domingo, 4 de abril de 2021

¿Cómo era Ubrique en 1927?


 El convento de Ubrique en 1929

Fotografía de Francisco García Parra


Por Esperanza Cabello


De vez en cuando encontramos verdaderas joyas en los entresijos de las bibliotecas virtuales. Y más en los diarios de tirada provincial, porque, de vez en cuando, hay una especie de monográfico sobre nuestro pueblo. En este caso, se trata de una publicación de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, y en ella un amplio artículo sobre Ubrique que incluye la portada y la mitad de la segunda página (de cuatro) publicados en El Noticiero Gaditano del 18 de septiembre de 1927.

 


En él se incluye una pequeña historia de la villa, aspectos económicos y políticos, como en un anuario, pero además se hace referencia al papel de un médico ubriqueño Manuel herreros Arenas durante las epidemias (como la de gripe de 1918) que fue condecorado  con  la placa de Caballero de la Orden Civil de Beneficencia por su gran labor humanitaria y profesional.

Se trata de varios artículos que harán esta entrada un poco extensa, aunque los publicamos íntegramente por su valor histórico.



Ubrique en 1927

Una visita a la ciudad, —Datos históricos. —Otros detalles sobre su población e industria única. —El señor Gobernador D. Manuel Laulhé.

Atento EL NOTICIERO GADITANO a dar a conocer y propagar cuanto de notable hay en los hermosos pueblos que constituyen la provincia, envió a uno de sus redactores a que verificara la primera de las excursiones proyectadas, eligiendo a la ciudad de Ubrique para iniciar la campaña de información que ha de verificarse conforme a planes que esperamos realizar con toda constancia.

Y encomendado a uno de nuestros reporteros el viaje a Ubrique, allí marchó y de sus apuntes tomamos los siguientes datos:

Itinerario

La salida de Cádiz es en el tren corto a Jerez, el pasado jueves.

 

Autobuses Romero y Arenas. Ubrique en el Recuerdo


 

De esa ciudad, en auto de los señores Romero y Arenas, que ofrecen un magnífico coche, se llega a la ciudad de Arcos de la Frontera, en ocasión de celebrarse fiestas populares. Breve descanso y en el mismo coche que presta servicio excelente se parte para Ubrique, a donde llega nuestro compañero, a las tres y media de la tarde.

Primeras noticias

Ya en edición anterior, en nuestro periódico se publicó cuanto se refería a la procesión de Nuestra Señora de los Remedios, Patrona de Ubrique, celebrada en la tarde del día 8 y, por tanto, no hemos de repetir tal información.

Como coincidió  la visita del enviado de EL NOTICIERO con la reorganización del Ayuntamiento; se dedicó el reportero a recopilar algunos datos de la Historia de Ubrique, dejando para días sucesivos el hablar de la vida municipal, una vez constituida la nueva Corporación, y de las noticias facilitadas hacemos a continuación un ligero extracto:

Breves noticias de la historia de Ubrique

La villa de Ubrique se encuentra situada en la falda de la sierra penibética, cerca del río Majaceite, partido judicial de Grazalema, provincia de Cádiz, de cuya capital dista 128 kilómetros, siendo su Audiencia territorial la de Sevilla y su Diócesis Málaga: mide una superficie de 0.995 hectáreas, 45 áreas y 90 centiáreas y linda al Norte con el término municipal de Benaocaz, al Sur con el de Cortes (Málaga) y Jerez de la Frontera, al Este con el de Villaluenga del Rosario y al Oeste con el de Jerez.

Su clima es sano, ocurriendo en las epidemias que rara vez es atacada de manera fulminante la población.

Son casi desconocidos los fríos, siendo lo común que la más baja temperatura no descienda de 6º; algunas madrugadas del riguroso invierno. Suele, en cambio, alcanzar algún día de verano 40º a la sombra, y esta temperatura, unida a las emanaciones del campo y de los ríos, ocasiona fiebres palúdicas.

La población es dividida en 6 plazas y 53 calles.

En su término se hallan con frecuencia vestigios de construcciones árabes, notándose todavía en la sierra del Benafiz o Salto de la Mora, el Ubrique alto y Arroyo de Garciago, restos de edificios que denotan la existencia de pueblos en época remota. En el partido de Fátima aparecen también vestigios de otro pueblo árabe, con la fortificación en la cúspide de la sierra, donde existe el castillo de este nombre, notándose, además los restos de una necrópolis en el sitio de la Torrecilla, en la dehesa de Cárdela.

Sus primeros pobladores, a raíz de ser reconquistada a los moros en el año 1501, según los apuntes del ilustre escritor y notario de Arcos de la Frontera, don Miguel Mancheño y Olivares, lo fueron 37 vecinos de dicho pueblo, a los cuales se les repartieron tierras por el Alcaide Juan de Ayllón, en nombre de la señora Duquesa de Arcos, doña Beatriz Pacheco, a la que pertenecía la serranía de Villaluenga, en la que está enclavada la villa de Ubrique. No obstante, estos datos, opinan algunos cronistas, tales como el respetable Mariano Silva Lafuente, Dozy Madoz y otros, que su primitivo origen es remotísimo y que los primeros pobladores que la ocuparon fueron los que vinieron a España con Túbal, habiéndola habitado, además, los griegos, fenicios, hebreos y romanos, teniendo en esta época gran importancia. Que, efectuada la irrupción sarracena, por su término pasó Tarik en dirección a Tempul, para dar la famosa batalla del Guadalete, la que, ganada por los moros, la fortificaron, adquiriendo gran desarrollo y haciéndola ser población de las más importantes de la comarca. Varias veces la conquistaron los cristianos, siendo nuevamente recobrada por los moros, pero tomada por don Alfonso XI después del sitio de Algeciras, dio grandes privilegios a Ubrique, entre ellos el de fuero real y título de lealtad. Vuelta al poder de los moros granadinos, que la tenían en gran estima, volvió definitivamente a poder de los cristianos, confirmándole sus privilegios los Reyes Católicos, en el año 1495, Y añadiéndole el dictado de Muy Leal.

En la guerra de Sucesión siguió la causa de don Felipe V, por lo que este monarca le dio, el año 1717, el dictado de Fiel, y, por último, en la guerra de la Independencia, fue de las poblaciones gaditanas que más se distinguieron en la heroica defensa del territorio nacional.

Durante el curso de los años que siguieron a la guerra de la Independencia, Ubrique ha prosperado notablemente; y al finar el siglo XIX era uno de los Municipios más florecientes de la provincia de Cádiz.

En el primer tercio del siglo que vivimos continúa Ubrique sosteniendo su rango y su nombre va unido al de una industria floreciente, única y privilegiada...

 

 


 Transporte de personas Diego Candil Angulo


 

RELIGIOSIDAD DE UBRIQUE

Es tan bello pueblo sumamente religioso.

Siente especial veneración por su Patrona Nuestra Señora de los Remedios

Para dar noticias de este aspecto de la vida ubriqueña, publicamos seguidamente unas cuartillas dictadas a nuestro redactor.

El santuario de Nuestra Señora de los Remedios

Hallándose gravemente enfermo don Rodrigo Ponce de León, Duque de Arcos y Señor de las Cuatro Villas, mandó llamar a los PP. Bernardino de Granada y Leandro de Antequera, y Ies expresó su deseo de que fundaran los Capuchinos un convento en Ubrique.

Las vicisitudes de la casa ducal impidieron que se realizara esta fundación, y noticioso de ello el Licenciado don Alonso Borrego, presbítero, poseedor de una gran fortuna, se ofreció a labrar a su costa el convento, como muchos años antes, cuando quiso ingresar en la Orden, se lo predijo el V. P. Juan Francisco de Antequera.

Conseguidas las oportunas licencias, y otorgada escritura de patronato a favor de D. Alonso, en 1660 llegó a fundar el Convento de Ubrique el V. P. Bernardino de Granada. Y hallándose indeciso sobre la elección de sitio, quiso la Santísima Virgen designarlo de una manera maravillosa.

Encontrándose una niña, llamada Leonor Sánchez, de diez años, en una huerta situada entre el Nacimiento y el Benalfí, vio de repente a una Señora, ricamente vestida de una túnica blanca, rodeada de resplandores y con un Niño en los brazos. Entre sus manos tenía una cuerda con nudos, como la que usan los Capuchinos, y una carta cerrada, y llamaba repetidas veces a la niña; pero ésta, llena de temor, en vez de acercarse, se fue huyendo.

La Santísima Virgen, poniendo la carta y la cuerda sobre una piedra que allí había, dijo a la niña: «Advierte que pongo aquí esto», y desapareció.

Cogió la niña la carta y la cuerda, contó lo sucedido a su padre y éste se dirigió al Padre Bernardino, que, abriendo la carta, cuyo contenido no reveló nunca, conoció ser la voluntad de la Virgen Santísima que se edificara allí el Santuario.

Inmediatamente habló el Padre Bernardino con don Alonso Borrego; compraron la huerta y empezaron las obras que duraron diez años (1660-1670) invirtiéndose en ellas 17.000 ducados.

Cuando estuvo terminada la Iglesia anuncióse que traían los Padres de Sevilla una imagen de Nuestra Señora de los Remedios. Salió todo el pueblo a recibirla en solemne procesión, y entonces, Leonor, que ya era una joven de 20 años, al verla, empezó a dar gritos, diciendo que aquella era la misma Señora que se le había aparecido cuando niña. Conmovióse todo el concurso con este suceso, y desde entonces empezó a hacer tal número de milagros, que el pueblo la nombró por Patrona suya, aumentándose su devoción de día en día. Consta que la fiesta y procesión se venía haciendo desde antes de 1681.

Vivieron a los pies de Nuestra Señora de los Remedios, el Venerable P. Félix José de Ubrique, celebérrimo predicador de Carlos II y Felipe V, tan devoto de ella, que, dejando la Corte, quiso ser enterrado a sus plantas, y está sepultado en el coro bajo.

Le profesó gran devoción el V. P. Buenaventura de Ubrique, célebre misionero, cuyos milagros y fama de santidad llenaron toda la serranía.

Ante ella inspiró Dios la entrada de la Orden, al Beato Diego José de Cádiz, el Apóstol del siglo XVIII y uno de los santos más renombrados de España en estos últimos tiempos. En el altar mayor y a sus pies, tuvo lugar la asombrosa aparición de San Ildefonso de Toledo, en la que le dio a comer el libro misterioso de la sabiduría y le ordenó salvar a España.

En el coro tuvo la aparición de la noche de Navidad, y en la puerta de la iglesia se realizó el milagro de la multiplicación de los panes, durante los seis años que vivió de Padre en Ubrique.

La Santísima Virgen de los Remedios estuvo a punto de ser destruida por los franceses, que la arrojaron a unos zarzales, de donde la recogieron los hijos de Ubrique y la escondieron en los montes, durante la dominación francesa, siendo después restituida a su altar.

Durante el cólera de 1855, viendo el pueblo la gran mortandad que había, sacó en procesión a la Santísima Virgen de los Remedios, hizo votos de hacerle una función y procesión, todos los años en el primer domingo después de la Navidad[1], cesando inmediatamente el contagio.

En 1864 se le hicieron las magníficas andas, costeadas por don José Romero Gil.

Restaurado el convento en 1899, volvieron a él los Capuchinos, y en 1906 se le hizo por suscripción popular el hermoso retablo y camarín, y se pavimentó de mármol la iglesia, restaurándose por último la imagen en 1919, a devoción de doña Ana Reguera.

Actualmente se trabaja para poner un zócalo a la Iglesia y acabar de restaurar este histórico y venerado santuario de Nuestra Señora de los Remedios.

En este convento dio principio a su vida apostólica Fray Beato Diego de Cádiz. Y en la actualidad en la celda que en vida ocupó se halla colocado un altar donde se diré misa con frecuencia en su memoria.

La Orden de los Franciscanos Capuchinos tiene abierto el Santuario por los gloriosos recuerdos que encierra de la vida de aquel santo.

Uno de los Padres que hoy habita en el convento, R. P. Fray Sebastián de Ubrique, hijo de la localidad, está confeccionando un libro de la historia del pueblo que en breve saldrá a la luz.

Sabemos que es un meritísimo trabajo literario y que encierra muchos datos curiosos, dignos de conocerse, por su gran valor histórico.

El convento está rodeado por una magnífica huerta a la falda del Benalfí.

 


 

 

BENEFICENCIA EN UBRIQUE

 

Esta casa fue fundada con la cesión que hizo su dueño don José María Ramírez, de Jerez, a don Bartolomé Bohórquez Rubiales, con la condición de que se destinara para Institución beneficencia.

Los trabajos efectuados por el virtuoso párroco que fue del pueblo, don José Cabello (fallecido), doña Rafaela Bohórquez de Belando y doña Isabel Bohórquez, viuda de Romero (fallecida), que donó la inmediata casa en la cual se encuentra instalado el colegio de párvulos, y doña Trinidad Zarco, que consiguieron su florecimiento ayudados eficazmente por el ilustrísimo Ayuntamiento de la villa, que mensualmente contribuye con 125 pesetas para su sostenimiento, más un considerable número de vecinos que mensualmente también están suscritos con cuotas que oscilan entre una y cinco pesetas.

El número de asilados es generalmente de diez a quince entre ambos sexos, contando siempre con una cama a disposición del Ayuntamiento para cualquier caso imprevisto de herido o enfermo.

La casa se halla a cargo de las Hermanas del Rebaño de María; siendo en la actualidad la superiora sor Angela de la Asunción y las Hermanas sor Francisca de Tarifa y sor Cristina.

El establecimiento se encuentra siempre en perfecta limpieza y orden.

Los médicos de la localidad tienen establecido en la entrada del Asilo un Consultorio médico y Casa de Socorro.

 

 


 

RIQUEZA INDUSTRIAL

 Como a todos consta, la más importante es la fabricación de petacas y carteras de piel, que por su especial cosido, ha alcanzado fama y renombre mundial, puliendo decirse hoy que estos artículos compiten ventajosamente con los del extranjero, en donde son justificadamente muy estimados; además está la industria constituida por las fábricas de curtir pieles, de sombreros, de tejidos e hilados, de calzados, de harinas, de aceite de oliva, de corcho en planchas, y talleres de carpintería, hojalatería, herrería y cerrajería.

RIQUEZA AGRÍCOLA

Consiste ésta en trigo, cebada, avena, habas, escaña, garbanzos, yeros, alverjas, maíz, hortalizas de tedas clases, uvas, melones, brevas, higos, ciruelas, albaricoques, peras y membrillos, almendras, granadas, naranjas, limones, aceitunas, bellotas y algarrobas, esparto, palmas y gran número de plantas forrajeras, comprendiéndose en su término, además, varias dehesas pobladas de encinas y quejigos, alcornoques, chaparros, fresnos, lentiscos, chopos, san ces, álamos y otras variedades de árboles y arbustos, sacándose de ellos además del fruto y maderas de construcción, mucho carbón, y algún curtido, aparte del corcho que se extrae del alcornoque.

 


 

RIQUEZA AMILLARADA. — CAPITAL IMPONIBLE

Por rústica y pecuaria líquida imponible 131.508’66 pesetas.

Por urbana productiva íntegra 194.299’22 pesetas.

Por urbana líquida imponible 130.695‘30 pesetas.

ESTADÍSTICA DE LA POBLACIÓN

Según el último censo de población vigente verificado en 1922 y rectificado el pasado año, Ubrique cuenta con 6.715 habitantes de hecho y 6.900 de derecho.

EDIFICIOS EN LA POBLACIÓN Y SU TÉRMINO

En el pueblo. .... 1.356

En Extramuros ....  546

Total  1.902

COMUNICACIONES

Ubrique cuenta con una ad-ministración de Correos y Estación Telegráfica.

Enseñanza

Se cuenta con des Escuelas de niños y dos de niñas.

 


 

EL NUEVO AYUNTAMIENTO

Decíamos al principio de esta 'información, que, al llegar el redactor de EL NOTICIERO a Ubrique, estaba la Corporación municipal en período de reorganización, la que verificada da la siguiente relación:

Alcalde Presidente: D. Miguel Domínguez Sánchez.

Tenientes de alcalde: 1º don Rafael Gómez Luna; 2º don José del Canto Montero; 3º don Manuel Peña Blanco.

Concejales titulares directos: don Andrés Reguera Rubiales, don Salvador García Suárez, don Domingo; Fernández Pérez, don Juan Moreno Ortega, don Antonio Canto Peña, don Rogelio Janeiro Rubiales, don Juan Romero Benítez y don Antonio Arenas Ramírez.

Concejales suplentes directos: don Antonio Pérez del Corral, don Pedro Gómez Racero, don Juan Gómez Otero, don José Arenas Rubiales, don Cristóbal Arenas Bohórquez, don Antonio Viruez Franco, don Gregorio Crespo Borrego, don Juan Suárez Dorado, don Antonio Benítez Nieto, don Fermín Núñez Toro, don Rafael Ponce Muñoz y don Salvador Clavijo Santos.

Concejales titulares corporativos: don Cayetano Pizano López y don Cristóbal Benítez Pardeza.

Concejales suplentes corporativos: don José Bazán Vallejo, don José Sánchez Gutiérrez, don Antonio Benítez Vegazo y don Antonio Romero Piñero.

Secretario: don Miguel Reguera y Bohórquez.

Depositario: don Juan Naranjo Benítez.

 

Rogelio Janeiro, 1921

 

 

EL SEÑOR GOBERNADOR VISITA UBRIQUE

Teniendo en esta ciudad EL NOTICIERO GADITANO un muy estimado corresponsal tenía instrucciones nuestro redactor señor Pérez de Haro de dejar a dicho representante local la información relativa a cuanto se relacionaba con la visita del Gobernador civil, Excelentísimo. Sr. D. Manuel Laulhé y Pavía.

Son, pues, las cuartillas que a continuación van de dicho corresponsal, al que una vez más agradecemos su interés por este periódico.

No obstante viajar de riguroso incógnito, como es norma en su vida oficial, pronto circuló la noticia de que el Excmo. Sr. D. Manuel Laulhé y Pavía, acompañado de su secretario particular don Manuel Cerón, eran huéspedes nuestros.

Así, pues, no sólo por su cargo y representación, sino por las muchas simpatías con que cuenta la primera autoridad local, a la que se hace acreedor por sus obras y su labor personal y oficial el Gobernador civil de la provincia, fue cumplimentado por todas las autoridades locales poco después de su llegada.

¿Cuál era el objeto de honrarnos con su visita la digna autoridad local? El mismo que trajo a don José María Caro, Arcediano de la S. I. Catedral de Cádiz, a don José María Pemán, ilustre orador, Presidente de la Unión Patriótica gaditana, don Sebastián Ayala, Vocal del Comité de la U. P. y don Filemón Blázquez, probo Inspector jefe de la Enseñanza. 

 

Don Manuel Herrero Arenas, 1921

 

Nos honraba con su presencia, porque era el día fijado para imponer a don Manuel Herreros Arenas, Médico titular de Ubrique, la placa de Caballero de la Orden Civil de Beneficencia, cuyo acto, con toda solemnidad, se llevó a cabo en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Ubrique. Era el día fijado para premiar la labor profesional, la caridad y la abnegación, los méritos y merecimientos de nuestro entrañable amigo don Manuel Herreros Arenas.

¿Para qué hablar de la solemnidad?

¿Para qué mencionar el banquete cuyos comensales, en número próximo a cien, patentizaron el afecto y adhesión a digno galeno?

Todo cuanto se diga no sería ni un mal recuerdo del simpático acto, cuyo broche fue la vibrante y calurosa palabra de un orador que honra a su tierra y honra a su patria, porque su elocuencia parece el espíritu del gran tribuno gaditano, de aquel Castelar qué un día tuvo en sus palabras el destino de España.

CAVERNO.

Terminada la información de nuestro corresponsal, en lo que respecta al acto celebrado en honor de don Manuel Herreros Arenas, Médico titular de Ubrique, daremos algunos datos de tan digno facultativo.

Nació el 22 de agosto de 1880; estudió el grado de Bachiller, cursando oficialmente en los Institutos de Cádiz y Jerez.

En la Facultad de Medicina de Cádiz estudió la carrera y durante tres años fue alumno interno del Hospital de San Juan de Dios, obteniendo en el mes de junio de 1903 el título de Licenciado en Medicina y Cirugía.

Terminada su carrera, le fue concedida por el Ayuntamiento de Ubrique la plaza de Médico titular, que viene desempeñando sin interrupción, ejerciendo por su antigüedad el cargo de Inspector local de Sanidad.

Durante el tiempo que lleva de actuación en Ubrique, ha prestado asistencia médica en las epidemias de sarampión, escarlatina, fiebres infecciosas, de neuralgia paralítica y, últimamente, en la epidemia de gripe, durante la cual cayó enfermo, poniendo su vida en peligro; desarrolló durante todo el transcurso de esas epidemias una actividad y abnegación  eminentes, siendo tales méritos los que hicieron acreedor al señor Herreros a la Cruz de Beneficencia, impuesta por el señor Gobernador civil a tan esclarecido Médico, que es una de las más prestigiosas figuras «salidas» de las aulas de esta Facultad de Cádiz.

 


VISITAS A FÁBRICAS Y TALLERES

 

Al estar en Ubique era ineludible obligación periodística, visitar fábricas y talleres dedicados a la confección de petacas, carteras y otros artículos elaborados con pieles, manufactura que es la mejor no sólo de España sino de todo el mundo industrial a causa de los métodos que se emplean en tan eminente trabajo, realizado en gran parte por hábiles operarios.

Visitamos los acreditadísimos talleres de don Pedro Gómez Otero, don Guillermo Dorado Puerto, don Antonio Domínguez Menacho, don Manuel Romero Bohórquez, don Fermín Núñez Toro y otros que omitimos, por extravío del apunte donde figuraban sus nombres.

En todos esos talleres había numerosos obreros de ambos sexos, viéndose jóvenes de singular belleza. En un solo elogio quedan comprendidos patronos y operarios. Es maravillosa la labor que se realiza en esos centros de producción. Las fábricas que también visitamos, merecen alabanzas.

 


 

Puede estar Ubrique orgulloso de poseer un caudal industrial ilimitado.

Nuestro reconocimiento sea muy expresivo a los siguientes señores por las atenciones y facilidades prestadas al redactor de EL NOTICIERO GADITANO:

Secretario del. Ayuntamiento, don Miguel Reguera, presidente de la Unión patriótica; don Manuel Herrera; cura párroco, don Francisco Carrasco Ruiz, R. Padre Fr. Benito de Íllora, maestro nacional don Fausto de las Cuevas.

Y aquí termina nuestra infor-mación, que como se dijo al principio de ella, es la inicial de cuantas ha de verificar este periódico en fecha breve, para con nuestras visitas a los pueblos de la provincia de Cádiz, divulgar cuanto de notable y original existe en villas y ciudades.

 



[1] Debería decir “después de la festividad” o sea, después del 8 de septiembre.





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