lunes, 22 de marzo de 2010

Cómo hacer unos deliciosos gañotes de Ubrique



Gañotes según una receta tradicional



Por Esperanza Cabello


Los miembros del "Equipo de Repostería Andalusí Qardala" sabemos que nuestros gañotes no van a ser los mejor hechos, ni los mejores, pero hemos pensado que, para la gente que no es de Ubrique y para los aficionados a los dulces tradicionales podríamos explicar cómo hacemos los gañotes.

Este domingo ha sido la prueba de fuego. Nuestro reto: hacer riquísimos gañotes con la receta de nuestra tía-bisabuela (el librito de recetas tiene más de cien años), los productos de la sierra y lo que hemos visto hacer en las cocinas a nuestras abuelas y nuestras tías.


Lo esencial:
Huevos, aceite, ajolí, azúcar y limones


Así que nos pusimos manos a la obra. Lo primero fue pesar los huevos (sólo haríamos una tareíta de cuatro, para probar), y echar la misma cantidad de azúcar.
A continuación freímos en el aceite (4 medios cascarones) el ajolí y lo dejamos enfríar.
Mientras fuimos rayando los dos limones.



El ajolí (ajonjolí) bien fritito



En la almofía (ese era el nombre que nuestras abuelas daban a las ensaladeras de cerámica) pusimos los huevos, el azúcar, la rayadura de limón, el ajolí, el aceite y un poquito de canela (la verdad es que muy poquita).
Harina, la necesaria
La masa debe ser compacta



Fuimos mezclando esos ingredientes y empezamos a echar la harina. Siempre se dice "harina, la que admita", pero nosotros calculamos que sería un poco más de medio kilo.
Al poco ya no se podía amasar con la cuchara, así que empezamos a amasar a mano hasta que sacamos la masa de la almofía y seguimos amasando sobre la encimera.

Hay que amasar a mano un buen rato




Tuvimos la suerte de que Blanca y Esperanza se prestaron voluntarias a hacer gañotes, así que las dos, con mucho tino y mucha destreza, se pusieron a hacer los rollitos y a liar las cañas, nadie diría que es el primer año que ayudan.


Los niños se lo pasan en grande
Las nuestras, al final, hicieron letritas y se las comieron



Poco a poco fuimos friendo los gañotes en abundante aceite y, como no le hicimos mucho caso a las enseñanzas de la tía-bisabuela, los sacamos de las cañas para freírlos y se convirtieron algunos en "colitas de cerditos" como decían las niñas, pero la verdad es que no nos podemos quejar en absoluto del resultado final.



También es mejor freírlos entre dos




¡Superado el reto! Los gañotes de Isabel Janeiro son realmente espectaculares, tan buenísimos como los de las mejores gañoteras de la historia. Sólo nos queda llevar unos cuantos a Isabelita para que ella nos de su opinión.



Gañotes de UBRIQUE

En cuanto a los catadores, que tan desinteresadamente se han ofrecido a darnos su opinión y a ayudarnos a mejorar (si fuera posible) la receta, les recomendamos que se den prisa, que la Semana Santa ya está aquí y tienen que ayudar a hacer algunos más, porque estos poquitos ya desaparecieron ayer en la merienda.

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domingo, 21 de marzo de 2010

Los mejores productos para nuestros gañotes



Fortaleza de Cardela
Castillo de Fátima
Foto: Leandro Cabello



Por Esperanza Cabello


Los miembros del "Equipo de Repostería Andalusí Qardala" nos hemos tomado muy en serio el concurso del próximo viernes.
Ya teníamos las cañas buscadas, ahora hemos buscado una imagen para el equipo. ¡Qué mejor imagen que la propia fortaleza árabe de Qardala! (La que nosotros conocemos como Cardela).

Y ya tenemos la materia prima: tita Inma nos ha regalado unos preciosos y aromáticos limones de su limonero, y Agustín unos deliciosos huevos de sus gallinas. Muchísimas gracias desde aquí a los dos.
La harina, por supuesto, la del molino, como cada año.
En cuanto al azúcar, el ajolí y la canela, de "ancá" Fernando, que para eso es nuestro vecino.





La verdad es que no sabemos muy bien cómo nos van a salir los gañotes, pero por falta de preparativos no va a quedar. Y también estamos seguros de que, sea como sea, cuando hayan pasado unos cuantos días,no nos va a quedar ni un gañote en la cacerola; porque nosotros los guardamos en una gran cacerola de barro, especial gañotes, para que no se estropeen ni estén al aire.

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Hola, golondrinas

Las golondrinas se pasean entre los campanarios de Ubrique 
 (El campañario de la parroquia sin andamios)

 

 

Por Leandro Cabello

 

¡Hola Golondrinas!
 Todos los años por estas fechas tenemos en Ubrique unos visitantes que nunca nos fallan. Se trata de las golondrinas. Desde el momento en que llegan, después de un ligero descanso tras la migración, se ponen manos o picos a la obra y rápidamente se esmeran en arreglar los nidos que dejaron el año pasado y que los gorriones se encargan de estropearles durante el tiempo que están vacios. Ellas se las apañan muy bien pero el otro día vi un detalle que habían tenido unos colegas electricistas para facilitarles la vida a estas visitantes primaverales. Aunque realmente estas golondrinas son ubriqueñas porque nacen aquí.
 
 
Los electricistas fueron cuidadosos con los nidos
 
 
Se ve que los electricistas respetaron los nidos adosados y el nido aislado será del hijo que no se ha querido separar mucho de los padres. Mientras escribo esto estoy recordando que cuando chicos nos contaban que una del las campanas de la iglesia de la O, que están terminando de restaurar, se llamaba " La Golondrina" me imagino que por lo de: GOLON-drina, total no sé, lo cierto es que el campanario es uno de los sitios preferidos para hacer sus nidos. El año pasado fotografié a una familia de golondrinas ubriqueñas que habían nacido en el callejón techado. Me llamó mucho la atención el nido, era entrañable ver a toda la familia. Lo más curioso es que aunque el nido está casi al alcance de la mano y en una calle por la que pasa mucha gente salieron adelante. 
 
 
 
Nido de golondrinas al completo en la calle "Techada" 
Foto: Leandro Cabello 2009 .

miércoles, 17 de marzo de 2010

Rogelio Janeiro Rubiales

Humberto, Eloy y Rogelio Janeiro Rubiales
Miguel Reguera Rubiales
Pedro Rubiales García
Camagüey, Cuba. 1920




Postal enviada desde Cuba
por los hermanos Janeiro a la familia en 1919



Por Esperanza Cabello

Nuestro tío abuelo Rogelio era uno de los muchos hijos de Manuel Janeiro Córdoba y Julia Rubiales Coveñas.
Nació en 1895, y se crió, como todos sus hermanos, en la Plaza de la Verdura. Nuestra tía Isabel lo recuerda con cariño, y mantiene su recuerdo a pesar de que era uno de los más pequeños.
Rogelio fue creciendo entre la fábrica de fideos de la familia y el café, que era el sustento de todos, aunque también en aquella época arreció la crisis y los hermanos mayores, Eloy y Humberto, decidieron emigrar a Cuba.
También emigraron, en un primer momento, varios primos, cuyas familias siguen hoy día viviendo en Cuba (pinchar aquí).


Los primos en las oficinas de la plantación
Camagüey, 1920



Rogelio los acompañó cuando sólo tenía catorce años. A pesar de conocer ya a la que sería su novia y después su mujer, Juana María Carrasco, en 1910 se fue a trabajar a Cuba, en la ciudad de Camagüey, al este de la capital.




Tarjeta enviada por Eloy a sus padres
desde Santander en 1919
Justo antes de una travesía

Los tres hemanos trabajaban, ¿cómo no? en un ingenio de café (se llamaba así a las fábricas que procesaban el café que iban produciendo los cafetales). Rogelio trabajaba en las oficinas, aunque su hija, nuestra tía Mª de los Ángeles, supone que se encargaría de muchas otras cosas. Sabemos que, por tradición familiar, Rogelio era un artista. Pintaba, como varios de sus hermanos, y, según nuestro padre, era el mejor de todos.
Humberto, Eloy y Rogelio estuvieron trabajando en Cuba, junto a otros ubriqueños, hasta 1923.


En el ingenio de café, 1920


A partir de ese año, Rogelio se asentó definitivamente en Ubrique, su pueblo, al que había vuelto esporádicamente en aquellos trece años, en rápidas visitas a la familia y a su novia, Juana María, que trabajaba en la escuela de su tía, Ángeles Bohórquez, como auxiliar de maestra, trabajo que mantuvo hasta que se casó.


La familia en 1921, durante un viaje a Estepona
Rogelio y Ana a la derecha de la foto


Rogelio y Juana María se casaron en 1924, nuestra tía recuerda que todos estaban de luto aquel año. Con el dinero que había ido ganando en el ingenio de café, Rogelio adquirió una fábrica de artículos de piel, en la esquina de la calle Botica.




Además, hombre emprendedor, acostumbrado al movimiento en la plantación de café y a la modernidad, Rogelio decidió comprar dos automóviles, para empezar un negocio de transportes, uno de ellos lo conducía Bartolo Gómez, y el otro el propio Rogelio.



La vida les sonreía. Rogelio se había convertido en un empresario próspero y la vida de la familia transcurría tranquilamente en su casa de la calle Botica. Pronto los hijos empezaron a llegar. A pesar de haber perdido al primero, en 1926 nacía Manuel, el primogénito, nuestro tío el maestro Manuel Janeiro Carrasco, que fuera alcalde de Ubrique en 1968.
Un par de años más tarde nacía una preciosa niña, María de los Ángeles.
Rogelio se había convertido en un apreciado vecino, concejal del Ayuntamiento.



Rogelio Janeiro, 1924


Pero no duró mucho la felicidad de la familia. El día 20 de marzo de 1929, rogelio tuvo un accidente al ir a aparcar su coche. Acababn de hacer un viaje y había llegado a su destino, en la entonces plaza de Alfonso XIII (la Plaza), se había acercado a ver a su esposa y a sus niños, Manuel con dos años y Mª de los Ángeles con seis meses y decirles que el viaje había terminado bien.



Paseo del Prado, años 50
La fábrica de Curtidos de Manuel Carrasco
se encontraba al final del Paseo


Los coches los aparcaban en el actual paseo del Prado, donde Manuel Carrasco, su suegro, tenía una fábrica de curtidos y donde habían hecho un garaje. En el siguiente recorte de prensa pueden leer lo que sucedió:




A pesar de que lo trataron varios médicos, las heridas fueron muy graves, sobre todo la herida del pecho, que se le cangrenó, por lo que murió cinco días más tarde, con 33 años. Debió de ser muy sonado. Era el primer accidente de tráfico serio en Ubrique y había habido varios heridos.


Juana María nunca se recuperó de esta muerte. Se quedó totalmente destrozada. Toda la vida esperando a un marido que la muerte le arrebató demasiado pronto.
No quiso ocuparse de la fábrica, ni mucho menos del negocio de transportes. Se fue con sus dos niños a casa de sus abuelos con sus tías Ángeles y Sebastiana, en la calle del Agua, el que había sido siempre su hogar.



La vida de la familia Carrasco Janeiro transcurrió, a pesar de la ausencia del padre, casi normalmente. Todos se ocuparon de que a los pequeños no les faltara nada y se criaron en un ambiente culto y de libertad.
Años más tarde pusieron el teléfono en Ubrique. La CTNE (telefónica) empezó a instalar centros familiares, atendidos por familias. Juana María se presentó a unos exámenes que hacían los inspectores de Madrid y obtuvo la licencia para una centralita.
Su hija Mª de los Ángeles recuerda, con una memoria envidiable, los cien primeros números de Ubrique.
Nos los ha recitado todos, y hemos retenido, como curiosidad, los siguientes:

1- El Ayuntamiento
2-Familia Coronel
3-La Guardia Civil
16-El Casino
20-Bar Capitol
25 -Café de Rodrigo
27- Familia Izquierdo
38- Familia Cabello


(Si alguien los quiere saber, tenemos el listado completo)

Juana María (que había nacido en 1898) murió el 31 de enero de 1963, acompañada siempre por su familia, sus tías, sus hijos y ya sus nietos.
Los dos hijos de la pareja hicieron sus estudios de magisterio y hoy Rogelio y Juana tendrían doce nietos y muchísimos bisnietos, a los que desde aquí mandamos un gran saludo.

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martes, 16 de marzo de 2010

La Pedriza

La catarata de La Pedriza
Foto: Leandro Cabello


Por Leandro Cabello

La cantidad de lluvia que está cayendo nos da oportunidad de ver espectáculos en Ubrique que solo se ven cuando es mucha el agua que cae. Por ejemplo la caída de agua (no sé si llega a categoría de catarata) de la Pedriza que se encuentra en la carretera delpantano.
El agua que cae es la que se recoge en el valle del Amarguillo y merece una visita sobre todo ahora que cae mucha agua.

Desde siempre este sitio se conoce como cantera de arenisca y dicen los antiguos albañiles que con sus piedras se pudo hacer parte de la fuente de la plaza o la del convento.


La fuente de la Plaza
Foto: Leandro cabello


Lo que sí es seguro que desde siempre de allí vienen la mayoría de los refilos que se usan para afilar las chavetas o chavetines en las fábricas de artículos de piel de Ubrique.
Por cierto me dijo el propietario de una finca cercana que las piedras de afilar se pueden coger a lo largo del arroyo y que no cojamos las del muro de piedra que aparece en la foto.



En la fuente de la Plaza los materiales empleados eran caliza roja y arenisca y aunque se ve que esta última es menos resistente, aguanta tenazmente el paso del agua y de los años.





La fuente de la Plaza
Caliza y arenisca se entremezclan
Foto: Leandro Cabello


Y la fuente del Convento también la adornan unas preciosas y resistentes losas de arenisca, seguramente también de la Pedriza.


La fuente del Convento de Ubrique
Foto: Leandro Cabello

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domingo, 14 de marzo de 2010

Nuevos datos de la familia Olivares


Árbol genealógico de las familias Guerrero y Olivares
Confeccionado por José María Gavira Vallejo



Por Esperanza Cabello


El viernes pasado tuvimos la alegría de encontrar en el blog cultural 5*U, de Los Callejones, una entrada en la que podíamos leer la partida de nacimiento de José Fernández Guerrero (pinchar aquí para leerla).

Desde aquí queremos felicitar a nuestro amigo José María por el éxito que está teniendo en sus pesquisas sobre este escultor ubriqueño de 1748, que está siendo uno de sus trabajos de investigación más importantes y gracias al cual ha encontrado lo que parecía imposible: esa partida de nacimiento y la de matrimonio de sus padres, ya que los archivos ubriqueños de esa época están quemados o desaparecidos.

Por otra parte, el documento que le ha permitido encontrar la partida de nacimiento y bautismo de José Fernández le ha suministrado más datos sobre una familia que nos ocupa desde hace unos meses: la familia de nuestro amigo Edward Olivares.
Vicente Olivares, padre de Miguel de Olivares, arquitecto ubriqueño que construyó la ermita de San Pedro, tenía un hermano, Bartolomé, que por lo visto se vino con él a Ubrique, ya que, según nos cuenta José María, ambos fueron testigos en la boda de los padres de José Fernández.

Por otra parte, Edward Olivares nos comunicó hace unos días que el nombre completo del padre de Vicente y Bartolomé era Juan de Olivares Merino, por lo que el árbol genealógico que conocíamos de la familia Olivares y que publicamos en enero (pinchar aquí para verlo) se va completando poco a poco.

Así que nuestra enhorabuena de nuevo para José María y nuestro agradecimiento por la gran labor que desempeña recuperando nuestra historia y la memoria de tantos ubriqueños .

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sábado, 13 de marzo de 2010

¡Hasta siempre, abuelo Pepe !




Ayer despedimos a Pepe Núñez, "el fotógrafo", así lo conocían en Ubrique, por su aficción a la fotografía.
Pepe Núñez era el abuelo de Ester, José Manuel y Arturo, un hombre afable, amable, siempre atento, siempre pendiente de su familia y de sus nietos, sobre todo de la chiquitilla que, a sus seis años, era su alegría.
Su muerte, triste y desconsoladora , nos ha sorprendido a todos.

Nosotros siempre lo recordaremos con su sonrisa, haciendo fotos a sus nietos, en el campo, haciendo fotos a la patacabra, a las procesiones, a los bailes, a los amigos.
También lo recordaremos preparando sus paellas, con su buenísima mano de buen cocinero, o hablando alemán; no en vano él y su mujer, Juana, fueron algunos de los ubriqueños que en los años sesenta tuvieron que emigrar a Alemania y pasaron allí más de diez años, trabajando en la marroquinería, su profesión de siempre.

Ayer lo despedimos, pero su humanidad, su alegría y su bondad se quedarán para siempre con todos nosotros.

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miércoles, 10 de marzo de 2010

Lo primero, las cañas

El Covento de Capuchinos
Uno de los pocos cañaverales que quedan dentro del pueblo
con la perspectiva de uno de nuestros
monumentos más emblemáticos.
Foto: Leandro Cabello




Por Esperanza Cabello


Bueno, ya estamos inscritos en el consurso de gañotes ¡Qué responsabilidad!

Los miembros del Club de Repostería Andalusí QARDALA están muy contentos de la gran acogida que para el público goloso ha tenido esta inscripción.

Leandro ha localizado ya las cañas, aunque la verdad es que tenemos un arma secreta guardada en la retaguardia: las cañas de abuela Natalia.
Sí, aunque no se lo crean ustedes, las cañas de los gañotes se heredan de generación en generación y, aunque cada año hay que hacer algunas nuevas, lo mejor es guardarlas de un año para otro impregnadas en aceite y liaditas en un papel de estraza dentro de una bolsa.

Así que el primer paso ya está listo, el segundo serán los limones, nosotros siempre recogemos algunos en la huerta de Pepe, que nos los regala cada año, o en el campo de Tita Inma, así nos aseguramos de que todos está en orden y son limones como tienen que ser, oliendo a limones.


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lunes, 8 de marzo de 2010

Participamos en el Concurso de Gañotes de Ubrique

Hoy queremos celebrar que escribimos
nuestra entrada número 250
por eso endulzaremos nuestras vidas



Por Leandro Cabello


Como saben los lectores del blog, no tuvimos mucha suerte cuando en el sorteo de la Lotería de Navidad participamos con el número que le había tocado a nuestro bisabuelo Manuel hace 100 años.
Pero no nos vamos a dar por vencidos y vamos a volver a llamar a la puerta de la Diosa Fortuna. De modo que, tal y como sugieren las normas no escritas de participación ciudadana, participaremos en el Concurso de Gañotes que se celebra en Ubrique el día 26 de marzo y aunque el premio no dé para hacer una Plaza de Toros, en esta ocasión lo importante es participar.

Vamos a presentarnos con la receta que dejó escrita Isabel Rubiales, la mujer de nuestro bisabuelo y que pueden leer en este blog.

Para ello hemos creado el Club de Repostería Andalusí: QARDALA.

Yo me encargaré personalmente de la recogida y preparación de las cañas, (tengo localizadas algunas junto al molino, más abajo del Rodezno), uno de los pasos más importantes en la fabricación del gañote.

Del amasado y frito se encarga mi hermana Esperanza , ella hace todos los años la receta de nuestra abuela Natalia, pero hay que "innovar" preparando otra receta de más de cien años.
Y ya encontraremos, seguro, algún voluntario para que los pruebe.

Para participar hay que presentar veinte gañotes pero me temo que habrá que hacer algunos más para algunos comentaristas golosos que andan por ahí y a Isabelita que nos facilito la receta tendremos que ponerle "dos o tres en un canasto para la que prestó el libro".

Todavía no tenemos fotos por lo que al principio de la entrada pongo una de la murga de mi amigo El Escopeta “Los que vienen de gañote”
Se ve que estos gañotes no están homologados porque miden más de un metro.

Aunque a partir de ahora las cañas estén en alto, voy a dejar las normas particulares para que comprueben que no nos asusta que haya rivalidad.


NORMAS (un poco sacadas de la manga)

1 Los participantes tienen que vivir en los alrededores de la calle del Perdón
2 Los gañotes tienen que estar homologados por la FAG (federación andaluza del gañote) no confundir con la FAG (federación andaluza del gamón) de la que hablaremos próximamente
3 Se prohíben terminantemente los gañotes de más de un metro en estado liado.
4 No se puede sobornar al jurado con borrachos, rosquitos o tortas de bacalao.


Hay alguna regla más que la pueden ver en la página del Ayuntamiento o llamando al teléfono 956461290 hasta el día 22 de marzo (esto va en serio).

Próximamente iremos hablando de los preparativos.

Aunque no quiero hablar de no ganar esto no importaría porque para el próximo año podemos participar con la receta de las Piñeritas , para el siguiente con la de abuela Natalia, o con la de abuela Julia, o con la de nuestra madre, o con la de Tita Reme o la de Tita Carmen y seguro que para próximos años aparecerán nuevas recetas de este dulce tan ubriqueño como es el gañote.


Así que ya saben, en buena lid y con las cañas en alto, os invitamos a que os inscribáis en el concurso de gañotes de Ubrique, sólo hay que presentar los 20 más bonitos y más buenos, el resto es coser y cantar. Si no os animáis a hacerlos, pues el 26 en La Plaza a probarlos.

¡Suerte a todos y a todas!


El equipo de repostería andalusí QARDALA
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domingo, 7 de marzo de 2010

Nuevo depósito en el Museo de la Piel

Telar y tomador de medidas para sombrerería
Depositados por la familia Cabello Izquierdo en el Museo de la Piel de Ubrique
 
 
 
Por Esperanza Cabello 
 
 
 El Museo de la Piel de Ubrique nos parece un proyecto formidable, interesante y necesario. Desde que comenzó la primera exposición , hace ya unos cuantos años, hemos pensado que tendríamos que colaborar en la medida de los posible, y cada vez que se presenta la ocasión, o que un objeto nos parece representativo, lo depositamos en el Museo en nombre de la familia Cabello Izquierdo, para que pueda ser conocido por todos. Ejemplo de ello podrían ser el marco repujado de la fábrica de nuestro abuelo Paco del siglo pasado, o la Casita de la radio, o los zapatitos de cuero. La imagen de Beato la depositó nuestra madre para su celta. En esta ocasión hemos escogido dos objetos muy representativos: El primero es un telar catalán de principios del siglo XX, marca Sanofix, Modelo industrial patentado de doble manivela, con el número de patente 244. En Ubrique habían existido batanes, que fueron proporcionando paños para el uso local. Más tarde este oficio se fue perdiendo y sólo quedaron algunos telares particulares, como el de Isabel Morales. Este telar portátil era muy práctico, porque se podían hacer piezas pequeñas, como correspondía a los forros interiores. Se conservan sólo tres peines originales, pero ni las pesas ni ninguna otra pieza. Es un objeto único en la localidad, porque los empresarios empezaron muy pronto a adquirir las telas a empresas catalanas y sevillanas. Regalaron este telar a nuestro padre en los años setenta y el le tenía gran aprecio por su originalidad. Más tarde pensó que podríamos quizás ponerlo en marcha, pero no pudimos porque nos faltaban algunas piezas, pero desde entonces lo hemos conservado como una joya, hasta que hemos decidido que su lugar era el museo. 
 
 
 
Tomador de medidas para sombrerería Depósito de las familias Arenas Rubiales y Cabello Izquierdo
 
 
 
El segundo objeto es este tomador de medidas de la cabeza para la elaboración del sombrero autóctono de Ubrique. Es una pieza singular, de las que se conservan muy pocas en Ubrique, fabricada por la casa francesa Allié Marchand, de finales del siglo XIX. El tomador de medidas era el primer paso para la confección de sombreros, dispone de un ingenioso sistema de engranajes y muelles que se desplaza según las medidas de la cabeza del cliente. Comprobadas esas medidas se fabricaba una horma y se seguía el proceso de confección según explicamos en anteriores entradas (pinchar aquí) Fue Manuel Arenas Rubiales quien entregó el tomador a nuestro padre, también en los años setenta, y ahora, por expreso deseo de las dos familias, este objeto pasará a formar parte de los objetos singulares de nuestro Museo de la Piel. . 
 
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miércoles, 3 de marzo de 2010

¡Vámonos a los toros!

Plaza de Toros de Ubrique
1966/67


Por Esperanza Cabello

Parece mentira lo que una puede encontrar dando vueltas por internet. No sé exactamente cómo llegué a esta imagen, pero estaba en una página personal de alguien a quien agradezco la oportunidad de ver la fotografía.
Es la Plaza de Toros de Ubrique, el graderío en una tarde de verano de 1966 o 1967, y ahí estamos nosotras: mi prima Antonia María, mi prima María Teresa, mis tíos Juan y María Teresa y yo misma con mi felpita blanca. No sabía que existiera esta foto, ni creo que haya vuelto a entrar en una Plaza de Toros como no fuera para un concierto en mi vida, pero me viene de perlas para la colección de "Fotos para el Recuerdo de Nuestra Plaza de Toros"

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martes, 2 de marzo de 2010

Doña Ángeles Bohórquez Gómez: la Primera Maestra de Ubrique

La escuela de Doña Ángeles Bohórquez Gómez
Ubrique, 1908


Por Esperanza Cabello



La persona que nos ocupa hoy es, sin que lo sepamos la mayoría de los ubriqueños, una de las personas más innovadoras, creativas, avanzadas y luchadoras que ha dado la historia de nuestro pueblo.

Hace unos meses encontramos, entre las fotografías de nuestra abuela Julia, la de un grupo escolar: unas cuantas niñas y muchachas rodeando a su maestra.
En principio no sabíamos ni siquiera de quién se trataba, más tarde nos fueron dando los datos que necesitábamos: se trataba de la escuela de Doña Ángeles Bohórquez
María de los Ángeles Janeiro Carrasco, una de las primeras maestras ubriqueñas de la postguerra, y sobrina de Doña Ángeles, es quien nos ha suministrado casi todos los datos de que disponemos.

Doña Ángeles Bohórquez Gómez nació en Ubrique en 1861, hija de don Pedro Bohórquez Piñero (Pedro "El Chico") y doña Juana Gómez Tocón.
Su nacimiento en una familia de ideas liberales marcó su infancia y su formación. Su padre, Pedro Bohórquez, fue diputado en las Cortes por Cádiz, amigo íntimo de Salvochea y Guillén y un hombre luchador de ideas muy avanzadas.
En esa época de turbulencias políticas, las ideas de Pedro Bohórquez le valieron el destierro a Portugal y, lo que fue más grave, el asesinato de su hijo Cristóbal Bohórquez junto a Guillén en 1869 en una lucha de guerrillas en los alrededores de Benaoján.

Pedro Bohórquez y Juana Gómez habían tenido varios hijos: Marina, Francisca, Cristóbal, Sixto, Sebastiana, Juana y Ángeles. Vivían en la calle del agua, donde más tarde Ángeles tendría su escuela.

Pedro estaba convencido de que las mujeres debían tener la misma educación que los hombres, y ofreció a todos sus hijos e hijas la posibilidad de estudiar. Hemos podido encontrar, en los anales del instituto Columela, de Cádiz, la matrícula de las dos primeras mujeres.





Sebastiana era una de las hermanas de Ángeles. Una vez que terminó sus estudios superiores, comenzó a ejercer como maestra, aunque en realidad no tenía oposición. Una de las principales inquietudes de su padre era que su hija se situara, como podemos leer en esta carta que Pedro Bohórquez "El chico" envió a su primo Pedro Bohórquez el 28 de junio de 1872:




"Querido primo: Se ha examinado Sebastiana y ha salido como se esperaba: perfectamente bien. Varias circunstancias nos obligan a quedarnos aquí y una de ellas es poner colegio y proveer. Para abrir clase necesito comprar menaje a propósito. Dime si puedes..."


Algunos años más tarde fue Ángeles, la hermana pequeña, quien hizo sus estudios. Pero Ángeles tenía un gran empeño en ser Maestra por oposición y pertenecer al Ministerio de la Enseñanza.
La Reina Isabel II había promulgado en 1857 una ley de instrucción pública.



Podemos leer dicha ley en el siguiente enlace, es muy interesante conocer los entresijos de enseñanza primaria de la época

Podemos pinchar sobre la imagen para leer el texto


Doña Ángeles estudió y se esforzó hasta que, finalmente, consiguió su objetivo: se convirtió en La Primera Maestra por Oposición de Ubrique, sacándo el número uno en dicha oposición.

Hemos conseguido, gracias a la amabilidad de José María Gavira, una copia de su nombramiento en 1890.




Dicho nombramiento aparece publicado en "La Gaceta de Instrucción Pública", en el número de 25 de julio de 1890, en la sección "Noticias".




Suponemos que este nombramiento fue un triunfo para toda la familia. Doña Ángeles Bohórquez se había convertido en la primera maestra de Ubrique. Puso su escuela, junto a su hermana Sebastiana, en la calle del Agua, y pasó con gran éxito las primeras inspecciones.


Acta del 12 de julio de 1892



El "Libro de Visitas de la Escuela Pública de Niñas nº 1 de Ubrique" es un verdadero tesoro que nuestra tía María de los Ángeles (maestra como su tía) guarda con primor. Hay actas de inspección desde 1892 hasta 1912.


Firmado por el alcalde, Juan Chacón
el cura párroco, Carlos Jiménez
y el secretario, A. Hinojosa


La mayoría de las Actas están firmadas por una comisión formada por el alcalde, el cura y el secretario del Ayuntamiento, se trata de un documento histórico que publicaremos completo, pues podemos comprobar quiénes formaron cada año la corporación municipal y qué párrocos hubo en esos veinte años de la historia de Ubrique.


Los tiempos fueron cambiando. Pedro Bohórquez murió, rodeado de su familia. Fue la primera persona que se enterró en el actual cementerio municipal. Su bisnieta, Mª Ángeles, nos lo contaba así: "Cuando mi bisabuelo murió yo aún no había nacido, pero fue él quien estrenó el cementerio. No había ninguna persona enterrada allí, antes se enterraban junto al Jesús.

Tras la muerte del padre, con el hermano Cristóbal muerto y casi todas las hermanas casadas, Ángeles y Sebastiana siguieron con su escuela. Eran otros tiempos y, lo que en principio habían sido alabanzas y admiración por su liberalismo, ahora eran suspicacias e inspecciones. Tan importante llegó a ser en el pueblo la figura de Doña Ángeles que el Ayuntamiento le dedicó la Calle Real, que pasó a llamarse calle de Doña Ángeles Bohórquez Gómez, al mismo tiempo que al otro maestro de Ubrique, don Francisco Fatou y Lucas, le dedicaban una plaza.

Otra Corporación Municipal le quitó su nombre a esa calle durante la guerra (eso le dolió terriblemente), aunque en la actualidad, y desde finales de los sesenta tiene dedicada una de las paralelas a la avenida de España.

A pesar de los reveses, la tarea de la maestra prosiguió pulcra e imparable. Superó todas las inspecciones y por sus clases pasaron casi todas las niñas de Ubrique (nuestras dos abuelas incluidas) de la época.





En reconocimiento a su labor, a la buena preparación de sus discípulas y al elevado nivel de conocimientos, doña Ángeles obtuvo varios premios, pero, sin lugar a dudas, los más renombrados fueron las dos Medallas al mérito que obtuvo en los años 1905 y 1910, que su sobrina María de los Ángeles guarda como un tesoro familiar:




En la primera leemos el nombre del rey Alfonso XIII (monarca desde 1902, a los dieciséis años), Ministerio de Fomento. En el reverso leemos "Dirección General de Instrucción Pública, Magisterio de Enseñanza, Venite ad me". Esta es la de 1905.




La segunda es un poco más pequeña, pero no menos llamativa. Podemos leer "Instituto Nacional de Previsión", y en el reverso "Ley del 27 de febrero de 1908".
Para recibir ésta medalla, doña Ángeles y sus alumnas fueron a Sevilla, donde les hicieron entrega del premio.

El estudio fotográfico Garcés les hizo la fotografía del comienzo, y en ella podemos reconocer a nuestra abuela Julia Janeiro, a Juana Mª Carrasco, sobrina de doña Ángeles, que entonces tenía unos diez años, a nuestra tía Guadalupe Cabello, a María y Lola Luque.

Doña Ángeles Bohórquez estuvo trabajando hasta su jubilación en 1926. Podemos leer la noticia de "El Imparcial" del 29 dde abril de 1926.





En sus 36 años trabajando como titular de la Escuela Pública de Ubrique nº1, pasaron por sus aulas más de dos mil ubriqueñas, (en 1930 había en Ubrique 6495 habitantes) y absolutamente todos los informes redactados por sus inspectores y la junta municipal fueron tremendamente favorables.

Nuestras bisabuelas y abuelas tuvieron la oportunidad de empezar su aprendizaje con doña Ángeles. Con el paso del tiempo se fue haciendo cada vez más habitual que las mujeres accedieran al mundo de la cultura y pocos años más tarde ya hubo otras maestras de formación.

Doña Ángeles Bohórquez murió en Ubrique el 30 de agosto de  1947, rodeada de su familia, sus hermanas, sus sobrinas y los hijos de ésta. Fue una mujer apreciada y respetada durante toda su vida.

En su familia la profesión ha ido transmitiéndose de unos a otros: su sobrina Juana María, los dos hijos de ésta, Manuel y Mª de los Ángeles y los hijos de éstos, María del Carmen, Rogelio, Mª de los Ángeles y María del Carmen, además de Lola y Ana, que llevan a gala ser descendientes de doña Ángeles Bohórquez Gómez, la primera maestra de Ubrique.





Ubrique, 1 de marzo de 2010




Nota del 13 de marzo de 2013: Nuestra amiga Maribel Lobato ha tenido la gentileza de traernos una recordatoria de la misa que se dijo en 1935 por el aniversario de la muerte de doña Ángeles que escaneamos y publicamos  con   mucho gusto.





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