Este blog, "El blog de Ocurris", que comencé en 2007, es un homenaje a mis padres, Manuel Cabello Janeiro y Esperanza Izquierdo Fernández, a su vida y a su trabajo. Quiero recuperar sus escritos, sus investigaciones y muchos de sus recuerdos. Al mismo tiempo es un amable homenaje a todos los miembros de nuestra familia y a nuestro pueblo, Ubrique, para que no se pierda la historia de los que nos precedieron y podamos recuperarla entre todos. Gracias. Esperanza Cabello Izquierdo.
lunes, 4 de enero de 2016
Manuel Janeiro López y su almona de jabón
jueves, 24 de septiembre de 2009
Ana Córdoba Leytón. La almona de jabón.
"Mi bisabuela Ana había nacido en Marchenilla (Cádiz), en 1855, se casó con un gallego, Manuel Janeiro López, que había nacido en El Barco de Valdehorras en 1828. Vivían en Ubrique en la Plaza de la Verdura, en la misma casa de siempre, donde estuvo el café de Janeiro.
Tuvieron cinco hijos, Manuel, Teresa, Emilio, José y Eduardo. Desde muy pronto Ana tuvo que buscarse la vida para sacar adelante a sus hijos, y montó varios negocios: donde hoy está lo de Carriles, tenía una fábrica de fideos, que después llevó mi tío Humberto. Era muy curioso ver las madejas de fideos enrolladas secándose en la puerta.
También tenía el café, aquí en la esquina de la plaza, que después regentó mi abuelo Manuel, y además allí, junto a la calle Madera, donde estaba la posada y al lado de la pescadería, mi bisabuela Ana tenía una almona.
Una almona es una fábrica de jabón. En unos noques como los de los curtidos se mezclaba agua, sosa caustica y grasa, que no siempre era aceite, también se podían usar trozos de cerdo. (Mi padre nos contaba que después de una epidemia de peste porcina, echaron cerdos casi enteros en los noques de sosa para hacer jabón).
Ese jabón se vendía en la misma almona, y se utilizaba en las casas tanto para lavar la ropa, como para limpiar el suelo o el aseo personal".
La almona de nuestra tatarabuela desapareció a principios del siglo XX, a partir de entonces en cada casa se hacía el jabón necesario para el gasto, pero con los tiempos modernos, el proceso de su fabricación se ha ido perdiendo en las últimas fechas hasta casi olvidarse.
Nosotros tuvimos la suerte de conocer la receta de jabón que se hacía en la casa de nuestra abuela Natalia, y Pepa Morales nos enseñó a hacerlo. Aunque se trata de sustancias tóxicas y no conviene hacerlo en casa, ni mucho menos utilizarlo para el aseo personal, hemos decidido explicar el procedimiento, para que no se pierda.
En primer lugar, los utensilios: nos hemos modernizado y en vez de la vara para mezclar utilizamos una batidora (su uso es exclusivo para el jabón), un cubo para hacer la mezcla, un recipiente para el jabón y guantes y mascarilla para protegernos.
En segundo lugar los ingredientes: agua, sosa y aceite usado: una parte de sosa, el doble de agua y el doble de esta última cantidad de aceite. Por ejemplo, medio kilo de sosa, un litro de agua y dos litros de aceite. Con todos los ingredientes a mano, los guantes y la mascarilla puestos y un grifo cerca, hay que ponerse en un lugar ventilado, se echa la sosa en el cubo, después el agua y se remueve bien con la vara, finalmente se va añadiendo el aceite despacito, como si fuera una mayonesa, mientras se bate con la batidora.
Hay que tener mucho cuidado con la sosa que se utiliza, la de bolitas de los grandes supermercados no sirve, porque su composición es diferente y no cuaja bien. Más vale utilizar la sosa en escamas de siempre, de venta en droguerías o en pequeños comercios.
Al terminar de añadir el aceite, la mezcla ya será un poco más consistente. Se vierte con cuidado en el molde y se deja reposar un día entero. Con un cuchillo (especial sólo para el jabón) se hacen unos cortes antes de desmoldarlo.
Foto: Esperanza Cabello
Finalmente se desmolda y se deja secar unas horas. Después lo guardamos en una caja hermética. Ahora utilizamos este jabón solo para la lavadora o para el suelo, pero es estupendo, y todas las tías, abuelas y amigas están encantadas de poder usar el mismo jabón de siempre.
Foto: Esperanza Cabello
jueves, 12 de septiembre de 2019
Cómo hacer jabón tradicional con sosa y aceite usado
Por Esperanza Cabello
.
lunes, 21 de diciembre de 2015
Ubrique en 1882
sábado, 27 de noviembre de 2021
Palabras que nunca existieron: "Lloró emmorecío"
Bebé llorando "emmorecío"
Gentileza de Ser Padres (en este enlace)
Por Esperanza Cabello
Siempre es momento de aprender, y cualquier excusa es buena cuando nuestras palabras nos dan una lección, a nosotros que somos "adoradores" de las palabras y nos han tenido entretenidos toda la vida, nos encanta encontrar, sin esperarlo, una palabra nueva que desconocíamos y que solo podríamos reconocer en su formato ubriqueño.
Ya hemos contado alguna vez cuando supimos, por García Márquez, que las sábanas que nuestra abuela llamaba "percoías" eran percudidas; o que las aceitunas son sajadas y no zajás, como siempre habíamos dicho, o que el jabón lo fabricaba nuestra tatarabuela en una "almona", y no en una "armona", como habíamos dicho siempre.
Una vez, en un ejercicio de vocabulario, tachamos la palabra "azartén" que una niña (un besito, Noemí) había escrito traduciendo poêle, que es sartén en francés. La chiquilla, muy indignada, nos dijo que su madre siempre decía "azartén", y que si su madre decía "azartén" quién era ella para corregir a su madre. Recuerdo que le devolví el punto, no sin antes hacerle prometer que no volvería a escribir sartén de esa mala manera.
Pues lo mismo nos ha pasado a nosotros con la palabra "emmorecía", pasó junto a nosotros una madre con una niña de meses llorando "emmorecida", y estuvimos comentando lo curiosa y visual que era esa palabra, porque cuando un bebé llora tantísimo a veces "se pone negro" de respirar con dificultad.
Y resulta que no, que no tiene nada que ver con el morado. Hoy, leyendo uno de los capítulos del libro de Juan Barea "Aventura en el Índice", hemos encontrado la palabra "desmorecerse" y la hemos buscado en el diccionario de la RAE
Desmorecerse es cuando la respiración se perturba por el llanto excesivo, y nosotros toda la vida diciendo "emmorecío".
Nos ha encantado esta magnífica lección de castellano, y desde hoy añadiremos emmorecido a la palabras ubriqueñas que ni siquiera llegaron a existir, a pesar de que podemos dar fe de su existencia: las pilistras, las estrebes, las jocifas, las cerpas (felpas), incluso las angarillas.
Y a partir de hoy, cuando busquemos en internet emmorecido o emmorecida, quizás encontremos algo más que la exigua cantidad de 1 o 2 resultados en total.
martes, 12 de diciembre de 2023
¿Cómo sería aquel Ubrique de 1752?
Catastro de Ensenada. Respuestas particulares
AHPGR libro 1588
Por Esperanza Cabello
Hace siete u ocho años que estuvimos trabajando con los datos de El Catastro de Ensenada. Fue una investigación interesantísima que nos permitió conocer muchos aspectos de nuestro pueblo en 1752 y que se quedó en el ordenador tras la muerte de nuestra querida madre en 2016.
Esta semana, preparando un esbozo de la historia de Ubrique desde sus inicios hasta que terminó el señorío, en 1811, nos hemos persuadido de que los datos de estos documentos son un verdadero tesoro para nuestra historia, y hemos decidido recuperar aquellos trabajos y sacarlos a la luz pública, quizás terminar la publicación que habíamos empezado a maquetar y también compartirlos de forma digital, para que todos podamos conocer aquel Ubrique de mediados del siglo XVIII.
Mientras, nos hemos entretenido con cifras de las respuestas generales, y este es nuestro pequeño pueblo de 1752 en números:
-800 vecinos, lo que significa que serían unos 4000 habitantes (normalmente se multiplica por cinco).
-825 casas habitables
-6 casas en ruinas
-2 mesones
-9 molinos harineros
-2 molinos de aceite
-6 batanes
-3 tiendas panillas (para vender aceite)
-1 almona o fábrica de jabón
-1 estanco
-1 carnicería
-3 tiendas de lienzos
-1 médico
-1 cirujano
-2 maestros sangradores
- 3 oficiales de barberos
-2 maestros de boticarios
-2 escribanos
-1 preceptor de gramática
-2 maestros de primeras
-3 notarios
-2 alguaciles
-1 guarda mayor de montes
- 1 guarda montaraz de montes
-1 alguacil fiscal
-1 escultor
-40 pegujareros (campesinos)
- 30 labradores
-16 hortelanos
-70 oficiales de cardadores
-13 tiendas de especiería
-2 tiendas de semillas y frutas secas
-50 arrieros
- 2 procuradores
-1 fiel de repeso de la harina
-5 maestros albañiles
-4 maestros de albéitares (veterinarios)
-4 maestros herreros
-7 maestros zapateros de obra prima
- 1 maestro de zapatero de vacuno
- 2 maestros de zapateros de obra sudada
-1 maestro de sastre
-36 maestros de coheteros
-46 maestros tejedores
-3 maestros de carpinteros
-10 maestros de taconeros
-1 maestro de curtidor
-2 oficiales de curtidor
-2 oficiales de zurrador
-2 maestros de tintes de paños
-200 jornaleros
-150 pobres de solemnidad
-30 eclesiásticos
-1 convento
El convento en el libro del padre Sebastián
lunes, 29 de julio de 2024
La industria Ubriqueña en 1861
Colección de Mapas Especiales de España, 1861
Google Books
Por Esperanza Cabello
Siempre que comenzamos una búsqueda en internet relacionada con nuestro pueblo, van apareciendo otros temas en los que no habíamos pensado pero que, por su interés histórico y curiosidad para nuestro pueblo, no podemos dejar pasar.
Este es el caso de un libro escrito en 1861 por don Miguel Avellaneda, se trata de un Prontuario (breve resumen) de mapas especiales de España, en el que se incluyen los mapas industriales de cada provincia.
Hemos buscado, por supuesto, la provincia de Cádiz, y esto es lo que encontramos:
CÁDIZ. MAPA INDUSTRIAL. 1861
La capital posee una gran fábrica de hilados y tejidos de algodón.
Paños da Grazalema en gran cantidad: también Benaocaz y Ubrique.
Gergas, bayetas, etc., Grazalema, Ubrique, Jerez, Vejer.
Lienzos Cádiz, Algeciras.
Curtidos Cádiz, Grazalema, Jimena, Ubrique, Arcos, Puerto de Santa María, Jerez, San Fernando, San Roque, Algeciras, Tarifa.
Papel pintado y de estraza Algeciras.
Espartería Chiclana.
Albayalde[1] Puerto de Santa María y San Fernando.
Almidón Puerto de Santa María, San Fernando, Chiclana.
Jabón Alcalá del Valle, Algodonales, Grazalema, Ubrique, Puerto de Santa María, Alcalá de los Gazules, San Roque.
Aguardiente Alcalá del Valle, Jerez, Puerto de Santa María, Chiclana.
Cristal San Fernando.
Corcho Algeciras.
Batanes y tintes hay en Grazalema.
Una fábrica de fundición de hierro en Cádiz.
Las fábricas de pastas de esta capital surten casi por entero á nuestras Antillas.
[1] Carbonato básico del plomo, de color blanco, empleado en pintura y, antiguamente, en medicina y como cosmético.RAE
Ubrique en 1875
Así que nuestro pueblo, en 1861, era renombrado por sus paños, gergas, curtidos y jabón.
Aunque nosotros siempre recordaremos al imagen que nuestra tía Isabelita Álvarez nos hacía imaginar, pues su bisabuela, nuestra tatarabuela Ana Córdoba Leitón tenía, en la plaza de la Verdura, además de una almona de jabón en donde más tarde estuviera el cuartel y ahora viven nuestro queridos Manolo y Reme, una fábrica de fideos, justo a la derecha de la actual peña flamenca, y nos explicaba cómo los fideos, una vez pasados por la máquina, se ponían a secar en una especie de tendederos que iban de balcón a balcón con unos palos que sostenían la pasta.
Esta imagen del blog de Sandro Desii (en este enlace) puede darnos una idea de cuál sería el aspecto de la plaza de la Verdura y su fábrica de fideos.





















