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domingo, 13 de octubre de 2024

El convento de Ubrique en 1824. ¿Cuando pusieron a la imagen de la Virgen de los Remedios los ojos de cristal?

 

Historia de la fundación del convento de capuchinos, escrita por fray Nicolás de Córdoba en 1759

Archivo de los padres capuchinos de Sevilla. Gentileza de Félix Mateos y Antonio Valiente 


 


 Por Esperanza Cabello

 

Ayer explicábamos (en este enlace) la suerte que habíamos tenido con la gentileza de Félix Mateos, descendiente de la maestra ubriqueña Isabel Esquivel, que, ya jubilado, dedica muchas horas a trabajar en el archivo de los padres capuchinos de Sevilla, y de Antonio Valiente Romero, jefe archivero.

Félix tuvo la gentileza de enviarnos una copia del libro original de la fundación del convento, y en ella hemos encontrado verdaderos tesoros.

Entre ellos los "anuarios" escritos por los guardianes del convento cada año. En algunos las explicaciones son muy parcas, en otros, se extienden muchísimo en detalles. Y, como estábamos preparando la historia del convento y de la imagen de Nuestra Señora de los Remedios, ¿qué mejor que saber qué pasó en 1824, hace doscientos años, en el convento de Ubrique?

 

 

El convento en el libro del padre Sebastián

 

CONVENTO DE CAPUCHINOS DE UBRIQUE

Año de 1824

 

 En este año por el mes de marzo fue presentado por el rey el arzobispo de Burgos y condecorado con la gran cruz de la Real y distinguida orden de Carlos III el excelentísimo e ilustrísimo señor don Rafael de Vélez, del orden de capuchino, de esta provincia de Andalucía, obispo de Ceuta, mediante sus méritos, al favor del altar y del trono

En ese mismo año por el mes de abril se compuso la saleta baja, se enlució toda de nuevo, se le pusieron puertas, ventanas con reja y ventanilla para el refectorio. Todo nuevo. Se ladrilló con ladrillos cuadrados y se le puso una puerta nueva para que tuviese comunicación con la otra saleta.

Todas estas puertas son nuevas, cerrajas[1] y pintadas con aceite de linaza en polvos de caoba. También se hizo una puerta nueva para el patio del claustro, se remendaron las otras y todas se pintaron. El patio se soló en parte por no tener ladrillos, y se enlucieron las paredes de los grandes desconchados que tenían y todo él se blanqueó: se hizo otra puerta nueva, para una celda de las de la portería, se le puso llave y se pintó otra puerta, se remendó y pintó; se le hizo tarima nueva para cama a una saleta a la primera y se blanqueó.

 Se compusieron las puertas de los carros, que no se podían abrir por estar estropeadas, se le compuso el cerrojo que estaba partido y se le hizo una llave por no tenerla. La puerta reglar, también se compuso y se le echó un larguero nuevo y engonzado, porque estaba todo apolillado; se deshizo en un todo el facistol[2] del coro que estaba partido por el pie y se volvió a hacer de nuevo, agrandándolo por ser pequeño, se aprovechó la madera que tenía, y otras piezas se le pusieron de nogal por no haber caoba. 

 


 

Los salterios[3] que estaban rasgados, estropeados y todos descuadernados se compusieron remendándolos y recogiéndolos de nuevo poniéndole todas las letras que le faltaban, esta prolija maniobra la hizo don Ramón Arroyal, médico del convento, gratis y solo los materiales compró la comunidad como papel, cola, hierro, etc.

Además, se le echó un cielo raso a una celda por estarse hundiendo el que tenía; se blanqueó el campanario y otras varias paredes, después de haberlas enlucido, se ladrillaron varios pedazos en el interior del convento, y se puso una garrucha[4]nueva para la para la cuerda de la campana.

 

 


En ese mismo año se pusieron tapas a todos los cajones de la sacristía por causa de los ratones que roían la ropa. En el mes de agosto se hizo una canal de hojalata de 10 varas, pintada con aceite de linaza con dos alcayatas grandes y se puso en el hierro de tejado de la librería porque las aguas de las canales caían en la misma pared y toda estaba bufada.

 



 

Nuestra Señora de los Remedios

Postal  de los años setenta, regalo de nuestro tío José María Cabello💜

En este presente año, se trajo un escultor y puso ojos de cristal a Nuestra Señora de los Remedios, le hizo brazos nuevos, le compuso los dedos de las manos, le puso nueva encarnación en el rostro y manos y le arregló el guardainfantes[5]. Al niño le puso dos dedos que le faltaban y se compusieron los tornillos de la cabeza para las coronas. También se le hizo a Nuestra Señora un corpiño para el interior y que siempre tuviera puesto para mayor decencia.

Señor San José y el niño se encarnaron también y se le pusieron dedos nuevos que le faltaban. También se encarnó Nuestra Señora de Dolores, se le pusieron dos dedos nuevos que le faltaban a una mano, se le retocó el vestido, se le hizo un resplandor dorado para la cabeza, un trono para el camarín jaspeado, un boca-nicho también jaspeado. Se pusieron maderas nuevas de quejigo al techo del camarín, porque todas las que tenía estaban podridas, hasta las rejas se desmoronaban, y se renovó en un todo por dentro y fuera.

 


 

 

Se hizo un nicho jaspeado para Nuestro Señor Padre San Francisco en su capilla del Sagrario, se encarnó el santo patriarca; se pusieron dos cuadros para adorno en dicha capilla y varias piezas que faltaban al Sagrario se le pusieron. Se retocó San Félix y se le dio encarnación al niño al que le hicieron un vestido nuevo muy primoroso.

El Santo Cristo que está en la sacristía se encarnó y se le pusieron todos los dedos de las manos que le faltaban y se le hizo un velo blanco para que las moscas no lo ensucien también se hizo una cercha con seis candeleros jaspeados para la puerta del camarín de Nuestra Señora de los Remedios, y unos bancos grandes para cuando se pone en andas. Un altar portátil y un magnífico candelero dorado para las andas con nueve luces. Para ese candelero proporcionaron algunos bienhechores 300 reales y tuvo de coste con el altar y bancos muy cerca de 500 reales. Los hermanos terceros también encarnaron a su imagen del patriarca. De la parroquia vinieron las imágenes de Nuestra Señora de Dolores y del Rosario, San Antonio de su ermita y San Isidro de la ermita de Jesús y todas se compusieron y encarnaron en este convento. 

 

 


 

 A Nuestra Señora de los Remedios se le hizo el día 27 de julio de este año una magnífica función de iglesia con sermón y por la tarde procesión en la que se llevó también señor San José y nuestro padre San Francisco en celebridad de su renovación. Para la víspera hubo un castillo de fuegos artificiales y grandes candelas en la plazuela del convento. También se hizo un atril grande de pie y se compusieron otros dos y todos se pintaron de azul.

En el mes de agosto día tres se recibió de oficio comunicado por nuestro muy reverendo padre, el Vicario Provincial, la elección de Vicario Provincial, de nuestra orden en favor del reverendísimo padre, fray Juno de Madrid, provincial que era de Castilla, a petición de nuestro soberano, el señor don Fernando VII, a su santidad ilustrísimo padre León XII, quien despachó su bula en Roma en Santa María la mayor el día 30 de abril del presente año de 1824. Primero de su cuantificado eligiendo el Vicario principal de nuestra orden en los reinos de España al mencionado reverendísima, padre, fray Juno de Madrid y ha sido reconocido y obedecido como tal Vicario general.

 

 

 



[1] Con cerraduras

[2] Atril grande en que se ponen el libro o libros para cantar en la iglesia y que, en el caso del que sirve para el coro, suele tener cuatro caras que permiten colocar varios volúmenes.

[3] Libros de salmos

[4] Polea

[5] Se llama guardainfante a una especie de tontillo redondo muy hueco hecho de alambres con cintas, también en forma de aros utilizado en la cintura por las mujeres españolas de los siglos XVI y XVII que servía para ahuecar la falda o para ocultar un embarazo.




martes, 26 de noviembre de 2019

Doña Isabel Esquivel Corrales, maestra de Ubrique

Cartel anunciador de las V Jornadas de Historia de Mairena del Alcor
Dedicadas a la Enseñanza en Mairena en el siglo XX



Por Esperanza Cabello



A veces nos encontramos con trabajos que nos llaman terriblemente la atención y que envidiamos lo más sanamente posible, y es que, apesar de que la vida cultural de nuestro pueblo es muy movida y muy activa, seguimos echando de menos un trabajo serio y completo sobre nuestras pequeñas historias, un trabajo en el que se rinda homenaje a los que nos precedieron y en el que se reconozca el valor de tantas personas que merecen ser reconocidas.
Y este ha sido el caso esta noche. Hace nueve  años, cuando estuvimos estudiando la figura de la maestra ubriqueña Isabel Esquivel Corrales, nacida en nuestro pueblo en 1913 y fallecida en Mairena del Alcor en 1999  (lugar que fue su destino profesional y en el que se reconoce su valía como maestra dedicando su nombre a uno de los colegios del pueblo), tuvimos la fortuna de tomar contacto con Félix Mateos Guillén, su nieto, licenciado en Geografía e Historia, y hemos seguido con interés su trayectoria.
Hoy nos ha enviado este magnífico cartel anunciando unas jornadas sobre la historia de la escuela en Mairena del Alcor en el siglo XX.
Durante todas las jornadas tendrá lugar una exposición: "La educación en Mairena del Alcor, una historia de éxito", a cargo de Jorge Fernández, el Archivero Municipal.
También se sucederán ponencias y comunicaciones a cargo de historiadores y siempre con el tema de la educación.
Precisamente el jueves Félix y Margarita Mateos hablarán sobre doña Isabel Esquivel, la maestra ubriqueña (en este  enlace podemos leer algunas notas de Félix).

Nosotros hemos tratado en varias ocasiones el tema de la enseñanza en Ubrique, y más concretamente hemos trabajado sobre doña Isabel Esquivel en varios artículos, uno de ellos con José María Gavira (en este enlace), pero nuestro campo de acción es muy limitado, no somos historiadores ni archiveros, y sería magnífico que no siguiera perdiéndose en el olvido el trabajo de tantos ubriqueños y ubriqueñas y que se retomaran y estudiaran tantos temas ubriqueños que ahora duermen el sueño de la indiferencia.

Por el momento nos contentamos con saber que en un pueblo cercano homenajean a los maestros  del siglo pasado y que entre ellos se encuentra también una ubriqueña.
¡Enhorabuena, Félix! ¡Buen trabajo!


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domingo, 22 de noviembre de 2020

El peñón de la Becerra, por Antonio Gavira Alba

 

 

El Peñón de la Becerra

Óleo de Antonio Gavira Alba

Gentileza de Félix Mateos



Por Esperanza Cabello


Esta semana publicábamos (en este enlace)  una obra del pintor e imaginero Antonio Gavira Alba, nacido en Mairena del Alcor en 1929 y tristemente  fallecido el pasado mes de octubre en su pueblo natal a causa del  coronavirus

Y la historia de este cuadrito es muy singular. La ubriqueña Isabel Esquivel Corrales había obtenido plaza como maestra en Mairena del Alcor en 1933, allí estableció su residencia y se casó con el mairenero Rafael Carrión Méndez, fundando ambos una gran familia con sus hijos José María, Irene y Remedios.

 Antonio Gavira era un poco más joven que ellos, por lo que seguramente pudieron conocer su trayectoria como artista, y le encargaron un cuadro de Ubrique, pueblo que el escultor frecuentaba en la época y que Isabel recordaba con nostalgia.

Antonio hizo para ellos el cuadro encargado y además les regaló este cuadrito de El Peñón de la Becerra, uno de los lugares más típicos de Ubrique, en la calle Torre.

Actualmente ambos cuadros están en el domicilio de Remedios Carrión Esquivel, la hija pequeña de Isabel y Rafael.

Agradecemos de corazón a Félix Mateos que haya compartido con nosotros esta bonita historia y estos cuadros originales.

sábado, 18 de octubre de 2014

Isabel Esquivel Corrales, galardonada por la Junta de Andalucía

Doña Isabel Esquivel Corrales


Por Esperanza Cabello

El pasado quince de octubre se celebraba el "Día Internacional de la Mujer Rural", con ese motivo la Junta de Andalucía ha premiado a ocho mujeres andaluzas en reconocimiento a su labor fundamental en el mundo rural y en representación de otras muchas profesionales de la enseñanza que han dedicado o están dedicando su vida a la educación.
Isabel Esquivel Corrales (1913-1999), la maestra nacida en Ubrique, hija de José Esquivel Suárez (que fue alcalde republicano en Ubrique) y Remedios Corrales, ha sido una de las galardonadas, a título póstumo.
Nuestro amigo Félix Mateos Guillén, profesor de geografía e historia en Mairena del Alcor (lugar en el que Isabel pasó toda su vida,  en el que desarrolló su tarea profesional y en el que fundó su familia), escribió (en este enlace) la biografía de esta mujer excepcional.
Nosotros también publicamos, conjuntamente con José María Gavira, un artículo sobre esta maestra ubriqueña (en este enlace).
La señorita Esquivel fue una de las maestras más queridas, apreciadas y respetadas de Mairena del Alcor. Toda su vida la dedicó a su familia y a su docencia, preocupándose no sólo de enseñar conocimientos a sus alumnos, sino de mejorar sus condicones sociales. También se preocupaba personalmente de las condiciones laborales de los que la rodeaban, siendo reconocida su labor en todas las instancias.
Por eso ayer le fue entregado este premio de reconocimiento a la labor de toda una vida mejorando el medio rural. En el portal de Igualdad, Salud y Política Social de la Junta de Andalucía (en este enlace) podemos leer lo siguiente:


"La labor de las maestras en el mundo rural ha sido reconocida hoy por las consejeras de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, y de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Elena Víboras, en un acto en Baeza conmemorativo del Día Internacional de las Mujeres Rurales.
El encuentro, que este año se ha celebrado bajo el lema "La educación, la gran igualadora social en el mundo rural", ha acogido la entrega de ocho premios en reconocimiento a la labor de maestras de la Comunidad Autónoma andaluza.

Las galardonadas han sido Rosa Melguizo (Almería), Francisca Gago (Cádiz), Inmaculada Manzano (Córdoba), María del Carmen Ruiz (Granada), Antonia Ojeda (Huelva), Ana Hervás (Jaén), Ana María Jiménez (Málaga) y, a título póstumo, Isabel Esquivel (Sevilla).

Mujeres que, como ha resaltado Elena Víboras, reciben hoy un reconocimiento "por su labor fundamental en el mundo rural en representación de muchísimas otras que han dedicado o están dedicando sus vidas a la educación".

La consejera de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, quien también ha reconocido el inmejorable trabajo de las profesionales de la enseñanza en la Comunidad Autónoma, así como al conjunto del profesorado andaluz, ha reafirmado que la educación "es, sin duda, la mejor arma para lograr la libertad y la igualdad entre hombres y mujeres, especialmente en zonas rurales y dispersas".


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miércoles, 29 de septiembre de 2010

Isabel Esquivel (1913-1999): una maestra de Ubrique que dejó una huella indeleble en Mairena del Alcor






Por  José María Gavira y Esperanza Cabello (*)


En Mairena del Alcor existe un colegio de enseñanza primaria que se llama “Isabel Esquivel”. Los maireneros pusieron ese nombre a la institución educativa en homenaje a una maestra que dejó a lo largo de toda su vida huellas imborrables en aquella localidad sevillana, en la que murió en 1999. Pues bien, Isabel Esquivel, mujer querida y respetada en Mairena por su dedicación a la enseñanza durante medio siglo, era de Ubrique.







 



En nuestro pueblo, efectivamente, vio la primera luz Isabel Esquivel Corrales el 26 de julio de 1913. Tuvo cinco hermanas y un hermano, y a todos ellos su padre, José Esquivel Suárez, zapatero acomodado y primer alcalde republicano de Ubrique (desde 1931 a 1935), les ofreció la posibilidad de tener estudios. Isabel y dos de sus hermanas no la desaprovecharon. (El caso nos recuerda al de la también maestra ubriqueña Ángeles Bohórquez Gómez, hija de Pedro Bohórquez Piñero "El Chico", un hombre de ideas liberales también empeñado en dar educación a sus hijas para que tuvieran las mismas oportunidades que sus hijos varones.)
En 1928, de la mano de Dª Francisca (gran educadora de varias generaciones ubriqueñas, también paisana nuestra), nuestro personaje  empezó a prepararse en su pueblo natal para ser maestra, recibiendo finalmente el título en la Escuela Normal de Magisterio de Sevilla en 1931. Ganó las oposiciones en 1933 y tras un brevísimo paso por Carmona fue destinada a Mairena del Alcor, donde desarrolló toda su vida profesional hasta su jubilación en 1982. Murió el 22 de diciembre de 1999.
En aquella localidad sevillana dejó una fuerte impronta que aún perdura, gozando del respeto y estimación de la sociedad mairenera. Allí se casó con Rafael Carrión Méndez, no sin antes ayudarlo a prepararse sus oposiciones para entrar en el Ayuntamiento como administrativo. Tanto Isabel como Rafael eran muy religiosos; él fue mayordomo mayor perpetuo de la Hermandad del Santísimo Sacramento, Dulce Nombre de Jesús, Nuestra Señora del Rosario y Señor San Bartolomé. Tuvieron tres hijos: José María, Irene y Remedios. Irene continuó el ejemplo de su madre y es maestra en Mairena (hace dos años pronunció el pregón navideño).






Un esbozo de la interesante vida de Isabel Esquivel escrito por Félix Mateos Guillén, marido de una de las nietas pueden leerlo en la web Mayrena.com. También puede saberse de los inicios de su trayectoria profesional en el bien documentado artículo Las escuelas de niñas en Mairena del Alcor, de María Dolores Domínguez González. Por él sabemos que la escuela de Isabel era la que poseía mayor número de matrículas y que en un informe de 1939 se decía de ella: Es digna destacar la labor que al frente de su escuela realiza la Maestra Doña Isabel Esquivel Corrales. No solo se preocupaba de sus niñas, sino de las condiciones laborales del personal, como se desprende de esta carta que envió al alcalde de Mairena en 1956:
Que hallándose próximas las fechas de la confección de los presupuesto generales en el Ayuntamiento de esta villa, y habiendo recibido de los encargados de la limpieza de nuestras respectivas escuelas, la demanda de aumento de gratificación por tal concepto, nos vemos obligados a recurrir a V.S., ya que con las veinticinco pesetas que cada Escuela y Sección percibe por mes con destino al aseo de las Escuelas, a la compra de utensilios de limpieza, y a la calefacción durante el tiempo necesario, resulta en la actualidad tal cantidad bastante insuficiente para atender debidamente los expresados servicios. Esta razón nos obliga a recurrir a V.S. en súplica de que se digne, considerando estimable lo que solicitamos, signaciones precitadas, esto, si no resuelve con la Corporación de su acertada presidencia administrar directamente estos servicios ya mentados de limpieza y calefacción de las Escuelas Nacionales de esta villa [..].»


Un amigo de Mairena que la conoció bien nos cuenta de nuestra paisana:
En el pueblo se guarda un recuerdo muy grato de la Señorita Esquivel (como se la ha llamado siempre), que fue maestra de varias generaciones, de madres, hijas y de nietas, y también de varones en su última época. Era una persona muy culta, severa para los alumnos en sus enseñanzas, pero muy cariñosa en el trato personal. Especialmente religiosa, aunque nada remilgada en ese aspecto. Sus hijos (Pepe, Irene y Remeditos) siguen su mismo camino, y son parte activa tanto de la vida política como social.




 

Las raíces ubriqueñas de Isabel

Como hemos dicho, el padre de nuestra protagonista era José Esquivel Suárez, apodado por su profesión de zapatero “el cortador”, que fue el primer alcalde republicano de Ubrique, del Partido Republicano Radical. Siempre estuvo comprometido con el progreso social ubriqueño, como lo prueba el hecho de que en 1904 fue nombrado suplente de la Junta Local de Reformas Sociales de Ubrique.


Era un intelectual. De ahí que él tuviera mucho interés en que sus hijos estudiaran, que adquiriesen una formación académica. De sus siete hijos, el único varón no quiso estudiar; a lo que el padre no le da la mayor importancia. En cambio, tres de sus hijas cursan estudios medios. En su mentalidad no hacía distinción alguna entre hombre y mujer: para él, tan válido era que una mujer fuera universitaria como si fuera un hombre.
De ideas republicanas y un intelectual racionalista, no era practicante de la doctrina cristiana, pero él no se inmiscuía para nada en las ideas religiosas de su esposa ni de sus hijos. Es de notar que todos sus hijos fueron muy religiosos. En cambio, él no entró en contacto con los Sacramentos y la Iglesia hasta muy al final de su vida; pero, en toda su trayectoria vital fue tremendamente respetuoso con la Iglesia. Así que, habiendo sido Alcalde de Ubrique con la República, cuando empiezan la quema de conventos cesa en todas sus funciones públicas y dimite de su cargo en la gestora. Decía que: "Él había luchado por la República, pero la República no era el desorden, ni mucho menos atacar a la Iglesia; en definitiva, no era la República que él quería". Es de señalar que en una ocasión, estuvo haciendo guardia toda la noche en el asilo de monjas de Ubrique, porque se temía que iban a prenderle fuego.
(Este suceso nos lo ha confirmado Margarita Piñero, de 83 años.)



 
Boletín Oficial del Grande Oriente Español, 29 de abril de 1912



José Esquivel era masón, siendo exaltado en 1912 al grado de “Compañero” en la Logia América de Ubrique, donde respondía al nombre simbólico de Teófilo Braga, lo que revela su temprana vocación republicana. (En aquella época, el Venerable Maestro de esta logia era Juan Gómez Zarzuela; los vigilantes eran Manuel Moreno Mendoza y Manuel Arenas Vinagre; el orador, Bartolomé Moreno; y el secretario, Manuel Zamora Menacho. Ese mismo año solicitaron la afiliación en esta asamblea el hermano de José Esquivel, Manuel, y Francisco Vallejo Canto –este último, que también llegó a ser alcalde republicano de Ubrique, fue fusilado en 1936–.)







Hemos averiguado que José Esquivel era lector de El Motín, un semanario satírico, republicano y anticlerical que difundía inflamadas divisas de este estilo: 








En el número del 9 de diciembre de 1922 figuran José Esquivel y su hermano Manuel junto a otros muchos ubriqueños como donantes de aportaciones voluntarias para la publicación de un número extraordinario de este periódico. 


 




De la madre de Isabel, Remedios Corrales, segunda esposa de Esquivel, nos cuenta Mateos que:
se dedicaba a sus labores. Pero como su abuela [de Isabel] tenía una gran valía para los negocios y regentaba una gran tienda donde se vendía de todo; al fallecer ésta, su madre se hace cargo posteriormente de la tienda. Una mujer, dicho sea de paso, bastante religiosa.


Esperanza Izquierdo recuerda que sus primeros zapatos de charol salieron de la fábrica de José Esquivel. Por otra parte, hemos sabido que una de las hermanas de Isabel Esquivel casó con un hermano del practicante Diego Herrero; sus hijos son Manuel y José Herrero Esquivel. El negocio de la familia, una zapatería que estuvo en el San Juan hasta los años sesenta o setenta, era conocido como “la tienda de las Esquivelitas”.




* Esta entrada se publica simultanea y conjuntamentemente en este blog y en el apartado cultural de "Historias de Ubrique", de José María Gavira.


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Imagen de cabecera: MAYRENA.COM


Addenda. El 15 de octubre de 2014, con motivo del «Día Internacional de la Mujer Rural», la Junta de Andalucía premió a Isabel Esquivel en reconocimiento a su labor fundamental en el mundo rural y en representación de otras muchas profesionales de la enseñanza que han dedicado  su vida a la educación.