sábado, 24 de enero de 2026

¿Quién fundó Gráficas Ubriqueñas? Bartolomé Romero García en los años cuarenta

 

 

Gráficas Ubriqueñas. Trabajos comerciales, particulares y de lujo

Fundada por Bartolomé Romero García

 

 

 

Por Esperanza Cabello

Hace unos días tuvimos una bonita sorpresa, encontramos un programa de la feria de Ubrique de 1950 (en este enlace) y en la portada había un dibujo a mano y con lápiz que nos recordó los que hacía nuestro tío Bartolo Romero García (en este enlace podemos leer su biografía).

Como no veíamos bien la firma, echamos mano de una lupa y vimos, con alegría, que parecía poner B. Romero, así que pensamos que, efectivamente, era un trabajo de nuestro tío, que lo habían escogido como portada del librito de feria.

Al final del libro, vimos la página de Gráficas Ubriqueñas, y que su fundador era Bartolomé Romero García, y la confusión nos hizo pensar que se trataba de otra persona con el mismo nombre y apellidos, porque ignorábamos todo del trabajo de Bartolo como director de una imprenta. 

Sabíamos que había dirigido una mercería y tienda de tejidos en la calle del Agua, que había atendido, en caso necesario, incluso el teléfono, pero, sobre todo, que se había dedicado a los negocios del campo, primero con su padre y más tarde en solitario o con sus hijos.


  

Pero, no estando convencidos, le preguntamos a nuestros primos Jesús, Mari Carmen y Mercedes, que nos contaron una historia fantástica.

La familia de Bartolo vivía al final de la calle Botica, en esa preciosa casa que anteriormente fue de José García Parra, hermano de Francisco, que era casi gemela con la vivienda de la calle del Perdón. Francisco ayudó a su hermano mayor a construir una bella casa para su familia, esta casa hacía esquina con la calle de Los Solanos.

Pues precisamente en esa parte de la calle Los Solanos, en la trasera de la casa familiar, Bartolo fundó "Gráficas Ubriqueñas", una empresa que estuvo a su cargo varios años, concretamente hasta 1956, que la vendió a Miguel Vallejo. Posteriormente pasó a los actuales dueños, que han vuelto a tomar el nombre primitivo: Gráficas Ubriqueñas.

Así que Bartolo, un hombre estudioso y cultivado, amante de la pintura, alumno de Pedro de Matheu, que en los últimos años de su vida plasmaba en un cuaderno con un lápiz cientos de imágenes, también había sido una persona emprendedora, había fundado una imprenta y la había mantenido durante años.

Todas las estampitas de comunión de aquellos años en las que consta "Gráficas Ubriqueñas" habían pasado por las manos de nuestro tío, que además "se las pintaba solo" para decorar cada uno de sus trabajos.

 


Ahora comprendemos aún mejor la genialidad de nuestros primos artistas, no solo  por parte de su abuelo Rogelio y su bisabuelo Manuel (en este enlace), sino también por parte de su padre, un artista más moderno, preciso y minucioso.

¡Qué alegría nos da conocer un poco mejor la historia de esta empresa ubriqueña que ha seguido creciendo con nuestro pueblo y se ha ido adaptando a las nuevas tecnologías y a los nuevos materiales!

Gracias por esta bonita lección de historia de nuestro pueblo. 

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