jueves, 22 de septiembre de 2011

Agustín Campos Miméndiz, "El Quemao"

Agustín Campos “El Quemao”. In Memoriam





Por Damiana Campos, Ángeles María Campos y Remedios Viruez



Nuestro abuelo y bisabuelo fue Agustín Campos Miméndiz, conocido en Ubrique como “El Quemao”. Nació en Benaocaz sobre el año 1874. Sus padres eran Mateos Campos Pérez y Emilia Miméndiz Ríos, naturales de Benaocaz.
En 1898 se casó con Catalina Mateos Panal, natural de Ubrique, con quien tuvo nueve hijos. Vivían en la calle Ronda, trasladándose posteriormente a la calle Torre, siendo su oficio el campo.
Fue un hombre apreciado por su simpatía, honradez y generosidad con todos los vecinos. Todo el que iba por su casa tenía cobijo y un plato de comida. Aún hay personas mayores en Ubrique que recuerdan que era tan divertido en un velatorio como en el Carnaval o la Feria.
De él sabemos numerosas anécdotas y siempre hechas con la intención de ayudar a los demás y hacerlos reír.
En cierta ocasión y durante una feria de Ubrique, la atracción del tren fantasma no era muy concurrida por el público, y como sintió lástima del feriante, decidió subirse a ésta. Como era una persona muy gruesa, al terminar el viaje bromeó fingiendo la imposibilidad de bajarse del asiento, lo que provocaba las carcajadas de los presentes, que se fueron aglomerando alrededor de la atracción.
Le pedía al dueño del tren fantasma que le untara aceite en la barriga para que ésta se pusiera más blandita y poder salir. El dueño le propuso desmontar la atracción para facilitarle la salida.
Aquella noche no le faltó público al tren fantasma.
Se cuenta también que en otra ocasión había una barbería en Grazalema que no tenía clientela y él, preocupado por el barbero, entró a cortarse el pelo y a afeitarse. Una vez sentado le dijo al barbero que le amarrara los brazos al sillón. Ante la negativa de éste, él le contó que en Ubrique también se los amarraban, que no se preocupase. Una vez conseguido esto, le dijo que le amarrara también los pies. El barbero se volvió a negar, pidiéndole que se fuera sin arreglarse, pues él no podía humillarle amarrándole los pies y entonces nuestro abuelo le dijo que no lo amarrara, que era una broma, y en ese momento ya estaba la barbería llena de curiosos. A partir de entonces no le faltó clientela al barbero.
Otra anécdota fue que, junto con otros amigos, alguna vez se divirtió atando una cuerda al asa de una escupidera, arrastrándola desde el Rodezno por todas las calles de Ubrique.
Cuando se inauguró la plaza de toros de Ubrique, en el año 1909, se lidió una corrida con toros de su propiedad. También eran de él los toros de cuerda que se sacaban por aquellos años en las ferias de Grazalema y Benaocaz.
¿De dónde procedía el apodo del 'Quemao'? Parece ser que su abuelo se cayó a una candela y se quemó. No murió; tan sólo sufrió quemaduras.

Agustín Campos, Asesinado en la Guerra Civil

En julio de 1936 estalló la guerra civil. Por entonces ya se había quedado viudo y poseía unas tierras arrendadas en el Puerto del Boyar (Grazalema), con un ganado compuesto por vacas, toros, cabras, ovejas y caballos.
Emprendió la huida acompañado de algunos de sus hijos todavía solteros, como tantas otras personas buscando su seguridad, hacia la provincia de Málaga.
Una vez llegados al término de Igualeja comentó a su hijo Juan: "¿Por qué huimos dejándolo todo abandonado, si no hemos hecho nada?"
Decidieron entonces volver a casa y al llegar a Grazalema fue detenido y conducido a la cárcel, donde estuvo tres días.
Durante su permanencia en ésta fue maltratado para que se afiliara al bando nacional y él se negó porque era apolítico; simplemente era "un hombre de campo".
Al tercer día fue conducido al cementerio de Grazalema, donde fue fusilado y enterrado en una fosa común.
Sus hijos siempre se preguntaron qué sentido tuvo esta muerte absurda, ya que el único motivo para asesinarlo fue robarle todos sus bienes, que se  repartieron varios individuos en el casino de Grazalema antes de matarlo.
Este mes de septiembre se cumplen 75 años de su asesinato.

Hemos querido rendir homenaje a su memoria a través de este artículo, síntesis de su vida, ya que sus hijos en un tiempo pasado no pudieron hacerle ningún homenaje por el miedo que sufrieron los familiares de las víctimas durante la dictadura.

En memoria de sus hijos e hijas: Mateos, Emilia,Francisco, José, Emilio, Juan, Manuel, Ana y Agustín.







Agustín Campos en "El periódico de Ubrique"


Nota: Este artículo fue publicado en octubre de 2006 por "El Periódico de Ubrique"; sus autoras, entre las que se encuentra nuestra cuñada Remedios Viruez, nos han pedido que lo publiquemos en el blog, ampliando  así el homenaje a su bisabuelo, y proporcionándonos unos datos muy curiosos de nuestra Plaza de Toros, ya que hemos sabido que los toros de la corrida de inauguración procedían de la ganadería de Agustín Campos.


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3 comentarios:

Jose Manuel A.V. dijo...

Nunca había oído el apellido Miméndiz, parece bastante raro. En el INE sólo aparecen 8 personas (hoy) en España con este apellido. ¿de dondé vendrá? Otra cuestión peculiar de vuestro bisabuelo.

E. Cabello, "Las Cumbres" de Ubrique dijo...

Tienes razón, José Manuel, es verdad que es un apellido muy peculiar. Tampoco se ha conservado en la familia, pero estaría bien mirar en el Registro de Grazalema, a ver de dónde venía su madre. Lo intentaremos. Un saludo.

Anónimo dijo...

Realmente es muy grato saber que después de tantos años, sigamos siendo personas memorables para nuestros descendientes.