viernes, 8 de agosto de 2014

Ubrique en los libros: No hay más referencias a ningún toro en las calles de Ubrique


Plaza de toros de Ubrique, 1910
Un público elegante y educado asiste al espectáculo taurino
Ya hace más de cien años



Por Esperanza Cabello

Desde que llegó a nuestros oídos la noticia de que un grupo de personas pretendía hacer en nuestro pueblo una suelta de toros de lidia teníamos la seguridad de que esa actividad no podría llevarse a cabo.
En primer lugar porque pensábamos que nuestros gobernantes, que han demostrado en tantas ocasiones ser respetuosos y trabajar duro por Ubrique, no lo iban a consentir.
Bueno, no sabemos qué pudo pasar, pero consintieron que el proyecto siguiera adelante.

Pero lo más importante era que sabíamos que la legislación vigente es muy estricta con este tipo de actividades, y Ubrique no cumple los requisitos para que se pueda instaurar una suelta de toros de lidia, ya que existen muchas condiciones que no observamos.
Entre ellas, y llevando el tema a nuestro lugar favorito (los libros), no se puede elaborar un estudio historiográfico (imprescindible para esa autorización) que demuestre que la suelta de toros en Ubrique siga ningún tipo de tradición.

Ya ha quedado demostrado que ninguno de nuestros mayores recuerda, de ninguna manera, que se haya soltado un toro, atado o sin atar, por nuestras calles. Hemos preguntado a nuestras memorias vivas, a nuestras fuentes de siempre, y esa historia del toro, se llame enmaromado, de cuerda, del gayumbo o de lo que sea no les dice nada a ninguno de ellos.

Eso sí, recuerdan el toro de fuego de Emiliano, algunos con mucho cariño y mucha emoción. Era una estructura de madera y tela, con unas astas de toro agujereado en las que se habían metido previamente algunos cohetes y que corría por las zonas aledañas al convento la noche de los fuegos, haciendo las delicias de chicos y mayores.
Del mismo modo recuerdan algunos, y nosotros también, el toro de los gigantes y cabezudos, también de madera y tela, que corretea a la chiburralea durante las cabalgatas de las mañanas de feria.
Pero de un toro de verdad por las calles de Ubrique, "nanai de la China" (que nos ha dicho Rosario).
Así que a partir de la Memoria Viva de Ubrique no se podría hacer ningún estudio historiográfico que demostrara que ha existido esa fiesta.


Entonces nos hemos puesto  a trabajar con los libros, en ellos solemos encontrar muchas respuestas, y, para nuestra conformidad, estos son los datos que hemos encontrado:


Hasta el momento teníamos la referencia de nuestro padre en su libro "Ubrique, encrucijada histórica" al escrito que don Francisco García Parra redactara en 1903:

 
 Manuel Cabello, Historia de Ubrique


Como ya hemos explicado en una ocasión anterior, a finales del siglo XIX el matadero municipal estaba en la plaza de la Verdura, y llevaban a un toro enmaromado desde la calle Prim hasta el matadero, donde lo sacrificaban.
En aquella época los festejos taurinos eran en el patio de la casa de El Catalán (que aún se conserva actualmente), hasta que en 1875 se comenzó la construcción de la plaza de toros, que no se inauguraría hasta principios de siglo.
El "cronista" de Ubrique en la época, don Francisco García Parra, escribe en 1903 sobre el toro de cuerda, utilizando el pasado, o sea, que ya en ese año no se celebraba.
Podemos pues afirmar que en 1903 ya NO recorría las calles de Ubrique ningún toro de lidia.

Entonces nos queda por encontrar la trayectoria y la historia del toro de Ubrique.

Hemos comenzado por el libro más antiguo que conocemos dedicado a la historia de Ubrique: Las "Misceláneas" de Rafael Aragón Macías. Se trata de un manuscrito recopilado por Rafael de Aragón y que reúne textos de los siglos XVI,  XVII, XVIII y XIX.
Son textos dedicados fundamentalmente a genealogías, pero también podemos leer historias del pueblo, del origen del nombre de algunas calles, de ubriqueños increíbles (como el hereje que fue condenado) y de costumbres familiares.
Llevamos trabajando, junto a nuestro compañero Antonio Domínguez Gil, más de dos años en la transcripción del libro, y en ningún momento hemos encontrado ninguna referencia a ningún toro.

Don Rafael Aragón no menciona ninguna suelta de toros en Ubrique.



Portada de las "Misceláneas" de Rafael Aragón




En segundo lugar hemos releído  (en este enlace puede leerse también) el diario de doña Frasquita Larrea, la escritora, madre de Fernán Caballero, que pasó en Ubrique el verano de 1824 y que habla de las huertas, de la gente, de las calles, de las fiestas, de la feria, de los curtidos, del trabajo, de las labores, de la costura...
Pero en ningún momento hace referencia a ninguna fiesta que tenga que ver con un toro suelto.

Doña Frasquita Larrea no menciona ninguna suelta de toros en Ubrique.



 Imagen de Mediodía (en este enlace) 




Quizás pasando por alto a algún otro autor del siglo XIX nos hemos puesto a leer el sainete lírico de Enrique Zumel  (en este enlace) publicada en 1890 : "La Comedia de Ubrique", que nuestro amigo José María Gavira transcribiera y sobre el que hizo un trabajo extraordinario (en este enlace), pero tampoco hay ninguna referencia al toro, tampoco hay ninguna mención de ningún toro en 1890.

Don Enrique Zumel no menciona ninguna suelta de toros en Ubrique.


 La comedia de Ubrique
Gentileza de Mediodía




También hemos ido de nuevo a leer lo que Pío Baroja escribiera sobre nuestro pueblo (en este enlace), por si se nos había escapado algún detalle en la primera lectura, pero nada. Pío Baroja hace un retrato bastante más mísero de nuestro pueblo que doña Frasquita, y con menos simpatía, pero no hace referencia a fiestas con toros.

Don Pío  Baroja no menciona ninguna suelta de toros en Ubrique.



 Portado de "El sabor de la venganza"
Pío Baroja, 1921


Con estos resultados tan escasos nos hemos ido a buscar en  la "Historia de la Villa de Ubrique" (1944) del padre Fray Sebastián, capuchino que dedicó su obra a la historia de nuestro pueblo. Se trata, como todos sabemos, de una historia muy sesgada, pero bebe de fuentes originales y, además, cuenta su propia experiencia, que para eso el buen hombre era de Ubrique.
Y a pesar de su religiosidad, fray Sebastián habla mucho de las fiestas del pueblo: habla del Día de los Paseos, de los carnavales, de la feria y, por supuesto, de las fiestas religiosas: la celebración del Día de la Virgen, el Corpus, la Semana Santa...
Pero tampoco hemos encontrado ninguna referencia de ningún tipo a ningún toro por las calles.

El padre fray Sebastián de Ubrique no menciona ninguna suelta de toros en Ubrique.


 Portada de "Historia de la Villa de Ubrique"


 Hemos seguido buscando, y hemos acudido a uno de nuestros mejores referentes: el libro de don Bartolomé Pérez Sánchez de Medina "El habla de Ubrique".
Don Bartolo, como todos sabemos, es un profundo conocedor de nuestro pueblo, nuestra idiosincrasia, nuestras costumbres y nuestras historias. Pero sobre todo domina nuestra forma de hablar, nuestras expresiones genuinas y nuestras palabras.
Hace referencia a las fiestas, a la perra-toro, a los fuegos artificiales, a las moscas ("En Ubrique la mala mosca te pique"), al Día de los Paseos, a todos nuestros referentes... pero no hay ni una sola palabra dedicada a la suelta de toros, ni hemos encontrado "gayumbo" en su completo diccionario.

Don Bartolomé Pérez Sánchez de Medina no menciona ninguna suelta de toros en Ubrique.


 Don Bartolomé Pérez Sánchez de Medina
 

Ya un poquito cansados (pero muy satisfechos) de esta búsqueda infructuosa, hemos pensado que seguramente en las interesantes publicaciones de "Papeles de Historia" podríamos encontrar  datos de la suelta de toros en las calles de Ubrique en algún momento de la historia.
Claro que no disponemos de todas las publicaciones de esta asociación, pero hemos tenido acceso a las primeras, en papel, y a muchas otras, por internet, siendo nuestra búsqueda, de nuevo, totalmente infructuosa. 
No obstante, estábamos seguros de que en los escritos sobre la antigua plaza de toros se podrían esconder nuesvos documentos o reseñas que pudieran hacer pensar en una costumbre taurina, y hemos acudido al magnífico estudio que Alejandro Pérez Ordóñez publicara justo antes de que el edificio fuera vilmente demolido (en este enlace) . Pero tampoco Alejandro se refiere a ningún toro enmaromado, aunque habla de toros y toreros y de pequeñas historias de esta gran plaza.

Don Alejandro Pérez Ordóñez  no menciona ninguna suelta de toros en Ubrique.






Plaza de toros de Ubrique, años 90
Gentileza de "Ubrique en el recuerdo"


Así pues, tras un buen montón de horas dedicados a leer y a investigar buscando pruebas, datos, referencias, antecedentes o circunstancias de la suelta de toros de lidia por las calles de Ubrique para saber si se podría documentar la argumentación que forzosamente debe pasar por la Delegación del Gobierno antes de conseguir la autorización para poder llevar a cabo esta actividad, podemos concluir que, exceptuando el escrito de García Parra de 1903 del que se hacía eco nuestro padre (y nosotros en este blog) no hay absolutamente ningún dato ni ninguna referencia al toro del gayumbo, ni al toro de cuerda, ni al toro enmaromado, ni a la suelta de toros en esta localidad en ninguno de los libros de referencia de la historia de Ubrique.



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