Nuestro abuelo Paco (Francisco Cabello Orellana) recogiendo la medalla al mérito artesano en los años cincuenta.
Por Esperanza Cabello
Lo miremos por donde lo miremos, en nuestro pueblo y nuestra familia tiene una gran trascendencia un santo en particular: San Francisco de Asís.
En nuestro pueblo, porque desde 1660 se fue construyendo el "Convento de San Francisco" (ese fue el nombre primitivo del actual convento de capuchinos) y la devoción al santo de Asís se ha prolongado a lo largo de los años y de los siglos hasta llegar a nuestros días, se trata de uno de los santos más populares, apreciados y queridos.
Y en nuestra familia porque tanto desde el lado materno como desde el lado paterno tenemos ascendentes que continúan cediendo su nombre a las nuevas generaciones, así que conocemos a un buen montón de Francisco Cabello y de Francisco Izquierdo.
Con ambas familias hemos llegado hasta nuestros tatarabuelos, encontrando en cada generación uno o incluso dos Francisco (nuestro abuelo Paco se llamaba así al igual que uno de sus hermanos mayores, fallecido antes de que naciera el abuelo). En entradas anteriores hemos hablado de esos tatarabuelos y de sus orígenes argentinos, malagueños y vallisoletanos, y hoy queremos felicitar, especialmente, al más pequeño de las dos familias, al jovencísimo Francisco Alfonso, que lleva el mismo nombre que su padre, su abuelo, su bisabuelo y su retatarabuelo, y eso nos hace especial ilusión.
Nuestro bisabuelo Francisco Izquierdo Moreno, natural de Ataquines, Valladolid, con sus ojitos claros, como tantos de la familia Izquierdo
Por el lado paterno, volvemos a descubrirnos ante un escrito de nuestro tío Pepe -José María Cabello Janeiro- que nuestra prima Noemí nos recuerda frecuentemente en los grupos familiares.
Todos los años, en esta fecha, he dedicado un recuadro en nuestro rincón familiar de los Cabello, al popular nombre.
No en vano, de tatarabuelo a biznieto Francisco es el nombre más repetido, que se acogen al patronato del Poverello de Asís.
Esta vez amplío el marco de mi felicitación a tantos y tantas integrantes del grupo y paisanos/as que llevan el nombre de Francisco y que se repite tanto en las familias ubriqueñas. Fueron varios los siglos que una rama reformada franciscana, los capuchinos, que vivieron en nuestro convento, incrementando con la devoción al Santo la religiosidad popular.
Son varios los Santos que con el nombre de Francisco aparecen en el calendario. Ayer mismo, día 3, fue la festividad de San Francisco de Borja, un santo español que cambió su lujo de la Corte de Carlos V por la austeridad de la Congregación de Ignacio de Loyola.
San Francisco de Javier (día 3 de diciembre) es punto y aparte.
Y el día 2 de abril es San Francisco de Paula, otro reformador y creador de los franciscanos mínimos.
Pero en popularidad, les gana por goleada el santo de Asís, que ya en el siglo XII protagonizó una verdadera revolución interna de la Iglesia con la creación de la primera orden mendicante. Y fue un verdadero mensajero de paz.
Mientras los cruzados con sangre y fuego intentaban el rescate de los Sagrados Lugares, "el varón de lis, alma de querube, lengua celestial, el mínimo y dulce Francisco de Asís..." (Rubén Dario) visita, en difícil camino, Jerusalén. Y consigue unos acuerdos con el emir de Egipto que permiten la estancia de sus religiosos en el país. De ahí se deriva el hecho de que la custodia de los Santos Lugares les esté confiada a los franciscanos.
O que en Marruecos, solo la orden franciscana esté legitimada para estar arraigada en su país. Por algo el Papa Francisco -de la misma nacionalidad que el bisa argentino- ha roto la cadena tradicional en los nombres de los papas con el del santo de Asís.
Y además de esta felicitación tan amplia, la específico en los que forman parte de mi familia, mi hijo Francisco Manuel(Keko) y mis sobrinos Paco Cabezas, Francisco Cabello (padre e hijo) Francisco Julio …
El decano Pepe, octubre 2018





















