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Este blog, "El blog de Ocurris", que comencé en 2007, es un homenaje a mis padres, Manuel Cabello Janeiro y Esperanza Izquierdo Fernández, a su vida y a su trabajo. Quiero recuperar sus escritos, sus investigaciones y muchos de sus recuerdos. Al mismo tiempo es un amable homenaje a todos los miembros de nuestra familia y a nuestro pueblo, Ubrique, para que no se pierda la historia de los que nos precedieron y podamos recuperarla entre todos. Gracias. Esperanza Cabello Izquierdo.
jueves, 7 de octubre de 2010
Entramos en "El Desván"
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miércoles, 6 de octubre de 2010
Grupos escolares: El asilo, 1962
Y como siempre, si alguien quiere una copia de la foto con más calidad, sólo tiene que pedirla.
lunes, 4 de octubre de 2010
Aquellos juegos infantiles... Jugar a las estampitas: "Los santitos"
Al principio de los años sesenta aún se vendían santitos, venían muchos en un pliego y se separaban como los sellos, así que tenían los bordes dentados, recuerdo que había que cortarlos con mucho cuidado.
Pero los santitos no duraron mucho más, las ubriqueñas que tienen ahora entre cuarenta y cuarenta u cinco años no los recuerdan siquiera.
domingo, 3 de octubre de 2010
Un fin de semana serrano: recuerdos, historias, paseos, tradición ... y gastronomía.
Por Esperanza Cabello
Al llegar a Villaluenga, la abuela siguió contando historias a su nieta, de cómo los payoyos habían resistido a los franceses, cómo el abuelo había investigado en la historia del pueblo, cómo la patrona de Cádiz y la de Villaluenga era la misma y cómo iban siempre a comprar buen queso serrano a lo de Antonia.
viernes, 1 de octubre de 2010
En clave de humor
Con indignación me pongo en contacto con usted y le envío estas letras con referencia a la noticia del error de fechas en la lápida Ubriqueña.
Antes de seguir me gustaría señalar que después de un año ajetreado con numerosas actividades y eventos (estuve más liado que la pata un romano) había decidido tomarme un año sabático para resurgir con nuevas energías allá por el mes de junio del año que viene (cuando los romanos volvamos a entrar en acción), pero este señor con sus insinuaciones no me ha permitido mantenerme al margen aireando errores del pasado.
Creo que sus investigaciones y ya que se encontraba en Cádiz las podía haber dirigido hacia el pescadito frito o las caballas con picadillo pero parece que disfruta metiendo la mano en la llaga.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Isabel Esquivel (1913-1999): una maestra de Ubrique que dejó una huella indeleble en Mairena del Alcor
Por José María Gavira y Esperanza Cabello (*)
Que hallándose próximas las fechas de la confección de los presupuesto generales en el Ayuntamiento de esta villa, y habiendo recibido de los encargados de la limpieza de nuestras respectivas escuelas, la demanda de aumento de gratificación por tal concepto, nos vemos obligados a recurrir a V.S., ya que con las veinticinco pesetas que cada Escuela y Sección percibe por mes con destino al aseo de las Escuelas, a la compra de utensilios de limpieza, y a la calefacción durante el tiempo necesario, resulta en la actualidad tal cantidad bastante insuficiente para atender debidamente los expresados servicios. Esta razón nos obliga a recurrir a V.S. en súplica de que se digne, considerando estimable lo que solicitamos, signaciones precitadas, esto, si no resuelve con la Corporación de su acertada presidencia administrar directamente estos servicios ya mentados de limpieza y calefacción de las Escuelas Nacionales de esta villa [..].»
En el pueblo se guarda un recuerdo muy grato de la Señorita Esquivel (como se la ha llamado siempre), que fue maestra de varias generaciones, de madres, hijas y de nietas, y también de varones en su última época. Era una persona muy culta, severa para los alumnos en sus enseñanzas, pero muy cariñosa en el trato personal. Especialmente religiosa, aunque nada remilgada en ese aspecto. Sus hijos (Pepe, Irene y Remeditos) siguen su mismo camino, y son parte activa tanto de la vida política como social.
Las raíces ubriqueñas de Isabel
Era un intelectual. De ahí que él tuviera mucho interés en que sus hijos estudiaran, que adquiriesen una formación académica. De sus siete hijos, el único varón no quiso estudiar; a lo que el padre no le da la mayor importancia. En cambio, tres de sus hijas cursan estudios medios. En su mentalidad no hacía distinción alguna entre hombre y mujer: para él, tan válido era que una mujer fuera universitaria como si fuera un hombre.De ideas republicanas y un intelectual racionalista, no era practicante de la doctrina cristiana, pero él no se inmiscuía para nada en las ideas religiosas de su esposa ni de sus hijos. Es de notar que todos sus hijos fueron muy religiosos. En cambio, él no entró en contacto con los Sacramentos y la Iglesia hasta muy al final de su vida; pero, en toda su trayectoria vital fue tremendamente respetuoso con la Iglesia. Así que, habiendo sido Alcalde de Ubrique con la República, cuando empiezan la quema de conventos cesa en todas sus funciones públicas y dimite de su cargo en la gestora. Decía que: "Él había luchado por la República, pero la República no era el desorden, ni mucho menos atacar a la Iglesia; en definitiva, no era la República que él quería". Es de señalar que en una ocasión, estuvo haciendo guardia toda la noche en el asilo de monjas de Ubrique, porque se temía que iban a prenderle fuego.
se dedicaba a sus labores. Pero como su abuela [de Isabel] tenía una gran valía para los negocios y regentaba una gran tienda donde se vendía de todo; al fallecer ésta, su madre se hace cargo posteriormente de la tienda. Una mujer, dicho sea de paso, bastante religiosa.
* Esta entrada se publica simultanea y conjuntamentemente en este blog y en el apartado cultural de "Historias de Ubrique", de José María Gavira.
Imagen de cabecera: MAYRENA.COM
Addenda. El 15 de octubre de 2014, con motivo del «Día Internacional de la Mujer Rural», la Junta de Andalucía premió a Isabel Esquivel en reconocimiento a su labor fundamental en el mundo rural y en representación de otras muchas profesionales de la enseñanza que han dedicado su vida a la educación.
martes, 28 de septiembre de 2010
Un viaje a Israel
Por Esperanza Cabello
lunes, 27 de septiembre de 2010
El Beato Diego José y Ubrique
Por Manuel Cabello Janeiro
Hasta aquí nuestra satisfacción por lo bien que lo han hecho los gaditanos. Pero nuestra extrañeza ha surgido cuando hemos ido leyendo en esas mismas páginas las semblanzas de diversos oradores, el obispo, el padre provincial de Capuchinos y algún biógrafo más al hacer referencia a la vida de nuestro futuro santo se olvidan por completo de su verdadero origen, que fue Ubrique, a cuya cuna jamás renunció el beato.
A este pueblo había llegado su padre, don José López Caamaño, “natural de la antigua e ilustre ciudad de Tuy (Pontevedra), donde nació en 1707, y de donde había emigrado siendo soltero con uno de sus hermanos a Cádiz, contratados por la Casa Ducal de Arcos, donde alcanzan los empleos muy decentes de Alcayde de la Puerta de Sevilla y Teniente Comandante de aquella bahía, de donde pasó a Ubrique”. (Datos tomados del Archivo Histórico de la Ciudad de Tuy).
En Ubrique José López Caamaño se casó con doña María, la madre del beato, con quien tuvo dos hijos y un tercero que murió en el parto. Al gestarse el cuarto hijo, el que se llamaría José Caamaño García, nuestro futuro beato, dispusieron sus padres marchar a Cádiz, donde existían mejores médicos, para que la madre fuera atendida y se alojaron en casa de su hermano y su cuñada, donde el 30 de marzo de 1743 vino al mundo con toda felicidad el pequeño José Francisco Juan María, como le impusieron en su bautismo cuatro días después.
Aún sin reponerse su madre -pues los servicios del padre como administrador de la Serranía de Villaluenga (Grazalema, Benaocaz, Villaluenga y Ubrique) eran muy necesarios- lo traen a Ubrique, donde vive el joven José Caamaño hasta los quince años, que le llegó la llamada capuchina, después de pedirla ante su Virgen de Los Remedios, que le iluminó. Otros cinco años los pasó en sus estudios en diversas poblaciones y seminarios. Seis años más habitó en el convento de Ubrique, ya sacerdote, preparándose para ser capuchino, misionero y santo, los grandes pilares de su vocación.
Durante estos fructíferos años obró dos de sus grandes milagros, la multiplicación de los panes, a la puerta del convento ubriqueño, junto a la hospedería, y la reparación de los huevos rotos, caídos del canasto de una joven en la empinada cuesta de la calle de los Solanos, también de Ubrique.
Una vez bien pertrechado espiritualmente partió por los caminos de España, predicando su doctrina, sin olvidar a su pueblo y sin perder jamás su conventualidad ubriqueña.
Cuando le llegó su muerte en Ronda- murió en una casa particular-, pidió por dos veces a sus médicos ser enterrado en su convento de Ubrique, cosa que entre unos y otros le negaron.
Desgraciadamente a Ubrique le han “timado” tanto el origen como el lugar de descanso eterno del Beato Diego José.
El Padre Fray Juan Bautista García Sánchez – ahora ya no se utiliza el “apellido” del lugar de su pila bautismal, donde se hizo cristiano, al igual que a nuestro Beato le pusieron “de Cádiz”, de obligado cumplimiento en el siglo XVIII- en su amena obra “Trotacaminos de Dios” así lo dice: “Fray Diego de derecho nació y murió en Ubrique” y aún es más, agregamos nosotros, sus sandalias capuchinas, con las que recorrió casi 50.000 kilómetros por los caminos de España, eran tan ubriqueñas, salidas de los noques, como ubriqueño era él mismo.
De una vez por todas ¡Hagámosle justicia a este futuro santo! Y así conseguiremos que la historia no “time” más a su pueblo, Ubrique.
Su madre, la Virgen de los Remedios, la que le impulsó su fe; su convento y su pueblo Ubrique fueron los puntales fundamentalísimos para hacerse capuchino y misionero… y muy en breve, con el buen hacer de todos, será nominado ¡¡Santo!!
17 de noviembre de 1996.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Mis investigaciones gaditanas
Texto y fotos:
Leandro Cabello
No quise dejar mis investigaciones. Cádiz es un magnifico lugar y es fácil encontrar sitios, personas o cosas relacionadas con Ubrique.
En un paseo por sus calles te puedes encontrar con la casa de Frasquita Larrea, que en sus cartas describía perfectamente la vida de Ubrique a principio del siglo XIX y que tanto se parece al actual.
En la iglesia de San Juan de Dios te encuentras con dos imágenes del ubriqueño José Fernández Guerrero y del que se hace un interesante estudio en la parte cultural del blog de Los Callejones. De este imaginero ubriqueño hay más trabajos en el Ayuntamiento o en diferentes iglesias de Cádiz.
Ya que estaba en la catedral entré pues sabía que en el interior se encuentra la capilla del también Ubriqueño Fray Diego José, que nació en Cádiz por un problema de salud de la madre a la que los médicos aconsejaron que tuviera su hijo en Cádiz (esta historia me suena de algo, porque yo también nací en Cádiz por consejo médico, pero me parecería muy pretencioso hacer una relación).
Encontré un tema más familiar y que tambiién ha sido tratado en este blog. En una muestra de coches clásicos en el patio de los Salesianos me topé con un Dodge.
No me decidía por ninguno de estos temas para mi investigación veraniega y de pronto vi la luz, para ser más concreto un rayo de luz gaditano,
También se había perdido, hace muchos años, una lápida romana del Salto de la Mora en una inundación en el Museo de Cádiz, según me han contado, de modo que me dirigí a las oficinas del museo para culminar mis investigaciones, pero no contaba con que en agosto está todo o casi todo el mundo de vacaciones por lo que a quien le conté el tema de la lapida ubriqueña perdida en una inundación me dijo que volviera en septiembre mientras se despedía de mi con una sonrisa.
De modo que para consolarme me fui al patio donde están las estatuas romanas del Museo, que es donde se expone, bajo la mirada de la gran escultura de Trajano encontrada en Bolonia, la lápida de Ubrique que aún queda en el Museo.
No es la más grande ni la que tiene más adornos ni guirnaldas pero es de Ubrique y eso la hace especial para mí y allí estuve un rato haciéndole fotos intentando decir sin palabras a la gente que había en el museo “Ésta es de mi pueblo” y leí una vez más aquello de “REPUBLICA DE LOS OCURITANORUM.
De pronto me fijé en un detalle; sobre la R de "ocuritanorun" hay un desconchón como si el lapicida se hubiera equivocado...
"Frente de la lápida, Cincelado, Letra capital actuaria, Latín, Honorífico
IMP(eratori) CAESARI / M(arco) AURELIO COM / MODO ANTONINO / AUG(usto) PIO FEL(ici), GER(manico) / SARM(atico), PON(tifici) MAX(imo) / TRI(bunicia) P(otestate) IIII, IMP(eratori) X / COS(uli) V, P(atri) P(atriae), RES P(ublica) / OCURITANORUM / DECRETO DECURI / ONUM D(ono) D(atum) (Dado en obsequio del emperador César Marco Commodo Antonino Augusto, Pío, Feliz, Germánico, Sarmático, pontífice máximo, en su cuarta potestad tribunicia, aclamado emperador diez veces, cónsul por quinta vez, padre de la patria, la República de los Ocuritanos, por decreto de los decuriones.) [Letras algo toscas. Altura de la caja 3,5 cm.]"
"Por un posible error en la grabación, los números de las distintas magistraturas no se corresponden, por lo que resulta difícil confirmar la cronología del 186, aunque en cualquier caso oscilará entre el 179 y esa fecha"
Es decir que no se puede datar porque el lapicida en la grabación se equivoco de fechas y lo explica:
"179-186 [Los números de las magistraturas no se corresponden entre sí: a la IV potestad tribunicia (año 179) corresponde el I consulado y la II salutación imperial, este año sin embargo, está excluido por el pontificado máximo; Al V consulado (año 186) corresponde la potestad tribunicia XII y las salutaciones VII y VIII, pues Cómodo no recibió la X salutación]"
Todo esto lo considero una anécdota pero que le da más valor, si cabe, a este legado de nuestra historia.
Terminaremos de leer la ficha, porque es muy interesante.
"Observaciones
Disponible para exposición temporal, de acuerdo a la normativa legal vigente."
Yo pongo mi coche (es una broma, aunque un día en Cádiz con los gastos pagados nunca viene mal...)
Nota:
Desde aquí quiero mandar un saludo a todas las personas, historiador@s y aficionad@s que, a base de investigar seriamente, le están dando un valor histórico a Ubrique y la Sierra que desgraciadamente casi habíamos perdido.
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martes, 21 de septiembre de 2010
Manuel Janeiro Córdoba, un bisabuelo que vale por tres.
Según el artículo que el historiador Fernando Sígler ha escrito en "El Periódico de Ubrique", Manuel Janeiro Córdoba era el director de la banda de música del pueblo, así lo hemos leído en este artículo sobre la historia de las ferias y fiestas ubriqueñas. Gracias, Fernando, por la historia y por el dato.
(Pinchar sobre el recuadro para ampliar)























