martes, 4 de octubre de 2016

Dos petacas increíbles por San Francisco de Asís

 Petacas fabricadas por Manuel Cabello Janeiro (izquierda) 
y por Francisco Cabello Orellana (derecha)    


Por Esperanza Cabello    


Hace unos meses que tenemos este regalo esperando. En realidad se trata de dos regalos. Para nosotros, que nos interesamos por nuestra historia familiar y por la historia de la marroquinería y las petacas, es extraordinado poder mostrar estas dos auténticas joyas: la primera fabricada por nuestro abuelo Paco en los cuarenta y la segunda por nuestro padre en los sesenta.

 Petaca repujada de Francisco Cabello


La primera es una preciosa petaca repujada con pavos reales, dibujos de flores, plantas y guirnaldas. Como hoy es el día de San Francisco de Asís nos gustará contar la historia de esta joya.
Fabricada en Ubrique en los años cuarenta, los azares de al vida quisieron que viajara hasta Argentina, lugar de nacimiento de nuestro abuelo Francisco Cabello (hoy sería su santo). No sabemos si se envió desde Ubrique a algún comercio o si fue un ubriqueño quien la llevó al otro lado del mar. El caso es que esta petaca estaba en Argentina el año pasado, y nuestro sobrino Francisco Cabello la adquirió allí.



 Sello de F. Cabello. Ubrique


 Dos Francisco Cabello, bisabuelo y bisnieto, con más de cien años de diferencia, han coincidido en el espacio (en Argentina) y también en un objeto que, fabricado por el primero, llevaba el nombre que comparte el segundo.
Nos ha parecido una historia absolutamente rocambolesca y marcada por el destino, que ha querido unir a estos dos Francisco Cabello en una petaca.
Nuestro sobrino, al que aprovechamos para felicitar por su santo desde aquí, nos trajo esta petaca el pasado mes de junio, para añadirla a la colección familiar. Todo un detalle que agradecemos de corazón.




Petaca repujada con el Patio de los Leones
Fabricada por Manuel Cabello en los sesenta   


La segunda petaca también es una verdadera joya, es un precioso regalo de nuestro tío José María. En uno de nuestros viajes a Ronda, cuando fuimos a visitarlo, tenía preparada esta petaca para nosotros, sabiendo que, seguramente, no habría nada que nos gustara más.
¡Una petaca fabricada por nuestro padre! 
La verdad es que nunca hemos visto una pieza fabricada por nuestro padre, al menos no teniendo la certeza de que la hubiera fabricado él mismo. Y es que en los sesenta ya no era tan habitual poner el sello en las piezas que se fabricaban, por eso, aunque en nuestra casa siempre ha habido diferentes piezas, nunca hemos tenido la seguridad de que fueran de nuestro padre.


Petaca repujada sin estrenar
Aún conserva el relleno de cartón   

Por eso, cuando nuestro tío nos dijo que era una petaca de nuestro padre nos pusimos muy contentos, ahora podemos añadirla a la colección familiar conociendo su origen.
Ha sido un detalle muy generoso que agradecemos de corazón.

Así que, en este día tan especial, el día del santo de tantos tíos, primos y sobrinos (por la parte materna y por la paterna) queremos, con nuestra felicitación, enviar también nuestro agradecimiento a José María (hijo de Francisco Cabello y padre de Francisco Cabello) y a Francisco ( hijo, sobrino, bisnieto, tataranieto y... de Francisco Cabello).


.Nota del 6 de octubre de 2016: Nuestro amigo, el pintor y repujador Luis Crossa Cuevas, nos explica que la petaca más antigua, la de Francisco Cabello Orellana, había sido repujada por Paco García, el repujador, que él mismo llamaba a este diseño: "Los pavos reales", y que era un reverso.
Gracias, Luis, por los datos.


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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bonita esta entrada!! Gracias al blog la historia de la familia sigue viva!! Un beso desde Argentina, por cierto gracias por la felicitación Tita

E. Cabello, Las Cumbres de Ubrique dijo...

Muchas gracias a ti, precioso. De no haber sido por ti nunca habríamos conocido la petaca de los pavos reales, que es fantástica, y además regalármela ha sido un detallazo emocionante.
Un abrazo