domingo, 18 de octubre de 2015

Ocurris: la entrada al columbario en 1967

Estado de la entrada al columbario en 1967


Por Esperanza Cabello

Una de las mejores cosas que tiene poder "trastear" entre los documentos y fotografías de nuestro padre es que siempre encontramos algo diferente, algo nuevo, algo que nos estaba esperando pacientemente.
Así, como muestra esta fotografía que hoy hemos encontrado,  conocíamos nosotros el columbario. La familia que vivía en Santa Lucía lo utilizaba como establo, esa entrada estaba siempre tapada con ramas y alambres, o la angarilla estaba echada hacia un lado.
A mediados de los sesenta nuestro padre se las apañó para convencerlos de que no guardaran más ahí a los animales, y desde entonces la entrada estaba así, abierta y "rota".
A nosotros, como niños, nos seguía imponiendo el edificio, y aún sin animales nos daba un poco de miedo. Entonces estaba oscuro, la entrada superior estaba totalmente tapada para evitar que algún animal cayera.
Lo más curioso es que, cuando empezaron las excavaciones, nos enteramos de que esta "entrada" no era, en realidad, ninguna entrada, al mausoleo se entraba por la parte superior, y se bajaba por una estructura con escaleras. 
El agujero de entrada lo habían hecho para adaptar el edificio y reutilizarlo como establo. Curiosamente lo hicieron justo en el centro, seguramente había una hornacina en ese lado, y fue más fácil quitar algunas piedras.
Cuando hicieron la limpieza de aquel suelo sacaron casi veinte metros cúbicos de estiércol, vestigio de tantos años de aprovechamiento ganadero del columbario,  hasta llegar al primer testigo del suelo primitivo que aún se conservaba en la esquina de la izquierda.

Estamos seguros de que, poquito a poco, podremos ir publicando las fotografías de las diferentes zonas de Ocurris antes de ningún trabajo arqueológico.


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sábado, 17 de octubre de 2015

Cronología de la familia Cabello Orellana

Francisco Cabello Orellana
Fotografía mejorada por Salvador Romero Venegas


Por Esperanza Cabello

Hace unos días, en la festividad de San Francisco, publicamos unas fotografías de nuestro abuelo Paco. Se trataba de algunas fotografías muy antiguas y muy deterioradas.
Nuestro amigo, el fotógrafo Salvador Romero Venegas, que ya nos ha recuperado algunas fotos familiares, ha tenido al gentileza de hacer una obra de arte con las fotografías de nuestro abuelo, y nosotros le agradecemos de corazón el trabajo y la dedicación que ha tenido con ellas.
Estamos seguros de que cuando nuestros tíos las vean van a emocionarse. Salvador es uan amigo de la familia Cabello desde que era un niño, y esa amistad no se olvida.
Nosotros queríamos además publicar una pequeña cronología de la familia Cabello Orellana en la que nuestro padre y nuestra madre estuvieron trabajando durante su viaje a Sunchales (en Argentina) en 1993, nuestra prima Lupe Quirós nos había mandado una copia de esa cronología (que nosotros desconocíamos) y nos ha parecido magnífico despejar una duda que había surgido a raíz de una investigación en Family Search.
Resulta que en 1894 nació un hijo de Francisco Cabello y Joaquina Orellana que se llamó Francisco, ese niño murió en 1897, y cuando en 1900 Francisco y Joaquina tuvieron otro hijo, nuestro abuelo, le pusieron por nombre Francisco.


Francisco Cabello Orellana
Fotografía mejorada por Salvador Romero Venegas



CRONOLOGÍA

Abuelo: Francisco Cabello Medina             Tío abuelo: Juan de Orellana Artacho
1860. -Nace el abuelo Francisco Cabello en SEDELLA (Málaga)
1868. -Nace la abuela Joaquina Orellana Artacho en CUEVAS BAJAS (Málaga)
l87O.-Nace el tío abuelo Juan de Orellana en Cuevas Bajas, Málaga 5/4
1886. -El abuelo Francisco consigue en la Escuela Normal de Málaga el título de Maestro Elemental.

1886. -Este mismo año se construye la nueva Torre del San Antonio en Ubrique, y se funda la población de Sunchales en el norte de Argentina la actual provincia de Santa Fe.

1886. -Este mismo año se casan nuestros abuelos Francisco y Joaquina.

1887 (dos de junio). -El abuelo Francisco revalida su título ante la Junta Provincial Instrucción Pública de Málaga, quedando registrado al número 101, vto, del Libro 2º, nº 547. En esta fecha deciden los abuelos marchar a Argentina, donde necesitan maestros Católicos Españoles, para abrir la Escuela de Súnchales. A esta petición corresponden nuestro abuelo y Don Saturnino Marquínez Martínez, maestro  de origen vasco.

1887 (29 de junio). -Llega a su destino, Santa Fe, provincia argentina, el abuelo Francisco donde se registra como enseñante en Educación en el libro correspondiente.

1887 (julio)-El abuelo Francisco es destinado a la población de Lehmann, a la Escuela fiscal número 374 D.P. Sarmiento, como maestro.

1887 (12 de agosto)-Se nombra a don Francisco Cabello Medina “Preceptor interino” de la escuela de Lehmann.

1888 (18 de diciembre). -Se acepta la renuncia a la Escuela de Lehmann de don Francisco Cabello Medina, y pasa como maestro titular a Sunchales, población fundada en 1886.

l889 (2 de marzo).- Francisco Cabello es nombrado Director de la Escuela número 379 Florentino Ameqhino, de Súnchales (Santa Fe).

1889. –Juan de Orellana Artacho, cuñado de Francisco Orellana, es nombrado maestro de Súnchales.

1893. -Nace en Sunchales Guadalupe, la primera hija de Francisco y Joaquina.

1894. –Nace en Sunchales el niño Francisco Cabello, que moriría tres años más tarde.

1898. -Nace en Sunchales José, hijo de Francisco y Joaquina. Murió en Ubrique a los 22 años.

1897(dos de julio) El abuelo Francisco pide traslado nuevamente a Lehmann, incorporándose como maestro a su Escuela.

1897 (cinco de julio) Nuestro tío Juan de Orellana es nombrado tercer Director de la Escuela de Súnchales, Florentino Ameghino, número 379, existe una lápida recordándolo.

1897 (cinco de Julio). Muere en Sunchales el niño Francisco Cabello, a los tres años, había nacido en 1894 en Súnchales.

1900 (siete de enero).- Nace en Súnchales nuestro padre Francisco Cabello Orellana. En documentos hay dualidad, pues unos dicen en Santa Fe, cap. de provincia, a unos 200 km. Para los medios de entonces eso era imposible.


1900 (enero).Joaquina Cabello Orellana es nombrada ayudante en la Escuela Lehman

1901. –Francisco Cabello Medina es nombrado por segunda vez Director de la Escuela de Lehman.

Hacia ¿1907?, muere el abuelo en Lehmann, habiendo sido hijo de don Francisco Cabello Carrión y doña Antonia Medina Macías.

1907. -Regresa la abuela a España, a casa de su cuñado José Cabello Medina, Párroco de Ubrique, donde fallece el veinte de marzo de 1947.
 Habían sido sus padres don Miguel Orellana Macías y doña Antonia Artacho Cano


A mi hermana Julia, como recuerdo de mi viaje a Sunchales, Navidad 1994.



Manuel Cabello Janeiro







Agradecemos a Salvador Romero la obra de arte que ha hecho con las fotografías de nuestro abuelo, y a Lupe que nos haya enviado este documento tan importante para la familia.



viernes, 16 de octubre de 2015

Juan Román y Juan Ardila, los amigos de Manuel Cabello

Juan y Juan, el 8 de septiembre de 2015
Fotografía de Leandro Cabello


Por Esperanza Cabello

Como todos nuestros amigos saben, el pasado ocho de septiembre nuestra familia vivió una experiencia entrañable y feliz. Tuvimos la oportunidad de descubrir, en la fachada de la casa natal de nuestro padre, una placa de cerámica, obra de la ceramista local Alicia Reina, en recuerdo a Manuel Cabello Janeiro.
Fue un día marcado por la alegría y la nostalgia al mismo tiempo. La alegría de saber que su recuerdo perdurará también en su casa y la nostalgia de todos los seres queridos que no podían estar ya con nosotros.
Y como se trataba de un acontecimiento familiar, allí estaba la familia. Sus hermanos, sus hijos, sus nietos, sus sobrinos y sobrinas con sus hijos e hijas...
También algunos de nuestros amigos, a los que agradecemos muchísimo que quisieran acompañarnos ese día tan señalado para nosotros.
Entre las personas queridas y apreciadas también había compañeros, maestros, vecinos, miembros de la asociación de la plaza de la Verdura, nuestra flamante alcaldesa y su teniente de alcalde, componentes de la Coral Ocurris Populi... 
Pero hoy queremos enviar nuestro mayor agradecimiento a dos de los amigos "eternos" de nuestro padre: Juan Ardila y Juan Román.
Cuando preparábamos el pequeño homenaje teníamos claro que sería un acto sencillo, pero queríamos avisar a sus amigos. Emociona pensar que la mayoría de sus amigos no podían acompañarnos ese día, a veces no nos damos cuenta de lo rápidamente que avanza la vida y de cómo nos van dejando nuestros mayores.
Pero entre sus amigos hay tres que siempre han estado a su lado y hoy siguen con nosotros: Luis Vilches (en cuya representación vino nuestro querido Rafael, como  un hermano más), Juan Román y Juan Ardila.
Juan Román, esposo de nuestra tía María Teresa, ha formado parte de nuestra vida desde siempre. Un hombre educado, sencillo, trabajador y muy activo.
Lo recordamos charlando con nuestro padre, uniéndose a los paseos por el monte, a las excursiones, a las reuniones familiares. Tantas veces con la familia de Ronda, o con Pepe y Juana.
Juan lleva sus años magníficamente, y nos encantó verlo en al plaza, tan morenito y con tan buena forma, puntual y dispuesto, una vez más, a acompañar a la familia.

Juan Ardila es mucho más joven que nuestro padre, pero comenzaron a trabar amistad a principios de los setenta, a causa de las excavaciones en el Salto de la Mora. Juan tenía una empresa de albañilería, que continúan sus hijos, y como contratista llevó a cabo muchos trabajos con nuestro padre.
Los dos fueron amigos en mejores y peores momentos, y las dos familias crecieron a la par, atando lazos de cariño y de amistad.
Los recordamos a los dos en muchísimas oacsiones, Juan estaba siempre dispuesto a hacer un favor, a buscar lo que fuera, a emprender cualquiera de las empresas que nuestro padre iba proponiendo.
Y allí estaba el ocho de septiembre, como un pincel, como siempre, un amigo fiel, listo para acompañarnos una vez más en este momento familiar tan importante.

Hoy, aunque ya han pasado algunas semanas, queremos expresar a los dos amigos la gratitud y el cariño de toda la familia.


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jueves, 15 de octubre de 2015

Bebio Decencio: los calcos epigráficos del señor Sandars. Una lápida para el estudio de nuestra historia.

Memoria de la Real Academia de la Historia



 Por Esperanza Cabello

Después de unos años de polémica a propósito de Ocurris, de sus nombres, de sus epígrafes y de las publicaciones de la Real Academia de la Historia, hoy traemos una lápida sobre un posible ocurritano o uccor(itanus), como ustedes quieran; es, en concreto, un fragmento de su epitafio sepulcral.
Se trata de una lápida del siglo II en la que se señala el lugar en el que Bebio Decencio (o Baebius Decentius) reposaba eternamente.

Nosotros no conocíamos la historia de este ocurritano hasta que nuestro amigo Juan Ramírez adoptó el sobrenombre "Bebio Dencio", y nos recordó que Fray Sebastián de Ubrique hablaba de él en su Historia de la Villa de Ubrique.
Fray Sebastián había, sin duda, recortado en nombre del señor Bebio.
En una revista de historia local más actual  encontramos también el nombre, igualmente un poquito recortado, "Bebio Decenio".
Más tarde, cuando leíamos los textos que Enrique Romero de Torres había escrito sobre Ocurris, vimos que el erudito cordobés utilizaba Bebio Decencio, tal y como reza la fuente. Hemos tenido que ir hasta 1907 para ver el nombre del primer ubriqueño conocido.

Nos gustaría recobrar este nombre del primer uccoritano inscrito en una lápida para la memoria local. Lo más curioso del caso es saber la historia de este epígrafe.

En la sesión de la Real Academia de la Historia de 12 de mayo de 1911, el señor Horace Sandars (1852-1922), ingeniero de minas que, según Juan Manuel Abascal, compaginó su trabajo con el estudio arqueológico de Jaén, más concretamente de Linares, presentó dos nuevos epígrafes encontrados en esta provincia. El secretario (señor Fita) levantó acta de la presentación de las dos lápidas, y agradeció los calcos y las fotografías que el señor Sandars ofreció a la Academia.


 



"La segunda lápida procede de las ruinas de Cazlona (Cástulo), cerca de Linares. La encontró un labrador arando una porción de aquel terreno. Sus letras son bellas y elegantes y parecen ser del siglo II. Fáltale á este fragmento la mitad superior que contenía el nombre del difunto á quien fué dedicada la inscripción. En este fragmento inferior, cuyos renglones están separados con rayas horizontales, el renglón segundo tiene al principio grabada una hoja de hiedra y una palmera al fin. Mide el fragmento 0,45. de ancho y 0,35 m. de alto; dice:






(B)aeb(ius) Decentius Ucor(itanus) faciendum curavit. H (ic) s(itus) e(st). S(it) t(ibi) t(erra) levis.
A... Hízole este monumento... Bebio Decencio, natural de Ubrique. Aqui yace. Séate la tierra ligera.
El nombre romano de Ubrique, villa de la provincia de Cádiz, en el partido de Grazalema, se escribe en sus lápidas hasta hoy conocidas, Ocurri y Ocuri; mas en la presente Ucori se acerca mejor á la pronunciación medioeval y moderna que tiene aquel pueblo".

F.F.

Se habla siempre de las dos lápidas de Ocurris, (una de ellas perdida dentro del mismo Museo Arqueológico de Cádiz), también del pedestal de Postumia, que apareció empotrado en un muro en el pueblo para contención de las aguas, pero de esta otra, del epitafio de Bebio Decencio, nunca hemos oído hablar en Ubrique, solo habíamos encontrado datos de ella, como ya hemos explicado, en la obra de Romero de Torres.
Si estos eruditos tienen razón, y Uccor es Ocurris, además de entender por qué Fray Sebastián utilizaba doble "c" para escribir OCCURRIS, tenemos otro dato para afirmar que es imposible tener la certeza del nombre de nuestra ciudad romana, que además seguramente fue evolucionando con el tiempo.


Actualmente el epígrafe se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional, nos hemos puesto en contacto con ellos para pedirles imágenes de la lápida, que, curiosamente, sí consta en varias obras nacionales e internacionales:
La más cercana, el Corpus de inscripciones latinas de la provincia de Jaén, de González Román y J. Mangas, y la más espectacular, en el proyecto dirigido por don Joaquín Gómez-Pantoja, de la Universidad de Alcalé de Henares, sobre epigrafía hispánica.


Parte de la ficha del epígrafe de Bebio Decencio



Nos gustaría mucho poder acceder a este epígrafe, y si fuera posible, confirmar la relación de Uccor con Ocurris.
Y si eso fuera cierto, nuestro ayuntamiento podría "invitar" a "Bebio", el primer ocurritano conocido, o a su epitafio sepulcral, a venir a  su lugar de origen, diecinueve siglos después de su muerte, para poder exponer la lápida y mostrarla a los ubriqueños actuales.

¡Bienvenido, Bebio!


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Nota del 15 de octubre. El primer jarro de agua fría: nuestro amigo José María Gavira publicó este epígrafe cuando hizo su entrada  en 2009 sobre Juan Francisco Masdeu y los posibles nombres de Ocurris (en este enlace)  y consultó al especialista José Antonio Correa sobre la posibilidad de que las palabras Uccor y Ocur se refiriesen al mismo lugar, y el epigrafista excluye que Uccor sea una variante de Ocur.



José Antonio Correa Rodríguez, especialista en epigrafía y lenguas paleohispáncas, no cree, sin embargo, que VCCOR esté relacionado con Ubrique:
No creo que Vccor tenga nada que ver con Ocur ni por la forma en sí misma ni por el lugar del hallazgo, bastante distante. Si se trata en efecto de Vccor(itanus), debe corresponder a una ciudad llamada Vccor o Vccori. Aunque no es raro el cambio u (breve) > o (excepcional a la inversa), por la fecha de la inscripción no es esperable que se haya producido; tampoco cc > c. Por tanto se puede excluir con fundamento que Vccor sea una variante fonética de Ocur.


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martes, 13 de octubre de 2015

La geografía del pueblo de Ubrique en verso. Por José Gómez Coronil

Ubrique en los años veinte y en 1907
Fotografías de Elena Lobatón y Enrique Romero de Torres

Por Esperanza Cabello

Nuestra amiga Ana María León nos ha enviado un documento insólito. Lamentablemente no tenemos casi ningún dato del documento ni del autor, pero no por eso deja de ser muy sorprendente.
Se trata de una descripción geográfica del término de Ubrique escrita en verso por José Gómez Coronil (ubriqueño al que aún no hemos localizado) y publicada seguramente en el primer cuarto del siglo XX.
Son versos inocentes, en los que hemos encontrado algunas incorrecciones, pero no por ello dejan de ser sentidos y, sobre todo, ilustrativos para conocer el Ubrique de aquella época, las profesiones, los lugares, los topónimos -tan curiosos-, afirmaciones que nos han hecho indagar (eso de una posada con fonda dentro nos ha hecho saber que entonces eran dos conceptos totalmente diferentes, o lo del "Naranjal del Catalán" nos dice que ese catalán debió de ser muy sonado, y muy rico). Nos ha encantado saber que el nombre del puentecito "romano" del Naranjal  (en este enlace) era "Puente la Manga".
Es un poema larguísimo, y lo publicamos tal cual, sin correcciones y sin cortes.



 Geografía del pueblo de Ubrique
Por José Gómez Coronil



GEOGRAFÍA DEL PUEBLO DE UBRIQUE
SU TÉRMINO, SU CULTURA, SU INDUSTRIA, SU COMERCIO



No soy poeta, ni en versos me ocupé, pero en cierta ocasión me enteré que en tiempo habían escrito en verso las entradas y grandezas de Jerez, y yo, tal vez vestido de amor propio sobre el pueblo que me vio nacer, me propongo escribir estos mal formados renglones y versos, dispensándome el lector las faltas de poesía, teniendo en cuenta la sobrada voluntad y escrito por un rústico campesino.



A los viajantes
Dirijo este escrito
Al que llegue a ver
A este pueblecito
Que algunos por nombre
Llaman Cádiz chico.

Por estar en un hoyo,
Pues nunca se ve
Hasta que no estamos
Muy cerca de él.
Por este motivo
Puedes repasar
Sus fincas preciosas
Antes de llegar
Por cualquier lado
Que fueses a entrar.

Si entras por el lado
De Villamartín
Al llegar al puerto llamado La Silla
Muy pronto verás
Muchas fincas buenas que te gustarán.
Viñas y olivares
Y unos huertezuelos
Que a uno de estos llaman
Huerto de la Llave.
Próximo a este huerto
Verás un mantillo
Donde se fabrican
Tejas y ladrillos.
El pago que dejas
Hacia la derecha
Por las pendientes
De este grande pago
Siempre le llamamos
Laderas de Pavos.
Y el otro que dejas
Hacia la izquierda
Siempre le llamaron
De Santa Lucía.
En estos terrenos
En que las cañadas
Y elevados cerros
Haya tantas fincas
De tanto provecho.
Las viñas perdidas
Por la filoxera
Hicieron perder
 parte de riqueza
Y el brazo del hombre
Que nunca se cansa
Ya las va poniendo
Todas de riparia.
 Estas muchas viñas
Que ya referimos
Dieron en todo tiempo
Exquisitos vinos.
Casi todas tienen
Un buen caserío
Y sus grandes casas
Encaladas de blanco
Dan al pasajero
A su paso encanto.
Siguiendo adelante
Llegas a Las Cumbres
Desde allí verás
Un pueblo precioso
Que en el hoyo está.
Un poco más bajo
Cementerio nuevo
Y su Vista Alegre
Y sitio pintoresco
Alegra la vista
De los pasajeros.
Un poco más bajo
Una gran ribera
De huertas muy buenas
Que dan buenas frutas
Mejor hortaliza
En medio de éstas
Ves un gran paseo
Donde van las niñas
A bailar de noche
Y tomar el fresco.
Si entras por la entrada
Del pueblo de Algar
Pasarás un río
Por una pasada
Que siempre llamamos
Pasá  Puente Palo
Entras en el término
Y vas a Cardela
Una gran dehesa
De pasto y labor
Y corcho y bellotas
Y sus buenas vegas
De maíz las siembran.
Al lado se queda
La Esparragosilla
Y La Garbosa
Juncá y Mesquetillas
Pasas por las aguas
Del Chorroguay
Que es un manantial
De mucho valor.
Pasas por la venta
Que por nombre tiene
La de Curro Toro.
Un poco adelante
Unas grandes huertas
Y una hermosa venta:
A este sitio llaman
El de la Buera
Estas grandes huertas
Dan muy buenos frutos
Y entre todos buenos
Se distinguen siempre
Sus buenos damascos.
El pago que dejas
Hacia la derecha
Siempre le llamamos
Cerro de Mulera.
El de la izquierda
Fátima por nombre
Y es muy conocida
Tiene unos terrenos
Muy quebrantosillos
Pero también crían
Muy buenos triguillos
Tiene unas canteras
De yeso muy bueno
Que surten de éste
A bastantes pueblos.
Al llegar al puerto
Llamado de Sánchez
Huertas y molinos
Viñas y olivares.
Un poco a la izquierda
Quedan unos baños
De aguas minerales
Que son provechosos
Y muy saludables
El pago de frente
Es el de la Arana:
Este pago siempre
Dio muy buenos vinos.
Una hermosa casa
Que en medio se ve
Fábrica de cola
No dudes que es
Pasarás el río
Por una pasada
Que siempre llamamos
La de Portugués.
Siguen los molinos
Y también las huertas
Que forman un valle
El más delicioso.
Ves la fábrica de hilados
Y también ves el Batán
Y el cerrillo de los Batanes;
Desde allí mismo verás
El pueblo precioso
Que en el hoyo está.
Si entras por el lado
Del pueblo Jimena
Llegarás al puerto
Mojón de la Víbora.
Un poco más bajo
Entran los Bujeos,
Con unos ranchitos
De labor muy buenos.
En estos ranchitos
Que ya referimos
Se cría buen trigo
Y muy buenos pastos.
Y los acebuches
Que fueron injertos
Dan mucha aceituna
Gordas como huevos.
En medio de éstos
Está el Palmarejo
Y a la izquierda queda
Punta la Herrisa
Y Bujeos Nuevos.
A la linde de éstos
Se encuentra Mulera
Una gran dehesa
De pasto y bellotas
Y corcho muy bueno.
Un poco más bajo
Pasarás el puente
Que siempre llamamos
El de Marroquín.
Desde allí se ve
Parte del cerro
Que antes llamamos
Cerro de Mulera.
Un poco más bajo
Está el Amarguillo
Pago Matamoros
La Cruz de Tío Pino.
Todos estos pagos
Que ya referimos
Dieron en todo tiempo
Exquisitos vinos.
Un poco a la izquierda
Quedan las Pedrisas
Y sus asperones
Llevan a Sevilla
Son la mayor parte
Buenos manzanillos
Y sus aceitunas
De tan gruesa carne
Y hueso tan fino
Llevan a Algeciras
La Línea y Los Barrios,
San Roque y Jimena,
Jerez y otros lados.
Siguiendo tu marcha
Ves un naranjal
A este le llamamos
El del Catalán
Un poco adelante
El puente la Manga
Charco Enriadero
Molino harinero
Siguiendo adelante
Pasas por el Solimán,
Por la fábrica de paños
Y el copioso manantial
Que por nombre lo llamamos
El Cogollo Garrobal.
Una placita de toros
Con mucha comodidad
Donde se ven los toritos
Al estilo de ciudad.
Pasa por el sitio
Cementerio Viejo:
Allí están los restos
De nuestros padres y abuelos.
Si entras por la entrada
Del pueblo de Cortes
Al pasar el puerto
Llamado Jeroma
Entras en Barría
Una gran dehesa
De pasto y bellotas
Y corcho muy bueno.
Al lado se queda
El Lecho del Medio
Fuente Jerrumbrosa
Y pozo Don Diego
Pasas de Barría
Ves el Retamoso
Con unos ranchitos
Los más primorosos.
A la linde de ésta
Ves la Cobezuela
Una dehesita
La más pintoresca
Esta dehesita
Cría buenos pastos
Muy buenas bellotas
Y mejor su corcho.
A la linde de ésta
Ves los Gamonales
Un pago de viñas
Que es inmejorable.
Al lado se queda
El Puerto Tirado
Rancho de Romero
Cañada Garciago.
Siguiendo adelante
Verás el Pilar
Que es un aguadero
Que con gusto hicieron
Pues nuestros abuelos.
Junto a este pilar
Se encuentra el Rincón,
Que es un pedraguero
Pero allí se crían
Los garbanzos tiernos.
Todo este terreno
Es muy pintoresco
Tiene buenas hazas
Que dan mucho trigo
Buenas aceitunas
Que dan sus olivos
Lo que sigue lo escribimos
En nuestra entrada anterior;
Pero siguiendo tu marcha
Pasas por el Poyetón.
Si entras por la entrada
Del pueblo de Ronda
Verás una sierra
La más despeñada.
Pues en esta sierra
Se cría buen pasto
Que dan buena leche
Y muy ricos quesos
Muy buenos garrobos
Y muy buenas carnes
En todos ganados
Con muy buenos pesos.
Piedras de molino
Y muy rica cal
Eso da a la tierra
Tan redespeñada.
Si entras en el pueblo
Verás una plaza
Con sus naranjitos
Y sus canapés
En una fachada
Se encuentra el Cabildo
En la otra fachada
Dos grandes Casinos.
En la otra fachada
La Iglesia Mayor
Nuestra señora
Llamada la O.
Dos grandes posadas
Con sus fondas dentro
Y comodidades
Para pasajeros.
Una hermosa pila
Con sus cuatro caños,
Templada en invierno
Fresca en verano.
Si tienes tiempo
Puedes visitar
Las fábricas de curtidos
Que son la mayor riqueza
De este pueblecito.
En estas fábricas
Que ya referimos
Se labra la suela
Se labra el becerro
Se labran badanas
Y el buen cordobán
Y las buenas hojas
Para las petacas.
Estos materiales
Son de tanto crédito
Que cruzan sus ventas
Parte de este Reino.
Buenas fábricas de paños
Donde se labra la jerga
Se labra buen paño,
Muy buenas bayetas
Y muy buenas mantas.
Las fábricas de petacas
Que su fama se extendió
En toda Europa y el Asia,
África y Oceanía
En la América del Norte
Y también en la del Sur.
Estamos muy satisfechos,
Con honra diremos todos
Que petacas como estas
No las hay en todo el mundo.
Las fábricas de sombreros
Que en todas se hacen
Muy buenos sombreros
Cruzando sus ventas
Por distintos pueblos.
También en este pueblo
Se hacen y venden
Muy buenos calzados
Muy buenas navajas
Buenos calabozos
Y muy buenas hachas.
Buenos almacenes
Con muy buenos géneros
Muchos comerciantes
En trigo y tabaco.
Una buena plaza
De venta de granos
Que acuden a ésta
De todos los campos.
Buenos despachos de carne
Y se guisa buen menudo
Y con muy poco dinero
Queda un hombre bien comido.
Buenos despachos de vinos
De los mismos cosecheros
Y lo beben en sus casas
A jarrillos y cuartillos.
También en este pueblo
Se hace buen café
Y entre todos buenos
El inolvidable
Café de Cobeñas.
En los ciudadanos
De este noble pueblo
Siempre resultaron
Muy buenos obreros,
Caminando todos
Juntos al progreso.
Buenos curtidores,
Buenos sombrereros,
Buenos albañiles,
Buenos zapateros,
Buenos carpinteros,
Buenos petaqueros,
Buenos tejedores,
Muy buenos herreros,
Buenos cuadradores,
Buenos taponeros,
Buenos sastres,
Muy buenos barberos,
Buenos molineros,
Muy buenos lateros.
Los agricultores
También son muy buenos,
Que se señalaron
Donde quiera que éstos
Sus manos pusieron.
Buenos segadores,
Buenos carboneros,
Buenos cavadores,
Muy buenos corcheros
Que sus hachas cruzan
Parte de este reino.
Buenos hortelanos,
Buenos caleros,
Buenos taladores,
Buenos panaderos,
Buenos podadores
Y buenos viñeros.
Buenos carreteros,
Muy buenos carreros,
Muy buenos gañanes
Y buenos gobiernos.
Para cargamentos
De caballerías
Hay en este pueblo
Muchos y muy listos
Buenos arrieros.
En las simpáticas
Y bellas muchachas
Hay buenas obreras,
Buenas costureras,
Buenas petaqueras,
Buenas tejedoras,
Buenas lavanderas,
Buenas planchadoras,
Buenas panaderas
Buenas tocadoras
Buenas bailadoras.
Tres copiosos manantiales
Que al pueblo rodean
Surten a éste
De abundantes aguas.
Y con las sobrantes
Muelen los molinos,
Se riegan las huertas
Máquinas y Batán
Y demás servicios.
Tiene sus buenos paseos
Y también su luz eléctrica
Dos fabriquitas de corcho
Y tres que fabrican cola.
Las frutas de estos contornos
Son todas muy exquisitas:
Son muy buenas las naranjas,
Los membrillos y samboas,
Los damascos y ciruelas,
Los higos chumbos y peras,
Buenos higos safaríes
Y también muy buenas brevas.

Si alguna cosa que merezca elogio
Se me ha olvidado, que me dispense
La clase a que pertenezca.

Pueblo de Ubrique. Aunque tu espacio corto por la intervención de las sierras que te rodean, pero limpio como la conciencia de tus hijos.

José Gómez Coronil





Agradecemos a Ana María León que nos haya enviado esta publicación y esperamos que alguien reconozca a José Gómez, que debe de ser abuelo o bisabuelo de ubriqueños actuales.


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