miércoles, 23 de mayo de 2012

Pasos entre la Sierra de Cádiz y la de Ronda

 Cabeza del Caballo. Dragón de Piedra en el Torcal de Cancha Bermeja
Fotografía de Francisco Cabello


Hace unos días que estamos rondando la idea de hablar un poco de la "Serranía de Ronda Gaditana". Durante siglos nuestra sierra ha formado parte de la serranía de Ronda, solo hace poco más de un siglo que nos separaron y, sin embargo, nuestra zona sigue, y seguirá, íntimamente ligada a esa maravillosa ciudad. Las provincias de Cádiz y Málaga a nuestro alrededor se dan la mano constantemente, e incluso por la sierra, en lugares en los que parece mentira, hay pasos entre una zona y otra, pasos que se han utilizado para el comercio, para la caza, para el correo, para esconderse, pasos que aún hoy algunos locos adorables se empeñan en seguir recorriendo día a día y que continúan abiertos, contándonos sus historias y mostrándonos sus maravillas.


Peonía o Rosa Abardela (Paeonia broteroi)
Una de las más hermosas flores de nuestra sierra



Como no estamos demasiado al día de la situación de esa zona fronteriza, le hemos pedido a nuestro hermano Francisco Cabello que nos echara una mano y nos explicara cómo pasar de Cádiz a Málaga por la sierra por los antiguos caminos. Sabemos que pocas personas conocen nuestro entorno como él, pero nos ha dejado asombrados con sus explicaciones.
Además durante todo el curso organiza paseos semanales con los compañeros de Las Cumbres. Casi todas las fotografías de esta entrada son de esos paseos, hechas por Luis, Irma, Marisol, Andrés, Francisco, Javier... o cualquier otro de los andarines del centro. 
Sin más preámbulos aprendamos a atravesar nuestra sierra caminito de Ronda...


Entre Cádiz y Ronda, lugar de paso obligado

Por Francisco Cabello Izquierdo

En los casi 30 kilómetros lineales de la  dorsal montañosa que va desde el Campamento de Cortes de la Frontera al embalse de Montejaque, con alturas, en muchos lugares, superiores a los mil metros, hay pocos pasos naturales por los que podían pasar en la antigüedad personas (matuteros y arrieros) con sus caballerías sin correr el riesgo de despeñarse por las rocas y barrancos que se encuentran en toda la zona.
También era el paso de contrabandistas, guerrilleros y maquis que querían eludir los controles de la Guardia durante la Guerra Civil y el tiempo de represalia posterior, incluso había un destacamento permanente entre los Llanos del Republicano y las Fuentes de Barrida.



 Gibraltar y África desde la Sierra de los Pinos


Los altos que destacan principalmente son, de sur a norte,  desde los llanos de Cortes de la Frontera, la Sierra de los Pinos, Sierra Blanquilla, Sierra de Líbar, Mojón Alto y Sierra de Montalete, que muere, bajando, en el pantano de Montejaque y Campobuche o Gaudares.


 Sierra de Líbar y Sierra de los Pinos desde el Chaparral, con Sierra Blanquilla al fondo


Entre los picos abruptos de estas montañas encontramos multitud de llanos, poljes y dolinas, destacando los llanos de Líbar, el Pozuelo, los llanos de Zurraque, el Bruzo, Culantro, Jaraestepa (Sara Estepa), Apeo, Republicano.



 Sima del Republicano, en la Sierra de Villaluenga


También las dolinas del hoyo de la Matanza y la de Cabeza Caballo en Cancha Bermeja, donde podemos disfrutar de un hermoso torcal, no tan impresionante y grande como el de Antequera, pero si con unas características únicas, mostrando en todo su esplendor la magnitud de la erosión en la caliza.




El torcal de Cancha Bermeja



Esta zona era fundamentalmente lugar de paso, pero también lugar habitado desde la prehistoria, por sus ricos pastos que tardaban más en agostarse, la leña y alimento de los árboles y encinas  y la cantidad de especies que se podían cazar.


 Dolina en el torcal de Cancha Bermeja



Aquí encontramos multitud de cuevas y refugios naturales con restos y muestras de haber sido habitadas desde la más remota antigüedad hasta época más reciente, así como refugio de maquis y guerrilleros. Actualmente hay algunas cuevas aún tapiadas, como la del Cerro del Tinajo. 



 Cueva del Tinajo, parcialmente tapada con piedras


Una maravilla de la naturaleza

También podemos encontrar varios dólmenes, como la tumba de la Giganta, en la falda de los Lajares, junto al arroyo de los Álamos en los llanos del Apeo.




 Arroyo de los Álamos y los Lajares

Y un afloramiento de varios kilómetros de longitud donde podemos encontrar mineral de hierro, que seguramente ha sido utilizado desde la edad de hierro hasta épocas recientes. Incluidos, por qué no, los romanos en su fundición de Ocurris.


 Dolmen. Tumba de la Giganta en los Llanos de Apeo



Son pocos los pasos naturales que encontramos entre las provincias de Málaga y Cádiz por los que se pudiera pasar cómodamente con las caballerías.
Los principales eran seis, y se utilizaban dependiendo del lugar al que se quisiera ir. Podemos enumerarlos de sur a norte:



 Llanos de Cortes de la Frontera, Sierra de los Pinos y Colada de las Pilas al fondo
Francisco Cabello es un experto conocedor de la zona



1.       La Colada de las Pilas, desde Cortes de la Frontera por los Llanos de Líbar hasta llegar a las Fuentes de Barrida, lugar en el que nunca faltaba agua.


 Llanos del Republicano con la Serranía de Villaluenga al fondo



2.       La Colada del pozo de Andrés Fernández a Líbar por el Puerto de Líbar o Puerto del Correo, donde se intercambiaba el correo y los mensajes para distintos campos, lugares y pueblos. Desde los llanos del Republicano

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 Colada al Puerto del Correo



 Escalereta desde el Puerto del Correo, con los Llanos del Republicano abajo


Dolmen de los Llanos del Republicano




3.       La Colada de las Veredas de Ruiz al Pozo de los Arenales por Peñón Bermejo y Cabeza Caballo con un precioso torcal formado por la erosión de la caliza. Por Patagalana. 


 Caliza erosionada



Colada de la Vereda de Ruiz al Pozo de los Arenales por Cancha Bermeja y Cabeza Caballo




4.       Los Llanos de Zurraque desde los Llanos de Apeo por el Hoyo de la Matanza al Brufo.


 Perezoso en los Llanos del Brufo



 Pozo de Zurraque
Lo incluimos en "Conoce tus fuentes"


    Según cuentan los viejos del lugar allí, en el hoyo, pasada la Guerra Civil,  la Benemérita tendió una emboscada a un grupo de guerrilleros (maquis) , matándolos a todos. Hay quien dice que en realidad los guardias se equivocaron y mataron a gente de paz.



 El Hoyo de la Matanza. Lugar de emboscada tras la Guerra Civil

       En cualquier caso, según cuentan, algunos de los muertos están enterrados alrededor de una encina muy cercana, es la que da las bellotas más dulces de toda la zona. Lo más curioso es que en otoño se ve el montón de veredas que los animales, salvajes y domésticos, hacen cuando bajan a comer el preciado fruto de esta encina.



 Encina del Hoyo de la Matanza. Todas las veredas van hacia esta encina
porque sus bellotas son las mejores de la zona


    En los Llanos de Zurraque encontramos varios quejigos centenarios y de pequeño porte a causa de la dureza del clima en la zona, uno de ellos con casi quinientos años.


 Quejigo centenario de los Llanos de Zurraque


5.       La Colada del Pozo de los Álamos por los Llanos del Culantro y de ahí a Montejaque por la Torcila y el Puerto de la Foreila, desde los llanos del Cabrizal al pantano de Montejaque.



Jara Estepa (Sara Estepa) y los Llanos del Culantro





 Francisco Cabello en El Cabrizal




Orquídeas en la Colada al Pozo de los Arenales (orchis laxiflora)





    Cerca del Puerto de la Foreila podemos ver una cruz de triste recuerdo. El día 15 de septiembre de 1936, durante la Guerra Civil, un vecino de Villaluenga del Rosario, don Alonso Moscoso Solano, fue fusilado en ese lugar y en su recuerdo hay una cruz con flores, conocida como “la Cruz de Solano”. El carril termina en la presa de Montejaque, junto al cerro de Tavizna.


Pantano de Montejaque, Cerro de Tavizna y al fondo sierra de Montalete y Puerto de la Foreila



6.       Desde Montejaque a los Llanos de la Rana, cerca del Puerto de los Alamillos en Grazalema, por la orilla del río Campobuche o Gaudares.



 Río Campobuche o Gaudares

    Por el camino se ve un puente de firme construcción. Justo en esa zona durante la Guerra de la Independencia, doscientos cincuenta guerrilleros de Montejaque, Benaoján, Atajate, Cortes de la Frontera y Jimera de Líbar, al mando de José Aguilar, se enfrentaron a seiscientos soldados y noventa jinetes franceses de las tropas napoleónicas, que venían seguramente de haber saqueado los pueblos de la serranía de Villaluenga. Los pusieron en fuga, diezmando y matando a muchos franceses. Eso ocurrió el 20 de octubre de 1810. 



 Puente romano de Campobuche 


   Este camino llega a los Llanos de la Rana, donde está el Chaparro de las Ánimas.



 El Chaparro de las Ánimas
Fotografía: Leandro Cabello

La peculiaridad de este gran chaparro es que el dinero de la venta del corcho y las bellotas se dedicaba a pagar el aceite de los candiles y lámparas que se utilizaban en las iglesias de Grazalema en honor a las Ánimas Benditas.




 Chaparro  de las Ánimas
Fotografía: Leandro Cabello
Leandro nos cuenta que junto a este chaparro hay un chozo, ahora caído, en el que nació nuestro amigo Luis Naranjo, que vivió allí con su familia muchos años. También nos ha contado que coincidió junto al chaparro con uno de los corcheros que descorcha el chaparro, aunque desconoce la historia de la capilla de las Ánimas Benditas.



 El Chaparro de la Ánimas está catalogado entre los árboles singulares de Andalucía



Estas cañadas, coladas y veredas unen de oeste a este la Cañada Real de los Bueyes que va desde Algeciras a Ronda por la provincia de Cádiz, por los Alcornocales, a la orilla del río Hozgarganta y Llanos del Republicano con la Cañada Real del Campo de Gibraltar que llega a Ronda por la orilla del río Guadiaro, las dos dirección sur- norte.



 Sierra de Líbar y Mojón Alto desde el Chaparral
Los "andarines" de Las Cumbres preparan el camino


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domingo, 20 de mayo de 2012

La cerámica en Ubrique. Nuestra Señora de los Remedios

Azulejos trianeros para la Virgen de los Remedios
Cerámica en Ubrique
Fotografía Manuel Cabello


 Hace unos meses que nos ronda la idea de comenzar una nueva serie, un nuevo blog, sobre nuestra cerámica. Si nos damos un paseo por el pueblo, aún sin entrar en las casas, podemos ir viendo detallitos cerámicos que merece la pena destacar, que habría que preservar, que es un lujo mirar...
Pero claro, esto nos plantea un gran problema. Deberíamos tener muchos más datos, saber cuándo y dónde se hizo esa cerámica, de dónde salieron esos azulejos, quiénes los elaboraron...
Por el momento, y para evitar que se pierdan, como se ha perdido (hace unas semanas) la veleta con una preciosa basa de cerámica verde de la casa de Madre Coraje, iremos fotografiando la cerámica que tengamos la suerte de poder fotografiar, de la misma forma que en la "Escuela Taller Ocurris" en el taller de cerámica fueron inventariando algunos de los azulejos más relevantes de nuestro pueblo.

Comenzamos la serie con estos fantásticos azulejos trianeros  que no sabríamos datar. Corresponden a una casa actualmente abandonada en la Trinidad, la casa en la que se alojó doña Frasquita Larrea durante su estancia en Ubrique en el siglo XIX, pero no son de la misma época. 









jueves, 17 de mayo de 2012

La Cueva de la Pileta y los Beatles

Excursión a la Cueva de la Pileta, mayo de 1965
Manuel Cabello Janeiro llevó a un grupo de
47 personas: 22 motos y 3 automóviles
 "Sociedad Alpinista Espeleopantológica de Ubrique"


Por Esperanza Cabello

Hoy Esperanza Rubio ha hecho un descubrimiento fantástico. Leyendo el libro que José Bullón Giménez escribió sobre la cueva de la Pileta (monumento Nacional desde 1924) ha encontrado un dato memorable:

Hablando de la Sala Honda, en la que se encuentra "El Órgano" (una formación caliza  que no solo parece un órgano de verdad, sino que suena como el instrumento), José Bullón dice:

"El Órgano, con sus cortinas de color verdoso, plegadas de techo a suelo, siempre deja perplejo a quien lo contempla. Si ya es un placer verlo, mucho más es oír sus notas variadas.
Tengo que decir que también fueron unos enamorados de este bello órgano los componentes de The Beatles, que en la década de los sesenta vinieron muchos fines de semana. De Inglaterra se desplazaban a Gibraltar, donde ensayaban. Un día trajeron a la Pileta sus instrumentos y grabaron la música del Órgano, que tocó Ringo. La captación de notas, para colocarlas en su lugar, fue algo que nos sorprendió.
Dos de sus láminas están partidas, una por el terremoto que desprendió bloques estalagmíticos en su cercanía, y la otra por un neolítico para poder llegar con su mano al fondo, entre las láminas, y pintar una figura humana de perfil izquierdo."


Nos ha dejado asombrados pensar en esos míticos músicos tocando en las salas de la Pileta, y nos hemos permitido fantasear con que ojalá hubiéramos coincidido con ellos allí, ya que tantas veces fuimos a la cueva en la década de los sesenta, y, si no nosotros, al menos nuestro padre, que iba a la cueva constantemente; ya fuera solo a visitar a la familia Bullón, con la familia y los  amigos, o con los miembros de la Sociedad Montañera de Alpinismo "Espeleopantológica"que fundaron ya en los años cincuenta.
En cualquier caso, se trata de un dato no muy conocido que merece la pena tener en cuenta y que hemos conocido gracias a las aficiones de Esperanza: la historia, la música y la lectura.


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Podemos ver fotografías de la cueva y conocerla mucho mejor en este enlace.


Nota del 20 de mayo: Nuestro amigo José Manuel Amarillo nos ha enviado esta imagen de una página turística que publicita la visita de los Beatles a La Pileta.





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miércoles, 16 de mayo de 2012

III Bajada Romana a Ocurris. Calentando motores





Convocatoria para el cartel anunciador de la III Bajada Romana a Ocurris


Por Esperanza Cabello

Se acerca una de las fechas clave de los últimos años: la de la Bajada Romana a Ocurris. Este año se celebrará el último fin de semana de junio, los días 29 y 30.
Por el momento hemos recibido la convocatoria para el diseño del Cartel, quedan diez días para realizarlo, utilizando cualquier técnica y formato. 
Los trabajos de pueden enviar a Manolo Castro a la siguiente dirección: castross3@gmail.com y también al Ayuntamiento de Ubrique. 
El premio al cartel seleccionado está aún por determinar, aunque la difución está asegurada.

Nos parece fantástico cómo una idea puede ir tomando cuerpo poco a poco con los años y el montón de gente que va animándose y participando. Este año se espera la colaboración de las Asociaciones de Vecinos y la participación de más de quinientos "romanos" en las actividades.

Los que somos menos artistas no participaremos en el diseño del cartel, aunque vamos a ir empezando a diseñar el traje de romano para este año, no es cuestión de repetir modelo de toga  ni de llevar el mismo casco, porque la moda también se impone aunque haga más de dos mil años.

Y a los más mañosos y originales, los invitamos a que participen en el concurso para elegir el cartel anunciador de la


 "III Bajada Romana a Ocurris"



Me gusta Ocurris
(pinchar para ver las ediciones anteriores)



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martes, 15 de mayo de 2012

Ubrique en el recuerdo: los antiguos batanes

Ubrique, transformándose día a día


Por Esperanza Cabello

Nuestro hermano Manuel nos ha traído unas fotografías singulares de una zona en constante expansión de nuestro pueblo. La primera, realizada en la primera mitad del siglo pasado, nos muestra un pequeño pueblo serrano, pegado a la falda de la montaña, recogido y muy natural con sus huertas, su río, sus chopos...
 
La segunda, actual, mostrando una avenida de Cortes llena de casas, un pueblo muy poblado, muy vivo, con cientos de nuevas barriadas que se han ido extendiendo por el valle y por el monte.



 Muchas décadas separan estas dos imágenes
Fotografías: Manuel Cabello


Nosotros, a pesar de estar muy contentos en nuestro pueblo, nos quedamos con la fotografía más antigua, y nos hemos entretenido en buscar los detalles: la Viña del Perro en primer lugar a la derecha; el Solimán, en el camino de entrada, y más abajo los chopos del Naranjal, con los dos molinos (cuyos edificios aún existen) y el batán (que desapareció). Un poco más allá del Solimán se ve el Algarrobal y un camino que sale hacia la calle Toledo.
A la derecha, sobre la sierra, un gigantesco bardo de piedra (esta vez si que existe la palabra en el diccionario, aquí se dice "bardo" a los muros de piedra cuando tienen ramas o espinos encima para que no pasen los animales) separando la sierra por la zona que ahora es el Caldereto, hasta llegar al Calvario.





Ubrique en la primera mitad del siglo XX
Fotografía de Francisco García Parra



A la izquierda se ve un poquito de la plaza de toros, tapada por los árboles, y, un poco más a la izquierda, el puente de Carlos III y el camino que se bifurca para llegar al Prado o al Catalán.
En el valle, las huertas; la huerta de Morilla, los callejones del las huertas... 
Y siguiendo el camino de entrada podemos distinguir la casa de Juan Sánchez y Trinidad Rubio, la "casa del Cándalo", con la ladera de Cirilo a la izquierda. Justo enfrente está la iglesia del Jesús, donde había estado el cementerio hasta un par de décadas antes.
Después vemos el conjunto del pueblo, del que se distinguen, por supuesto, el San Antonio a la derecha y el Convento de Capuchinos a la izquierda.
No vemos el depósito del agua del Cornicabra (construido en 1937) por lo que pensamos que esta fotografía es anterior a la guerra civil.
También nos llama la atención lo limpia que está la sierra de vegetación, los carboneros hacían bien su trabajo...

Es un lujo poder recuperar estos tesoros de nuestro pueblo, algún día deberíamos hacer una galería de imágenes del pueblo ordenadas cronológicamente, desde la litografía de 1876, con el San Juan quemado supuestamente por los franceses, hasta la fotografía de la torre del San Antonio cuadrada, pasando por el montón de imágenes antiguas de nuestro pueblo que vamos recuperando.


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lunes, 14 de mayo de 2012

El Castillo de Matrera, por Miguel Mancheño y Olivares

  Torre del Castillo de Matrera
Fotografía: Leandro Cabello

Por Esperanza Cabello


Hace un par de años conseguimos un libro muy curioso, se trataba de una obra escrita por don Miguel Mancheño y Olivares, "Antigüedades del Partido Judicial de Arcos y pueblos que existieron en él".
Es un libro de 1901, que nos gustó aún más porque trataba, aunque fuera de pasada, de nuestro pueblo, Ubrique. Don Miguel hablaba de su época romana como Ocurris y de su época árabe como Umrica.
La semana pasada un amigo nos pedía que echáramos un vistazo a ver si encontrábamos información sobre "Sierra Gamaza", y nos pusimos manos a la obra. Releyendo la obra solo encontramos tres referencias a don Pedro de Gamaza (de 1633), que quizás tenga algo que ver con el nombre de la sierra, pero nada más.
Sin embargo nos encantó encontrar referencias al Castillo de Matrera, del que habíamos hablado recientemente en este blog, así que hemos transcrito las páginas que se refieren a esta fortaleza.
Don Miguel la coloca en la época Visigoda, y tiene una curiosísima forma de explicar cómo se construyó la torre.
 Aunque la información más completa de la zona la encontramos en el artículo escrito por el doctor en Historia del Arte Alejandro Pérez Ordóñez, les invitamos a leer el texto de don Miguel Mancheño, minucioso y detallista.



    72. A catorce kilómetros al norte de Arcos entre Prado del Rey y Villamartín junto a las renombradas viñas de Pajarete, famosas por lo aromático y exquisito de sus dulces vinos, sobre una escarpada roca, inaccesible por sus lados Norte y Sur, se alza la robusta fortaleza de Matrera, que aún cuando llena de restos de la dominación arábiga y de la reconquista, conserva vestigios bien visibles de su primitivo origen visigodo, si bien mucho antes debieron habitar allí también los Celtas.
        La meseta que corona la montaña, de unas diez hectáreas de extensión, se halla cercada de murallas aún erguidas a trechos, teniendo dos entradas á los lados Este y Oeste, llamadas Puerta del Sol y de los Carros. Aquella era la plaza de armas, adonde venían a guarecerse y albergarse los pastores del contorno con sus ganados, luego que las ahumadas ú hogueras en la más alta torre de la fortaleza encendidas habían señalado la presencia de enemigos en la comarca.
         Apoyando sus cimientos en el tajo inaccesible del lado N. elévase a gran altura una torre cuadrada que aún desafía a los siglos, no obstante varias grietas causadas por el rayo que de alto abajo la hienden. Es el más avanzado puesto militar de la frontera del reino de Granada, distante menos de tres leguas de Zahara, Grazalema, Cardela y las restantes populosas y fuertes villas de la Serranía de Ronda.
         Penetrando en el interior de la robusta torre se ve que la forman tres estancias ó aposentos superpuestos. No existe escalera para subir á las dos estancias o pisos superiores, ni tampoco existen señales de que las haya habido jamás. Sin duda los antiguos presidios de la vetusta fortaleza se valían solo de escalas de mano que retirarían después de haberse servido de ellas.
      El techo de cada una de estas estancias consiste en una bóveda primitiva y la llamo así por ser la única construcción que conozco con semejante clase de aparejo. La bóveda, que es de medio cañón, está formada por por grandes lajas de piedra sin labrar, y desiguales en tamaño, colocadas de canto, las unas al lado de las otras. En los muros no se ven mechinales ni huecos que hayan podido servir para sostener el formero que debió necesitarse para construir la bóveda.
     Es decir, que aquella torre y sus estancias, se edificaron levantando los cuatro muros esteriores, cuyo interior rellenaban de tierra a medida que aquellos crecían. Al llegar a la altura que definitivamente habían de tener, echaron la bóveda de la estancia más alta, á  la que sirvió de formero el relleno de la torre, en el que se introducían á mazo las cuñas de piedra sin cortar ni labrar, de dimensiones desiguales, que constitutían las dovelas de la bóveda, y terminado el piso superior, vaciaron el relleno de tierra, hasta que á proporcionada altura formaron otra bóveda con igual paramente, y luego sucesivamente la más baja.
       La forma extraña de esta construcción tan ajena á la de los árabes, es lo que me hace atribuirla á los visigodos, no pudiendo de manera alguna calificarla de romana.
     La impresión que del examen de ella resulta es sorprendente. Las informes dovelas, desiguales en longitud y grueso, redondeadas unas, terminadas en punta otras, y afectando su mayor parte formas irregulares y caprichosas, parece como que se desprenden y desploman sobre el curioso, y su misma desigualdad produce la ilusión de que las piedras se han salido de sus alveolos, y casi se van a caer, por un fenómeno de óptica muy curioso.
      La incuria dará pronto fin de tan venerables ruinas, de cuyos ángulos faltan ya enormes sillares empleados en edificar casas de campo de los contornos, y del fortísimo Castillo de Matrera tantas veces sitiado, y testigo de cien combates en que realizaron hazañas gloriosas los hijos de Arcos á quienes en la edad media estuvo muchas veces confiada su defensa, solo quedará la memoria.


Aún se conservan las bóvedas de la torre
Fotografía: Leandro Cabello



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domingo, 13 de mayo de 2012

Una de angarillas y almansillas

"Una bonita alcancilla"
Del blog "Caminos y Caños", de Isabel Cáceres


Por Esperanza Cabello
Fotografías: Manuel Cabello

Hace unos días estuvimos preparando una entrada sobre las angarillas, porque nos habíamos dado cuenta de que esta palabra tan nuestra y tan corriente no constaba en el Diccionario de la Real Academia con la acepción de "puerta de paso en los campos hecha con palos, mallas de hierro o alambres".
Pedimos permiso a varios amigos blogueros para usar sus imágenes y todos nos fueron contestando afirmativamente, así que hicimos nuestra entrada y enviamos, al mismo tiempo, un escrito a la RAE solicitando que la palabra "angarilla" fuera incluida con su acepción andaluza y extremeña.
La última en ponerse en contacto con nosotros fue Isabel Cáceres, del blog "Caminos y caños" ofreciéndonos sus imágenes y comentándonos su gusto por usar las palabras "autóctonas" estén o no en el diccionario. Ella es además extremeña y andaluza, y nos ha ofrecido otra palabra: "alcancilla", que también se refiere, en Extremadura, a la angarilla. La foto de portada es de una de sus entradas "El Pico sin Nombre", y en ella utiliza tanto la palabra alcancilla como angarilla.

Aún no hemos tenido noticias de la RAE, pero nuestro hermano Manuel nos ha hecho un buen montón de fotografías de angarillas de los alrededores de Ubrique, y aprovechamos la espera disfrutando de  nuestras angarillas autóctonas.










Una angarilla en la "Calzá"







Aún en la parte más moderna del pueblo hay angarillas

Nota: Después de ver tantas fotos de angarillas hemos decidido volver a escribir a la RAE, a ver si nos hacen un poquito de caso. De todas formas, como nuestra prima Antonia María dice: " la seguiremos usando".


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