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miércoles, 29 de septiembre de 2010

Isabel Esquivel (1913-1999): una maestra de Ubrique que dejó una huella indeleble en Mairena del Alcor






Por  José María Gavira y Esperanza Cabello (*)


En Mairena del Alcor existe un colegio de enseñanza primaria que se llama “Isabel Esquivel”. Los maireneros pusieron ese nombre a la institución educativa en homenaje a una maestra que dejó a lo largo de toda su vida huellas imborrables en aquella localidad sevillana, en la que murió en 1999. Pues bien, Isabel Esquivel, mujer querida y respetada en Mairena por su dedicación a la enseñanza durante medio siglo, era de Ubrique.







 



En nuestro pueblo, efectivamente, vio la primera luz Isabel Esquivel Corrales el 26 de julio de 1913. Tuvo cinco hermanas y un hermano, y a todos ellos su padre, José Esquivel Suárez, zapatero acomodado y primer alcalde republicano de Ubrique (desde 1931 a 1935), les ofreció la posibilidad de tener estudios. Isabel y dos de sus hermanas no la desaprovecharon. (El caso nos recuerda al de la también maestra ubriqueña Ángeles Bohórquez Gómez, hija de Pedro Bohórquez Piñero "El Chico", un hombre de ideas liberales también empeñado en dar educación a sus hijas para que tuvieran las mismas oportunidades que sus hijos varones.)
En 1928, de la mano de Dª Francisca (gran educadora de varias generaciones ubriqueñas, también paisana nuestra), nuestro personaje  empezó a prepararse en su pueblo natal para ser maestra, recibiendo finalmente el título en la Escuela Normal de Magisterio de Sevilla en 1931. Ganó las oposiciones en 1933 y tras un brevísimo paso por Carmona fue destinada a Mairena del Alcor, donde desarrolló toda su vida profesional hasta su jubilación en 1982. Murió el 22 de diciembre de 1999.
En aquella localidad sevillana dejó una fuerte impronta que aún perdura, gozando del respeto y estimación de la sociedad mairenera. Allí se casó con Rafael Carrión Méndez, no sin antes ayudarlo a prepararse sus oposiciones para entrar en el Ayuntamiento como administrativo. Tanto Isabel como Rafael eran muy religiosos; él fue mayordomo mayor perpetuo de la Hermandad del Santísimo Sacramento, Dulce Nombre de Jesús, Nuestra Señora del Rosario y Señor San Bartolomé. Tuvieron tres hijos: José María, Irene y Remedios. Irene continuó el ejemplo de su madre y es maestra en Mairena (hace dos años pronunció el pregón navideño).






Un esbozo de la interesante vida de Isabel Esquivel escrito por Félix Mateos Guillén, marido de una de las nietas pueden leerlo en la web Mayrena.com. También puede saberse de los inicios de su trayectoria profesional en el bien documentado artículo Las escuelas de niñas en Mairena del Alcor, de María Dolores Domínguez González. Por él sabemos que la escuela de Isabel era la que poseía mayor número de matrículas y que en un informe de 1939 se decía de ella: “Es digna destacar la labor que al frente de su escuela realiza la Maestra Doña Isabel Esquivel Corrales”. No solo se preocupaba de sus niñas, sino de las condiciones laborales del personal, como se desprende de esta carta que envió al alcalde de Mairena en 1956:
Que hallándose próximas las fechas de la confección de los presupuesto generales en el Ayuntamiento de esta villa, y habiendo recibido de los encargados de la limpieza de nuestras respectivas escuelas, la demanda de aumento de gratificación por tal concepto, nos vemos obligados a recurrir a V.S., ya que con las veinticinco pesetas que cada Escuela y Sección percibe por mes con destino al aseo de las Escuelas, a la compra de utensilios de limpieza, y a la calefacción durante el tiempo necesario, resulta en la actualidad tal cantidad bastante insuficiente para atender debidamente los expresados servicios. Esta razón nos obliga a recurrir a V.S. en súplica de que se digne, considerando estimable lo que solicitamos, signaciones precitadas, esto, si no resuelve con la Corporación de su acertada presidencia administrar directamente estos servicios ya mentados de limpieza y calefacción de las Escuelas Nacionales de esta villa [..].»


Un amigo de Mairena que la conoció bien nos cuenta de nuestra paisana:
En el pueblo se guarda un recuerdo muy grato de la Señorita Esquivel (como se la ha llamado siempre), que fue maestra de varias generaciones, de madres, hijas y de nietas, y también de varones en su última época. Era una persona muy culta, severa para los alumnos en sus enseñanzas, pero muy cariñosa en el trato personal. Especialmente religiosa, aunque nada remilgada en ese aspecto. Sus hijos (Pepe, Irene y Remeditos) siguen su mismo camino, y son parte activa tanto de la vida política como social.




 

Las raíces ubriqueñas de Isabel

Como hemos dicho, el padre de nuestra protagonista era José Esquivel Suárez, apodado por su profesión de zapatero “el cortador”, que fue el primer alcalde republicano de Ubrique, del Partido Republicano Radical. Siempre estuvo comprometido con el progreso social ubriqueño, como lo prueba el hecho de que en 1904 fue nombrado suplente de la Junta Local de Reformas Sociales de Ubrique.


Era un intelectual. De ahí que él tuviera mucho interés en que sus hijos estudiaran, que adquiriesen una formación académica. De sus siete hijos, el único varón no quiso estudiar; a lo que el padre no le da la mayor importancia. En cambio, tres de sus hijas cursan estudios medios. En su mentalidad no hacía distinción alguna entre hombre y mujer: para él, tan válido era que una mujer fuera universitaria como si fuera un hombre.
De ideas republicanas y un intelectual racionalista, no era practicante de la doctrina cristiana, pero él no se inmiscuía para nada en las ideas religiosas de su esposa ni de sus hijos. Es de notar que todos sus hijos fueron muy religiosos. En cambio, él no entró en contacto con los Sacramentos y la Iglesia hasta muy al final de su vida; pero, en toda su trayectoria vital fue tremendamente respetuoso con la Iglesia. Así que, habiendo sido Alcalde de Ubrique con la República, cuando empiezan la quema de conventos cesa en todas sus funciones públicas y dimite de su cargo en la gestora. Decía que: "Él había luchado por la República, pero la República no era el desorden, ni mucho menos atacar a la Iglesia; en definitiva, no era la República que él quería". Es de señalar que en una ocasión, estuvo haciendo guardia toda la noche en el asilo de monjas de Ubrique, porque se temía que iban a prenderle fuego.
(Este suceso nos lo ha confirmado Margarita Piñero, de 83 años.)



 
Boletín Oficial del Grande Oriente Español, 29 de abril de 1912



José Esquivel era masón, siendo exaltado en 1912 al grado de “Compañero” en la Logia América de Ubrique, donde respondía al nombre simbólico de Teófilo Braga, lo que revela su temprana vocación republicana. (En aquella época, el Venerable Maestro de esta logia era Juan Gómez Zarzuela; los vigilantes eran Manuel Moreno Mendoza y Manuel Arenas Vinagre; el orador, Bartolomé Moreno; y el secretario, Manuel Zamora Menacho. Ese mismo año solicitaron la afiliación en esta asamblea el hermano de José Esquivel, Manuel, y Francisco Vallejo Canto –este último, que también llegó a ser alcalde republicano de Ubrique, fue fusilado en 1936–.)







Hemos averiguado que José Esquivel era lector de El Motín, un semanario satírico, republicano y anticlerical que difundía inflamadas divisas de este estilo: 








En el número del 9 de diciembre de 1922 figuran José Esquivel y su hermano Manuel junto a otros muchos ubriqueños como donantes de aportaciones voluntarias para la publicación de un número extraordinario de este periódico. 


 




De la madre de Isabel, Remedios Corrales, segunda esposa de Esquivel, nos cuenta Mateos que:
se dedicaba a sus labores. Pero como su abuela [de Isabel] tenía una gran valía para los negocios y regentaba una gran tienda donde se vendía de todo; al fallecer ésta, su madre se hace cargo posteriormente de la tienda. Una mujer, dicho sea de paso, bastante religiosa.


Esperanza Izquierdo recuerda que sus primeros zapatos de charol salieron de la fábrica de José Esquivel. Por otra parte, hemos sabido que una de las hermanas de Isabel Esquivel casó con un hermano del practicante Diego Herrero; sus hijos son Manuel y José Herrero Esquivel. El negocio de la familia, una zapatería que estuvo en el San Juan hasta los años sesenta o setenta, era conocido como “la tienda de las Esquivelitas”.




* Esta entrada se publica simultanea y conjuntamentemente en este blog y en el apartado cultural de "Historias de Ubrique", de José María Gavira.


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Imagen de cabecera: MAYRENA.COM


Addenda. El 15 de octubre de 2014, con motivo del «Día Internacional de la Mujer Rural», la Junta de Andalucía premió a Isabel Esquivel en reconocimiento a su labor fundamental en el mundo rural y en representación de otras muchas profesionales de la enseñanza que han dedicado  su vida a la educación.


 

sábado, 18 de octubre de 2014

Isabel Esquivel Corrales, galardonada por la Junta de Andalucía

Doña Isabel Esquivel Corrales


Por Esperanza Cabello

El pasado quince de octubre se celebraba el "Día Internacional de la Mujer Rural", con ese motivo la Junta de Andalucía ha premiado a ocho mujeres andaluzas en reconocimiento a su labor fundamental en el mundo rural y en representación de otras muchas profesionales de la enseñanza que han dedicado o están dedicando su vida a la educación.
Isabel Esquivel Corrales (1913-1999), la maestra nacida en Ubrique, hija de José Esquivel Suárez (que fue alcalde republicano en Ubrique) y Remedios Corrales, ha sido una de las galardonadas, a título póstumo.
Nuestro amigo Félix Mateos Guillén, profesor de geografía e historia en Mairena del Alcor (lugar en el que Isabel pasó toda su vida,  en el que desarrolló su tarea profesional y en el que fundó su familia), escribió (en este enlace) la biografía de esta mujer excepcional.
Nosotros también publicamos, conjuntamente con José María Gavira, un artículo sobre esta maestra ubriqueña (en este enlace).
La señorita Esquivel fue una de las maestras más queridas, apreciadas y respetadas de Mairena del Alcor. Toda su vida la dedicó a su familia y a su docencia, preocupándose no sólo de enseñar conocimientos a sus alumnos, sino de mejorar sus condicones sociales. También se preocupaba personalmente de las condiciones laborales de los que la rodeaban, siendo reconocida su labor en todas las instancias.
Por eso ayer le fue entregado este premio de reconocimiento a la labor de toda una vida mejorando el medio rural. En el portal de Igualdad, Salud y Política Social de la Junta de Andalucía (en este enlace) podemos leer lo siguiente:


"La labor de las maestras en el mundo rural ha sido reconocida hoy por las consejeras de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, y de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Elena Víboras, en un acto en Baeza conmemorativo del Día Internacional de las Mujeres Rurales.
El encuentro, que este año se ha celebrado bajo el lema "La educación, la gran igualadora social en el mundo rural", ha acogido la entrega de ocho premios en reconocimiento a la labor de maestras de la Comunidad Autónoma andaluza.

Las galardonadas han sido Rosa Melguizo (Almería), Francisca Gago (Cádiz), Inmaculada Manzano (Córdoba), María del Carmen Ruiz (Granada), Antonia Ojeda (Huelva), Ana Hervás (Jaén), Ana María Jiménez (Málaga) y, a título póstumo, Isabel Esquivel (Sevilla).

Mujeres que, como ha resaltado Elena Víboras, reciben hoy un reconocimiento "por su labor fundamental en el mundo rural en representación de muchísimas otras que han dedicado o están dedicando sus vidas a la educación".

La consejera de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, quien también ha reconocido el inmejorable trabajo de las profesionales de la enseñanza en la Comunidad Autónoma, así como al conjunto del profesorado andaluz, ha reafirmado que la educación "es, sin duda, la mejor arma para lograr la libertad y la igualdad entre hombres y mujeres, especialmente en zonas rurales y dispersas".


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martes, 26 de noviembre de 2019

Doña Isabel Esquivel Corrales, maestra de Ubrique

Cartel anunciador de las V Jornadas de Historia de Mairena del Alcor
Dedicadas a la Enseñanza en Mairena en el siglo XX



Por Esperanza Cabello



A veces nos encontramos con trabajos que nos llaman terriblemente la atención y que envidiamos lo más sanamente posible, y es que, apesar de que la vida cultural de nuestro pueblo es muy movida y muy activa, seguimos echando de menos un trabajo serio y completo sobre nuestras pequeñas historias, un trabajo en el que se rinda homenaje a los que nos precedieron y en el que se reconozca el valor de tantas personas que merecen ser reconocidas.
Y este ha sido el caso esta noche. Hace nueve  años, cuando estuvimos estudiando la figura de la maestra ubriqueña Isabel Esquivel Corrales, nacida en nuestro pueblo en 1913 y fallecida en Mairena del Alcor en 1999  (lugar que fue su destino profesional y en el que se reconoce su valía como maestra dedicando su nombre a uno de los colegios del pueblo), tuvimos la fortuna de tomar contacto con Félix Mateos Guillén, su nieto, licenciado en Geografía e Historia, y hemos seguido con interés su trayectoria.
Hoy nos ha enviado este magnífico cartel anunciando unas jornadas sobre la historia de la escuela en Mairena del Alcor en el siglo XX.
Durante todas las jornadas tendrá lugar una exposición: "La educación en Mairena del Alcor, una historia de éxito", a cargo de Jorge Fernández, el Archivero Municipal.
También se sucederán ponencias y comunicaciones a cargo de historiadores y siempre con el tema de la educación.
Precisamente el jueves Félix y Margarita Mateos hablarán sobre doña Isabel Esquivel, la maestra ubriqueña (en este  enlace podemos leer algunas notas de Félix).

Nosotros hemos tratado en varias ocasiones el tema de la enseñanza en Ubrique, y más concretamente hemos trabajado sobre doña Isabel Esquivel en varios artículos, uno de ellos con José María Gavira (en este enlace), pero nuestro campo de acción es muy limitado, no somos historiadores ni archiveros, y sería magnífico que no siguiera perdiéndose en el olvido el trabajo de tantos ubriqueños y ubriqueñas y que se retomaran y estudiaran tantos temas ubriqueños que ahora duermen el sueño de la indiferencia.

Por el momento nos contentamos con saber que en un pueblo cercano homenajean a los maestros  del siglo pasado y que entre ellos se encuentra también una ubriqueña.
¡Enhorabuena, Félix! ¡Buen trabajo!


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miércoles, 27 de enero de 2021

Doña Francisca Gutiérrez, maestra ubriqueña

 

Dos ubriqueñas con estrechos lazos de amistad

Doña Isabel Esquivel y doña Francisca Gutiérrez


Hace casi un año nuestro amigo Félix Mateos Guillén, nieto de doña Isabel Esquivel, nos envió esta fotografía en la que podemos ver a las dos conocidas maestras ubriqueñas. En aquella ocasión compartimos la fotografía en "Ubrique en el recuerdo", y varios miembros del grupo tuvieron palabras de agradecimiento para "Paquita Gutiérrez" como la conocíamos cariñosamente.

Pero hoy nuestro amigo Pedro Bohórquez Gutiérrez ha escrito en el grupo un texto magnífico que no podíamos dejar que se perdiera.


Por Pedro Bohórquez Gutiérrez


Francisca Gutiérrez García, hermana de mi abuelo materno Bartolomé Gutiérrez García, y por tanto mi tía abuela, es la tercera por la derecha. Fue maestra desde finales de años veinte, hasta principio de los setenta. Fue, por tanto, una de las primeras mujeres ubriqueñas que estudió Magisterio en Cádiz. Casi cincuenta años de servicio, más de media vida.

 Hoy no es muy recordada en su pueblo, donde no se le hizo en vida, que fue larga (falleció a comienzo de los noventa con más de noventa años) el reconocimiento que por su labor y su trabajo hubiera merecido como mujer ubriqueña pionera en su profesión. 

Como alguien ha comentado doña Francisca Gutiérrez fue esposa de Francisco Díaz Baena, en segundas nupcias. Pero me gustaría más que fuera recordada, y supongo que a ella también, más que como la mujer de... como una mujer luchadora y trabajadora, que accedió a los estudios universitarios gracias al sacrificio de su familia, de condición modesta, cuando no era frecuente que la mujer estudiara para tener independencia económica y pudiera así realizarse profesionalmente y seguir una vocación, más allá del papel, casi exclusivo, de ama de casa que la sociedad le reservaba entonces (hablo de los años veinte y hasta no hace tanto). Dedicó más de la mitad de su larga vida, repito, a la noble tarea de enseñar en distintos lugares de la geografía española a donde le llevaron los destinos de su primer marido, Antonio Benítez Cáceres, militar de profesión (Huesca, San Roque, Ceuta) e hijo de militar y de una maestra que estuvo destinada en Ubrique, Doña Ana, en tiempo de doña Ángeles Bohórquez. 

No tuvo una juventud fácil. Su marido militar se mantuvo fiel a la República tras el golpe de estado del año 36 y salió de las cárceles franquistas, ya enfermo, para morir a los pocos días, mediada la triste década de los cuarenta. No puedo ser más preciso porque hablo de memoria, de lo que supe de niño y de lo mi madre Remedios Gutiérrez González (cuya perdida reciente aún nos duele) nos contó de nuestra tía Francisca. 

Yo sé de su buen hacer y de su paciencia como maestra: ya jubilada, me dio clases particulares porque en la escuela de finales de los sesenta yo era un niño distraído que echaba a volar la imaginación durante las clases de matemáticas y me perdía en un marasmo de números con las divisiones con decimales y de varias cifras y no me arriesgaba a declarar mi ignorancia, lo que en aquella época podía tener unas consecuencias impredecibles y nada gratas para nuestros tiernos mofletes infantiles. 

Mi tía fue muy amiga de Isabel Esquivel, que si no me equivoco fue discípula suya, y como era una persona vitalista y que gozaba de buena salud creo que viajó con ella a Jerusalén, ya octogenaria avanzada. Tengo a mi tía Francisca por una buena persona, una luchadora en tiempos difíciles, muy educada y todo una señora, merecedora de mejor suerte. Y de un recordatorio que nunca se le ha dedicado. Ejerció en la posguerra en varias localidades de la provincia, en Chipiona, en Ubrique y en las escuelitas rurales de la Vega o El Palmarejo. 

Tenía carnet de conducir, algo infrecuente en una mujer de la posguerra, aunque formada en los tiempos más abiertos a la modernidad de la II República. A mí me regaló mi primer Quijote (una versión adaptada, abreviada e ilustrada con pastas verdes que aún conservo) que leí con diez años y sin el peso de la obligación, movido por la atracción de las ilustraciones y porque me lo regaló mi tía Francisca. Aunque solo fuese por ese detalle y por el de poner orden en mi cabecita infantil para que comprendiera lo que para mí era un baile de números, le estaré agrecido por siempre.

 

A estas palabras de Pedro se han unido varios ubriqueños, entre ellos nuestro tío José María Cabello, cuyas palabras también transcribimos como reconocimiento a doña Francisca.

 

Por José María Cabello Janeiro

Pedro, eres el epicentro -por tus apellidos- de montón de recuerdos de mi infancia y mi relación con las dos ramas de tu familia. Siento el fallecimiento reciente de Remedios, tu madre, la mejor amiga de mi hermana Julia.
Aunque, a longe, tuve siempre contacto con tu familia a través de tu tío Manolo, que con Manolo Janeiro y Manolo Ponce formaban un simpático trío que arrasaba en Ronda de los cincuenta. También recuerdo la casa familiar de la calle Real. Arriba, el trocito de sierra que conformaba el patio. Abajo la carpintería con el abuelo Bartolomé y su bigote blanco, con un permanente olor a madera y a virutas recién cortadas. 
Y de los Bohórquez..."numquam satis". Por mi edad mantuve siempre amistad con Pedro, ya que tu padre y Elisa me superaban en edad. Tu abuela Pepa, un ejemplo de bondad natural, sencillez y fortaleza...
También conocí a doña Francisca en su escuela contigua a la sacristía de la Parroquia, que frecuentaba desde mis tiernos años. Un local, que los años de la Civil sirvió de cárcel para los que perdieron su vida entre Ubrique, Benahocaz o El Bosque.
 Fue una maestra ejemplar, educadora de una generación difícil de la posguerra. Seguro que la profesión militar de su primer marido condicionó su vida profesional.
Fue una sufridora. Ni siquiera su segundo matrimonio con el popular dentista jerezano le hizo desaparecer aquel ictus triste que mantenía en su mirada. Me uno a este tardío homenaje merecido a doña Francisca, que con su amiga Rosario Martel han sido dos maestras ejemplares, orgullo de sus familiares e inicio de la saga de educadores a todo nivel, en paralelo al incremento cultural de nuestro pueblo Porque también echo de menos, Pedro, aquellas maravillosas crónicas que nos regalabas desde Galicia o los pequeños rincones y tesoros que nos guarda la Gran Sierra.
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miércoles, 18 de noviembre de 2020

Ubrique, por Antonio Gavira Alba


 

La calle San Sebastián en Ubrique

Pintura de Antonio Gavira Alba

 

 

Por Esperanza Cabello

 

Hace unos meses que nuestro amigo mairenero Félix Mateos Guillén, nieto de la maestra ubriqueña Isabel Esquivel Corrales, nos envió dos imágenes muy curiosas y desconocidas, hasta ahora, por los ubriqueños. Le agradecemos de corazón esta gentileza.

Se trata de dos óleos pintados a finales de los cincuenta en Ubrique por el imaginero y pintor  de Mairena Antonio Gavira Alba, el primero representa la calle de San Sebastián durante la feria y el segundo el Peñón de la Becerra.

No es casualidad que Gavira Alba plasmara Ubrique en sus cuadros. Como todos sabemos la maestra Isabel Esquivel obtuvo plaza en Mairena del Alcor y allí fijó su residencia. Junto con su marido, encargó a este famoso pintor mairenero un cuadro de su pueblo, y el artista al hacer el encargo les regaló además el cuadro de El Peñón de la Becerra. Actualmente están en la casa de Remedios Carrión Esquivel, hija de Isabel.

Antonio Gavira Alba es conocido fundamentalmente como escultor, nosotros encontramos por primera vez referencias de este pintor en "Las exposiciones institucionales en Sevilla", tesis de Rosario Pavón, cuando hacíamos una relación de los premios del pintor Rodríguez Cabas (en este enlace).



En este trabajo pudimos comprobar que, al igual que Rodríguez Cabas en pintura, Antonio Gavira fue premiado en escultura en varios certámenes de esta exposición, al menos en 1957, 1959 y 1962.





Es una pena que desde la publicación de aquella entrada sobre Rodríguez Cabas, el pasado mes de enero, hayamos dejado pasar el tiempo, porque hoy, al retomar la idea de trabajar sobre este nuevo pintor que plasmó Ubrique en los sesenta, hemos encontrado una triste noticia: Antonio Gavira Alba, nacido en Mairena del Alcor en 1929, ha fallecido el pasado mes de octubre, víctima de la pandemia que nos azota a todos.

Estas son las noticias que encontramos:

 

"El pasado 11 de octubre falleció el escultor y pintor Antonio Gavira Alba, artista cuya profunda fe se refleja en gran parte de su prolífica obra". 

 

"La pandemia del coronavirus sigue haciendo estragos entre la población y causando más dolor y muerte en Mairena del Alcor. Antonio Gavira Alba, que permanecía ingresado en el hospital recuperándose tras contraer Covid-19, acaba de fallecer este mediodía"

 

"Lamentamos comunicar que en el domingo 11 de octubre, hemos tenido conocimiento del fallecimiento de Antonio Gavira Alba, mairenero ilustre e Hijo Predilecto de la localidad. Gran artista y sobre todo gran persona, que mostraba su lado más humano en sus obras de arte. Gracias por el gran legado que nos dejas"

 

"Hoy hemos conocido la triste noticia del fallecimiento de D. Antonio Gavira Alba escultor del monumento a la Judea, ubicada como saben en la Plaza del Perejil, junto al Puente de Jesús donde cada Viernes Santo se prende al Nazareno. Queremos expresar nuestro pesar a familiares, amigos y a todo el querido vecino pueblo de Ayuntamiento de Mairena del Alcor , donde tanto bien ha dejado a lo largo de los años. DEP."

 

 

Para presentar a Gavira Alba tomamos las palabras de Juan Miguel González Gómez, Vicepresidente de la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría (en este enlace):

 

Nuestro artista nació en Mairena del Alcor en 1929. Tan destacada figura de la escultura hispalense estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de Sevilla. Fueron sus profesores, entre otros, José María Labrador, en Dibujo; Mauricio Tinoco, en Preparatorio de Modelado; Antonio Cano, en Talla Escultórica; Juan Luis Vassallo, en Modelado del natural y en estatuaria religiosa; y José Hernández Díaz, en Historia del Arte. Se especializó en la sección de imaginería “Martínez Montañés”. En 1956obtuvo el título de profesor de Dibujo. En 1961, por oposición, consiguió la plaza de profesor auxiliar numerario de la sección de escultura. Y, poco después, en 1965, la cátedra de Preparatorio de Modelado. Transformada la antigua Escuela en Facultad universitaria, en 1981, convalidó su título por el de Licenciado en Bellas Artes; y, en 1984, pasó a ser Doctor y Catedrático de la Hispalense.Durante su carrera profesional se ha entregado con lealtad a sus principios humanísticos, estéticos y plásticos. Y ha sabido, una vez jubilado, mantener su interés por las tendencias de última hora. Pero, como discípulo dilecto de Vassallo, en su poética perviven los ritmos ondulantes, la simplificación morfológica y el suave tratamiento de las superficies, propios dl clasicismo mediterráneo. En su quehacer artístico hay que subrayar sus retratos, monumentos públicos, mausoleos, etc. En sus obras utiliza materiales muy diversos: barro, bronce, piedra, madera, cemento, hormigón, poliéster, etc.Entre sus múltiples exposiciones hay que citar las de Sevilla, Madrid, Valladolid, Granada, Cádiz, Córdoba, etc. Ha obtenido, por todo ello, un sinfín de premios y distinciones.

martes, 16 de abril de 2019

José y Manuel Esquivel Suárez. Ubriqueños

Contraportada de "El Boletín" 
Prado del Rey y Ubrique, 1922





Por Esperanza Cabello



Ya comentábamos al principio de esta semana que nuestro amigo Luis Vilches nos había entregado, para su estudio, un ejemplar del Boletín Cultural que se editaba en nuestra sierra en 1922.
Es un verdadero tesoro para nuestra historia, menos mal que hay personas que tienen la suficiente sensibilidad para apreciar lo que es importante, y Luis y Paquita son así. Muchas gracias por compartirlo.
La imagen que traemos hoy es la contraportada del ejemplar, lo que más nos llama la atención es que los dos anunciantes ubriqueños, dos reconocidísimos zapateros, están fotografiados junto a la publicidad de sus negocios, así que tenemos, además de los datos, imágenes de los hermanos Manuel y José Esquivel Suárez.

Los dos zapateros son ampliamente conocidos en el Ubrique de los años treinta, sobre todo José Esquivel, padre de la maestra Isabel Esquivel (en este enlace), el primer alcalde republicano de Ubrique (de 1931 a 1935), un gran hombre, un magnífico profesional y un hombre del pueblo que se vio obligado a enfrentarse a las revueltas y desmanes del 31, cuando comenzaron a quemar y destrozar los edificios religiosos.
José Esquivel "lloraba" su impotencia cuando destrozaron el calvario que construyera fray Buenaventura en el siglo XVIII, por eso, una vez terminada la guerra, fue él mismo el encargado de recaudar fondos y de buscar a personas que quisieran colaborar en la construcción del nuevo Calvario. Porque el Calvario de Ubrique siempre se ha caracterizado por ser obra de la colaboración de todos los ubriqueños, tal y como rezaba en un azulejo que, con muy poca sensibilidad,  ha sido destruido en las últimas obras.

Por su parte, Manuel, también republicano y masón como su hermano (pertenecían a la misma logia que nuestro bisabuelo Manuel), fue un zapatero solvente y muy apreciado. Al igual que su hermano sufrió las represalias de la dictadura, como podemos leer en los informes de quorum:




Ambos fueron condenados en 1943 a doce años y un día de inhabilitación por sus "errores", incluso hemos encontrado los datos del proceso y de la abjuración de José.
En este enlace habíamos publicado un certificado de abjuración de la masonería de otro vecino ubriqueño, unos años más tarde que los hermanos Esquivel.


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domingo, 22 de noviembre de 2020

El peñón de la Becerra, por Antonio Gavira Alba

 

 

El Peñón de la Becerra

Óleo de Antonio Gavira Alba

Gentileza de Félix Mateos



Por Esperanza Cabello


Esta semana publicábamos (en este enlace)  una obra del pintor e imaginero Antonio Gavira Alba, nacido en Mairena del Alcor en 1929 y tristemente  fallecido el pasado mes de octubre en su pueblo natal a causa del  coronavirus. 

Y la historia de este cuadrito es muy singular. La ubriqueña Isabel Esquivel Corrales había obtenido plaza como maestra en Mairena del Alcor en 1933, allí estableció su residencia y se casó con el mairenero Rafael Carrión Méndez, fundando ambos una gran familia con sus hijos José María, Irene y Remedios.

 Antonio Gavira era un poco más joven que ellos, por lo que seguramente pudieron conocer su trayectoria como artista, y le encargaron un cuadro de Ubrique, pueblo que el escultor frecuentaba en la época y que Isabel recordaba con nostalgia.

Antonio hizo para ellos el cuadro encargado y además les regaló este cuadrito de El Peñón de la Becerra, uno de los lugares más típicos de Ubrique, en la calle Torre.

Actualmente ambos cuadros están en el domicilio de Remedios Carrión Esquivel, la hija pequeña de Isabel y Rafael.

Agradecemos de corazón a Félix Mateos que haya compartido con nosotros esta bonita historia y estos cuadros originales.

lunes, 14 de octubre de 2013

Ubriqueñas de pro: "Al hilo de las petaqueras"



Ubriqueñas en nuestra historia, antigua y reciente





Por Esperanza Cabello

En enero de 2011 se puso en contacto con nosotros una historiadora de Sanlúcar de Barrameda, Ana Díaz, solicitando información sobre algunas ubriqueñas destacadas en la historia de nuestro pueblo. Estaba preparando una ruta por Ubrique guiada por los pasos de mujeres y hombres que hubieran destacado por su labor en pro de la igualdad y toda la información era bienvenida.
Rápidamente nos pusimos manos a la obra, proporcionándole todos los documentos y fotografías necesarios, y acompañándola en un recorrido histórico buscando las casas y los lugares de trabajo de esas ubriqueñas por las calles de nuestro casco antiguo.
La primera, por supuesto, nuestra tatarabuela, Isabel Coveñas Orellana, una de las ubriqueñas que en 1865 firmó el manifiesto que las "madres coraje" ubriqueñas enviaron a la reina pidiendo que se anulara la ley de quintos.
También Sebastiana y Ángeles Bohórquez Gómez, las primeras maestras ubriqueñas, doña Ángeles fue la primera ubriqueña maestra por oposición, y su madre, Juana Gómez Tocón, la qeu encabezaba ese manifiesto.
Por supuesto Candelaria Chacón Quero, la zapatera;  Isabel Esquivel, la maestra; Frasquita Larrea, la escritora, que vivió en Ubrique en 1824, Remedios Arenas, Ana Córdoba, Josefa Sevilla, Amalia Álvarez,  "La facana", "Las piñeritas", Josefa e Isabel Coveñas...



Mujeres Ubriqueñas de ayer y de hoy



Mañana, martes, quince de octubre, tendrá lugar en el Convento de Capuchinos, a las doce del mediodía, la presentación de la guía que ha publicado la Diputación de Cádiz,  copiamos las palabras de Maite Ríos, técnico del Ayuntamiento:

"Al hilo de las petaqueras", una guía editada por el Servicio de Igualdad de la Diputación de Cádiz y en la que hacen mención de personajes ilustres e importantes en la historia de Ubrique. Uno de ellos es la Sra. Isabel Coveñas. Nos han pedido desde Diputación que avisemos a familiares de todas aquellas personas que aparecen en el folleto. 
Mañana en el Convento de Capuchinos a las 12.00h será la presentación seguida por una visita guiada al Museo de la Piel. Rogamos por favor que lo hagas extensivo a tus allegados interesados y que puedan asistir a este acto.
Entre otros, hacen mención de Isabel Coveñas, Candelaria Chacón Quero, Fº Fatou y Lucas, Remedios Arenas, Josefa Sevilla Villanueva, Sebastiana y Ángeles Bohórquez Gómez...