sábado, 15 de septiembre de 2018

La reina María Cristina mediando en un conflicto ubriqueño

Boletín Oficial de la provincia de Ciudad Real, febrero de 1888
Centro de estudios de Castilla y León


Por Esperanza Cabello


Los que vivimos en pueblos sabemos que aunque en general la convivencia es magnífica, hay veces en que los conflictos entre vecinos parecen eternos, pues a veces nos emperramos unos y otros en tener razón por encima de todo. Más aún cuando se trata de casas o terrenos.
Con nuestras visitas a la biblioteca del centro de estudios de Castilla y León hemos descubierto un decreto del 4 de enero de 1888 publicado en el Boletín Oficial de la provincia de Ciudad Real y firmado por la regente María Cristina, siendo el presidente del Consejo de Ministros Práxedes Mateos Sagasta.
El conflicto es entre dos vecinos ubriqueños de hace dos siglos, Blas y Bartolomé, que residían "en la callejuela sin salida de la calle del Agua", el primero había comprado al ayuntamiento un terreno para construir y el segundo había abierto una puerta falsa a esta calle desde su casa de la calle Alcantarilla (la calle Botica). El ayuntamiento daba la razón a Blas, pero Bartolomé denunció al alcalde, llegando el conflicto desde el juzgado hasta el gobernador civil, y finalmente, para saber a quién correspondía la competencia, al consejo de ministros.

El decreto es un poco extenso (son tres páginas), pero lo hemos transcrito porque nos ha parecido muy interesante.  Además podría darnos alguna luz de cómo resolvían nuestros antepasados sus conflictos vecinales.

Puesto que ya hace un par de siglos de esta historia esperamos no herir susceptibilidades de ningún tipo, seguramente los bisnietos de estos señores ya no vivan en el mismo lugar.






PRESIDENCIA DEL CONSEJO DE MINISTROS.




SS. MM. el Rey y la Reina Regente (Q. D. G.) y Augusta Real Familia continúan en esta Corte sin novedad en su importante salud.


REAL DECRETO.


       En el expediente y autos de competencia suscita­da entre el Gobernador civil de la provincia de Cá­diz y el Juez de primera instancia de Grazalema, de los cuales resulta;

Que solicitado por D. Blas Jiménez Padilla que el Ayuntamiento de Ubrique le cediera ó vendiera una parcela sobrante de la vía pública, en la calle­ja sin salida llamada del Agua, en aquella pobla­ción, el Alcalde, por decreto de 23 de Noviembre de 1885, y para que la Corporación municipal pu­diera resolver con el debido acierto, nombró como perito al Ingeniero industrial D. Emilio Moreno Po­zo, á fin de que hiciera el aprecio de dicha parcela é informara á la vez si procedía ó no la cesión del expresado terreno:


Que en cumplimiento de la comisión que se ha­bía conferido, el citado Ingeniero valoró el terreno indicado en la cantidad de 30 pesetas 23 céntimos é informó que, lejos de ser útil á la vía pública, era más bien un depósito de basuras, y como tal un foco de infección: que dicho terreno por sí solo no podía utilizarse para la construcción de una finca, puesto que por él tenía entrada una de las casas del solicitante D. Blas Jiménez: que era útil y ventajo­sa su venta, pero que se presentaba, al parecer un perjuicio de tercero, cual era la puerta abierta por el vecino colindante D. Bartolomé Frías durante el curso del expediente y sin la licencia de la Autori­dad, puesto que nunca tuvo la casa de Frías tal puerta en dicho sitio, sino dando á la otra calle que se indicaba en el plano: que parecía que dicha puerta se había abierto con el solo objeto de impe­dir la cesión solicitada: que si la Autoridad, á quien correspondía aclarar este hecho, entendía que era cierto, en tal caso el terreno estaría libre para poder utilizarlo en bien del solicitante y de los intereses de la villa:

 Calle Sin Salida
Gentileza de Ubrique en verde


Que en sesión celebrada por el Ayuntamiento en 21 de Noviembre de 1885, y en virtud de las mani­festaciones que á dicha Corporación hizo D. Blas Jiménez Padilla, de estar abriendo, en el terreno que tenía solicitado, una puerta el vecino Bartolo­mé Frías Olivares, acordó se participara inmedia­tamente por medio de un dependiente al Frías Oli­vares, la suspensión de la referida obra, hasta tanto que recayera en el expediente la resolución que procediese, sin perjuicio de hacerlo al siguiente día por medio de oficio, del que se recogería duplicado autorizado para que surtiese sus efectos, cuyo ofi­cio, en efecto, le fue comunicado á Frías en 23 del propio mes y año:


Que en 5 de Diciembre del mismo año 1885, dada cuenta al Ayuntamiento del expediente formado en virtud de instancia de D. Blas Jiménez Padilla so­bre la parcela de terreno de que viene hecho méri­to, la Corporación municipal, vistos los informes emitidos por la Comisión nombrada de individuos de la misma Corporación, y el Ingeniero, Ayudan­te de carreteras D. Emilio Moreno Pozo, cuyos in­formes estaban conformes con lo solicitado, acordó dicho Municipio, por unanimidad, y después de consultar las disposiciones vigentes relativas a la materia de que se trata, conceder al expresado Jiménez Padilla la parcela de terreno que pretendía, previo el pago de la cantidad en que había sido justipreciada, ó sean 30 pesetas 23 céntimos, y con la condición da que había de ejecutar la obra en el término de un año, y que se inscribiera el terreno en el Registro de la propiedad del partido, á nombre del Ayuntamiento, para que pudiera otorgarse á Jiménez por el Alcalde el correspondiente título de propiedad, cuya inscripción, en efecto, se verificó en el Registro de la Propiedad de Grazalema: 


Que en 10 de Abril de 1886, enterado el Ayuntamiento de que D. Bartolomé Frías Olivares, desobe­deciendo el acuerdo de la Corporación de 21 de Noviembre último, por el que se le ordenó la suspen­sión de la obra que estaba ejecutando de apertura de un hueco para una puerta en su casa morada que da á la calle sin salida de aquella población, la había terminado y continuaba utilizando, entorpeciendo con ello la obra que pretendía ejecutar don Blas Jiménez Padilla, á quien se concedió la parcela que tenía solicitada en el expresado sitio, acordó autorizar al Alcalde para que llevara á efec­to el acuerdo de concesión, tomando las medidas que creyera conducentes para el cerramiento del hueco á costa del causante, si él no lo ejecutaba en el plazo prudencial que se le concediera, y cuanto necesario fuese hasta dejar posesionado de la par­cela, sin obstáculo alguno, al comprador de ella Jiménez Padilla:    
           

Que en oficio de 14 de Abril de 1886 el Alcalde mandó á Frías Olivares que en el término de terce­ro día cerrase la puerta de que viene hecha referen­cia, evitando con ello otros procedimientos:


Que en tal estado las cosas, el Procurador don Martín Moreno Atienza, en nombre de Bartolomé Frías Olivares, acudió en 28 de Mayo de 1886 al Juzgado de primera instancia con un interdicto de obra nueva, alegando que el actor era dueño de la casa núm. 14 de la calle Alcantarilla, de Ubrique, con portada ó puerta falsa á la callejuela sin salida que dá á la calle del Agua: que en dicha callejue­la, y enfrente de la portada de la casa de Frías, te­nía otra Blas Jiménez Padilla, en la que había empezado á hacer obra, apropiándose el terreno que mediaba entre ambas casas, y en el que había construido una pared, tratando de cerrar la porta­da de la casa de Frías, en cuya cata puso una pie­dra para apoyar en la pared parte de la nueva construcción:


Que el Juez, por primera providencia, mandó sus­pender la obra, por lo que Jiménez Padilla puso en conocimiento de la Corporación municipal el hecho de haberse incoado el interdicto, acordando en su vir­tud la expresada Corporación acudir al Gobernador de la provincia, para que esta Autoridad suscitara al Juzgado la oportuna competencia, como en efec­to tuvo lugar, fundándose en que los artículos 72 y 73, párrafo quinto de la ley Municipal vigente con­ceden á los Ayuntamientos todo cuanto se refiera á la policía urbana y administración de los bienes y derechos de los pueblos; en que el párrafo prime­ro del art. 85 de la propia ley faculta la venta da parcelas, y al art. 89 de la misma ley prohíbe á los Juzgados admitir interdictos contra providencias administrativas en asuntos de la competencia de los Ayuntamientos; y citaba además el Gobernador el art. 1º de la ley de 17 de Junio de 1864 sobre enagenación de parcelas.


Que sustanciándose el conflicto, compareció ante el Juzgado en 19 de Julio de 1886 Bartolomé Frías Olivares, é hizo constar que á las nueve de la ma­ñana de aquel día, y por orden del Alcalde de Ubrique, se habían presentado dos maestros albañiles en su casa, con objeto de tapiar la puerta fal­sa que tiene y da á la callejuela sin salida de la calle del Agua: que en el Juzgado pendía interdicto de obra nueva contra D. Blas Jiménez Padilla, por tratar éste de obstruir dicha portada, en suyos autos había suscitado competencia el Gobernador de la provincia: que por esta razón el comparecien­te creía que era arbitraria la determinación del Alcalde de Ubrique, puesto que no debía practicar­se diligencia ni acto alguno que contrariase los derechos que se litigaban, hasta que se decidiera la competencia, y pidió que oficiara á dicho Alcalde para que suspendiese al cierre de la puerta, y que se pusiera el hecho en conocimiento del Gobernador de la provincia.


                Que el Juez, en providencia de 19 de Julio de 1886, y en vista de la anterior comparecencia, dispuso se librara comunicación al Alcalde de Ubrique, para que se abstuviera de mandar ejecutar acto alguno en la obra nueva objeto del interdicto, ni en la portada de la casa de Bartolomé Frías, hasta que se decidiera la competencia, y que se pusiera esta resolución en conocimiento del Gobernador civil de la provincia.           


Que en el día siguiente 20 del propio mes y año, el Procurador de Frías compareció ante el Juzgado manifestando que en aquel día el Alcalde de Ubrique había cerrado la portada de la casa de su principal que da á la callejuela sin salida de la calle de Agua, sin que hubiera bastado para impedirlo la comunicación que en el día anterior le dirigiera el Juzgado, y pidiendo que este se sirviese mandar que se abriera de nuevo dicha portada, dejando las cosas en el ser y estado que tenían antes de entablar la competencia; y que para ello se oficiara al Alcalde y á la vez al Juzgado municipal para que lo verificase si la primera de dichas Autoridades se negara:


 Que en providencia del mismo día, el Juez, en vista de la anterior comparecencia, manda librar nueva comunicación al Alcalde de Ubrique, para que ordenara se abriese la portada de la casa de Bartolomé Frías, cerrada por su mandato, y si no lo verificaba inmediatamente, que lo ejecutase el Juzgado municipal, á quién se libraría despacho con tal objeto, procurando que las cosas quedaran en el ser y estado que tenían antes de la competen­cia, evitando cualquier conflicto de atribuciones; dispuso asimismo el Juzgando, que se pusiera en conocimiento del Gobernador de la provincia la conducta del Alcalde de Ubrique en este asunto: 


Terminada la sustanciación del conflicto, el Juez dictó auto declarándose competente, alegando que hecha la cesión por el Ayuntamiento de Ubrique de la parcela pronominada á D. Blas Jiménez Padi­lla, mediante precio, adquirió éstos derechos domi­nicales absolutos, independientes de aquél, sobre ella, quedando, por lo mismo, sujetos ó los derechos que le correspondieran por virtud de la concesión, á los preceptos de la legislación común y limita­ciones que sobre los derechos dominicales pueden existir ó existen legítimamente adquiridos por cual­quier sujeto activo de derecho:


Que el Gobernador, de acuerdo con la Comisión provincial, insistió en su requerimiento, resultan­do de lo expuesto el presente conflicto, que ha seguido sus trámites:


Visto el núm. 2º del art.72 de la ley Municipal vigente, según el cual es de la exclusiva compe­tencia de los Ayuntamientos todo lo que se refiere á la policía urbana y rural, ó sea cuanto tenga re­lación con el buen orden y vigilancia de los servi­cios municipales establecidos, cuidando de la vía pública en general y limpieza, higiene y salubri­dad del pueblo;


Visto el núm. 3º del propio artículo y Ley, según el cual compete también exclusivamente á los Ayun­tamientos la administración municipal que comprende el aprovechamiento, cuidado y conservación de todas las fincas bienes y derechos pertenecientes al Municipio y establecimientos que de él dependan, etcétera, etc.


Visto el núm. 1º del art. 85 de la citada Ley Mu­nicipal, según el cual los terrenos sobrantes de la vía pública y concedidos al dominio particular, y los efectos inútiles, podrán ser vendidos exclusiva­mente por el Ayuntamiento.


Considerando:

1º Que el interdicto incoado por Bartolomé Frías Olivares, tiene por objeto impedir que se edifique en un solar vendido por el Ayuntamiento como te­rreno sobrante de la vía pública á D. Blas Jiménez, con la condición expresa de edificar en dicho terre­no en el plazo que se fijó.


2º Que la enajenación hecha y condiciones im­puestas por el Ayuntamiento al comprador, lo fue­ron en virtud de las atribuciones que para ello le confieren las disposiciones vigentes, y, por lo tan­to, los acuerdos y resoluciones del Ayuntamiento y Alcalde de Ubrique, no pueden ser contrariadas por la vía del interdicto, á tenor de lo que dispone el art 89 de la ley Municipal vigente.


3º Que, por tanto, no ha debido admitirse ni darse curso al interdicto incoado por Bartolomé Frías Olivares.


Conformándome con lo consultado por el Consejo de Estado en pleno;

      En nombre de mi Augusto Hijo el Rey D. Alfon­so XIII, y como Reina Regente del Reino, vengo en decidir esta competencia á favor de la Administración.
 
Dado en Palacio á 4 de Enero de 1888.—María Cristina.—-El Presidente del Consejo de Ministros, Práxedes Mateo Sagasta.


.


miércoles, 12 de septiembre de 2018

Publicidad de Manufacturas Alfa en 1938

Publicidad de Manufacturas alfa en la revista Vértice
Centro de Estudios de Castilla La Mancha



Por Esperanza Cabello

Hoy hemos encontrado, en la página de Estudios de Castilla La Mancha, una revista de agosto de 1938, la revista "Vértice", en la que hemos podido ver una publicidad de Manufacturas Alfa:



Manufacturas Alfa
Marroquinería Fina
Bolsos de Señora
Especialidad en Artículos de Fantasía
ALFA
Marca Registrada
Teléfono número 24
UBRIQUE (Cádiz-España)


Nos llama la atención que es la primera vez que vemos una fotografía de dos bolsos acompañando al anuncio, y que además está en papel azul celeste, es la primera "publicidad moderna" que hemos podido encontrar.


En la misma revista, pero en 1941, podemos ver otros dos anuncios de marroquinería ubriqueña:

Carlos Jiménez Martín
Fábrica de Artículos de Piel
UBRIQUE (Cádiz)

Sucesor de Juan Luque
Marroquinería Fina
UBRIQUE (Cádiz)


.

martes, 11 de septiembre de 2018

¿Dónde estaría el alfolí de Ubrique?

Las salinas de Hortales
Fotografía gentileza de Manuel Limón
Blog "Prehistoria del Sur" (en este enlace)





Por Esperanza Cabello

Todos sabemos que la sal era uno de los bienes más preciados en la antigüedad, no en vano a veces se pagaba con sal, eso era el "salario", y las salinas, tanto las terrestres como las marinas eran lugares de una riqueza increíble.
Nosotros nunca hemos tenido, en la Sierra de Cádiz, escasez de sal, porque hay unas salinas romanas, las Salinas de Hortales, entre El Bosque y Prado del Rey, que surtían a toda la zona de la sal necesaria. Para nuestros abuelos la sal era fundamental para conservar los alimentos, recordamos aún los grandes cajones de madera llenos de sal para guardar y conservar la carne cuando se hacía la matanza en diciembre.
Y ahora también lo tenemos mucho más fácil, pero dado lo imprescindible del uso de la sal para la vida diaria de las personas en la antigüedad y hasta hace un par de siglos en los grandes pueblos había, además del pósito de granos (que recogía cereales para todo el año) un depósito municipal de sal, y eso era el alfolí.
Un alfolí es exactamente eso, un depósito de sal municipal al que acudían los vecinos para adquirir la sal necesaria "para el agasajo de la casa".




Diccionario de la lengua castellana, 1726


¿Y en Ubrique? ¿Dónde estaba el alfolí?
Pues esa es nuestra duda, hay muy pocas referencias a esta institución. De lo que no cabe duda es de que la palabra "alfolí" es una preciosa palabra de la sierra en vías de desaparición, solo los mayores la conocemos, por haberla oído de nuestros mayores. Nos encantó encontrar esta palabra en un pregón de nuestro paisano Modesto Barragán, precisamente en el pregón de la feria de Bornos en 2008 (en este enlace). Decía textualmente:


“…yo tengo el árabe como lengua cooficial de mi habla andaluza. Usted …..sabe que a la hucha le digo alcancía, alhucema al espliego, alfar al horno, alfayate al sastre, aldaba al picaporte, alcándara a la percha, alfajor a la rosquilla, alcanfor a la naftalina, alcahueta a la celestina, alfolí al pósito, alcayata al clavo, alcaucil a la alcachofa, albéitar al veterinario, alberca a la piscina y almazara al molino”.

María José Sánchez Rodríguez nos explica que cada alfolí era otorgado, en principio, por orden real, y que en esta zona fueron los Reyes Católicos quienes normalmente otorgaron cada alfolí a las villas que podían tener este derecho. Además nos cuenta que normalmente "la plaza  era lugar de reunión para muchos, alrededor de ella se organizaban edificios de carácter oficial con la Cárcel Pública y el Cabildo, la carnicería, los graneros y el alfolí de la sal le daban un función eminentemente comercial."



En 1752, durante el interrogatorio para el Catastro de Ensenada, los Ubriqueños respondieron que en el término común de las cuatro villas existían las salinas de Hortales y pertenecían a Su Majestad, aunque se administraban en Sevilla.



En la provincia de Cádiz en 1855 existían fundamentalmente tres lugares que abastecían de sal los almacenes necesarios, las salinas de San Fernando, las de Sanlúcar  y las salinas de Hortales.
San Fernando abastecía a Arcos, con 500 quintales, a San Fernando, con 100 quintales y a Medina y a a Alcalá, con 250 y 200 quintales respectivamente. Sanlúcar abastecía a la población con 100 quintales y Hortales abastecía a Bornos, con 500 quintales, a Grazalema, con 600 quintales, a Olvera, con 500 quintales y a Ubrique, con 300 quintales.
Curiosamente las salinas de Hortales abastecían al menos 1900 quintales de sal.


Boletín Oficial de la provincia de Ciudad Real
8 de agosto de 1855
Centro de Estudios de Castilla La Mancha


Esta es la "Nota de las distancias que desde las fábricas y depósitos á estos mismos y á los alfolíes para el abono de portes en las conducciones terrestres de sal y de las cantidades de este artículo que debe haber siempre existente en aquellos como repuesto permanente".
En el alfolí de Ubrique, a seis leguas de las salinas, debía haber siempre al menos 300 quintales de sal para el uso y repuesto.



En 1860 se publicó, también en el boletín (gracias, José Manuel) el estudio de los gastos e ingresos de las salinas españolas.


Hablando en reales y céntimos, las Salinas de Hortales gastaban

En personal de la fábrica : 12.999,96
En resguardos marítimos y terrestres : 748.500
En visitas, escritorios y cultos de las fábricas : 500
En elaboración, compra de sales, obras  y reparos: 13.558
Total de obligaciones contraídas : 27.057,96


Y también producían

Quintales castellanos de sal elaborados: 8.483,86
Precio de la elaboración en cada salina: 3,18 

Nos falta por saber a cuánto venderían cada quintal de sal a los alfolíes, y a cuánto venderían el kilo de sal a nuestros paisanos, de lo que no cabe duda es de que el alfolí de Ubrique debió de representar un buen negocio para la municipalidad. Nos gustaría saber cuándo desapareció el alfolí ubriqueño, no queda ningún rastro ni en nombres de calles, ni en apodos, ni en lugares, una lástima.



.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Un orgullo de hermanos

Francisco y Manolo Cabello Izquierdo
Dos hermanos a cual mejor



Por Esperanza Cabello


Llevamos varios días detrás de esta fotografía, sabíamos que nuestros dos hermanos mayores están colaborando, como siempre, con los actos en honor a nuestra Patrona y queríamos dejar constancia de cómo por encima de cualquier otra consideración, en nuestra familia se respira armonía, cercanía y orgullo de nuestras tradiciones, de esas que nos enseñaron nuestros padres y abuelos.

Francisco, como todos sabemos, pertenece, casi desde siempre, a la Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios, es, actualmente, uno de los miembros más antiguos y anudó su pañuelo en las andas siguiendo la tradición familiar, porque nuestro abuelo (también Francisco Cabello) ya había sido horquillero de la Virgen en los años veinte, y nuestro padre, Manuel Cabello, lo fue en los cincuenta y sesenta.
Dedicado a su Hermandad, cada año se emplea a fondo, sobre todo en estos días, al servicio de la comunidad, acompañado siempre por su mujer, María del Carmen Oliva, y antes por su hjo Francisco, que también ha sido horquillero.
Manolo no está relacionado con la Hermandad, sino con la música (él pertenece, como diría nuestro tío José María, a "l'église événement" y no a "l'église institution"). Desde pequeño la música ha sido su pasión, desde muy chiquitín pertenecía a la coral del colegio, más tarde cantamos algunas misas de Navidad y él continuó de esta forma con la tradición familiar, porque nuestro padre también fue miembro del coro de Ubrique y nuestra madre del coro parroquial.
Manolo se ha dedicado a la música en muchas facetas, como bajista de varios conjuntos, como alumno de la escuela de música Juan Chacón, como miembro de la coral Remedios Pozo, de la coral Ocurris Populi y ahora, junto a su mujer Reme Viruez, como miembro del grupo polifónico Canticorum.
Y Canticorum ha acompañado en estos días de funciones religiosas y misas al coro parroquial de voces blancas, junto al pianista Daniel Borrego (que fue uno de los primeros directories de Ocurris Populi), para cantar sus piezas litúrgicas.


¡Felicidades, hermanos, sois lo mejor de lo mejor!


Manolo, Reme, Mari Carmen y Francisco
Justo antes de la misa del Voto


Así que esta es una oportunidad que no queríamos perdernos, ver cómo en nuestra familia, fundamentalmente en los dos hermanos mayores, se fundían las tradiciones y los deseos de todos los que nos antecedieron, viendo cómo a pesar del paso del tiempo nuestro padres y nuestros abuelos hoy estarían felices a no poder más al ver a estos continuadores de la saga manteniendo el nombre de la familia en las tradiciones de nuestro pueblo.
Y eso solo  en la iglesia, porque en los fuegos, que ya apasionaban a nuestro padre, tenemos al fiel seguidor, Leandro, y a los balcones acicalados con preciosos mantones de Manila nos apuntamos nosotras. Solo nos faltaría una persona en la Banda de Música, que ha hecho un trabajo impresionante en estos días de procesión, por encima de la lluvia, del ruido, de las aglomeraciones, trabajando con una profesionalidad y un esmero encomiables.


Claro que hacer una misa cantada o procesionar a nuestra Patrona no es cosa de pocos, así que queremos también dar la enhorabuena a la Hermandad, que han pasado una gran inquietud por la meteorología y han trabajado mucho para hacer esto posible.





Y también al Grupo Coral Polifónico Canticorum, que llevan muchos días acompañando a todo el pueblo en sus fiestas más señaladas, esforzándose al máximo para que sus voces acompañen y amparen estos actos solemnes.





Ya casi están terminando los actos en honor a la Virgen de los Remedios. Esta mañana ha concluido todo el ritual litúrgico y esta tarde tendrá lugar la procesión del Voto, a partir de las siete y media y con el recorrido habitual por las calles de nuestro casco antiguo desde la calle Botica hasta la Torre por la calle Nevada llegando al San Juan y bajando por la calle San Francisco hasta el convento. 
Está previsto que esta procesión llegue entre las diez y media y las once a la capilla del convento, santuario de nuestra Patrona.

¡Enhorabuena a todos los participantes! Esperamos que nuestras tradiciones sigan gozando de esta espléndida salud.


.


.

sábado, 8 de septiembre de 2018

La procesión y la lluvia

 Nuestra Patrona en la calle San Pedro
La lluvia se alejaba definitivamente




Por Esperanza Cabello

No recordamos una procesión con tanta incertidumbre en todos los años que la hemos vivido. Y mira que la feria ha venido aguada muchas veces,  o que alguna noche de fuegos no se ha podido celebrar por las inclemencias del tiempo, pero la tarde de la procesión siempre había sido propicia, meteorológicamente hablando, pero hoy hemos estado en un tris de no poder ver a nuestra Patrona en las calles.





A la salida no parecía haber mucho problema, pero mientras iban llegando al San Juan, donde por cierto hicieron una parada emocionante delante de la casa de nuestra amiga Pepi (siempre paran a la Virgen delante de las casas en las que hay vecinos devotos que están enfermos o muy mayores),  el cielo se fue encapotando un poco más y todos nos temíamos que no iba a poder continuar, y que a la llegada a la plaza de Francisco Fatou habría que ir directamente a iglesia de regreso por la puerta de la Plaza.



Porque, en caso de inclemencias, el trono con la imagen de la Virgen de los Remedios no puede refugiarse en ningún sitio, solo cabe en la parroquia, por la puerta de la Plaza, en el San Antonio, en el Jesús y en el Convento.
Pero a pesar de todos esos paraguas que aguardaban, abiertos, en la plazoleta, vimos que la cabecera de la procesión enfilaba, en un clarito, nuestra calle.
Pero claro, siempre pendientes del tiempo. Escuchamos la campanilla tintineando con rapidez, indicando a los fieles que se apresuraran, a ver si era posible hacer un recorrido un poco más amplio pasando por la Pilita Abajo.




Y minutos más tarde ahí estaba la procesión, pasando, como desde hace más de cien años, por nuestra calle, por la antigua calle San Pedro (desde 1801, que Miguel de Olivares construyó la ermita), reconvertida en calle Beato Diego porque este insigne ubriqueño vivía en el número 23 de esta calle.




Para nosotros siempre es una emoción ver la procesión y un tremendo orgullo encontrarnos, año tras año, con nuestro hermano Francisco, horquillero de la Patrona, ocupando el lugar que nuestro abuelo en los años veinte y nuestro padre en los cincuenta ocuparon con la misma devoción que nuestro hermano.
 


Hace ya dos años que nuestra madre no está con nosotros, pero el momento en que la procesión se acerca a nuestro balcón siempre trae consigo un mundo de recuerdos familiares, de alegrías, de prisas, de mantones de Manila, de ropa nueva y niños bien repeinados, de lágrimas contenidas, de rezos y devociones, de promesas, de alegrías.
Y es el momento, sobre todo, de todas las mujeres de nuestra familia, de las abuelas, de las tías, de las madres, de las madrinas, incluso de nuestras niñeras. 
Y mirando esta fotografía hemos podido comprobar cómo el azar ha reunido a nuestro hermano Francisco con nuestra niñera María (a la derecha de la fotografía) que tantos años pasó en nuestra casa ayudando a nuestra abuela y cuidando de nosotros.



Y llega el momento más cercano, ese en el que piensas que podrías tocar el trono si alargaras el brazo, y en el que te das cuenta de que toda la familia está cerca, un hermano en el balcón de al lado, otro cantando, el mayor de horquillero... 
Hemos aprendido muy bien de nuestros padres, que por encima de cualquier consideración, siguen aquí, en nosotros.





Y al pasar nos damos cuenta de que el cielo se ha despejado, de que los nubarrones que estaban sobre el campanario se han difuminado, y que aquella oscuridad que se veía en los Bujeos se estaba aclarando, y eso que como ya iba siendo tarde oímos cómo el capataz daba las instrucciones para que se encendiera ya la luz del trono.  
Así, en el claroscuro del atardecer, vimos cómo todo el cortejo, con una banda de música entregada y alegre que no dejaba de embelesarnos con sus acordes acompañando a la Patrona, continuaba su recorrido alegrando e iluminando las calles de Ubrique.


 

 Parece que todo va a seguir con normalidad en esta ocasión, los miembros de la Hermandad respirar tranquilos sabiendo que de nuevo, un año más, van a cumplir su deseo.
Y mañana, domingo, de nuevo a las andas. Cada domingo posterior al ocho de septiembre se celebra la procesión del Voto, con un recorrido diferente por las calles más antiguas de Ubrique, por las que se procesiona la Virgen en recuerdo y agradecimiento de su intervención, hace ciento sesenta y tres años (en este enlace) durante una epidemia de peste.



 Y por fin llegamos a la Pilita Abajo, donde tantos ubriqueños y ubriqueñas se agolpan para saludar a su Patrona, todo un esfuerzo por parte de tantas personas que trabajan, colaboran y desde hace tantísimos años luchan para que todos los actos en honor a Nuestra Señora de los Remedios sean un éxito.
¡Enhorabuena a todos!

Y ahora quisiéramos agradecer en nombre de todos los ubriqueños, el tremendo esfuerzo que realizan los miembros de la Hermandad en cada procesión. Hemos hecho un pequeño reportaje (lamentamos la escasa calidad de las imágenes, pero eso de las fotografías no es lo nuestro) con el paso del trono por la última parte de la calle Nuestra Señora de los Remedios, que a lo empinado del terreno une unos escalones que impiden la marcha normal  del cortejo y donde hay que coger a pulso el pesado trono sin que se tambalee ni se caiga.
En la serie de imágenes se ve cómo la bajan de los hombros, caminan con ella a pulso los últimos metros de la calle, suben los escalones y llegan por fin a la calle Toledo.














.