miércoles, 16 de septiembre de 2009

Natalia Fernández y Leandro Izquierdo en la feria

Natalia Fernández y Leandro Izquierdo
Plaza de Toros de Ubrique, 1925


Entre las fotografías de Esperanza Izquierdo hemos encontrado esta entrañable imagen de nuestros abuelos en la feria, están situados en el centro de la fila superior, él con corbata y sin sombrero, ella con un traje blanco.
Nuestro abuelo Leandro era muy aficionado a los toros, y cada vez que podía acudía a los festejos. Pero, según sus propias palabras, el día en que murió Manolete (en el año 1947) se acabaron los toros de verdad.
No obstante era muy raro que nuestra abuela fuera a los toros, por eso esta fotografía es especial, porque hacía poco tiempo que la Plaza de Toros de Ubrique había sido construída por nuestro bisabuelo Manuel Janeiro, porque están los dos abuelos juntos, un poco antes de su boda y porque es una estampa insólita del Ubrique de Alfonso XIII en aquellos años veinte...
La Plaza de Toros de Ubrique fue demolida hace seis años, un día de agosto con mucho calor y alevosía, sin respetar que era un edificio centenario cargado de historia para todos los ubriqueños.

Esperanza Cabello, septiembre 2009




lunes, 14 de septiembre de 2009

Excursiones al Pico de San Cristóbal

1963, Espeleopantológicos
Por cuarto año consecutivo, un grupo de amigos se reune
para subir al Pico de San Cristóbal



La subida al Pico de San Cristóbal se convirtió en un hito para todos los ubriqueños. Manuel Cabello hizo que pasara de ser una excursión con los amigos a un acontecimiento que tenía lugar cada año, el día uno de mayo, a la sazón el "Día de San José Artesano". Transcribimos anteriormente una de las crónicas de radio que nuestro padre hizo con motivo de la subida al pico, en el año 1977.

En una entrada anterior comentamos algunas de las anécdotas de estas excursiones y ahora hemos podido encontrar el trabajo que tenía preparado para publicar. En un archivo guardaba, meticulosamente ordenados, recuerdos, fotografías, folletos, listas de viajeros, anuncios de prensa, billetes, cartas y todo tipo de material, preparado y comentado para una posible publicación.


1963
Terminado el ascenso
Bartolo, Luis, Rafael, Enrique, Manuel...

De la decena de amigos que habían fundado la asociación "Espeleopantológica", llegaron a ser casi trescientas personas las que participaban en la ascensión. Al principio subían en coche o con las vespas, y más tarde llegaron a subir cinco autobuses juntos, incluso alguna vez hubo coches particulares además de los cinco autobuses. A partir de 1973 ya no pudieron seguir subiendo al pico, pero la excursión continuó hasta 1978, cada vez era más complicado conseguir los permisos para el Pinsapar y organizar a tantas personas.

A continuación, la galería de fotos de los quince primeros años de la Subida al Pico de San Cristóbal...


1964
Este año son ya más de veinte los amigos



1964
En Grazalema, descansando



1964
En la cima del San Cristóbal



1965
Los mismos amigos de siempre, en la cima.
Hasta ahora han viajado en automóviles o vespas



1966
Este año son más, los acompaña José Rincón, el conductor
de Los Amarillos, y vienen los primeros niños.



1966
El descenso escalonado



1967
Ya suben más de ochenta personas,
dos autobuses



1968
Este año hay además muchos niños, algunos de los
alumnos de Manuel Cabello de la
academia "San José de Calasanz"



1968
Manuel Cabello en la cima con
sus hijos mayores y su sobrino Leandro



1969
En la plaza de Grazalema
Este año son cuatro autobuses
Se unen al grupo niñas y mujeres


1970
El descenso en un día muy frío



1970
Folletos publicitarios



1971 Algodonales
Ya son cinco autobuses los
que recorren la Serranía Gaditana


1971 Castillo de Zahara
Siempre con su amigo Luis, y los hijos de ambos


1971 Grazalema
Ahí estamos todos, el récord: 290 personas

1971 Zahara
Manuel y Esperanza con su hijo pequeño
El viaje ahora era para familias


1972
Elección de "Mis Pico de San Cristóbal"


1972
Grazalema


1973
Publicidad


1974
La subida al pico ya no estaba permitida,
así que se optaba por hacer senderismo


viernes, 11 de septiembre de 2009

La boda de nuestros padres, en el ABC

Manuel Cabello y Esperanza Izquierdo
Ubrique, 1954

Ayer hizo cincuenta y tres años que nuestros padres se casaron. Hicimos una entrada con el relato de don Francisco García Parra, porque sabíamos que la reseña de la boda de Manuel Cabello y Esperanza Izquierdo había sido publicada en una de las "revistas del corazón" de la época, y habíamos visto los recortes. Pero no teníamos ni idea de que la boda también había había sido reseñada en los Ecos de Sociedad del ABC, edición de Andalucía, del martes, 18 de septiembre de 1956, y también en el ABC de Madrid del 15 de septiembre de 1956.


Esperanza Izquierdo y Manuel Cabello
Ubrique 1953


MARTES 18 DE SEPTIEMBRE DE 1956. EDICIÓN DE ANDALUCÍA. PAGINA 19 ECOS DE SOCIEDAD ENLACES CABELLO- IZQUIERDO E IZQUIERDO- SANCHEZ- RUBIO.
En la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la O, de Ubrique, se celebró el matrimonial enlace de la señorita Esperanza Izquierdo con don Manuel Cabello y el de la señorita Carmen Sánchez-Rubio con don Francisco Izquierdo. Fueron apadrinados por las madres de los novios y por don Leandro Izquierdo. Bendijo el doble enlace el doctor en Derecho Canónico don José M a r í a Cabello, hermano de uno de los contrayentes. Entre los testigos figuraban el gobernador civil de Sevilla, don Alfonso Orí y el coronel del Ejército del Aire señor Navarro Garnica, el alcalde de Ubrique, señor Gago, el cura párroco de Ubrique y el juez señor Siles.


miércoles, 9 de septiembre de 2009

Más fútbol solidario

Los "Espeleólogos del Berrueco"
Campo de Fútbol de Ubrique, 1961


Hace unos días publicábamos la fotografía de un equipo de fútbol ubriqueño que en 1928 había organizado un partido benéfico recaudando fondos para los damnificados de la guerra de Melilla. Entre las fotografías de equipos de fútbol se encontraba esta, más actual, en la que Manuel Cabello posaba con un grupo de amigos a los que entrenaba. Sabíamos que había sido un partido especial, pero los datos concretos los hemos encontrado en "El periódico de Ubrique" en su edición del martes, 16 de diciembre de 2003:


ESPELEÓLOGOS DEL BERRUECO


Las imágenes corresponden a dos equipos de fútbol de Ubrique del año 1961. Se trata de los Espeleólogos del Berrueco y C.F. de Acción Católica. Ambos se enfrentaron en el campo de deportes “San Sebastián” el jueves, 29 de junio de 1961, festividad de San Pedro y San Pablo, a las 17:45 horas. Se alineaban en Espeleólogos del Berrueco (denominados también “Espeleopantológicos”) Cándido, Domínguez, el presbítero don Enrique, Luis Vilches, Rojas, Benítez, Baca, Venegas, Ponce y Morales, con los suplentes Manuel Janeiro, M. Gutiérrez, Ramos y Piñero. El entrenador era Manuel Cabello.

La alineación de la Acción Católica era la siguiente: M. Carrasco, Gavira, Ríos, Mateos, Sebastián Crossa, Hoyos, el presbítero don Manuel (Padre penalti), Caro, Bohórquez y Bartola, con los suplentes Gustavo, Sebastián II, Modesto, Emilio, Román y Vázquez. El partido era a beneficio de la “Operación pro-vivienda”. En los pasquines que anunciaban el encuentro se decía: “¡Ubriqueños, todos al fútbol! Esperamos vuestra desinteresada ayuda para la construcción de una vivienda para un hermano necesitado. Dios os pagará!” El precio era de cinco pesetas para caballeros y dos pesetas para señoras y niños.



El periódico de Ubrique
16 de diciembre de 2003


martes, 8 de septiembre de 2009

El ocho de septiembre en Ubrique

Esperanza Izquierdo con su hijo Francisco y sus nietos 
 Ubrique, 8 de septiembre de 2009
 
 
 
De todos los miembros de la familia, nuestro hermano Francisco, su mujer y sus hijos son los que con más fervor y devoción siguen las tradiciones populares. Costaleros de la Virgen desde hace muchos años, los dos Francisco, padre e hijo, llevan la imagen de Nuestra Señora de Los Remedios por las calles de Ubrique en procesión el día de la Patrona y el día del voto. María y María del Carmen los acompañan siempre. Desde que murió nuestro padre, esperamos a la procesión en nuestro balcón, y siempre se para un minutito abajo, lo suficiente como para que, como dijo nuestra prima este año, "se te encoja un poquito el corazón y te de un pellizco, aunque no seas religiosa". Si nuestras abuelas pudieran verlos, se sentirían tremendamente orgullosas de ellos. 
 
 
 
 
 
 
Procesión 2009 Foto: Esperanza Cabello 
 
 
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La procesión de la Patrona de Ubrique

Esperanza Rubio Cabello en la procesión de 2009  
Foto: Luis Eduardo Rubio Bernal
 
 
Por Esperanza Cabello
 
Hoy es un día especial para nuestro pueblo y nuestra familia: es el Día de la Patrona de Ubrique. Nuestros abuelos, y sobre todo nuestras abuelas, fueron devotos de la Virgen de los Remedios, y esa devoción la heredaron nuestros padres. En la tercera generación hay de todo; unos nos interesamos muchísimo, otros nos interesamos un poco y otros ni siquiera pensamos en ello. Para nosotros es un poco más emocionante aún porque un ocho de septiembre nació Julia, la primera bisnieta de Julia Janeiro Rubiales, que lleva su mismo nombre.
 Sea como sea, queremos seguir nuestra cultura y nuestras tradiciones, y por eso cada ocho se septiembre seguimos poniendo mantones bordados en los balcones en honor de nuestras abuelas, Julia y Natalia, que estarían embobadas viendo cómo sus nietas y sus bisnietas siguen la procesión.
 
 
 
Esperanza Cabello, ocho de septiembre de 2009
 
 
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Las ruinas de La Fantasía

La casa de "La Umbría de la Garganta Millán"
Una de las últimas fincas de ensueño en Los Alcornocales
Foto: Leandro Cabello

LAS RUINAS DE LA FANTASÍA...

El título de esta entrada podría servir perfectamente para comenzar una poesía, y me lleva a los primeros contactos con el Bosque de Los Alcornocales. De pequeño ya visitaba con frecuencia estos parajes buscando ruinas de antiguas civilizaciones. Conocí con mi padre unos restos romanos que se encuentran en la finca de La Fantasía, lugar de paso entre el Campo de Gibraltar y el resto de la Península. Lo recorrí tanto con los amigos (acampábamos junto a la Cueva de La Motilla) como con la familia, y siempre me llamaban la atención esos nombres mágicos (La Fantasía, La Fantasma…).

En Los Alcornocales supe de la existencia de los popularmente llamados MIEDOS (luces y figuras que aparecían por las noches). Una vez mi padre y yo conocimos a un hombre en una finca cerca del Puerto Galis que había hecho un gigantesco agujero justo donde él veía unas luces por las noches, el hombre estaba convencido de que debajo de las luces había un tesoro dejado por los moros o cualquier otra civilización.

También hablamos con Rafael que, cabalgando una noche hacia Jimena para cerrar un trato de ganado y una vez pasada la venta del Puerto Galis vio unas luces y de pronto el sombrero le salió volando inexplicablemente, estas cosas le hicieron retroceder y refugiarse en la venta.

Otro de los “miedos” era la mujer que aparecía en la carretera de Cortes…


Guiso en la Garganta Millán

Foto: Carlos López Pacheco


Con el tiempo yo he podido disfrutar de Los Alcornocales; una de las fincas ha pertenecido durante muchos años a la familia de mi mujer, y llegamos a convertir “La Umbría de la Garganta Millán” en nuestra segunda casa durante más de catorce años; allí nos reunimos con los amigos y con la familia, allí celebramos guisos y allí vivimos. Y aunque las luces que visto en la noche (me imagino que serían los ojos de alguna comadreja o de alguna gineta) no lleguen al programa Cuarto Milenio ni a otros por el estilo, la verdad es que esta bosque me ha hechizado y embrujado para siempre.


Leandro y Laura disfrutando de Los Alcornocales

Garganta Millán, 2008



El hombre ha puesto límites a las provincias y a los términos municipales, pero creo que Ubrique forma parte (con todo derecho y aunque en el cruce de Las Cumbres no haya ninguna indicación) de Los Alcornocales, ese bosque mágico en el que siempre podremos seguir encontrando “miedos” , misterios y maravillas.

Leandro Cabello Izquierdo, septiembre 2009



lunes, 7 de septiembre de 2009

Fútbol histórico

Jugadores de fútbol, Ubrique, 1928 Fotografía recuperada por Manuel Cabello
 
 
 
En su segundo libro "Ubrique, piel al descubierto", Manuel Cabello hace una panorámica de la cultura y las tradiciones de Ubrique a todos los niveles: deporte, teatro, excursiones, cultura popular, artesanía... En él podemos encontrar algunos tesoros históricos, como la fotografía de esta entrada. Se trata de los contendientes en el partido de fútbol celebrado en la primavera de 1921, a beneficio de los soldados de la guerra de Melilla, en la Plaza de Toros de Ubrique. De pie (de izquierda a derecha) Árbitro: Gregorio Crespo, Portero: Serafín; M. Domínguez, José Romero, Diego, Atanasio, José Vilches y Pedro. Portero: Manuel del Canto Sentados (de izquierda a derecha): A. Benítez, J. Sánchez, Paco Gutiérrez, José Agüera (Agüerita) y Rafael del Canto. Presidente de ambos clubes: Rafael Ortega (ausente de la foto). 
 
 

domingo, 6 de septiembre de 2009

Manuel Cabello Janeiro y los Juegos Florales de la Sierra

Foto: Manuel Cabello y Esperanza Izquierdo con participantes de los
V Juegos Florales de la Sierra

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LOS JUEGOS FLORALES DE LA SIERRA
Un grupo de maestros ubriqueños, entre los que se encontraban Manuel Janeiro y Manuel Cabello, desarrolló una gran actividad cultural a finales de los sesenta y principios de los setenta en Ubrique. Conscientes de que Ubrique era un pueblo industrioso, en el que los jóvenes abandonaban muy pronto las aulas para incorporarse al mundo del trabajo, unieron sus fuerzas para organizar y atraer al pueblo actos que sedujeran e instruyeran al público: desfiles, festivales, obras de teatro (¿Recuerdan la representación de “Papá Gutiérrez en el cine Cristina?) y, por supuesto, los Juegos Florales, que incluyeron a todos los pueblos de la Sierra y removieron el mundo literario en toda la zona. Todo el mundo participó en estos Juegos Florales.
En aquella época, los pueblos de la Sierra formaban un conjunto para todos nosotros, y pensábamos siempre en nuestros pueblos como si fueran una sóla cosa.

Transcribimos a continuación la noticia publicada en el Diario de Cádiz trás la celebración de los "I Juegos Florales de la Sierra".


Diario de Cádiz, Sábado, 20 de septiembre de 1969, página 8

EN LA FERIA Y FIESTAS DE UBRIQUE HAN TENIDO SINGULAR RELIEVE LOS I JUEGOS FLORALES DE LA SIERRA.
LA REINA, DE ARCOS, TUVO COMO DAMAS A JÓVENES REPRESANTES DE LAS POBLACIONES DE LA SERRANÍA
Ubrique, la industriosa población de nuestra provincia, acaba de celebrar con singular relieve su Feria y Fiestas de 1969. La entusiasta Comisión de Festejos del Ayuntamiento Ubriqueño preparó un programa con una serie de atracciones que mejoraba, en todos los aspectos, los de años anteriores. Exposiciones de carteles, pinturas y fotografías, espectáculos taurinos todos los días de la feria. Concursos diversos, tiradas al plato, bailes, encuentros de fútbol…
Todo contó con el complemento de un mayor número de instalaciones feriales, el funcionamiento de unas casetas con música continua, iluminación extraordinaria; en suma, un programa preparado con extraordinario entusiasmo y que ha resultado de gran brillantez constituyendo un singular éxito para los organizadores.
Hay que destacar, sin embargo, los I Juegos Florales de la Sierra, felicísima idea que ha reunido en el “Cádiz chiquito”, que llaman a Ubrique, a las representaciones de todos los pueblos de la serranía, Ronda incluida. Ha sido una gran iniciativa por lo que supone de unión y acercamiento entre todas esas poblaciones serranas como son Algodonales, Arcos, Benaocaz, El Bosque, Olvera, Prado del Rey, Ronda, Villaluenga y Zahara de la Sierra, que todas estuvieron presentes con la embajada de una bella muchacha formando corte con la gentil Carmen de las Cuevas, nacida en Arcos de la Frontera y residente en Bornos.
Ya ofrecimos la información de estas justas literarias, pero bueno es insistir en que la iniciativa de la Comisión de Fiestas del Ayuntamiento que preside don Manuel Janeiro Carrasco, ha alcanzado el más lisonjero de los resultados. Y que este primer paso, con el correr de los años, se convertirá en acontecimiento en el panorama literario español, porque en Ubrique, nos consta, están decididos a llevar adelante estos Juegos Florales dándoles la dimensión precisa para que alcancen las más altas cimas.

CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN
En otros aspectos Ubrique también crece; progresa continuamente y está de lleno en la realización de un ambicioso programa que permitirá el mejor desarrollo de su industria, famosa en el mundo entero. Se amplían las fábricas de marroquinería, se levantan edificios, se van a construir trescientas y pico de viviendas…
En Ubrique se trabaja con entusiasmo y con fe para alcanzar grandes metas. Y como se pone un gran interés es seguro que se lograrán todos los objetivos.



Diario de Cádiz
20 de septiembre de 1969


En estos primeros Juegos Florales obtuvo la Flor Natural Francisco Fernández y García Figueras. En los siguientes hubo gran participación y los poetas ubriqueños se animaron a presentar su obra.
Manuel Janeiro Carrasco estuvo un par de años más en la Alcaldía y, algunos más tarde, también desaparecieron los Juegos Florales.

Ubrique, Agosto de 2009, Esperanza Cabello Izquierdo


viernes, 4 de septiembre de 2009

La familia Cabello Janeiro

Un día de campo de la familia Cabello Janeiro
Ubrique, enero 1987


Si nuestros abuelos hubieran estado vivos habrían disfrutado de este día de campo como cuando éramos chicos.
En el año 87 ya no era tan habitual ver a toda la familia reunida. Desde que empezaron a casarse los primos y los nietos fueron naciendo costaba más reunir a los Cabello Janeiro. Pero en esta ocasión los hermanos se organizaron bien y pudimos estar casi todos, desde tita Julia Cabello, la hermana mayor, hasta Serafín Ruiz Cabello, el menor de los bisnietos de Julia y Paco en ese momento. Eran cinco hermanos y éramos veinticinco primos; ahora pasan de los cuarenta bisnietos, la última, por el momento, Rocío Cabello.
¡Que siga creciendo la familia!

jueves, 3 de septiembre de 2009

La Pilita Abajo, entre los tesoros de Manuel Cabello

La Pilita Abajo servía al mismo 
tiempo de fuente y de farola


En el archivo fotográfico de Manuel Cabello y Esperanza Izquierdo podemos encontrar verdaderos tesoros, como esta fotografía de la Pilita Abajo a principios del siglo pasado. Quizás esta fotografía fuera tomada incluso en el mes de septiembre, porque a la izquierda podemos ver algo parecido a un tenderete de feria. (Si alguien sabe de qué se trata y puede ilustrarnos, se lo agradeceríamos).


Llenando los cántaros en la
Pilita Abajo de Ubrique

Sabemos que un poco más tarde, la pilita dejó de ser fuente y quedó sólo la farola hasta que, finalmente, a finales del 37, desapareció para facilitar el tránsito hasta la Plaza del Ayuntamiento, afortunadamente nuestros padres conservaron este testigo histórico y todos podemos hacernos una idea del Ubrique de hace ochenta años.


La Pilita Abajo de Ubrique


Tampoco tenemos muchos más datos de esta otra fotografía, guardada también como un tesoro. Quizás fuera de finales de los años 30 porque no vemos la fuente, pero es posible que sea por la escasa calidad de la fotografía. En cualquier caso, creemos que la farola tampoco está en el mismo lugar de la Plaza, sino un poco más abajo, seguramente sería para que no entorpeciera la subida de los carros.

Esperanza Cabello

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Manuel Cabello Janeiro: valedor del Patrimonio Histórico de la Sierra de Cádiz

Foto: Manuel Cabello y Francisco Collado
con los primeros "batidores" de Misión Rescate
Plaza del Ayuntamiento, 1968


En el año 2004, nuestra hermana Natalia, profesora de Geografía e Historia, escribió un artículo agrupando y elogiando la tarea que nuestro padre había realizado durante toda su vida para revalorizar el Patrimonio histórico de la Sierra de Cádiz. Transcribimos, con su permiso, a continuación dicho artículo, publicado en la Revista de la Asociación Papeles de Historia, en el número cinco.También podemos encontrar el artículo en Papeles de Historia.



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MANUEL CABELLO, VALEDOR DEL PATRIMONIO HISTÓRICO DE LA SIERRA DE CÁDIZ, POR NATALIA CABELLO IZQUIERDO, LICENCIADA EN HISTORIA
Estudio publicado en la Revista de la Asociación Papeles de historia número cinco, en 2006

Hace 35 años se llevaba a cabo en Ubrique la primera intervención arqueológica, concretamente en el yacimiento de Ocurri, o Salto de la Mora, como gusta decir a los ubriqueños. Era enero de 1971, y aquella primera actuación (limpieza y restauración del columbario) iba a constituir todo un hito en lo referente a la valoración del patrimonio arqueológico en el conjunto de la Sierra de Cádiz.
Con la perspectiva histórica suficiente, hoy resulta fácil concluir que aquella primera intervención arqueológica fue realmente el comienzo de la puesta en valor de nuestro patrimonio histórico, y, detrás de la misma, se encontraba la figura del historiador local y maestro Manuel Cabello Janeiro, que en aquella época supo apreciar la importancia histórica de un yacimiento poco conocido por entonces.
Esto hay que entenderlo dentro del contexto de una sociedad, la de la época, imbuida en pleno proceso de desarrollismo y en consecuencia, con unos valores casi diametralmente opuestos a la conservación de nuestra historia y de no pocos elementos culturales.
Hace 35 años que Ubrique comenzaba a prosperar económicamente y a experimentar un crecimiento de su población en un momento en que tantos pueblos estaban sufriendo un progresivo éxodo rural. No obstante, culturalmente y sobre todo en lo que a valoración de patrimonio histórico se refiere, el panorama local era casi un desierto. Y digo casi porque es en este contexto en el que Manuel Cabello comienza sus trabajos de puesta en valor del patrimonio histórico y etnográfico no sólo de Ubrique, sino también de los pueblos de alrededor.
Destacan en Manuel Cabello sus facetas de autodidacta y polifacético, en un mundo en el que sus actividades culturales no fueron siempre comprendidas debido particularmente a las circunstancias históricas que le tocó vivir. A comienzos del siglo XXI parece normal gestionar la conservación del patrimonio y podemos entenderlo como algo que pertenece al conjunto de la sociedad. Hace 35 años, sin embargo, no existía un marco de actuación política integral ni un desarrollo legal completo sobre el tema, pero sobre todo no existía una concienciación sobre la pertenencia a la sociedad de los propios elementeos culturales y patrimoniales (algo que, por otra parte, es consustancial a la democracia).
Por todo ello, el trabajo que Manuel Cabello llevó a cabo y que detallaremos en este artículo es del todo novedoso.
Pero sin duda su faceta más reseñable es de la pionero y precursor de la puesta en valor, conservación y divulgación del patrimonio histórico (arqueológico, archivístico, monumental y etnográfico) de Ubrique y de otros pueblos de la Sierra de Cádiz. En este sentido dejó una ingente labor.
Siempre intentó llamar la atención de los poderes públicos y apelar a la conciencia ciudadana de que el patrimonio histórico era algo perteneciente a todos, no sólo para respetarlo, sino para sentirlo como propio (1). En este sentido, se adelantó bastantes años.
Además del patrimonio arqueológico, mostró gran interés y dedicación sobre el patrimonio archivístico y etnográfico. Llamó la atención de los miembros de la Corporación Municipal de Benaocaz sobre el extraordinario valor del Archivo Histórico que, en los años setenta del siglo XX, se encontraba en mal estado de conservación (amontonados, desclasificados, con grave riesgo de deterioro sus legajos) pues en esas fechas aún no se había tomado del todo conciencia de su valor.
También llevaría a cabo a principios de los 80 un estudio de campo de las actividades artesanales tradicionales (almazaras, lagares, batanes...) en la ribera del río Gaidóvar (Grazalema). Llegó a ordenar y redactar la abundante documentación recogida, pero, desafortunadamente, nunca tuvo ocasión de publicarla.
Realizó numerosos estudios históricos sobre el patrimonio inmueble (Convento de Capuchinos, San Juan de Letrán, San Pedro, Antigua Plaza de Toros, etc.) y muebles (tallas en madera de imágenes religiosas). Incluso buscó sus propias raíces familiares remontándose hasta 1972; trabajo que le ocupó siete años. Para ello indagó hasta en trece archivos, la mayoría de ellos parroquiales, de diversos puntos de España (2).
No obstante, el asunto que más le motivó y al que dedicó la mayor parte de su vida fue la investigación histórica del mundo de la piel, tan importante para la población ubriqueña. Puso gran empeño a lo largo de muchos años para que en Ubrique se ubicara un Museo Municipal de la Piel. Sin embargo, pese a los esfuerzos invertidos, y debido principalmente al escaso interés demostrado por los poderes públicos, el Museo nunca se materializó.

Primeros pasos
La intervención arqueológica de Ocuri que comentábamos al principio había estado precedida por tres años de intensa gestión por parte de Manuel Cabello. Durante esos tres años (1968-1970) intentó llamar la atención de una comunidad de arqueólogos tal vez más preocupada por los grandes hallazgos y los grandes yacimientos que seguramente no esperarían encontrar en la Sierra de Cádiz.
No obstante, la insistencia de Manuel Cabello sobre la importancia de Ocurrisy su preocupación sobre el estado de abandono en que se encontraba, (su construcción más emblemática, el Columbario, se usaba como pocilga) consiguió atraer la atención de directores de museos como el de Artes y Costumbres Populares de Sevilla (como Salvador de Sancha, que fue finalmente el director de los trabajos arqueológicos) de Málaga, de Huelva..., incluso del profesor Martín Almagro, por entonces director general de Bellas Artes, que valoró positivamente la importancia del yacimiento. Todo ello ayudó, de alguna manera, a la puesta en valor y a la divulgación de Ocurris (3). Este singular yacimiento sería objeto de la primera excavación sistemática algunos años después (1977), aunque, desgraciadamente, sus memorias nunca fueron publicadas (4).
El “redescubrimiento” de Ocurris por parte de Manuel Cabello ha puesto en manos de las presentes generaciones la posibilidad (por estudios posteriores que se han realizado) de obtener un conocimineto más riguroso del mismo y disfrutar de un elemento patrimonial valorado socialmente. Todo ello a pesar del “oportunismo”, todo hay que decirlo, del que se han valido algunos organismos públicos en los últimos años para proyectar el yacimiento hacia una, hasta el presente, costosa y poco existosa orientación turística que, además, está poniendo en peligro la propia conservación de los restos constructivos del yacimiento.
La dedicación a Ocurris fue sin duda uno de sus trabajos sobre el patrimonio arqueológico más importantes, aunque no fu e el único.
Manuel Cabello llegó a catalogar más de cien yacimientos arqueológicos en la Sierra de Cádiz durante las décadas de los 70 y 80 del siglo XX después de una intensa labor de trabajo de campo. Aunque algunos pueden estar considerados en entredicho (por su dudosa ubicación o por su verdadera adscripción temporal y cultural) otros realmente sí que existen y corren hoy día el peligro de desaparecer. Entre ellos destacamos la localización de villas romanas como La Bovedilla de Pepe Pérez (que fue objeto de excavación arqueológica de urgencia en 1992 a raíz de las obras del nuevo trazado de la carretera proyectada entre Ubrique y El Bosque). La bovedilla de Luque, la villa de Los Bujeos (que conserva un enterramiento monumental único), la localización del poblado medieval de Archite...
Aunque recientemente una parte del núcleo urbano de Ubrique ha sido declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía, tradicionalmente y hasta la fecha no se ha tenido en cuenta la documentación y recuperación de sus restos arqueológicos. Cualquier obra nueva en el casco antiguo que haya requerido el rebaje del solar, nunca ha estado precedida de medidas cautelares para comprobar los niveles arqueológicos y nunca se ha tomado la iniciativa, por parte de la administración competente, de realizar una simple excavación de urgencia. En los años 70, Manuel Cabello pudo ser testigo de restos aparecidos en diferentes solares ubriqueños (Barriada El Rincón, Avenida de Carlos Cano...) y, en la medida en que sus posibilidades se lo permitieron, tomó la iniciativa de documentarlos. Merece destacarse, entre otras, la prospección que realizó en las obras de edificación de la guardería La Esperanza. De esta manera, quedaba documentada para la posteridad la ubicación de un asentamiento romano en el solar de la actual guardería, parcialmente destruido por las zapatas de cimentación del edificio (algunos de los restos rescatados se encuentran ubicados y custodiados en el colegio “Reina Sofía”) (5).
Manuel Cabello publicó sus trabajos arqueológicos en “Ubrique: encrucijada histórica” (1987) (6), dedicado a la juventud ubriqueña, llevando de esta manera a cabo una importante labor divulgadora del patrimonio arqueológico de la zona.
Estudios sobre la industria de la piel
Consciente plenamente de la importancia de nuestra propia historia y llevado por un gran interés, desde muy pronto Manuel Cabello se dedicó a la investigación sobre los orígenes de la industria de la piel y su desarrollo a lo largo de la historia. Para su suerte fue también testigo de una época histórica en la que pudo recoger de forma directa todo tipo de información respecto al mundo de la piel: orígenes y evolución de cómo se había ido desarrolando la industria en Ubrique, su estructura empresarial, los diferentes procesos y técnicas de fabricación, etc. Todo ello desde finales del siglo XIX y todo el siglo XX.
En varios capítulos de su obra “Ubrique, Piel al Descubierto” (donde Manuel Cabello narra un recorrido turístico y cultural por el propio pueblo) no olvida recoger retazos de esta extraordinaria historia (anécdotas, fabricantes (7), origen de las petaquerías, descripción de las mismas). Sin embargo, el grueso de su investigación no tuvo ocasión de publicarlo aunque fuese su intención (8).
Se conservan muchos de los documentos recogidos en el proceso de investigación, otros, sin embargo, rescatados por él msmo de la memoria histórica de los propios protagonistas, se han perdido quizás para siempre.
Paralelamente a esta investigación, Manuel Cabello fue muy pronto consciente de que estaba viviendo un momento en el que lo que quedaba de las antiguas fábricas de curtidos de pieles (tenerías) estaba a punto de desaparecer para siempre. Por ello puso todo su empeño en la conservación de ese patrimonio singular y único y en reivindicar un Museo que recogiera nuestra propia historia. En sus obras deja muchas veces clara esta intención.
Todo comenzó en los años 70, cuando Manuel Cabello puso su atención en el denominado Rodezno, un lugar que actualmente se encuentra ruinoso y casi olvidado pero con una potencialidad como recurso cultural y museístico incuestionable. Fue centro de la vida ciudadana ubriqueña, sobre todo en el siglo XIX, terminando por caer en el desuso y abandono en la primera mitad del siglo XX. Según el propio Manuel Cabello, existían en el Rodezno dos o tres molinos (usándose uno de ellos como primera Fábrica Municipal de Luz a partir de 1893), una panadería y cinco tenerías (9). De éstas sólo quedaba una, propiedad de Manuel Rojas. Éste ofreció algunos de los instrumentos y herramientas usados en el curtidode las pieles (10) y que actualmente se encuentran custodiados en el colegio “Reina Sofía”, esperando su hipotética ubicación en un posible Museo de la Piel (11).

De otra tenería, no lejos del Rodezno, propiedad entonces de Miguel Romero, Manuel Cabello tuvo la ocasión de conseguir utillaje y otros elementos para exponerlos en una sala del Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla, en la que permanecen actualmente (sala IV, en el sótano del mismo).
Por otro lado, Manuel Cabello fue haciéndose con numerosas piezas de artículos de piel elaborados en Ubrique hasta constituir una variada tipología de gran valor histórico. También llegó a redactar un proyecto de Museo y buscó los apoyos necesarios durantes dos décadas para su ejecución. Incluso a nivel político llegaron abarajarse varios nombres para su posible ubicación: el propio Rodezno, el Convento de Capuchinos una vez que estuviesen completadas las obras de restauración del mismo que comenzaron a finales de los 80. Nada de eso se llevó a efecto.
Y ese fue su último deseo, nunca cumplido: que Ubrique poseyera un espacio expositivo donde los ubriqueños pudiésemos conocer una parte sustancial e ineludible de nuestra propia historia y mostrársela a todos aquellos que supiesen valorar la importancia de conservar el patrimonio.
Porque la cuestión ahora es qué acervo cultural dejaremos a las generaciones presentes y venideras, ya que corremos el riesgo de olvidar para siempre esa parte de nuestra memoria; qué va a ocurrir con el patrimonio rescatado y la historia recuperada por Manuel Cabello. Quizás la perdamos para siempre... si no hacemos algo a tiempo.

Natalia Julia Cabello Izquierdo, Ubrique 2004





Notas
  1. ”Pero a pesar de este aparente triunfalismohablo también de denuncia. Denuncia porque casi todo está en el mismo abandono en el que lo encontramos. Los años y la desidia no han pasado en balde. Nuestro “Columbario” (...) fenece. Manos desaprensivas lo degradan (...) La etnología, curtidos y piel brilla por su ausencia, en un pueblo como Ubrique que se precia de ser “Cuna del artículo de piel”. CABELLO JANEIRO, Manuel: Ubrique, encrucijada histórica. Sevilla, 1987, pág. 10.
  2. CABELLO JANEIRO, Manuel: Del sombrero de tres picos a la montera (Breve historia de unos “Janeiros” en Andalucía 1992.
  1. CABELLO JANEIRO, Manuel: Ubrique, encrucijada histórica. Sevilla, 1987, pág. 9.
  2. Idem, capítulo IX
  3. Idem, pág. 76.
  4. Manuel Cabello dejó algunas publicaciones entre las que destacamos las ya citadas “Ubrique, encrucijada histórica” y “Ubrique, piel al descubierto” y además dos biografías de dos personajes ubriqueños: Diego José de Cádiz (Beato Fray Diego) y Francisco Panal Pérez (Obispo Panal). La biografía de éste constituiría su última obra escrita y para la elaboración de la misma, Manuel Cabello, ya con 65 años y siempre junto a su esposa, Esperanza Izquierdo, llegó a realizar dos viajes en 1997 a la localidad de Concepción de la Vega, en la República Dominicana, en la que el Obispo Panal había desarrollado su trabajo.
  5. CABELLO JANEIRO, Manuel: “Ubrique, piel al descubierto”. Sevilla, 1992, pág 170: “Conocemos facturas de artículos de piel vendidos a Cuba, en los años 1910 y siguientes, del marroquinero Antonio Domínguez García (n. 1875) que alcanzó el premio internacional a la calidad de sus productos en la Exposición Internacional de Filadelfia de 1926”.
  6. Idem: “(...) en un futuro, cuando nos comprometamos a hacer un título más serio y amplio del proceso evolutivo de la piel de Ubrique