domingo, 6 de octubre de 2013

Entretiempo: es la hora de buscar el "follapepe"

Mantas de Grazalema
La única ropa de cama de abrigo que usaban nuestros abuelos


Por Esperanza Cabello

Seguramente el título de hoy llama la atención de más de uno. Sobre todo, porque siempre somos muy cuidados con la expresión y nunca utilizamos palabras malsonantes, como nos enseñó nuestra abuela Natalia. 
Ella era una señora en todos los aspectos de su vida y su persona, pero además muy cuidadosa en su expresión, lo más que decía era "tejé piché" (que nunca supimos qué significaba en realidad), y cuando se enfadaba y nos regañaba su peor palabra era "Vaya por Dios".
Pero al llegar octubre había una palabra que a todos los niños nos encantaba, por esa tontería infantil de decir palabrotas, y que se usaba constantemente...
"María, vamos a sacar los follapepes de la alacena, que ya hace fresco"
Efectivamente, la palabra "follapepe" (cuya etimología no hemos investigado en absoluto pero estamos seguros de que no se trata de un invento vano, porque cuanto más antigua es la palabra más correcta suele ser) hacía y hace referencia a una manta  fina de algodón, que también se fabricaba en las fábricas de paños de la sierra.
El follapepe se ponía (y se pone aún) en las camas en esta época de entretiempo, mientras no empiezan los fríos de invierno.


 Significado de "follapepe"


Hemos estado buscando información sobre tan curiosa palabra y por supuesto que en la RAE no la contemplan. Eso si, en el blog "Con acento", dedicado a dar a conocer expresiones curiosas de nuestra Andalucía, hemos encontrado una buena referencia.
Efectivamente el follapepe también se utilizaba para ponerlo sobre la mesa antes de planchar, y era muy utilizado como manta para bebés, por ser mucho más suave y mullido que las mantas un poco más ásperas.



Una mantita de algodón para bebés


Como no estamos satisfechos con la escasa repercusión de nuestra ilustre palabra en internet, nos hemos ido, como es debido, a los libros, y hemos encontrado, de la mano de don Bartolomé Pérez Sánchez de Medina, nuestro admirado y querido maestro (un beso,  don Bartolo) y en su libro "El habla de Ubrique" la siguiente explicación:

Follapepe. m. Manta pequeña de poco espesor usada para planchar. Al parecer proviene del latín vulgar "fullare" (abatanar) pudiendo ser follapepe un arcaísmo por conservar la f- inicial latina y no haber evolucionado a h- inicial como en el caso de hollar (pisar), de donde huella.
Del citado étimo latino proviene fular "tela fina de seda" a traves del francés foulard, y éste del también francés fouler "abatanar" "golpear".
La segunda parte del compuesto -pepe- puede provenir del francés antiguo y dialectal feupe "harapo", portugués catalán e italiano felpa "hilachas".
En Ubrique, además de las fábricas textiles, de las tenerías, y de las petaquerías  o fábricas de petacas, carteras, billeteros, etc, también hubo fábricas de sombreros. Hasta principios de la década de los años sesenta, en el tramo de la calle Prim que desciende a partir de la calle Calvo Sotelo, también llamada Aragón Macías y , popularmente la calle El Agua, en ese tramo, a mano derecha conforme se baja, se encontraba la Fula, donde se fabricaban sombreros de manera artesanal, a partir de la piel de conejo. Perteneció a Sixto y Manuel Arenas. No es de extrañar que anteriormente a ser fábrica de sombreros hubiese sido fábrica de paños.



Pues nos hemos quedado gratamente sorprendidos... nuestra abuela era una experta en el lenguaje, y hablaba en perfecto ubriqueño, con su riqueza de giros y su léxico exuberante.
Recordamos aún el día en que leyendo a Cortázar encontramos la expresión "sábanas percudidas", y comprendimos de golpe a qué se refería nueestra abuela Natalia cuando decía "Esto está percoío"



Está claro que "El habla de Ubrique" es absolutamente singular, y gracias a personas como Bartolo y nuestros abuelos podemos conservar aún una pequeña parte de nuestra riqueza cultural.
Por ellos y los amigos que siguen utilizando las expresiones de aquí como el "Anda con tizne, tiznao" de hace un par de días podremos dejar a nuestros hijos un bonito legado lingüístico.


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1 comentario:

Dorita/Alh. dijo...

Jajaja, me puedo imaginar la risa floja que te entraba siendo niña al escuchar y nombrar la mantita!
A mi también me hace gracia la palabrita.
Y es muy lógico que viene del Francés tal como explica 'don Bartolo'. En Holanda dirían (traducido); una 'palabra bastardeada'.
Besos.