domingo, 11 de junio de 2023

El Corpus Christi en Ubrique. 2014

 

La procesión de El Corpus Christi a su paso por la calle San Pedro


Por Esperanza Cabello

 

Entre las tradiciones populares que más nos recuerdan a todos nuestra infancia se encuentra la fiesta religiosa del  Corpus Christi.

En Ubrique era muy popular esta celebración y recordamos el fervor con el que nuestras abuelas y tías adornaban los altares que se instalaban en calles, corraletes y plazuelas. 

Nosotros hemos hablado en muchas ocasiones de esta fiesta religiosa (en este enlace) y hemos compartido preciosas fotografías de nuestra familia desde principios de siglo.

Hoy hemos sido testigos de la procesión a su paso por la puerta de la parroquia y bajando la calle Beato Diego, y queremos compartir estas fotografías actuales.

 

En primer lugar, algunos detalles del altar colocado en la puerta de la parroquia, muy trabajado:

 







En el interior de la parroquia, todo está listo

 



Y, una vez que comienza la procesión, acompañados por la banda de música, recordamos aquellos días de la infancia en los que abuelas, madres e hijas se preparaban, ¡Con sus velos! para acompañarla.

Este año hemos tenido la alegría de ver a nuestra sobrina Laura Cabello manteniendo y participando de estas tradiciones.

 


















miércoles, 7 de junio de 2023

La plaza de nuestro pueblo

 

 

La Plaza de Ubrique, seis de junio de 2023


Por Esperanza Cabello


"La plaza de nuestro pueblo", ese era el título de una chirigota de los ochenta (en este enlace) de la que formaban parte, entre otros, nuestros hermanos Manolo y Leandro.

Y ayer nos la encontramos así al ir a cruzarla, como tantas otras mañanas, para hacer la compra en el supermercado de Vicente Romero.

Sabíamos que estaba previsto cambiarla, renovarla y mejorarla, pero al verla así, tan destrozadita, no hemos podido evitar sentir una punzada agridulce, de nostalgia y también de alegría.

Porque es verdad que, como decían "Los peleteros del salto del Pollo", desde que en los ochenta se cambiaron las losas de hormigón de los años cincuenta, más de un ubriqueño y más de una ubriqueña nos hemos resbalado y caído cuando llovía o se mojaba.

 

 

La plaza de nuestro pueblo

La plaza de nuestro pueblo se la cargaron hace ya tiempo
La dejaron lisa y resbalosa, los puñeteros
Con dos gotas que caigan, ahí se puede patinar
Hay que ser un experto pá no resbalar
Una buena señora, con su canasto
Pegó un batacazo que fue de espanto.

 
Esa plaza es una porquería, no la queremos
Que nos pueden doler los chichones, si nos caemos
Con ese medio kilillo de la farola
Ya podían haber hecho, como está mandao,
Un kiosco nuevo a la Bartola.

 
Subo la calzá… toa encementá

Dicen que es mucho más cómodo,

rápido y más económico.

Pero la verdad, no se pué ocultar
Que es una acción de locura, enterrar así a la cultura
Por eso pedimos  a la autoridad
Que nos respeten lo antiguo  y la tipicalidad

(Estribillo) Para tener las manos de peletero
Hay que saber menearlas con esmero
Y aporrear las cabezas de la gente
Y gritar que ya tenemos alegría en carnaval
Y cantar por toas las calles
Del Jardín hasta el San Juan

 

En aquella época todos protestábamos porque nos habían dejado (a cambio de una farola de medio millón de pesetas que no tenía ninguna "chispa") sin aquella fuente tan singular (en este enlace) que nuestro tío Manuel Janeiro Carrasco, el alcalde en la época, había encargado inspirándose de la que existe en Cádiz en la alameda Apodaca. 

Y la verdad es que desde este blog hemos abogado con todos los grupos municipales que han gobernado nuestro ayuntamiento por la recuperación de aquella fuente. 

Pero claro, ahora todos estamos acostumbrados a la Plaza tal y como está, y por mucho que veamos muy necesaria su renovación, nos ha dado un pellizquito ver cómo desmantelaban los bancos y los montaban en un gigantesco camión amarillo camino de un almacén municipal.

 

 


También ha sido difícil ver cómo, por motivos de seguridad, mientras haya maquinaria pesada en las obras no podremos atravesar nuestra plaza.

No te das cuenta de la importancia de los detalles hasta que algo te falta. La Plaza es el núcleo del Centro Histórico de Ubrique, une y da paso a ocho enclaves importantes: la calle Real, la calle del Pescado, el callejón de Janeiro (con la plaza de la Verdura), la calle Botica, la calle del Agua, la callejuela de la Cárcel, la plaza de Francisco Fatou, la calle del Perdón, la costanilla de San Pedro y la calle Beato Diego.

 Una encrucijada con once ramales (la plaza Charles de Gaulle en París tiene doce😁, valga la comparación) que unen con hilos invisibles a los habitantes de la parte alta del pueblo.

Ha sido curioso ir saludando, cerca de las nueve, por la calle de las Ánimas a los padres y madres que llevaban a sus hijos a la escuela, comentando de broma que la escuela estaba hoy más lejos.

Nosotros, que vivimos dos hermanos a un lado de la plaza y otros dos al otro, que la tienda y el quiosco nos han pillado al otro lado, que vamos diariamente a la plaza de la Verdura y a la calle Botica, nos hemos quedado un poco "pasmados". 

Imaginamos que los que tienen negocios a uno u otro lado, los trabajadores del ayuntamiento (que también ha quedado partido por la mitad) o incluso quien tenga que ir de la sacristía a la puerta de la iglesia, se darán aún más cuenta de lo que en realidad significa este punto de encuentro, esta encrucijada.

Esperemos que pronto termine la maquinaria pesada y podamos atravesar, de una forma o de otra. Y, en cualquier caso, a esperar un par de meses a que terminen las obras y todo quede del agrado de todos😇.


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sábado, 3 de junio de 2023

El refino de bisabuela Antonia. Recuerdos

 

Cosiendo con adornos de más de cien años


Por Esperanza Cabello


De vez en cuando, como con la magdalena de Proust, se me vienen a la memoria recuerdos que creía perdidos, no solo con olores o sabores, sino mientras estoy sumergida en alguna actividad que requiere mi atención.

Hace poco, mientras intentaba coser a máquina dos trozos de un material plástico para un toldo sin conseguirlo, se me vino a la memoria mi querida Teresita que, cariñosamente como siempre, me regañaba "Esperancita, no puedes coser bien ese dobladillo si antes no le haces un hilván", y, efectivamente, después del hilván la costura fue muy fácil.

 

Ahora, preparando una cortinilla para la cocina, y buscando adornos y puntillas para adornarla un poco, abrí la caja de los lazos y toda mi infancia de pequeña costurera vino a mi memoria.

Mi bisabuela Antonia (Antonia Rivera Vázquez, en este enlace) era una mujer muy peculiar. Nacida en Grazalema, era la mayor de diez hijos, y sus padres se trasladaron a Ubrique, donde instalaron un batán, cerca del puente de Carlos III, en el que ella trabajó desde los diez años.

Más adelante se casó con Francisco Rivera, un arriero cuya familia había llegado desde Ataquines, en Valladolid, y que se dedicaba a transportar mercancías con sus mulas desde cientos de kilómetros. Ella puso un refino (una mercería) en el Portichuelo, la casa en la que nació nuestro abuelo Leandro. Y aprovechaba los viajes a Sevilla o a Jerez de los arrieros para ir con ellos y buscar bordados, encajes, puntillas, botones o abalorios (así además controlaba un poco la economía familiar, que era lo suyo).

 Antes de la Guerra Civil nuestros bisabuelos se trasladaron a la calle Real, con nuestro abuelo y su familia, y entonces cerraron aquel refino.

Nuestra tía Teresita guardaba en el soberado de su casa, en la que cuidó de nuestra bisabuela con mucho cariño y trabajo (que abuela Antonia era una mujer de armas tomar), todos los restos de aquella mercería ordenados primorosamente en cajitas y botes.

Aquel soberado fue el paraíso de varias generaciones, desde tito Leandro en los cincuenta hasta Elisa en los noventa. Teresita, con tanto amor, nos dejaba registrar entre aquellos tesoros y nos regalaba muchos de los aderezos que encontrábamos.

 

 

 

Cordoncillo verde  marca El As. "Alta novedad". Diez metros



Yo fui atesorando algunos de aquellos abalorios, y guardándolos con mucho cuidado, en este enlace podemos ver aquella caja de costura que era un verdadero cofre del tesoro.

Y casi nunca los he utilizado. A pesar de haber heredado una parte de aquella tradición costurera (todas mis mayores eran unas excelentes costureras, modistas y bordadoras), mi costura siempre ha sido más de andar por casa, y no merecía la pena utilizar aquellas maravillas.

Pero hoy, al buscar cintas para esta cortina, me he encontrado un par de encajes  de abuela Antonia y he pensado que ya era el momento de utilizarlos. Casi cien años después de haber estado expuestos en el refino de mi bisabuela, estas cintas están adornado una tela que, por desgracia, dista mucho de la calidad de los tejidos de entonces.

 

 


 

Y al coser, los recuerdos han ido fluyendo a borbotones. Bisabuela Antonia desmotando la lana (en este enlace), el ajuar (en este enlace), la primera caja de costura que me regaló abuela Julia en el 69; las clases de costura con la señorita Mari Gloria Janeiro, Teresita ayudándonos a hacer hilvanes y sobrehilados; abuela Natalia enseñándonos los primeros pasos del croché, mamá y tita Reme con el punto; tita Carmen haciendo jerséis en tiempo récord; María Teresa bordando con aquellas puntadas milimétricas; las canastillas de tita María Romero; los primeros trajes de Antonia Mari...

Aquellas veladas con nuestras primas Antonia María y María Teresa, que son las auténticas herederas de esta saga costurera y con las que compartimos tantos recuerdos entrañables; aquellas larguísimas tardes de verano haciendo mantelerías a punto de cruz y aquellos puntos de lana que se nos iban y se nos perdían para siempre, o el punto "muy apretao" con aquellas grandes agujas metálicas y aquellas manitas pequeñas en la azotea de abuela Natalia.

 

Mi bisabuela Antonia murió en el verano del 69,  había cerrado su tienda a principios de los años treinta, y ahora, más de noventa años después, yo estoy cosiendo con sus cintas y sus lazos... nostalgia asegurada y, como dijo Esperanza ayer:  

"Coser con encajes de tu bisabuela, eso es un punto". 💜💜💜



miércoles, 31 de mayo de 2023

31 de mayo. Los "duendes" de mamá ya han florecido.

 

31 de mayo, los "duendes" de mamá siguen floreciendo en 2023


Por Esperanza Cabello


En la vida siempre hay momentos únicos, recuerdos inolvidables y ¿por qué no?  elementos que reviven en nuestros sentidos aquellas sensaciones y sentimientos que el tiempo ha ido apaciguando.

Ese es el caso de esta pequeña planta, su nombre real es muy complicado, Zephyranthes rosea, pero nosotros, en Ubrique la llamamos "duende". Porque aunque parece que se trata de una simple planta con tiras verdes, al finalizar mayo comienzan a brotar, de la nada, unas deliciosas campanillas rosas que te alegran la vista y la vida.

Nuestra madre tenía en la puerta de su casa, en la calle Matadero, una maceta de duendes. Siempre daba la impresión de que estaba un poquito "pocha", pero ella la cuidaba con esmero y la tenía en un lugar de privilegio. Así, cuando iba terminando mayo, los duendes salían y eran la alegría del patio, todos los vecinos comentaban lo preciosa que era esa maceta.

Hace ya muchos años, justamente veintitrés, murió nuestro padre, un terrible 31 de mayo.

 Contra todo pronóstico y a pesar de su juventud y sus ganas de vivir, la enfermedad pudo más que él y se lo llevó de nuestro lado. Habíamos estado muchos días en el hospital con él, cuidándolo, nuestra madre de enfermera principal y nosotros, los cinco hermanos, turnándonos para que las noches fueran menos difíciles. En todo ese tiempo mamá no se movió de su lado ni un segundo.

Aquel 31 de mayo del año 2000 volvimos todos a Ubrique con nuestro padre. Mis hermanos se ocuparon de los cientos de detalles que hay que llevar a cabo después de un fallecimiento y yo volví con mi madre a la calle Matadero a vestirnos para los funerales.

Mamá estaba deshecha, no puedo ni imaginar su dolor, pero, al llegar a casa, lo primero que vimos fue la maceta de duendes, recién florecidos, y ella, en su ensimismamiento, se paró un segundo a quitarle una hoja seca, se quedó mirándola y se dijo a sí misma: "Esperanza, tienes que seguir, la vida sigue y tienes que seguir, por tus hijos, por tus nietos, por los que vendrán". 

Y aquellos duendes que en esos momentos difíciles nos daban fuerza para seguir adelante han continuado floreciendo año tras año. Ahora que nuestra madre tampoco está, la maceta se vino con nosotros a las calle San Pedro, y así siempre, a finales de mayo, esas preciosas florecillas nos dan una gran alegría por su gran belleza y humildad, que nos recuerdan a nuestra madre, y también nos ayudan a seguir adelante por su fuerza y coraje, que nos recuerdan a nuestro padre.

¡Va por vosotros, papá y mamá! Siempre en nuestros corazones y en nuestro recuerdo.💜💜💜💜💜

 

 

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domingo, 21 de mayo de 2023

La sonrisa viajera. Un nacimiento espectacular

 

La sonrisa viajera. Blog de viajes y motivación de Ester Cabello

En este enlace

 

 


Por Esperanza Cabello

Hoy hemos recibido con mucho agrado y gran sorpresa un precioso regalo que nuestra sobrina Ester Cabello ha presentado a toda la familia  y al público en general.

Se trata de un nuevo blog con una temática muy en voga y muy saludable: viajes y motivación.

Todos hemos soñado con viajar algún día a otros países, a otros mundos, a conocer otras culturas y otras rutas. En nuestra familia tenemos un gen nómada que se va transmitiendo de generación en generación, incluso muchos de los nuestros siguen atravesando fronteras y viviendo a miles de kilómetros de nuestro pueblo.

Estamos habituados a saber cómo los jóvenes de la casa van y vienen a lugares insólitos, recibimos fotos en el grupo familiar, a veces recuerdos de ciudades soñadas e incluso intentamos recrear momentos vividos por nuestros padres y nuestros abuelos.

 Pero hasta este momento no habíamos tenido la ocasión de poder vivir estos viajes bajo la mirada de una de las nuestras,  y ahora se nos ofrece la oportunidad.

Ester, viajera incansable, nos regala preciosos momentos en lugares cercanos, lejanos, increíbles e incluso impensables ¿Quién iba a pensar que se bañaría en 2023 leyendo en el Mar Muerto como su abuelo Manolo en 1971?

Gracias, sobri, por este regalo, lo disfrutaremos y viajaremos con vosotros.

¡Mucha suerte con esta nueva aventura escritora!💜💜💜💜💜

miércoles, 17 de mayo de 2023

Dona sangre, salva vidas

 


Buenas.

Desde el Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz le enviamos el cartel anunciando la colecta de sangre planificada en su localidad.

Rogamos su máxima difusión por todos los medios a su alcance. Muchas gracias por su colaboración.

Saludos cordiales.

 


Imagen publicada por Radio Ubrique  


Nota del 18 de mayo: en esta entrada de Radio Ubrique podemos saber más de esta campaña extraordinaria.

domingo, 14 de mayo de 2023

Juana Jaén Gil. In memoriam


 

Juana Jaén Gil. In memoriam



Por Esperanza Cabello Izquierdo

 

Esta tarde hemos recibido una triste noticia, ha fallecido Juana Jaén Gil, la abuela de nuestros sobrinos Ester, José Manuel y Arturo.

Siempre es triste cuando muere alguien de la familia, más cuando se trata de una buena mujer, Juana siempre fue muy cariñosa y atenta con nosotros, y durante muchos años las familias mantuvieron unos magníficos lazos de amistada muchos niveles.

Para nosotros, Juana es, además de la abuela de nuestros sobrinos, la última persona que formaba un grupo de muy buenos amigos de los años setenta y ochenta, con los que compartimos cientos de vivencias que forman parte de nuestros mejores recuerdos.



Los domingos en el campo: nuestros padres, Juan y María Teresa, Pepe Alcalá y Carmen Canto, Pepe Núñez y Juana, Leonor y Antonio, y todos los niños y jóvenes. 

Juana era la última de aquel gran grupo de amigos viajeros y camperos que llenaron nuestros domingos de juventud de risas, paellas en el campo, comidas familiares y muchos buenos ratos.


Ya hacía un tiempo que no la veíamos, a sus casi noventa años (había nacido en 1934) seguía siendo una luchadora, una mujer trabajadora que había dedicado su vida a su familia y a la marroquinería. Precisamente ayer hablábamos con nuestro amigo Pruden sobre ella, y él mismo nos ha dado la triste noticia.

Su infancia en Ubrique estuvo salpicada de momentos agridulces. La Guerra Civil había hecho mucho daño a su familia, como a tantas familias ubriqueñas. Trabajando desde muy joven como petaquera, a sus catorce años conoció al que sería el amor de su vida, el fotógrafo José Núñez, también petaquero de profesión y fotógrafo de afición, un artista.

Retomamos un escrito de nuestra sobrina Ester Cabello de hace once años, un año después de la muerte de su abuelo (en este enlace):


Tras doce años de noviazgo, viviendo en Ubrique, trabajando mucho, con la ilusión de una futura vida en común y un hogar donde ser felices, llegó el gran día, un soleado tres de septiembre de 1960, contrajeron matrimonio Juana y Pepe, con mucha alegría y nervios, se dieron el “sí quiero” en la Parroquia de Nuestra Señora de la O. Para ellos y la familia fue un día inolvidable, lleno de emociones y buenos momentos, que culminó con una semana en Cádiz en una dulce luna de miel.




La boda, septiembre de 1960

   
 Fruto de ese amor nació, en junio de 1961, su primera hija, la llamaron Pepa, como su abuela, una preciosa niña, que fue la alegría de sus padres. Pasados dos años de ese feliz nacimiento, José partió hacia Alemania en busca de un futuro mejor pues el trabajo en Ubrique no les daba para vivir de forma digna y José se lanzó a la aventura alemana. Allí comenzó a desarrollar su labor marroquinera en una gran empresa su forma de ser hizo que se adaptara con facilidad a esa nueva cultura. Tras nueve meses Juana también partió hacia Alemania para reencontrarse con su amado esposo, esto  le supuso un gran esfuerzo por el largo viaje que emprendió y la pena de dejar un tiempo a su niña en Ubrique. Pero llegó el reencuentro y sus rostros brillaron de felicidad.
    Comenzó una nueva etapa, en pareja, codo con codo, trabajando en la misma empresa, todo esto supuso muchas horas de trabajo y el aprendizaje de una nueva lengua. Después de casi un año José y Juana pudieron reencontrarse con su hija con una tremenda alegría, Pepa se adaptó sin problemas a su nueva vida. Así pasaron diez años de vivencias positivas, entre las que destaca el nacimiento de su segunda hija a la que llamaron Elisabeth, una linda niña de pelo rubio y ojos azules, que terminó de colmar la felicidad de sus padres. De aquella experiencia en tierras lejanas José siempre recordará el buen trato recibido de sus compañeros alemanes, las mil y una fotos que hizo, los inviernos nevados y conseguir el bienestar que buscaba cuando partió, entre otras muchas cosas".
 
 
Juana y Esperanza, abuelas cien por cien; amigas, consuegras y dos mujeres extraordinarias.
 
 


Juana ha tenido una larga vida llena de momentos muy felices y otros terribles, en los últimos tiempos la muerte de su querido Pepe y más tarde la de su hija Pepi la sumieron en una gran tristeza.
 A pesar de todas las adversidades siempre ha sido una buena persona, una mujer noble y trabajadora que siempre nos ha tratado con cariño y con familiaridad. 
Con su muerte, que lamentamos sinceramente, se cierra también para nosotros un capítulo de nuestra vida, y queremos enviar un fuerte abrazo a sus seres queridos, a su hija Eli, a sus cuatros nietos, a su familia, sus sobrinos y primos y a todos los que  la quieren.
 
Su sobrina Trinidad nos ha recordado que su entierro será mañana lunes, 15 de mayo, a las diez de la mañana en el cementerio municipal.
 
Descansa en paz, Juana, como diría nuestro tío José María, hoy ya estarás en el cielo con todos los que tanto te quisieron y te están esperando.
 
Siempre en nuestro recuerdo 💜💜💜
 
 
 

 

viernes, 28 de abril de 2023

28 de abril ¡Qué día tan bonito para nacer!


Rosa abardela  para mamá

Fotografía de Leandro Cabello Izquierdo



Por Esperanza Cabello


Querida mamá:

Hoy hace exactamente noventa y un años que naciste. ¡Noventa y un años! Y aunque parece una edad muy avanzada, se queda corta con lo que en realidad vivirás entre nosotros, porque eres, para todos los que te queremos, eterna: y siempre será así, porque vives en nuestros corazones y en nuestro recuerdo constantemente.

Parece mentira cómo pasa el tiempo, y más aún cuánto deseo, de todo corazón, seguir tu ejemplo siempre. Cuando era pequeña, si me preguntaban qué quería ser de mayor, siempre respondía que arqueóloga o maestra, ahora, pasados ya los sesenta y con la mochila de vida que llevo a la espalda, solo deseo ser una cosa: Ser como mi madre.

Porque es en estos momentos, cuando la tranquilidad, el sosiego y los momentos felices se han instalado en la vida, cuando más me doy cuenta de lo que fuiste, de lo que eras y de lo que serás siempre: nuestro apoyo y nuestro modelo.

Echo mucho de menos poder hablar contigo, aunque sea  de las cosas más nimias, contarte lo feliz que me siento de saber que tienes dos bisnietas adorables, que Victoria es todo un personaje, inquieta, feliz y simpática, como tu hijo mayor; que Luna nació el mismo día que tú y que hoy cumple dos añitos, me encanta que naciérais el mismo día, así tengo la ilusión de que siempre pensaremos en vosotras dos cuando apaguemos las velas de la tarta de cumpleaños, tu nieto Serafín es el padre más dedicado y cariñoso que te podrías imaginar. Y serás la más feliz del mundo sabiendo que tu bisnieto Manuel es el niño más feliz del mundo, repartiendo felicidad y alegrándonos a todos con su felicidad y la de Julia.

Echo de menos también tantos ratos de conversación seria, tú siempre escuchando todos los puntos de vista e intentando comprender. Echo de menos aquellos ratos de silencio, cuando ya no estabas tan bien, entonces también  seguías siendo mi refugio y mi confidente y yo estaba segura de que me oías y me entendías.

Imagino que cada persona que ha perdido a su madre debe de sentir el alma rota, y que cada uno vive con sus recuerdos y sus melancolías, pero estoy segura de que no tantos pueden declarar, firme y noblemente, que su madre fue siempre honesta, sincera, fuerte, valiente, comprensiva, cariñosa, prudente, discreta... (y si leyeras esto seguro que te sonrojarías y me recordarías que el blog es para hablar de papá).

(Mi madre nació en un pequeño pueblecito de seis mil habitantes, en 1932, vivió una época difícil, muy difícil, como todos los españoles, porque sufrió en sus propias carnes lo más duro de la Guerra Civil, desde saber que habían matado a la madre de su querida María fría y cruelmente, hasta quedarse sin padre durante muchos años, porque lo habían encarcelado y lo habían dado por muerto. Su madre y sus abuelos se encargaron de que todo fuera lo mejor posible, y cuando su padre regresó, todo había cambiado.

Fue una estudiante brillante, ávida lectora, muy culta, muy interesada por la música, por el pensamiento, por la vida. Dócil y muy devota, su vida estuvo llena de grandes alegrías y muchas tristezas. Siempre fue la familia lo más importante para ella, nos dedicó todos los minutos de su vida, siempre con el mismo talante y la misma comprensión, aunque fuésemos adolescentes y jóvenes un poco demasiado rebeldes para aquel mundo de los setenta tan cambiante). 

Mamá, ahora que yo también soy madre y abuela, no pasa un día sin que intente ponerme en tu lugar y comprenda lo difícil que te lo pusimos en algún momento, lo siento mucho mamá; ahora quisiera que algunas cosas hubieran sido diferentes para protegerte, aunque siempre has sido tú la que nos has protegido.

Me siento muy afortunada de que hayas sido tú mi madre, y muy agradecida por todo lo que he podido aprender de tí, mamá, y en este día de cumpleaños, en este día tan bonito para nacer, todo mi cariño y mis ilusiones se reparten entre mi querida madre y mi querida nieta, con el anhelo de que la vida de esta chiquitina sea tan plena como la tuya y de que a través de nosotros pueda recordarte, ella también, siempre.

Verás que Leandro fue a fotografiar tus flores favoritas, las abardelas; Manolo tiene para ti un nuevo rosal de pitiminí (como te regalaba papá en cada cumpleaños); y los demás te hemos buscado muchas  flores en aquel olivarito en el que tantos ratos felices pasamos en nuestra infancia, todo en él nos recuerda a nuestros abuelos, a papá y a ti, flores humildes, discretas y preciosas, como tú.


¡Feliz cumpleaños, mamá! Te queremos muchísimo.

 














sábado, 22 de abril de 2023

Campaña de donación de sangre, 24 y 25 de abril

 


 

Desde el  Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz nos envían el cartel anunciando la colecta de sangre planificada en nuestra localidad.

Colectas de sangre son muy importantes ya que en el periodo festivo de la Semana Santa disminuyó el número donaciones extraídas y debemos mantener la demanda hospitalaria de productos sanguíneos.

Rogamos su máxima difusión por todos los medios a su alcance. Muchas gracias por su colaboración.

Saludos cordiales.

 

domingo, 16 de abril de 2023

La petaca de don "Jines Gomaris Pañero", de 1859

Fotografía gentileza de Patricio Mateos   



Por Esperanza Cabello

Hemos recibido un envío que nos ha hecho especial ilusión, aún no tenemos muchos datos, pero Patricio Mateos ha tenido la gentileza de enviarnos las imágenes de esta magnífica petaca fabricada en 1859 por José Félix Aragón en Ubrique.


Petaca fabricada en Ubrique por José Aragón



Hace muchos años comenzamos una interesantísima investigación sobre las primeras petacas documentadas de Ubrique (en este enlace), llegando a encontrar documentos de 1858 en el Archivo Municipal de Jerez (en este enlace), y una petaca, precisamente de don José Aragón, fechada en 1957 (en este enlace).

Al igual que hicimos con la petaca de don José Fantoni, nos hemos interesado por la persona para la que fue diseñada y creada esta petaca personalmente. En aquella época los grandes fabricantes de petacas de Ubrique tenían a gala firmar sus creaciones y además añadían la fecha, el nombre de nuestro pueblo, Ubrique; el precio y el nombre de la persona para la que había sido creada la pieza.


En este caso, el nombre del dueño está escrito con una antigua ortografía

JINES GOMARIS

PAÑERO


Podemos leer Jines Gomaris Pañero. Y, por supuesto, nos hemos puesto a la búsqueda de esta persona que compró una petaca de Ubrique a mediados del siglo XIX.

Escribiendo el nombre con ortografía moderna nos hemos llevado una sorpresa, pues después de muchas vueltas con el buscador hemos llegado en la Gaceta de Madrid número 283 de 1889 (el equivalente al BOE de la época)  a un señor llamado  Ginés Carrillo Gomariz, que debe de ser sobrino del propietario de la petaca, y cuyo oficio es "Pañero"


 


El Juez de Instrucción de Sanlúcar la Mayor, don Manuel Daza y Aspe, publica la siguiente citación:

"Por la presente cito, llamo y emplazo al procesado Ginés Carrillo Gomariz, natural de Fortuna, provincia de Murcia, vecino de Utrera, hijo de Matías y Juana, de estado soltero, de oficio pañero, de edad de veintiséis años, el cual es de estatura alta, color blanco, nariz y boca regulares, ojos azules, pelo negro, vistiendo de  pantalón, americana y chaleco..."


Esta citación es treinta años posterior a la creación de la petaca, y ya que el buscado es hijo de Matías y Juana, imaginamos que debe de tratarse de un sobrino o un pariente cercano de Ginés Gomariz. 

Imaginamos también que lo que en principio parecía el segundo apellido del propietario, "Pañero", es en realidad el oficio de Ginés, y que debe de tratarse de un oficio familiar.


De hecho, hemos podido saber, leyendo el trabajo de María Concepción Rodríguez de Monteagudo, que ya en los siglos XV y XVI, existía un Ginés de Gomáriz que, en Murcia, formaba parte de la élite de los artesanos textiles junto a Juan Roldán.




Al comenzar esta pequeña investigación, no conocíamos el significado de  "el gremio de los pelairía", y en el trabajo de María Concepción Rodríguez encontramos la respuesta, son los cardadores:

 




Todo nuestro agradecimiento a Patricio Mateos por habernos enviado una nueva petaca de José Aragón para incorporarla a la historia de nuestro pueblo y sus grandes fabricantes petaqueros y marroquineros.



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