Ubrique-Ronda en Las Cumbres
Fotografía recuperada por Esperanza Cabello
(Nota: la placa de matrícula: MA 4460, corresponde al año 1930)
Los Amarillos
Ubrique-Ronda
(La placa de matrícula SE 15281 corresponde a 1933)
Este blog, "El blog de Ocurris", que comencé en 2007, es un homenaje a mis padres, Manuel Cabello Janeiro y Esperanza Izquierdo Fernández, a su vida y a su trabajo. Quiero recuperar sus escritos, sus investigaciones y muchos de sus recuerdos. Al mismo tiempo es un amable homenaje a todos los miembros de nuestra familia y a nuestro pueblo, Ubrique, para que no se pierda la historia de los que nos precedieron y podamos recuperarla entre todos. Gracias. Esperanza Cabello Izquierdo.
Los Amarillos
Portada del libro de Ian Gibson
Niños de la familia Rubiales disfrazados para el carnaval
Alumnos de la Academia de Enseñanza Primaria
Estos primeros cursaban 1º,2º y 3º de primaria:
Los siguientes venían a permanencia:
UBRIQUE
¿TIENE USTED UNA CARTERA DE PIEL DE UBRIQUE?
¿No tiene usted ahí, a la mano, una cartera de Ubrique?
Yo quisiera decirle, lector amigo, con mis palabras, cuánto encierra esa pieza bellamente trabajada, dónde, cómo y quién la hizo.
Ubrique es un bonito pueblo andaluz, gaditano, lazo de unión de las tres provincias hermanas, Málaga, Sevilla y Cádiz. Si lo busca en el mapa es fácil encontrarlo. Está allí donde la provincia de Cádiz se cansó de ser campiña y llana para convertirse en agreste, casi salvaje y pina sierra gaditana. Pero si busca a Ubrique en el suelo bravío de sus montañas, qué difícil será su encuentro. El anfiteatro grandioso de sus montañas lo rodea, lo abraza, casi lo ahoga.
Ubrique es un valle florido, vergel casi divino, tranquilo, reposado, blanco purísimo, inquieto, trabajador, reflejos de sol en sus crestas escarpadas....
Y es ahí donde se hizo esa pieza que tiene usted en sus manos. Quizás otras manos femeninas, quizás las manos de un hombre la fabricaron. Pero no cabe duda de que el fino estilo y el más puro acabado de la misma salió de un ubriqueño. Si no de origen, al menos de adopción. Porque Ubrique es tan hospitalario y noble que siempre hace como dice la coplilla “no entiende ni de raza ni de colores” y todo aquel que pasa por sus puertas es tan hijo de Ubrique como el que más.
Fueron muchos años de preparación para que de esas manos saliera esa pieza bellamente labrada. Observe con qué cuidado se marca el paralelismo, sus centros de simetría, igualdad de sus ángulos. Con qué cuidado la acabaron. Es incomprensible que un trozo de piel, que vino de Valencia o Barcelona, o quizás del extranjero, en Ubrique se troceó, se modeló, rebajó, abrillantó y confeccionó un artículo de tal categoría que dudo que se encuentre igual de otros mercados.
Ubrique es un pueblo en pleno desarrollo. La industria de la piel abarca casi la totalidad de su mano de obra. No obstante, las industrias afines a la piel también están muy desarrolladas. Pueblo de creciente ritmo hace que la inmigración, no sólo de la provincia, sino de toda España, se sienta en ésta. Familias de gallegos, vascos, catalanes... se encuentran aquí. Es todo un pequeño mundo fabril.
Sus fábricas, talleres artesanos, tienen una característica especial, rebosan entusiasmo por conseguir el mejor acabado. Su estímulo para el trabajo es el amor a la pieza bien hecha y de su idiosincrasia un autor consagrado señaló: “Sensato y sobrio, tranquilo y religioso, como fueron sus antepasados; independiente, industrioso, robusto y valiente como pueblo de la Sierra”.
MANUEL CABELLO JANEIRO
Don Rafael Jiménez Cárdenas y don Manuel Janeiro Carrasco

He hablado con anterioridad de la fascinación que siento por el Bosque de los Alcornocales y debo reconocer que la noche en este lugar es algo que impone.
Un ruido producido por cualquier animal te hace ponerte en alerta. Siempre hay una ratilla que pasa por el tejado, un gato que entra en el patio o un murciélago que revolotea por la habitación.
Pero voy a contar un ruido un poco más humano que oímos una noche que pasamos en la Garganta Millán.
Laura jugando en un
paraíso en plena naturaleza.
Foto: Leandro Cabello
Esta finca está aislada en el Parque de los Alcornocales y el lugar habitado más cercano puede estar a 5 ó
Ya era de noche y me encontraba junto a la chimenea escuchando la radio. No tenemos luz eléctrica, así que estábamos alumbrados por unas cuantas velas. De pronto oí como desde afuera alguien me decía: ¡¡Eh, señor!! con un claro acento marroquí. Me llevé un gran sobresalto y salí fuera: dos o tres personas me preguntaron cómo podían llegar a Almería, un poco más calmado les dije que estaba muy lejos.
Dentro de la casa oía a Inma hablar con alguien con el móvil . Los visitantes me contaron que llevaban ocho días andando por el monte y que lo hacían por la noche (imagino que andaban escondidos desde que desembarcaron en Tarifa).
Conforme hablaba con ellos fueron apareciendo poco a poco más visitantes, conté hasta dieciséis. Les dije que en Ubrique les podían ayudar y dónde podían ir. Ellos habían visto ya las luces del pueblo desde la Ventalleja. Les ofrecí un poco de comida y unas velas y se fueron.
Cuando cerré la puerta los escuche hablando entre ellos un rato hasta que definitivamente se fueron. Al día siguiente no quedaba ningún rastro de ellos y desconozco lo que les habrá deparado la vida a estas personas.
Por cierto en la casa no teníamos cobertura e Inma estaba simulando hablar con alguien para que creyeran que estábamos conectados, por si acaso.
Leandro Cabello Izquierdo