sábado, 14 de noviembre de 2020

La calle Consistorio en "Ubrique en el recuerdo"

 

                                Fotografía de la calle Consistorio compartida por Pilar Canto

                                                        En Ubrique en el recuerdo



Por Esperanza Cabello


Los amigos que siguen el grupo de facebook "Ubrique en el recuerdo" saben ya a qué vamos a referirnos, a algo que sucede constantemente en este estupendo grupo lleno de recuerdos y de personas que comparten fotografías y nostalgia a partes iguales, siempre dentro de un gran clima de respeto y de colaboración.

Ni en sueños hubiéramos pensado que este sería el resultado del grupo. En principio lo creamos para poder comentar con nuestros hermanos y con Luis Crossa las fotografías que íbamos subiendo al blog. Poco a poco se ha convertido en un espacio de conversación en el que atesoramos, gracias a la colaboración de todos y al trabajo minucioso de Javier Sánchez Pozo, miles de fotografías de Ubrique.

Pero no solo eso, sino que, comentario a comentario, nos vamos todos haciendo una idea de cómo era el Ubrique de entonces... ¿veinte, treinta, sesenta, ochenta años? Porque los recuerdos de todos se mezclan y conseguimos hacer una magnífica imagen de nuestro pueblo antaño.

Con el permiso de los colaboradores, hemos capturado la conversación que siguió a la publicación de Pilar Canto (a la que le encanta ponernos a recordar) de esta fotografía de la calle Consistorio, conocida como "Callejuela de la Cárcel".


Puri Gómez Olmedo: Tal como estaba en nuestra infancia, recuerdo que se veía debajo del ayuntamiento una ventanita enrejada y más abajo vivía el carcelero Antonio Moreno y a los niños tan curiosos nos gustaba el morbo y asomarnos a ella.

 

Pilar Canto García: La casa del balcón era donde vivía mi vecina Mari Paz Oñate.

 

Antonio López Sánchez: Ahí nací y me crié, toda mi infancia en esa casa de la que se ve la esquina. Esa mi casa ya estaba reformada sobre el año 1965 era más pequeña de altura. Cuántos recuerdos.

 

Isabel Moreno Arenas: Yo también nací en esa calle, justo al empezar la calle por abajo en el rinconcillo tengo Buenos recuerdos sobre todo de la hermandad vecinal que había, recuerdo los vecinos puerta por puerta.

Esperanza Cabello ¿Te acuerdas de Juana Saborido?

 

Manuela Agüera Domínguez: yo sí, la traté mucho de pequeña.

 

Antonio López Sánchez: Juana Saborido, Remedios, Rogelio y Francisca, Pepa Sevilla, Marta y María Benítez hasta la plaza, y hacia abajo desde mi casa, Antonio Vega, Juanito el Carbonero, la familia Bautista, en el corralete la familia Luna, Pepe Moreno, como decía Isabel, al lado Paca Coronil, más abajo Purita y Fidel. Ojuuuu, años 50/60.

 

Luis Miguel Fernández: y también vivía abajo en el corralete una familia de apellido Povedano, justo bajando a la derecha.

Una pena en la foto que las flores no dejen ver el fondo y la casa donde vivía la familia Bautista-Cordón. Y un poquito más abajo Hilaria Arenas

Chelo Cuellar Pérez Cuellar. Sí, Antonio, éramos vecinos.

María Benítez : Yo sí recuerdo a Juana Saborido, el primer regalo que le hice a mi novio fue una camisa y me la hizo ella. En esa calle yo aprendí a coser con Paca Villanueva.

 

Antonio López Sánchez: Se me olvidó de los vecinos a los Villanueva.

 

María Benítez: y más gente. En la esquina Dolores Suárez y la siguiente Mercedes y Maruchi Pepa y  a continuación Eulalia Moreno y más abajo Matías Garrón con su hermano y Rosario y en planta de arriba los franco que era zapatero y enfrente Pura con su marido e hijo y en la esquina Rosario Chacón. También más arriba Herminia su marido y su hija Pepa Angulo.

 

José María Cabello Janeiro: ¡Admirable descripción! Mis recuerdos son más lejanos. Y si la belleza de esta calle o callejón, como entonces se mentaba, es perenne, la mención de aquella ventanilla enrejada al bajo izquierda de la casona municipal me trae amargos encuentros.

 Mi generación de la posguerra, tan castigada por la pandemia, fue dura. Muchas carencias y mucho susto. Y también los zagales acudíamos como moscas a aquella ventana cuyo acceso nos estaba prohibido. De pronto, sonaba una canción española o un sonoro fandango... suspendíamos los juegos infantiles.

En tropel, a la ventanita, y acostumbrada la vista a obscuridad de fondo, aparecían caras normales. Todos los presos preventivos tan numerosos entonces dormían hacinados antes de comparecer en tribunales militares.

Surgía espontáneo el diálogo. Ellos se interesaban por nuestros juegos y nuestro estudio y nos regalaban pequeñas cruces de la parte más blanda de las palmeras. Eran muy  numerosos entonces.

 De pronto alguien daba la voz: “¡Que viene Juan Suarez!” tan buena persona como buen funcionario, que era el carcelero. Y al momento se deshacía el grupo de niños curiosos, perdiéndose por las esquinas.

 

jueves, 12 de noviembre de 2020

De cuando en Ubrique no había ningún grupo escolar

 

                                      Ubrique a principios de  los sesenta. Postal de Gustavo

                             Compartida en "Ubrique en el recuerdo" por Pilar Canto



Por Esperanza Cabello

Hace un par de días hablábamos del Ubrique de los años cuarenta en el que se hicieron unas casitas que asemejaban a un tren (en este enlace), y la entrada de hoy nos lleva al Ubrique de finales de los cincuenta, cuando aún no había un colegio propiamente dicho.

Hasta el momento los niños y niñas habían ido a las "escuelas de..." porque los maestros y maestras daban clase en sus propias casas, también había habido clases en el convento, en el San Pedro, en unas aulas encima del antiguo matadero... Pero no un grupo escolar como tal.

Corría el año 1958 y el alcalde, don Carmelo Gago Vélez, pendiente como siempre del buen avance del pueblo, consideró la posibilidad de construir en la entonces nueva zona de expansión, al otro margen del río, un grupo escolar de doce secciones, en el que podrían recibir clases todos los niños y niñas de Ubrique. 

Las obras de este grupo escolar se subastaron, ascendían a 1.685.572,64 pesetas ahora parece mentira, porque serían 10.130,50 euros solamente, pero en 1958 era una cifra muy considerable.

Hemos localizado el BOE de noviembre de 1958 en el que se publica esta subasta.




 

ADMINISTRACION LOCAL (BOE 1 de noviembre de 1958)

Ayuntamiento de UBRIQUE

Por acuerdo del ilustre Ayuntamiento, adoptado en sesión plenaria celebrada el día 2 de agosto último, se convoca a su­basta pública las obras de construcción de un Grupo escolar de 12 Secciones, en el casco urbano de esta localidad, en terre­nos próximos a la avenida del Doctor Solís Pascual, de conformidad con las si­guientes bases:

Tipo de subasta.—Servirá de tipo para esta subasta el importe del presupuesto, ascendente a la cantidad de un millón seiscientas ochenta y un mil quinientas setenta y dos pesetas con sesenta y cua­tro céntimos (1.681.572,64). Las proposicio­nes se formularán a la baja, expresán­dose en un tanto por ciento de reducción respecto a aquella cantidad, la que, por consiguiente, se aplicará a los precios unitarios y parciales y a las cantidades que resulten de abono durante la reali­zación del contrato.

Duración del contrato.—La obra será ejecutada dentro del plazo máximo de doce meses, a partir de la fecha del acta de replanteo.

Exhibición del proyecto.—En la Secre­taría de este Ayuntamiento se encuentran para ser examinados los planos, Memo­ria, presupuestos, pliego de condiciones económico-administrativas y facultativas y el expediente a que se refiere la ejecu­ción de las obras.

Garantía provisional.—Para tomar par­te en la subasta, los lidiadores consti­tuirán como garantía una fianza en me­tálico, con carácter provisional, de pe­setas 16.000.

Fianza definitiva.—Esta se elevará al cuatro por ciento de la cantidad no su­perior al millón de pesetas, y el tres por ciento de la que supere aquél. Estos tan­tos por ciento son referidos a la cantidad en que sea rematada la subasta.

Modelo de proposición.—Las proposicio­nes serán redactadas con arreglo al mo­delo que se inserta a continuación, ex­tendiéndose en el papel del timbre del Estado, de cuantía de seis pesetas, en pliego cerrado y lacrado, juntamente con el carnet de Empresa con responsabilidad establecido por Decreto de 26 de noviem­bre de 1954:

 

Don ....... vecino de ....... domiciliado en ....... número ....... en nombre de........(propio o en representación de ......), en­terado de las condiciones de la subasta para contratar las obras de construcción de un Grupo escolar, de doce secciones, en la villa de Ubrique, anunciada en el BO­LETIN OFICIAL DEL ESTADO núm. ..., conforme en todo con las mismas, se com­promete a efectuarla, con estricta sujeción a ellas, con una baja de .......  por ciento del tipo de subasta, cuya baja impor­ta ...... pesetas.

 (Lugar, fecha y firma.)

 

Plazo, lugar y horas de presentación de plicas.—

Las proposiciones se presentarán en la Secretaría del Ayuntamiento (Re­gistro de Subastas), dentro de los veinte días hábiles, contados desde el siguiente al de la publicación del presente anuncio en el BOLETIN OFICIAL DEL ESTADO. (De nueve a catorce horas.)Lugar, día y hora en que debe verificar­se la apertura de plicas.—

La apertura de pliegos tendrá lugar en el Salón de Actos de este Ayuntamiento, al siguiente día al en que termine el plazo de presentación de proposiciones, y a las trece horas, ante el Alcalde o Teniente de Alcalde en quien delegue y Secretario de la Corporación.

Lo que se hace público para general co­nocimiento.

Ubrique, 11 de octubre de 1958.—

El Alcalde. Carmelo Gago Vélez

 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Versos del corazón, por Leandro Izquierdo Fernández

 

                                                     Esperanza, Natalia y Leandro, 1942


Por Esperanza Cabello

 

Nuestro tío Leandro nació tal día como hoy en 1933, era el tercero de los hijos de Natalia Fernández y Leandro Izquierdo y, desde muy pequeño, destacó por su gran sensibilidad.

Lector incansable, poeta con un lirismo muy acentuado, coleccionista, amante de la música, de la pintura... fue un hombre polifacético.

De todas sus poesías, que traía casi siempre a nuestra madre como regalo cada vez que venía a visitarla, siempre ha sido nuestra favorita, en el ámbito familiar, la dedicada a sus hermanos en 2009, y hoy, en el día de su cumpleaños, queremos recordarlo con ella:




martes, 10 de noviembre de 2020

¿Por qué la barriada "El Tren" se llama así?

 

         Barriada "El Tren" en la actualidad. Ubrique


Por  Esperanza Cabello

A veces pensamos que está claro para todos el por qué de los nombres de los lugares, porque hemos vivido en unos años en los que los nombres de los lugares venían casi dados,  pero con el paso del tiempo lo que estaba muy claro deja de estarlo, sobre todo para las generaciones de los más jóvenes.

Ya explicamos en el blog de las Calles de Ubrique por qué la barriada de Antonio Vega era conocida como "El Liang Sham Po" (en este enlace), y era debido a una serie de televisión de 1978, La frontera azul.

Ayer nos preguntaba una jovencita por qué El Tren se llama "El Tren", y nuestra respuesta fue rápida "porque parece un tren", en este caso no tenía nada que ver con las series televisivas.

La cara de asombro de la joven nos dejó claro que la explicación no era suficiente, y hemos querido plasmar esta explicación para que esta pequeña historia no se olvide.

Tenemos que hacer un viaje al Ubrique de final de los cuarenta, cuando don Carmelo Gago Vélez era nuestro alcalde. Un buen alcalde. Ubrique era un pueblo pequeño, no llegaba a los diez mil habitantes y el pueblo casi terminaba en "la Salía". Al empezar la actual avenida de Cortes, pasado el llano del Trebujena, había una casilla de consumo (para pagar los impuestos por los productos que entraban en el pueblo) y nada más.

Un poco más abajo, al borde del río, había un gran edificio que albergaba un batán (una fábrica de paños) y que llamaban "la Máquina".


Ubrique en los setenta. La Máquina en primer término y detrás la línea blanca de las casitas de El tren. 

María Benítez nos ha explicado que había una atajea (la que se ve como un pequeño acueducto) que llevaba el agua hasta la noria de la máquina del batán, que era  una fábrica de mantas. Este edificio se reconvirtió en fábrica de artículos de piel y aún sigue en funcionamiento actualmente.


Como decíamos, era el alcalde del pueblo don Carmelo Gago Vélez, y consiguió que Pilar Primo de Rivera hiciera una donación al pueblo: diez casas para los ubriqueños que se construirían en la actual avenida de Cortes, a partir de la casilla de consumo. Y efectivamente comenzó la construcción de las diez casitas, todas iguales, todas a una altura, con dos ventanitas y una puerta,  todas pequeñas y una a continuación de la otra. Eran casitas bajas y al estar dispuestas en línea se asemejaban a un tren.

-Isabel Arenas nos explica que se construyeron doce casitas. Seguramente el ayuntamiento se hizo cargo de la construcción de dos casas más, porque la donación  era para diez casas.

 

Rápidamente la sabiduría popular rebautizó esas casitas que estaban tan cerca de la Máquina, las llamaron "el Tren".


Una de las primitivas casitas de "El Tren"


Años más tarde se inauguró, justo enfrente, un bar, el "Bar Estación", y, para que no faltara un detalle, desde el ayuntamiento bautizaron la calle que va desde El Tren hasta El Algarrobal con el nombre de "Calle Andén".

 

La calle Andén, que lleva hasta el Algarrobal


Así que esa es la razón del nombre de esta zona de Ubrique. La construcción de diez casitas de uan planta alineadas con la carretera en un lugar en el que entonces no había ninguna otra construcción. 

La Máquina desapareció con el tiempo, en Ubrique se perdieron los batanes hace muchos años, las casitas del tren también han casi desaparecido, solo queda una de las originales, en su lugar los vecinos han ido construyendo casas singulares con más alturas.



Pero ahí quedan el bar Estación y la calle Andén para recordarnos a todos que en esa zona de Ubrique, hace muchos años, se construyeron doce casitas iguales que, alineadas, recordaban la silueta de un tren, del tren que nunca llegó a esta parte de la Sierra de Cádiz.



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Notas del 11 de noviembre:

1. Damos las gracias a nuestra querida Manola que nos ha explicado  cómo era "el tren" cuando ella llegó hace 45 años a lo de Carabot y nos ha hablado de sus antiguas vecinas, Gertrudis, Maruja, Ana,  Pepa Rincón...

Del mismo modo agradecemos a todos los amigos de Ubrique en el Recuerdo que han aportado nuevos datos que hemos añadido a la entrada.

2. También agradecemos a María Benítez que nos ha explicado cómo era la tajea que llevaba el agua a la noria del batán, fábrica de mantas.

3. José Luis Janeiro Barea nos manda el comentario siguiente:

El llamado Retra vivía en la primera casa en dirección San Francisco y tenia un taller de bicicletas bastante grande y tenía sobre 20 o 25 bicicletas viejas las cuales arreglaba cuando se estropean así como las que se pinchaban que eran casi todas después de hacer el servicio era un hombre bastante amable y creo recordar que tenía hijos pequeños esto sería sobre los años. 1953 al 1960 estos recuerdos me congratulan primero por qué son de mi pueblo y segundo por qué yo tendría entre 7 y 10 años un abrazo de José Luis Janeiro.

4. Isabel Arenas Rincón ha tenido la gentileza de corregir algunos detalles de nuestra entrada.

Isabel Arenas Rincón:

Corroboro casi todo lo que explica Esperanza pero le voy a corregir algunas cosas. Las casitas no fueron diez, fueron doce divididas en tres bloques idénticos de cuatro casas cada uno de ahí vino lo del tren, cuando nos preguntaban dónde vivíamos al decir en el tren nos preguntaban, ¿en qué vagón? No se hicieron hace 80 años, fue a principios de los años 50, mi familia fue de las últimas que las habitaron por eso le dieron la última era el número 12, yo nací cuando mi madre llevaba cinco meses allí, fue en 1952 después de mi casa estaba la haza de Carabot. La casilla de camineros la hicieron cuando yo era pequeña, más de una vez me mandaba mi madre a que le pasara una capacha a alguien del campo que traía sus huevos para vender y así ahorrarle las dos pesetas que había que pagarle a Clemente que así se llamaba el casillero. Y eso es todo. Darte las gracias Esperanza por ese trabajo del barrio de mis amores.

 Si, el taller y alquiler de bicicletas estaba en el primer vagón y todos los niños ubriqueños de aquella época aprendieron a montar en las bicis del Retra, a más de un chiquillo de los que estaban aprendiendo lo sacaron la gente del tren de las tunas llenos de púas que había enfrente del tren. Yo nunca pagué pero aprendí de lo pesada que era para que me las prestara.

 

 

Muchísimas gracias a todos.

 

 

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