jueves, 26 de mayo de 2011

El agua de Ubrique en los ojos de doña Frasquita Larrea

El río Ubrique se encuentra con el arroyo de los Cidones
A la altura de la Fuente de la Hedionda
Foto: Manuel Cabello Izquierdo

Por  Esperanza Cabello

Seguimos con nuestro empeño de encontrar e inventariar todas las fuentes de nuestro pueblo, y hoy hemos llegado a una historia preciosa, que no tenemos más remedio que contar.
Nuestro hermano Manolo está estos días trabajando en el inventario con mucho empeño, y gracias a las explicaciones de unos y otros, sobre todo de Juan Jiménez, Antonio Mateos y  Julio Sánchez ha dado con el emplazamiento exacto de la fuente de la Hedionda, una fuente muy conocida que dio renombre a nuestro pueblo desde el siglo XVIII.
La Hedionda era una fuente situada donde actualmente está la depuradora, de aguas sulfídricas y medicinales, era muy apreciada por sus valores curativos. Se había construido un complejo  compuesto de dos albercas, una para hombres y otra para mujeres; la zona de barros medicinales y la fuente en sí. Durante mucho tiempo (hasta hace cincuenta años) la gente venía incluso desde muy lejos a tomar los baños en la Hedionda.
La primera noticia que se tiene de esa fuente es gracias a doña Frasquita Larrea, madre de la escritora Cecilia Böhl de Faber y Larrea, que en su Diario del Viaje a Ubrique (verano de 1824) nos la describe de la siguiente manera:



 Doña Frasquita Larrea: La Hedionda (pinchar sobre la imagen para ampliar)


Hemos cortado unos extractos de este diario, todos los referidos al agua, de la publicación que hizo José María Gavira con la transcripción literal de la obra, que puede verse en este enlace.
Lamentablemente, la fuente de la Hedionda está prácticamente desaparecida, las dos albercas, tanto la de hombres como la de mujeres, que estaban muy deterioradas, desaparecieron definitivamente hace años, con la construcción de la depuradora. La fuente, entubada con dos tejas, tenía agua medicinal, y los barros de alrededor eran muy apreciados. Miguel Jiménes, hermano de Juan, nuestro informante, venía expresamente de Barcelona buscando estos barros curativos.
Actualmente está casi perdida, sólo quedan restos del rescate moderno de la vena sulfídrica.



 Fuente de la Hedionda
Foto: Manuel Cabello

En el relato del viaje a Ubrique, doña Frasquita habla de molinos, batanes, fuentes, lavaderos y todo tipo de instalaciones relacionadas con el agua, también alaba la calidad del agua de nuestro pueblo. Por ejemplo, aquí está la descripción de un Batán.


 El Batán
Pinchar sobre la imagen para ampliar


Del mismo modo, doña Frasquita habla del Solimán y  del Algarrobal, al tiempo que va describiendo el paisaje, la naturaleza, los edificios...




También habla doña Frasquita del nacimiento de la Cornicabra, y del paisaje de los alrededores del convento de Capuchinos, con una sensibilidad y unas apreciaciones muy emotivas.





Y, por supuesto, además de detallar los pormenores de sus visitas, doña Frasquita habla del nacimiento del Benalfi, quizás el agua más clara y pura que tengamos en nuestro pueblo.





Nos ha parecido muy curioso que hable también del acueducto del Convento y de las lavanderas del Rodezno, cada vez tenemos más claro que el agua es y ha sido fundamental en Ubrique, no sólo para la marroquinería, sino para todas las actividades cotidianas.



Por eso vamos a seguir en el empeño de inventariar todas las fuentes y manantiales que conocemos, ojalá consigamos llegar a las cien, como decía nuestro padre, entonces Ubrique será, sin lugar a dudas, la "Villa de las Cien Fuentes", y esperamos que las autoridades aprovechen este tesoro para fomentar el turismo, arreglar las fuentes, impedir que se sigan deteriorando o desapareciendo, y preparar, por ejemplo, un "Itinerario por las cien Fuentes de Ubrique"... Parece muy sugerente.



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2 comentarios:

Leandro dijo...

Yo recuerdo las dos albercas de la hedionda ya que visité con mi padre varias veces ese lugar, creo que el le daba importancia al lugar, aparte de que era una de las cien fuentes, por aparecer en el libro de Frasquita Larrea.

Emilio Mesa Vea-Murguia dijo...

muy buena y bien realizada la pagina.