martes, 17 de junio de 2014

Memorias de la Real Academia de la Historia. Tomo IV. Ocurris



Memorias de la Real Academia de la Historia
Imprenta de Sancha, Madrid, 1805
Ejemplar de la biblioteca de Boston (en este enlace) 




Por Esperanza Cabello

Siempre es un lujo, un placer y un orgullo poder leer el nombre de nuestro pueblo en letras grandes a lo largo de la historia.
Después del atentado vandálico que ha sufrido nuestro yacimiento romano de Ocurris, que nos ha hecho sentirnos más vulnerables y más impotentes que nunca, hemos querido comprobar personalmente la importancia histórica de esta ciudad, y nos hemos acercado a la Real Academia de la Historia y sus primeros pasos en este país, entre 1796 y 1802.
Hemos localizado el tomo IV de las Memorias de tan ilustre institución en la biblioteca virtual de la universidad de Boston, y además hemos conseguido el enlace de google para conseguir el libro completo en este enlace podemos descargarlo.

 



Hemos transcrito las páginas en las que se hace referencia a Ubrique (sin añadir las anotaciones, que pueden encontrar en el original) manteniendo la ortografía de la época:



      El mismo Ministerio de Estado por real orden de 22 de Junio del propio año honró á la Academia con otro encargo de más grave trascendencia al lustre de las letras, y al crédito nacional. Siendo tan general la negligencia con que se miran los hallazgos de monumentos y fragmentos de la antigüedad, que frecuentemente se descubren en las varias excavaciones que con diversos objetos se practican en las provincias ; el abuso que se hace de ellos por la codicia; el abandono con que se trata de su custodia y conservación por desidia ó ignorancia; resolvió S. M. para remediar esta incuria y abandono encargar á la Academia meditase con este objeto un medio á propósito para la recolección, y conservación de tantos restos de antigüedad como encierra el suelo de estos reynos.


       Convencida la Academia de la importancia de este encargo, y de la utilidad del pensamiento, que ya en otro tiempo había meditado proponer á S. M. como objeto propio de su instituto, extendió un Informe reduciéndole á un plan general, en que se dividen estos monumentos en las varias clases que les corresponden, y baxo de las cuales son conocidos por los anticuarios, para regla é instrucción de los que velen sobre su des- cubrimiento : y para su inspección , y más efectivo éxito propuso la Academia que se sirviese S. M. autorizarla con la inspección general de las antigüedades ; y así se dignó determinarlo por su real resolución de 30 de Enero de 1802, autorizándola para que vigile y dirija el cumplimiento de su plan:

      Á cuyo fin se mandó al Consejo que pasase una circular á las provincias para que los referidos xefes y magistrados den aviso á la Academia de todos los hallazgos de esta naturaleza que lleguen á su noticia, prestando todos los auxilios necesarios para la conservación de ellos, según las disposiciones que juzgue el cuerpo conducentes á su reconocimiento y custodia. 







      Con este objeto hizo presente el Consejo á S. M. que convendría que la Academia formase una Instrucción del modo y forma como se habían de recoger estas antigüedades, y del  uso que se había de hacer de ellas , para que remitida á las provincias pudiesen sus magistrados desempeñar el encargo, que se les hacía, con discernimiento y sin confusión; y comunicada orden para ello á la Academia por mano del señor Ministro de Estado, remitió esta á S. M. con fecha de 29 de Mayo del presente año la indicada Instrucción, que fue aprobada por la superioridad de la Academia.



      Aún antes de haberse dispuesto y comunicado esta, y por consiguiente de que en los pueblos se tuviese noticia de los deseos de la Academia, se empezaron estos á cumplir: pues sin contar con los muchos artículos recogidos por el señor Cornide, no solo en su viaje de Portugal, sino en los que por su inclinación y gusto hizo por varias provincias de España, otros varios sujetos contribuyeron generosamente á enriquecer nuestra colección litológica y antiquaria. Tales fueron Don Andrés Palacio, vecino de Córdoba, que en Septiembre del mismo año dio noticia del hallazgo de varias antigüedades y monedas en una nueva excavación, hecha en terreno de la villa de Ubrique, remitiendo copia de una Inscripción romana que se lee en un pedestal, y por la que se descubre la existencia de un pueblo llamado Ocurritano, que dedica una estatua al Emperador Commodo, y cuyo contenido es el siguiente : 




IMP. CAESARI

M. AURELIO. COM

MODO. ANTONINO

AUG. PIÓ. FEL. GER

SARM. PON. MAX.

TRIB. P. IIII. IMP. X.

COS. V. PP. RESP

OCVRRITANORVM

DECRETO. DECVRI

ONVM. D. D.  







 (Nota 1: Aunque ha creído la Academia que debía publicar esta Inscripción, remitida por el señor Palacio, sin alterar en nada su letra, todavía juzgó necesario advertir al público de las equivocaciones que contiene, con el ánimo de excitar á los aficionados á este género de letras á que la reconozcan con la posible exactitud, y por este medio se fixe la verdadera escritura de monumento tan apreciable.






      La Academia observa que el Emperador Commodo comenzó á contar la potestad tribunicia desde el año 928 de Roma, 175 de Cristo, aún antes de ser Emperador; ora fuese desde el 27 de Febrero, como sospechó Noris por haber tomado aquella potestad en este día el padre y abuelo de Commodo; ora fuese desde el 7 de Marzo, como presume el anotador de Dion, por ser este día el del cumpleaños de su padre; ora desde el mes de Agosto , como afirma el Conde Mediobarba  en las medallas de Commodo. Porque de qualquier modo que se comience esta cuenta, siempre se verifica que principió en 928: en el cual Marco Aurelio el filósofo asoció á su hijo en la potestad tribunicia antes de ir á la guerra contra los marcomannos y otros bárbaros, y del 27 de Noviembre de aquel año en que Commodo fue saludado Emperador, como refiere Lampridio. Así pues es evidente que la quarta vez de la potestad tribunicia de Commodo coincidió con los años de Roma 932 y 933, de Cristo 179 y 180: por consiguiente no pudo concurrir con su consulado V, según se lee en la Inscripción, porque no le obtuvo hasta el año 939 de Roma, 186 de Cristo, como consta de los fastos consulares. 



     En cuyo año ya contaba aquel Emperador por undécima vez la potestad tribunicia, como lo muestran las medallas de aquel año ; en las quales se ven reunidas las dos notas cronológicas de tribunicia potestad XI cónsul V. Más clara es aun la equivocación de haber señalado con la nota de decima vez el título de Emperador ; porque Commodo no le contó más que ocho veces , á saber, en el significado especial que tenia aquel título antes de haberse perpetuado en los Emperadores , y sirvió después para denotar el número de victorias: y la tribunicia potestad por la quarta vez en Commodo, que señala la Inscripción , y la quinta, sexta , y aún parte de la séptima concurrieron con el dictado de Emperador quarta vez como consta por las medallas.


      Deseosa la Academia de concurrir por su parte á que se examine con la posible diligencia la Inscripción de esta piedra por lo que en ello interesan la geografía y la historia, tuvo por conveniente comunicar al público las demás observaciones que tiene hechas acerca de ella.



I. Que allí se dan á Commodo los dictados, ó sean cognombres de Sarmático y de Germánico , por habérsele dado á su padre. Por consiguiente es posterior la Inscripción á los años 925 y 929 de Roma , 172 y 176 de Cristo : pues en el primero de estos años, ó en el consulado de Máximo y Orfito, como dice Lampridio, fue Commodo apellidado Germánico; y en el segundo , siendo cónsules segunda vez Pollion y Apro , fue saludado Emperador con su padre , con quien triunfó de los germanos y sármatas (10), y, como él, tomó también el dictado de Sarmítico , con el qual suena desde entonces en las medallas.



II. Que también se le llama Pio y Feliz, títulos que sucesivamente tomó Commodo: á saber, el primero en el año de 934, desde el qual comienza á leerse en las medallas; y el segundo después de haber muerto á Perenne, Prefecto del pretorio, en 935.


III. Que no se menciona el dictado de Británnico: del qual, vencida esta nación por Ulpio Marcelo, comenzó a usar aquel Emperador en el año 937 de Roma, 187 de Cristo.

Por donde podría conjeturarse que esta Inscripción pertenece al año o 936 de Roma, 183 de Cristo. En cuya suposición la nota de la tribunicia potestad podría ser VIII ó VIIII, y al copiarla haberse omitido la V por no estar bien conservada: la de Emperador sería VI y la del Consulado IV, siendo fácil que en la copia de aquella se confundiese la nota VI con una X, y que en la de esta se omitiese la primera unidad, de donde resultó la letra de Consul V.

Pero estas conjeturas solamente pueden servir para excitar la diligencia en busca de la verdad, á la qual todas deben ceder)








XIV





El mismo en otra carta da una razón circunstanciada de las investigaciones que había hecho después sobre el reciente descubrimiento de este pueblo y de sus resultados , acompañando copia de otras dos Inscripciones romanas : todo lo qual mereció la atención y el aprecio del cuerpo , no menos que el dibuxo del anverso y reverso de una medalla rara de Obulco, que, acompañada de un Discurso crítico sobre su verdadera interpretación ,presentó al examen de la Academia , movido de igual zelo por la conservación de nuestras antigüedades.

Contribuyó mucho la diligencia del señor Clemencín á ilustrar esta noticia con las que le comunicaron de Ubrique y sus inmediaciones ; y por ellas resulta que á un quarto de legua al norte de aquella villa , en la cumbre de una sierra llamada de Benafí, se han descubierto las ruinas de unas fuertes murallas que rodean un espacio como de unas quince fanegas de tierra : que dentro de él se hallan trozos de columnas, pedestales ,fragmentos de inscripciones, ladrillos y tejas de tamaño extraordinario y de rara hechura, algibes o cisternas , y vestigios de edificios en sus contornos , los de un acueducto, y como á 150 pasos de la cumbre en la falda occidental un edificio bastante bien conservado , parte de cantería, y parte de hormigón, del qual presento la planta y alzado dibuxada geométricamente. A este edificio, que la Academia juzga pudo haber servido de baño, se deben agregar dos estatuas mutiladas: la una cubierta de una piel de león, que por esta circunstancia, y por hallarse inmediata al pedestal en que se halla la Inscripción de Commodo, hace juicio pudo haber sido de este Emperador ; y otra de muger, asimismo sin cabeza , y cuyo Cuerpo y pechos se hallan rodeados de serpientes.

No solo el señor Clemencin presentó una copia de la dicha Inscripción, muy semejante, á la que había remitido Don Andrés Palacio, sino otra dedicada al Emperador Antonino en el año V de su potestad tribunicia, que es como se sigue :




IMP. CAESARI. DI

VI. HADRIANI. F. JDIVI. TRA

IANI. PART. NEPOTI. DIVI

NERVAE. PRONEPOTI

PIO. f i) H ADRIANO. ANTONI

NO. AVG. PIÓ. PONTIFICI MAX

TR. POTEST. V. COS. III. PP.

: : : : PVB. OCVRRITANOR.

: : : : CRETO. DECVRION VM

D. D.



     Por una y otra se descubre la existencia en las inmediaciones de Ubrique de una población llamada Ocurris, de la qual ni los geógrafos, ni los historiadores antiguos nos dan la menor noticia, aunque de su opulencia son buenos testigos sus ruinas, y más de 400 monedas desenterradas en ellas , de que han llegado 16 á poder del señor Clemencín, en que se cuentan 13 desde Augusto hasta Constantino, y tres españolas, la una dudosa, la otra de Carisa, y la otra de Carteya, rarísima según el P. Florez.

     El señor D. Domingo Traggia, Marqués del Palacio, que se hallaba presente al dar cuenta de estos descubrimientos, no solo los ha confirmado asegurando haber visto y reconocido dichas ruinas con motivo de haber atravesado aquellos montes con su regimiento de Húsares, sino que ha aumentado circunstancias que hacen recomendable este hallazgo, y muy digno de que se continuasen las excavaciones en el cerro, y en las  faldas de las sierras de Benafí.




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lunes, 16 de junio de 2014

Un ubriqueño en la explosión de Cádiz

 Las víctimas de la explosión de Cádiz de 1947



Por Esperanza Cabello

De pequeños siempre oímos hablar de la explosión de Cádiz, fue una de las mayores tragedias sucedidas en nuestra capital (después del terremoto de 1755), pero nunca tuvimos consciencia de la magnitud del desastre hasta que, viviendo en la ciudad, nos contaron la terrible tragedia personas que la habían vivido en primera persona.
Sucedió en agosto de 1947 (en este enlace podemos leer la historia), y murieron 152 personas, habiendo además más de cinco mil heridos.
La anécdota de la familia es que cuando los bisabuelos de la pequeña, Braulio y Nieves, venían desde Asturias, porque Braulio había sido contratado como portero del Cádiz F.C., los que se fueron cruzando con ellos durante el viaje les decían que Cádiz no existía, que había sido destruido por una explosión, y la primera noche, cuando por fin llegaron a Cádiz, tuvieron que dormir en un colchón en una azotea, porque no quedaba ningún lugar en el que alojarse.

A propósito de esta trágica noche y sus consecuencias, hemos estado leyendo un interesantísimo artículo del filólogo José Antonio Aparicio y la separata que está publicada en internet, y en la relación de esas 152 víctimas hemos encontrado a un ubriqueño:


Se trata de Juan Mancilla Cordón, nacido en Ubrique el 18 de marzo de 1880. Hijo de Rafael Mancilla y de Ana Cordón, había estado casado con Rafaela Cotrino y dejó, al morir, cuatro hijas: Ana, Elena, Rafaela y Juana.
En el momento de la explosión trabajaba como guarda de la iglesia de San Severiano, que estaba en construcción.
Murió a los sesenta y siete años.



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domingo, 15 de junio de 2014

El columbario de Ocurris, víctima del vandalismo

Publicado en la revista Mediodía, con fotografías de Pepe Arroyo


Por Esperanza Cabello

Aún no podemos dar crédito a lo que acabamos de leer: alguien ha pintarrajeado con pintura verde fluorescente el columbario de Ocurris.
Apenas tenemos palabras, la indignación, la rabia, la pena y la impotencia hacen que solo nos preguntemos cómo es posible, dónde hemos llegado, qué pasa aquí.
Ocurris es nuestro tesoro, el tesoro de todos los ubriqueños, y hasta el momento había sido respetado, querido, admirado y cuidado.
¿A qué se deberá este acto vandálico? ¿Es gratuito? ¿Hay algún descerebrado por el pueblo armado con pintura verde? Está claro que se trata de  un zumbado con delirios de lucimiento propio. ¿Nos importa acaso cómo te quieras llamar? ¿Qué nos importan los resultados del Real Madrid o del Sevilla, hayan metido tres goles o treinta y tres? ¿Alguien necesita un  médico o que asuntos sociales lo envíe a Salud Mental?

A nosotros solo nos quedan ganas de llorar y de exigir que se encuentre a los culpables para que reparen el daño. Es nuestro patrimonio, ciudémoslo.


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Nota de la tarde: a lo largo del día nos han ido llegando otras noticias y sabemos que casi todas las zonas del yacimiento han sido perjudicadas, que han destrozado con saña las estructuras para los trabajos arqueológicos y que el culpable  ha ido a hacer daño.
¡Es terrible! Cuando pensábamos que era obra de un gamberro descerebrado nos consumía la ira, la vergüenza y la rabia. Ahora no sabemos qué pensar, parece el trabajo de uno o varios vándalos que ha ido a destrozar. Nos resistimos a creer que pueda ser cierto, debe de ser el trabajo de una mente enferma y rencorosa.
No quisiéramos estar en la piel de los responsables del yacimiento, en plena campaña arqueológica, que deben de estar totalmente desanimados. Han encontrado su lugar de trabajo destruido y arruinado. También lo sentimos muchísimo por los responsables de nuestro ayuntamiento que se han decantado por la cultura y el patrimonio por encima de otras muchas cosas, con gran empeño y mucha entrega.

Esos vándalos descerebrados al dañar nuestro patrimonio han dañado a todos los ubriqueños  y ubriqueñas, hoy todos estamos, en cierta forma, de luto.
Esperamos que el o los culpables sean pronto detenidos y obligados a corregir su error.
Y esperamos también que el destrozo sea recuperable. Hace unos veinte años nuestra hermana Natalia, arqueóloga, se ocupó de unas tareas de limpieza en el yacimiento, y tuvo que contratar a dos especialistas en trabajos de altura para que limpiaran de pintadas el techo del columbario. Entonces eran rotuladores, carbones, cal y yesotes lo que habían usado los gamberros para dejar sus nombres sobre la piedra. Ojalá la pintura fluorescente sea de muy mala calidad y se pueda retirar sin dañar el monumento.



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sábado, 14 de junio de 2014

San Antonio de Padua

La imagen de San Antonio a su paso por la ermita de San Pedro


Por Esperanza Cabello

Hoy, al volver a casa, nos hemos llevado una grata sorpresa: la imagen de San Antonio, titular de nuestra iglesia más simbólica, era llevada en procesión en un recorrido que incluía nuestra calle.
Nunca habíamos asistido a  una procesión similar, nos ha dicho nuestra amiga Mari que antaño se sacaba al santo en procesión, pero en tiempos que ni ella ni nosotros hemos conocido.
El caso es que ayer era el día de San Antonio, y ha habido cultos y actividades durante toda la semana.


Cultos en honor a San Antonio de Padua


 En nuestra familia siempre ha sido una fiesta muy celebrada, Antonia era nuestra bisabuela (a la que conocimos en nuestra infancia, pues fue muy longeva), y como ella se llama nuestra prima, y también Antonio eran nuestros tíos y son nuestros primos, por lo que siempre ha sido un nombre muy cercano y muy querido.
Así que, al ver la procesión, hemos pensado que era una buena idea hacer unas cuantas fotografías que nos sirvieran además para felicitar a todos nuestros amigos y primos Antonio.























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viernes, 13 de junio de 2014

Carmen y Paca León, homenajeadas por el pueblo de Ubrique

 
Cuatro jovencitas ubriqueñas cosiendo petacas en la calle Rojas
Ubrique, 1955



Por Esperanza Cabello

Al comenzar este año tuvimos una grata sorpresa: un amigo nos ayudó a encontrar, por fin, el reportaje de Ubrique en 1955 que se proyectó en el cine María Cristina y que el NODO distribuyó por todos los cines de España.
Ya nos habían dicho que existía esta película, e incluso uno de los hijos de las protagonistas nos había asegurado que la habían visto, pero fue muy laborioso encontrarla. Al fin pudimos publicarla el nueve de enero (en este enlace) y tuvimos mucha ayuda en el grupo de Facebook "Ubrique en el recuerdo" para localizar a algunos de los protagonistas de esta película.
Al final Alfonso Naranjo y Susana Domínguez, hijo y nieta de las hermanas Carmen y Paca León nos confirmaron la identidad de las cuatro costureras de la fotografía (en este enlace de facebook).


Carmen León y Antonia Calvo cosiendo en la puerta de la petaquería de Canto


Se trata de Paca León, Carmen León, Antonia Calvo (que vivía en la avenida, encima de la tintorería de Sebastián Macías)  e Isabelita "La Carnavala", que se fue a vivir a Sevilla.
Eran cuatro muchachitas en 1955 que cosían al plus petacas, carteras y monederos. Dedicadas, como otras muchachas ubriqueñas, a engrandecer nuestra artesanía.
Una vez localizadas las dos artesanas, cuando Susana, la nieta de Carmen, nos dio sus nombres, Maribel Lobato, una de las responsables del Museo de la Piel, puso en marcha otra de las iniciativas que han coronado en este homenaje: las propuso para que el pueblo les ofreciera su reconocimiento a su trabajo de toda una vida.
Y el pasado viernes fueron homenajeadas junto a otros grandes ubriqueños que han trabajado toda la vida en nuestra artesanía, Luis Vilches, Juan Zapata y Diego Ríos. (En este enlace pueden verlo).
La nieta de Carmen, Susana Domínguez Naranjo, pronunció un bonito discurso de agradecimiento por el homenaje y de elogio a su abuela y a su tía abuela que reproducimos a continuación.



Carmen y Paca León reciben su reconocimiento de manos del alcade, Manuel Toro.
Fotografía gentileza de Paco Solano, Museo de la Piel, Ubrique



Hoy estamos aquí para rendir homenaje a estas personas que han sido tan importantes en Ubrique, por su labor desarrollada durante años en nuestra industria artesana que  ha hecho que Ubrique sea conocido en el mundo como La Cuna de la Piel.

Pero ninguna de estas personas, ni ninguno de nosotros, estaríamos hoy aquí, de no haber sido por esas mujeres luchadoras que nos trajeron al mundo, y que especialmente aquí en Ubrique, además de madres, esposas y amas de casa, han sido en su mayoría sacrificadas y arduas trabajadoras, y es que la mujer Ubriqueña, ha supuesto un auténtico baluarte de la construcción de la industria marroquinera en Ubrique.

 Mujeres petaqueras, que abandonaron de forma prematura su juventud y en muchos casos su niñez, para ponerse a trabajar, intentando ganar unas cuantas perras gordas que llevar a sus casas.

Mujeres petaqueras que también eran madres,  que en un inusitado esfuerzo conseguían criar los hijos y mantener la casa con la escasez de medios que había.

Aunque hoy en día nos pueda parecer algo descabellado, me imagino a mi abuela bajando con la panera desde El Caldereto al Algarrobal para lavar la ropa, mientras alguna vecina le echaba un ojo a los niños, volver a subir destrozada, ponerse con la comida y la casa para que cuando mi abuelo llegase, poder seguir con las faenas, acostar a  los niños y sacar la tarea por cuenta hasta la hora que cogiera, que bien podían ser las tres, las cuatro o las cinco de la mañana, todo esto alumbrada únicamente con un candil, gracias al cual, por la mañana amanecía con la nariz negra de hollín. Y es que al Caldereto, aún no llegaba la luz, ni el agua, pero eso no amedrentaba sus ganas y su necesidad de trabajar.
 Pero nuestras mujeres no solo trabajaban en sus casas, también lo hacían en los boliches y fábricas repartidas por todo el pueblo, formando parte de las grandes familias que se organizaban dentro de ellas, y en los que la solidaridad de unos con otros, contribuía a hacer más llevaderas las penurias própias de la época.
Donde con una ínfima parte de la maquinaría con que contamos hoy en día, los hombres y mujeres realizaban completamente a mano, los artículos que hicieron famoso a Ubrique en el mundo.
Nada de troqueladoras, solo chavetas y chavetines. Ahormando pureras sin más ayuda que un taco de madera, un poco de agua un palillo y una patacabra, donde estas pureras eran secadas posteriormente en un tendedero de madera, junto con los precisos.

Todo el público asistente pendiente y emocionado con el reconocimiento a Carmen y Paca


Y es hasta una de estas fábricas, la de los Hermanos Canto Moreno, donde nos transporta la foto que ha desencadenado el hecho que hoy nos ha traído hasta aquí.
Y es que dos de las mujeres, entonces niñas de apenas 16 y 17 años, que con sus bojes se sentaban a coser a la puerta de dicha fábrica, en el Callejón de Rojas, no podían imaginar entonces, en el año 1955, que aquella cámara del NODO que se les acercó cierto día a grabarlas mientras trabajaban, iba a hacer de la suya, una de las imágenes propulsoras del reconocimiento y la difusión a la maravillosa labor que se desarrolla en nuestro pueblo, y que a lo largo de los años, iban a ser vistas por miles de personas en todo el mundo.
Este fotograma, ahora convertido en foto, ha sido considerado como una de las imágenes representativas de la marroquinería de Ubrique, y, habló por mí, pero estoy segura que toda mi familia ha sentido lo mismo, supone un verdadero orgullo, cada vez que veo esta foto colocada en algún edificio significativo de nuestro pueblo, poder decir:
- Mira, mira, ¿ves esas dos mujeres de la foto? Pues son mi abuela y mi tía Paca.
Dos mujeres de pro, luchadoras y trabajadoras, que hoy, además de ser las mujeres que cosían en la foto, son madres, abuelas e incluso bisabuelas, que siempre, siempre, tienen una sonrisa, un enorme abrazo, y una buena sopita lista para recibir a los suyos.
Pero aunque este homenaje lleva sus nombres, no deja de ser también un recuerdo para todas las mujeres Ubriqueñas, que con su enorme esfuerzo, dedicación y sacrificio, han contribuido a hacer de Ubrique el pueblo que es, haciendo una mención especial a Candelaria Chacón Quero, más conocida como "Candelaria la zapatera" que fue madrina de bautismo de mi abuela Carmen.

Por último, y ya que hablamos de mujeres trabajadoras y que han hecho mucho por el pueblo, queremos también rendir nuestro homenaje a Maribel, por ser como es, por la incansable y constante labor que con tanto amor realiza cada día por nuestro pueblo, y darle las gracias por haber propuesto a nuestras madres y abuelas como homenajeadas, brindándonos a todos la posibilidad de disfrutar de este rato entrañable.


Puede que sea un atrevimiento, pero creo que no me equivoco si manifiesto que tanto los homenajeados, como los demás aquí presentes, comparten con nosotros el deseo y la idea de proponerla para una mención el año que viene.

Y bueno, ya no debería enrollarme más, así que iré acabando, pero no sin antes darle las gracias también a Esperanza Cabello, otra gran Ubriqueña, ya que gracias a la publicación de la foto de "Las Costureras del Callejón de Rojas" en el grupo de Facebook "Ubrique en el recuerdo", hizo posible que pudieran identificar en ella a mi tía y mi abuela.

Y por supuesto dar las gracias también al colectivo que en su reunión anual, ha hecho posible que hoy, a través de mi abuela, Carmen, y mi tía abuela Paca, aunque todos la llamamos Tita Paca, podamos rendir homenaje a tantas y tantas mujeres Ubriqueñas, que tanto lo merecen, porque estoy segura de que todos y cada uno de los aquí presentes, en este mismo momento, mentalmente está rindiendo su homenaje a esa o esas mujeres especiales, que forman o han formado parte de sus vidas.






Los familiares  de Carmen y Paca acompañándolas orgullosos de sus raíces

Queremos agradecer a Paco Solano y a Luis Eduardo Rubio que nos hayan proporcionado estas fotografías para ilustrar la entrada, y a Susana que nos haya enviado el texto de su discurso, merecía la pena conservarlo.
Y, por supuesto, felicitar a Carmen y a Paca, se han convertido en la imagen de tantas ubriqueñas que han trabajado nuestra artesanía, siendo un referente de nuestras costureras.


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miércoles, 11 de junio de 2014

La pila del Convento luce de nuevo su cruz

Cándido Benítez reponiendo la cruz de la Pila del Convento



Por Esperanza Cabello
Fotografías de Paco Solano
(Museo de la Piel de Ubrique)


Hoy nuestro amigo Paco Solano nos ha dado una gran alegría. Nos ha enviado una estupenda serie de fotografías que han resultado ser todo un triunfo.
Quizás recuerden que en diciembre de 2013 unos vándalos habían roto la cruz y la parte de arriba de la Pila del Convento (en este enlace).






Desde entonces cada vez que hemos tenido ocasión de ir al Museo de la Piel nos hemos acercado a comprobar el estado de la pila, que seguía sin cruz.
Hablamos incluso con los responsables de Ayuntamiento, y Santi nos explicó que era una reparación laboriosa, porque el artesano tenía que labrar una nueva cruz (la anterior estaba destrozada) y todas las piezas que habían sido destruidas.


 La cruz, casi terminada

La verdad es que la pobre pila ha pasado muchas vicisitudes, se trata de un monumento sencillo, reliazado con materiales de la zona, que ha sufrido el abandono y el vapuleo de todos los niños que hemos jugado en la zona durante los años en que el convento estuvo cerrado.




Ahora Cándido ha conseguido restaurar este humilde monumento, ha tallado las piezas que faltaban y la cruz con piedra arenisca de la zona, y ha aprovechado para asegurar todas las piezas de la parte superior.


Cándido Benítez asegurando las piezas que coloca


Una imagen para la historia: la cruz de la pila recién restaurada



Cuando esté totalmente terminada podremos fotografiarla de nuevo



Estamos muuy contentos de que se hayan ocupado de la restauración de este monumento ubriqueño y no se haya quedado mutilado. Le tenemos un aprecio especial a esta pila.
Por cierto, que hace un par de días ha habido un pequeño accidente de tráfico y la pila de la Esperanza ha quedado medio destrozada.
No le va a faltar trabajo a nuestro artesano cantero, va a tener que enfrentarse a una nueva reparación


La pila de la Esperanza
Foto de Jesús Romero Janeiro


Tenemos que decirle a nuestro primo Jesús que no desespere, que pronto le arreglarán este destrozo, y tenemos que dar muchas gracias a Paco Solano por habernos dado la alegría de saber que ya han restaurado la pila del Convento  y por habernos proporcionado las fotos.








Nota del 12 de junio:
Ya está casi reparado el desaguisado, el murete reconstruido y las piezas de la pila colocadas. ¡Estupendo!