miércoles, 11 de marzo de 2020

Del cementerio General al cementerio de San Bartolomé

Antiguo cementerio de San Sebastián, 
a la derecha de la iglesia del Jesús
Fotografía de Francisco García Parra 
recuperada por Manuel Cabello


Por Esperanza Cabello


Nuestra visita al archivo del Registro Civil ubriqueño, buscando la genealogía de nuestra tatarabuela, Isabel Coveñas, para la conferencia sobre mujeres ubriqueñas en la historia, nos ha permitido confirmar algunos datos muy curiosos para la historia de nuestro pueblo.
Todos sabemos que los enterramientos se han hecho, a lo largo de la historia, alrededor de las iglesias, o, si se trataba de alguien más señalado, se enterraba en el interior de la misma.
En Ubrique, sin ir más lejos, sabemos que don Pedro Romero, fundador de la ermita de San Pedro, fue enterrado en el interior de la ermita, delante de altar (más o menos donde se coloca actualmente la mesa de las conferencias).
Los primeros enterramientos se harían cerca de la iglesia de San Antonio, la más antigua de las iglesias del pueblo, pero de eso no tenemos constancia. Más tarde, y una vez construída la iglesia parroquial, el cementerio se situaba a su izquierda, de ello queda como testigo el nombre de la calle de las Ánimas, que circundaba el cementerio.
Al mismo tiempo, desde 1660, se consagró una determinada zona de las huertas del convento como cementerio, de hecho los mayores del pueblo hemos conocido ese cementerio, incluso las llaves de los ataudes de los monjes estuvieron muchos años en esa zona de cementerio.
También sin saber exactamente desde cuando, Ubrique comenzó a enterrar a sus muertos en el cementerio de San Sebastián, situado a a derecha de la iglesia de Jesús. Esta iglesia fue construída en honor del patrón de Ubrique, San Sebastián, en el Jardín de Jesús; en la página de la Hermandad del Nazareno podemos leer que fue a finales del siglo XVI, después de una epidemia de peste (en este enlace). Esta iglesia con el paso del tiempo ha ido tomando el nombre de Iglesia de Jesús.
Hasta esta semana teníamos el dato, contado por nuestros mayores, de que había sido en 1900 cuando don Bartolomé Romero había cedido unos terrenos para la construcción de un nuevo cementerio a la entrada del pueblo, y nuestro amigo José María Gavira había recuperado una estupenda descripción escolar del mismo (en este enlace).
Pero ahora  sabemos que los datos son diferentes. Gracias a la amabilidad del encargado del Registro Civil, José Antonio Herrera, hemos podido revisar los libros de defunción entre los años 1871 y 1900, poniendo especial atención al lugar en el que cada difunto iba a ser enterrado.

Por ejemplo, don Serafín Vecina Poley, muerto en 1871 e inscrito en el libro primero de defunciones, fue enterrado en el cementerio del convento:





Francisca Gómez Bohórquez también falleció en 1871, en julio, y su cadáver fue trasladado al cementerio de San Sebastián:


En 1875 murió nuestro tatarabuelo Cayetano Janeiro, y fue enterrado en el "cementerio general", así era conocido el cementerio de San Sebastián:




Nuestro trastatarabuelo José Coveñas, fallecido en 1876, el siete de febrero, e inscrito en el libro número seis de defunciones, fue enterrado en el cementerio del convento, llamado también cementerio de San Francisco:


El 16 de marzo de 1880 murió el ubriqueño Antonio Aragón Macías, a los 77 años, de un "reblandecimiento cerebral", y fue enterrado en el cementerio general, o sea, junto a la iglesia del Jesús.



Y así, año tras año, libro tras libro, hemos podido comprobar cómo los ubriqueños fallecidos en la segunda mitad del siglo XIX,  eran enterrados, casi todos, en el cementerio de San Sebastián, sin ninguna referencia  al nuevo cementerio hasta que llegaamos al año 1899.

En el libro 31 de defunciones encontramos, en el folio 200, el acta de defunción de una niña de nueve años, Beatriz Muñoz Rincón, muerta de "fiebre perniciosa" el 17 de septiembre de 1899, hija de José Muñoz y Manuela Rincón, que sería enterrada en el cementerio de San Sebastián de Ubrique. Esta es  la última inhumación en este cementerio (exceptuando algún caso aislado).




Diez días más tarde, inscrito en el folio 201 del libro 31 de defunciones, encontramos el acta de la muerte del pequeño Juan Morales Pardeza, residente en la calle Palma y muerto el veintisiete  de septiembre de 1899 de "meningoencefalitis", según consta en elo certificado médico.
Este pequeño fue, tristemente, el primer ubriqueño enterrado en el cementerio de San Bartolomé de Ubrique:





A partir del acta 116, del  27 de septiembre de 1899, consta en los libros de defunción que todas las personas fallecidas en Ubrique fueron enterradas (con alguna excepción que no podemos determinar aún) en el actual cementerio de San Bartolomé.

Así pues podemos afirmar, con tristeza, que el comentario de nuestro tío José María era muy certero, la mayor parte de las inscripciones de defunción en el siglo  XIX era de niños y niñas ubriqueños (también hay inscritos muchos con el nombre de "feto", indicando igualmente los datos de sus padres y de su fallecimiento). Y la última persona enterrada  en el antiguo cementerio de Ubrique fue el 17 de septiembre de 1899,  una niña de 9 años, Beatriz Muñoz Rincón. La primera persona enterrada en el actual cementerio fue el 27 de septiembre de 1899, un niño de dos años, Juan Morales Pardeza.




Cementerio de San Bartolomé en la década de los cincuenta
Fotografía cortesía de Lely Fernández
Ubrique en el recuerdo


En anteriores entradas, (en este enlace) habíamos mostrado imágenes del exterior del nuevo cementerio, e incluso habíamos explicado que  comenzó a utilizarse en 1900 basándonos en los testimonios de los mayores. Parece que debemos adelantar unos diez años esta fecha.



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martes, 10 de marzo de 2020

El centro histórico de Ubrique

                                                  Acceso al centro histórico de Cáceres



Por Esperanza Cabello

¿Y si empezáramos a llamar "Centro histórico" a nuestro centro histórico?
Siempre que oímos las palabras "casco antiguo" pensamos en algo envejecido y pasado de moda, en lugar de pensar en algo valioso e interesante.
Sin  embargo hemos podido comprobar que  hay ciudades en las que se promociona y enfatiza el "Centro histórico", con el consiguiente beneficio sobre todo para el turismo, por ejemplo en la cuidada Cáceres.
Cáceres es ciudad "Patrimonio de la Humanidad" por la UNESCO, y realmente merece esa distinción, es un lugar único, mágico y muy cuidado. En este enlace podemos leer  algunas de las maravillas de esta ciudad milenaria.

Ubrique no es "una gran ciudad milenaria", pero sí es un lugar histórico, habitado desde el Paleolítico superior y enclave de romanos, árabes, judíos, castellanos... Todos ellos han dejado su impronta en nuestro pueblo y sus alrededores.

Y al ser lugar histórico, el cuatro de junio de 2003 podíamos leer en el BOJA la siguiente declaración del Conjunto histórico de Ubrique como Bien de Interés Cultural:


  II. El Conjunto Histórico de Ubrique tiene ampliamente justificada su declaración como Bien de Interés Cultural por las características de las estructuras arquitectónicas y la morfología urbana que caracteriza su núcleo más antiguo. El núcleo mantiene una estructura urbana y arquitectónica singular, especialmente en cuanto a invariantes constructivos y adaptación a la accidentada topografía: tejados, enjalbegado e irregularidad volumétrica. No obstante, la tensión constructiva de nuevas construcciones, derivadas del potente crecimiento económico de las últimas décadas, está empezando a alterar el perfil histórico que aún n subsiste y que es necesario proteger. III. Por Resolución de 29 de noviembre de 1982, de la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura (BOE de 19 de enero de 1983) fue incoado expediente de declaración de Conjunto Histórico-Artístico, a favor de la Villa de Ubrique (Cádiz), según la Ley de 13 de mayo de 1933, sobre defensa, conservación y acrecentamiento del patrimonio histórico-artístico nacional, siguiendo su tramitación según lo previsto en dicha Ley, el Decreto de 16 de abril de 1936 y Decreto de 22 de julio de 1958, de acuerdo con lo preceptuado en el apartado uno de la disposición transitoria sexta de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español. 

En este enlace podemos leer todos los detalles de esta declaración.

Está demostrado que cuanta más importancia demos nosotros mismos a nuestro patrimonio, más lo cuidaremos, más lo protegeremos y lucirá mejor, siendo así un magnífico aliciente para los turistas culturales.
Y estamos seguros de que entre todos podremos mejorar nuestro conjunto histórico, delimitándolo, embelleciéndolo, indicándolo y mejorándolo. 
Llamarlo "centro histórico" podría ser el primer paso para valorar convenientemente nuestro magnífico patrimonio.


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domingo, 8 de marzo de 2020

La Patacabra Carnavalera en la avenida de España

Ambiente carnavalero de la Patacabra

 Leandro y Leandro junto a la Patacabra Infantil



Por Esperanza Cabello
 Fotografías de Esperanza Rubio y María Cabello


Después de muchos meses de preparativos y de muchas semanas de duro trabajo, por fin está aquí la Patacabra Carnavalera, este  año dedicada a Artabán, dispuesta a hacer el disfrute de todos los ubriqueños, niños y mayores.
A las siete de la tarde, como es tradición, carnavaleros y carnavaleras de todo Ubrique se han dado cita para comenzar la cabalgata de la Patacabra dedicada a Artabán, el cuarto rey mago.
Agrupaciones y amigos, pero sobre todo niños, que comienzan a entender y a participar de la fiesta con ilusión.
Hoy hemos sido testigos de la entrega de las Patacabras de Oro a quienes año tras año apoyan y fomentan esta fiesta, también de cómo "mágicamente" han salido dos pelotas del entorno del rey mago y todos han comenzado a jugar.
Hasta un cura carnavalero llegó a decir una poesía muy lírica y muy sonora.
Y por fin, a las siete y media salió el cortejo por el callejón de Janeiro, primero los niños, que con maestría sortearon el pivote que preside el callejón.
Más tarde Leandro con su  estandarte y Serafín dirigiendo el cortejo.
Después de un par de intentos también Artabán pasó el pivote, y allí estaban los carnavaleros, Juan el primero, para ponerle las luces.
Mari  Carmen estaba dispuesta a colocar a la camella una bufanda morada, que hoy es el Día de la Mujer, pero... ¡Cosas del carnaval! Artabán salió corriendo calle del Agua abajo y no sabemos cómo quedó la cosa.
Después, el paso por el pueblo, con cientos de personas corriendo, saltando, cantando y riendo, la Patacabra cual Flautista de Hamelín, y, al llegar a la plaza de Las Palmeras, el fuego que cierra un ciclo y eda paso al siguiente, con los carnavaleros jugando al carro de las patatas como desde hace veintinueve años.Es un gustazo correr y saltar en coro alrededor de fuego.
Y con los fuegos artificiales termina nuestro carnaval.
¡Hasta el año que viene, amigos!








































Y al llegar a la plaza de las Palmeras, también las chicas carnavaleras se ocupan del cortejo. Pinchando en la imagen podemos ver el video.


La patacabra se quema, terminó el carnaval. Jugando al corro como cuando éramos pequeños.
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Pinchando en la imagen podemos ver el video. 


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Patacabra Carnavalera 2020. Homenaje a Artabán. Con Leandro Cabello

Artabán sale de la plaza de la Verdura

Entrega de la Patacabra de Oro a los músicos

La Patacabra Carnavalera, esta tarde a partir de las siete en la plaza de la Verdura

 La Patacabra Carnavaleraa dedicada a Artabán, el cuarto Rey Mago
Durante su presentación oficial en El Jardín
Fotografías de María Cabello Oliva




Por Esperanza Cabello


Esta tarde, y si la autoridad competente lo permite (la autoridad competente sigue siendo nuestro hermano Manolo, que nos anima a hacer todas las actividades previstas), tendrá lugar el tradicional Desfile de la Patacabra Carnavalera, que este año, por ser su XXIX edición, será más bien una Cabalgata, pues de reyes va la cosa.
Nuestro hermano Leandro ha fabricado el tipo de la patacabra 2020 pensando en todos aquellos que quieren, desde su más tierna infancia, vestirse de rey mago, pero que tienen por delante una extensa lista de espera para salir en la Cabalgata de Reyes de cada cinco de enero.
Dedicada a Artabán, el cuarto rey mago que nunca llegó a adorar al Niño, la patacabra 2020 es todo un derroche de creatividad e imaginación. Leandro pasa mucho tiempo ideando el tipo, buscando los materiales (casi todos son reciclados) y fabricando una estructura que cada vez  nos sorprende más.  La Patacabra de Artabán tiene todos los detalles, desde el rey mago hsta el camello, pasando por el acompañante alado, los adornos tenedoriles de las coronas, los escudos reales, los brilli-brilli y las patacabritas señeras. 
Ignoramos cuánto pesa, pero seguro que  los porteadores de esta tarde se sentirán felices de poder pasear a Artabán y su camello por  las calles de Ubrique al ritmo patacabrero en el entierro de la Patacabra Carnavalera.
Después del recorrido tradicional, saliendo de la plaza de la Verdura a partir de las siete y media y pasando por las calles Janeiro, del Agua, Los Callejones, avenida de España, calle Patacabra, calle Marroquineros y plaza de las Palmeras, tendrá lugar la quema de la patacabra carnavalera, con un castillo de fuegos artificiales, lo que dará fin al carnavalo de Ubrique 2020.
Esta quema garantiza el resurgir de una nueva patacabra para el próximo carnaval, y que no se pierda, porque, como dice Manolo: "Nos costó mucho trabajo recuperar el carnaval de Ubrique, pero lo conseguimos".

Nuestro hermano Leandro ha explicado estupendamente todos los detalles de esta edición carnavalera en una entrevista en Radio Ubrique, que podemos oír en este enlace.

No lo olvidéis, "Artabán, Artabán... Artabán te quieeero..."












La nueva Patacabra Carnavalera





Por José María Cabello

 

7 de marzo de 2020

Ya echaba yo de menos a mí sobrino Leandro  y la sorpresa con que nos regalaría para enterrar este año la petacabra carnavalera. El arte de Leandro es incuestionable y su imaginación no tiene límite. Nos regala un regalador. Ese nuevo Rey Mago que se ha sacado de su chistera mágica y que es un acierto.
Efectivamente el texto bíblico (Mat 2, 12- 21) que le sirve de base, solamente dice" que unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando quién es el rey que ha nacido." Ni se determina el número ni se dan su nombre. Los apócrifos llegaron a concretarlos en doce en representación de las doce tribus. Así que... ¡Bienvenido a dónde vas! si lo es para aumentar la ilusión que tuvimos de niños.
 Enhorabuena al autor, a las plañideras, a ese grupo inmenso de fieles seguidores de la fiesta carnavalera, a la delegación de Cultura que la patrocina y... un piadoso recuerdo a su padre, mi hermano don Manuel Cabello Janeiro tan amante de las tradiciones ubriqueñas, del que tenemos solicitado un reconocimiento municipal.


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sábado, 7 de marzo de 2020

Don José Coveñas Zarco, nuestro trastatarabuelo

Partida de defunción de José Coveñas Zarco, en 1876
Registro Civil de Ubrique. Archivo



Por Esperanza Cabello 



Somos realmente unos privilegiados, intentando recabar datos para la charla del jueves pasado, en la que, entre otras mujeres, hablábamos de nuestra tatarabuela Isabel Coveñas Orellana, solicitamosla autorización del encargado del Registro Civil de Ubrique para consultar los primeros libros que se conservan en el archivo.
Agradecemos la gentileza y la amabilidad de José Antonio Herrera que en todo momento nos ha facilitado la tarea.
Normalmente no se tienen muchos datos de los tatarabuelos, así que no tenemos ni idea de cuándo murió Isabel Coveñas, por lo que comenzamos por el primero de los libros que se conservan, el de 1871.
Al llegar al libro número seis, de 1876, en el acta 18, encontramos una sorpresa mejor, el acta de defunción de su padre, por lo que hemos conseguido saber los nombres y apellidos de nuestros antepasados hasta siete generaciones, jamás hubiéramos ni soñdo con tantos datos.

Isabel Coveñas Orellana, hija de José Coveñas Zarco

El siete de febrero de 1876 a las doce de la noche muere don José Cobeñas Zarco, hijo de José Cobeñas Domínguez y de Isabel Zarco Morales, casado con doña Isbel Orellana Rodríguez, hija de Federico Orellana Suárez y María Rodríguez Pérez, que vivían en la calle Nacimiento.
Padres de Isabel (la tatarabuela), Juan, José, Rafael, Manuel y Federico.

Esta es la transcripción del acta:


En la Villa y término municipal de Ubrique, partido de Grazalema, provincia de Cádiz, á siete de Febrero de mil ochocientos setenta y seis, ante el señor don Basilio Aragón Gómez, Juez Municipal, y don Agustín Gómez Barea, Secretario, compareció don José Benítez Rodríguez, de esta vecindad, casado, de pluma,  y mayor de edad, con cédula personal número 274, manifestando que don José Coveñas Zarco había fallecido, lo que daba parte con expresión de las circunstancias siguientes.-

                Que dicho finado era natural y vecino de esta villa, de sesenta y cuatro años de edad, domiciliado en la Plaza de Zamora, en donde falleció á las doce de la noche de ayer de Hipertrofia, según la certificación facultativa presentada.-

                Que era hijo legítimo de José Cobeñas Domínguez y de Isabel Zarco Morales, naturales de esta villa.-

                Que en el acto de fallecer estaba casado con doña Isabel Orellana Rodríguez, de esta misma naturaleza, de cuyo matrimonio han tenido por hijos á doña Isabel, don Juan, don José, don Rafael, don Manuel y don Federico, los cuatro primeros casados, los dos últimos solteros y todos mayores de edad.-

                Que ha otorgado testamento ante don Amaro Guerrero de Castañeda, Notario de Benaocaz, ignorando la fecha. Y que á su cadáver se le habrá de dar sepultura en el convento de San Francisco de esta Villa.-

                Fueron testigos don Manuel Bocanegra Jiménez y don José Morales Rodríguez de esta vecindad y mayores de edad, á quienes como al compareciente leo íntegramente esta acta á su elección, y firman con S. Sa. , de que certifico



Nos queda una duda, además de la profesión del testigo ("de pluma", imaginamos que se refiere a "escribano"), y es saber a qué convento de San Francisco se refiere.
En Ubrique no hay nada más que un convento, de capuchinos, aunque la calle de San Francisco comienza en el mismo convento e imaginamos que en ese momento de la historia pudo haber sido conocido como convento de San Francisco.
¿Podrían enterrarse los vecinos de Ubrique en el convento sin pertenecer a la comunidad capuchina?
Continuaremos investigando.


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