jueves, 10 de noviembre de 2016

Serie de postales de Ubrique de los sesenta y los setenta

 Ubrique: Avenida de España
Mediados de los setenta



Por Esperanza Cabello

 

Nos gusta coleccionar postales de nuestro pueblo y su entorno, habíamos publicado una serie de postales de nuestro pueblo entre 1914 y 1917 (en este enlace), y ahora  nos vamos a una época más reciente.

Ayer hablábamos de una serie de postales de Ubrique de los años sesenta y setenta que acabábamos de adquirir, y, como hemos estado organizándolas, se nos ha ocurrido publicarlas todas, de una en una, añadiendo algunas que faltaban a la colección.
En estas hay imágenes de  fotógrafos anónimos, otras de Avelino, otras de Gustavo; también hay algunas de la librería de El Cristo de Limpias y de varias empresas catalanas o valencianas.
Sabemos que aún faltan algunas, tenemos copias de copias, pero con muy escasa calidad. Esperamos que dentro de poco podamos tener esta colección completa y les rogamos que, si tienen alguna que añadir, nos las hagan llegar, que lo haremos en su nombre.
 Esperamos que las disfruten.




Ubrique: Calle Caracol



Ubrique: Calle Torre y Peñón de la Becerra



Ubrique: Calle de San Sebastián



Ubrique: Calle de San Sebastián



Ubrique: Calle de San Sebastián



Ubrique: Calle Toledo




































































































Postales de Ubrique

Postales de Ubrique de los años sesenta, setenta y ochenta



Por Esperanza Cabello

Hace unos días comentábamos con unos amigos que el archivo fotográfico y documental que poco a poco hemos ido confeccionando es cada vez más importante, y que, sin haber sumado aún el archivo de nuestros padres, debe de haberse convertido en una referencia para las pequeñas historias de nuestra historia.
Este archivo se ha ido conformando a lo largo de los años con compras, regalos, librerías, tiendas de segunda mano e incluso encuentros casuales. 
Pero internet, para este tipo de cosas, se está convirtiendo en nuestro mejor aliado, pues pone en contacto a personas de todas partes con intereses similares, y han comenzado a surgir los trueques y cambios.
Y hoy hemos recibido una treintena de postales de Ubrique que habíamos procurado la semana pasada. En este caso ha sido muy fácil y con muy poco coste, porque son postales circuladas y relativamente modernas (de hace cuarenta o cincuenta años). Son casi todas conocidas y ya teníamos casi todas, pero hoy vienen con el valor añadido de los detalles de la correspondencia. Se trata de las postales que un señor de Ubrique fue recibiendo en Madrid, enviadas por su familia a lo largo de un par de décadas, llenas de mensajes relativos al pueblo y familiares (obviamente no los hacemos públicos porque son temas personales de personas que quizás conocemos). En las primeras postales el corazón nos dio un vuelco, pues el señor se llama Leandro, como nuestro abuelo, y pensábamos haber recuperado un pequeño tesoro familiar. Pero se trata de otro Leandro. Lástima.
De todas formas estas postales han pasado a formar parte de este archivo fotográfico que vamos atesorando poco a poco, seguros de que cada vez habrá más "pequeñas historias" recogidas en nuestros archivadores.


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miércoles, 9 de noviembre de 2016

Automóviles en Ubrique: Historia de la automoción gaditana, por Manuel López Doña

 Ubrique, postal de los años 20
Fachada de la casa de alquiler de coches


Por Esperanza Cabello

Tenemos muy pocos datos de los primeros automóviles que circularon por Ubrique. Conocíamos, hasta el momento, la historia de nuestro tío Rogelio Janeiro, que fue la primera persona que murió por accidente de automóvil en Ubrique, eso fue en 1929.
Sabíamos también que hubo otros automóviles anteriormente, en el grupo de "Ubrique en el recuerdo" Pedro Pablo García compartió la fotografía de un coche de los años veinte, matrícula de Madrid.


Uno de los primeros coches que circuló en Ubrique 
Del muro de "Ubrique en el recuerdo"


Se trataba de uno de los primeros automóviles que circularon por Ubrique, con ruedas aún de madera y manivela de arranque. Pero, dado que los primeros vehículos de gasolina llegaron a España en 1881,  (parece que el primer auto matriculado en nuestro país fue el PM 1, en Palma de Mallorca) era lógico suponer que hubiera habido algún automóvil en Ubrique en los primeros años del siglo XX.  


Pero hay un gaditano, Manuel Enrique López Doña, apasionado de la automoción y un gran experto en vehículos clásicos y antiguos, que está trabajando, con el Archivo Provincial de Cádiz, sobre la historia de la automoción en Cádiz y que ha hecho varias publicaciones al respecto. Si hay alguien que sabe de aquellos primeros coches, y además documentado, ese es Manuel. En este enlace pueden ustedes ir conociendo la historia de la automoción en nuestra provincia.

Y justamente hace un par de días Manuel Sánchez Doña escribía en el muro de Ubrique en el recuerdo lo siguiente:

El primer coche de Ubrique: CA-89
El 18 de febrero de 1913


Don Jose Bohorquez Rubiales, vecino de Ubrique, con cédula personal de 8ª clase, solicita del Sr. Gobernador Civil que, habiendo adquirido un carruaje automóvil marca Ford de 20 Hp, motor 155.899 y peso de 650 kilogramos, cuyo certificado de pago de aduanas presenta, Suplica a V.S. Se digne comunicar las órdenes oportunas para que, previo el reconocimiento facultativo de dicho automóvil, sea inscrito en el registro correspondiente y se expida el correspondiente permiso para que pueda circular por las carreteras el expresado carruaje, así como también que se autorice al que suscribe D. José Bohorquez Rubiales y al mecánico Juan Toro, natural de Zahara de la Sierra y domiciliado en Ubrique, para guiar automóviles; y a este fin solicita verificar el examen que el citado Reglamento determina 

El día 15 de noviembre de 1912 había sido importado desde Detroit (Estados Unidos)
Y el 20 de febrero de 2013, dos días después de solicitarlo, el Ingeniero Subalterno de Caminos Canales y Puertos D. Francisco Garcia de Sola, certifica haber reconocido en Cádiz un coche automóvil para el servicio particular propiedad de D. José Bohorquez Rubiales, vecino de Ubrique, con domicilio en la calle Colón nº8. El expresado automóvil es de la marca Ford, con motor de cuatro cilindros y de 14/16 H.P. Con dos velocidades y marcha atrás. La inflamación por magneto, el arranque por manivela, la transmisión por cardan y el escape de los gases a la atmósfera por el intermedio de silencioso. Frenos muy potentes de mano y pedal. La caja es de la forma llamada “Faeton”, siendo capaz de conducir dos personas en el interior y dos en el pescante. Provisto de dos faros de acetileno y de dos faroles en la delantera y de uno en la trasera color rojo. También lleva una potente bocina de alarma.

De las pruebas realizadas resulta que todos los órganos y aparatos no constituyen causa especial de peligro, haciendo poco ruido al marchar, superando las pruebas de conducción, el informe es favorable.
El mismo día de su inspección, el Gobernador Civil, D, José de Echanove Martinez lo autoriza a circular por las carreteras de España. Supongo que sería el primer coche que autorizaba circular en Cádiz, pues se incorporó como Gobernador el día 15 de febrero (cinco dias antes). El Gobernador Civil era Médico y del Partido Liberal (y con 2 c. -vease artículo de la época sobre su proceder-).
Don Jose Bohorquez Rubiales nació en Ubrique en 1878, en 1913 tenía 35 años cuando compró el flamante Ford T. Fue alumno de la Facultad de Derecho de la Universidad Central y creo que tuvo cinco hermanos. La casa en que vivió en Ubrique fue demolida hace unos 15 años y adquirida por una de las eminencias mas destacadas de la Ginecología española.


 
Este es el documento original
Custodiado en el Archivo Histórico Provincial de Cádiz


Así pues, el primer automóvil llegó a Ubrique en febrero de 1913 (hace ciento tres años), era un Ford T y lo compró don José Bohórquez Rubiales, que fuera diputado en Cádiz en 1907.
José Bohórquez era hermano del que también fuera diputado y senador  Bartolomé Bohórquez. En realidad los cuatro hermanos Bohórquez Rubiales desarrollaron su labor política simultáneamente en el ámbito nacional y local, pues Fermín fue senador en 1919 y Rafael era el vicepresidente del Gremio de Labradores en Jerez en 1911.
José , como explica Manuel Jesús, hizo sus estudios en la Facultad de Derecho de Madrid (en este enlace) y tuvo una activa vida política al principio del siglo XX.


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lunes, 7 de noviembre de 2016

Ubrique, un pueblo ejemplar

Ubrique, por Leandro Cabello   


 Por Esperanza Cabello 

Vivir en un pueblo tiene, como es obvio, sus ventajas y sus inconvenientes. Estamos más apartados de la "modernidad", somo un poquito más "celosos" de lo nuestro, más tradicionales... Pero en algunos casos el respeto a las tradiciones sanas y ancestrales se convierte en un valor añadido para todos nosotros.
Hoy nuestro amigo José Manuel Amarillo (del blog Naturaleza, Sitios y Gentes)  nos ha enviado un recorte del diario de Jerez.



 
Lunes, 7 de noviembre de 2016

Se trata de una de las cartas publicadas en la sección "Cartas al Director", escrita por Roque Gómez Jaén, de Puerto Real. En ella don Roque explica sus razones para pensar que somos un pueblo ejemplar. La verdad es que nunca lo hubiéramos pensado. Pero mejor será leer la carta.


Cartas al director
Gentileza de José Manuel Amarillo







Ubrique, un pueblo ejemplar



Llegar a Ubrique por la carretera de El Bosque es un espectáculo para la vista, impresiona el macizo montañoso y el valle al fondo. Creo que, con independencia de la excepcional belleza de la zona, a un pueblo lo hacen sus habitantes. De ellos quiero hablar ahora.

Por motivos profesionales, he tenido la fortuna de viajar a Ubrique un buen número de veces. En mis visitas pude constatar que las persona a las que traté durante algo más de tres años eran, por lo general, serias, trabajadoras y poco dadas a las lamentaciones.

La economía de Ubrique ha pasado unos años malos, pero ahora, una vez más, parece que remonta gracias al retorno de empresas que emigraron y al éxito de la “marca Ubrique”. Me congratulo por todo ello, pero cuando digo que Ubrique es un pueblo ejemplar lo hago pensando en algo que me ocurrió en una de mis visitas. A saber: Un día de invierno, al llegar a la avenida de España sobre las diez de la mañana, me encontré que los bares, habitualmente abiertos, estaban cerrados. Extrañado, recorrí un buen trecho de la avenida mencionada, y, por fin, pude encontrar uno abierto.

Le pregunté al camarero el motivo por el que los comercios estaban cerrados y me dijo que los vecinos estaban enterrando a una persona muy querida.

Este uno de los motivos por el que pienso qu Ubrique es un pueblo ejemplar. ¡En pleno siglo XXI y plena globalización de la indiferencia, un buen número de vecinos abandonan sus negocios para acompañar al difunto a su última morada!


Roque Gómez Jaén (Puerto Real)


 Al leer esta carta hemos recordado, tristemente, el entierro al que acudimos ayer, y hemos pensado que, en el pueblo, eso es lo normal. Todo el que puede para un momento para acompañar a ese ser querido, a ese vecino, a ese familiar. Ayer había centenares de personas despidiendo a Antoñín, vecinos, compañeros, amigos, empresarios, comerciantes, políticos, maestros, la coral en pleno, representantes municipales, amigos de la infancia, pintores, petaqueros... y para nosotros es lo normal, es lo que hacemos, acompañar a las personas queridas y a sus familiares en estos momentos difíciles.

Don Roque se habría quedado entonces pasmado si hubiera podido ver cómo eran los entierros hace un par de décadas. Entonces los difuntos se velaban en las casas, al día siguiente se les hacía el funeral en la parroquia y después se los llevaba al cementerio haciendo todo el recorrido a pie (hasta los setenta) o en coche fúnebre. En un momento del cortejo, las fábricas cesaban su actividad y todo el mundo salía a Los Callejones, donde se paraba el séquito, frente a Los Amarillos, para despedir al difunto y dar sus condolencias a los familiares. Se formaba una fila larguísima de personas que pasaban y saludaban bajando la cabeza.
 
A veces es mucho mejor conservar los valores de los pueblos y ser un poquito más personas...


Muchas gracias, José Manuel, por habernos enviado este recorte y habernos hecho pensar. Gracias a Roque (a quien no conocemos) por esas bonitas y bienintencionadas palabras. Gracias a Leandro por dejarnos utilizar esa estupenda fotografía de Ubrique y muchas gracias al Diario de Jerez por publicar y poner a nuestro alcance esta carta.


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domingo, 6 de noviembre de 2016

Antonio Mateos Coronil, por Daniel B. Marente

Actuación de la Coral con Daniel B. Marente como Director
Servitas. Cádiz 2008


Por Daniel B. Marente


Ayer de madrugada nos dejaba nuestro querido Antonio Mateos Coronil: Antoñín, como todos le conocían en el pueblo.
"Tilín" como yo solía llamarle cariñosamente tras una divertida anécdota en un concierto en el hotel Los lebreros de Sevilla. Los que de verdad conocían la amistad que un día nos unió, entenderán de sobras el porqué del psudónimo. Aunque un poco más tarde y tras los ensayos de la gran vía de Chueca y Valverde pasó de ser Tilín a secas para convertirse en "Tilín de Muñóz"....Sé que a más de uno que recuerde esa época pasada le traerá una sonrisa a su rostro el recordar tales hazañas, pese a la tristeza que a todos se nos queda hoy tras su partida.
Antoñín fué siempre un hombre campechano y sencillo, de su familia y de sus amigos. Un tipo espléndido y desprendido como el que más cuando tuvo que estar para tender una mano donde hiciese falta. Siempre un consejo, siempre un oido....Una entereza de hierro para superar obstáculos y dificultades, muchas de ellas por sus contínuos problemas de salud que se le fueron presentando a lo largo de muchísimos años. Pero ahí estaba siempre, al pie del cañón restando hierro al asunto y bromeando constantemente sobre ello.
Tilín era un enamorado de la vida, era todo un personaje, de los de verdad, y sé que muchísima gente le va a echar en falta a partir de ahora.
Yo he tenido suerte de haberme topado con él en la vida , incluso he de reconocer que fué un apoyo indispensable en un tiempo pasado, he disfrutado de su sabiduría, así como también he compartido con él momentos muy importantes de mi existencia y de mi transcurrir por la vida.


Quiero compartir en su honor un texto de San Agustín que trata sobre la partida de este mundo. Es una preciosidad:

La muerte no es nada, sólo he pasado a la habitación de al lado.
Yo soy yo, vosotros sois vosotros.
Lo que somos unos para los otros seguimos siéndolo
Dadme el nombre que siempre me habéis dado. Hablad de mí como siempre lo habéis hecho. No uséis un tono diferente.
No toméis un aire solemne y triste.
Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos. Rezad, sonreíd, pensad en mí.
Que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido, sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra.
La vida es lo que siempre ha sido. El hilo no se ha cortado.
¿Por qué estaría yo fuera de vuestra mente? ¿Simplemente porque estoy fuera de vuestra vista?
Os espero; No estoy lejos, sólo al otro lado del camino.
¿Veis? Todo está bien.
No lloréis si me amabais. ¡Si conocierais el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudierais oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos ¡Si pudierais ver con vuestros ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudierais contemplar como yo la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!
Creedme: Cuando la muerte venga a romper vuestras ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban\ y, cuando un día que Dios ha fijado y conoce, vuestra alma venga a este Cielo en el que os ha precedido la mía, ese día volveréis a ver a aquel que os amaba y que siempre os ama, y encontraréis su corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volveréis a verme, pero transfigurado y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando con vosotros por los senderos nuevos de la Luz y de la Vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás.
AMÉN



Con esta bonita foto (servitas Cádiz 2008) me despido de él. Tan solo en el plano "físico", ya que él sigue y seguirá con todos sus amigos, con su familia y por el discurrir de las calles y plazas de su pueblo...
Tu obra y tu existencia perdurarán para siempre , no me cabe la menor duda.
Un abrazo, Tilín


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sábado, 5 de noviembre de 2016

Antonio Mateos Coronil "Antoñín". In memoriam.

Antonio Mateos (arriba, junto a la columna)
Antigua Coral de Ubrique   
Gentileza de "Ubrique en Verde"


Por Esperanza Cabello


Hoy el mundo empresarial y el mundo cultural ubriqueño están de luto. Nos hemos levantado con una triste noticia, la muerte de Antonio Mateos Coronil, un gran empresario de nuestro pueblo que fundó, junto a sus hermanos, una de las empresas de marroquinería más reconocidas mundialmente en los ochenta y noventa; también un gran cantante, que ha formado parte desde su juventud hasta su madurez de todas las corales reconocidas, con su gran vozarrón tan melodioso; y, fundamentalmente una gran persona, un gran señor en todos los momentos y en todas las circunstancias.
Antoñín, como todos lo conocemos, es una persona querida y apreciada en el pueblo, siempre ha estado dispuesto para los que le han pedido ayuda, siempre ha sido amigo de sus amigos y ha sido un gran apoyo para su familia, en todos los momentos.
Durante toda su vida ha trabajado en el sector de la piel, los maletines y "attachés" que fabricaba su empresa fueron una seña de identidad y de calidad de la marroquinería ubriqueña, y siempre dedicado a su familia.
Casado con María Jesús Ruiz Benítez, su novia de toda la vida, han tenido tres hijos: Juan María, (que tomó su nombre de su abuelo paterno, zapatero muy reconocido), Serafín (que tomó su nombre de su abuelo materno, maestro de marroquinero, muy apreciado y querido en el pueblo) y Antonio, el más joven, que se llama como su padre.
Ahora, con sus tres hijos casados, muy contentos con sus nueras (Ana Mari, Almudena y Cristina) y siendo un abuelo cariñoso y feliz, Antoñín había vuelto, junto con su esposa, a incorporarse a la tradición coral ubriqueña, como en sus años jóvenes.
Ha formado parte de la cuerda de bajos de la Coral Polifónica Ocurris Populi desde su nueva andadura, creando lazos de afectos y gran amistad con todos sus componentesque lo quieren de verdad, tanto a él como a María Jesús, su esposa, que han aportado a la coral un nuevo toque de alegría y de buen hacer.
Nuestro hermano Manolo, en su nombre y en el de los componentes de la coral quiere expresar si tristeza y su dolor por esta muerte tan temprana y desgarradora.


Antoñín con otros integrantes de la coral después de una función


Nos ha entristecido muchísimo esta noticia, Ubrique ha perdido a un gran hombre, pero su recuerdo perdurará entre nosotros para siempre, ha dejado huella en muchos de nosotros.
Su voz continuará sonando en la coral (en este enlace) para siempre, y seguro que su magnífica voz de bajo segurá resonando en nuestros oídos mucho tiempo.

Todo nuestro cariño para María Jesús, Juan María, Serafín, Antonio, Ana Mari, Almudena y Cristina; para todos sus nietos, sus hermanos, sus sobrinos y todos sus familiares.

Su entierro será mañana domingo, seis de noviembre, a las once de la mañana  en el cementerio de San Bartolomé, en Ubrique.


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Los componentes del grupo "Ubrique en el Recuerdo" han dejado sus condolencias a su familia durante todo el día, Antoñín es una persona muy querida:



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viernes, 4 de noviembre de 2016

Don José Corrales, uno de los precursores del curtido ubriqueño

 Familia de don José Corrales Marín  
Censo de Ubrique 1830  
Archivo Histórico Municipal  

Por Esperanza Cabello    


Hemos localizado en el libro de censo de 1830 del Archivo Municipal de Ubrique a la familia de don José Corrales Marín, (¿quizás familiar de don José Corrales Jordán?). Nos ha llamado la atención que aparece como Fabricante de Curtidos, y nos ha recordado un dato que conseguimos el año pasado en el Archivo Histórico de Jerez.
Precisamente pudimos encontrar a don José Corrales, de Ubrique, como uno de los participantes en la Exposición Jerezana de 1858.


Don José Corrales
Registro de entradas para la Exposición de Jerez de 1858
Gentileza del Archivo Histórico Municipal de Jerez


Con el número 173 y fecha de 28 de abril de 1858, encontramos en el Archivo de Jerez la entrada de una piel curtida o cordobán con las iniciales JC, para participar en la Exposición Jerezana de 1858.
Curiosamente don José Corrales entregaba su piel curtida al mismo tiempo que don José Félix Aragón entregaba seis muestras de petacas de diferentes cueros (en esta entrada), que son las primeras petacas documentadas de las que tenemos noticias.
Aunque de las primeras fábricas de curtidos ya tenemos noticias en 1752, y se trataba precisamente de la empresa de una mujer ubriqueña, doña María Esteban Viruez (en esta entrada), pero cien años más tarde, en 1858, los curtidos ubriqueños eran ampliamente reconocidos, participando en las exposiciones y los concursos a nivel nacional, y don José Corrales fue uno de los encargados de dar renombre y prestigio a una actividad que nos honra a todos los ubriqueños.


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jueves, 3 de noviembre de 2016

Cuando los Nueve Caños eran algo más que nueve

Julia Janeiro Rubiales  en la fuente de los Nueve Caños
Fotografía de Pedro Rubiales, 1921


Por Esperanza Cabello

A veces nos sorprendemos a nosotros mismos descubriendo, en fotos que ya habíamos visto, otros matices, otros puntos de vista.
Muchas veces hemos hablado del "tío Pedro", Pedro Rubiales, que era muy aficionado a la fotografía y se encargó de fotografiar el Ubrique de finales del siglo XVIII y principios del XIX. La mayor parte de su obra está hoy día desaparecida. Nuestra tía Isabel, que guardaba muchas de sus fotografías, nos contó que un día don Francisco García Parra y el padre Fray Sebastián vinieron a la casa a pedirle a su madre unas fotografías "para un libro que estaban escribiendo", y que se llevaron un buen montón de fotografías que nunca volvieron a sus manos.
Pedro hizo fotografías para la prensa, para publicidad y para muchas familias ubriqueñas; también, por supuesto, para su propia familia, y gracias a él tenemos muchos testimonios fotográficos de principios de siglo.
La fotografía que traemos hoy, en la que está un señor que nos recuerda al propio Pedro (suponemos que forma parte de una serie de fotografías durante un paseo por el pueblo que hemos ido publicando), nos parecía un simple ejercicio de fotógrafo. Si ponemos atención vemos que la cara de la amiga de nuestra abuela está partica por la mitad, y superpuesto un trozo de otra fotografía.
Pero hoy, al fijarnos bien en la foto, nos hemos dado cuenta de que, a pesar de que no se aprecian bien los nueve caños, se trata, sin lugar a dudas, de la fuente de los Nueve Caños.
Solo quedan tres o cuatro embocaduras de las antiguas y se ven perfectamente los dos pilones de caliza tallados que había en origen.
Las lavanderas están a la izquierda, en el mismo lugar en el que las hemos visto en otras postales de principios del siglo pasado. Hasta 1927, con el alcalde don Claudio Reguera León, no se construiría el primer lavadero que hubo en la zona (en este enlace).
La fuente, que había sido construida a principios del siglo XVIII, se remodelaría completamente en 1937, durante las obras de la traída de aguas al pueblo. Entonces se sustituyeron los dos pilones y también se cambiaron las embocaduras de los nueve caños, quedando la fuente como la conocemos actualmente.


En este video podemos ver los detalles de la fuente

Ya solo nos queda que nuestro tío José María o nuestras tías ´Remedios o Ana María nos confirmen la identidad de la "amiga" de nuestra abuela y de las dos pequeñas, y así tendremos el marco de este paseo por Ubrique completo.


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Nota del día seis: Este es el comentario de nuestro tío José María Cabello:

La foto es un encanto y ver a la abuela Julia en su espléndida juventud, una gozada.Por la fecha en que se realiza, todavía está vestida de aquellos intrrminables lutos, algo aliviado seguramente en recuerdo de su padre.
 Su acompañante- aunque la visión del rostro no es completa- es su inseparable Maria Luque, destinataria de muchos de los cuadros realizados por abuela y sus hermanos, rescatados por tus padres después de repetidas visitas a Fuente de Andalucia, donde vivía su hermana Lola.
 La pequeña que aparece debe de ser una de las hijas de tía Isabel, Belén o Isabelita (lástima que nuestra desaparecida cronista familiar no pueda identificarlo) y ciertamente el señor ensombrerado que figura a la derecha no es Pedro Rubiales, al que yo conocí ya mayor pero siempre barbilampiño y con boina.
Si es el autor de la foto, aunque de aquellos años existen fotos familiares que realizaba A. Horrillo, un fotógrafo que vivía en Villaluenga.
En cuanto al marco....otro bello rincón de mi pueblo, con la pátina antigua del lavadero y de los caños rotos.

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martes, 1 de noviembre de 2016

Aceitunas "zajás" para el día de los difuntos

Aceitunas para sajar
"... de aquellas moraditas"
que decía tito Pepe Luis


Por Esperanza Cabello

Quizás no sea lo más propio recordar el Día de los Difuntos con aceitunas, no siempre  encontramos lo más apropiado, pero hoy es así.
No teníamos muy claro si escribiríamos sobre los difuntos o no, este año ha sido muy difícil y muchas personas queridas nos han dejado, así que todo se hace más complicado.
Esta temporada hemos dejado de hacer casi todas las tareas tradicionales que hacíamos: ni mosto, ni vinagre, ni jabón, ni aliñar aceitunas verdes, ni carne de membrillo... Nuestras principales "clientas" ya no están, y no tiene mucho sentido hacerlo si no es para ellas.
Pero hoy, mientras comíamos tranquilamente, veíamos esas aceitunas moradas (que tanto les gustaban a nuestro tío Pepe Luis), en esas ramas tan cargaditas, y hemos pensado que si nuestras tías Reme y Carmen las vieran dirían que es un crimen no cogerlas. 
Así que nos hemos puesto a coger una tinajita y mientras las cogíamos nos hemos acordado de todos, de nuestros padres, de nuestras tías, de Leonor, de las abuelas, de nuestro tío. Hasta de la pobre Trufa, que cuando cogíamos aceitunas nos acompañaba y se comía las que caían fuera del canasto.
Y, pensando pensando, hemos decidido que coger y preparar aceitunas es algo que, inevitablemente, tiene que recordarnos a nuestros padres y a nuestros abuelos. Tenemos la suerte de vivir en un paraíso natural en el que aprovechar los recursos del campo era lo normal, y no hay familia -de los que nacimos en el siglo pasado- en la que no se haya ido algún día al campo a coger aceitunas o en la que no hayamos ayudado a nuestras madres a prepararlas.
Todos recordamos a nuestras madres, preparándolas como solo ellas saben, deliciosas.
Y hoy es ese delicioso sabor el homenaje a nuestros difuntos, a los que las prepararon y a los que  las disfrutaron. Por un día nos hubiera gustado ser mejicanos e ir al cementerio con un platillo de aceitunas para homenajear a los nuestros (para los mejicanos hoy es un día muy grande, y se van a los cementerios a festejarlo con sus difuntos, les llevan lo que más les gustaba en vida: vino, comida, libros, lo que sea). Estamos seguros de que todo el mundo recuerda las aceitunas de su casa como las mejores del mundo.

Nuestras aceitunas de hoy ya están sajadas, las hemos dejado metidas en agua sin clorar con un par de buenos puñados de sal. En los próximos días iremos cambiando el agua a diario o cada dos días, y seguramente en una semana estarán más suaves y dulces, entonces será el momento de aliñarlas (en esta entrada está la receta) como han hecho las ubriqueñas desde siempre. Somos muy afortunados por poder seguir esta tradición tal y como hicieron nuestras tías, nuestras madres y nuestras abuelas.
¡Va por ellas!


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