jueves, 6 de agosto de 2026

¿Y si nos tocara un cerdo de quince arrobas? La Junta de Navidad de Ubrique sortea un cerdo en 1953

 

Papeleta para la rifa de un cerdo de quince arrobas


Por Esperanza Cabello

Nos encanta encontrar tesoritos de este tipo, la papeleta de un sorteo de Navidad de diciembre de 1953, con el número 2066 (tendremos que ir a buscar ese número) organizado por la Junta de Navidad de Ubrique.

Ignoramos absolutamente qué sería la Junta de Navidad, si se trata de un grupo de amigos, o de algo relacionado con la iglesia o incluso de alguna institución municipal, cualquiera sabe (esperamos que nuestros amigos del grupo nos lo expliquen en algún momento), pero nos ha parecido muy curioso el objeto de la rifa.

 

 

 Junta de Navidad. Ubrique. Número  2066

 Esta Junta rifará, en combinación con el primer premio del sorteo de la Lotería Nacional, que se ha de celebrar en día quince del próximo enero, un cerdo de quince arrobas a beneficio de los pobres enfermos.

Ubrique - Diciembre - 1953

La junta

Donativo: UNA PESETA 

 

Un cerdo ibérico bien criado

Imagen gentileza de jamones Caballero

 

 

"Un cerdo de quince arrobas pesa aproximadamente 172,5 kilos. En el sector ganadero de España, especialmente con el cerdo ibérico, se usa la arroba como unidad tradicional de peso equivalente a 11,5 kilos." 

 

 

¿Se  imaginan ustedes que son ganadores de un sorteo y les traen a casa a este lindo cerdito?

Apenas nos damos cuenta de cómo han ido cambiando los tiempos, ahora en lo de Vicente sortean una cesta de navidad, o un lote de chocolatinas, incluso una cántara de aceite, pero no podemos imaginarnos lo que sería que nos tocara un cerdo. Sin embargo imaginamos que en 1953 la familia agraciada estaría muy contenta.

No hemos podido saber  cuál fue el primer premio de la lotería del 15 de enero de 1954, así que nos quedamos con las ganas de saber si la papeleta que tenemos fue agraciada o no, pero sí que hemos encontrado en un portal de segunda mano la imagen de un décimo de aquellos billetes de lotería, que entonces valían veinticinco pesetas.

 


 

 Y, buscando, buscando, hemos dado con una página, para los frikis y no tan frikis de la lotería, que te explica cuál fue el gordo de tu año de nacimiento. Por ejemplo, en 1953 y 1954 fueron estos los premiados

 

 


 Y, si quieren saber qué número han de adquirir para el próximo sorteo, en este enlace tienen la respuesta. ¡Mucha suerte a todos!

(Y que no les toque un cerdito de 172,5 kilos😀)

 

 

 

martes, 4 de agosto de 2026

La visita pastoral del obispo en 1918, publicada en "El Mensajero" de Jerez

 


 El Mensajero, Periódico independiente de Jerez

Edición del cinco de mayo de 1918 

 

 

Por Esperanza Cabello

 

Nuestra admiración por don Francisco García Parra aumenta día a día. A medida que vamos descubriendo sus escritos, sus recortes de prensa, sus fotografías, sus notas, vamos confirmando que se trata del mejor cronista y difusor de nuestra cultura de la primera mitad del siglo XX.

La semana pasada publicamos (en este enlace) su crónica de la visita pastoral del obispo don Manuel González García (canonizado en 2016) a Ubrique en abril de 1918, y hoy amplía esta crónica uno de los periódicos que guardaba y archivaba con esmero. Se trata de un ejemplar de El Mensajero, un periódico independiente publicado en Jerez, del cinco de mayo de 1918.

Este ejemplar tiene una etiqueta "SR. Alcalde. Ubrique", es decir que García Parra lo recibió en la alcaldía y lo guardó celosamente junto a su crónica. En este enlace podemos saber algo más de esta publicación. 

Además, gracias al alucinante archivo fotográfico de García Parra, y también al de la familia Cabello Izquierdo, hemos conseguido algunas fotografías de aquellos días y de algunos de los personajes que se citan en el artículo periodístico.

Lo firma "El corresponsal", al principio creíamos que era el propio García Parra quien lo había escrito, porque él era colaborador de varias publicaciones, pero después de leer varias veces el artículo hemos llegado a la conclusión de que ni es el mismo tipo de escritura ni utiliza las mismas expresiones ni la redacción, a pesar de ser parecida, dado que estamos a principios del siglo pasado, es la misma. Nos encantaría conocer la identidad de este corresponsal, para darle el espacio que merece en la historia de nuestro pueblo. 

 

 

 

Notas de Ubrique

Santa visita pastoral. El obispo de Olimpo.

 

Hay ocasiones solemnes, hechos determinados, que sirven para revelar la característica cualidad de un pueblo. Esto ha sucedido en Ubrique, con motivo de la visita pastoral llevada a cabo en los días 26 y 27 del presente mes por el excelentísimo o ilustrísimo, señor obispo de Olimpo, administrador apostólico de Málaga, don Manuel González García.

 

San Manuel González visita Ubrique

En este enlace 


Bien porque hacía más de 25 años que ningún sucesor de los apóstoles llegaba a estos apartados lugares de la sierra, ya porque los elocuentes ecos de una misión preparatoria, realizada por los reverendos padres de la compañía de Jesús, don Tiburcio Arnaiz y don José Romero Bohórquez, hubiesen caldeado los sentimientos religiosos de la villa, o tal vez porque el alma colectiva de este rincón español es por naturaleza esencialmente cristiana, lo que resulta cierto es que en la presente ocasión, este pueblo ha sabido dar prueba plena de la cultura que honra y de la fe que edifica.

 

 

En el atrio del convento de San Francisco

don Antonio Carrasco, don Fermín Sánchez de Medina, un padre capuchino y el sacerdote don José Cabello Medina

Fotografía gentileza de Elena Lobatón

 

 

Y para que tal juicio no se califique de hiperbólico, vaya la nota de hechos que son la más elocuente demostración de cuanto queda dicho.

Nuestro celoso párroco, don Antonio Carrasco Ruiz había anunciado con la anticipación conveniente que la llegada del sabio y virtuoso pastor tendría efecto el día 23. Así lo tuvo en cuenta nuestro digno alcalde, don Francisco García Parra, quien, cumpliendo acuerdo del ilustre Ayuntamiento, invitó al vecindario para que saliese a recibir a la primera autoridad eclesiástica. Hízose la cita por atento B. L. M.  (actualmente, un saluda) para el elemento oficial, y con hojas impresas, profusamente repartidas, al comercio, a la industria, a los obreros, al pueblo todo. Y el pueblo respondió con entusiasmo al llamamiento.

 

Por la mañana se prepararon las niñas y niños que asisten a las escuelas para recibir los beneficios de la gracia sacramental. Y todo el día, hasta el momento de ir a recibir al prelado, estuvo el clero de la parroquia en el tribunal de la penitencia. En tan piadosa tarea cooperaron los reverendos padres capuchinos, que tienen aquí casa residencia y el por muchos títulos digno padre Romero, de la compañía de Jesús, el cual es hijo de este pueblo y siente por la patria chica, el cariño intenso de las almas grandes.

 

Con anticipación a la hora señalada fue concentrándose el público en las inmediaciones del convento de San Francisco, como si dijéramos la “estación del norte” de este pueblecito pintoresco, ya que su ilustrísima venía de la cercana Villa de Benaocaz, empleada hacia aquel cuadrante.

Serían próximamente las 7:00 de la tarde cuando sonaron cohetes, la música y las campanas confundieron sus notas y por el costeroso camino vecinal, se presentó la comitiva.

 

La impresión que causó en los espectadores la arrogante figura del ex arcipreste de Huelva, con los hábitos morados, el sombrero de borlas, la cara bondadosa y sonriente, repartiendo bendiciones a uno y otro confín, fue inmenso. Estalló un vibrante ¡Viva el señor obispo! Que repercutieron los ecos de la montaña y que satisfizo, sin duda a los recién llegados. Eran estos, además del diocesano, el señor don Francisco Martínez Navas, secretario de cámara y gobierno; don Fernando Díaz de Gelo, capellán de su excelencia; los virtuosos párrocos de Grazalema y Benaocaz, don Carlos Jiménez y don Martín Morales Cañamaque, y los presbíteros, señores Romero Martel y Romero Mateo.

 

Don Sebastián Coveñas Macías

Presbítero ubriqueño en 1936

 

En el atrio del convento echaron pie a tierra, y nuestro párroco hizo las presentaciones de rúbrica.

Allí esperaban: el ya citado don Francisco García Parra, alcalde, presidente de este ilustre Ayuntamiento, con la mayoría de la corporación y su secretario, don Miguel Reguera, Bohórquez, don José Ayala Bohórquez, juez municipal, con su secretario don Francisco Álvarez; don José González Romero, oficial de la guardia civil, jefe de esta línea; don Manuel Herreros, inspector de sanidad; don José Corrales, médico titular; don Sebastián Coveñas Macías, presbítero; todo el clero y personal afecto a la parroquia; la comunidad de padres capuchinos con el superior, reverendo padre Arcángel de Mairena; las maestras nacionales Doña Ángeles Bohórquez y doña Ana Jurado, con sus numerosas discípulas; los maestros, don Diego Infante, don Antonio Sánchez y el prestigioso pedagogo, gloria y honra del magisterio, don Francisco Fatou Lucas, con todo el elemento escolar masculino, y muchas otras personalidades significadas, cuyos nombres harían interminable la lista.

 

Don Francisco Fatou y Lucas 1953

 

Después de besar el simbólico anillo, acompañaron a su ilustrísima hasta el altar de Nuestra Señora de los Remedios, patrona de Ubrique, donde el prelado hizo breve oración, pasando luego a revestirse de pontifical.

 

Inmediatamente se organizó la procesión. Constituían esta las niñas y niños de las escuelas nacionales con banderas, las hermandades con ciriales, la comunidad de religiosos capuchinos, el prelado bajo palio, las autoridades civiles y militares y un numerosísimo grupo de hombres, sin más distintivos que la fe en el alma, la hidalguía en el rostro y el sombrero en la mano.

 

De los balcones engalanados caía lluvia de flores. De este modo se recorrió el trayecto que media desde el convento de San Francisco hasta la iglesia parroquial. La emoción del que llegaba en nombre del señor era intensísima. Así lo expresó visiblemente conmovido y dirigiéndose al pueblo desde el presbiterio de la parroquia.

 

El día 26 principiaron las confirmaciones.

 

Unas 2000 personas recibieron la gracia santifícante que conforta y robustece en la vida de la fe. De todas ellas han sido padrinos la señorita María García Parra y su hermano don Francisco, alcalde de esta noble población.

 

El día 27 hubo una comunión general para adultos, administrada por el mismo señor obispo que, con paternal alegría, repartió el pan espiritual a muchos centenares de hombres y mujeres, a quienes dirigió después sentida y elocuente plática.

Tras la comunión general vino la visita de escuelas.

Y allí, en contacto con los niños, el señor obispo de Olimpo dejó de ser obispo para convertirse en arcipreste de Huelva, es decir, en maestro perito, pedagogo genial que sabe sensibilizar las ideas para hacerlas comprensibles a los entendimientos a quienes habla. Gallarda prueba de este talento especial, peculiar suyo, de esa sencillez admirable que hace surgir luz en la inteligencia más oscura, fue la conferencia que tuvo con las congregaciones, conferencia, sin tono magistral, sin ampulosidades oratorias; conferencia cristiana, esto es, como la daría Cristo Nuestro Señor (salvo las naturales diferencias entre lo divino y lo humano) a cuántos escucharon la divina palabra del hombre dios.

 

¡Buen día para el señor Obispo, este 27!

Sobre el trabajo relatado siguieron: otra conferencia a la recién creada Asociación de señoras y señoritas catequistas; visita de enfermos, nuevas confirmaciones; visita a los obreros, asistencia a una salve memorable en el templo donde se venera la imagen de Nuestra Señora de los Remedios. En este templo dirigió la palabra a los fieles que llenaban por completo el recinto, concedió 50 días de indulgencia a los que frecuentaban el culto y puso el pueblo bajo la protección de aquella madre bendita.

 

Aún no había terminado la jornada. Quedaba despedirse del pueblo en la representación de su Ayuntamiento. Y a la casa capitular se trasladó el santo e incansable varón.

 

A las breves, pero muy sentidas palabras del señor alcalde, contestó el ilustre mitrado, agradeciendo el homenaje de que era objeto, por donde quiera que iba y ofreciéndose incondicionalmente a todos sus hijos espirituales de la villa. Pronunció estas palabras que condensan sus sentimientos: “Mi estancia aquí puede sintetizarse en un Viva que principió al llegar y que terminará cuando me vaya”. No se engañó el dignísimo pastor. El día 28, a las 9:00 de la mañana, partía en el automóvil del excelentísimo señor Conde de los Andes, galante cedido y tras el vehículo quedaban aclamándole millares de personas.

 

Poco antes de la partida el concejal don Francisco Reguera recibió un despacho telegráfico para que felicitara al señor obispo el nombre del excelentísimo señor marqués de Casa Mendaro, diputado a Cortes por el distrito.

La casa alojamiento ha sido la de don Antonio Carrasco, que durante estos días se ha visto frecuentadísima. La mesa, adornada con exquisito gusto, estuvo siempre dispuesta para todos, desfilando por ella numerosos individuos que disfrutaron el placer material de delicados manjares y el espiritual de una conversación amena, sencilla, sin remilgos de etiquetas, sostenida por el ilustre huésped, por el clero y autoridades locales.

 

La circunstancia de que la vivienda de don Antonio radica en la plaza misma del Ayuntamiento ha dado mayor realce al cuadro, pues la iluminación extraordinaria que ella ha tenido, en unión de la que lucía la casa consistorial, el casino de la juventud maurista y la propia morada del señor cura regente daban al lugar esplendores reservados para las grandes fiestas de la villa.

 

Mauristas de Ubrique en 1916

En este enlace

Gentileza de Elena Lobatón

 

Alma colectiva, que así demuestra su amor por la verdad eterna, es alma de un pueblo generoso, digno, hijo de España.

 

¡Viva Ubrique!

El corresponsal

29-4-918