lunes, 25 de junio de 2012

Si empieza a andar te compro un vestido

Noelia empieza a dar sus primeros pasos, siempre de la mano


 Por Esperanza Cabello

Hoy nuestra sobrina Noelia, la más pequeña de la familia, ha estado dando sus primeros pasos de la mano de su madre, Natalia.
Se las apaña bien, pero hace falta estar pendiente de ella porque aún no se mantiene mucho sola y a veces se cae.
Nuestra madre, tan entusiasmada como nosotras viendo andar a la chiquitina, le ha dicho a su madre: "Si echa a andar contigo no tendrás que comprarle un vestido a nadie".
Resulta que antiguamente había una costumbre muy curiosa, por lo visto las madres que trabajaban o que tenían muchos hijos buscaban a alguien (alguna mujer) para que les ayudara con el bebé que empezaba a andar y cuando los chiquitines conseguían andar solitos las madres compraban un vestido a la que los había enseñado a andar, como pago por el esfuerzo.
Nos ha contado que era una costumbre muy extendida en los años treinta y cuarenta (antes no sabe) y nos ha explicado esta historia tan simpática:. 
Por lo visto nuestra abuela Julia trabajaba en la fábrica con su marido, nuestro abuelo Paco, por lo que estaba siempre muy ocupada, además tenía que ocuparse de todos los niños. Nuestra madre recuerda cuando nuestra tía Ana María era muy chiquitina y empezaba a mantenerse de pie. Abuela Julia habló con una de las mujeres de la fábrica y le encargó que enseñara a andar a Ana María. Cuando lo consiguió le regaló un precioso vestido y la señora estaba contentísima.
¡Quién lo iba a pensar! Tita Ana María tan ágil, tan andarina, siempre de un lado para otro, a ver a su madre, a ver a su hermana, a su tía Isabel, a sus hijas... Cuesta trabajo imaginarla dando sus primeros pasitos, aunque, mirando a Noelia seguro que podemos hacernos una idea.


Noelia da sus primeros pasitos

Nos ha parecido una costumbre muy curiosa, intentaremos recabar más datos, a ver si encontramos quien nos explique cómo empezaron a aandar algunos en la familia.
En cualquier caso, Noelia estará caminando sola en unos días, y aún no hemos buscado un vestido.


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2 comentarios:

Rafael Gómez dijo...

¡Qué sobrina más guapa tenéis! ¡Para comérsela!

E. Cabello, Las Cumbres de Ubrique dijo...

... y no es pasión de padre!