sábado, 9 de junio de 2012

Zurradores en Alemania

La Rathausplatz, la plaza del Ayuntamiento de Lippstadt (Alemania)
Fotografía: José Manuel Amarillo


 Nuestro amigo José Manuel Amarillo nos ha enviado unas fotografías muy curiosas que ha hecho en la plaza del Ayuntamiento de la ciudad de Lippstad, en Alemania.
Son las fotografías de una fuente muy peculiar, está colocada en esta plaza del ayuntamiento de la ciudad, y en ella hay varias estatuas que representan algunos antiguos oficios de esta zona de Renania.



El curtidor, ahora también zurrador, en plena tarea



Justo en el borde de la fuente hay un curtidor en plena faena, con un trozo de piel sobre un tronco de árbol y pasando el "zurrador" sobre la piel para quitarle los pelos y los restos de carnaza.
Nos parece curiosísimo ver que se hace exactamente de la misma forma que aqui, podemos comparar esa estatua con el maniquí que colocó nuestro padre en la exposición de 1971.

Del libro "Ubrique piel al descubierto"
Por Manuel Cabello Janeiro


También podemos compararlo  con la Sala del Curtido del Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla. 
Es el mismo tipo de tronco, las mismas herramientas...


Sala de Curtidos Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla
Fotografía: Leandro Cabello





Plaza del Ayuntamiento de Lippstadt, en la fuente están representados
Fotografía: José Manuel Amarillo



El caso es que nos parece muy curioso que entre las profesiones más representativas de esta ciudad alemana de la antigüedad (guerreros, trovadores, panaderos, posaderos...) exista también un curtidor.

El curtidor de Lippstadt


En los años sesenta muchos ubriqueños y ubriqueñas emigraron a Alemania, y allí trabajaron en las curtidirías y en las fábricas de manufacturas de artículos de piel. Eran petaqueros ubriqueños y llevaron allí las técnicas y la manera de trabajar de nuestro pueblo. Años más tarde empezaron a volver a nuestro pueblo; después de haber trabajado allí como marroquineros quince o veinte años, importaron también algunas técnicas alemanas. Fue una buena manera de mezclar los conocimientos de ambos países.


Monumento al  zurrador, Lippstadt 
por José manuel Amarillo

Dice José Manuel que se acordó de nosotros, los ubriqueños, cuando vio la fuente y el zurrador en plena faena. Nosotros le agradecemos ese recuerdo y la gentileza de habernos enviado las fotografías. 
Tendremos que hacer por presentar el zurrador alemán a los petaqueros ubriqueños de la plaza de la Estrella, así, entre curtidores y petaqueros,  seguiremos recordando nuestras tradiciones.


Monumento al Petaquero, Ubrique
Fotografía: Manuel Cabello


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viernes, 8 de junio de 2012

De zurraques, zumaques... y curtidos en Ubrique

Zumaque (Rhus coriaria) o zurraque


Por Esperanza Cabello


Está claro que las cosas no pasan porque si y que de vez en cuando se van sucediendo las situaciones de manera que nos vemos abocados a hacer, sin saber bien por qué, algunas cosas.
El caso de hoy es uno de esos. Todo empezó hace unas semanas, cuando hablábamos de los llanos de Zurraque, en Montejaque. 
Hablando de los llanos y viendo la vegetación de la zona, Eduardo nos contó que "zurraque" y "zumaque" eran la misma planta. Él  conocía varios arbustos de esta familia citados por Bocaleones, en Zahara, donde  habían señalado esta planta por su uso medicinal y tecnológico.
Nosotros pusimos por error, en una fotografía del Pozo de Zurraque, un enlace a un libro muy antiguo en el que don Francisco de Asís Vera Chilier  hablaba de Zurraque, aunque en realidad se trataba del caño de Zurraque, en Chiclana.
Pero ese libro nos llevó a otro más antiguo todavía, de 1739, en el que nos hablaban de zumaques y zurraques. Porque se trata de un arbusto que crece en nuestra sierra (y en todo el Mediterráneo), el Rhus coriaria, conocido normalmente como zumaque pero al que aqui llamamos zurraque, y en este libro hemos encontrado por qué.




Como nos gustan tanto las palabras, buscamos en el "Diccionario de la Lengua Castellana en el que se explica el verdadero sentido de las voces, su naturaleza, y calidad, con las frases o modos de hablar, los proverbios, o refranes y otras cosas convenientes al uso de la Lengua" publicado en 1739, las palabras que nos interesaban, y el descubrimiento nos ha parecido de lo más interesante.
En primer lugar aparecieron las palabras "zumacar" y "zumaque"...



Zumacar y Zumaque


Zumacar es dar y adobar las pieles con zumaque, de cuya voz se forma. En latín se decía Corium nautea macerare.

Zumaque . Hierba, que tiene los tallos gruesos, y crecidos, y las hojas largas, y ásperas: Los granos de la simiente son negros, y tiene muy mal olor, parecido al de la sentina de la nave: con el zumo, y agua de ella (por ser muy fuerte) adoban las pieles y usan de ella los zurradores. Es voz hebrea según el P. Fr. Pedro de Palencia citado por Covarrubias . Latín Nautea Rhus...
"Que no tiñan con añir en las tiendas, ni con molada, ni con zumaque"
Espinel: "Había una vez un verdugo, que mostrándole a un hijo suyo la horca, y no pegándosele al muchacho la profesión, el verdiugo le dijo: O llévete el Diablo, que no se te puede pegar cosa buena; pues yo te pondré con un zapatero y morderás el zumaque."


Zurrador

El zurrador es el que tiene por oficio zurrar y curtir los cueros. Latín Coriarius. Covarrubias en la voz Zumaque. Cierta hierba, de que usan los zurradores para curtir los cueros con el agua, o zumo de ella



Zurrar


Zurrar es Curtir, y adobar las pieles quitándoles, o rayéndoles el pelo. Es formado de la voz Zurra, que valía pelo en lo antiguo. Latín. Macerare coria.


Después de leer el significado de estas palabras hemos entendido muchas expresiones cotidianas de nuestra lengua. Hemos comprendido por qué utilizamos muy a menudo expresiones que parecen no tener sentido y que lo han tomado automáticamente.
Cuando una madre le regaña a su hijo y le dice "Te voy a dar una zurra que se te va a caer el pelo" está refiriéndose, sin saberlo, al lenguaje de los curtidores.

O si avisamos a alguien "Si sigues así te van a zurrar la badana" (badana es una piel fina de cabra o cordero) seguimos utilizando la terminología del curtido, sin saberlo.

Y teniendo en cuenta que zurra significa pelo, también sabemos ahora que un zurrón es una bolsa de pellejo sin curtir; y también hemos comprendido la etimología de la antigua palabra (muy poco fina) que se utilizaba para designar el pubis femenino "zurro".

Y ya que hablamos de estos significados tan dispares, hemos encontrado  en Palabria un sonoro significado para la palabra "zumaques", en plural, que no podemos dejar escapar (pinchar aqui para ir al enlace)

Entre tanta palabra casi olvidábamos el objetivo de nuestro trabajo, hemos comprendido cómo un zumaque pasó a ser un  zurraque , asimilando la planta y su uso en una sola palabra.
Aunque de esto debe de hacer mucho tiempo, no conocemos a nadie que recuerde nada de los zurradores, aunque quedan restos de ellos por doquier. Existen las calles  y las plazas de los Zurradores en toda Andalucía y en Levante, incluso existe el Cristo de los Zurradores en Triana.
Y en cuanto a Zurraque, se ha conservado como topónimo por toda la geografía española (hay incluso un pueblo de Jaén llamdo Zurraque) y por aquí cerca tenemos los llanos de Zurraque, el caño de Zurraque, el cortijo de Zurraque...



El zumaque, al igual que la cornicabra, enrojece en el otoño
Zumaques de Igualeja


No recordamos que nuestro padre, a pesar de haber dedicado mucho tiempo de investigación a los curtidos en Ubrique, hablara del zurraque como curtiente. Él decía que nuestra sierra era rica en todo lo necesario para curtir: cal, el tanino de los alcornoques y agua. 
Pero resulta que también estaba el zurraque, esa planta que crecía espontáneamente en suelos incultos y que además podía cultivarse con poca dificultad. Esa planta que era fundamental para los curtidos no solo en España, sino en todo el mundo.

Hemos encontrado otro libro muy curioso. Se trata del Diccionario de Agricultura práctica y Economía Rural dirigido por don Agustín Esteban Collantes y don Agustín Alfaro. En él podemos aprender no solo a cultivar el zurraque, sino  a prepararlo para que sea un curtiente efectivo. Nos ha parecido tan curioso que hemos transcrito la parte dedicada al "zumaque de los curtidores"




Diccionario de Agricultura Práctica, 1855



 Zumaque (Chus) Planta del género de las anacardiáceas, cuyos caracteres son: flores hermafroditas, a veces divisas o polígamas; cáliz con cinco divisiones p profundas, cinco pétalos, cinco estambres; ovario con tres estilos cortos; haya o drupe que contiene una o varias manecitas menospermes.
En Europa no poseemos más que dos especies, el Zumaque Fustete y el Zumaque de los Curtidores.
ZUMAQUE DE LOS CURTIDORES (rhus coriaria) de
Raíz leñosa y ramosa
Tallos velludos en forma de zarza, de ocho a diez pies de elevación
Hojas alternas, aladas con impar, compuestas de hojuelas ovales –lanceoladas, dentadas, vellosas y verde oscuras hasta la época de los fríos que toman un color rojo vivo y brillante.
Flores pequeñas, numerosas, de un blanco verdusco, reunidas en la cima de las ramas en forma de espigas tupidas y apretadas, y compuestas de cinco pétalos ovales, rectos y cubiertos, un cáliz dividido en cinco partes obtusas, cinco estambres y dos pistilos.
El fruto que sucede a la flor es una baya vellosa, oval desde el principio y encarnada después de madura, que contiene un cuesco con una almendra.
Esta planta crece en los terrenos secos y pedregosos de España, Francia, Italia, Levante y Berbería, y florece en primavera.

 
El zumaque contiene tanino



Propiedades medicinales. Las bayas de esta planta tienen un sabor áspero agridulce, y son astringentes, refrigerantes y antisépticas. Las hojas en infusión tienen las mismas virtudes.
Propiedades económicas. Los antiguos empleaban los frutos en el condimento de los manjares y aún hoy lo usan los turcos con el mismo objeto, dándoles más fuerza por medio de la maceración en vinagre. Toda la planta seca y reducida a polvo sirve para curtir las pieles, en especial las de cabra, de que se hace el tafilete. Con la corteza de los tallos se tiñe de amarillo, y de pardo con la de las raíces.
Cultivo. Desde luego se echa de ver que una planta de aplicación en tintes y tenerías, ha de ser utilísima, y por consiguiente, muy ventajoso su cultivo: así se comprendió efectivamente en España, Portugal, Francia, Italia, cuyos países suministran una gran cantidad de zumaque que ha hecho bajar considerablemente en Sicilia, país que monopolizaba antes su cultivo. Todavía, sin embargo, produce esta isla una más mayor de esta mercancía que todas las explotaciones húmedas.
El zumaque tiene la gran ventaja de crecer en terrenos secos poco a propósito para otra especie de cultivo;  dura mucho tiempo y sin exigir grandes gastos, y aunque es verdad que en los países fríos suelen helarse los tallos, la raíz se conserva sana y arroja pronto nuevos brotes que pueden servir para quemar, prescindiendo de los otros usos económicos de que hemos hablado.
Se multiplica el Zumaque por medio de los hijuelos o sierpecilla que arroja el cuello de las raíces, o por plantas arraigadas, que es fácil procurarse sembrando la granza en criaderos. Se cava el terreno antes y se las coloca por octubre en filas a la distancia de doce pies unas de otras, y a tres de profundidad se da una labor en invierno y otra en primavera; y a los dos o tres años, es decir, cuando los tallos  han adquirido todo su desarrollo, se cortan al rape de la tierra por julio o agosto, porque las raíces arrojan en lo sucesivo nuevos brotes sin necesidad de labor de ninguna especie durante muchos años. Estos tallos s o se venden en bruto después de secos o se llevan al molino para molerlos.
El conde de Gasparia asegura que el producto de una hectárea (iguaela y media) de tierra es  de 4 a 5 kilogramos de zumaque, a razón de 16 francos por 100 kilogramos, o lo que es lo mismo, de 2560 a 3.200 sr.
Preparación del zumaque. Se secan los tallos al sol, se separan en seguida las hojas golpeándolas con varas o palos; se muelen en una piedra vertical parecida a la que se usa en la fabricación del aceite y se vende para curtir las pieles, preparar los tafiletes, etc., etc.




 Diccionario con las voces de Ciencia y Artes, 1788




Nos interesaba mucho saber qué tendría que ver el zumaque con nuestro pueblo y los curtidos, y en la búsqueda encontramos un tercer libro muy interesante. Se trata del "Diccionario con las voces de Ciencias y Artes en las tres lenguas Francesa, Latina e Italiana" publicado en 1788.
Leyendo sus páginas hemos aprendido que existían muy diferentes trabajo en la operación del curtido de las pieles, que existían los curtidores, obreros que comenzaban la tarea, adobando las pieles con el zumaque, y que después estaban los zurradores,  que eran los oficiales que daban la última preparación a las pieles.
En este mismo diccionario se nos explica que ya en 1788 se confunden todos los oficios de los que se encargan del curtido de las pieles, y se reducen, en España, a uno o dos oficios solamente.
El zurrador sería, según se desprende de este diccionario, el "cuoiaio" italiano, es decir, el guarnicionero, el que comienza a dar forma al cuero.
Suponemos que, ya que todos los oficios de la curtición se iban confundiendo, la palabra "zurrador", que se refería al oficio más especializado, fue perdiendo terreno con respecto la palabra curtidor, que se generalizó por todo el país.
Así, cuando en el siglo XIX las curtidurías eran una de las industrias más prósperas en nuestro pueblo, las palabras "zurrador" y "zurraque" fueron pasando a segundo término hasta casi desaparecer.



 Zurrador: Instrumento que sirve para curtir


Finalmente vemos que un zurrador es una de las herramientas que usaban los curtidores. Un pedazo grueso de madera lleno por la parte inferior de canalitas que se cruzan mutuamente: con este instrumento hacen ir y venir la piel, la doblan y redoblan, quebrándole cuantos muelles tiene, y esto es lo que propiamente es zurrar; pero esta operación se hace en Madrid con un instrumento que se llama "garatusa", si bien se puede llamar muy bien "zurrador".
Así también sabemos que dar una "zurra" es dar una gran paliza.


Como nuestra búsqueda ha sido muy amplia hemos podido encontrar más curiosidades de nuestra planta de hoy, este uso ya no tiene nada que ver con  las tenerías ni con los curtidores, pero nos ha parecido tan curioso que hemos querido traer este último libro.
Se trata del  "Formulario Magistral y Memorial Farmacéutico" escrito por Charles Louis Cadet de Gassicourt, de 1839




Formulario Magistral y Memorial Farmacéutico
Por Charles Louis Cadet de Gassicourt, 1939 


En este formulario podemos encontrar uno de los usos del zumaque (en este caso quizás fuera el Rhus toxicodendro, en lugar del Rhus coriaria) más curiosos que se nos pudieran ocurrir. Con zumaque, argallas, piñas de ciprés, hojas de mirto (murtas), cortezas de granada y sulfato de zinc se hacía una pomada  llamada "pomada virginal". Por su capacidad  astringente, la pomada podía ser untada en la vagina de una dama, estrechándola,  para disimular que ya no era virgen.




Receta de la Pomada Virginal


Actualmente podemos encontrar zumaques por muchas zonas de la sierra, tanto de Cádiz como de Málaga. En el blog "la Serranía Natural" hemos encontrado un interesante estudio de Andrés Rodríguez  sobre  la situación de esta planta en la actualidad.



Zumaque con Ronda al fondo




Y aquí se termina esta historia de zumaques y zurraques, intentando explicar un poco algunas de las palabras que utilizamos en nuestra tierra y contentos de haber llegado, buscando zumaques por la sierra, hasta Ronda, ciudad en la que sin duda existieron, como en Ubrique, tenerías romanas y árabes, y en la que aún podemos encontrar los restos de una curtiduría con sus noques.


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jueves, 7 de junio de 2012

Juan Rodríguez Cabas en Marruecos

Xaouen, óleo de Rodríguez Cabas, 1953


Por Esperanza Cabello

Hace unos meses hicimos una entrada sobre el pintor sevillano Juan Rodríguez-Cabas (1925-1991), consiguiendo una pequeña muestra de su obra y mostrando algunos de los cuadros que habíamos conseguido fotografiar hasta el momento.
El pasado cinco de junio se puso en contacto con nosotros el profesor Jamal Benamar se puso en contacto con nosotros, pues poseía uno de los cuadros que Rodríguez Cabas había pintado durante su estancia en Marruecos, se trata concretamente de una vista del mercado de Xaouen, nos llama poderosamente la atención el colorido y el gran parecido de esa ciudad marroquí con nuestro pueblo.
El cuadro había estado en el salón de  la casa familiar de Jamal desde siempre.
Curiosamente Rodríguez Cabas había regalado a nuestros padres, cuando se casaron en 1957, otro cuadro también pintado en Xaouen (en este otro si que prima el azul que caracteriza a esa magnífica ciudad), y también ha estado desde siempre colgado en el salón de la casa familiar. 
Seguramente Rodríguez Cabas pasó una temporada en el norte de Marruecos antes de venir a Ubrique. Seguramente también estuvo comparando una y otra ciudad, disfrutando de los paisajes, del colorido, de la luz...
Agradecemos a Jamal que nos haya enviado la fotografía permitiéndonos ver una nueva muestra de la magnífica calidad de los cuadros de Rodríguez Cabas.
Estamos seguros de que  poquito a poco conseguiremos una estupenda colección virtual  de cuadros de este fantástico pintor impresionista sevillano.


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miércoles, 6 de junio de 2012

Homenaje a Braulio Rubio, portero del Cádiz


 Braulio Rubio Paredes (1921-1996) Portero del Cádiz



Hace un año Esperanza Rubio escribió en estas páginas un pequeño reportaje sobre su bisabuelo, Braulio Rubio. A raiz de esa publicación se puso en contacto con nosotros Manuel Gómez, el responsable de la página "Cadistas 1910", porque tenían muy pocos datos de este portero del Cádiz, a pesar de haber jugado nueve temporadas con el club.
Pusimos en contacto con Manuel a Luis Rubio, el hijo mayor de Braulio, para poder facilitarle toda la información y las fotografías necesarias, pudiendo así Manuel terminar la biografía de este personaje histórico del Cádiz.
Este año, y coincidiendo con la celebración del partido Castilla-Cádiz, la "Peña Cadistas 1910" organizó un homenaje a dos históricos del Cádiz, Enrique Mateos y Braulio Rubio.
En este caso es el menor de los nietos de Braulio, Daniel Rubio, que fue con su padre en representación de la familia al homenaje en Madrid, quien nos cuenta la experiencia.


 
 Trofeos al "Personaje Histórico del Cadismo 1912"


 Homenaje a mi abuelo, Braulio Rubio Paredes, por Daniel Rubio


 Entrega del trofeo a la familia de Enrique Mateos

 
  El pasado domingo 27 de mayo tuvo lugar el homenaje a dos grandes personajes cadistas (mi abuelo, Braulio Rubio, ex portero del Cádiz CF y Enrique Mateos ex entrenador que consiguió que el equipo ascendiera a 1ª) realizada por la peña cadista 1910, en Madrid.

Alfredo Rubio recoge el trofeo en representación de la familia Rubio


 
  En el acto la Peña entregó dos trofeos, uno a cada familia, tras ello mi padre y el hijo de Enrique Mateos dedicaron unas emocionadas palabras de agradecimiento.


Los representantes de las familias de los dos homenajeados


  A pesar del número reducido de asistentes el evento rebosó familiaridad y emotividad.





  Para finalizar quiero dar las gracias a esta Peña Cadista que nos hizo pasar un día inolvidable.


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martes, 5 de junio de 2012

Mariposas, lamparillas y velillas

 Mariposas, lamparillas y velillas
Fotografía: Luis Eduardo Rubio


Por Esperanza Cabello 
Fotografías: Luis Eduardo Rubio

Llevamos casi medio año esperando para hacer esta entrada. Queríamos hablar de las mariposas (de las lamparillas de aceite) que había hace varias décadas en todas las casas de nuestro pueblo, pero queríamos hacerlo hablando de las "Mariposas San Juan Bosco", y no hemos sido capaces de encontrar una caja original de esa marca.
Sin embargo estamos muy contentos porque nuestra búsqueda nos ha permitido reunir un montón de cajitas de mariposas, desde las de "La Macarena" de los años veinte, que nos ha traido Memi, hasta las superactuales  de superdiseño de "Ceralia" pasando por las de "Zepol" de los años ochenta, que nos ha regalado Inma y llegando a las del "Nazareno", que las siguen vendiendo en las ferreterías de Ubrique.



 Mariposas en la cómoda de Abuela Natalia

 Queríamos hablar de las mariposas porque nos recuerdan a nuestra abuela Natalia, que siempre tenía unas mariposas encendidas sobre la cómoda en una de las salas de su casa. Ella tenía un precioso juego de tocador con todas sus piezas: palangana, jarra, jabonera, polvera, peinera, bandejita para las joyas... y una en concreto que servía para las mariposas. Nos encanta haber conservado este recuerdo.




Las mariposas arden con agua y aceite

Las mariposas de abuela Natalia siempre estaban encendidas. En primer lugar porque estábamos acostumbrados a los constantes apagones de luz de la época, y además porque ella las encendía siempre con un motivo religioso. Si alguien estaba de viaje, si un nieto se ponía malo, hasta si teníamos que pasar algún examen o cualquier prueba complicada, ella encendía sus mariposas para pedir por todos nosotros. Cuando empezaba a oscurecer en aquella casa tan grande y tenías que ir al cuarto de baño siempre era un consuelo saber que en el camino estarían las mariposas iluminando la sala.


 Diferentes tipos de mariposas


Las mariposas se construyen con un redondelito de corcho colocado sobre máculas de imprenta (restos de  los pliegos que se utilizan para ajustar las máquinas), antes eran casi siempre de baraja española. En el centro tienen un pábilo encerado, que se mantiene encendido mientras hay aceite.
Las más antiguas y de mejor calidad tenían una arandela de hojalata (la del centro de la imagen, de los años veinte) y las más actuales,  de diseño, combinan cartón de colores con el logotipo de la empresa.
Nuestra amiga Margarita, la madre de Pepa y Margarita, hace sus mariposas con trozos de papel encerado, por ejemplo con el  de las tortas de Inés Rosales. Corta el trocito, lo enrolla y aprieta muy bien, por abajo lo extiende para que sirva de base y flote... y ya está la mariposa lista para ser encendida.



 Diferentes tipos de mariposas


 Hacía falta mezclar agua y aceite en el recipiente de las mariposas (¿Cómo se llamaría esa pieza del juego de tocador? ¿Mariposera? ¿Lámparillera? ¿Quemador? Seguro que tenía un nombre) cuanto más aceite hubiera más tiempo durarían las mariposas encendidas, y seguro que con aquel aceite espeso de primera presión que compraba nuestra abuela sus mariposas duraban toda la noche.



Aún se siguen fabricando las mariposas, en la cerería "El Nazareno", de Sevilla, se pueden encontrar

 Como decíamos al principio, nos hemos quedado con las ganas de encontrar una cajita de mariposas "San Juan Bosco", que eran las que nuestra abuela utilizaba en los años setenta, pero hemos encontrado en una web muy curiosa  un buen montón de marcas de mariposas, les recomendamos este enlace, tiene muchas curiosidades "arqueológicas".



Cerabella, La Macarena, El Nazareno, Zepol...
Todas marcas de lamparillas




 Realmente duran toda la noche si pones bastante aceite





Actualmente aún hay muchas personas que utilizan las mariposas
sobre todo por motivos religiosos


Aqui se termina hoy nuestro rinconcito del recuerdo. Seguro que todos los de la familia que han podido leer la entrada recuerdan perfectamente, además, el olor de las mariposas en casa de abuela. Nosotros las mantendremos encendidas todo el tiempo posible, como si fuéramos abuela, para que se restablezca la salud de quien lo necesita.


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Nota del 16 de agosto de 2012: Nuestra amiga Marta Canto nos ha traído una de las buscadísimas cajas de mariposas de San Juan Bosco, que su abuela Ana guardaba en El Amarguillo. Muchísimas gracias a las dos.


 Lamparillas San Juan Bosco, de Zepol




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lunes, 4 de junio de 2012

La familia Janeiro Rubiales

Manuel Janeiro y Julia Rubiales con sus hijos
Ubrique, 1910?


Por Esperanza Cabello


Hace unos días recibimos un correo de uno de nuestros primos, interesándose por la familia y por los abuelos. Como sabemos que nuestra tía Isabel Ávarez es la persona que más conoció los primeros tiempos de la familia (nació el 20 de junio de 1919, dentro de poco será su cumpleaños), nos fuimos a visitarla para que nos contara algunas cosas más.
Nos estuvo contando historias de unos y de otros, cómo los tíos se habían ido a Cuba, cómo se fueron ganando la vida poco a poco con el café de Janeiro, cómo nuestra bisabuela Julia trabajó siempre ocupándose de sus hijos y los de su hermana Isabel como si fueran propios... Y lo mejor de todo, estuvo poniéndoles nombre a todos los de esta antigua fotografía (hemos calculado la fecha aproximada por la edad de nuestra abuela Julia).
Ya hace un par de años publicamos esta misma fotografía (pinchar aqui para ver el enlace) pero en esta ocasión cada uno de ellos tiene su nombre...

¡Una gran familia!



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domingo, 3 de junio de 2012

Buscando las caras del Chaparro de las Ánimas

Buscando las caras del Chaparro de las Ánimas

Fotografías: Leandro Cabello


Hace unos días hicimos, con nuestro hermano Francisco, un recorrido por los pasos entre las provincias de Cádiz y Málaga. De este viaje nos quedamos prendados de varios lugares excepcionales, uno de ellos el Chaparro de las Ánimas.
Se trata de un árbol especial, catalogado en el inventario de Árboles singulares de Andalucía, con un montón de historias y de leyendas detrás. Nosotros tenemos una historia muy interesante y muy entrañable que contar.

Hace un montón de años estuvimos colaborando en un proyecto etnobotánico inédito aún que nos permitió conocer más de cerca nuestro entorno. Esos días tuvimos la ocasión de conocer este árbol tan increíble.



Poco queda de la casa de nuestro amigo Luis

Nuestro amigo Luis había nacido justo junto al chaparro, en una casita que ya está en ruinas, pero nació allí y vivió una gran parte de su infancia rodeado de la naturaleza. Su familia vivía del campo y cuando era un jovenzuelo se vinieron a vivir a Ubrique. 
Cuando le comentamos que habíamos estado junto a su chaparro nos contó que se llamaba "de las Ánimas" porque era un árbol  de excepcional tamaño (mide más de cinco metros de perímetro) muy verrugoso, en el que el corcho  asemeja a caras de los que "estarían encerrados dentro".
Luis decía que las ánimas en realidad estaban dentro del árbol, y sus rostros se reflejaban a través del corcho.




Años más tarde, cuando comenzó el catálogo de árboles singulares, señalamos el Chaparro de las Ánimas por su excepcional tamaño, pero no hicimos ninguna referencia a la leyenda de las ánimas.
Y esa historia ha estado semiolvidada hasta que la semana pasada copiamos una descripción del catálogo, en el que se decía que se llamaba "de las Ánimas" porque la venta de su corcho servía para pagar el aceite de la capilla de las Ánimas de Grazalema.






Cuando empezamos a hablar sobre el tema recordamos los datos que Luis nos había dado, hablamos de su tronco verrugoso y pensamos que quizás era posible...
Así que Leandro cogió su cámara y se fue a comprobar si realmente podían verse los rostros de las ánimas sobre el tronco del chaparro.




Y, efectivamente, con un poco de imaginación y fantasía podemos ver muchas caras diferentes, los ojos, las bocas, las sonrisas, los gestos de enfado...








En la anterior entrada Leandro nos decía que el corchero que se dedica desde siempre al descorche en la zona no sabía nada de la historia de la capilla, también que el chaparro  estaba en una colada, y que no podía explicar nada más.





Quizás la historia de la capilla sea mucho más antigua y las dos historias sean compatibles. Lo mismo alguien pensó que en el interior del chaparro estaban las ánimas y decidió hacer una ofrenda por ellas. Nunca lo podremos saber.





Lo que si que está claro es que el Chaparro de las Ánimas es un árbol de porte excepcional, y si lo miramos con los ojos de la fantasía podemos descubrir  en él mil y una formas retorcidas, suaves, curvas, recortadas...




 Nuestro amigo Luis nos contó que había dos formas de encaramarse a la copa de este chaparro, y que siendo niño recorría esos dos caminos mil veces, jugando, buscando bellotas, escondiéndose, jugando.




Afortunadamente, este árbol tan singular goza de muy buena salud, y sirve como referencia a paseantes y enamorados de la naturaleza. En el Cuaderno de Campo Payoyo podemos leer una bonita entrada de este árbol que ha inspirado leyendas y fantasía en la Sierra de Cádiz.


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sábado, 2 de junio de 2012

¡No a la tala de los árboles!

No a la tala de los árboles de los Callejones
Ubrique, otoño de 1989
Fotografía gentileza de Fernando Oliva


Por Esperanza Cabello

Hace un par de días nuestro hermano Manuel publicó una entrada "de luto" en Ubrique en Verde porque han talado la mayoría de los árboles de la plaza de Las Palmeras, por lo visto para colocar la feria.
Su protesta, a la que nos sumamos por supuesto (¿para qué plantar árboles si los talamos después?), nos recordó otra protesta que organizamos en 1989 y de la que, afortunadamente, nuestro compañero Fernando Oliva tomó esta fotografía, porque de lo contrario quizás pensáramos que aquello no podía  haber sucedido.
Comenzaba el curso 1989, y en el ayuntamiento de nuestro pueblo algún "lumbrera" tuvo la genial idea de talar los árboles (centenarios ya) de los Callejones para poder hacer plazas de aparcamiento en esa avenida principal de la entrada de  Ubrique.
La compañera de naturales (Paqui Ceacero) no entendía cómo todo el mundo se quedaba tan tranquilo ante la noticia de la tala de esos magníficos árboles. Habló en clase de la importancia de los árboles en general para todos nosotros e hicieron sus alumnos unos trabajos sobre los árboles del pueblo, de qué tipo eran, cuándo se habían sembrado, quiénes los habían plantado... A  raíz de ese trabajo los niños empezaron a pensar que no merecía la pena que se cortaran, que  los coches se podían aparcar en otro lugar.
Escribieron una carta para el señor alcalde y para el concejal de turno, explicándoles sus soluciones y proponiéndoles otros lugares para colocar los coches. Una vez escrita, pensaron que lo mejor era llevársela en mano.
Así que al día siguiente, con  sus cartas escritas con buena letra, prepararon dos pancartas pidiendo que no se talaran los árboles... y un buen montón de alumnos con un puñado de maestros nos fuimos por los Callejones y la calle del Agua hasta la Plaza para entregar las cartas.
El alcalde no estaba, pero el concejal de turno tuvo una genial idea: como éramos "tan peligrosos" llamó al Gobierno Civil para avisarles de la manifestación ilegal que habían organizado unos "instigadores sediciosos que amenazaban" a las puertas del Ayuntamiento.
Desde nuestro centro de trabajo, en el que llevábamos la Jefatura de Estudios, nos avisaron rápidamente para que recogiéramos a los niños y los lleváramos al centro (cosa que hicimos rápidamente por el callejón del pescado y la calle San Eduardo) antes de que llegara la Guardia Civil.
Nuestra indignación no tenía nombre, aquel concejal (que después seguiría en la política)  había avisado a las fuerzas de orden público contra unos niños y unos cuantos maestros  (éramos seis o siete, los situados a la derecha de la fotografía) que en ningún momento habíamos alterado ningún tipo de orden, ni siquiera habíamos obstaculizado el tráfico en los Callejones.
Para más cinismo aún, el concejal vino al centro con un diccionario con el fin de  explicarnos lo que significaba  "talar". Le preguntamos indignados cómo se había atrevido a llamar al Gobierno Civil por la protesta de unos niños, y nos explicó que niños o de adultos, era ilegal porque para cualquier manifestación había que pedir permiso, cosa que realmente no habíamos hecho, ¡quién se iba a imaginar que llamaría al Gobierno Civil!

Por eso decimos que menos mal que está la fotografía, de lo contrario quizás hoy no creeríamos la historia, aunque les garantizamos que fue real, y, sea como fuera, conseguimos que no se talaran los árboles de los Callejones.


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