viernes, 28 de abril de 2023

28 de abril ¡Qué día tan bonito para nacer!


Rosa abardela  para mamá

Fotografía de Leandro Cabello Izquierdo



Por Esperanza Cabello


Querida mamá:

Hoy hace exactamente noventa y un años que naciste. ¡Noventa y un años! Y aunque parece una edad muy avanzada, se queda corta con lo que en realidad vivirás entre nosotros, porque eres, para todos los que te queremos, eterna: y siempre será así, porque vives en nuestros corazones y en nuestro recuerdo constantemente.

Parece mentira cómo pasa el tiempo, y más aún cuánto deseo, de todo corazón, seguir tu ejemplo siempre. Cuando era pequeña, si me preguntaban qué quería ser de mayor, siempre respondía que arqueóloga o maestra, ahora, pasados ya los sesenta y con la mochila de vida que llevo a la espalda, solo deseo ser una cosa: Ser como mi madre.

Porque es en estos momentos, cuando la tranquilidad, el sosiego y los momentos felices se han instalado en la vida, cuando más me doy cuenta de lo que fuiste, de lo que eras y de lo que serás siempre: nuestro apoyo y nuestro modelo.

Echo mucho de menos poder hablar contigo, aunque sea  de las cosas más nimias, contarte lo feliz que me siento de saber que tienes dos bisnietas adorables, que Victoria es todo un personaje, inquieta, feliz y simpática, como tu hijo mayor; que Luna nació el mismo día que tú y que hoy cumple dos añitos, me encanta que naciérais el mismo día, así tengo la ilusión de que siempre pensaremos en vosotras dos cuando apaguemos las velas de la tarta de cumpleaños, tu nieto Serafín es el padre más dedicado y cariñoso que te podrías imaginar. Y serás la más feliz del mundo sabiendo que tu bisnieto Manuel es el niño más feliz del mundo, repartiendo felicidad y alegrándonos a todos con su felicidad y la de Julia.

Echo de menos también tantos ratos de conversación seria, tú siempre escuchando todos los puntos de vista e intentando comprender. Echo de menos aquellos ratos de silencio, cuando ya no estabas tan bien, entonces también  seguías siendo mi refugio y mi confidente y yo estaba segura de que me oías y me entendías.

Imagino que cada persona que ha perdido a su madre debe de sentir el alma rota, y que cada uno vive con sus recuerdos y sus melancolías, pero estoy segura de que no tantos pueden declarar, firme y noblemente, que su madre fue siempre honesta, sincera, fuerte, valiente, comprensiva, cariñosa, prudente, discreta... (y si leyeras esto seguro que te sonrojarías y me recordarías que el blog es para hablar de papá).

(Mi madre nació en un pequeño pueblecito de seis mil habitantes, en 1932, vivió una época difícil, muy difícil, como todos los españoles, porque sufrió en sus propias carnes lo más duro de la Guerra Civil, desde saber que habían matado a la madre de su querida María fría y cruelmente, hasta quedarse sin padre durante muchos años, porque lo habían encarcelado y lo habían dado por muerto. Su madre y sus abuelos se encargaron de que todo fuera lo mejor posible, y cuando su padre regresó, todo había cambiado.

Fue una estudiante brillante, ávida lectora, muy culta, muy interesada por la música, por el pensamiento, por la vida. Dócil y muy devota, su vida estuvo llena de grandes alegrías y muchas tristezas. Siempre fue la familia lo más importante para ella, nos dedicó todos los minutos de su vida, siempre con el mismo talante y la misma comprensión, aunque fuésemos adolescentes y jóvenes un poco demasiado rebeldes para aquel mundo de los setenta tan cambiante). 

Mamá, ahora que yo también soy madre y abuela, no pasa un día sin que intente ponerme en tu lugar y comprenda lo difícil que te lo pusimos en algún momento, lo siento mucho mamá; ahora quisiera que algunas cosas hubieran sido diferentes para protegerte, aunque siempre has sido tú la que nos has protegido.

Me siento muy afortunada de que hayas sido tú mi madre, y muy agradecida por todo lo que he podido aprender de tí, mamá, y en este día de cumpleaños, en este día tan bonito para nacer, todo mi cariño y mis ilusiones se reparten entre mi querida madre y mi querida nieta, con el anhelo de que la vida de esta chiquitina sea tan plena como la tuya y de que a través de nosotros pueda recordarte, ella también, siempre.

Verás que Leandro fue a fotografiar tus flores favoritas, las abardelas; Manolo tiene para ti un nuevo rosal de pitiminí (como te regalaba papá en cada cumpleaños); y los demás te hemos buscado muchas  flores en aquel olivarito en el que tantos ratos felices pasamos en nuestra infancia, todo en él nos recuerda a nuestros abuelos, a papá y a ti, flores humildes, discretas y preciosas, como tú.


¡Feliz cumpleaños, mamá! Te queremos muchísimo.

 














sábado, 22 de abril de 2023

Campaña de donación de sangre, 24 y 25 de abril

 


 

Desde el  Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz nos envían el cartel anunciando la colecta de sangre planificada en nuestra localidad.

Colectas de sangre son muy importantes ya que en el periodo festivo de la Semana Santa disminuyó el número donaciones extraídas y debemos mantener la demanda hospitalaria de productos sanguíneos.

Rogamos su máxima difusión por todos los medios a su alcance. Muchas gracias por su colaboración.

Saludos cordiales.

 

domingo, 16 de abril de 2023

La petaca de don "Jines Gomaris Pañero", de 1859

Fotografía gentileza de Patricio Mateos   



Por Esperanza Cabello

Hemos recibido un envío que nos ha hecho especial ilusión, aún no tenemos muchos datos, pero Patricio Mateos ha tenido la gentileza de enviarnos las imágenes de esta magnífica petaca fabricada en 1859 por José Félix Aragón en Ubrique.


Petaca fabricada en Ubrique por José Aragón



Hace muchos años comenzamos una interesantísima investigación sobre las primeras petacas documentadas de Ubrique (en este enlace), llegando a encontrar documentos de 1858 en el Archivo Municipal de Jerez (en este enlace), y una petaca, precisamente de don José Aragón, fechada en 1957 (en este enlace).

Al igual que hicimos con la petaca de don José Fantoni, nos hemos interesado por la persona para la que fue diseñada y creada esta petaca personalmente. En aquella época los grandes fabricantes de petacas de Ubrique tenían a gala firmar sus creaciones y además añadían la fecha, el nombre de nuestro pueblo, Ubrique; el precio y el nombre de la persona para la que había sido creada la pieza.


En este caso, el nombre del dueño está escrito con una antigua ortografía

JINES GOMARIS

PAÑERO


Podemos leer Jines Gomaris Pañero. Y, por supuesto, nos hemos puesto a la búsqueda de esta persona que compró una petaca de Ubrique a mediados del siglo XIX.

Escribiendo el nombre con ortografía moderna nos hemos llevado una sorpresa, pues después de muchas vueltas con el buscador hemos llegado en la Gaceta de Madrid número 283 de 1889 (el equivalente al BOE de la época)  a un señor llamado  Ginés Carrillo Gomariz, que debe de ser sobrino del propietario de la petaca, y cuyo oficio es "Pañero"


 


El Juez de Instrucción de Sanlúcar la Mayor, don Manuel Daza y Aspe, publica la siguiente citación:

"Por la presente cito, llamo y emplazo al procesado Ginés Carrillo Gomariz, natural de Fortuna, provincia de Murcia, vecino de Utrera, hijo de Matías y Juana, de estado soltero, de oficio pañero, de edad de veintiséis años, el cual es de estatura alta, color blanco, nariz y boca regulares, ojos azules, pelo negro, vistiendo de  pantalón, americana y chaleco..."


Esta citación es treinta años posterior a la creación de la petaca, y ya que el buscado es hijo de Matías y Juana, imaginamos que debe de tratarse de un sobrino o un pariente cercano de Ginés Gomariz. 

Imaginamos también que lo que en principio parecía el segundo apellido del propietario, "Pañero", es en realidad el oficio de Ginés, y que debe de tratarse de un oficio familiar.


De hecho, hemos podido saber, leyendo el trabajo de María Concepción Rodríguez de Monteagudo, que ya en los siglos XV y XVI, existía un Ginés de Gomáriz que, en Murcia, formaba parte de la élite de los artesanos textiles junto a Juan Roldán.




Al comenzar esta pequeña investigación, no conocíamos el significado de  "el gremio de los pelairía", y en el trabajo de María Concepción Rodríguez encontramos la respuesta, son los cardadores:

 




Todo nuestro agradecimiento a Patricio Mateos por habernos enviado una nueva petaca de José Aragón para incorporarla a la historia de nuestro pueblo y sus grandes fabricantes petaqueros y marroquineros.



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miércoles, 22 de marzo de 2023

¿Desde cuándo se ha hablado de los gamones de Ubrique?

 

Esperanza crujiendo gamones. Mayo de 2011

 

Por Esperanza Cabello 


 En las últimas semanas hemos estado revisando las primeras publicaciones que estudian o citan la fiesta de los gamones ubriqueña, ahora que nuestro ayuntamiento está trabajando para que el Día de la Cruz y Crujida de gamones sea declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional. 

Hemos encontrado referencias escritas al Día de la Cruz, a las cruces de Ubrique, a las candelas y los gamones, a las coplas de columpio y a las fiestas populares.

Aquí enlazamos las primeras por orden cronológico:

 

1906. William. "Desde el campo", en "La Dinastía"

1913. José Moya Becerra. "Mayo", en "La bandera Federal"

1944. Padre Sebastián de Ubrique. "Historia de la villa de Ubrique"

1950. J. Campos Giles. "Un pueblo jugando al esconder"

1989. Paloma Falque y Francisco García. "Manifestaciones y simbología religiosa en la Sierra de Cádiz"

1992. Manuel Cabello Janeiro. "Ubrique, piel al descubierto"

1998. Centro de Adultos. "Leo, escribo, cuento..."

2000. Miguel Ángel Peña Díaz. "Coplas de columpio de la tradición oral de Ubrique"

2007. Bartolomé Pérez Sánchez de Medina. "El habla de Ubrique"

Hay muchas referencias más, aunque no hemos podido encontrar ninguna anterior a 1906. Pero solo es cuestión de tiempo. 

 

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domingo, 19 de marzo de 2023

Una carta de Ubrique a Roma, 1938. Emilio Santamaría

 

Sobre de la fábrica ABC, Emilio Santamaría


Por Esperanza Cabello


Hemos encontrado, en un portal de segunda mano, un curioso sobre de la fábrica de ABC, de Emilio Santamaría, de quien tanto hemos hablado en este blog (en este enlace).

Se trata de una carta comercial enviada en 1938 al excelentísimo Commendatore Avvocato Vito Lagrasta, que vivía en el número 10 de la calle Guido d'Arezzo (en este enlace).

 


 

Sabemos que fue enviada en 1938, en primer lugar por el sello de recepción del correo romano, y además por los dos sellos que la franquean.

 

Se trata de un sello de Fernando el Católico, de 30 céntimos, impreso por Fournier, Victoria  





Y un segundo sello de Isabel la Católica, de 50 céntimos, también de Fournier.




Imaginamos las muchas dificultades que en plena Guerra Civil debieron de tener los comerciantes ubriqueños. Piensen que este sobre había pasado la correspondiente censura militar de Ubrique, que era necesario indicar el envío por avión y que los sellos eran españoles, españolísimos, de los Reyes Católicos, aunque nos llama la atención que el sello del rey tenía menos valor que el de la reina.

En cualquier caso, es de admirar la valentía de aquellos que incluso en épocas negras hicieron un esfuerzo por mantener la marroquinería ubriqueña a flote. 

 

 

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El nuevo libro de Diego Salvador Fernández Sánchez

 

Trinidad López, Diego Fernández y José María Gutiérrez durante la presentación


Por Esperanza Cabello


El pasado viernes tuvo lugar, en la ermita de San Pedro de Ubrique, la presentación del nuevo libro del joven ubriqueño Diego Salvador Fernández Sánchez "Arte paleolítico en Cádiz. Tras los orígenes del simbolismo humano", recién publicado por la prestigiosa editorial Almuzara y en el que el autor  se propone dar respuesta a cuatro grandes interrogantes que, inevitablemente, todos nos formulamos al encontramos ante un panel decorado: ¿dónde pintaban o grababan?; ¿qué técnicas empleaban?; ¿cuál es su significado?; ¿cómo de antiguos son estos motivos? 

 

 


En este enlace podemos ver la ficha completa del libro


Habíamos recibido, como todos los ubriqueños, la invitación para esta presentación, que tuvo lugar a las siete de la tarde en la ermita de San Pedro, y que estuvo a cargo del propio autor, del director del Museo Arqueológico de Villamartín, don José María Gutiérrez López y de la concejala doña Trinidad Jaén López, en nombre del ayuntamiento y como amiga personal del autor.



 

Es muy difícil explicar lo impactante que nos resultó todo el acto, no solo porque se trataba de un querido antiguo alumno (al que acompañaban familiares, amigos, profesores de universidad y de instituto, con Rafael Vilches a la cabeza, compañeros y un sinfín de personas que abarrotaban el lugar), sino por la cercanía humana y al mismo tiempo la erudición de los ponentes.

Diego es, sin lugar a dudas, un apasionado de su trabajo, arqueólogo vocacional, trabajador incansable, defensor de su entorno y de los suyos, y con unas raíces muy profundas y muy fuertes que sus padres, Carmen y Diego, se han encargado de abonar pacientemente.

De toda su erudición y de las palabras de su compañero José María no seríamos capaces de dar cuenta en esta reseña, y como todos los historiadores sesudos y los espeleólogos consagrados que lo acompañaron tendrán, sin duda, ocasión de comentarlo, nosotros hemos querido quedarnos en el aspecto humano y en el currículum abrumador de este joven arqueólogo que es un orgullo y una alegría para todos los uriqueños.

Precisamente de esto se encargaba, al tiempo que ejercía como una perfecta maestra de ceremonias,  la concejala Trinidad López, que "compinchada" con Carmen Sánchez, la madre de Diego, nos deleitó con esta disertación tan emocionante y humana.

Gracias, Trinidad💜

 

 

ARTE PALEOLÍTICO EN CÁDIZ

Tras los orígenes del simbolismo humano

 

Diego Salvador Fernández Sánchez

 

 

Por Trinidad López Jaén

 

Diego entró en mi vida el 6 de agosto de 2022, y entró para quedarse. Monitor en mi primer fin de semana de aventura en la naturaleza en un paraje incomparable como es Zarzalones en Yunquera. Mi primer barranco, mi bautismo de buceo y una bbq en la que, boquiabierta me quedé cuando un pajarito me contó tan solo una pequeña parte de su currículum.

 

Masterado en Cuaternario, Cambios Ambientales y Huella Humana por la Universidad del País Vasco.

 

Doctor internacional con mención Cum Laude por la Universidad de Cádiz bajo la especialidad de Arte Paleolítico e investigador asociado de esta misma institución.

 

Miembro activo del grupo de investigación “PAI HUM-440. El Círculo del Estrecho, estudio arqueológico y arqueométrico de las sociedades desde la Prehistoria a la Antigüedad tardía”.

 

Entre sus trabajos, proyectos de arqueología prehistórica; ha participado como autor de varios libros; más de un centenar de publicaciones de amplio impacto nacional e internacional y una dilatada experiencia en el sector de la protección del patrimonio artístico prehistórico.

 

Combina esta extensa trayectoria investigadora con la pasión por la montaña, la espeleología y  desde hace un tiempo con el espeleobuceo.

 

Con solo 29 años, semejante currículo podría parecer imposible a esa edad, aunque cobra sentido en cuanto se conoce sólo un poquito de su historia que me voy a atrever hoy a desvelar aquí.

 

De lo que empezó siendo una afición, Diego ha hecho su profesión.

 

Con solo 9 años, conocía el significado de los símbolos de los jeroglíficos egipcios y daba prueba de ello traduciendo los nombres de sus familiares en aquellos días de campo.

 

A sus 10 años, encontramos una prueba gráfica totalmente documentada que por motivos desconocidos para mi, no consta en su currículum. Se trata del documento denominado “Reciente hallazgo de fundición de plomo ibero-romana” con croquis de su puño y letra incluido en el reverso de dicho documento y que su orgullosa madre guarda como el tesoro que es.

 

Con 11 años, participó en su primera excavación en Torrevieja, Villamartín de la mano de José Luis Aguilera y Conchi, sus primeros maestros en Arqueología. Estos le dijeron, si tú quieres y tus padres te pueden traer, te puedes quedar con nosotros hasta mediodía. Por supuesto que él quería y por supuesto que sus padres lo llevarían casi todos los días de unos fresquitos meses de agosto y septiembre. Su padre pensó además que esa sería la prueba del fuego que les diría si sólo se trataba de una afición pasajera. ¿Afición pasajera? Enganchaito pa tó la vida se quedó el niño. Y fue el más feliz del mundo cuando, además, al terminar la excavación, sus maestros, encandilados con la pasión de ese pequeño, le hicieron una mención de participación en dicha excavación.

 

Tenemos una prueba gráfica de una de sus tempranas excavaciones, data del 11.09.2006, según indica la fecha manuscrita en la trasera de una preciosa foto que hay en el salón de su casa.

 

José María Gutiérrez (aquí presente) y Cristina Reinoso fueron sus siguientes maestros y con quienes continuó su andadura. Cristina le enseñó además topografía en las primeras excavaciones que hizo.

 

Con unos 14 años, pidió por Reyes un curso de espeleología en Villaluenga. Aunque la lluvia retrasó el inicio del curso, Diego se encargaría de que a nadie se le ocurriese anularlo con sus continuas llamadas preguntando cuándo se haría el curso.

 

Cuando este terminó, sus padres fueron a Cortes de la Frontera, ya que su padre conocía a miembros de un grupo de espeleología y les preguntó si podían llevar de cuevas a su hijo. Así que, prácticamente todos los fines de semana (hasta que en 2º de carrera se sacó el carnet de conducir), lo llevaban a esta vecina localidad que contaba con una recta y amplia carretera sin apenas curvas.

 

Allí conoció a Oriol, que encantado, además, le enseñó literalmente, todo lo que sabe de ese monte y de esas cuevas. Él lo define como su padre en espeleología y que bonito que, a día de hoy siguen siendo uña y carne.

 

Con 15 años, se enteró que D. José Ramos, Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cádiz, daba una jornada sobre Arqueología en Villamartín y como no, sus padres allí que lo llevaron.

 

Con 17 años se matriculó en la Facultad de Filosofía y Letras del Cádiz.

 

En 1º de carrera fue a unas excavaciones en Sicilia, tuvo claro que quería ser miembro del Equipo de Investigación de Pepe Ramos y como no, lo consiguió.

 

En 1º o 2º de carrera, se enteró de unas excavaciones de Memoria Histórica que habría ese verano en El Marrufo, se presentó voluntario y se quedó allí en un campamento todo el tiempo que duró la excavación.

 

Viajero incansable: EEUU, Londres, Sicilia, Rusia, Alemania; siente ahora que no hay nada como sus montañas y cuevas cercanas.

 

Llegamos a su Masterado en la Universidad del País Vasco donde, como no podía ser de otra forma, hizo grandes amigos y donde, por si no lo sabéis, antes de encontrar vivienda, encontró grupo de espeleología.

 

Tras venirse del País Vasco, hizo un segundo máster, este en la Universidad de Cádiz y ahí no reparó en gastos alojándose, 2 veces por semana, en el lujoso y confortable Seat Toledo de su padre porque él decía que para dos noches a la semana en Cádiz, el no alquilaba.

 

Su profesionalidad viene avalada por su vasta trayectoria, yo hoy quería dar a conocer su pasión y su faceta más humana, avalada en este caso por todos los que estamos aquí y por los que no han podido acompañarte hoy.

 

A mi entender, hubo una pregunta fundamental en la vida de Diego, contaba éste con unos 9 ó 10 años y cuya respuesta estoy segura que le animó a ser quien hoy es:

 

-     Mamá, ¿yo podré algún día en mi vida ser Catedrático de Arqueología?

-     Si luchas en la vida y trabajas fuerte, lo conseguirás. Puedes llegar a ser Catedrático, claro que si ¿por qué no?

 

Enhorabuena Diego, Carmen, por transmitirle vuestro apoyo y vuestros valores tanto a Diego como a vuestro otro hijo, Fernando, que siempre ha estado ahí acompañando a su hermano.

 

Enhorabuena Diego, por tu trayectoria y por lo que queda por venir.

 

Es para mí un orgullo el participar hoy en la presentación de tu libro y por formar parte de esa familia de benditos locos aventureros apasionados por la naturaleza y de la que como no podía ser de otra forma, tú eres parte.

  


.¡Enhorabuena, Diego! No podemos estar más orgullosos de ti💜