jueves, 22 de enero de 2015

Un libro misterioso: Nuestra sierra en 1879

Descripción Geográfica e Histórica de la Provincia de Cádiz
Prólogo de la segunda edición 


Por Esperanza Cabello

Si hay algo de lo que nos podemos sentir orgullosos es de seguir la estela de nuestros padres, pero aún nos complace más cuando vemos que los más jóvenes se interesan y se entusiasman con las historias de nuestros pueblos.
Tenemos la gran suerte de compartir a diario cientos de momentos con jóvenes de todos los lugares de nuestra sierra, desde Grazalema hasta Villamartín, y no hay curso en el que no aprendamos muchísimas cosas nuevas de nuestro entorno.
A muchos de esos jóvenes les debemos una buena parte de nuestras historias, pero hoy la historia ha cerrado un ciclo abierto desde hace muchos años.
Nuestros alumnos de cuarto estaban preparando su árbol genealógico familiar, buscando los nombres, las profesiones y fotografías de cinco generaciones, y una de ellas, Angélica López Pérez, de Benaocaz, nos comentó que había encontrado un librito de escuela que su abuelo utilizaba, y en él hablaban de todos los pueblos de la sierra. 
Nos lo ha traido y hemos podido ver ese librito, fantástico, lleno de datos, de comentarios, de nombres...
Además Angélica nos ha proporcionado un apasionante pasatiempo. El librito está muy deteriorado, sin portada ni contraportada, le faltan las primeras páginas. Comienza directamente en la introducción, dos páginas firmadas por H. Cuenca explicando las razones que lo habían llevado a escribir el libro y que nos daba una fecha: 1º de junio de 1891.



 Geografía de la provincia de Cádiz
Por H. Cuenca
Gentileza de Angélica López Pérez


¿Quién sería ese H. Cuenca? ¿Cuál sería el título del libro?
Llevamos un par de días haciendo cientos de búsquedas infructuosas en internet. No pueden ustedes hacerse una idea de la cantidad de posibilidades que las palabras "Cuenca" y "Cádiz" proporcionan en la red, y de la cantidad de nombres que comienzan por H entre los nombres españoles (hemos recordado el cuento del "Enano saltarín").
Ya habíamos casi decidido darnos por vencidos cuando esta mañana, precisamente en otra clase, surgió una conversación sobre la dificultad de algunos nombres y se nos ocurrió el de un conocido maestro arcense: don Hermengaudio Cuenca.
¡Efectivamente! Esta tarde hemos vuelto a la carga y precisamente nosotros, en enero de 2011 (hace ya cuatro años) hablábamos de don Hermengaudio y de sus libros. En este enlace podemos leer todo lo que sabemos sobre don Hermengaudio.

El mundo es un pañuelo: nuestro padre citaba a don Hermengaudio en 1974 (en este enlace), nosotros  lo estuvimos buscando en 2011 y ahora aparece su libro de manos de una amable jovencita. Era un libro desconocido, sin título ni autor, pero ya hemos conseguido localizarlo.

 
Portada, contraportada y ficha bibliográfica del libro de Angélica

Ya lo hemos localizado, ahora queda poder leerlo y mostrarlo a todos. Nos ha llamado mucho la atención la introducción, don Hermengaudio hace gala de uan modestia y de una humildad que le honran, realmente debió de ser muy complicado escribir y publicar una obra de esta envergadura :



EL PORQUÉ DE ESTE LIBRO
PRÓLOGO DE LA PRIMERA EDICIÓN

Hace mucho tiempo que he tratado de averiguar la existencia de alguna obra que describiese geográficamente nuestra provincia; pero cuantas investigaciones he practicado todas han sido estériles.
La creencia en que estoy de que debemos conocer nuestra casa antes que la  agena, y lo poco raro que es el encontrar personas muy ilustradas con grandes conocimientos de la geografía universal y de la particular de nuestra patria, y que ignoran la especial de su provincia no debido á otra cosa que á la falta de obras didácticas para el estudio y enseñanza de ella, es lo que me ha movido á emprender este pequeño trabajo.
Muchos son los inconvenientes que he tenido que vencer para realizarlo, y el mayor de todos ha sido mi insuficiencia; pero, ayudado por las discretísimas indicaciones de buenos é ilustrados amigos y de lo mucho y excelente que hay escrito sobre la provincia de Cádiz por sabios eruditos y castizos escritores, he conseguido terminar esta obra, sino todo lo completa y perfecta que yo quisiera, cosa imposible en quien no se halla adornado de los extensos conocimientos y galanura de estilo que para ello se necesitan, al menos, lo suficiente, según mi criterio, para iniciar esta clase de trabajos en las demás provincias por creer de gran utilidad á nuestra patria.
Si algo bueno contiene este libro débese, sin duda alguna, á los ilustrados autores de las obras y escritos que he consultado al escribirlo, como Chao, Orozco, Cambiazo, Muñoz, Madoz, Igartuburu, Castro, Guillamas; Beltrán, Parada, Malte-Brun y otros; yo he seguido sus autorizadas opiniones en la exposición de la materia, ordenando a mi pobre juicio lo que en general se halla desparramado acá y allá, sin método para la enseñanza y en dificilísima forma para su estudio, y lo acompaño de algunos datos y bien pobres reflexiones de cosecha propia inspiradas por mi amor á España y á la provincia donde he nacido.
Quédese pues para ellos  la gloria, si hay alguna, y para mí las censuras de las omisiones y errores que contengas yo confío han de serme dispensados, si no por el mérito   del libro, que ninguno tiene, en gracia siquiera á la intención que me ha guiado al escribirlo y á la iniciativa que he tomado en esta clase de trabajos.
Cádiz, 1º de marzo de 1879

En esta segunda edición sólo he rectificado algunos datos que han sufrido alteración desde la fecha en que fue publicado este libro hasta el día, entre ellos los referentes a la instrucción pública, Censo oficial de población, parte Judicial, Carreteras, Ferro-carriles y Telégrafos.
Cádiz, 1º de junio de 1891



 Partido Judicial de Grazalema



                               PARTIDO JUDICIAL DE GRAZALEMA

Comprende los pueblos de Grazalema, El Bosque, Benaocaz, Ubrique y Villaluenga del Rosario.

                                                             GRAZALEMA    
Esta villa, una de las más importantes de la provincia de Cádiz, se halla situada al Este de la provincia, en una ladera pendiente, y N.E. de Cádiz.
          Créese que sea la antigua ciudad romana Lacidula, á juzgar, según Chao, por una inscripción grabada en el pedestal de una estatua, encontrado en una hacienda cerca de Grazalema. El nombre de Grazalema que hoy ostenta tal vez sea corrupción de Ben-zalama, nombre de un visir de Córdoba que la mandó reedificar.
          Fue reconquistada por D. Rodrigo Ponce de León, en tiempos de los Reyes Católicos, y usa por blasón un león rojo en campo azul, orlado con el nombre “La noble villa de Grazalema”.
Atraviesa su término por el Norte, la Sierra del Pinar: y al Norte de la villa se hallan el monte Prieto y el arroyo Gaidobar; al Este, el puerto de las Palomas, el arroyo de las Nieves y el puerto de Los Pedernales; al Sur, el origen del río Guadalete, la sierra del Endrinal, el cerro del Cao, y las villas de Benaocaz, Ubrique y Villaluenga; y al Oeste, el puerto del Boyal, el peñón de San Cristóbal ó Cabeza del Moro, desde el cual se divisan con el auxiliode un buen catalejo el Cabo de San Vicente, las ciudades de Cádiz, Sevilla, Córdoba y Gibraltar, siendo también las primeras tierras que se divisan viniendo de América; y el cerro del Pinar, la aldea de Benamahoma y la villa de El Bosque.
         En su término hay mucho arbolado; ganado cabrío, lanar y de cerda; es riquísima la leche que se obtiene de sus cabras y ovejas y exquisito el queso que se fabrica en esta villa; posée una mina de esquisto bituminoso. Su industria consiste en la fabricación de paño burdo, bayeta y ceñidores; hay fábricas de curtidos, de cordobán, de corcho, de cardar, hilar y fundir y varios batanes y tintes.
         Habla Igartuburu del heroísmo y del amor patrio de esta villa y de sus hermanas Benaocaz, Ubrique y Villaluenga, así como de El Bosque, en tiempos de la invasión francesa, en los siguientes términos: “Nada más denodado; nada más heróico que su contínua resistencia á las tropas de Napoleón. Nada más admirable que la decisión de sus hijos á morir, antes que permitir la dominación extranjera, que no lograron tranquilos los invasores ni por un solo momento: Incendios, saqueos, muertes, horrores de todo género, todo fue inútil contra su resolución heróica.       A falta de sus casas abrasadas, en los montes, en los desfiladeros, allí vivían vomitando una muerte sin tregua ni descanso que aterraba y disminuía día por día las tropas francesas.”
Grazalema es cabeza del partido judicial de su nombre; militarmente depende de la comandancia de Cádiz; y en lo eclesiástico del obispado de Málaga.
       Dista de Cádiz 99 kilometros 990 metros, y se comunica con esta ciudad y con los demás pueblos de la provincia por caminos verederos.
Consta de 9059 habitantes por el censo de 1877, y de 6.760 por el último formado en 1887.




 El Bosque, por don Hermengaudio Cuenca




EL BOSQUE


Villa situada al este de la provincia y oeste de Grazalema, conocida con el nombre de Puebla de Santa María.
Su fundación se debe a los servidores de los Duques de Arcos que acompañaban a sus señores á este sitio donde tenían una casa de recreo.
Usa por Blasón el de los Duques de Arcos.
Esta villa tiene al Norte la sierra del Pinar; al Este, la del Albarracín y el arroyo Tabizna que corre hacia el sur; al Sur, las salinas de Hortales y el Horcajo; y al Oeste, la sierra de la  Espuela, puerto Palo, y el arroyo Alipajar que en unión con otros forma el río de El Bosque.
Produce madera; grano, legumbres, sal riquísima y caza en abundancia; tiene canteras de jaspes encarnado, blanco y negro, y una mina de carbón de piedra; hay ganado cabrío y de cerda y en sus bosques se crían corzos y lobos.
Depende de Grazalema en lo judicial; en lo militar de la comandancia de Cádiz; y en lo eclesiástico del obispado de Málaga.
Dista de Cádiz 83 kilometros 325 metros, y de Grazalema 11 kilometros 110 metros, y se comunica con estas poblaciones por caminos verederos.
Tiene El Bosque 1292 habitantes por el censo de 1877; y 1364 por el último formado en 1887.




 Benaocaz, por don Hermengaudio Cuenca




BENAOCAZ


Villa situada al este de la provincia y Sur de Grazalema.
Es de fundación árabe y su nombre, según Igartuburu, significa casa o linaje de ocaz, confirmando esta opinión el escritor D. Adolfo de Castro, pues, según él, el nombre de Benaocaz proviene de ben y aocaz, báculo ó bordón “del linaje de aocaz”.
Fue reconquistada por D. Rodrigo Ponce de León, en tiempo de los Reyes Católicos, los cuales recibieron de las mujeres de esta villa durante su estancia en ella todas las joyas para ayuda en la guerra, quedando desde entonces el adagio siguiente: “En Benaocaz la hembra lo más.” De cómo se portaron después los hombres de esta heróica villa en la guerra de la Independencia, ya lo dejamos expuesto al tratar de Grazalema.
Tiene esta villa un paseo delicioso, situado en medio de la sierra, y entre las varias fuentes que posée, es notable el manantial de una de ellas no solo por el caudal de agua que suministra, sino por la particularidad de darla fresca en el verano y tibia en el invierno.
Usa por blasón el escudo de Castilla.
Esta villa tiene al Norte, la sierra del Endrinal y el cerro del Cao; al Este, el santuario del Calvario; al sur, el despeñadero de Alchite y al  Oeste y N.O.  el arroyo Pajaruco, el puerto de la Silla y los castillos de Asnamara y Tabizna.
Produce frutas, cereales y toda clase de semillas; hay ganado cabrío, lanar y de cerda; abunda en ricas aguas, corcho y bellotas y tiene varias fábricas de paños bastos.
Depende de Grazalema en lo judicial,; en lo militar de la comandancia de Cádiz y en lo eclesiástico, del obispado de Málaga.
Dista de Cádiz 83 kilómetros 325 metros; de Grazalema 11 kilómetros; y se comunica con ellas por caminos verederos.
Consta de 2534 habitantes, por el censo de 1877; y de 2002 por el último formado en 1887.


 Ubrique, por don Hermengaudio Cuenca




UBRIQUE


                 Se halla situada esta villa al este de la provincia y Sur de Grazalema, en la falda de una alta sierra.
Nada puede decirse con seguridad de la antigüedad de esta villa. Chao en su Geografía histórica de España, al hablar de la antigua Regia, indica que pudo escribirse con aspiración, Rhegia; en cuyo caso tendría su raíz en el verbo griego Rhegnumi, romper, quebrar, y debería reducirse á Ubrique.
Fue reconquistada por los Reyes Católicos, y durante la guerra de la Independencia se mostró tan heróica como sus hermanas las otras villas del partido, siendo quemada en su mayor parte por los franceses en distintas ocasiones.
Esta villa tiene al Norte, á Benaocaz, la sierra del Endrinal, la villa de Grazalema, el despeñadero de Alchite y el castillo de Benalfí; al este, Villaluenga del Rosario; al sur, el Calvario, el arroyo Garciaago, el monte del Berrueco y la sierra de Bañuelo; y al Oeste, el arroyo de Barria, el de Marroqueno, el río de Ubrique, el castillo de Cardela, la garganta Millán y la Junta de los ríos, origen del río Majaceite.
El terreno es de sierra; tiene mucho arbolado, como encinas, algarrobos y árboles frutales; produce poco trigo, algunas semillas, hortalizas y frutas. Hay caza menor; varios nacimientos de agua; ganado lanar, cabrío y de cerda; muy buena leche y queso muy apreciado. Existen en esta villa fábricas de paño basto, de corcho y de petacas tan bien hechas y rematadas, que han obtenido premios en exposiciones públicas pudiendo competir con las mejores en su clase de España y del extranjero.
Depende judicialmente de Grazalema; en lo militar de la comandancia de Cádiz y en lo eclesiástico del obispado de Málaga.
Dista de Cádiz 83 kilómetros, 325 metros, y de Grazalema, 11 kilómetros, 110 metros, comunicándose con ellas por caminos verederos.
Tiene 5.712 habitantes, por el censo de 1877, y 7.055 por el último formado en 1887.




 Villaluenga del Rosario, por don Hermengaudio Cuenca



VILLALUENGA DEL ROSARIO


Se halla situada esta villa al Este de la provincia y Sur de Grazalema, al pie de una sierra áspera y pedregosa.
Es probable que  el nombre de Villaluenga lo haya adoptado por la forma del pueblo, y el agregado del Rosario por ser la patrona de esta villa la virgen de esa advocación.
Fue conquistada en tiempo de los Reyes Católicos.
Esta villa tiene al Norte á Grazalema, la sierra del Endrinal y el arroyo de las Nieves; al Este, el peñón de Benaoján y la provincia de Málaga; al Sur, la sierra de Líbar; y al Oeste, el despeñadero de Alchite y las villas de Ubrique y Benaocaz.
Produce trigo, cebada y bellota; tiene buenos pastos y algunas huertas; se encuentran en su término jaspes y mármoles de color rojo; hay ganado lanar, cabrío y de cerda, y abunda en caza menor; tiene esta villa molinos harineros, fábricas de tapones de corcho y telares de jerga y lienzo. El agua de que se sirve para su consumo y necesidades es excelente.
Como las demás villas de este partido, se hizo célebre en la guerra de la Independencia por la defensa heróica con que resistió la dominación extranjera.
Judicialmente  depende de Grazalema; en lo militar de la comandancia de Cádiz y en lo eclesiástico del obispado de Málaga.
Dista de Cádiz 88 kilómetros, 880 metros, y de Grazalema, 5 kilómetros, 555metros, comunicándose con ellas por caminos verederos.
Consta de 1.302 habitantes, por el censo de 1877, y 934 por el último formado en 1887.
Villaluenga del Rosario es patria de D. José Sánchez y García, notable y entendido médico.



Hasta aquí la descripción de los pueblos de nuestra sierra. Hemos tenido la oportunidad de escanear todo el libro, en el que hay todo tipo de datos geográficos e históricos de la provincia. Volveremos con nuevas aportaciones.
Y a Angélica y a su familia les agradecemos encarecidamente la gentileza de habernos prestado este pequeño tesoro familiar para compartirlo con todos.


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2 comentarios:

Jose Manuel A.V. dijo...

Vaya joya!! Mis felicitaciones a Angélica, y a su abuelo, y a su familia por guardar este libro. Espero poder seguir conociéndo mas sobre nuestra provincia. Y gracias Esperanza por enseñarnoslo.

Cándido Gutiérrez dijo...

El siguiente texto está sacado de las páginas 106 y 107 de mi libro "El pupitre del Magisterio. Una aproximación a la historia de la profesión y las Escuelas Normales de Cádiz", editado por Quorum en 2008. En el mismo libro en la página 114 está la la imagen de la portada que estáis buscando. Hay un original en la biblioteca municipal de Cádiz. Cándido Gutiérrez Nieto
ESTA ES LA RESEÑA:
Hermengaudio Cuenca Árias, nació en Arcos de la Frontera en 1836 es considerado uno de los maestros gaditanos más importantes del siglo XIX. Se formó para la docencia en la Escuela Normal Central de Madrid y a sus 21 años ya ejerce de director Regente (al año siguiente ganada por oposición) de la recientemente creada Escuela de Prácticas de niños.

Su dedicación a aquel cargo fue tan completa que lo ejerció desde entonces y hasta los 75 años. Se jubiló, poco tiempo antes de morir, en 1911, a pesar de que no quería hacerlo, después de 54 años de trabajo ininterrumpidos.

Fue un incansable luchador por la mejor educación gaditana y, sin haberse casado, toda su vida la dedicó por entero a aquella escuela; llegando a ser, en el escalafón de todos los maestros, el primero (por antigüedad) de la provincia de Cádiz.

Ejerció simultáneamente de profesor de gramática castellana en la Escuela Normal y de la asignatura de “prácticas de enseñanza”. Recibió elogios por su docencia con niños sordomudos. Asistió y presentó comunicaciones a Congresos pedagógicos, como el de 1882, donde intervino para solicitar que los padres de familias pobres, cuyos hijos asistieran con más frecuencia y puntualidad a clase, tuvieran como premio el pagar menos impuestos. Publicó varias obras como la “Descripción geográfica e histórica de la provincia de Cádiz” que recibió una mención honorífica en la Exposición Universal de Barcelona de 1889; el “Método racional para la enseñanza de la lectura” y otros manuales sobre cálculo mental, instrucción popular, máximas y pensamientos morales. Como balance, ante un expediente intachable y por sus muchos méritos, recibiría la Orden de Caballero de Isabel la Católica.

Contemporáneo y formando parte de aquellos profesores pioneros de la primera Escuela de Maestros y Escuela de Maestras de Cádiz, podemos resaltar también la figura de Manuel María Romero quien, además de ser el primer director de la institución provincial de formación del magisterio gaditano de todos los tiempos, fue un profesional muy activo ya que patrocinó junto a Hermengaudio Cuenca la edición de la “Revista de Primera Enseñanza”(1874-1907) cuya tirada quincenal ocupó e informó la vida profesional del magisterio gaditano de finales del siglo XIX y también “La Escuela” (1861-1863) de edición decenal170. De él hemos obtenido una referencia 171 recogida del Archivo General de Alcalá de Henares, legajo 6355, donde constan algunos informes que vinculan su formación al Seminario o Escuela Central de Maestros dirigido por Montesino y en el que se deja a las claras, según el contenido de los informes enviados a Madrid en su etapa de director, su talante de hombre serio y comprometido además de sus ideas conservadoras.