lunes, 5 de noviembre de 2012

El Día de los Paseos

Día de los Paseos, 1942


Por Esperanza Cabello

Ya hemos hablado en varias ocasiones del Día de los Paseos en Ubrique. Existía una tradición magnífica, desde que el pueblo había empezado a "industrializarse" y que habían ido imponiendo los trabajadores para tener un día de asueto.
Cada dos de noviembre de cada año las familias ubriqueñas cogían su canasto con frutos secos, boniatos, miel, tortillas y, por supuesto, el mosto (en estos días las uvas de septiembre ya se convierten en el extraordinario mosto de la sierra) y se iban a pasar el día a los alrededores del pueblo.
 Normalmente era en la zona de las Cumbres, de la Viña "el moniato", de Santa Lucía. Allí nos íbamos todos, pequeños y grandes, dejando por un día las escuelas, las petaquerías y el trabajo en las casas.
Esta costumbre permitía descansar un poco a los ajetreados petaqueros, que por aquel entonces trabajaban también los sábados y no tenían apenas fiestas, y a todos nos sabía a gloria.
A partir de los años setenta las jornadas laborales se hicieron más sensatas, ya no había qu etrabajar de sol a sol y los sábados empezaron a ser no laborables, y esta costumbre se perdió, lamentablemente.
 Ahora tenemos un día parecido, el Día del Petaquero, que es fiesta local, pero se celebra el último lunes de mayo, y en vez de ir a los paseos, la gente se va a la playa o a los grandes almacenes de compras.

La fotografía de hoy es de 1942, había venido la familia de Marbella de visita (los primeros días de noviembre es momento de ir a visitar a la familia), y la familia Izquierdo se fue a los paseos. Reconocemos a nuestra abuela Natalia, a Teresita, a nuestros tíos Eduardo, Antonio, José Luis y Paco. También reconocemos a nuestra tía Josefa Coveñas Piñero y a Rosario. Nuestra madre no está en la fotografía, en el año 42 ya se había ido a estudiar a Ronda, y no volvería hasta Navidad.
Nos llama muchísimo la atención lo pelada que está la sierra (en aquella época los carboneros hacían bien su trabajo), pero no somos capaces de ver el lugar exacto desde el que está hecha la foto, quizás desde los Olivares.
Dejaremos un reto para Leandro y Manolo... ¿Desde dónde está tomada esta foto? Nos encnataría poder ver el antes y el después.

3 comentarios:

Rafael Gómez dijo...

Me niego a hablar de Halloween.

Pero no me resisto a comentar el goce que supone contemplar esta imagen para cualquier aficionado a la fotografía. No sabemos con seguridad si efecto o defecto, la profundidad de campo es alucinante y tiene un sabor delicioso. Me gustaría tener esa cámara y su lente entre las manos un par de tardes, o de meses.

Leandro CI dijo...

Yo recuerdo que subí con abuela Natalia a donde se encuentra actualmente el instituto las Cumbres,
me imagino que uno de los últimos dia de los paseosl que se celebró y vendian chucherias y pelotitas con una gomilla para los niños. El lugar de esta foto no tiene que estar muy lejos.

María Sánchez Coronil dijo...

Anda, pero si en la foto está media familia mía.
Estupendo blog, te sigo desde el principio.
Saludos