrar más datos de su proyecto en el apartado cultural de Los Callejones





El puente en la actualidad, con algunas reformas


Ese puente se ha convertido en uno de los símbolos de nuestro pueblo, ha aguantado más de doscientos años el paso de personas, automóviles y cabalgaduras. Ha soportado los vaivenes políticos y de diseño urbanístico y contempló, siendo ya centenario, cómo se construía nuestra Plaza de Toros para verla caer casi cien años más tarde.




Camino al batán a la salida del pueblo


Aunque en la imagen no podamos verlo, en 1876 ya estaba en funcionamiento, a la derecha del puente y siguiendo el camino de la imagen, el batán de nuestro bisabuelo Blas Rivera, que había confeccionado paño y telas de Ubrique durante más de cincuenta años y, un poco más abajo, los molinos de las familias Peña y Román.

Nos encantaría poder saber algo más de nuestro pueblo en esa época, una época oscura en la que aún podían encontrarse bandoleros, (prueben a leer "Vilezas y peripecias de la cuadrilla del Melgares y del Bizco de Borges", de Manuel Gavira Mateos (se encuentra fácilmente en internet) y masones , en Ubrique estaba la logia número 189 América, de la que nuestro bisabuelo Manuel Janeiro era entonces secretario.

También era una época de tranquilidad, después de tantas disputas y luchas contra los invasores.
En las casas ya se hacían gañotes para Semana Santa, Ubrique tenía un diputado en Cortes (don Pedro Bohórquez Piñero) y algunas ubriqueñas abrían camino a las mujeres siendo las primeras que hacían sus estudios secundarios y superiores en Cádiz: las hermanas Sebastiana y Ángeles Bohórquez Gómez.




Página oficial del Instituto Columela



Así pues Ubrique en 1876 era un pueblo no muy diferente del que conocemos hoy día. Pocos edificios singulares se han construido desde entonces, aunque el pueblo ha crecido muchísimo, y la gente sigue viviendo tranquila en este lugar de la Sierra de Cádiz.

Ahora que se aproxima la feria, que ya existía por aquel entonces, que celebraremos el ocho de septiembre las fiestas en honor a la Patrona, como en 1876 y que hemos conocido con gran decepción la noticia de que una de nuestras tradiciones, la de los fuegos del siete de septiembre, no tendrá lugar este año, nos preguntamos...

¿Habría fuegos el siete de septiembre de 1876 en Ubrique?


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1 comentario:

desde my ventana dijo...

Me ha encantado saber un más de este precioso lugar,
Bss