martes, 20 de octubre de 2009

La Iglesia de Ubrique restaurada

Iglesia Parroquial de Ubrique
Foto Web Ubrique


En su libro "Ubrique, Piel al descubierto" (1992), Manuel Cabello nos habla de la Parroquia de nuestro pueblo:

"No podemos darle el carácter de monumental por su aspecto exterior, ya que se asemeja a un enorme caserón con una chimenea (el campanario) también muy grande.
No sabemos con exactitud la fecha de su construcción, aunque labores de investigación muy recientes en el Archivo Diocesano de Málaga (diócesis a la que pertenecía) nos dice que ya en 1617 "... cien años después de construida..." se llevaron a cabo unas importantes obras de restauración dirigidas por Pedro Díaz de Palacio, muerto en 1636."

Continúa don Manuel con la descripción del edifico, las obras de 1775 (después del terremoto) y las de 1974. Ahí se paran las restauraciones... hasta el momento.
En el blog "Los Callejones" podemos leer una interesante hipótesis del proyecto y la construcción de la iglesia de Ubrique.(Pinchar aquí)

Hoy nuestro hermano ha conseguido fotografiar un momento histórico, la restauración más alta que se ha hecho a nuestra Parroquia. Un montón de vecinos del casco antiguo, reunidos en La Plaza, han visto y comentado como el "ovni" sobrevolaba el campanario.


Iglesia de Ubrique. Trabajos de restauración
Foto: Leandro Cabello, octubre 2009

Montado en el suelo e izado a lo más alto con la ayuda de una gigantesca grúa, el cumbrero del campanario es colocado en lo más alto del templo, mientras que un gran número de personas congregadas en la Plaza hacen bromas sobre los ovnis, los niños pequeños que vuelan en globos de helio y que podrían volar sobre el campanario y sobre lo bonito que sería el campanario si le dejaran los ladrillitos vistos, en vez de enlucirlos.



Iglesia de Ubrique. Trabajos de restauración
Foto: Leandro Cabello, octubre 2009


Finalmente, ante la expectación de todos, el cumbrero fue colocado sin problemas y en un par de días quizás el campanario esté terminado.Hemos sido testigos de una nueva reconstrucción de nuestra parroquia. Quizás dentro de doscientos años alguien como nuestro padre cuente la historia de esta reconstrucción.



Iglesia de Ubrique. Trabajos de restauración
Foto: Leandro Cabello, octubre 2009



El padre Sebastián en el Rodezno

Manuel León, el padre Sebastián,
y Francisco García Parra, Ubrique, años 30

Entre los cientos de fotografías y recortes guardados en el despacho de nuestro padre, hoy hemos seleccionado ésta del Rodezno, no sólo porque podemos ver ese lugar sin ruinas, sino porque así podemos ponerle cara a personajes de los que hemos oído hablar desde siempre, cuyos escritos hemos leído y que han formado parte de la historia de nuestro pueblo. El sacerdote Manuel León, sobrino del padre Sebastián, don Francisco García Parra, "cronista"de Ubrique en los años 30, 40 y 50, y el padre Sebastián, autor del libro "Historia de Ubrique".



domingo, 18 de octubre de 2009

Manuel Cabello Janeiro y Adolfo Suárez: llevando a Ubrique a lo más alto

Adolfo Suárez entregando los premios de Misión Rescate
a los alumnos del grupo 208 de Ubrique
Manuel Cabello y Esperanza Izquierdo observan
sonrientes la escena. Madrid, 1973


El nuestro siempre ha sido un gran pueblo, conocido por el trabajo bien hecho de sus artesanos y artistas, pero nunca había sido tan renombrado como con las campañas de Misión Rescate.

Manuel Cabello puso todo su empeño en que nuestra Sierra fuera conocida y respetada, y toda su ciencia por salvaguardar nuestro patrimonio.
Las campañas de excavaciones en el Salto de la Mora y el descubrimiento de una auténtica ciudad romana pasaron las fronteras de nuestra región y les valieron el Trofeo de Oro de Misión Rescate.

Una vuelta a España, recibidos por las autoridades en todas las ciudades, una entrega de premios al más alto nivel en Madrid, salir en toda la prensa nacional y un regreso a Ubrique como héroes fue lo que vivieron estos ubriqueños en aquella ocasión.

Nos han llamado la atención las fotografías con el que fuera Presidente del Gobierno a partir de 1976, don Adolfo Suárez, que en ese momento era el Director General de Radiotelevisión Española y con don Aníbal Arias, director de Misión Rescate.

Suponemos que para esos niños (de los que no reconocemos nada más que a José Peña) fue un momento más que emocionante.


Entrega de premios de Misión Rescate
Madrid, 1973

sábado, 17 de octubre de 2009

En el Calvario o en el Jesús ¿Dónde está Julia Janeiro?






Hace unos días publicábamos la fotografía de nuestra abuela con su familia delante de una iglesia a principios del siglo pasado. Decíamos que era el Calvario de Ubrique, pero, evidentemente, éste no era el Calvario. Nuestro hermano nos ha sugerido que quizás fuera la iglesia del Jesús, pero no estamos muy seguros.
¿Dónde está tomada la fotografía? Tendremos que buscar y ponernos de acuerdo, mientras tanto, si alguien puede echarnos una mano, estaríamos muy agradecidos.





Iglesia del Jesús, actualmente en El Jardín,
Finales el siglo XIX
Fotografía recuperada por Manuel Cabello



Julia Janeiro con su familia
Principios del siglo XX
Fotografía recuperada por Javier Janeiro





Calvario de Ubrique, 1925
Fotografía de Francisco García Parra (escrita en el reverso)
Publicada por Fray Sebastián de Ubrique
Conservada por Manuel Cabello Janeiro


.

viernes, 16 de octubre de 2009

El Rancho Janeiro


El Rancho Janeiro, octubre 2009
Fotografía: Leandro Cabello


Ayer recibíamos un recorte de prensa en el que la noticia era el gordo de la lotería de Madrid, que había caído en Ubrique, donde un señor, llamado Manuel Janeiro, había comprado dos décimos del número 6.032, el premiado.
Esa historia era de 1909. Nuestro bisabuelo aprovechó bien el dinero: pagó la Plaza de toros, compró un rancho y se dedicó a ayudar a quien lo necesitaba.
El rancho, que se llamó Rancho Janeiro, fue propiedad de la familia muchos años, allí hicieron nuestros abuelos el viaje de novios y allí disfrutaron de la naturaleza un par de generaciones de "Janeiros".
Nuestro hermano Leandro ha hecho un reportaje de la finca. ¡Qué pena! Con sus cien años a las espaldas, la casa no aguanta más. Preciosa en tiempos, se nota que fue diseñada para las tareas agrícolas. Aún se pueden ver piedras de molino, pilones para el ganado, el horno...


Vamos a comprar lotería del número 6.032, y si nos toca quizás podríamos rehabilitar la casa y devolverle la lozanía perdida...








Todas las fotografías de esta entrada han sido realizadas por
Leandro Cabello en octubre de 2009

jueves, 15 de octubre de 2009

Historias increíbles

Leandro Izquierdo y Natalia Fernández
La Plaza de Toros de Ubrique a principios de siglo



Hoy nos hemos llevado una gratísima sorpresa. Es como si el tiempo hubiera dado marcha atrás y todas las historias que hemos oído desde siempre en casa tomaran cuerpo al coincidir en un mismo punto.
Nuestro amigo José María Gavira nos ha mandado una noticia muy reciente, publicada en la prensa de Madrid:




El Heraldo de Madrid, 21 de mayo de 1909



¡¡¡ Se trata de la noticia del Gordo de la Lotería, que cayó en Ubrique en mayo de 1909!!!

Desde siempre nos habíamos pavoneado de que la Plaza de Toros de Ubrique (la genuina Plaza de Toros, la que derribaron un día de agosto de 2003) había sido construida por nuestro bisabuelo. En toda la familia se contaban historias de cómo le tocó la lotería y pudo hacer realidad su sueño, que ya había comenzado pero no podía terminar: construir una Plaza de Toros para el pueblo.

También nos contaba nuestra abuela que el viaje de novios había sido al "Rancho Janeiro", una finca muy cerquita del pueblo que su padre había comprado con el dinero de la lotería.
Además siempre habíamos oído que nuestro bisabuelo, masón, secretario de la Logia Masónica "América", se había dedicado toda su vida a obras filantrópicas, y que desde que le tocó la lotería, más ayudaba a todo el que podía.

Por eso hoy esta noticia del "Heraldo de Madrid" ha sido tan importante: muchas de las historias que hemos oído sobre nuestro bisabuelo, que debió de ser un personaje, se han materializado en esa reseña.

Como curiosidad final: Otro de los agraciados se llabama Heliodoro Cabello, ¿Quizás premonitorio? Nuestro tío Heliodoro vino a Ubrique tan tranquilo desde su Extremadura natal y aquí se casó con nuestra tía Ana Cabello.

Parece mentira cuánta información puede esconder una simple reseña de un periódico, cómo la historia se va desgranando poco a poco, y qué poco podía imaginarse nuestro bisabuelo que aquel gordo de la lotería iba a dar lugar a tantas historias en nuestro pueblo.

Gracias, José María, por acordarte de nosotros y enviarnos esta "joya" familiar.

Esperanza Cabello Izquierdo


Julia Janeiro Rubiales: los paseos al Jardín del Jesús

Julia Janeiro Rubiales con su hijo Paco (en brazos de la niñera, su sobrina Isabelita Álvarez (a la derecha) y embarazada, seguramente, de nuestro tío Pepe
Iglesia del Jesús de Ubrique


Hoy nos ha mandado nuestro tío Javier una entrañable fotografía de nuestra abuela Julia con su familia. Calculamos, por la edad de las niñas, que debe de ser de la primera mitad del siglo pasado.
En principio creíamos que se trataba del Calvario de Ubrique, aunque se trata de la Iglesia del Jesús, tan alejada en la época del pueblo que había que dar un paseo para llegar a ella.
Las excursiones al Calvario, a La Cruz del Tajo, a Ubrique el Alto, al Salto de la Mora, a la Vega, al Aljibe y a tantos otros lugares de los alrededores de Ubrique eran algo cotidiano, y lo ha seguido siendo durante muchos años, recuerdo que algunas veces nos íbamos a jugar al fútbol al Aljibe, y después bajábamos corriendo a merendar, o las recomendaciones de las abuelas cuando les decíamos que íbamos a Barría: "Vale, pero cuando oscurezca aquí".

Esos paseos se han ido perdiendo poco a poco. Ahora que se acerca el día de los difuntos, podemos recordar que había un "Día de los paseos". Ese día, dos de noviembre, que no era festivo, los ubriqueños y las ubriqueñas dejaban las petaquerías, cogían sus canastos y sus garrafitas de mosto y se iban a Santa Lucía, a la Viña del "Moniato", al callejón de las Mocitas y allí pasaban el día.

Los paseos al Calvario (en un segundo estabas allí arriba y descansabas, o cogías alguna algarroba y jugabas con las semillas, o campanillas para hacer una guirnalda) han prácticamente desaparecido. Pero aquí están las fotografías de hace casi cien años, para recordarnos una más de las tradiciones de nuestro pueblo.

Esperanza Cabello

martes, 13 de octubre de 2009

¡Toma Castaña!

En el cruce de Igualeja
Foto: Leandro Cabello


EN TIEMPOS DE LA CASTAÑA.

Esta historia transcurre hace muchos muchos años:
Cuando mi padre empezó a trabajar como profesor su primer destino fue en un pueblo de la Serranía de Ronda, Igualeja.
Mira si hace tiempo, que entonces había un anuncio de estufas que decía al final: "Moraleja, compra una Agni y tira la vieja".
Nosotros, que éramos pequeños le decíamos a mi padre: "Igualeja, compra una Agni y tira la vieja". Es curioso cómo en la mente infantil se puede quedar una cosa tan insignificante...

Pero este fin de semana he pasado por el cruce de igualeja y le he recordado a mis hijos la frase durante por lo menos 50 kilometros.
De aquella estancia en Igualeja también recuerdo otra historia relacionada con las castañas. Aquí estábamos poco acostumbrados a los sembrados de castañas, y si hay algún castaño es aislado, al borde de la carretera.
Al ver tantos castaños (en el Valle del Genal hay multitud de ellos) empezamos a coger castañas en una bolsa, entonces apareció un hombre que a voces nos decía que las castañas eran suyas. Así que nos fuimos de allí casi a la carrera y por supuesto sin castañas.
Por eso a partir de entonces todas las que he comido han sido soltando la castaña.


Leandro Cabello


lunes, 12 de octubre de 2009

La subida al San Cristóbal

El Bosque, 1972

Varias veces hemos hablado de las excursiones al Pico de San Cristóbal que organizó nuestro padre durante más de quince años. Hoy hemos recibido esta fotografía, gracias a la gentileza de Puri Hinojo y Juan Manuel Román, de la elección de "Mis Pico de San Cristóbal, 1972".
Los dos últimos años, todos los participantes en la excursión se reunían en la Plaza de Grazalema, allí se seleccionaba a una de las chicas a la que se imponía la banda de "Mis Pico de San Cristóbal" y se le entregaban unas flores.
La foto corresponde a la última etapa de esta excursión, en la Plaza de El Bosque.





viernes, 9 de octubre de 2009

Julia y Natalia: dos artistazas

Julia Janeiro y Natalia Fernández
Madrinas en la boda de nuestros padres
Calle San Pedro, Ubrique, 1957


Muchas veces hemos hablado de nuestras dos abuelas, Julia y Natalia, en este blog, no en vano han sido las que han creado los lazos más fuertes en ambas familias.
Las dos tenían mucho en común, las dos tuvieron vivencias terribles y vivencias fantásticas, las dos vivieron la guerra, el encarcelamiento de los maridos, los años difíciles, las alegrías de la vida.
Las dos fueron madres de familias numerosas, las dos eran piadosas, cariñosas, entregadas. Nuestras dos abuelas fueron un gran ejemplo para todos nosotros...

...y las dos eran unas artistazas!

Natalia Fernández haciendo croché, 1960

Nuestra abuela Julia pintaba, y nuestra abuela Natalia cosía: las dos con un primor, un detallismo, una meticulosidad y un buen hacer, que sus obras quedarán para siempre como modelo para nosotros.






El Rodezno pintado por Julia Janeiro, 1922




Esperanza Cabello Izquierdo

jueves, 8 de octubre de 2009

Misión Rescate: Los batidores

Credencial de Batidor de Misión Rescate
Juan Manuel Román, año 1970


El ubriqueño Juan Manuel Román García ha tenido la gentileza de enviarnos su credencial de Batidor de Misión Rescate. Se lo agradecemos muchísimo, porque no encontrábamos ninguna de las credenciales, a pesar de que en Ubrique había cientos de niños y niñas que pertenecían a Misión Rescate.

Pertenecer a Misión Rescate era una experiencia y un lujo. Para todos los niños ubriqueños era una ilusión formar parte de esta experiencia, poder hacer excursiones por el campo buscando restos de antiguas culturas, que te eligieran para pertenecer al grupo 208, que te dieran un premio, dar infinitos paseos con tus amigos por el campo, que pudieras hablar en la radio o salir en la televisión, que encontraras una moneda, o restos de cerámica, o unos muros que serían romanos o árabes...

Y la credencial de batidor testificaba que pertenecías a un colectivo que salvaguardaba el arte, la cultura y el patrimonio de nuestros pueblos.


Código de los Batidores
En el reverso de la credencial


También sabíamos todos que los batidores tenían obligaciones, que el respeto era lo más importante y, sobre todo, sabíamos que en nuestro pueblo había arte, cultura y patrimonio que respetar.

Esperanza Cabello Izquierdo

El Garciago

Impresionante vista del Garciago
Foto: Leandro Cabello



Hoy he dado un paseo por la Cañada de los Gamonales. Aunque hay que subir una gran cuesta, la cercanía a Ubrique y lo bonito del paisaje hacen de este paseo un itinerario totalmente recomendable. Conforme se va subiendo la vegetación va cambiando: desde el bosque de alcornoques en la parte baja a los prados más arriba; pero lo más llamativo es la gran muralla de roca caliza que pertenece a la Sierra de Ubrique y que de pronto encontramos ante nosotros.

Según avanzaba, se iba mostrando la Sierra con toda su majestuosidad.


El poblado del Garciago, en la meseta

Foto: Leandro Cabello


Si nos fijamos bien, podemos ver las cuevas, las líneas de sedimento, los derrumbes recientes y ¿cómo no? las ruinas del Poblado del Garciago, un antiguo asentamiento que perteneció al Señorío de Las Siete Villas y que fue abandonado por sus habitantes hace cientos de años, cuando se fueron a vivir a Ubrique. Cuando éramos unos chiquillos vinimos muchas veces con nuestro padre a ver los restos del poblado.



Sobre el tajo pequeño se encontraba el Garciago.

Foto: Leandro Cabello

Ante estos espectaculares cortados uno no puede dejar de pensar que es una zona inmejorable para la práctica de la escalada, y aunque no sea practicante de este deporte, ya me veía calzado con mis pies de gato, el arnés y el saquito de magnesio colgado a la espalda y agarrado a algún saliente. Seguro que además de disfrutar de la escalada disfrutaría con las vistas.

Con estos pensamientos caminaba acercándome al pie del tajo cuando al pasar una angarilla me encontré con este letrero:



Con ésto quedo quedó truncada mi nueva afición a la escalada. Me conformé con llegar al pie del Garciago y ver desde lejos las pocas ruinas que quedan. No me atrevía a subir porque le hago mucho caso a los carteles (también estaba un poco cansado).

Sólo me quedaba pensar en la prohibición: primero se me vino a la cabeza que seguramente el dueño no quiere estar recogiendo a algún herido de vez en cuando. Después pensé en las ruinas y en los posibles restos que todavía se pueden preservar y no debieran perderse.

Pero alcé mi vista a la pared y vi cómo un gran grupo de buitres leonados planeaba en círculos. Algunos se posaban de vez en cuando en alguna de las multiples oquedades y me imagino que la prohibición es por guardar sus nidos . Así que pensé: que vivan tranquilos, ésta sí que me parece una razón de peso.

Ya buscaré otro sitio para comenzar mi nueva afición a la escalada.


Ruinas del Garciago


Leandro Cabello Izquierdo, octubre 2009



miércoles, 7 de octubre de 2009

Peleas de Gallos en Ubrique

Pelea de gallos
Fotografía recuperada por Francisco Javier Janeiro

Francisco Javier Janeiro nos ha enviado una nueva fotografía de Ubrique. Se trata de la imagen de una pelea de gallos sobre la que no tenemos ningún datos. Parece que era una actividad popular en el pueblo a principios del siglo pasado.

martes, 6 de octubre de 2009

Los Llanos del Republicano

Los Llanos del Republicano: Villaluenga del Rosario

Si subes por el camino que comienza junto a la piscina de Villaluenga y que llega al puerto de las Viñas te encuentras con uno de los lugares más maravillosos de la sierra de Cádiz:

LOS LLANOS DEL REPUBLICANO

En este paraje natural, si observas el paisaje detenidamente puedes encontrar muchas cosas: una buena maceta de espárragos o una cesta de setas para hacerte un revuelto. Por favor, no hagas como esa gente que llena bolsas y bolsas de setas que al final acaban tiradas en la cuneta o en cualquier cubo de basura, porque no conocen las setas y las desperdician.

También puedes encontrar en El Republicano a los miembros del Grupo de Rescate de Montaña del parque de bomberos de Ubrique buscando a algún senderista perdido y con mucho frío, porque allí arriba es posible que te nieve en invierno.

Con un poco de suerte podíamos encontrarnos con el cosario que subía de Ubrique a Ronda por estos llanos siempre haciendo algún negocio trayendo y llevando mercancías de primera necesidad con sus mulos.

Con el cosario podías encontrar, cómo no, a algún Ubriqueño que aprovechaba el viaje para visitar "al de los huesos"en Benaojan.

Incluso era posible encontrarse a Manuel Cabello fotografiando un dolmen o alguna obra de moro, y por supuesto buscando a su amigo Curro Olmo para comprarle un buen queso de cabra payoya.

En El Republicano nos podíamos encontrar al mismo Curro Olmo, que después de la guerra civil formó parte de una murga en Villaluenga , la misma que una vez fue haciendo un bonito "pasacalles" por estos llanos pues tenían una actuación en Montejaque.

O incluso al republicano que, después de la guerra, permaneció escondido en cuevas de esta zona durante muchos años y que cocinaba con carbón para no hacer humo y ser descubierto.

Asímismo, al fondo del valle y junto al paso del correo que une este llano con los llanos de Libar, nos podemos encontrar con la Sima del Republicano que es un verdadero paraíso para los espeleólogos por donde se cuela todo el agua que cae en los llanos .

Y por supuestísimo, en los Llanos del Republicano puedes encontrarte con un grupo de amigos camino del Navazo para pasar un fin de semana haciendo un descanso...


Grupo de amigos descansando

Octubre 1998


Pero yo he encontrado algo que me imagino que no tendrá mucha importancia teniendo en cuenta la cantidad de cosas que puedes encontrar: una avioneta que tuvo que hacer un aterrizaje forzoso en LOS LLANOS DEL REPUBLICANO.



Foto: Leandro Cabello con la avioneta en los Llanos del Republicano


lunes, 5 de octubre de 2009

Archite y la "Sierra de Cádiz Andalusí"

Borrador para el libro "Ubrique, Piel al descubierto" pág, 131
Fotografía: Manuel Cabello, 1991
Edificaciones sobre restos de murallas (restos andalusíes)



Este fin de semana hemos tenido la ocasión de hojear con nuestra madre el libro del ubriqueño Alejandro Pérez Ordóñez: "Sierra de Cádiz Andalusí".

Es un libro precioso, de edición muy cuidada, con muy buenas fotografías, bien documentado, alegre, ordenado, preciso, completo. Nos ha encantado.
Además, pese a ser técnico y riguroso, es un libro muy humano; los agradecimientos, las reseñas, el prefacio , el prólogo y algunos detalles nos hacen pensar en una gran persona.


Portada de "Sierra de Cádiz Andalusí"

Alejandro también fue alumno de nuestro padre, o, por lo menos, de su colegio. Nuestra madre dice que era un niño extraordinario, y que nuestro padre lo apreciaba muchísimo, decía que le recordaba enormemente a su nieto, Serafín, que tenía mucha curiosidad y se interesaba por todo, por los animales, por la historia, por la ciencia...
Seguramente no podía ni imaginar, cuando hablaba con su padre y le decía que ese chaval tenía que seguir estudiando, que valía muchísimo, que Alejandro sería historiador, y de los muy buenos, y que publicaría este libro del que, sin lugar a dudas, Manuel Cabello estaría muy orgulloso. ¡Enhorabuena, Alejandro!

Nuestra madre estaba emocionada. El libro de Alejandro le ha recordado mucho lo que vivió con nuestro padre. Las fotografías, los lugares...Alejandro describe minuciosamente todas las muestras de arquitectura islámica en nuestra comarca y ella sabe mejor que nadie cuántos paseos dieron ella y nuestro padre por esas sierras, cuántas veces hablaron con los vecinos, con los dueños de los campos, con los pastores, con los cazadores...
Muchas veces nos llevaban a nosotros, apasionados de las piedras y de los "huesos antiguos", aunque fueran de oveja. O de esos restos "tan antiguos y tan romanos", aunque fueran trozos de tinajas. Más tarde iban con los nietos mayores, Ester y José Manuel, que los acompañaban en todos los paseos.
Otras veces era con los alumnos. Los niños y niñas de Misión Rescate que aprendimos a conocer y a querer nuestra sierra en aquellos paseos.

Esperanza recuerda cuántas veces fueron a Aznalmara (decían que había un pasadizo subterráneo que llevaba hasta el río, pero nunca se encontró), a Fátima, a Cardela, al Salto de la Mora, al Garciago... y a Archite.
Por lo visto, Archite, una de las Siete Villas, no estaba localizada. Se sabía que había existido, pero nadie sabía dónde. Había una finca muy cerca de Benaocaz, que se llamaba "Chite", con un nombre claro pero que estaba demasiado cerca del pueblo para ser otro asentamiento, así que buscaron por el Rano, por Agua Nueva, por la Diaclasa...

Un día, hablando con el dueño de la finca, éste les contó que mientras estaba cavando, salió volando un insecto muy grande de una hoquedad, y que allí tenía que haber tumbas, porque había huecos. Entonces fueron a esa zona y, efectivamente, podía vislumbrarse el trazado de varias edificaciones, restos de muros y los enterramientos. Allí estaba Archite, muy cerquita de Benaocaz. Hablando con el secretario del Ayuntamiento, llegaron a la conclusión de que en realidad en 1500 no estaría tan cerca, porque Benaocaz ocuparía sólo el Barrio Nazarí, y que las dos villas estarían separadas más de dos kilómetros.


Manuel Cabello Janeiro: La localización de Archite

Trabajo de campo de Manuel Cabello
con el equipo de Misión Rescate
, 1969


Aunque se les vea de espaldas, la silueta de estos batidores de Misión Rescate es inconfundible: Manuel, Francisco, José Luis, Ángel, Pepe, Manolo, Zurita, Pepe Gómez, Leandro...
Manuel Cabello recorrió una y mil veces nuestra sierra, acompañado casi siempre por su mujer, Esperanza, o llevando a sus alumnos a conocer nuevos lugares. Consiguió catalogar más de doscientos yacimientos arqueológicos, y se puso en contacto con todos los organismos posibles para llamar la atención sobre estos yacimientos para que no cayeran en el olvido.

Hoy transcribimos una parte del capítulo XI de "Ubrique, encrucijada histórica", en el que relata cómo a mediados de los setenta localizaron Archite, un poblado medieval abandonado en 1522, del que se sabía poca cosa hasta el momento. Manuel Cabello se aseguró de su existencia en los Archivos de Benaocaz, estudiando los documentos del "Señorío de las Siete Villas", y posteriormente procedió a su localización y señalización.




CAPÍTULO XI
EL ARCHIVO HISTÓRICO DE BENAOCAZ
LA PANDILLA LOCALIZA ARCHITE Y OTRAS ZONAS ARQUEOLÓGICAS



Lamentablemente quedaría dormida la piqueta de los arqueólogos por unos años, trás el cierre de las excavaciones oficiales del Salto de la Mora que ya se conocía como muy importante en la proyección de la arqueología nacional.
Si en capítulos anteriores decíamos que "las cosas de palacio van despacio", la situación de la arqueología, por aquellas fechas, iba que... ¡ya, ya...!

Tenemos que recordar, una vez más, la visita a las fiestas ancestrales de Benaocaz, y cómo, visitando el antro de lo que fuera la cárcel de la villa, en los bajos del Ayuntamiento, vimos tirado por los suelos un conjunto de legajos y librotes de los que, en principio, no pudimos tener ni idea de su contenido ni de su calidad histórica.





Después, buscando y seleccionando el material de archivo, seleccionamos 24 legajos, de los que destacamos uno de 1555, compuesto por 103 folios manuscritos que interpretamos como "Ordenanzas dadas por el Duque de Arcos para la buena marcha de los pueblos de la Serranía de Villaluenga", más otros 23 que estudiamos en profundidad, y que relacionaremos al final del presente capítulo, no sin antes añadir que fueron tantos días y tantas horas, lupa, máquina y lápices en mano, que, agotados muchas veces, descansábamos paseando o haciendo excursiones por los alrededores de Benaocaz. Porque...

...Archite, no cabía duda, era una de las Siete Villas, situada entre Ubrique y Benaocaz. Pero ¿Dónde estaba? Muchas veces habíamos recorrido la calzada, camino primitivo entre estas dos poblaciones, casi siempre rastreando a la busca de cualquier testimonio histórico. Pero intentar localizar Archite era algo aventurado, porque en el corto espacio entre las dos poblaciones, apenas una legua, no era fácil encontrar el llano más apropiado para su localización, Sólo había dos, el del Rano, muy próximo a Ubrique, y el del Chite, pequeña finca muy próxima a Benaocaz, y en ninguno de los dos se daba el condicionamiento idóneo para la ubicación de una población, con el entorno natural de aquella época medieval, como era la altura para su propia defensa.

Pero, a fuer de ser sinceros, aquella pequeña parcelación, conocida como "El Chite", nos daba cada día más y más sospecha de que pudiera tener su origen en la desaparecida Archite. Así pues centramos nuestras investigaciones en aquella zona, y con sólo un par de visitas, ya el verano cayendo, cuando todo está limpio por las primeras aguas septembrinas y los pastos agostados, pudimos observar (en esta visita nos acompañaba nuestro buen amigo don Francisco Álvarez, propietario de la finca) in situ los vestigios de la población desaparecida.

Efectivamente su trazado, con algunas calles perfectamente delimitadas, sus cuadros de edificaciones aisladas, a manera de ínsulas, unos enterramientos descubiertos tiempo atrás por el propio señor Álvarez, canales para el riego de esa zona tan fértil y favorecida por las aguas de la Fuente Santa...

Podemos asegurar que nos encontrábamos en la antigua población de Archite, de la que, consultados algunos textos, sabemos que pervivió hasta el año 1552, cuando sus vecinos decidieron abandonar aquellos lugares para instalarse en Ubrique.
Y cuenta el Padre Sebastián de Ubrique, historiador Capuchino, que, en dicho traslado se trajeron a esta última población a su Patrona la Inmaculada, que seguramente fue la antigua titular de la parroquia de Nuestra Señora de la O, talla muy curiosa, entre ojival y renacimiento, que fue quemada en los sucesos de abril de 1936.
Aragón Macías, otro historiador ubriqueño, nacido en Arcos, nos dejó una interesante relación de los primeros cuarenta repobladores de Archite, en su libro "Miscelánea", pero habrá que dejar a los futuros historiadores esa parcela, ya que nuestra obra sólo atiende a los hechos anecdóticos y testimoniales en busca de los protagonistas de la historia comarcal."


Termina el capítulo haciendo un listado de los interesantísimos documentos que pudieron consultar en el Archivo Municipal de Benaocaz, y llamando la atención de las autoridades, para que ese "tesoro fuera custodiado al máximo, evitando con ello su destrucción y olvido, y así conservarlo para que los eruditos y las generaciones venideras puedan gozar de su contenido."

Esperanza Cabello, octubre 2009




domingo, 4 de octubre de 2009

Ubrique nevado en 1954

Ubrique nevado el 3 de febrero de 1954
Fotografía recuperada por Francisco Javier Janeiro Pérez
Autor: Francisco García Parra



Por Esperanza Cabello

 

No es muy normal que nieve en Ubrique, ni siquiera en los inviernos más crudos. Siempre hemos subido a Grazalema, a Villaluenga o a Benaocaz cuando nevaba, a jugar con la nieve y a disfrutar del espectáculo de nuestra sierra nevada.
Pero hay varias nevadas que todos recuerdan, la de febrero de 1954, o la de marzo de 1960, por ejemplo.
Nosotros recordamos con especial cariño la de febrero de 1993, cuando nevó en carnavales, y estábamos en la cabalgata vestidos de tuareg, con la camella. Nuestro hermano Leandro, que tenía preparada la patacabra para quemar, como todos los años, se puso tan contento de sentir la nieve, que empezó a saltar y a bailar, y todos los "tuareg" empezaron a bailar, a "orar" y a cantar. Fue uno de los momentos más mágicos de todos los carnavales que hemos vivido.
Un poco más tarde, cuando llegamos al llano para quemar la patacabra, pudimos juntar la nieve y el fuego, y la pobre camella ardió sobre la nieve.

Esta fotografía que nos ha enviado Francisco Javier Janeiro nos ha hecho evocar momentos de alegría en la nieve y hemos mezclado varios temas. Nos centraremos en la foto.
Se trata de una fotografía tomada en febrero de 1954, cuando una enorme nevada cayó sobre Ubrique. En primer término se ve, a la izquierda, el campo de fútbol antiguo, y a la derecha la fábrica de artículos de piel A.B.C.
Está tomada desde Las Cumbres, y podemos ver cómo el pueblo terminaba ahí, justo en el centro de Los Callejones, el resto, huertas nevadas.




Reverso de la fotografía
Explicaciones de Francisco García Parra



Don Francisco Garcia Parra fue muy cuidadoso en sus explicaciones, e intentó reflejar en sus fotografías el verdadero Ubrique entre los años treinta y sesenta. Gracias a sus imágenes y a sus crónicas, podemos hacernos una idea de cómo era nuestro pueblo y sus gentes hacé más de medio siglo.

Nota del 22 de diciembre de 2012: La casualidad ha hecho que llegue a nuestras manos una fotografía de Arcos de la Frontera nevado en 1954 en la página de facebook de Faín Viejo, es una preciosa imagen (posiblemente de Víctor Marín), precisamente del mismo día que Francisco García Parra fotografió Ubrique.

 Arcos de la Frontera
La gran nevada del 3 de febrero de  1954
Gentileza de Faín Viejo



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viernes, 2 de octubre de 2009

Recuerdo de la primera comunión.

Fotografía de la Primera Comunión de Manuel Cabello
Enviada por Francisco Javier Janeiro



Ayer tuvimos la suerte de hablar un ratito con nuestra tía Julia Janeiro, que vive en Albacete, y de contactar con su hermano Javier. Los dos son hijos del tío Ángel y nietos de Manuel Janeiro.
Nos ha encantado poder hablar con ellos, saber que la familia sigue bien, grande y unida, y que los recuerdos que estamos recuperando entre todos no se van a perder.
Javier nos ha enviado esta fotografía de nuestro padre, recuerdo de su Primera Comunión, el ocho de septiembre de 1937, con cinco añitos.
En el reverso de la tarjeta podemos leer la dedicatoria de nuestro padre a sus tíos: "A mis queridos titos, Lola y Ángel de su sobrino Manolito. Ubrique, 8 Sepbre. 1937".
Muchas gracias, Javier, y bienvenido.




Dedicatoria de Manuel Cabello
A sus tíos Ángel y Dolores



jueves, 1 de octubre de 2009

Unos huevos fritos con chorizo

UNOS HUEVOS FRITOS CON CHORIZO

Es curioso como de una simple anécdota se puede crear una historia interesante o, por lo menos, curiosa.

Hace unos días comentaba con mi madre una entrada para este blog sobre los Llanos del Republicano y me contó como hace un tiempo vino un grupo de espeleólogos y zoólogos que venían de Cataluña para buscar en la Sima del Republicano un extraño insecto que vivía en aquella cueva. En Villaluenga les hablaron de mi padre, de modo que uno de ellos vino a nuestra casa buscando información.

Dio la casualidad que llegó a la hora de la cena y mientras que mi padre le explicaba lo que el espeleólogo necesitaba saber, mi madre, que preparaba la cena, le ofreció un plato de huevos fritos con chorizo, que aquel hombre comió encantado, elogiando enormemente aquel plato que le habían ofrecido.

En los días sucesivos este señor siguió viniendo a nuestrta casa para explicar el progreso de las investigaciones ¡¡¡precisamente a la hora de la cena!!!



Manüel Pillard: "Des Toits" 1972


Enlazando la anterior historia también contó mi madre como en los años setenta visitó Ubrique un pintor francés llamado Manel Pillard, ¨profesor de la Sorbona y enviado por la casa Velázquez , en Madrid, que fue enviado por Salvador de Sancha. Estuvo un tiempo por la zona pintando en Ubrique y Ronda . Aquí lo acogieron como a un hijo, y mi madre recuerda todavía la manera de relamerse ante un buen plato de huevos fritos con chorizo, ya se sabe, los artistas…


Con el tiempo se estableció entre su familia y la nuestra un gran lazo de amistad que aún perdura no sé si ha tenido que ver algo el menú.


Por lo anterior recordé una historia que nos contaba mi padre; cuando termino la mili en Ceuta, vino en tren hasta la estación de Cortes . Allí hubiera debido esperar un medio de transporte, pero con la impaciencia por llegar decidió venir andando, de modo que se puso en marcha.

Como la tarde caía, antes de llegar al berrueco decidió cortar camino por el monte de Barría para llegar al puente, pero la noche se le echó encima y se desorientó. Cuando ya se estaba angustiando, y muertecito de hanbre, vio a lo lejos una lucecita e imaginó que sería de una casa.

Cuando llamó a la puerta le abrieron con cautela. Allí vivía un matrimonio. Mi padre les preguntó por el camino a Ubrique, pero la mujer le dijo que antes tenía que comer algo de modo que le preparó … un buen PLATO DE HUEVOS FRITOS CON CHORIZO. Me imagino de que forma se lo comería aquel soldado! Cuando terminó, el hombre abrió la puerta delantera de la casa, había entrado por la puerta trasera, y la casa estaba pegada a la carretera de Ubrique. Mi padre siempre les agradeció aquel gesto, y siempre habló de aquellos huevos con chorizo...


Pasado el tiempo, una vez que bajabamos en coche desde el mojón, encontramos a una señora en la carretera pidiendo ayuda pues su marido se encontraba mal. Nos bajamos del coche y mi padre los montó para traerlos a Ubrique, sin saber quiénes eran. Resultó ser el matrimonio que le había atendido hacía muchos años y a la mujer le dio una gran alegría de saber quien les estaba ayudando. Por desgracia no sé el nombre de aquella familia, pero intentaré averiguarlo.


Leandro Cabello Izquierdo, octubre 2009